En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El Mesías esperado: cómo distinguir entre uno verdadero y uno falso

Uno de los eruditos y filósofos islámicos más reconocidos, Imam Ibn-e-Qayyim, escribe lo siguiente acerca de los falsos pretendientes al profetazgo:

“Desde que se creó el mundo, muchos falsos pretendientes al profetazgo hicieron sus anuncios y mostraron algo de pompa y gloria al principio, pero no pudieron alcanzar sus objetivos ni se les concedió un período de tiempo prolongado. Los Profetas de Dios y sus seguidores les destruyeron y les dejaron totalmente indefensos. Este es el camino de Dios desde el principio de los tiempos y así lo seguirá siendo.” (Zadul-Ma’ad, vol. 1, p. 500–501, publicado en Kanpur.)

Estas palabras están llenas de sabiduría. Todos comienzan con esplendor y un gran apoyo, no ha sucedido nunca que un falso pretendiente haga su anuncio como profeta y reciba críticas y humillación. Esto de hecho solo ha ocurrido con los auténticos profetas.

Cuando Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) anunció ser el Mesías de la época actual, todos le abandonaron, incluso sus hijos. Sus familiares cercanos también lo hicieron. Y, de hecho, es así como comenzaron todos los profetas. Por un lado, los falsos pretendientes comienzan con gran esplendor, pero Dios destruye su gloria. Por otro lado, los verdaderos profetas comienzan en una condición lamentable -son abandonados incluso por sus seres más queridos. No tienen ningún apoyo y todo el mundo se une para destruir su misión. Sin embargo, Dios no permite que eso ocurra. De hecho, en el Corán, Dios ha revelado:

Al-lah ha decretado: “En verdad Yo prevaleceré, Yo y Mis Mensajeros”. Ciertamente, Al-lah es Poderoso, Potente. (Corán 58:22)

En la época destinada para el advenimiento del Mesías Prometido hubo varios pretendientes. Una simple búsqueda por internet nos permite encontrar a quienes declararon ser Jesús:

  • John Nichols Thom (1799-1838), un rebelde de los impuestos de Cornualles que afirmó ser el “salvador del mundo” y la reencarnación de Jesucristo en 1834. Fue asesinado por soldados británicos en la batalla de Bossenden Wood, el 31 de mayo de 1838 en Kent, Inglaterra.
  • Arnold Potter (1804–1872), líder cismático del Santo de los Últimos Días; él afirmó que el espíritu de Jesucristo entró en su cuerpo y se convirtió en el “Cristo Potter” Hijo del Dios vivo. Murió en un intento de “ascender al cielo” saltando desde un acantilado. Su cuerpo fue posteriormente recuperado y enterrado por sus seguidores.
  • Jones Very (1813–1880), ensayista estadounidense, poeta, erudito literario y tutor griego en Harvard, se hizo amigo de varios trascendentalistas estadounidenses prominentes y sufrió una crisis nerviosa en 1837, después de lo cual afirmó haberse convertido en la Segunda Venida de Jesús. No hizo mucho en los últimos 40 años de su vida.
  • Bahá’u’lláh (1817–1892), nacido chiíta, adoptó el bábismo más tarde en 1844, afirmó que el cumplía las profecías del Prometido de las tres religiones principales. Fundó la Fe Bahá’í en 1863. Fue encarcelado durante los últimos 24 años de su vida. Se puede apreciar la solidez de su declaración a través del hecho de que su afirmación no tiene apoyo ni socorro divinos. No hubo una clara señal manifiestada por él. En su inicio, Baha’ullah tuvo un buen número de seguidores. Sin embargo, ahora su seguimiento es escaso.
  • William W. Davies (1833–1906), líder de un grupo cismático de los Santos de los Últimos Días llamado el Reino de los Cielos ubicado en Walla Walla, Washington, desde 1867 hasta 1881. Enseñó a sus seguidores que él era el arcángel Miguel, que había vivido anteriormente como tal. El Adán bíblico, Abraham y David. Cuando su hijo Arturo nació el 11 de febrero de 1868, Davies declaró que el infante era el Jesucristo reencarnado. Cuando el segundo hijo de Davies, David, nació en 1869, fue declarado Dios el Padre. Su grupo, con 43 miembros, se colapsó en 1880 cuando sus dos hijos murieron.
  • John Hugh Smyth-Pigott (1852–1927). Alrededor de 1890, Smyth-Pigott comenzó a dirigir reuniones de la comunidad de Agapemon. Los agapemonitas predijeron el inminente regreso de Jesucristo. Según los relatos de los periódicos, el sucesor de Prince, John Hugh Smyth-Pigott, se declaró a sí mismo como Jesucristo reencarnado. Para 1902, su fama se había extendido hasta la India, desde donde Mirza Ghulam Ahmad le advirtió de sus falsas enseñanzas y recibió una profecía según la cual Smyth-Pigott moriría durante la vida de Mirza Ghulam Ahmad si volvía a afirmar que era un dios; lo cual se cumplió porque durante la vida de Mirza Ghulam Ahmad dejó de afirmar que era un dios. Pero después de la muerte de Mirza Ghulam Ahmad, reclamó nuevamente ser dios y tras ser condenado a muerte, murió. Smyth-Pigott murió en 1927 y la secta disminuyó gradualmente hasta que el último miembro, Ruth, murió en 1956.
  • Lou de Palingboer (1898–1968), el fundador y la figura principal de un nuevo movimiento religioso en los Países Bajos, que afirmaba ser “el cuerpo resucitado de Jesucristo”. Después de su muerte en Bélgica en 1968, el movimiento parece haberse disipado.

(Fuente: Wikipedia; List of people claimed to be Jesus)

Al observar sus vidas, resulta sumamente evidente que, mientras que ni uno solo de ellos tuvo éxito en su misión, Mirza Ghulam Ahmad completó su misión, tuvo el apoyo de miles de profecías, y tras su fallecimiento dejó atrás a la comunidad religiosa de mayor crecimiento en la actualidad con millones de fieles en todo el planeta, que mantiene los valores de paz y humanidad y están unidos por un sucesor. Tal y como el Mesías Prometido dijo:

“¿Cómo puede un falso pretendiente al profetazgo compararse conmigo? He recibido apoyo de numerosos milagros … Mi éxito es de Dios y es un cumplimiento de Sus promesas. No está bajo el control de ningún ser humano”.