Como ya hemos señalado, el Santo Profeta(sa) mantenía para sí mismo una regla tan estricta respecto a la sinceridad, que su pueblo lo conocía como “El Sincero” y “El Veraz”. Insistía igualmente en que los musulmanes adoptaran la misma regla para sí mismos. Consideraba a la verdad como la base de toda la virtud, de la
