En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

¿Fue Objetable la Muerte de Hadhrat Mirza Ghulam Ahmad (as)?

Misionero de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Algunas personas alegan descaradamente que Hadhrat Mirza Ghulam Ahmad (as) murió de cólera en un baño.

Esta es una mentira vergonzosa que no se basa en ninguna fuente confiable. No había nada objetable en su muerte en lo más mínimo. Su muerte fue una que sólo se concede a aquellos que son amigos íntimos de Al-lah.

Todas las narraciones auténticas sobre los últimos días, las horas y la eventual muerte del Mesías Prometido (as) son de su familia cercana y de sus compañeros que fueron testigos presenciales del evento.

El Mesías Prometido (as) llegó a Lahore desde Qadian el 29 de abril de 1908. Murió en Lahore el 26 de mayo de 1908.

Decidió viajar a Lahore para que su esposa pudiera ver a un experto médico sobre una enfermedad que padecía. Se alojó primero en la casa de Jawaja Kamal-ud-Deen y más tarde en la casa del Dr. Syed Muhammad Hussein Shah, ambos seguidores suyos. Finalmente murió en la casa del Dr. Syed Muhammad Hussein Shah rodeado por los miembros de su familia.

Su último mes lo pasó escribiendo, dando conferencias y platicando tanto a sus seguidores como a aquellos que deseaban aprender más sobre su mensaje.

Siempre había sufrido de migrañas y disentería, pero su apretada agenda y la carga adicional del viaje finalmente tuvieron su consecuencia grave. El decreto de Al-lah era absoluto, y había recibido muchas revelaciones en sus últimos meses sobre su inminente muerte. El 20 de mayo de 1908 recibió la revelación:

الرحیل ثمّ الرحیل والموت قریب

Salida, luego otra vez salida, y la muerte está cerca.

El 25 de mayo de 1908, después de terminar su último libro Pegham-e-Sulh, ofreció las oraciones finales del día y luego cenó. Comenzó a sufrir de disentería, que no era algo fuera de lo común. Después se fue a su habitación, donde algunos miembros de su familia le hicieron un masaje en las piernas. Su cama fue trasladada al exterior del patio, como era habitual en esa zona. Se quedó dormido, y poco después fue al baño de nuevo, y luego se volvió extremadamente débil. Despertó a su esposa, quien comenzó a masajearle las piernas, pero su estado empeoró.

Ella menciona que él sintió la necesidad de ir al baño de nuevo, pero que estaba demasiado débil para ir al baño, así que se hicieron arreglos en la habitación para que él pudiera hacer sus necesidades. Después de terminar de usar el baño, sintió náuseas y vomitó. Después volvió a la cama, pero estaba tan débil que casi se desmayó. Su esposa se alarmó, pero él le dijo que lo que estaba decretado que sucediera, finalmente estaba sucediendo. (Seeratul Mahdi, vol. 1, pág. 10-11)

Hadhrat Maulvi Noor-ud-Din fue llamado, y su hijo Mahmud también. El Dr. Syed Muhammad Hussein Shah y el Dr. Mirza Yaqoob Baig también fueron llamados. Le recetaron medicamentos, pero su estado empeoró. Su voz se volvió ronca, pero continuó repitiendo las palabras “Mi Al-lah, mi amado Al-lah”.

Otros compañeros fueron informados de su estado y se presentaron en la casa. La noche pasó en estas condiciones. Alrededor de las 5 de la mañana llegó Nawab Muhammad Ali Jan Sahib. Él dijo Salaam al Mesías Prometido (as) quien respondió con Wa Alaikum Assalam. Después de la salida del sol, su cama fue trasladada de nuevo a su habitación. Preguntó si era hora de orar. Cuando le dijeron que lo era, comenzó a ofrecer la oración en su cama, pero cayó inconsciente. Se recuperó y trató de ofrecer la oración de nuevo, pero nuevamente cayó inconsciente. A partir de entonces, la somnolencia se apoderó de él, pero siguió repitiendo las palabras “Al-lah, mi amado Al-lah”. Alrededor de las 10:30 de la mañana del 26 de mayo de 2019 falleció en su habitación, rodeado de su familia y sus compañeros. (Adaptado de Taarij-e-Ahmadiyyat, vol. 2, págs. 538-543)

¿Puede esto ser llamado una muerte vergonzosa? Cuando Al-lah le dice repetidamente a una persona que su tiempo está cerca, después termina de escribir un libro en apoyo al Islam, sus últimos momentos los pasa recordando a Al-lah y ofreciendo oraciones, y muere rodeado de su familia y compañeros que oran ansiosamente por él? No, esta es la muerte de un piadoso siervo de Al-lah, una muerte que sólo se les reciben a los afortunados.

No murió en el baño

La acusación de que murió “en un inodoro” es completamente falsa. El registro histórico muestra que fue al baño varias veces: la primera vez poco después de las oraciones del Maghrib y de Isha el 25 de mayo, y las otras veces, quizás tres o cuatro, antes de las 11 de la noche de ese día. A partir de entonces, no se le menciona haber ido al baño por el resto de su vida, que fueron aproximadamente 12 horas. Murió en su cama, y no hay pruebas de que murió en el baño.

No se puede objetar que se hizo un arreglo para ir al baño en su habitación. El Santo Profeta (sa) tenía una olla debajo de su cama para ir al baño por la noche debido a la dificultad de salir por la noche:

حدثنا حميد بن مسعدة البصري حدثنا سليم بن أخضر عن بن عون عن إبراهيم عن الأسود عن عائشة قالت:

«كنت مسندا النّبيّ صلى الله عليه وسلم إلى صدري أو قالت: الى حجري فدعا بطست ليبول فيه، ثم بال فمات»

(الشمائل المحمدية، باب ما جاء في وفاة رسول الله صلى الله عليه وسلم، روایة ۳۶۹)

Hadhrat Aisha (ra) relata que en el momento de la muerte del Profeta (sa), ella le dio apoyo con su pecho, o ella dijo con su regazo. Pidió un recipiente para orinar. Allí orinó. Después de eso, falleció.

(As-Shamail-e-Muhammadiyya, Capítulo: lo que sucedió a la muerte del Mensajero de Al-lah (as), Narración # 369).

Sólo una persona completamente desvergonzada trataría de deducir de esto que el Santo Profeta (sa), Dios no lo quiera, murió en el inodoro. En su deseo de difamar y atacar al Mesías Prometido (as), los enemigos que atacan su muerte también atacan al Santo Profeta (sa).

No murió de cólera

La acusación de que murió de cólera y no por causas naturales también es falsa. Durante toda su vida sufrió de disentería, cuyos ataques se agudizaron cuando se vio envuelto en su trabajo.

El cólera es una enfermedad bacteriana infecciosa que comparte muchos de los mismos síntomas que la disentería, con la diferencia de que es altamente contagiosa.

Poco después de su muerte, Sheij Rahmatullah, el Dr. Mirza Yaqoob Baig y algunos otros compañeros fueron al cirujano civil de Lahore, el Dr. Cunningham, para obtener un certificado de defunción. La causa de la muerte fue claramente escrita como muerte por disentería, y no por cólera. El certificado fue aprobado por el jefe de la facultad de medicina, el Comandante Dr. Sutherland.

Cuando su cuerpo fue cargado en un tren para ser transportado a Qadian, sus enemigos comenzaron a decir que murió de esta enfermedad infecciosa para prevenir el regreso de su cuerpo a Qadian. El gobierno había establecido estrictas medidas de cuarentena para los que murieron de cólera a fin de evitar su propagación.

Al principio, el jefe de estación se negó a transportar el cuerpo. Sheij Rahmatullah proporcionó debidamente el certificado sobre la causa de la muerte, tras lo cual se permitió que el cuerpo fuera llevado a Qadian en tren, donde finalmente fue enterrado.

Además, desde el momento de su muerte hasta su entierro, estuvo rodeado de sus seguidores, amigos y familiares. Fue atendido por muchos médicos. Quizás miles de personas estuvieron en estrecho contacto con su cuerpo desde el momento de su muerte en Lahore hasta su eventual entierro en Qadian. No se registra que una sola persona haya contraído cólera después de dicho contacto. Este habría sido el caso si hubiera muerto de cólera, ya que es muy contagioso.

Así que la evidencia anecdótica y lógica muestra que no murió de cólera, sino de causas naturales. La disentería que experimentó en sus últimos momentos se debió a una tensión mental excesiva, y no a una infección bacteriana.

Además, los Ahadith establecen que una persona que muere de una enfermedad abdominal muere como un mártir:

حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يُوسُفَ، أَخْبَرَنَا مَالِكٌ، عَنْ سُمَىٍّ، عَنْ أَبِي صَالِحٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏ “‏ الشُّهَدَاءُ خَمْسَةٌ الْمَطْعُونُ، وَالْمَبْطُونُ، وَالْغَرِقُ وَصَاحِبُ الْهَدْمِ، وَالشَّهِيدُ فِي سَبِيلِ اللَّهِ ‏”‏‏

(صحیح البخاری، كتاب الجهاد والسير، باب الشَّهَادَةُ سَبْعٌ سِوَى الْقَتْلِ، حدیث ۲۸۲۹)

Narrado por Abu Huraira (ra):

El Mensajero de Al-lah dijo: “Cinco son considerados mártires: Son los que mueren a causa de la peste, la enfermedad abdominal, el ahogamiento o la caída de un edificio, etc., y los mártires en la causa de Al-lah”.

(Sahih Al-Bujari, el Libro de la Yihad, Capítulo: Hay siete mártires además de los que mueran en Yihad, Hadith # 2829)

Alhamdolillah, también en este sentido, el Mesías Prometido (as) murió como un mártir en el camino de Al-lah.

Narración del Sheij Yaqub Ali Irfani Sahib en Hayat-e-Nasir sobre la “muerte por cólera”.

Hay una narración en un libro llamado Hayat-e-Nasir, que supuestamente afirma que el Mesías Prometido (as) murió de cólera. La narración está sujeta a diferentes interpretaciones y de ninguna manera se puede demostrar de manera concluyente que el Mesías Prometido (as) realmente murió de cólera.

Hayat-e-Nasir (la vida de Nasir) es una biografía de la vida de Mir Nasir Nawab Sahib, el suegro del Mesías Prometido (as). Fue escrito y publicado por el Sheij Yaqub Ali Irfani Sahib (ra), famoso por ser el editor de la revista Al-Hakam. Fue publicado por primera vez en 1927, casi tres años después de la muerte de Mir Nasir Nawab, aunque gran parte del contenido del libro está escrito por el propio Mir Nasir Nawab Sahib y es un relato autobiográfico.

Escribiendo sobre la muerte del Mesías Prometido (as), Mir Sahib escribe,

حضرت صاحب جس رات کو بیمار ہوے۔ اس رات کو میں اپنے مقام پر جا کر سو چکا تھا۔ جب آپ کو بہت تکلیف ہوئی۔ تو مجھے جگایا گیا تھا۔ جب میں حضرت صاحب کے پاس پہنچا۔ اور آپ کا حال دیکھا۔ تو آپ نے مجھے مخاطب کر کے فرمایا۔ میر صاحب مجھے وبائی ہیضہ ہو گیا ہے۔

(حیات ناصر، صفحہ ۱۴)

“La noche que Hadhrat Sahib se enfermó, esa noche ya me había ido a dormir en mi habitación. Cuando él estaba muy afligido, se me despertó. Cuando llegué a Hadhrat Sahib, y vi su estado, él me vio y me dijo: “Mir Sahib, (¿) he sido afligido por una epidemia de cólera.(?)”

(Hayat-e-Nasir, pg. 14)

Ya se ha demostrado que de acuerdo a la evidencia física, así como a las narraciones de otros que estaban presentes con el Mesías Prometido (as) en ese momento, él no murió de cólera. Esta fue también la conclusión de los médicos que lo atendieron. Pues la pregunta es que si no murió de cólera, ¿por qué Mir Nasir Nawab Sahib lo menciona, y por qué Mirza Ghulam Ahmad (as) hizo tal comentario?

En primer lugar, es totalmente posible, y lo más probable, que Mir Nasir Nawaab Sahib haya escuchado mal o se haya equivocado al entender lo que se dijo. Se despertó repentinamente en la noche y lo más probable es que corriera a la habitación del Mesías Prometido (as). Al verlo, el Mesías Prometido (as) dijo algo, que probablemente se acercó para tratar de escuchar. En todo este proceso estresante, en el que lo más probable es que todavía estuviera en el proceso de despertar, es posible que escuchara mal lo que realmente se dijo. Esto es probable dado que otras narraciones confirman que la voz del Mesías Prometido (as) se había vuelto ronca durante esta enfermedad final, y que nadie más ha reportado la misma narración, aunque había otros en la habitación con él, incluyendo a su hija, la esposa del Mesías Prometido (as).

En segundo lugar, incluso si aceptamos las palabras al pie de la letra, es posible que se formularan como una pregunta, y no como una declaración. Las palabras originales son en urdu, a veces un simple cambio en la entonación de la frase lo convierte en una cuestión. Lo mismo ocurre en otros idiomas. Por ejemplo, “Fuiste a la tienda.” puede cambiarse con un simple cambio de entonación de una afirmación a una pregunta: “¿Fuiste a la tienda?”. Por lo tanto, es posible que el Mesías Prometido (as) estaba haciendo una pregunta y no una declaración, en cuyo caso la traducción sería “Mir Sahib, ¿he sido yo afligido por una epidemia de cólera? Es imposible eso.”.

Incluso si aceptamos que el Mesías Prometido (as) dijo las palabras anteriores como una declaración, esto no significa que realmente sufrió de cólera. Si realmente dijo estas palabras, sólo podía ser un pensamiento pasajero que tenía o una posibilidad que surgió en su mente, lo que más tarde se confirmó que no era el caso. Además, no se puede esperar que un individuo enfermo tenga pleno control de sus poderes físicos y mentales. Se decía que el Santo Profeta (sa) durante una enfermedad se había vuelto olvidadizo, hasta el punto de que no recordaba si había hecho algo o no:

كَانَ يُخَيَّلُ إِلَيْهِ أَنَّهُ صَنَعَ شَيْئًا وَلَمْ يَصْنَعْهُ

(صحیح البخاری، كتاب الجزية والموادعة، باب هَلْ يُعْفَى عَنِ الذِّمِّيِّ إِذَا سَحَرَ، حدیث ۳۱۷۵)

comenzó a imaginar que había hecho algo que de hecho no había hecho.

(Sahih Al-Bujari, el Libro de Jizya y Muwada’a, Capítulo sobre Si un Dhimmi practica el engaño, ¿puede ser excusado?, Hadith # 3175)

Los profetas son seres humanos, y por lo tanto están sujetos a las consecuencias de la salud enferma como cualquier otro ser humano.

Hay que recordar que esta acusación se trata de una narración de Mir Nasir Nawab Sahib. Si el Mesías Prometido (as) murió, Dios no lo quiera, una muerte objetable, entonces ¿cómo podría el narrador permanecer tan firme en su fe a pesar de ser un testigo de primera mano de la ocasión? Mir Nasir Nawab Sahib fue un hombre de valores, y nunca practicó la hipocresía. Incluso después de casar a su hija con Mirza Ghulam Ahmad (as), cuando hizo su afirmación de ser el Mesías y Mahdi, Mir Sahib no lo aceptó inicialmente porque tenía dudas sobre su afirmación. No pensó ni por un momento en el hecho de que su hija estaba casada con él, sino que dio preferencia a Al-lah y a la veracidad. Mir Sahib, incluso después de relatar esta narración, ni una sola vez tuvo la idea de que Mirza Ghulam Ahmad (as) era falso, ni que murió de una muerte cuestionable, y hasta su muerte siguió siendo un devoto seguidor del Mesías Prometido (as).

La misma acusación de una muerte maldita contra Jesús (as)

Esta acusación es, de hecho, una prueba más de su similitud con Jesús y la de sus enemigos con los judíos. Los judíos acusaron a Jesús de haber muerto una muerte maldita en la cruz, y ahora los musulmanes que han llegado a parecerse a ellos hacen la misma acusación contra el mesías que les han enviado.

El Mesías Prometido (as) escribe:

قرآن شریف سے ثابت ہوتا ہے کہ بڑی تہمتیں اُن پر دو تھیں۔

ایک یہ کہ اُن کی پیدائش نعوذ باللہ لعنتی ہے یعنی وہ ناجائز طور پر پیدا ہوئے۔

دوسری یہ کہ اُن کی موت بھی لعنتی ہے کیونکہ وہ صلیب کے ذریعہ سے مرے ہیں اور توریت میں لکھا تھا کہ جو ولد الزنا ہو وہ ملعون ہے وہ ہرگز بہشت میں داخل نہیں ہوگا اور اُس کا خدا کی طرف رفع نہیں ہوگا۔ اور ایسا ہی یہ بھی لکھا تھا کہ جو لکڑی پر لٹکایا جائے یعنی جس کی صلیب کے ذریعہ سے موت ہو وہ بھی لعنتی ہے اور اُس کا بھی خدا کی طرف رفع نہیں ہوگا

(روحانی خزائن، جلد  ۱۹، اعجاز احمدی، صفحہ ۱۲۰)

Puede establecerse a partir del Sagrado Corán que hubo dos acusaciones principales en su contra:

  1. Su nacimiento, Dios no lo quiera, fue maldecido; es decir, fue engendrado ilegítimamente.
  2. En segundo lugar, su muerte también fue maldita, Dios no lo quiera, porque se asesinó en la cruz.

Y fue escrito en la Torá que el que nace de una relación adúltera es maldito y que tal persona nunca entrará al Paraíso y no será elevado a Dios. De la misma manera, también está escrito que el que es colgado de la leña, es decir, el que muere en la cruz, también está maldito y no será levantado a Dios.

(Ruhani Jazain, vol. 19, Iyaaz-e-Ahmadi, pág. 120. Tradd. Inglés pág. 22)

Muerte similar a la del Santo Profeta Muhammad (sa)

En su prisa por difamar vergonzosamente al Mesías Prometido (as), los oponentes que hacen objeciones a su muerte no se dan cuenta de que de hecho abren la puerta a las objeciones sobre otros profetas también, principalmente el Profeta Muhammad (sa).

El Mesías Prometido (as) escribe:

اعتراض وہ ہے جو ربانی کتابوں کےموافق اعتراض ہو نہ ایسا اعتراض جس کے نیچے تمام نبی اوررسول آ جائیں ایسے اعتراض کرنا بے ایمانوں اورلعنتیوں کا کام ہے

(روحانی خزائن، جلد ۹، انوار الاسلام، صفحہ ۴۱)

“Una objeción legítima es la que se hace de acuerdo con los libros divinos; no la que pone a todos los profetas y mensajeros bajo su sombra. Hacer tal acusación es obra de individuos incrédulos y malditos”.

(Ruhani Jazin, vol. 9, Anwar-ul-Islam, pág. 41)

El Santo Profeta (sa) declaró acerca del Mesías Prometido (as) que sería “enterrado en la misma tumba que yo” – una indicación, entre otras, de que su muerte sería muy similar a la suya:

عَن عبد الله بن عَمْرو قال: قال رَسُولُ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ: «يَنْزِلُ عِيسَى بن مَرْيَمَ إِلَى الْأَرْضِ فَيَتَزَوَّجُ وَيُولَدُ لَهُ وَيَمْكُثُ خَمْسًا وَأَرْبَعِينَ سَنَةً ثُمَّ يَمُوتُ فَيُدْفَنُ مَعِي فِي قَبْرِي فأقوم أَنا وَعِيسَى بن مَرْيَمَ فِي قَبْرٍ وَاحِدٍ بَيْنَ أَبَى بَكْرٍ وَعُمَرَ» . رَوَاهُ ابْنُ الْجَوْزِيِّ فِي كِتَابِ الْوَفَاءِ

(مرقاة المفاتيح شرح مشكاة المصابيح، کتاب الفتن، باب نزول عیسی علیه الصلاة والسلام، حدیث ۵۵۰۸)

El Mensajero de Al-lah (sa) declaró:

Isa ibn-e-Maryam descenderá a la tierra y se casará y tendrá hijos. Permanecerá en la tierra durante cuarenta y cinco años, y luego morirá. Después será enterrado conmigo en mi tumba, e Isa y yo seremos levantados de la misma tumba entre Abu Bakar y Umar. Narrado por Ibn-e-Yauzi en el Libro de Wafaa

(Mirqaat-ul-Mafatih Sharah Mishkaat-ul-Masabih, el Libro de las Tribulaciones, Capítulo: El Descenso de Isa (as), Hadith # 5508)

El Santo Profeta (sa) sufrió mucho en sus últimos momentos a causa de una vieja enfermedad (envenenamiento de la lengua). Experimentó fiebre durante sus últimos días. Sus últimos momentos fueron extremadamente difíciles. Se le colocaba en una bañera y se le vertía agua para enfriar su cuerpo. No pudo rezar en la mezquita y se desmayó varias veces tratando de levantarse para ir a la mezquita. Los arreglos para ir al baño se hicieron en su habitación. Fue atendido por su familia cercana y sus compañeros. Tenía dificultades para hablar. En sus últimos momentos, fue primero al baño y luego murió en el regazo de Hadhrat Aisha (ra), mientras que un miswak todavía estaba en su boca que ella había humedecido para él. Sus últimas palabras fueron:

اللَّهُمَّ الرَّفِيقَ الأَعْلَى

(موطأ مالك، کتاب الجنائز، حدیث ۲۷۲۔ ۸۱۷)

Oh, Al-lah, la compañía más alta.

(Muwatta Imam Malik, el Libro de los Funerales, Hadith #272/817)

Estas similitudes no son coincidentes, sino que son un cumplimiento práctico de la profecía del Santo Profeta (sa).

El objetar así a la muerte del Mesías Prometido (as) significa que uno también debe objetar a la muerte del Santo Profeta (sa).