Alocución del líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía en la sesión de clausura del I’lltema nacional de Waqfat-e-nau (chicas) de Reino Unido

<blockquote>“El hiyab, no es una restricción, sino un derecho supremo” – Hazrat Mirza Masrur Ahmad

 

El líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía urge a las mujeres musulmanas a comprender su fe y declara que el islam garantiza la “verdadera igualdad de género”.

 

Los matrimonios forzosos son “una grave violación de las enseñanzas islámicas”

 

El 24 de febrero de 2018, el líder mundial de la Comunidad Musulmana Ahmadía, el Quinto Jalifa, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dirigió una alocución durante la sesión de clausura del I’lltema nacional de Waqfat-e-nau de Reino Unido, un evento anual que celebran los miembros femeninos de la Comunidad Musulmana Ahmadía del Reino Unido que han consagrado sus vidas al servicio pacífico del islam.

El evento tuvo lugar en la mezquita de Baitul Futuh de Londres en el que participaron más de 1600 mujeres y niñas, incluyendo a más de 1200 miembros del programa de Waqf-e-Nau de más de 7 años de edad.

Durante su emotivo discurso, Su Santidad habló sobre el elevado rango de la mujer según las enseñanzas islámicas y las describió como las “edificadoras de la nación”.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, se dirigió a las mujeres y niñas áhmadis y dijo:

“Enorgulleceros del hecho de que vuestra responsabilidad principal es elevar los estándares de las generaciones futuras estableciendo vosotras mismas los estándares más elevados para que ellos aprendan y sigan…  Esta es una gran responsabilidad y un reto para todas vosotras porque sois vosotras las que tenéis la llave para producir una revolución espiritual en la sociedad.”

Su Santidad dijo que, al haber crecido en occidente, los musulmanes áhmadis deben recordar que las enseñanzas del islam son atemporales y universales.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dijo:

“Sin duda debéis adoptar todo aquello de la sociedad que sea bueno, pero no olvidéis nunca que la luz que verdaderamente nos guía es, y siempre será, el Sagrado Corán, y que nuestro verdadero ejemplo a seguir es el Santo Profeta del islam (que la paz sea con él). En lugar de seguir el glamur superficial del mundo o dejarnos influenciar por las modas modernas que vienen y van, debemos seguir y prestar atención a las enseñanzas eternas y atemporales del Sagrado Corán.”

Su Santidad observó que aquellas naciones que se consideran como las más modernas y desarrolladas aparentemente defienden los derechos de las mujeres, pero, sin embargo, se ignora el hecho de que hasta hace poco habían fracasado en otorgar ningún derecho a las mujeres.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dijo:

“Cuando los hombres de estas naciones (no musulmanas) finalmente decidieron otorgar algunos derechos a las mujeres, se hizo con la intención de mostrar que están a favor de la igualdad, a pesar de que realmente sus consignas a favor de las mujeres suelen estar vacías y carecen de sinceridad. Los derechos que se han otorgado a las mujeres en la actualidad han sido como resultado de una necesidad, en lugar de un deseo sincero por el progreso, y también como un medio para que los hombres sacien sus propios deseos personales. Esto es algo que la historia ha demostrado una y otra vez.”

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, destacó el privilegio de las mujeres musulmanas al no tener que depender de los hombres para obtener sus derechos, en comparación con las mujeres no musulmanas que han tenido que luchar para conseguir los derechos que los hombres les habían arrebatado. Dijo:

“Las mujeres musulmanas áhmadis deben preguntarse si realmente son los hombres los que deben concederles sus derechos, cuando en realidad su Creador, Al-lah el Todopoderoso mismo les ha proporcionado todo lo que necesitan y desean. Deben comprender que Al-lah les ha concedido la igualdad absoluta basada en la lógica y la sabiduría.”

Profundizando en el tema del elevado rango de la mujer en el islam, Su Santidad explicó que, históricamente otras religiones han hecho alegaciones falsas y despectivas sobre las mujeres, como por ejemplo la afirmación de que las mujeres no poseen alma, han nacido pecadoras, o que son la raíz del mal.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, comparó las enseñanzas del islam con estas alegaciones extremadamente ofensivas y carentes de lógica:

“Las enseñanzas islámicas son muy claras cuando afirman que la mujer no es inferior al hombre de ninguna manera. Por lo tanto, dondequiera que el Sagrado Corán menciona a los “hombres creyentes” también menciona a las “mujeres creyentes”. Esto es igualdad absoluta… cuando comparamos y contrastamos el rango que el islam concede a las mujeres en comparación con otras religiones, la diferencia es como la noche y el día.”

Su Santidad citó varios ejemplos de derechos que el islam ha otorgado a las mujeres desde hace más de 1400 años, tales como el derecho a la educación y el derecho a la herencia. A pesar de que se afirma comúnmente que el islam no concede a las mujeres sus derechos, Su Santidad dijo que aquellos que realizan estas afirmaciones han otorgado a la mujer estos derechos tan solo en la época actual.

Su Santidad también condenó categóricamente cualquier forma de matrimonio forzado y afirmó que cualquier tipo de coacción para forzar el consentimiento se opone por completo a las enseñanzas islámicas.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dijo:

“En relación al matrimonio, es esencial que la novia dé su consentimiento felizmente y de forma voluntaria sin ningún tipo de coacción ni presión. Los matrimonios forzados son absolutamente detestables y son una grave violación de las enseñanzas islámicas.”

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, destacó la importancia de que los musulmanes comprendan las enseñanzas del islam:

“Si sois conocedores de vuestra propia fe, pronto os daréis cuenta de que las mujeres musulmanas son las personas más afortunadas porque Al-lah el Todopoderoso y Su noble profeta (la paz sea con él) han establecido y protegido eternamente sus derechos y su rango.”

Su Santidad dijo que las chicas Waqfat-e-Nau deben desempeñar un papel destacado en ser ejemplos para otras chicas y convertirse en:

 “La referencia para el islam y para los derechos de las mujeres en la época actual.”

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dijo:

“Vosotras seréis las que lideraréis a otras hacia el progreso y desarrollo genuino, en lugar de seguir simplemente a la multitud en su búsqueda vana de ganancias materiales.”

Su Santidad también respondió a aquellos que critican las enseñanzas islámicas sobre la segregación de hombres y mujeres.

Su Santidad se refirió al constante aumento de escándalos de acosos o abusos sexuales de mujeres que ha inspirado la campaña #MeToo. Su Santidad también habló sobre el hecho de que las autoridades en Berlín se vieron obligadas a erigir una “zona segura” aparte para las mujeres durante las celebraciones del Año Nuevo, y también sobre los conciertos “para mujeres” que se han propuesto en otro país europeo.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dijo en relación al escándalo actual:

“Los hombres han buscado oportunidades para aprovecharse de las mujeres y abusar de ellas mentalmente o físicamente y, en algunos casos, esto ha alcanzado extremos que solo pueden considerarse como una tortura… la pregunta es ¿por qué se ha abusado de las mujeres en todo el mundo? La respuesta, les guste o no, es debido a libre mezcla de género que ha tenido lugar y que ha supuesto que las mujeres no sean capaces de protegerse a sí mismas.”

A la vista de todo esto, y debido al hecho de que se continúan realizando alegaciones en contra de las enseñanzas del islam, Su Santidad dijo que las Waqfat-e-Nau deben:

 “liderar”

el esfuerzo por explicar la belleza del islam

“sin ningún tipo de miedo ni complejo”.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, dijo:

“Debéis proclamar abiertamente el hecho de que os enorgullecéis de vuestra vestimenta modesta, de vuestro Hiyab y de que os mantenéis apartados de los hombres. Debéis afirmar abiertamente que estas son las medidas esenciales que Al-lah el Todopoderoso ha elegido para proteger a las mujeres y, por tanto, en lugar de ser una restricción, el Hiyab es, en realidad un derecho y una protección suprema que se ha concedido a las mujeres musulmanas.”

Su Santidad finalizó su discurso haciendo hincapié en la falta de médicos y profesores en la comunidad. Aconsejó a las chicas Waqfat-e-Nau que se formen en estos campos para poder ayudar a dirigir las diversas escuelas y hospitales humanitarios que la Comunidad Musulmana Ahmadía ha establecido en distintas partes del mundo.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad finalizó su discurso con la siguiente oración:

“Rezo para que seáis las estrellas brillantes cuya estela espiritual sirva para que los demás os sigan y aprendan de vosotras.”

Durante ese día varios talleres se organizaron para que las chicas pudieran incrementar su conocimiento religioso y secular. Estos incluyeron talleres de mujeres miembros de la asociación Ahmadía de médicos y la asociación de estudiantes.