CAPÍTULO 5 UN DESCUBRIMIENTO RECIENTE: EL SUDARIO DE JESÚS
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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CAPÍTULO 5 UN DESCUBRIMIENTO RECIENTE: EL SUDARIO DE JESÚS

Científicos alemanes realizan un increíble descubrimiento

 El sudario en el que fue envuelto el cuerpo de Jesús fue hallado en el sepulcro ( Juan XX:5). Este sudario todavía existe.

Lleva las marcas del cuerpo de Jesús hechas por los ungüentos aplicados asu cuerpo.

Recientemente, un grupo de científicos alemanes han hecho algunas revelaciones importantes en cuanto a esta sábana de Jesús. Han demostrado que Jesucristo no murió en la Cruz. Fue bajado vivo en un estado de profundo desvanecimiento o anestesia completa. Cuando María Magdalena acudió al sepulcro, ya se había recuperado, y se había disfrazado de hortelano para evitar que lo volvieran a arrestar. Su reaparición en la tierra no fue, por tanto, una resurrección, sino la recuperación de su desvanecimiento.

El periódico escandinavo Stocjolm Tidiningen publicó un editorial de su director, Chister Iderlum, sobre este tema en su número del 2 de abril de 1957. El presidente de Anyuman Ahmadía de Rabwah (Pakistán), publicó una traducción al urdu de este artículo con el título Hazrat Masih Naseri Salib par

Hargiz Faut Nahin Hue. Me tomo la libertad de traducirla del siguiente modo:

¿Murió Cristo En La Cruz?

Un grupo de científicos alemanes han estado realizando investigaciones sobre el sudario de Jesús durante los últimos ocho años. Los resultados de sus investigaciones se han dado a conocer recientemente a la prensa. La sábana de Cristo, de dos mil años de antigüedad, se ha encontrado en la ciudad italiana de Turín. Lleva las impresiones del cuerpo de Cristo.

Los científicos han informado al Papa del descubrimiento, pero el Papa guarda silencio. El descubrimiento saca a la luz un secreto vital de la historia religiosa de la Iglesia Católica. Con la ayuda del arte de la fotografía, los científicos han intentado demostrar que la resurrección, que fue considerada como un milagro por la gente durante los dos mil últimos años, fue en realidad un fenómeno fisiológico natural. Han demostrado sin lugar a dudas que Cristo no murió en la Cruz.

El tema del sudario de Cristo ha sido objeto de discusión durante los mil últimos años. Esta sábana fue enviada a Constantinopla en el año 438 por la reina Endoxi. Al principio se encontró cerca de las catacumbas. Permaneció en Constantinopla durante setecientos años. Por último, De La Roche se la llevó con él después de un ataque a Constantinopla. Cuando se declaró un incendio, la tela estaba en el interior de una caja de plata. Como resultado de la fusión de la plata, quedó ligeramente desvaída. Pero las marcas del cuerpo de Cristo seguían siendo visibles.

El pueblo de Francia ganó una importante suma de dinero exponiendo este sudario. De Francia fue llevada a Turín, y de allí era sacada para exponerla después de cada treinta y tres años. En 1898, un abogado italiano observó el negativo a la luz del sol y quedó atónito al comprobar que representaba el aspecto exacto de Cristo. Cuando se imprimió el negativo, mostró el rostro del hombre ( Jesús) a quien nadie había visto durante los últimos 1900 años.

En 1931, cuando se volvió a exponer el paño, Giuseppe Enric, un fotógrafo, sacó otra fotografía del sudario con ayuda de lámparas que funcionaban a 6000 y 20.000 voltios en presencia de un importante dignatario de la Iglesia. Esta fotografía sacó a la luz un hecho sensacional, y demostró por segunda vez lo que Pia ya había demostrado. La imagen es el aspecto exacto del rostro y los contornos del cuerpo que el arte de la Iglesia, durante los últimos dos mil años, había estado describiendo como los de Cristo.

Cuando una persona observa la fotografía reproducida en el libro Das Linden Kart Berna Stuttgart de Hanas Naber Verlag, puede entender fácilmente la reacción de la Iglesia. El Papa Pío IX comentó:

“Esta imagen no ha sido realizada por ninguna mano humana”.

Los científicos declaran que la sábana y la historia confirman ambas que es la imagen de Cristo. La fabricación y la textura de la tela muestran que es el tipo de tela que fue encontrada en Pompeya.

Las dobles marcas en la tela indican que la mitad de la sábana estaba envuelta alrededor del cuerpo de Cristo y la otra mitad se usó para cubrirle la cabeza. El ungüento aplicado al cuerpo de Cristo, junto con el calor del cuerpo, reprodujeron la impresión del cuerpo de Cristo en la tela. La sangre fresca de Cristo absorbida en la tela dejó también marcas en ella. La fotografía muestra claramente las marcas realizadas por la corona de espinas en la base de la cabeza y la frente de Cristo, la mejilla derecha hinchada de Cristo, la profunda señal de la lanza en el lado derecho, las manchas de sangre debidas a

la sangre que salió de las heridas causadas por los clavos, y las marcas en la espalda causadas por la fricción por la Cruz. Pero el hecho más admirable es que, en el negativo, los dos ojos cerrados de Cristo parecen como si estuviesen abiertos.

La fotografía revela igualmente que los clavos no fueron introducidos en las palmas sino en las articulaciones, más resistentes, de las muñecas. Otra cosa que se hace evidente es que la lanza no tocó el corazón de Cristo. La Biblia dice que “Cristo entregó su espíritu”, pero los científicos insisten en que el corazón no había dejado de funcionar.

Se observa igualmente que si Cristo hubiera permanecido sin vida en la Cruz durante una hora, la sangre se habría coagulado y secado, y no habrían quedado en el sudario tales manchas de sangre. Pero el hecho de que la sangre fuese absorbida en la sábana demuestra que Cristo estaba vivo cuando fue bajado de la Cruz”.

Quisiera añadir aquí que este sensacional descubrimiento de los científicos alemanes confirma simplemente lo que ya afirmó el Santo Corán hace catorce siglos. El Santo Corán declara que Jesús no había muerto en la Cruz:

“Y lo dicho por ellos (los judíos): “Hemos matado al Mesías, Jesús, hijo de María, el Mensajero de Al-lah”; cuando en realidad no lo asesinaron ni lo mataron por crucifixión, sino que apareció ante ellos como crucificado. Pero los que discrepan al respecto se encuentran, en verdad, en duda sobre esta cuestión; no tienen un conocimiento directo de ella, sino que solo se apoyan en conjeturas, pero ciertamente ellos no lo mataron”.(Santo Corán, C. 4, V. 158)61

  • Este artículo fue escrito por Miss Ulfat Qazi publicado en la Revista de las Religiones, junio
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