En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Musulmanas a la vanguardia de los derechos de la mujer

Aquí les presentamos el ejemplo de seis ilustres mujeres musulmanas que rompen con los conceptos erróneos acerca de la mujer en el islam; y muestran como, en verdad, esta religión les otorga libertad y les empodera con el objetivo de alcanzar las altas esferas en sus respectivos campos de acción.

Fariha Khan

Fariha Khan, nació en Pakistán donde estudió su licenciatura de medicina en la Universidad de Punjab, y desde entonces ejerce como médico de familia, contando con más de 18 años de experiencia en el campo. Durante la última década ha colaborado con la Comunidad Musulmana Ahmadía, desempeñando diferentes funciones, llegando a ser la vicepresidenta del comité de mujeres de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Reino Unido. Hace unos meses, fue elegida como presidenta de dicho comité, en la que asume una gran variedad de responsabilidades. A su vez es madre de tres niñas.

“Cada mujer tiene muchos roles que desempeñar, si me piden que haga una lista, mi primer papel es el de ser madre. La responsabilidad de ser presidenta de la organización, ser doctora, además de ser esposa son varios roles, pero creo que ahí reside la belleza del islam, pues esta religión ha definido los roles para la mujer de una manera muy hermosa. Tienes que hacer malabarismos y tratar de establecer prioridades, además de ser muy organizada. Creo que lo que he aprendido es que, en cualquier función que desempeñe, siempre necesitas las bendiciones de Al-lah. Sin embargo, al desempeñar alguna función dentro de nuestra comunidad musulmana, siempre sientes esas inmensas bendiciones procedentes de Dios. Además, este rol me da la oportunidad de recibir consejos directos del Califa, y sus oraciones y su guía han marcado una diferencia al tratar de gestionar todas estas responsabilidades.

Nunca he visto una contradicción entre mi fe y mi vida profesional, diría incluso que en realidad mi fe me ha ayudado; por ejemplo, rezar por mis pacientes le ha añadido otra dimensión.  Además, tener unos valores morales y éticos, saber que Al-lah te está observando y que tienes esa guía moral, es muy útil. El uso del velo también me ha ayudado a conseguir el respeto de las personas y ha enseñado a mis compañeros de trabajo a conocer sus límites.”

Ayesha Malik

Ayesha Malik, una  musulmana y abogada de profesión, nació en Pakistán donde cursó licenciatura de derecho, para luego trasladarse a los Estados Unidos, donde realizó su Máster en derecho en la prestigiosa Universidad de Harvard. En múltiples ocasiones ha aparecido en los medios de comunicación de Reino Unido, para arrojar luz sobre las acusaciones que el islam recibe sobre la radicalización y el ataque a los derechos humanos. Ha dado conferencias en varias universidades, entre ellas la Universidad de Oxford y en la escuela de economía de Londres. Forma parte del grupo editorial de la revista Review of Religions en lengua inglesa, en la sección de leyes y derechos humanos y, a la vez, es madre de dos niños.

“Creo que hay muchas libertades que las mujeres musulmanas ya disfrutaban en el pasado, mucho antes de que tales libertades fueran introducidas en occidente. Ciertamente son libertades conseguidas con gran dificultad que, a pesar de haber sido implementadas recientemente en occidente, es algo que la gente no valora lo suficiente. En las principales instituciones académicas, por ejemplo, la escuela de derecho de Harvard, creó su primera clase de mujeres estudiantes, en 1953, y no fue hasta 1950, cuando el colegio de derecho de Harvard admitió a su primera alumna.

Ahora, comparemos eso con alguien como Fatima al-Fihri, quien era una mujer musulmana que fundó la primera y más conocida universidad la cual data del siglo IX. Creo que la gente tiene que ser educada acerca de las verdaderas enseñanzas del islam respecto a la mujer. Por otro lado, existe en Oxford un experto que realiza un amplio trabajo de investigación acerca de las eruditas dentro del islam, de diferente índole jurídica y lo que ha encontrado ha sido más de 8000 nombres de mujeres que eran eruditas musulmanas. Las mujeres musulmanas no necesitan la ayuda de occidente, lo que necesitan es reclamar las auténticas enseñanzas del islam para empoderar a las mujeres, y yo creo que la mejor manera de empoderar a las mujeres es con la educación. Así es como lo indica el precepto islámico, donde se afirma que la búsqueda del conocimiento es obligatoria para ambos sexos por igual. En realidad es occidente quien necesita salvarse de su propia hipocresía cuando se refiere a temas de libertad.

Alguien expresó de forma muy bella y concisa el papel que juega la mujer según el islam: el hombre es la cabeza de la familia y la mujer es el corazón; y los roles otorgados tanto a hombres como a mujeres en el islam son únicos, cada uno de ellos en su propia forma. No se puede vivir sin una cabeza y no se puede vivir sin un corazón, por lo tanto todo depende de cuál se escoge.”

Komal Nawaz

Komal Nawaz es una estudiante musulmana que destaca por los grandes logros de su carrera universitaria. Ha sido galardonada, por la Comunidad Musulmana Ahmadía, al conseguir Matrícula de Honor por su titulación Ciencias Biomédicas en la Universidad de Queen Mary de Londres, considerada una de las mejores en Reino Unido, lo que la convierte en una de las estudiantes más sobresalientes del país.

El Califa y líder espiritual de Comunidad Musulmana Ahmadía, otorga dichos premios a las estudiantes musulmanas con las mejores calificaciones, tanto del Reino Unido como del extranjero. En esta ocasión, Komal ha sido galardonada dos veces, al finalizar con excelentes resultados, sus estudios de Bachillerato en 2012, y al finalizar sus estudios de biomedicina en 2017. Actualmente Komal cursa su segunda carrera universitaria, licenciatura en medicina, en la Universidad de Birmingham, en Inglaterra.

“En realidad, creo que estos galardones nos enseñan que no es solamente una concesión de islam el permitir a las mujeres desarrollar carreras profesionales, si no que a su vez es un requisito. Por supuesto, nuestro Califa nos aconseja, que la prioridad de la mujer es su familia y la crianza de los hijos; pero ello también se puede llevar a cabo junto con tu carrera. Como mujer musulmana, me gustaría decir que mientras que cada individuo, hombres y mujeres, actúen bajo las auténticas enseñanzas del islam, en lugar de seguir la cultura o las tradiciones antiguas, y mientras promuevan el amor y apoyo mutuamente para hacerse la vida más fácil unos a otros, no hay razón para que las musulmanas no puedan alcanzar un elevado estatus. Lo he visto yo misma, muchas madres y esposas que a la vez trabajan como médicos, administran sus hogares, y contribuyen a nuestra comunidad. Cuando les preguntas cuál es el secreto de su éxito, la respuesta es que ellas poseen una familia y un marido que les apoya.

Además, muestra que nuestra fe, y consecuentemente nuestro líder religioso, da un valor y una  gran importancia a nuestra educación. Al premiar el esfuerzo y los logros de los musulmanes áhmadis, tanto a hombres como a mujeres, ello crea un deseo en el resto de la comunidad a esforzarse para obtener una excelente educación con el fin de aspirar a conseguir los mejores resultados en diferentes áreas, para así contribuir a nuestra comunidad y nación. Estos premios destruyen por completo los alegatos que presentan los que critican islam, de que las mujeres no tenemos ni derechos ni poder.”

Raquel García

Raquel García, natural de Paraguay y musulmana, es estudiante de medicina en Asunción, la capital del país. En 2017, fue directora del CUMIS (Campamento Universitario Multidisciplinario de Investigación), y actualmente es la presidenta del IFMSA-PARAGUAY, conocida como la Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina. A su vez estudia inglés, italiano, coreano y japonés. Ha sido voluntaria de la Organización Humanity First, creada y financiada por musulmanes áhmadis, con diferentes proyectos en todo el mundo, incluyendo Paraguay, desde donde Raquel colabora con los más necesitados. Su pasión es ayudar a los demás, vocación que es impulsada por su fe, la cual le enseña que debe dejar a un lado sus propias necesidades y dar a quienes verdaderamente lo necesitan.

“Creo que con el islam, empecé a sentir que mi misión en la vida era ayudar a otras personas. No como Raquel García sino como la musulmana que soy. Siento que si Dios me puso en este camino, fue por algo. En realidad, Él sabe lo que hace. Aprendí también que no podemos salvar a todos, que al final, Su voluntad es la única que cuenta y tenemos que aprender a sobrellevarlo y aceptarlo.

He decidido dedicar mi vida ayudar a  personas, y el ser voluntaria de Humanity First es como una herramienta más para poder lograrlo. Y para cumplir el objeto de mi fe, que es ayudar a otros. Creo que cualquier cambio, por pequeño que sea, ya es algo. Lograr aunque sea una sonrisa, o ayudar al menos a dos o tres personas ya es un cambio.

No hace falta ser una gran empresa con mucho dinero, sino que con voluntad y con amor, hay cosas que se pueden cambiar.”

Tahera Shamim

Tahera Shamim es una mujer musulmana, nacida en España, y residente en la provincia de Valencia, al este del país. Estudió licenciatura de historia medieval en Granada, y a su vez cursó diplomatura de Lengua y Cultura Portuguesa en la universidad de Lisboa. Ha realizado másteres en la especialidad en lengua inglesa y otros cursos de traducción al portugués.

Habla fluidamente cuatro idiomas: español, inglés, portugués y urdu, y cuenta con más de 25 años a sus espaldas como profesora de inglés en Londres, Valencia y Lisboa. Ha trabajado para la Comunidad Musulmana Ahmadía en España, como secretaria de divulgación a nivel nacional durante más de 6 años. Actualmente ejerce las funciones de secretaria nacional de educación, con el propósito de fomentar la formación y los estudios de las jóvenes musulmanas españolas.

“El hecho de ser musulmana nunca me ha cerrado las puertas, ni a nivel intelectual ni a nivel  profesional. Todo lo contrario, creo que llevar un velo te da la oportunidad de dar a conocer el verdadero islam. Cuando hablas a la gente y te conoce, entonces te acepta y te respeta y admiten desconocer esta religión. En mi época de estudiante, (cuando estudiaba historia medieval en Granada y tenía asignaturas como el islam o el islam en España) siempre surgían debates en clase y  los estudiantes solían apoyarme y aceptar mi punto de vista, en contra del profesorado que no paraba de arremeter contra el islam y el contra el Santo Profeta Muhammad (sa).

La idea de que las mujeres musulmanas están totalmente alejadas de la cultura y la civilización, confinadas en sus casas, sometidas a los maridos y forzadas a taparse está tan extendida en la sociedad y tan inculcada en la mente de la gente, que es muy difícil hacerles entender lo contrario. Y se habla de ello a diario, sobre todo en los medios de comunicación.

Creo que aprovechar cualquier ocasión para dar a conocer el verdadero islam, ha ayudado a aclarar muchos malentendidos en los estudiantes y profesores, y la respuesta, en general, es muy positiva.”

María Isabel Losa

María Isabel Losa, natural de Ciudad Real, España, ostenta el cargo de editora adjunta de la Revista The Review of Religions en español. En 2010, finalizó su diplomatura de enfermería por la Universidad de Castilla La Mancha, y en 2013 se convirtió al islam. Desde entonces ha escrito numerosos artículos, ha colaborado en programas de radio, y ha dado conferencias tanto en España como en Londres, con el objetivo de dar a conocer la verdadera naturaleza del islam. Desde su nombramiento como editora adjunta de la revista, por el Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía,  ha viajado a Latinoamérica, España y a los Estados Unidos, como parte del programa de promoción de la Revista The Review of Religions, con el fin de divulgar las verdaderas enseñanzas del islam y eliminar los prejuicios existentes sobre dicha religión.

“Cuando la gente dice que las mujeres musulmanas no tenemos ni voz ni voto, verdaderamente es algo que para nada representa el islam. Por ejemplo, el equipo de la revista de Review of Religions está formado tanto por hombres como por mujeres, y cada uno desempeña su rol de forma independiente. Las mujeres, escribimos artículos de diferente índole, ya sea de religión, de historia, de ciencia, para los cuales se realiza un profundo trabajo de investigación, y tales artículos, de gran contenido y calidad, son leídos por miles de personas en todo el mundo, quienes a su vez aprenden, comparten e implementan nuevos conceptos que antes desconocían. Todo ello, gracias a mujeres musulmanas. ¿Tenemos voz o no? Creo que éste es un claro ejemplo, de los muchos que se podrían poner, de todas las aportaciones de las que la sociedad se beneficia gracias a las mujeres musulmanas. El islam nos enseña que somos igual de útiles que los hombres, y que no debemos ni tenemos que estar sólo confinadas al hogar. Personalmente, como editora adjunta de la revista, tengo dos niños: una de cuatro y otro de un año y medio, y puedo desarrollar y cumplir con ambas funciones; ser madre y ser editora, compaginando ambas cosas a la vez. Creo que eso deja muy claro los roles que una mujer musulmana puede llegar a desempeñar.”