En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Jalifatul Masih II: Perlas de sabiduría

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Al-lah protege a la progenie de aquellos que permanecen firmes en la piedad, siempre y cuando su progenie también actúe del mismo modo y establezca una relación con Dios.

La oración en congregación no sólo es fuente de beneficio personal, sino también de beneficio comunal, por servir como instrumento de solidaridad.

La obra de preservación de las reliquias del Mesías Prometido (la paz sea con él) sigue adelante en Rabwah y Qadian, y ya se ha completado en gran parte.

El 15 de enero de 2016, Su Santidad, Hazrat Jalifatul-Masih V (Al-lah le ayude) pronunció el sermón del viernes en la mezquita de Baitul Futuh en Londres.

Su Santidad, (Al-lah le ayude) dijo que Dios protege y bendice a sus verdaderos siervos y también a aquellos de entre su progenie que siguen perseverando en la virtud. El Mesías Prometido (la paz sea con él), en una ocasión, contó el relato de una persona piadosa que viajaba en un barco cuando este fue alcanzado por una tormenta. El barco estaba a punto de hundirse, pero se salvó gracias a sus oraciones, y Dios le informó a través de Su revelación que había salvado a todas las personas por él. Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que estos sucesos no se producen por meras proclamaciones verbales, sino que se debe trabajar arduamente, establecer una relación con Dios, y continuar con las buenas obras de nuestros antepasados. Por lo tanto, no nos sirve de nada el hecho de ser descendientes de personas santas y sabias, a menos que nosotros mismos adoptemos tales virtudes y mantengamos una relación personal con Dios.

Su Santidad (Al-lah le ayude) citó algunos aspectos de la vida del Mesías Prometido (la paz sea con él) según los relatos de Hazrat Musleh Mau’ud. Dijo que el Mesías Prometido (la paz sea con él) apreciaba tanto la oración o Salaat, que cuando no podía ir a la mezquita debido a alguna enfermedad u otra causa, oraba en su casa en congregación junto con su esposa e hijos.

Su Santidad (Al-lah le ayude) habló sobre la importancia de la oración en congregación y dijo que además de beneficios personales, también depara beneficios comunales, pues fomenta la unidad y la solidaridad. Se nos exige permanecer juntos durante la oración para que la luz espiritual de aquellos que la poseen en mayor medida puedan transmitirla a los miembros más débiles y fortalecerles; y también para fomentar las relaciones y el reconocimiento mutuo. Con estos aspectos en mente debemos velar por nuestras oraciones. Satanás sólo abandona a la persona que encuentra el modo de liberarse de él. Por lo tanto, siempre debemos frustrar los designios de Satanás y tratar de obtener el agrado de Al-lah en la medida de nuestras posibilidades.

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que a veces las personas extraen conclusiones precipitadas sin profundizar en el asunto, y la gente de fe débil a veces flaquea debido a ello. Tras relatar una anécdota ilustrando este punto, Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que estas conclusiones precipitadas también dan lugar a interpretaciones incorrectas. En ocasiones, algunas personas interpretan mal una situación y sacan conclusiones erróneas. Un creyente debe ser precavido en este sentido.

Hazrat Musleh Mau’ud (el Segundo Jalifa) dijo que en cualquier actividad hay que dejar margen a la intervención divina.  Nadie puede afirmar haber alcanzado un punto en el que no exista ningún defecto y en el que todo sea perfecto. Pero al mismo tiempo, es ingenuo ignorar los medios físicos. Mientras que, por un lado, debemos aprovechar todos los medios físicos, por otra parte, debemos tener fe firme en Dios. Sólo así recibiremos las bendiciones de la ayuda divina.

Comentando la revelación del Mesías Prometido (la paz sea con él): “Los reyes buscaran bendiciones de tus ropas,” Hazrat Musleh Mau’ud dijo que cuando llegue ese momento y los reyes busquen las bendiciones de sus vestiduras, también se buscarán las bendiciones de sus compañeros, y de los que aparecieron después, dependiendo de su estado espiritual. Por tanto, a la vez que celebráis el cumplimiento de esta profecía, también debéis implorar el perdón y orar por vosotros mismos y por los demás. Hazrat Musleh Mau’ud dijo que la gente sólo acudirá a buscar las bendiciones de la ropa del Mesías Prometido (la paz sea con él) cuando vosotros comencéis a buscar las bendiciones de sus palabras, es decir, leyéndolas y adquiriendo el conocimiento que contienen.

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que hasta ahora no existía un método adecuado para preservar las reliquias del Mesías Prometido (la paz sea con él). Ahora, por la gracia de Al-lah, se está trabajando con este fin en Rabwah y Qadian, y gran parte de este trabajo ya se ha realizado.

Su Santidad (Al-lah le ayude) también citó la descripción de Hazrat Musleh Mau’ud acerca del modo en que se publicaron los libros del Mesías Prometido (la paz sea con él) y de su preocupación por las publicaciones de alta calidad.

Al final del sermón, Su Santidad (Al-lah le ayude) informó a la Yamaat (Comunidad) del triste fallecimiento de Chaudhary Abdul Aziz Dogar y Naseem Azmat Butt del Reino Unido y dirigió su oración fúnebre después de las oraciones del viernes. Su Santidad (Al-lah le ayude) también dirigió la oración fúnebre in absentia de Siddiqa Sahiba, esposa de Qureshi Muhammad Shafi Abid, Darwesh de Qadian.