1. Al-Fatihah

<p class=”western” lang=”es-ES” style=”text-align: left;” align=”center”>(Revelado antes de la Hillrah)

Lugar y época de la Revelación

Según muchos depositarios de la tradición, todo este Surah fue revelado en la Meca y, ya desde el principio, formó parte de la Oración Musulmana. A este Surah se ha hecho referencia en el versículo coránico: En efecto, te hemos dado los siete versículos que se repiten a menudo y el Gran Corán (15:88), que se admite haber sido revelado en la Meca. Según ciertos datos, el Surah fue también revelado una segunda vez en Medina. No obstante, la época de su primera revelación podría situarse en los primeros tiempos del ministerio del Profeta.

Nombres del Surah y sus significados

El titulo más conocido de este breve Surah, es decir, Fatihat al-Kitab (Capitulo Inicial del Libro) se apoya en la autoridad de varios tradicioneros fiables (Tirmidhi & Muslim). Más tarde se abrevió por el de Surah Al-Fatihah, o simplemente Al-Fatihah. El Surah es conocido con una serie de nombres, de los que los más auténticos son los diez siguientes: Al-Fatihah, Al-Salat, Al-Hamd, Umm al-Quran, Al Qurlan al-Adim, Al-Sab’ al-Mazani, Umm al-Kitab, Al-Shifa, Al-Ruqyah y Al-Kanz. Estos nombres proyectan una luz esclarecedora sobre la enorme importancia del Surah.

El nombre de Fatihat al-Kitab (Capítulo Inicial del Libro) significa que el Surah, al estar colocado al comienzo, sirve como clave de toda la materia de la que trata el Corán. Al-Salat (La Plegaria) significa que forma una plegaria completa y perfecta y constituye parte esencial de las Oraciones institucionales del Islam. Al-Hamd (La Alabanza) significa que el Surah pone de relieve la elevada finalidad de la creación del hombre y enseña que la relación entre Dios y el hombre se basa en la clemencia y la misericordia. Umm al-Quran (Madre del Corán) significa que el Surah forma un epítome de todo el Corán, ya que contiene en un breve resumen todos los conocimientos que se relacionan con el desarrollo moral y espiritual del hombre. Al-Qur’an al-‘Adim (El Gran Corán) significa que, aunque el Surah es conocido como Umm al-Kitab y Umm al Quran, forma, no obstante, parte del Libro Santo y no está separado de él, como erróneamente consideraron algunos. Al-Sab’ al-Mazani (los siete versículos que se repiten a menudo) significa que los siete breves versículos del Capítulo cubren prácticamente todas las necesidades espirituales del hombre. Significa también que el Capítulo debe repetirse en cada Rak’at de la Oración. Umm al-Kitab (Madre del libro) significa que la oración que se contiene en el Capítulo fue la causa de la revelación de la Ley Coránica. Al-Shifa (La Curación) significa que proporciona remedio para todas las dudas y recelos legítimos del hombre. Al-Ruqyah (El Amuleto) significa que no sólo es una oración para prevenir la enfermedad sino que proporciona también protección contra Satán y sus seguidores, y fortalece el corazón del hombre contra ellos. Al-Kanz (El Tesoro) significa que el Surah es una mina inagotable de conocimientos.

Referencias a Al-Fatihah en una profecía del Nuevo Testamento

No obstante, el nombre más conocido del Surah es el de Al-Fatihah. Es interesante señalar que este mismo nombre se encuentra en una profecía del Nuevo Testamento: “Vi otro ángel poderoso que descendía del cielo … y en su mano tenía un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra” (Apocalipsis 10: 1-2). La palabra hebrea que significa “abierto” es Fatoah, que equivale a la palabra árabe Fatihah. Y continúa: “y cuando él (el ángel) gritó, hablaron los siete truenos con sus propias voces” (Apocalipsis 10: 3-4). “Los siete truenos” representan los siete versículos de este Capítulo. Los exegetas cristianos dicen que la profecía se refiere a la segunda venida de Jesucristo, y esto ha quedado demostrado por hechos reales. El Santo Fundador del Movimiento Ahmadía, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, en cuya persona se ha cumplido la profecía relacionada con la segunda venida de Jesús, escribió comentarios sobre este Capítulo y dedujo de su contenido argumentos de la verdad de su afirmación, utilizándolo siempre como modelo de plegaria, De sus siete versículos, dedujo realidades divinas y verdadera eternas que nunca fueron conocidas antes. Es como si el Capitulo hubiese sido un libro sellado hasta que sus tesoros fueron descubiertos por Hazrat Ahmad. De este modo se cumplió la profecía que se contiene en Apocalipsis 10: 4: “Y cuando hubieron hablado los siete truenos, iba yo a escribir y oí una voz del cielo que me decía: ‘Sella las cosas que han hablado los siete truenos y no las escribas”. La profecía se refería al hecho de que el Fatoah o Al-Fatihah seguiría siendo, durante un tiempo, un libro cerrado, pero que llegaría el momento en que se pondrían al descubierto los tesoros de conocimiento espiritual en él contenidos. Esto fue lo que hizo Hazrat Ahmad.

Relación con el resto del Corán

El Surah representa, como tal, una introducción al Corán. De hecho, es el Corán en miniatura. Así, ya en el mismo comienzo de su estudio, el lector se familiariza en líneas generales con los temas que esperaría encontrar en el Libro Santo. Se dice que el Santo Profeta comentó que el Surah Al- Fatihah era el capítulo más importante del Corán (Bujari).

Contenido

El Surah contiene la esencia de toda la enseñanza coránica. En líneas generales, comprende todos los temas que se exponen con detalle en el cuerpo del Corán. Empieza con una descripción de los atributos fundamentales de Dios, que forman el eje alrededor del cual giran todos los demás atributos divinos, y la base de la creación del universo y de la relación entre Dios y el hombre. Los cuatro principales atributos divinos, Rabb (Creador, Sostenedor y Perfeccionador), Rahman (Clemente), Rahim (Misericordioso) y Maliki Yaum al-Din (Señor del Día del Juicio), significan que, después de creado el hombre, Dios le dotó de las mejores capacidades naturales y le proporcionó los medios y el material necesarios para su desarrollo físico, social, moral y espiritual. Además, decidió que los esfuerzos y empeños del hombre fuesen ampliamente recompensados. El Surah continúa diciendo que el hombre ha sido creado para Ibadah, es decir, el culto a Dios y el logro de su intimidad y que necesita constantemente Su ayuda para alcanzar este objeto supremo. La mención de los cuatro atributos divinos va seguida de una completa oración en la que encuentran plena expresión todos los impulsos del alma humana. La oración enseña que el hombre debe buscar e invocar siempre la ayuda de Dios para que le proporcione los medios necesarios para el éxito en esta vida y en la futura. Pero dado que el hombre es capaz de obtener fuerza e inspiración del buen ejemplo de las almas nobles y grandes del pasado, que cumplieron el objeto de su vida, se le enseña a rezar que, como a ellas, Dios esté dispuesto a abrirle también a él los caminos del ¡limitado progreso moral y espiritual. Por último, la oración contiene una advertencia, no sea que, después de haber sido guiado al camino recto, se separe de él, pierda de vista su meta y se separe de su Creador. Se le enseña a permanecer siempre alerta y buscar constantemente la protección de Dios contra cualquier posible alejamiento de El. Este es el tema reducido a su mínima expresión en Al-Fatihah y éste es el tema que trata con mayor extensión el Corán, citando numerosos ejemplos para guía del lector.

Se requiere a los creyentes que, antes de leer el santo Corán, pidan la protección de Dios contra Satán: Cuando recites el Corán busca refugio en Al-lah contra Satán, el rechazado (16:99). Ahora bien, refugio o protección implica: (1) que no nos acontecerá ninguna desgracia; (2) que no se nos escapará ningún bien; y (3) que una vez alcanzada la bondad, no volveremos a caer en el mal. Las palabras prescritas de la oración son: “Busco refugio en Al-lah contra Satán, el rechazado” que deben preceder a cualquier recitación del Corán.

A cada capítulo del Corán -hay 114 de ellos- se le denomina Surah. Esta palabra, traducida al español como “capítulo”, significa: (1) rango y eminencia; (2) una marca o signo; (3) un edificio bello y elevado; y (4) algo pleno y completo (Aqrab & Qurtubi). Se llaman Surahs a los capítulos del Corán porque (a) uno es exaltado en rango con su lectura y alcanza la eminencia a través de ellos; (b) sirven como marca para el comienzo y fin de los diferentes temas que se tratan en el Corán; (c) son cada uno como un noble edificio espiritual, y (d) cada uno de ellos contiene un tema completo. El nombre de Surah para esta división se ha utilizado en el mismo Corán (2:24 y 24:2). También se ha usado en el Hadiz. Dice el Santo Profeta: “Justamente ahora se me ha revelado un Surah que dice así” (Muslim). Es pues evidente que el nombre de Surah para una división del Corán se ha estado usando desde los comienzos del Islam y no es una innovación posterior.


001-001

1:1 En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.


001-002

1:2 Toda alabanza pertenece a Al-lah sólo, Señor de todos los mundos,


001-003

1:3 El Clemente, el Misericordioso,


001-004

1:4 Dueño del Día del Juicio.


001-005

1:5 A Ti sólo te adoramos y a Ti sólo imploramos ayuda.


001-006

1:6 Dirígenos por el camino recto,


001-007

1:7 El camino de aquellos a quienes Tú has concedido Tus bendiciones, de los que no han incurrido en el enojo y de los que no se han extraviado.