2. Al-Baqarah

<em>(Revelado después de Hillrah)

Título, Fecha de la Revelación y Contexto

Este Surah, el más largo del Corán, fue revelado en Medina en los cuatro primeros años después de la Hillrah y se conoce como Al-Baqarah. El nombre lo utilizó el mismo Santo Profeta. El Surah parece que debe su título a los versículos 68-72, en donde se menciona brevemente un incidente importante en la vida de la nación judía.

Durante mucho tiempo los judíos vivieron en Egipto como siervos y esclavos bajo la más cruel tiranía de los Faraones, quienes eran adoradores de las vacas. Como ocurre normalmente con las razas sometidas, habían tomado e imitado servilmente muchas costumbres y hábitos de los egipcios y, por consiguiente, habían llegado a poseer un fuerte aprecio, que rondaba la adoración, por la vaca. Cuando Moisés les dijo que sacrificaran una vaca concreta, que simbolizaba su objeto de adoración, armaron un gran escándalo.

Este es el incidente al que se refieren los versículos 68-72. Además de Al-Baqarah, el Surah posee otro nombre: Al-Zahra, y tanto este Surah como el Al’Imran se conocen conjuntamente como Al-Zahrawan: Los Dos Luminosos (Muslim). Se dice que el Profeta comentó: “todo tiene su cima, y la cima del Corán es Al-Baqarah” (Tirmidhi). El Surah está colocado después de Al-Fatihah porque tiene las respuestas a todos los problemas importantes con que se enfrenta el lector cuando pasa de Al-Fatihah al estudio del cuerpo del libro.

Aunque relacionado en general con todos los demás Surahs, Al-Fatihah posee una relación especial con Al-Baqarah, que constituye el cumplimiento de la plegaria “Dirígenos por el camino recto … Tu enojo”. En efecto, Al-Baqarah, con su disertación sobre los Signos, el Libro, la Sabiduría y los Medios de purificación (2:130), constituye una respuesta adecuada y completa a esa gran plegaria.

Contenido

Se dice a veces que el Corán empieza con este Surah como muestra su primer versículo, a saber:

“Este es un Libro perfecto; no hay duda en él”;

mientras que Al-Fatihah es, por así decirlo, el Corán en miniatura, pues aunque forma parte integrante de él, posee una posición propia, peculiar e independiente (15:88).

El contenido de este largo Capítulo se resume en su versículo 130. Este versículo contiene una plegaria del Patriarca Abraham en la que implora a Dios que suscite un Profeta entre los mequíes y que debería (1) relatarles los Signos de Dios; (2) dar al mundo una Escritura que contuviera leyes perfectas del Shari’ah; (3) explicar la sabiduría en ellas contenida; y (4) establecer principios y normas de conducta que produjeran una completa transformación espiritual en sus vidas y los convirtiera en una nación grande y poderosa, preparada para dirigir todo el mundo.

Los cuatro grandes objetivos por los que pidió Abraham han sido tratados en este Capítulo en el mismo orden en que él mismo los pidió. Los “Signos” se discuten en los 168 primeros versículos, el “Libro” y la “Sabiduría” en los vv. 169-243 y, por último, “los Medios del progreso nacional” en los vv. 244-287. “El relato de los Signos” se refiere a los argumentos sobre la verdad del Santo Profeta; 1a enseñanza del Libro y la Sabiduría” a las leyes del Shari’ah establecidas en el Surah y la sabiduría o filosofía que se esconde en ellas y, por último, aclarando el tema del cambio espiritual de que se habla en la plegaria de Abraham, hace referencia a los principios que llevan al despertar nacional.

El Surah tiene 40 secciones y 287 versículos. Empieza con una declaración de tres creencias fundamentales: creencia en Dios, la Revelación y la Vida después de la muerte, y dos consejos prácticos sobre la Oración y el Zakat, siendo el resto una ampliación y explicación de estos principios y ordenanzas. En respuesta a la oración solicitando guía, el Corán presenta un código legal perfecto que comprende todas las verdades que se hallaban en Escrituras previamente reveladas, con mucho más que aquéllas no contenían, y es también la guía del hombre hacia la cima más alta de gloria espiritual.

La segunda sección censura y desaprueba la mera profesión verbal de fe que no tiene raíces profundas en el corazón. La tercera sección, sin embargo, establece normas y criterios por los que puede probarse y verificarse la verdad del Corán. Y, para ello, dirige la atención hacia el proceso de evolución que se desarrolla en el universo físico. Este proceso puede verse igualmente en el campo espiritual.

Se menciona el primer eslabón de esta cadena espiritual: Adán, el primer hombre, a quien Dios reveló su Voluntad. En la cuarta sección se nos habla de que se están presentando objeciones contra el Santo Profeta. Pero estas objeciones no pueden quitar el mérito a su verdad, como tampoco pudieron con la verdad de Adán. Las doce secciones siguientes -5 a 16- tratan de la objeción siguiente: ¿por qué existía la necesidad de una nueva revelación si Dios se había revelado ya a Sí mismo a Adán?

Se afirma que, en armonía con la evolución progresiva del sistema espiritual, Dios ha estado enviando Su revelación en todas las épocas, siendo cada revelación sucesiva un perfeccionamiento de las precedentes. Moisés fue el Fundador de un nuevo Shari’ah. Fue seguido por una miríada de Mensajeros Divinos a los que se opusieron los israelitas, siendo perseguidos por ellos.

El persistente desprecio de los mandamientos Divinos por parte de los israelitas y sus iniquidades, les hicieron perder su derecho a la Divina gracia. Por tanto, el Profetazgo, de acuerdo con las profecías bíblicas, fue trasladado a la Casa de Ismael y surgió el Santo Profeta en el estéril y árido Valle de la Meca con la Ley más perfecta y completa. Esto llenó a los israelitas de rabia a pesar de que no tenían derecho a irritarse y llenarse de cólera por haber sido privados del Profetazgo. Se opusieron al Santo Profeta y no ahorraron esfuerzos para aniquilarlo. Pero la oposición al designio Divino nunca ha tenido éxito.

Las dos secciones siguientes tratan de las objeciones de los israelitas sobre por qué el Santo Profeta ha renunciado al Qiblah de todos los Profetas anteriores a favor de la Ka’bah. Se les dice que, en primer lugar, mirar a una cierta dirección en las plegarias o fijar un lugar concreto como el Qiblah no debe preocupar, ya que sólo sirve para conseguir y mantener la unidad entre un pueblo. En segundo lugar, en las oraciones que Abraham había ofrecido por los hijos de Ismael, se profetizó que la Meca se convertiría un día en lugar de peregrinaje para ellos y la Ka’bah en su Qiblah.

En la sección 19 se menciona que el Santo Profeta encontrará una fuerte oposición de los no creyentes en el cumplimiento de su difícil misión, y esta oposición continuará hasta la Caída de la Meca. La sección 20 llama la atención sobre la verdad suprema de que todo lo que se dice arriba no es una conjetura o vana adivinación; la misma creación de los cielos y la tierra, la alternancia de día y noche y otros fenómenos naturales representan un testimonio incontrovertible de su verdad ya que, por una parte, las leyes de la naturaleza señalan la existencia de una ley espiritual y el proceso de la evolución progresiva que en ella se contiene y, por otra, todo el universo parece trabajar en apoyo del Santo Profeta. Con la sección 21 empieza una descripción de las ordenanzas del Shari’ah y de la sabiduría que en ellas se esconde; y en primer lugar se dan instrucciones para el uso de alimentos lícitos (Halal) y sanos y buenos (Tayyib), porque las acciones humanas se rigen por la condición mental del hombre, y su estado mental depende de la fuerte influencia de la comida que ingiere.

En la sección 23 se presenta la esencia de la enseñanza islámica que consiste en la fe de Dios, la Vida después de la muerte, las Escrituras reveladas y los Mensajeros Divinos. Hacer el bien a los demás, ofrecer el culto y contribuir a los fondos nacionales se mencionan también como constituyentes de una conducta justa. A todo ello se añade la paciencia en las pruebas y el respeto de las promesas solemnes. El mantenimiento de la justicia, la ayuda legítima a los familiares y el respeto de las leyes sociales, entre las que ocupa un lugar preeminente la ley de la herencia, se consideran también como importantes.

En la siguiente sección se subrayan los ejercicios devotos cuya finalidad se cumple con el Ayuno Islámico. Las secciones 24 y 25 tratan de ritos y leyes relacionados con el peregrinaje, que desempeña un papel importante para conseguir la unidad nacional y la solidaridad entre los musulmanes. En la sección 26 se aclara la filosofía de las ordenanzas de la Shari’ah que deben ser debidamente respetadas porque los actos exteriores tienen un fuerte efecto en la pureza interna.

Se dice después que las leyes del Shari’ah se desprecian porque, por lo general, a los hombres no les gusta emplear su tiempo y dinero en la causa de Dios y aducen excusas ridículas para abandonar su obligación al respecto. En efecto, no es posible ningún progreso sin sacrificio y se exhorta a los creyentes a emplear las riquezas que han ganado con tanta dificultad en el camino de Al-lah a fin de que pueda establecerse la plena libertad religiosa. En la sección 27 se nos dice que cuando se impide la libertad religiosa, la lucha se hace obligatoria y son necesarios el sacrificio deja vida y el dinero.

Se afirma más tarde que, para ocupar su tiempo y descansar mentalmente, las personas se entregan a la bebida, y para recoger dinero con el que hacer frente a los gastos de la guerra, tienen que recurrir al juego. El Islam condena estas prácticas inicuas. A continuación se nos dice que la guerra deja detrás a muchos huérfanos que deben ser adecuadamente cuidados y, a este respecto, urge a los musulmanes a no contraer matrimonio con mujeres idólatras porque se piensa que esto puede perturbar la armonía de su vida familiar. En las secciones 28, 29, 30 y 31, se nos dice que no tengamos relaciones sexuales con mujeres durante su menstruación mensual, lo que es una especie de separación temporal.

Estas instrucciones van seguidas por leyes que rigen el divorcio, que es una separación más o menos permanente, y más tarde por leyes que se refieren a la lactancia y también al trato a las viudas.

Las secciones 32 y 33 exponen principios que tienen una importancia especial para el despertar nacional y que sólo con cuya observación el pueblo podrá conseguir un progreso real, y se dice a los musulmanes que un pueblo que intenta ocupar un lugar honroso entre las naciones poderosas debe estar preparado para hacer frente a la muerte a fin de defender la causa de la verdad y de la justicia.

En la sección 34 se menciona que la permanencia del hombre en la tierra no es más que temporal y que no debe ahorrar esfuerzos para establecer una auténtica conexión con su Creador, y esto sólo es posible con una profunda meditación sobre los atributos divinos. Después, en Ayat al-Kursiyy al que el Santo Profeta denomina uno de los mejores y más excelsos versículos coránicos, se mencionan de manera breve pero muy completa, los atributos de Dios y se dice que no se necesita coacción para exhortar a una persona a establecer su conexión con el Poseedor de tan nobles y sublimes atributos.

Después, en la sección 35, se afirma que si bien la justicia moral se implanta en una persona directamente por la propia gracia de Dios, la transformación moral se desarrolla entre las naciones por mediación de los Mensajeros Divinos, y señala que ambos tipos de reforma deben ocurrir cuatro veces entre la progenie de Abraham. Posteriormente se afirma que tanto el esfuerzo colectivo como la cooperación nacional son esenciales para que la transformación moral se implante a escala nacional; los resultados a este respecto de los esfuerzos concertados y colectivos y la cooperación mutua de los auténticos creyentes superarán con mucho sus sacrificios.

Después se prohíben estrictamente todas las transacciones basadas en el interés y se denuncia la entrega y aceptación del interés como equivalente a una declaración de guerra contra Dios y su Profeta, porque las transacciones basadas en el interés van contra el espíritu de la ayuda mutua y la cooperación y de hacer el bien a los semejantes. Se dice además a los musulmanes que no deben pensar que no es posible progreso alguno sin intereses.

Dios ha decretado que un día llegará la destrucción para las naciones que dan o reciben intereses. A continuación, se afirma que un modo de prestar ayuda mutua y cooperación es entregar dinero a préstamo, pero que todas las transacciones que traten de dinero entregado y tomado en préstamo deben reflejarse adecuadamente por escrito.

El Surah termina con la bella nota de que, si bien todas esas instrucciones son necesarias para producir la transformación moral entre un pueblo, el mejor medio, el más seguro para elevar su nivel moral y conseguir la auténtica y verdadera justicia y la pureza de carácter entre ellos es que tengan una fe firme en la Palabra de Dios, la tengan constantemente a la vista, reflexionen y mediten en Sus atributos y soliciten la ayuda divina por la oración sinceramente ofrecida a El.

He aquí, en breve, un resumen del contenido de éste, el más largo de los Surahs Coránicos, y la moraleja que se impone necesariamente a los incrédulos en general y al Pueblo del Libro, en particular, es que, en el Santo Profeta, se cumple la plegaria del Patriarca Abraham y, por tanto, si se rechaza al Santo Profeta, tendrá que considerarse a Abraham como un mentiroso y un impostor, y, por consiguiente, toda la Ley Mosaica y el Cristianismo habrán de ser también considerados como un entramado de mentiras y falsedades.

Indirectamente, la verdad del Mensaje del Islam ha quedado clara para ser aceptada por todo el mundo, porque la creación del hombre posee un objetivo grande y sublime, y ese objetivo sólo puede alcanzarse creyendo en el Mensaje incorporado en el Corán que es el único que contiene ahora la auténtica Shari’ah y lanza su luz sobre la sabiduría y la filosofía de sus ordenanzas, y sólo creyendo en él y actuando según sus mandatos, se puede alcanzar la pureza del corazón y la Realización Divina.

Versículos: Surah Al-Baqarah


2:1 En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.


2:2 Alif Lam Mim.


2:3 Éste es un Libro perfecto; no hay duda en él; es una guía para los justos,


2:4 Quienes creen en lo invisible y observan la Oración y gastan de lo que les hemos provisto;


2:5 Y creen en lo que te ha sido revelado y en lo que fue revelado con anterioridad a ti y tienen una fe firme en lo que aún está por venir.


2:6 Son los que siguen la guía de su Señor y son los que alcanzarán la felicidad.


2:7 Los que son incrédulos –les es igual que les adviertas o no– no creerán.


2:8 Al-lah ha puesto un sello en sus corazones y en sus oídos; y un velo cubre sus ojos; y para ellos hay reservado un grave castigo.


2:9 Y entre los hombres hay algunos que dicen: “creemos en Al-lah y en el Último Día”; pero no son en absoluto creyentes.


2:10 Tratan de engañar a Al-lah y a los que creen, y no engañan a nadie sino a ellos mismos; pero no se dan cuenta de ello.


2:11 Había una enfermedad en sus corazones, y Al-lah les ha agravado la enfermedad; y tendrán un penoso castigo porque solían mentir.


2:12 Y cuando se les dice: “no creéis el desorden en la tierra”, responden: “Sólo trabajamos por la paz”.


2:13 ¡Cuidado!; son ciertamente ellos los que crean el desorden, pero no se dan cuenta de ello.


2:14 Y cuando se les dice: “Creed como han creído otras personas”, responden: “¿Acaso hemos de creer como han creído los insensatos?” ¡Cuidado! ellos son ciertamente los insensatos, pero no lo saben.


2:15 Y cuando se reúnen con los que creen, dicen: “Creemos”; pero cuando están solos con sus cabecillas, dicen: “En realidad estamos con vosotros; únicamente nos burlamos”.


2:16 Al-lah les castigará por su burla y les dejará que continúen en su trasgresión, vagando ciegamente.


2:17 Son los que han preferido el camino erróneo al agrado de Al-lah; pero su comercio no les ha reportado beneficio, ni están rectamente guiados.


2:18 Les ocurre como a la persona que encendió un fuego, y cuando lo iluminaba todo a su alrededor, Al-lah se llevó la luz y le dejó en la más negra oscuridad; así no pueden ver.


2:19 Son sordos, mudos y ciegos; por eso no volverán.

*Este versículo podría aplicarse a la categoría de hipócritas descritos como sordos, mudos y ciegos, a causa de su determinación de no escuchar la verdad, no decir la verdad ni ver la verdad. Por lo tanto han anulado voluntariamente sus facultades y se han encerrado en si mismos.

2:20 O es como un fuerte chaparrón que cae de las nubes, con oscuras tinieblas, truenos y relámpagos; se introducen los dedos en los oídos, a causa de los truenos y por temor a la muerte; y Al-lah pone un cerco alrededor de los incrédulos.


2:21 Los relámpagos casi les dejan ciegos: Cuando brillan ante ellos, caminan a su luz; y cuando queda todo oscuro a su alrededor se detienen. Y si Al-lah quisiera, podría dejarlos sin oído y sin vista; ciertamente, Al-lah tiene poder para hacer todo lo que quiera.


2:22 ¡Oh hombres! adorad a vuestro Señor que os ha creado a vosotros y a vuestros antepasados para que lleguéis a ser piadosos.


2:23 Que convirtió la tierra en lecho para vosotros y los cielos en techo, e hizo que cayera agua de las nubes y de ese modo hizo crecer frutos para vuestro sustento. No pongáis pues a nadie a la altura de Al-lah puesto que ya sabéis.


2:24 Y si dudáis sobre lo que hemos revelado a Nuestro siervo, entonces presentad un capítulo como éste, y llamad a quienes os ayudan, prescindiendo de Al-lah, si es que sois veraces.


2:25 Pero si no lo hacéis – y nunca lo haréis – temed entonces al Fuego, cuyo combustible son hombres y piedras, que está preparado para los impíos.


2:26 Y anuncia la buena nueva a los que creen y hacen buenas obras, que para ellos hay jardines bajo los cuales corren arroyos. Cada vez que reciban los frutos producidos en ellos dirán: “Esto es lo que se nos había dado antes”, aunque solo se les entregarán dones similares. Y tendrán allí parejas, totalmente puras; y allí pondrán su morada.


2:27 Al-lah no se avergüenza de usar como parábola un mosquito o incluso algo más pequeño. Los que creen saben que ésa es la verdad que viene de su Señor, mientras que los descreídos dicen: “¿Qué pretende Al-lah con esta parábola?”. Con ella juzga a muchos como extraviados y a otros muchos los guía, pero a nadie juzga como descarriados, excepto a los desobedientes,


2:28 Quienes rompen el pacto con Al-lah después de haberlo aceptado, y separan con ello lo que Al-lah ha ordenado que se mantenga unido, y crean el desorden en la tierra; ellos son los perdedores.


2:29 ¿Cómo podéis no creer en Al-lah? Cuando no teníais vida Él os dio la vida, y después os hará morir y os devolverá de nuevo la vida, y más tarde a Él seréis restituidos.


2:30 Él es quien creó para vosotros todo lo que hay en la tierra; después se volvió al Cielo y lo dispuso en siete cielos; y Él sabe todas las cosas.


2:31 Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: “Estoy a punto de designar un vicario en la tierra,” dijeron: “¿Vas a situar en ella a quien cree el desorden y derrame la sangre? y nosotros Te glorificamos con Tus alabanzas y exaltamos Tu santidad”. Él respondió: “Yo sé lo que vosotros no sabéis.”


2:32 Y enseñó a Adán todos los nombres, y acto seguido puso los objetos de estos nombres ante los ángeles y dijo: “Decidme sus nombres, si sois veraces”.


2:33 Ellos dijeron: “¡Santo eres! No sabemos nada, excepto lo que Tú nos has enseñado; ciertamente, Tú eres el Omnisciente, el Sabio”.


2:34 Dijo: “Oh Adán, diles sus nombres”; y cuando les hubo dicho los nombres, dijo: “¿No os he manifestado que conozco los secretos de los cielos y de la tierra, y sé lo que mostráis y lo que ocultáis?”


2:35 Y recordad cuando dijimos a los ángeles: “Someteos a Adán” y todos se sometieron excepto Iblis. Se negó y actuó con arrogancia; y fue uno de los incrédulos.


2:36 Y dijimos: “Oh Adán, habitad tú y tu esposa en el jardín, y comed de él en abundancia en cualquier lugar que deseéis, pero no os acerquéis a este árbol, no sea que os convirtáis en transgresores.”


2:37 Pero Satanás hizo, por su medio, que ambos cometieran un desliz y les expulsó del estado en que se encontraban. Y les dijimos: “Salid; algunos sois enemigos de otros, y para vosotros hay una morada en la tierra y provisiones durante algún tiempo.”


2:38 Y Adán aprendió de su Señor ciertas palabras de oración. Y de ese modo Él volvió a mirarlo con misericordia. En verdad, Él es Remisorio con compasión, y es Misericordioso.


2:39 Dijimos: “Salid todos de aquí. Y si os llega de mi parte una orientación, entonces no sobrecogerá el temor a quien quiera que siga mi orientación, ni sufrirá aflicción.”


2:40 Pero los que no crean y traten de falaces nuestros Signos, ésos serán huéspedes del Fuego; y en él tendrán su morada.


2:41 ¡Oh Hijos de Israel! acordaos de los favores que os concedí y sed fieles a vuestro pacto conmigo; yo seré fiel a mi alianza con vosotros, y sólo a Mí debéis temer.


2:42 Y creed en lo que he revelado, que cumple lo que ya tenéis, y no seáis de los primeros en no creer en ello, ni troquéis Mis Signos por algo de bajo precio, y acogeos únicamente a Mi protección.


2:43 Y no confundáis la verdad con la falsedad ni escondáis a sabiendas la verdad.


2:44 Y cumplid la Oración y pagad el Zakat, e inclinaos con los que se inclinan.


2:45 ¿Obligáis a otros a hacer buenas obras y vosotros lo olvidáis, mientras leéis el Libro? ¿No entenderéis, pues?


2:46 Y solicitad ayuda con paciencia y Oración; algo realmente difícil excepto para los humildes de espíritu,


2:47 Quienes saben con certeza que encontrarán a su Señor, y que a Él volverán.


2:48 ¡Oh, Hijos de Israel! recordad los favores que Os concedí y que Os ensalcé por encima de los demás pueblos.


2:49 Y temed el día en que ningún alma podrá sustituir en absoluto a otra, ni se aceptará intersección alguna por ella, ni se recibirá rescate de ella; ni recibirán ayuda alguna.


2:50 Y acordaos de cuando Os libramos de las gentes del Faraón, que os afligían con crueles tormentos, matando a vuestros hijos y dejando vivir a vuestras mujeres. En eso había una gran prueba para vosotros por parte de vuestro Señor.


2:51 Y acordaos de cuando separamos el mar para vosotros, os salvamos y ahogamos a las gentes del Faraón, mientras observabais.


2:52 Y acordaos de cuando hicimos a Moisés una promesa de cuarenta noches; y entonces tomasteis el becerro para adorarlo y fuisteis transgresores.


2:53 Posteriormente, os perdonamos, para que pudierais ser agradecidos.


2:54 Y acordaos de cuando dimos a Moisés el Libro y el Discernimiento, para que pudierais ser guiados rectamente.


2:55 Y acordaos de cuando Moisés dijo a su pueblo: “Oh, pueblo mío, en verdad habéis obrado mal con vosotros mismos tomando al becerro para adorarlo; volved pues a vuestro Creador y practicad la automortificación; eso será lo mejor para vosotros ante vuestro Creador.” Entonces Él volvió a vosotros con compasión. En verdad, Él es Remisorio con compasión y es Misericordioso.


2:56 Y acordaos de cuando dijisteis: “Oh, Moisés, no creeremos en ti en absoluto mientras no veamos a Al-lah cara a cara;” entonces el rayo os arrebató mientras mirabais.


2:57 Acto seguido, os resucitamos después de vuestra muerte, para que fuerais agradecidos.


2:58 E hicimos que las nubes os cubrieran con su sombra y os enviamos el Manna y las Salwa, diciendo: “Comed de las cosas buenas que os hemos proporcionado.” Y no nos hicieron daño a Nos, sino a sí mismos.


2:59 Y acordaos de cuando dijimos: “Entrad en este pueblo y comed de sus bienes –donde queráis- hasta saciaros; y entrad humildemente por la puerta y decid: “¡Dios! Perdónanos nuestros pecados.” Os perdonaremos vuestros pecados y aumentaremos Nuestros favores a quienes hagan buenas obras.”


2:60 Los transgresores la cambiaron por una palabra contraria a la que se les había dicho. Por tanto enviamos desde los cielos un castigo a los injustos, porque fueron desobedientes.


2:61 Y acordaos cuando Moisés pidió agua para su pueblo y dijimos: “Golpea la roca con tu bastón”, y de ella brotaron doce fuentes, a fin de que cada tribu supiera en qué lugar debía beber. “Comed y bebed de lo que Al-lah ha proporcionado, y no cometáis iniquidades en la tierra, creando el desorden.”


2:62 Y acordaos de cuando dijisteis: “Oh, Moisés, ciertamente no soportaremos una sola clase de comida; ruega, pues, a tu Señor por nosotros para que haga brotar a nuestro favor lo que la tierra produce: sus hierbas, sus pepinos, su trigo, sus lentejas y sus cebollas”. Él dijo: “¿Acaso vais a cambiar lo inferior por lo superior? Bajad a alguna ciudad y allí tendréis lo que pedís.” Y fueron golpeados con el abatimiento y la pobreza, e incurrieron en la cólera de Al-lah: así ocurrió porque rechazaron los Signos de Al-lah y mataron injustamente a los Profetas; y fue porque se rebelaron y fueron transgresores.


2:63 Ciertamente, los creyentes, los judíos, los cristianos y los sabeos –y cualquiera de entre aquellos que crea verdaderamente en Al-lah y el Último Día y haga buenas obras tendrán su recompensa con su Señor y no les sobrecogerá el temor, ni se afligirán.


2:64 Y acordaos de cuando aceptamos vuestra alianza y elevamos sobre vosotros el Monte, diciendo: “Sujetad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que contiene, a fin de que os salvéis.”


2:65 Pero, después de esto, os alejasteis; y de no haber sido por la gracia de Al-lah para vosotros y por Su misericordia, ciertamente os contaríais entre los desventurados.


2:66 Y ciertamente, habéis conocido la suerte de aquellos de vosotros que violaron lo relacionado con el Sabbath. Por eso les dijimos, “Volveos monos despreciables.”


2:67 Así lo convertimos en un ejemplo para sus contemporáneos y para los que vinieron después, y en una lección para los que temen a Dios.


2:68 Y acordaos de cuando Moisés dijo a su pueblo: “Al-lah os ordena sacrificar una vaca”, y ellos dijeron: “¿Acaso pretendes burlarte de nosotros?” Dijo: “Busco refugio en Al-lah para no ser uno de los ignorantes.”


2:69 Ellos dijeron: “Ruega por nosotros a tu Señor para que nos indique cómo es”. Respondió: “Dios dice: es una vaca, ni vieja ni joven, ya crecida, de edad intermedia entre las dos; y ahora haced lo que se os manda.”


2:70 Dijeron: “Ruega por nosotros a tu Señor para que nos indique de qué color es”. Él respondió: “Dios dice que es una vaca de color pardo, de tono puro y rico; que agrada a cuantos la miran.”


2:71 Dijeron: “Ruega por nosotros a tu Señor para que nos indique cómo es, ya que para nosotros todas esas vacas se asemejan.” Y si Al-lah quiere, ciertamente, seremos guiados.


2:72 Respondió: “Dios dice que es una vaca no agotada a fuerza de arar la tierra o regar los cultivos; un animal sin tacha; de un solo color”. Dijeron: “Ahora has traído la verdad”. Entonces la sacrificaron, aunque a punto estuvieron de no hacerlo.


2:73 Y acordaos de cuando matasteis a una persona y disputasteis entre vosotros por ese motivo, y Al-lah sacó a la luz lo que ocultasteis.


2:74 Entonces dijimos: “Castigadlo severamente (al asesino) por una parte de la ofensa realizada contra él” (la víctima). Así Al-lah da vida a los espiritualmente muertos y os muestra Sus Signos para que entendáis.


2:75 Luego, posteriormente, se endurecieron vuestros corazones, hasta ser como piedras o aún más duros; pues en cuanto a las piedras hay, en verdad, algunas de las que brotan ríos y algunas de las que, una vez partidas, sale agua. Y en verdad, entre ellas hay otras que se humillan por temor a Al-lah. Y Al-lah no ignora lo que hacéis.


2:76 ¿Mantenéis la esperanza de que os crean cuando una parte de ellos ha pervertido conscientemente la palabra de Al-lah después de que la hubieran escuchado y la hubieran entendido y la conocieran perfectamente?


2:77 Y cuando encuentran a los creyentes, dicen: “Creemos”, pero cuando se reúnen en privado, unos con otros, dicen: “¿Les informáis de lo que Al-lah os ha revelado, para que puedan así discutir con vosotros ante vuestro Señor?”. ¿No comprenderéis entonces?


2:78 ¿Acaso no saben que Al-lah conoce lo que ocultan y lo que revelan?


2:79 Y algunos de ellos son analfabetos; no conocen el Libro sino sus propias falsas concepciones, y no hacen más que conjeturas.


2:80 ¡Ay, pues, de aquellos que escriben el Libro con sus propias manos y después dicen: “Esto viene de Al-lah”, para poder pedir por él un precio ridículo! ¡Ay, pues, de ellos por lo que han escrito sus manos, y ¡Ay! de ellos por lo que ganaron!


2:81 Y dicen: “El Fuego no nos tocará sino durante un número reducido de días” Diles: “¿Habéis recibido una promesa de Al-lah? Si es así, Al-lah nunca incumplirá Su promesa. O bien ¿afirmáis de Al-lah lo que desconocéis?”.


2:82 ¡Ay de aquél que hace el mal y está rodeado de sus pecados!: Ésos son los prisioneros del Fuego; en él morarán.


2:83 Pero los que creen y hacen buenas obras: ésos son los habitantes del Cielo; en él morarán eternamente.


2:84 Y acordaos de cuando aceptamos una alianza de los Hijos de Israel: “No adoréis sino a Al-lah, sed buenos con los padres, los parientes, los huérfanos y los pobres; hablad bondadosamente a los hombres, cumplid la Oración y pagad el Zakat,”; entonces volvisteis la espalda alejándoos, excepto unos cuantos.


2:85 Y acordaos de cuando acepté la alianza con vosotros: “No derramaréis vuestra propia sangre ni expulsaréis a los vuestros de vuestras casas”; luego lo confirmasteis; y habéis sido testigos de ello.


2:86 No obstante, sois de los que matan a sus propios hermanos y expulsan a parte de vuestro pueblo de sus casas, ayudándoos mutuamente contra ellos con pecado y trasgresión. Y si os llegan como prisioneros, los rescatáis, aunque el hecho mismo de su expulsión sea ilegal para vosotros. ¿Acaso creéis en una parte del Libro y no creéis en otra parte? No hay pues recompensa alguna para aquellos de vosotros que así actúen, salvo la desgracia en esta vida; y en el Día del Juicio serán conducidos al más terrible castigo; y, en verdad, Al-lah no ignora lo que hacéis.


2:87 Son éstos los que han preferido la presente vida a la Futura. Su castigo no será pues, aliviado, ni serán auxiliados de ninguna otra manera.


2:88 Y en verdad Dimos a Moisés el Libro y enviamos a Mensajeros tras él, para que siguieran sus pasos; y a Jesús, hijo de María, dimos Signos manifiestos y lo fortalecimos con el Espíritu de santidad. ¿Es que cada vez que os llegue un Mensajero con lo que no deseéis, os comportaréis con arrogancia, trataréis a unos de mentirosos y mataréis a otros?


2:89 Dijeron, “Nuestros corazones están rodeados por una envoltura”. ¡No!, Al-lah los ha maldecido por su incredulidad. En muy pocas cosas creen.


2:90 Y cuando les llegó un Libro enviado por Al-lah, cumpliendo lo que ya tenían, –y antes de eso habían implorado la victoria sobre los incrédulos-, no obstante, cuando les llegó lo que ya sabían, lo rechazaron. ¡Que la maldición de Dios caiga sobre los incrédulos!


2:91 Por maldad es por lo que vendieron sus almas: no creyeron en lo que Al-lah ha revelado, quejándose, por envidia, de que Al-lah enviara su gracia a aquellos de Sus siervos que deseara. De este modo, incurrieron en cólera sobre cólera; y hay un ignominioso castigo aguardando a los incrédulos.


2:92 Y cuando se les dice: “Creed en lo que Al-lah ha revelado”, responden: “Creemos en lo que se nos ha revelado”; pero no creen en lo que ha sido revelado posteriormente, aunque es la Verdad, que cumple lo que ya tienen. Diles: “¿Por qué, pues, intentasteis matar a los Profetas de Al-lah con anterioridad, si erais creyentes?”.


2:93 Y Moisés vino a vosotros con Signos manifiestos, pero tomasteis en su ausencia al becerro para adorarlo, y fuisteis pecadores.


2:94 Y acordaos de cuando aceptamos vuestra alianza y elevamos sobre vosotros el Monte, diciendo: “Sujetad firmemente lo que os hemos dado y escuchad”; ellos dijeron: “Escuchamos pero desobedecemos;” y sus corazones se inundaron de amor por el becerro, debido a su incredulidad. Diles: “¡Mala cosa es lo que os impone vuestra fe, si es que tenéis alguna fe!”.


2:95 Diles: “Si la morada del Más Allá, junto a Al-lah, es únicamente para vosotros, excluidos todos los demás pueblos, entonces desead la muerte, si sois veraces”.


2:96 Pero nunca la desearán, a causa de lo que les precede, causado por sus propias manos; y Al-lah conoce bien a los que hacen el mal.


2:97 Y encontrarás en verdad que son, entre todas las gentes, los más ávidos de vivir, incluso más que los que elevan a otros a la altura de Dios. Todos desean que se les conceda una vida de mil años, pero aunque se les concediera tal vida eso no les ahorraría el castigo; y Al-lah ve todo lo que hacen.


2:98 Diles: “Quien sea enemigo de Gabriel –porque él fue quien lo hizo bajar a tu corazón, por mandato de Al-lah, lo que cumple todo lo anterior, y es una guía y buena nueva para los creyentes-.”


2:99 “Quien sea enemigo de Al-lah y de sus Ángeles, y de sus Mensajeros, de Gabriel y de Miguel, sepa que, en verdad, Al-lah es enemigo de tales incrédulos.”


2:100 Y en verdad, te hemos revelado Signos manifiestos, y nadie se niega a creer en ellos, excepto los desobedientes.


2:101 ¡Cómo! ¿cada vez que concluyen un pacto ha de ser rechazado por un grupo de ellos?. No, la mayoría no tienen fe.


2:102 Y ahora, cuando les ha llegado un Mensajero de Al-lah confirmando lo que ya tienen, un grupo del pueblo al que se le dio el Libro han arrojado el Libro de Al-lah a sus espaldas, como si no lo conocieran.


2:103 Y caminan por la senda que recorrieron los hombres rebeldes durante el reinado de Salomón. Y Salomón no fue un incrédulo, fueron incrédulos los rebeldes, enseñando a las gentes la falsedad y el engaño. Y persiguen lo que fue revelado a los dos ángeles de Babilonia, Harut y Marut. Pero estos dos no enseñaron a nadie sin antes decirles: “No somos más que una prueba, no dejes de creer”. Así los hombres aprendieron de ellos aquello en lo que se diferencia un hombre de su mujer, y no hicieron con ello mal a nadie, excepto por mandato de Al-lah; por el contrario, estas gentes aprenden lo que les perjudica y no les es de utilidad. Y han sabido ciertamente que el que comercia con ello no participará en las delicias de la Vida Futura; y, en verdad, por la maldad es por lo que vendieron sus almas; ¡si lo hubiesen sabido!


2:104 Si hubiesen creído y actuado santamente, mejor hubiera sido en verdad la recompensa de Al-lah; ¡si lo hubiesen sabido!


2:105 ¡Oh creyentes!, no digáis al Profeta, “escúchanos”, sino “obsérvanos” y escuchad. Y para los incrédulos hay un doloroso castigo.


2:106 Los que no creen de entre el Pueblo del Libro, o de entre aquellos que asocian otros dioses a Al-lah, no desean que se os envíe nada bueno de parte de vuestro Señor; pero Al-lah elige para Su misericordia a quien le place; y Al-lah es de extrema generosidad.


2:107 Si abrogamos o hacemos que se olvide cualquier Signo, traemos otro mejor o similar a él. ¿No sabes acaso que Al-lah tiene el poder de hacer todo lo que le place?


2:108 ¿No sabes acaso que el Reino de los Cielos y la Tierra pertenece a Al-lah sólo? Y fuera de Al-lah no tienes protector ni defensor alguno.


2:109 ¿Queréis interrogar al Mensajero enviado a vosotros como antes fue interrogado Moisés? Y quien cambia la fe por la incredulidad evidentemente se ha apartado del camino recto.


2:110 Muchos del Pueblo del Libro desearían, por la mera envidia que sienten sus almas, convertiros en incrédulos después de que habéis creído, tras habérseles hecho evidente la verdad. Mas perdonadlos y alejaos de ellos, hasta que Al-lah traiga su decreto. En verdad, Al-lah tiene el poder de hacer todo lo que le place.


2:111 Y observad la Oración y pagad el Zakat; y todo el bien que hayáis practicado antes por vosotros mismos, lo encontraréis con Al-lah. En verdad, Al-lah ve todo lo que hacéis.


2:112 Y dicen: “Nadie entrará en el Cielo a menos que sea judío o cristiano.” Estos son sus vanos deseos. Decidles: “Probadlo, si sois veraces.”


2:113 ¡No!, quien se someta completamente  a Al-lah, siendo excelente en conducta, tendrá su recompensa con su Señor. Ningún temor les sobrecogerá ni sufrirán aflicción.


2:114 Y los judíos dicen: “Los cristianos no se apoyan en nada”; y los cristianos dicen: “Los judíos no se apoyan en nada”; aunque ambos leen el mismo Libro. Y lo mismo que ellos dicen, dijeron los que no tenían conocimiento. Pero Al-lah juzgará entre ellos, el Día de la Resurrección, en relación con sus diferencias.


2:115 Y ¿hay alguien más injusto que quien prohíbe que el nombre de Al-lah sea glorificado en los templos de Al-lah y busca su ruina? No era apropiado que tales hombres entraran en ellos sino con temor. Sobre ellos caerá la ignominia en este mundo; y les está reservado un duro castigo en el próximo.


2:116 A Al-lah pertenecen el Oriente y el Occidente; por ello, a donde quiera que os volváis, allí estará el rostro de Al-lah. En verdad, Al-lah es Generoso, Omnisciente.


2:117 Y dicen: “Al-lah ha tomado para Sí un hijo” ¡Santo sea!”. No, cuanto hay en los cielos y en la tierra a Él pertenece. A Él todo le obedece.


2:118 Él es el Originador de los cielos y de la tierra. Cuando decreta una cosa, sólo es preciso que diga “¡Sea!”, y es.


2:119 Y los que no tienen conocimiento dicen: “¿Por qué no nos habla Al-lah o viene a nosotros un Signo?”. Lo mismo dijeron los que los precedieron, similar a lo que dicen. Sus corazones se asemejan. Ciertamente, hemos hecho patentes los Signos para un pueblo que cree firmemente.


2:120 Te hemos enviado con la Verdad, como portador de buenas nuevas y para que les adviertas. Y no se te preguntará sobre los moradores del infierno.


2:121 Y los judíos no estarán en absoluto satisfechos contigo, ni tampoco los cristianos, salvo que sigas su religión. Diles: “en verdad, la orientación de Al-lah es la única orientación”. Y si sigues sus perversos deseos después del conocimiento que te ha venido, no tendrás en Al-lah ni amigo ni protector.


2:122 Aquellos, a los que hemos dado el Libro, lo siguen como debe ser seguido; son ésos los que creen en él. Y quienes no crean en él, ésos serán los perdedores.


2:123 ¡Oh, hijos de Israel! acordaos de los favores que os concedí, y de que os levanté por encima de todos los pueblos.


2:124 Y temed el día en que ningún alma podrá en absoluto ocupar el lugar de otra alma, ni se aceptará rescate alguno de ella, ni le valdrá intercesión alguna, ni serán socorridas.


2:125 Y acordaos de cuando su Señor puso a prueba a Abraham con ciertas órdenes que él cumplió. Dijo; “te convertiré en Guía de los hombres”. Abraham preguntó: “¿Y de entre mi descendencia?”. Él dijo: “Mi pacto no alcanza a los transgresores.”


2:126 Y acordaos de cuando hicimos de la Casa un lugar de reunión para la humanidad y un lugar de seguridad; y ocupad vosotros el sitio de Abraham como lugar de Oración. Y dimos una orden a Abraham y a Ismael, diciendo: “Purificad Mi Casa para los que hacen el circuito y para los que permanecen en ella por devoción y para los que se inclinan y se postran en Oración”.


2:127 Y acordaos de cuando Abraham dijo: “Mi Señor, convierte a ésta en ciudad de paz y proporciona frutos a aquellos de sus habitantes que crean en Al-lah y en el Último Día”. Él dijo: “e incluso a quien no crea le concederé también mis beneficios durante algún tiempo; luego le empujaré al castigo del Fuego, ¡un destino desdichado!”.


2:128 Y acordaos de cuando Abraham e Ismael levantaron los cimientos de la Casa, pidiendo: “Señor Nuestro acepta esto de nosotros; porque Tú eres el que todo lo oye, el que todo lo sabe”;


2:129 “Señor Nuestro, haznos sumisos a Ti, y haz de nuestra descendencia un pueblo sumiso a Ti. Y enséñanos nuestros lugares de culto y vuélvete a nosotros con misericordia; porque Tú eres Remisorio con compasión y Misericordioso”;


2:130 “Y, Señor Nuestro, suscita de entre ellos un Mensajero, que les recite Tus Signos y les enseñe el Libro y la Sabiduría y les purifique; en verdad, Tú eres el Poderoso, el Sabio”.


2:131 Y ¿quién se apartará de la religión de Abraham sino el insensato? A él lo escogimos en este mundo, y en el futuro estará ciertamente entre los justos.


2:132 Cuando su Señor le dijo “sométete”, él contestó: “Me he sometido al Señor de los mundos”.


2:133 Lo mismo impuso Abraham a sus hijos –y así hizo Jacob- diciendo: “¡Oh, hijos míos!, en verdad, Al-lah ha escogido esta religión para vosotros; así pues, no dejéis que la muerte caiga sobre vosotros a menos que estéis en estado de sumisión”.


2:134 ¿Estuvisteis presentes cuando vino la muerte a Jacob y dijo a sus hijos: “¿qué adoraréis después de mí”? Ellos respondieron: “Adoraremos a tu Dios, el Dios de tus padres, Abraham e Ismael e Isaac, el Dios Único; y a Él nos sometemos”.


2:135 Son un pueblo que ha pasado; para ellos lo que ganaron, y para vosotros será lo que ganéis; y no seréis interrogados sobre lo que ellos hicieron.


2:136 Y dicen: “Sed judíos o cristianos para que seáis bien guiados”. Decid: “No, seguid la religión de Abraham que siempre se inclinó ante Dios; no fue de aquellos que elevan dioses a la altura de Dios”.


2:137 Decid: “Creemos en Al-lah y en lo que nos ha sido revelado, y en lo que fue revelado a Abraham e Ismael, e Isaac y Jacob y sus hijos, y en lo que fue dado a Moisés y Jesús, y en lo que fue dado a todos los demás Profetas por su Señor. Nosotros no hacemos diferencias entre ninguno de ellos; y a Él nos sometemos.”


2:138 Y si creen como vosotros habéis creído, están, en verdad, bien guiados; pero si vuelven la espalda, entonces no hacen más que crear un cisma, y Al-lah te bastará ciertamente contra ellos, porque Él es el que todo lo oye, El Omnisciente.


2:139 Decid: “Nosotros adoptaremos la religión de Al-lah; ¿quién posee mejores atributos que Al-lah?, y a Él sólo adoramos”.

*La religión de Al-lah no significa que Dios siga ninguna religión. Solo significa una religión revelada por Dios.

2:140 Di: ¿Disputaréis con nosotros acerca de Al-lah, siendo así que Él es nuestro Señor y vuestro Señor? Y para nosotros son nuestras obras, y para vosotros las vuestras; y sólo de Él somos sinceros devotos”.


2:141 ¿Decís que Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y sus hijos eran judíos o cristianos? Di: “¿Sabéis más que Al-lah? ¿Y hay alguien más injusto que quien oculta el testimonio que ha recibido de Al-lah? Y Al-lah no ignora lo que hacéis”.


2:142 Son un pueblo que ha desaparecido; para ellos lo que ganaron y para vosotros será lo que ganéis; y no se os interrogará sobre lo que hicieron.


2:143 Los insensatos de entre el pueblo dirán: “¿Qué les ha hecho apartarse de la Kibla que seguían?”. Diles: “A Al-lah pertenece el Oriente y el Occidente. Él guía, a quienes le place, por el camino recto”.


2:144 Y así os convertimos en una nación ensalzada, para que pudierais ser guardianes de los hombres, y para que el Mensajero de Dios pudiera ser vuestro guardián. Y no establecimos la Kibla que seguisteis, sino para distinguir entre aquel que sigue al Mensajero de Dios y el que vuelve sobre sus talones. Y esto es ciertamente difícil, salvo para aquellos a quienes Al-lah ha guiado. Y no corresponde a Al-lah hacer que perdáis vuestra fe; ciertamente, Al-lah es Compasivo y Misericordioso con los hombres.


2:145 En verdad, vemos cómo vuelves a menudo tu rostro hacia el cielo; ciertamente, te haremos volver a la Kibla que más te agrade. Vuelve, pues, tu rostro hacia la Mezquita Sagrada; y donde quiera que estéis, volved vuestros rostros hacia ella. Y aquellos a quienes ha sido entregado el Libro saben que ésta es la verdad de su Señor; y Al-lah no ignora lo que hacen.


2:146 Y aunque mostraras todos los Signos a quienes se dio el Libro, nunca seguirán tu Kibla; ni tú seguirás la Kibla de ellos; ni tampoco ninguno de ellos seguiría la Kibla de los demás. Y si siguieras sus deseos después del conocimiento que te ha sido dado, entonces te contarías ciertamente entre los transgresores.


2:147 Aquellos a quienes hemos entregado el Libro lo reconocen como la verdad, igual que reconocen a sus hijos, pero algunos de ellos ocultan a sabiendas la verdad.

*La palabra “lo” se refiere en primer lugar a los signos de verdad que observan en la conducta del Santo Profeta, la paz sea con él. Es evidente que es una persona divina porque muestra los atributos de Dios. Al igual que reconocen a sus propios hijos a través de los signos e improntas de su propio carácter, presentes en ellos, y saben que verdaderamente les pertenecen; de igual manera, un hombre de Dios es reconocible por los atributos de Dios  evidenciados en su conducta y manera de vivir.

2:148 Es la verdad de tu Señor; no seas, por tanto, de los que dudan.


2:149 Y cada uno tiene una meta hacia la que se dirige. Rivalizad, pues, entre vosotros en las buenas obras. Dondequiera que estéis, Al-lah os reunirá a todos. Ciertamente, Al-lah tiene poder para hacer todo lo que desea.


2:150 Y salgas de donde salgas, vuelve tu rostro hacia la Mezquita Sagrada, porque ésta es, en efecto, la verdad que procede de tu Señor. Y Al-lah no ignora lo que hacéis.


2:151 Y vengas de donde vengas, vuelve tu rostro hacia la Mezquita Sagrada; y dondequiera que estéis, volved vuestros rostros hacia ella, para que la gente no pueda presentar argumentos en contra vuestra, excepto los que son injustos –por lo que no debéis temerles a ellos, sino a Mí-, y para que perfeccione mis dones para vosotros, y seáis guiados por el camino recto.


2:152 Y así os enviamos un Mensajero de entre vosotros mismos, el cual os lee Nuestros Signos, y os purifica y os enseña el Libro y la Sabiduría, y os enseña lo que no sabíais.


2:153 Acordaos, pues, de Mí, y yo me acordaré de vosotros; y sed agradecidos y no ingratos Conmigo.


2:154 ¡Oh, vosotros, los que creéis!, buscad ayuda con paciencia y Oración; ciertamente Al-lah está con los constantes.


2:155 Y no digáis de los que cayeron por la causa de Al-lah que están muertos; no, están vivos, pero no os dais cuenta.


2:156 Y os pondremos a prueba con algo de temor y hambre, y con pérdida de riquezas, de vidas y de frutos; pero dad la buena nueva a los pacientes.


2:157 Aquellos que, cuando les aflige una desgracia, dicen: “en verdad, a Al-lah pertenecemos y a Él volveremos”.


2:158 Para éstos son las bendiciones de su Señor y su misericordia, y son ellos los guiados por el camino recto.


2:159 Ciertamente, Al-Safa y Al-Marwa están entre los Signos de Al-lah. No hay, por tanto, pecado, para quien va en peregrinación a la Casa o realiza la ´Umrah, en dar vueltas alrededor de ambas. Y quienes practican el bien más allá de lo que es obligatorio, sepan que en verdad Al-lah es Apreciador y Omnisciente.


2:160 Aquellos que ocultan lo que hemos hecho descender en forma de Signos y de guía, después de haberlo dejado muy claro para los hombres en el Libro, a ésos son a quienes Al-lah maldice; y así los maldigan quienes maldicen.


2:161 Pero los que se arrepienten y se corrigen y declaran abiertamente la verdad, a ésos Me volveré con mi perdón, pues soy El que perdona constantemente con compasión y El Misericordioso.


2:162 Los que son incrédulos y mueren en la incredulidad, sobre ellos caerá la maldición de Al-lah, de los ángeles y de los hombres, a un mismo tiempo.


2:163 Permanecerán bajo ella. No se les aligerará el castigo ni se les concederá respiro.


2:164 Y vuestro Dios es un Dios Único; no hay otro Dios que no sea Él, el Clemente, el Misericordioso.


2:165 En verdad, en la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión de la noche y el día, y en los barcos que surcan los mares con todo lo que es útil a los hombres, y en el agua que Al-lah hace descender del cielo con la que resucita la tierra después de su muerte, distribuyendo por ella toda clase de bestias, y en el cambio de los vientos y en las nubes sometidas a su servicio entre el cielo y la tierra… en todo ello hay Signos para las gentes que comprenden.


2:166 Y entre los hombres hay algunos que toman para sí objetos de culto distintos de Al-lah, amándolos como deberían amar a Al-lah. Pero los creyentes son más fuertes en su amor por Al-lah. Y si los pecadores pudieran contemplar ahora el momento en que verán el castigo, comprenderían que todo el poder pertenece a Al-lah y que Al-lah es severo en el castigo.


2:167 En verdad que comprenderían, si pudieran contemplar el momento en que los que eran seguidos repudiarán a sus seguidores y contemplarán el castigo y sus medios de escape quedarán rotos.


2:168 Y los que seguían dirán: “Si al menos pudiéramos volver, los repudiaríamos como nos han repudiado a nosotros”. Así Al-lah les mostrará sus obras con gran congoja para ellos, y no saldrán del Fuego.


2:169 ¡Oh humanos! comed de lo que es lícito y saludable en la tierra; y no sigáis las huellas de Satanás; en verdad, él es para vosotros un enemigo declarado.

*La palabra “Tayyib” se aplica al gusto personal así como a la condición saludable de lo que ha sido declarado lícito. En el primer caso, la misma comida que es lícita puede ser beneficiosa para un individuo y perjudicial para otros a causa de diferencias de elección, gusto y circunstancias. En el segundo caso, se puede referir a la condición de la comida, indicando que los creyentes  prefieren ingerir comida que no solo sea lícita sino también que se encuentre en condiciones buenas, sanas y de apariencia.

2:170 Él sólo os impone lo que es malo y lo que es abominable, y que digáis de Al-lah lo que desconocéis.


2:171 Y cuando se les dice: “Seguid lo que Al-lah os ha enviado”, dicen: “No, seguiremos lo que encontramos en nuestros padres”. ¡Cómo! ¿aunque sus padres fueran insensatos y alejados del buen camino?


2:172 Y el caso de los que no creen es como el del que grita a otro cuando éste no oye más que gritos y voceríos. Son sordos, mudos y ciegos: por eso no razonan.


2:173 ¡Oh creyentes! Comed de las cosas buenas que os hemos proporcionado y dad gracias a Al-lah, si es a Él a quien adoráis.


2:174 Él os ha prohibido únicamente lo que muere por sí mismo y la sangre y la carne de cerdo, y aquello sobre lo que haya sido invocado un nombre distinto del de Al-lah. Pero el que se vea movido por la necesidad sin ser desobediente ni trasgresor, ése estará libre de pecado. En verdad, Al-lah es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.


2:175 Quienes ocultan lo que Al-lah ha hecho descender en el Libro y reciben a cambio de ello un precio mísero, no llenarán sus vientres sino de fuego. Al-lah no les hablará el Día de la Resurrección, ni les purificará. Y para ellos hay un horrible castigo.


2:176 Son los que cambian el buen camino por el error y el perdón por el castigo. ¡Con qué gran paciencia deberán resistir el Fuego!


2:177 Eso es porque Al-lah ha hecho descender el Libro con la verdad; y ciertamente, quienes se muestran en desacuerdo respecto al Libro han ido demasiado lejos en su enemistad.


2:178 La piedad no consiste en que volváis vuestros rostros a Oriente o a Occidente,   el verdaderamente justo es aquel que cree en Al-lah y en el Último Día, y en los ángeles y en el Libro y en los Profetas, y otorga su dinero por amor a Él a los parientes y a los huérfanos, al necesitado y al viajero, y a los que piden por caridad; y para el rescate de los cautivos; y quien cumple la Oración y paga el Zakat; y los que cumplen su promesa cuando la hacen, y el paciente en la pobreza y en la desgracia, y el constante y firme en tiempo de guerra; éstos son quienes se han mostrado veraces y quienes sienten temor de Dios.


2:179 ¡Oh creyentes! se os prescribe una ley del talión equitativa en caso de homicidio; el hombre libre por el hombre libre, y el esclavo por el esclavo, y la mujer por la mujer. Pero si a alguien se le perdona por su propio hermano, entonces el pleito para determinar la indemnización se llevará con equidad, y el asesino le pagará la indemnización con generosidad. Esto es un alivio por parte de vuestro Señor y una gracia. Y quien lo infrinja posteriormente, sufrirá un horrible castigo.

*Quiere decir que el dinero de la indemnización debe ser fijado en su cuantía y abonado de manera digna y justa por los parientes de la persona asesinada.

2:180 En la ley del talión hay vida para vosotros. ¡Oh hombres de entendimiento!, para que podáis disfrutar de seguridad.


2:181 Se os prescribe que, cuando llegue la muerte a uno de vosotros, si deja muchos bienes, haga testamento a favor de sus padres y parientes cercanos, actuando con equidad, esto es un deber para los que temen a Dios.


2:182 Y quien lo modifique después de haberlo oído, el pecado así cometido recaerá ciertamente sobre los que lo han modificado. En verdad, Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.


2:183 Pero quien descubre en un testador una parcialidad o error, y restablece la paz entre ellas (las partes afectadas), estará libre de pecado. En verdad, Al-lah es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.


2:184 ¡Oh creyentes! se os prescribe el ayuno, como fue prescrito a los que os precedieron, para que seáis justos.


2:185 El ayuno prescrito debe durar un número fijo de días, pero aquel de entre vosotros que esté enfermo o de viaje ayunará el mismo número de días con posterioridad; y para los que sólo pueden ayunar con gran dificultad hay una expiación: alimentar a un pobre. Y quien realiza una buena obra con obediencia voluntaria, mejor para él. Y el ayuno es bueno para vosotros, ¡si lo supierais!


2:186 El mes de Ramadán es aquél en que se hizo descender el Corán como guía de la humanidad, con pruebas claras de dirección y discernimiento. Por tanto, quienquiera de vosotros que se encuentre en casa durante este mes, que ayune allí. Pero quien esté enfermo o de viaje ayunará el mismo número de otros días. Al-lah desea daros facilidades y no desea para vosotros lo difícil, y que completéis el número de días y ensalcéis a Al-lah por haberos guiado y para que seáis agradecidos.


2:187 Cuando mis siervos te pregunten por Mí, diles: “Estoy cerca. Respondo a la plegaria del que suplica cuando Me invoca. Por tanto, deben escucharme y creer en Mí, para que puedan seguir el camino recto.”


2:188 Durante la noche del ayuno, os es lícita la reunión con vuestras esposas. Ellas son una vestidura para vosotros y vosotros una vestidura para ellas. Al-lah sabe que habéis estado actuando injustamente para con vosotros mismos, por lo que ha vuelto a vosotros con misericordia y os ha proporcionado alivio. Por lo tanto, ahora podéis cohabitar con ellas y buscar lo que Al-lah os ha ordenado; y comed y bebed hasta que el hilo blanco de la aurora se distinga del hilo negro de la noche*. Entonces completad el ayuno hasta la noche y no cohabitéis con ellas, mientras permanezcáis en las mezquitas por devoción. Éstos son los límites fijados por Al-lah, por lo que no debéis acercaros a ellas. De este modo manifiesta Al-lah con claridad Sus mandamientos a los hombres, para que puedan estar seguros contra el mal.

*De hecho el hilo blanco se asocia con el alba, de manera que el significado real sería: “...hasta que el hilo blanco del alba se distinga del hilo oscuro de la noche”

2:189 Y no devoréis mutuamente vuestros bienes con falsedad, ni los ofrezcáis como soborno a las autoridades para apropiaros conscientemente y con injusticia del dinero público.


2:190 Te preguntan por los novilunios. Diles: “Son medios para medir el tiempo, para el bien general de la humanidad y para la Peregrinación.” Y la santidad no consiste en que entréis en las casas por la parte trasera; sino que el realmente justo es quien teme a Dios. Y debéis entrar en vuestras casas por sus puertas; y temed a Dios para que prosperéis.


2:191 Y luchad en la causa de Al-lah contra los que luchan contra vosotros, pero no seáis transgresores. En verdad, Al-lah no ama a los transgresores.


2:192 Y matadlos en donde los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado; ya que la persecución es peor que el homicidio. Y no luchéis contra ellos ni dentro ni cerca de la Mezquita Sagrada mientras no os ataquen allí. Pero si os atacan, combatidles: ésa es la retribución para los incrédulos.


2:193 Pero si desisten, sepan que Al-lah es, en verdad, el Sumo Indulgente, el Misericordioso.


2:194 Y luchad contra ellos hasta que cese la persecución, y se profese libremente la religión de Al-lah. Pero si desisten, recordad que no se permite hostilidad alguna excepto contra los agresores.


2:195 La violación de un Mes Sagrado debe ser vengada en el Mes Sagrado; y para todas las cosas sagradas está la ley del talión. Así, a quien se porte mal con vosotros, castigadlo por su mal comportamiento en la medida en que os haya atacado. Y temed a Al-lah y sabed que Al-lah está con quienes Le temen.


2:196 Y gastad en la causa de Al-lah y no os lancéis a la perdición con vuestras propias manos, y haced el bien; en verdad, Al-lah ama a quienes hacen el bien.


2:197 Y cumplid el Hall y el ´Umrah en honor a Al-lah; pero si estáis impedidos, entonces haced cualquier ofrenda que os sea fácilmente disponible; y no os rasuréis la cabeza hasta que la ofrenda llegue a su destino, y quien de entre vosotros esté enfermo o tenga un mal en la cabeza, debe realizar una expiación por medio de ayunos, de limosna o con un sacrificio. Pero cuando estéis a salvo, quien se acoja al ´Umrah junto con el Hall, debe realizar cualquier ofrenda que pueda obtener fácilmente. Sin embargo, aquel de vosotros que no pueda encontrar una ofrenda debe ayunar tres días durante la Peregrinación y siete cuando regrese a casa; esto hace diez días completos. Esto es para aquél cuya familia no habita cerca de la Mezquita Sagrada. Y temed a Al-lah y sabed que Al-lah es severo en el castigo.


2:198 Los meses del Hall son bien conocidos; así pues, quien decida realizar la Peregrinación en esos meses debe recordar que no ha de haber conversaciones groseras, pecados ni discusiones durante la Peregrinación. Y todo el bien que hagáis, Al-lah lo conoce. Y procuraos las provisiones necesarias, aunque, en verdad, la piedad es la mejor provisión. Y temedme sólo a Mí, Oh hombres de conocimiento.


2:199 No es pecado que pidáis la generosidad de vuestro Señor. Pero cuando volváis en multitud desde ´Arafat, recordad a Al-lah en Mash´ar al-Haram, y acordaos de Él porque os ha guiado cuando antes os contabais entre los extraviados.


2:200 Luego volved en conjunto de donde la gente viene así, y pedid perdón a Al-lah; en verdad, Dios es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.


2:201 Y cuando hayáis cumplido los actos de culto que se os han prescrito, celebrad las alabanzas de Al-lah como lo hacéis con las alabanzas de vuestros padres, o aún más. Y entre los hombres hay algunos que dicen: “Señor Nuestro, concédenos las cosas buenas en este mundo”; pero éstos no tendrán parte en el Más Allá.


2:202 Y entre ellos hay algunos que dicen: “Señor Nuestro, concédenos el bien de este mundo y así mismo el bien en el otro, y presérvanos del tormento del Fuego”.


2:203 Para ellos habrá una buena parte por lo que han ganado. Y Al-lah es rápido en las cuentas.


2:204 Y acordaos de Al-lah durante el número de días señalados, pero no hay pecado para quien se apresura a marcharse en dos días; tampoco lo hay para quien se queda atrás. Esto es para quien teme a Dios. Y temed a Al-lah y sabed que seréis reunidos ante Él.


2:205 Y hay alguno entre los hombres cuya charla sobre esta vida te gustaría, y que pone a Dios por testigo de lo que hay en su corazón, y sin embargo es el más belicoso de los pendencieros.


2:206 Y cuando tiene autoridad, corre por la tierra para crear el desorden en ella y destruir las cosechas y la progenie del hombre; y a Al-lah no le gusta el desorden.


2:207 Y cuando se le dice: “Teme a Al-lah”, el orgullo le incita a pecar de nuevo. Así, el Infierno será su recompensa suficiente; y en verdad es un desagradable lugar de descanso.


2:208 Y entre los hombres hay quien se vendería a sí mismo para intentar agradar a Al-lah; y Al-lah es Compasivo para Sus siervos.


2:209 Oh, creyentes! aceptad plenamente la sumisión y no sigáis los pasos de Satanás; ciertamente, él es vuestro enemigo declarado.


2:210 Pero si resbaláis después de los Signos claros que os han llegado, entonces sabed que Al-lah es Todopoderoso, Sabio.


2:211 ¿Están acaso esperando que Al-lah venga a ellos en las sombras de las nubes con ángeles, y se decida el asunto? Y a Al-lah es a quien todo vuelve.


2:212 Pregunta a los Hijos de Israel cuántos Signos claros les otorgamos. Pero quien cambie el don de Al-lah después de haberlo recibido, sepa que, en verdad, Al-lah es Severo en el castigo.


2:213 Se hace que la vida de este mundo aparezca atractiva para los incrédulos; y se burlan de los que creen. Pero los temerosos de Dios estarán por encima de ellos en el Día de la Resurrección; y Al-lah concede Sus dones a quien le place, sin echar cuentas.


2:214 La humanidad participaba de la misma suerte moral, por lo que Al-lah suscitó Profetas como portadores de la buena nueva y como anunciadores, e hizo bajar con ellos el Libro que contenía la verdad, para poder juzgar entre los hombres sobre aquello en lo que diferían. Pero ahora han comenzado a diferir en cuanto al Libro; y nadie mostró divergencias respecto a él excepto aquellos a quienes se les entregó, después de que les llegaron Signos claros, sólo por envidia entre unos y otros. Ahora Al-lah, con su mandamiento, ha guiado a los creyentes a la verdad respecto a aquello en que (los descreídos) diferían; y Al-lah guía a quien le place por el camino recto.


2:215 ¿Pensáis que entraréis en el cielo sin antes pasar por la situación de quienes os precedieron? La pobreza y las calamidades les alcanzaron, y fueron violentamente sacudidos hasta el punto que el Mensajero y los que con él creían dijeron: “¿Cuándo vendrá la ayuda de Al-lah? Sí, en verdad, la ayuda de Al-lah está cercana.


2:216 Te preguntan acerca de qué deben gastar. Diles: “Cualquier riqueza buena y abundante que empleéis debe ser para los padres y los parientes cercanos, para los huérfanos, los necesitados y el viajero. Y cualquier bien que hagáis, Al-lah ciertamente lo conoce bien”.


2:217 Se os ordena la lucha, aunque os repugne; pues es posible que os disguste algo que os es bueno, y es posible que os guste algo que es malo para vosotros. Al-lah sabe todas las cosas y vosotros no.


2:218 Te preguntan sobre el combate en el Mes Sagrado. Diles: “Combatir en él es un grave pecado, pero apartar a los hombres del camino de Al-lah, y ser desagradecido con Él y alejar a los hombres de la Mezquita Sagrada, y expulsar a su pueblo de ella, es un pecado más grave a los ojos de Al-lah; y la persecución es peor que la muerte”. Y ellos no dejarán de combatiros hasta que os hayan apartado de vuestra religión, si pudieran. Y aquél de vosotros que abandone su fe y muera como incrédulo, será de aquellos cuyas obras serán vanas en este mundo y en el otro. Son los moradores del Fuego y allí vivirán.


2:219 Quienes creen, y quienes emigran y trabajan duramente por la causa de Al-lah, son los que pueden esperar la misericordia de Al-lah; y Al-lah es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.


2:220 Te preguntan sobre el vino y los juegos de azar. “En ambas cosas hay un gran pecado y también algunas ventajas para los hombres; pero su mal es mayor que sus ventajas”. Y te preguntan sobre lo que deben gastar. Diles “Lo que podáis ahorrar”. Así hace Al-lah sus mandamientos claros para vosotros, a fin de que podáis reflexionar


2:221 Sobre este mundo y el futuro. Y te preguntan sobre los huérfanos. Diles: “La defensa de su bienestar es un acto de la máxima bondad. Y si os mezcláis con ellos, son vuestros hermanos. Y Al-lah distingue al que obra mal del que obra bien. Y si Al-lah lo quisiera podría poneros a dura prueba. En verdad, Al-lah es Todopoderoso, Sabio”.


2:222 Y no os caséis con mujeres idólatras mientras no crean. Incluso una esclava creyente es mejor que una idólatra, aunque ésta os agrade mucho. Y no entreguéis en matrimonio vuestras mujeres creyentes a los idólatras mientras éstos no crean; incluso un esclavo creyente es mejor que un idólatra, aunque éste os agrade mucho. Éstos invitan al Fuego, mientras que Al-lah invita al Cielo y al perdón con Su mandamiento. Y Él clarifica Sus Signos a los hombres, para que recuerden.


2:223 Y te preguntan sobre la menstruación. Diles: “Es una indisposición, por lo que debéis manteneros alejados de las mujeres durante la menstruación y no cohabitar con ellas hasta que estén limpias. Pero cuando se hayan purificado, acercaos a ellas como Al-lah os ha ordenado. Al-lah ama a los que se vuelven a Él y ama a los que se conservan limpios.”


2:224 Vuestras mujeres son un campo labrado para vosotros; así pues, acercaos a vuestro campo cuando y como deseéis, y haceos preceder con algún bien; y temed a Al-lah y sabed que Le encontraréis; y dad la buena nueva a los que obedecen.


2:225 No hagáis al Al-lah objeto de vuestros juramentos, de modo que os abstengáis por ese motivo de hacer el bien y de actuar santamente, y de establecer la paz entre los hombres. Y Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.


2:226 Al-lah no os pedirá cuentas de aquellos juramentos que son vanos, pero os pedirá cuentas de lo que vuestros corazones hayan adquirido. Y Al-lah es Quien más perdona, el Indulgente.


2:227 Para quienes hacen voto de abstinencia de sus mujeres, el período máximo de espera es de cuatro meses; pero si se retractan del voto, sepan que, en verdad Al-lah es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.


2:228 Y si se deciden por el divorcio, entonces, sepan que, en verdad, Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.


2:229 Y las mujeres divorciadas esperarán por su parte tres menstruaciones; y no les es lícito que oculten lo que Al-lah ha creado en su matriz, si creen en Al-lah y en el Último Día; y sus esposos tienen preferencia para recogerlas durante ese tiempo, siempre y cuando deseen la reconciliación. Y ellas (las mujeres) tienen derechos similares a los que ellos tienen (los hombres) en justicia; aunque los hombres poseen un rango superior a ellas. Y Al-lah es Poderoso, Sabio.


2:230 Ese divorcio debe pronunciarse dos veces; después conservadlas de manera apropiada o despedidlas con amabilidad. Y no es lícito que toméis nada de lo que les habéis dado (a vuestras esposas) salvo que ambos temáis que no puedan respetar los límites prescritos por Al-lah. Y si teméis que no puedan observar los límites prescritos por Al-lah, entonces, no habrá pecado para ninguno de ellos en lo que ella entregue para conseguir su libertad. Éstos son los límites prescritos por Al-lah, por tanto no los sobrepaséis; y quienes sobrepasen los límites prescritos por Al-lah, sepan que son malvados.


2:231 Y si la divorcia por tercera vez, ya no le será lícita después, mientras no se haya casado con otro marido; pero si él también se divorcia de ella, entonces no habrá pecado en que vuelvan el uno al otro, a condición de que estén seguros de poder respetar los límites prescritos por Al-lah, que Él aclara para las personas que tienen conocimiento.


2:232 Y cuando os divorciéis de vuestras esposas y ellas se acerquen al término del período fijado, entonces conservadlas de manera apropiada; o despedidlas de manera adecuada; pero no las retengáis por la fuerza, convirtiéndoos así en transgresores. Y quien haga eso, ciertamente, se hace daño a sí mismo. Y no os burléis de los mandamientos de Al-lah y recordad el favor de Al-lah para con vosotros y el Libro y la Sabiduría que Él hizo descender para vosotros, con los cuales Él os amonesta. Y temed a Al-lah y sabed que Al-lah conoce bien todas las cosas.


2:233 Y cuando os divorciéis de las mujeres y lleguen al término de su período, no les impidáis que contraigan matrimonio con sus maridos, si llegan a un acuerdo mutuo y honrado. Ésta es una amonestación para aquél de entre vosotros que crea en Al-lah y en el Último Día. Es lo más puro y más limpio para vosotros; y Al-lah sabe pero vosotros ignoráis.


2:234 Y las madres darán el pecho a sus hijos durante dos años completos; esto es para quienes desean completar la lactancia. Y el hombre al que pertenece el hijo será el responsable del alimento y vestido de ellas (de las madres), según la costumbre. Pero no se impone a nadie una carga superior a su capacidad. La madre no hará sufrir al padre a causa de su hijo, ni aquél a quien pertenece el hijo hará sufrir a la madre a causa de su hijo, y lo mismo corresponde al heredero. Si ambos deciden destetar  al hijo, por acuerdo y consentimiento mutuos, no cometen falta. Y si deseáis contratar a una nodriza para vuestros hijos, no cometéis falta, a condición de que le paguéis lo estipulado, honradamente. Y temed a Al-lah y sabed que Al-lah ve lo que hacéis.


2:235 Y aquellos de vosotros que muráis dejando esposas, éstas (las viudas) esperarán por su parte cuatro meses y diez días. Y cuando hayan alcanzado el final de este período, no habrá pecado para vosotros en nada de lo que hagan respecto a sus personas según lo que es justo. Y Al-lah conoce lo que hacéis.


2:236 Y no cometeréis falta si hacéis una insinuación a estas mujeres sobre una propuesta de matrimonio, o si mantenéis el deseo oculto en vuestras mentes. Al-lah sabe que pensaréis en ellas a este respecto. Y no realicéis ningún acuerdo con ellas en secreto, sino que debéis decir la palabra adecuada. Y no decidáis sobre los lazos del matrimonio mientras no haya llegado a su fin el período prescrito. Y sabed que Al-lah conoce lo que hay en vuestras mentes; así pues, cuidaos de ello. Y sabed que Al-lah es el Sumo Indulgente, el Paciente.


2:237 No cometeréis pecado si os divorciáis de mujeres a las que no habéis tocado, ni les habéis fijado la dote. Pero proveed su sustento: el rico según sus medios y el pobre según sus medios; una provisión de manera digna, una obligación para el virtuoso.


2:238 Y si os divorciáis de ellas antes de haberlas tocado, pero habiéndoles fijado una dote, entonces debéis entregar la mitad de lo que habéis fijado, a menos que ellas renuncien, o que renuncie quien tenga en sus manos los lazos del matrimonio. Y la renuncia por vuestra parte está más cercana a la santidad. Y no olvidéis haceros mutuamente el bien. En verdad, Al-lah ve lo que hacéis.


2:239 Cumplid las Oraciones, y la Oración intermedia, y permaneced ante Al-lah con sumisión.


2:240 Si os encontráis en estado de temor, entonces decid vuestra Oración a pie o montados, pero cuando estéis a salvo, acordaos de Al-lah, pues Él os ha enseñado lo que vosotros no sabíais.


2:241 Y aquellos de vosotros que mueran dejando esposas, legarán a sus mujeres provisiones para un año sin que sean expulsadas. Pero si ellas mismas deciden irse, no habrá culpa en vosotros respecto a cualquier cosa adecuada que hagan por sí mismas. Y Al-lah es Poderoso, Sabio.


2:242 Y para las mujeres divorciadas debe haber también una provisión según lo que es justo; es una obligación para los temerosos de Dios.


2:243 Así Al-lah os aclara Sus mandamientos, para que entendáis.


2:244 ¿No has oído hablar de aquellos que salieron de sus casas, a millares, por temor a la muerte? Y Al-lah les dijo: “¡Morid!”, y después les devolvió la vida. En verdad, Al-lah es Generoso en grado sumo con los hombres, pero la mayoría de los hombres no son agradecidos.


2:245 Y combatid por la causa de Al-lah y sabed que Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.


2:246 ¿Quién es el que hará un préstamo magnífico a Al-lah para que Él se lo multiplique muchas veces? Y Al-lah recibe y aumenta, y a Él seréis devueltos.


2:247 ¿No has oído hablar de los jefes de los hijos de Israel, después de Moisés, cuando dijeron a un Profeta suyo: “Nómbranos un rey para que podamos combatir por la causa de Al-lah”? Él dijo: “¿No es bastante probable que no luchéis si se os ordena la lucha?”. Ellos dijeron: “¿Qué motivos tendríamos para dejar de luchar por la causa de Al-lah, siendo así que hemos sido expulsados de nuestras casas y separados de nuestros hijos?”. Pero cuando se les ordenó combatir, volvieron la espalda, excepto un pequeño número. Y Al-lah conoce bien a los pecadores.


2:248 Y su Profeta les dijo: “Al-lah os ha nombrado a Talut como rey”. Dijeron: ¿Cómo puede ser soberano nuestro si nosotros tenemos más derecho a la soberanía que él, y no le han dado ni siquiera riquezas en abundancia?”. Él dijo: “En verdad, Al-lah lo ha elegido sobre vosotros y lo ha hecho muy superior en cuanto conocimientos y fuerza”. Y Al-lah entrega la soberanía a quien le place, y Al-lah es Generoso, Omnisciente.


2:249 Y su Profeta les dijo: “La señal de su soberanía es que se os dará un corazón en el que reinará el arca de la alianza de vuestro Señor y un legado de bien dejado por la familia de Moisés y la familia de Aarón: los ángeles lo traerán. En verdad, aquí hay un Signo para vosotros si sois creyentes.


2:250 Y cuando Talut partió con las tropas dijo: “En verdad, Al-lah os probará con un río. Así, quien beba de él no será de los míos; y quien no lo pruebe será ciertamente de los míos, excepto quien tome un poco de agua con la mano”. Pero bebieron de él, excepto unos pocos. Y cuando lo cruzaron –él y quienes creían junto con él- dijeron: “Hoy no tenemos fuerza contra Yalut y sus fuerzas. Pero los que sabían con certeza que un día encontrarían a Al-lah, dijeron: ¡Cuántas veces un pequeño grupo ha triunfado sobre un gran ejército bajo la orden de Dios! Y Al-lah está con los que perseveran”.


2:251 Y cuando avanzaron para salir al encuentro de Yalut y sus tropas, dijeron: “¡Oh, Señor nuestro, danos perseverancia, haz firmes nuestros pasos y ayúdanos contra los incrédulos!”.


2:252 Con el permiso de Dios los pusieron en fuga; y David mató a Yalut, y Al-lah le dio soberanía y sabiduría, enseñándole lo que Él quiso. Y de no haber sido porque Al-lah rechazó a los hombres, a algunos de ellos por medio de otros, la tierra se hubiera hundido en el desorden. Pero Al-lah es Magnánimo con todos los pueblos.


2:253 Éstos son los Signos de Al-lah; te los recitamos con verdad. Ciertamente, tú eres uno de los Mensajeros.


2:254 Éstos son los Mensajeros. Hemos hecho que algunos de ellos superen a otros a los cuales Al-lah habló*; y Al-lah hizo que uno de ellos superara a los demás. Y dimos a Jesús, hijo de María, pruebas claras y lo fortalecimos con el Espíritu de santidad. Y si Al-lah lo hubiese querido, los que vinieron después de ellos no hubiesen luchado entre sí después de los Signos claros que les llegaron; pero discreparon. Entre ellos hubo quienes creyeron y otros que no creyeron, y si Al-lah lo hubiese querido, no habrían luchado entre sí; pero Al-lah hace lo que quiere.

*Este versículo debe traducirse haciendo una pausa tras la palabra árabe “min hum” y no antes de la misma. En este caso, la traducción es mucho mas fácil de leer y entender y significaría lo siguiente:  De estos Mensajeros hemos elevado a algunos por encima de otros. Al-lah les habló y exaltó a algunos de ellos con categorías de grandeza.

2:255 ¡Oh creyentes! gastad en caridad de lo que os hemos concedido antes de que venga el día en el que no habrá compra ni venta, ni amistad, ni intercesión; y son los incrédulos los que se perjudican a ellos mismos.


2:256 Al-lah: no hay mas Dios que Él, el Viviente, el que Subsiste por Sí mismo y sostiene todo. No se apoderan de Él ni el sopor ni el sueño. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¿Quién es capaz de interceder ante Él si no es con Su permiso? Él conoce lo que está delante y detrás de ellos; y ellos no abarcan nada de Su ciencia, salvo lo que Él quiere. Su Trono se extiende sobre los cielos y la tierra*; y su cuidado no le supone preocupación alguna; y Él es el Altísimo, el Grande.

*La palabra “kursi” significa esencialmente sitio de poder o trono. Este significado de la palabra tiene una aplicación más amplia y abarca el conocimiento y otros requisitos del gobierno.

2:257 No ha de existir coacción en la religión. Ciertamente, lo recto ha quedado separado de lo erróneo; así, quien se niegue a ser conducido por los pecadores, y crea en Al-lah, ha agarrado con seguridad una empuñadura fuerte, que no tiene grietas. Y Al-lah es quien todo lo oye, Omnisciente.


2:258 Al-lah es el amigo de los que creen: los saca de toda clase de tinieblas a la luz. Y respecto a los que no creen, sus amigos son los pecadores que los llevan desde la luz a toda clase de tinieblas. Éstos son los moradores del Fuego; allí habitarán.


2:259 ¿No has oído hablar de aquel que disputó con Abraham respecto a su Señor, porque Al-lah le había dado el reino? Cuando Abraham dijo: “Mi Señor es quien da la vida y causa la muerte”, él dijo: “Yo también doy la vida y causo la muerte”. Abraham dijo: “Bien, Al-lah trae el sol desde Oriente, tráelo tú desde Occidente”. El infiel quedó confundido. Y Al-lah no guía a la gente injusta.


2:260 O como aquel que pasó junto a una ciudad derruida y exclamó: “¿Cuándo le devolverá la vida Al-lah después de su destrucción?”. Entonces Al-lah le hizo morir durante cien años, luego le resucitó y dijo: “¿Cuánto tiempo has permanecido en este estado?”. Él respondió: “He permanecido un día o parte de un día”. Él dijo: “No, has permanecido en este estado durante cien años. Mira tu comida y tu bebida; no se han estropeado. Y mira tu asno. Y hemos hecho esto para convertirte en un Signo para los hombres. Y mira los huesos, como los hemos dispuesto y después cubierto de carne”. Y cuando todo esto le quedó claro, dijo: “Sé que Al-lah tiene poder para hacer todo lo que quiere”.


2:261 Y acuérdate de cuando Abraham dijo: “Mi Señor; muéstrame cómo le devuelves la vida a los muertos”. Él dijo: “¿Es que no has creído?” Él dijo: “Sí, pero pregunto esto para que mi corazón se tranquilice”. Respondió: “Toma cuatro pájaros y haz que se vinculen a ti. A continuación pon a cada uno de ellos en un monte; llámalos después y verás cómo acuden a ti apresuradamente. Y sabe que Al-lah es Poderoso, Sabio.”


2:262 Los que emplean sus bienes en la causa de Al-lah son semejantes a un grano de trigo que da siete espigas, y en cada espiga hay cien granos. Y Al-lah lo multiplica aún más para quien Le place; y Al-lah es Magnánimo, Omnisciente.


2:263 Quienes emplean sus bienes en la causa de Al-lah, y a continuación no hacen que lo empleado vaya seguido de burlas o agravios, son los que tendrán la recompensa con su Señor, y no tendrán temor ni se afligirán.


2:264 Una palabra amable y el perdón son mejores que una limosna seguida de agravios. Y Al-lah es Suficiente por Sí mismo, Indulgente.


2:265 ¡Oh creyentes! no hagáis vanas vuestras limosnas con reproches y agravios, como aquél que emplea su riqueza para ser visto por los hombres, y no cree en Al-lah ni en el Último Día. Su caso es similar a una roca lisa, cubierta con tierra, sobre la que cae el aguacero, dejándola desnuda, llana y dura. Éstos no conseguirán mantener nada de lo que han ganado. Y Al-lah no guía a la gente incrédula.


2:266 Y los que emplean sus riquezas para buscar el placer de Al-lah y fortalecer sus almas son semejantes a un jardín sobre un terreno elevado. Basta que la lluvia abundante caiga sobre él para que se dupliquen sus frutos. Y si no cae sobre él un fuerte aguacero, le basta con una lluvia ligera. Y Al-lah ve lo que hacéis.


2:267 ¿A quién de vosotros le gustaría tener un jardín de palmeras y vid, con arroyos corriendo por él, y con toda clase de frutos cuando le ha llegado la vejez y tiene una descendencia débil e indefensa, y que de pronto una terrible tormenta cayera sobre él y lo quemara todo? Así os hace Al-lah patentes Sus Signos, para que podáis reflexionar.


2:268 ¡Oh creyentes! gastad de las cosas buenas que habéis ganado y de lo que hacemos brotar de la tierra para vosotros; y no busquéis lo malo para entregarlo, cuando no lo cogeríais para vosotros mismos salvo bajando la mirada por vergüenza. Y sabed que Al-lah es Suficiente en Sí mismo, Merecedor de toda alabanza.


2:269 Satanás os amenaza con la pobreza y os ordena lo que es inmundo, mientras que Al-lah os promete el perdón de Sí mismo y la magnanimidad. Y Al-lah es Bondadoso, Omnisciente.


2:270 Él concede la sabiduría a quien le place. Y a quien se le da la sabiduría se le concede un bien excelente; y nadie se acuerda excepto los dotados de conocimiento.


2:271 Y sea cual fuere lo que gastéis y el voto que formuléis, Al-lah ciertamente lo conoce; y para los malvados no habrá defensores.


2:272 Si dais limosnas en público, está bien y es bueno; pero si las ocultáis y las dais al pobre, mejor para vosotros; y Él os quitará muchos de vuestros pecados. Y Al-lah sabe perfectamente lo que hacéis.


2:273 No es responsabilidad tuya hacer que sigan el camino recto; pero Al-lah guía a quien Le place. Y cualquier riqueza que empleéis es para vosotros mismos; mientras gastéis, únicamente, para conseguir la gracia de Al-lah. Y cualquier riqueza que empleéis se os devolverá íntegra y no sufriréis perjuicio alguno.


2:274 Estas limosnas son para los pobres que se encuentran detenidos en el camino de Al-lah y que no pueden moverse por la tierra. El hombre ignorante piensa que carecen de necesidades porque se abstienen de pedir. Tú los conocerás por su aspecto; no piden a los hombres de modo inoportuno. Y cualquier riqueza que empleéis, sabed que Al-lah la conoce perfectamente.


2:275 Los que emplean caritativamente sus bienes de noche y de día, secreta y abiertamente, tienen su recompensa junto a su Señor; no caerá el temor sobre ellos, ni serán afligidos.


2:276 Los que consumen del interés no se levantarán, salvo como se levanta el que ha sido derribado por Satanás con la locura. Eso es porque dicen: “El comercio es como la usura”; cuando Al-lah ha hecho lícito el comercio e ilícito el interés. Así pues, a quien le llega la advertencia de su Señor y desiste, será suyo lo que recibió en el pasado; y su caso está en manos de Al-lah. Pero los que vuelvan a ello, serán los moradores del Fuego; allí habitarán.


2:277 Al-lah elimina el interés y hace que aumente la caridad. Y Al-lah no ama a quien es incrédulo y pecador declarado.*

*Este versículo  enfatiza de forma clara y tajante que las economías que se basen en el interés monetario  y la usura están condenadas a perecer, mientras que las economías en las que se hace énfasis en la caridad son las que prosperarán.

2:278 En verdad, los que creen y hacen buenas obras, cumplen la Oración y pagan el Zakat, tendrán su recompensa de su Señor y no les sobrecogerá ningún temor, ni serán afligidos.


2:279 ¡Oh creyentes! temed a Al-lah y abandonad lo que os quede de usura, si es que creéis.


2:280 Pero si no lo hacéis, entonces esperad la guerra de Al-lah y Su Mensajero; pero si os arrepentís, tendréis vuestras sumas originales; así no perjudicaréis ni seréis perjudicados.


2:281 Y si cualquier deudor se encuentra en dificultades, concededle un plazo hasta que vengan tiempos mejores. Y si se lo perdonáis como limosna será mejor para vosotros, ¡si lo supierais!


2:282 Y temed el día en el que regresaréis a Al-lah; entonces se pagará a cada alma la totalidad de lo que se ha ganado; y no se les perjudicará.


2:283 ¡Oh creyentes! cuando os otorguéis un préstamo entre vosotros por un período fijo, ponedlo por escrito. Y haced que un escribano lo transcriba fielmente en vuestra presencia; y ningún escribano deberá negarse a escribir, porque Al-lah le ha enseñado; por tanto, hacedle escribir y que dicte el que incurre en responsabilidad; y éste debe ser temeroso de Al-lah, su Señor, y no disminuir nada. Pero si la persona que incurre en responsabilidad es de pocos conocimientos, o es débil o incapaz de dictar, haced que dicte con justicia alguien que pueda defender sus intereses. Y llamad a dos testigos de entre vuestros hombres; y si no hay dos hombres disponibles, entonces a un hombre y dos mujeres que os agraden como testigos, de manera que si una de las mujeres yerra en la memoria, la otra pueda hacerla recordar. Y los testigos no deben negarse cuando son llamados. Y no os sintáis molestos por tener que escribirlo, sea pequeño o grande, junto con la fecha fijada para la devolución. Esto es más justo a los ojos de Al-lah y hace que el testimonio sea más seguro y os evite, probablemente, las dudas; por tanto, no dejéis de escribirlo, salvo que se trate de mercancías que entregáis o recibís en propia mano, en cuyo caso no pecáis si no lo escribís. Y tened testigos cuando ejerzáis la venta entre vosotros; y no permitid que se perjudique al escribano o testigo. Pues si lo hacéis, ciertamente incurriréis en desobediencia por vuestra parte. Y temed a Al-lah. Y Al-lah os concede el conocimiento y Al-lah conoce perfectamente todas las cosas.


2:284 Y si estáis de viaje y no encontráis escribano, entonces tomad una prenda como posesión. Y si uno de vosotros confía algo a otro, que el que lo haya recibido devuelva su depósito y que tema a Al-lah, su Señor. Y no ocultéis el testimonio; y quien lo oculte, sepa que su corazón está ciertamente lleno de pecado. Y Al-lah sabe muy bien lo que hacéis.


2:285 A Al-lah pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra; y tanto si reveláis lo que hay en vuestras mentes como si lo mantenéis oculto. Al-lah os pedirá cuentas por ello; después perdonará a quien Le plazca y castigará a quien Le plazca; y Al-lah tiene poder para hacer todo lo que desea.


2:286 Este Mensajero Nuestro cree en lo que ha sido revelado por su Señor, y así hacen los creyentes; todos ellos creen en Al-lah, y en Sus ángeles y en Sus Libros y en Sus Mensajeros, diciendo: “No hacemos distinción alguna entre ninguno de Sus Mensajeros; y dicen: “Oímos y obedecemos. Imploramos Tu perdón, Oh Señor Nuestro, y hacia Ti es el regreso”.


2:287 Al-lah no impone cargas a ningún alma más allá de su capacidad. Tendrá la recompensa que gane y recibirá el castigo que merezca. ¡Señor Nuestro!, no nos castigues si olvidamos o caemos en el error;  ¡Señor Nuestro!, no nos impongas un peso como el que impusiste a quienes nos precedieron. ¡Señor Nuestro!, no nos cargues con lo que no tengamos fuerza para llevar; y borra nuestros pecados y concédenos el perdón y ten misericordia de nosotros; Tú eres nuestro Dueño;  ayúdanos, pues, contra la gente incrédula.*

*Se refiere a los pueblos anteriores, a quienes fueron confiadas responsabilidades religiosas a las que consideraron como una carga y a las que trataron sin respeto. Así, al clero profesional procedente de las capas más bajas de la sociedad se le hizo responsable de cargar con esta obligación sobre sus hombros, siendo el resultado que surgió una jerarquía religiosa que monopolizó el conocimiento de la religión al mismo tiempo que fue incapaz de cumplirla. Este proceso condujo finalmente a la formación de un clero de mente cerrada, arrogante e intolerante. Sólo una minoría entendía la filosofía y la magnanimidad de la palabra de Dios. Tal jerarquía religiosa es asemejada a burros en 62:6 (Al-Yumuah) cuyos lomos están cargados de libros para transportar, cuando la realidad es que los burros entienden poco de lo que acarrean. Por tanto, la palabra “Isran” debe entenderse en este contexto, ya que toda responsabilidad instituida por Dios no puede ser tratada como una carga que los creyentes deban intentar eludir.