Otros detalles a tener en cuenta en la oración

1. Los orantes de la primera fila merecen una recompensa superior a los de las filas posteriores según un Hadiz del Santo Profeta (p.b.D.). Esto se debe a que los que acuden previamente se mantienen ocupados en el recuerdo de Dios Todopoderoso mientras aguardan el comienzo de la oración, hallándose, por tanto, en comunión con Dios durante mayor tiempo que los que llegan después.

A este respecto, el Santo Profeta (p.d.D.) dijo que no se debe formar ninguna fila nueva hasta que la anterior no se haya completado. Es evidente, pues, que los que llegan antes y ocupan la primera fila, dedicando más tiempo al recuerdo de Dios Todopoderoso, recibirán una mayor recompensa que quienes llegan justo en el momento en que se recita el Takbir o incluso después. Éstos son quienes ocupan las filas posteriores.

2. Si la oración ha comenzado, el orante que llega tarde debe unirse a la congregación adoptando la misma postura que los demás orantes. Por ejemplo, si la congregación se encuentra de pie, debe iniciar la oración de pie, mas si se halla en postración, ha de unirse a la misma en la postración.

Si el Imam finaliza la oración en congregación con el saludo de Aslamo-aleikum wa rahmatullah girando el rostro hacia la derecha e izquierda alternativamente, la persona que llega tarde a la oración debe adoptar en primer lugar la postura de Qiyam y completar a continuación los restantes Rakats individualmente.

3. El Salat se compone de unidades. Cada unidad se llama Rakat. Las oraciones obligatorias o Fard constan de dos, tres y cuatro Rakats. Cada unidad o Rakat consiste en las siguientes partes esenciales:

  1. La postura de pie llamada Qiyam.
  2. La postura de inclinación, con las manos sobre las rodillas, llamada Raku.
  3. La posición erguida con los brazos a ambos lados, denominada Qauma.
  4. La posición de postración denominada Salldah. Hay dos postraciones en cada Rakat.
  5. La postura de sentado entre las dos postraciones, llamada Llilsa.
  6. La postura de sentado después de las dos postraciones, llamada Qadah.

Si el orante se une a la congregación antes del Raku o durante el mismo, se considerará que ha completado el Rakat, por lo que no deberá repetirlo al final de la oración. Si se incorpora después, deberá ofrecer otro Rakat completo al finalizar la oración tras los saludos del Imam.

4. No se deben iniciar las oraciones Sunnat o Nafal una vez haya comenzado la oración en congregación. Si alguien está ofreciendo la oración de Sunnat en mitad de una hilera formada para la oración en congregación y el Imam da comienzo a la oración, éste debe terminar inmediatamente su oración y unirse a la congregación. Si está ofreciendo la oración Sunnat o Nafal en un lugar retirado y considera que puede unirse a la congregación sin perder gran parte del primer Rakat, puede completarla y unirse después a la congregación. De lo contrario debe terminar su oración y unirse a la congregación.

5. No se permite al orante incorporarse precipitadamente a la oración una vez que ésta ha comenzado.

6. No es recomendable que las mujeres permanezcan en la primera fila delante de los hombres, en aras de su castidad y honor. Por esta razón las filas de las mujeres se forman siempre detrás de las de los hombres. Esto brinda a las mujeres una total libertad para realizar sus oraciones sin sentirse perturbadas por la presencia de los hombres. Es preferible, no obstante, disponer de un recinto separado para las mujeres. Esto esclarece también la razón por la que las mujeres no puedan dirigir una congregación de hombres adultos, sino sólo de mujeres o niños de ambos sexos.

7. Las mujeres no precisan recitar el Azan en las oraciones en congregación. La Imam femenina ha de colocarse en el centro de la primera fila, según la práctica habitual, y no delante de la congregación como en el caso del Imam varón.

8. Si el Imam comete una equivocación mientras dirige la congregación, se adopta el siguiente método para indicárselo:

  1. Si el error se debe a una incorrecta recitación del Sagrado Corán o a un olvido de cualquier versículo del Santo Corán, cualquier miembro de la congregación que recuerde claramente la expresión correcta ha de recordárselo al Imam, recitanto el versículo correcto con voz clara y audible.
  2. Si el Imam comete cualquier otra equivocación, un miembro de la congregación debe llamar su atención diciendo Subhanala-lah, que significa: “Al-lah está libre de defectos”. Indica al Imam que ha cometido una equivocación. En tal caso, el lmam debe rectificar su error. De no rectificarlo, la congregación debe seguirle de todos modos, y nadie tiene derecho a diferir con él durante la oración. Deberán seguirle aunque aunque se hubiera equivocado, mas éste debe ser informado al final de la oración. Para justificar el error, debe llevar a la congregación a dos postraciones adicionales antes de entornar el rostro a la derecha e izquierda, repitiendo de nuevo Asslamo-aleikum wa Rahmatul-lah. Las dos postraciones adicionales se llaman Salludus Sahv o postraciones de condonación.

9. Si una mujer desea llamar la atención del Imam respecto a cualquier error, no podrá decir Subhanal-lah en voz alta, sino que en su lugar, deberá dar unas palmadas. El sonido de las palmadas transmitirá el mensaje al Imam de que ha cometido una equivocación. En el supuesto de que fuera una mujer Imam quien cometiera la equivocación, sus seguidores habrán de llamar su atención recitando el versículo correctamente o diciendo Subhanal-lah, según el caso.

10. El Imam no debe prolongar la oración en congregación hasta el extremo de causar fatiga en los orantes que le siguen. Ha de tener presente que entre la congregación pueden encontrarse ancianos o enfermos, así como gente que ha de atender otras obligaciones.

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