La gente que lleva a cabo cambios revolucionarios en la sociedad tiene que enfrentarse a ciertos niveles de resistencia y ciertas dificultades antes de que puedan lograr un cambio real. Por lo tanto, sólo después de soportar esa oposición con valentía y convicción, las personas son capaces de reformar a otros y así lograr una transformación positiva de la sociedad.
