11. El Jalifato Ahmadía
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Dios prometió a los musulmanes el “Jilafat-e-Rashida”, es decir, el Jalifato Rectamente Guiado.

Al’lah dice en el Sagrado Corán:

wa ‘adal’lā hul’lazīna āmanū minkum wa ‘amilus-sālihāti la yastazli fannahum fil ardi kamastazla fal’lazīna min qablihim wala yu mak-kinan-na lahum dīnahu mul’lazirtadā lahum wala yubad-dilan-na hum-mim ba‘di zaufihim amna ya‘budūnanī lā yushrikūna bī shai’a wa man kafara ba’da zālika fa ulā’ika humul fāsiqūn

“Al’lah ha prometido a aquellos de vosotros que crean y hagan buenas obras,

que en verdad les hará Sucesores en la tierra,

tal como nombró Sucesores de entre quienes existieron antes de ellos;

y que Él ciertamente establecerá para ellos su religión que les ha elegido;

y que en verdad les dará a cambio seguridad y paz después de su temor:

‘Ellos Me adorarán y no asociarán a nadie conmigo’.

Luego, quienes tras eso sean desagradecidos, serán los rebeldes”, (24:56).

 El Jalifato fue establecido por Dios Todopoderoso después de la muerte del Santo Profetasa, cuando Al’lah eligió a Hazrat Abu Bakarra como el Primer Sucesor o Jalifa. Sin embargo, pasados algunos años, los musulmanes perdieron las bendiciones del Jalifato, como fue profetizado por el mismo Muhammadsa.

El Santo Profetasa dijo:

takū nun-nabuw-watu fīkum mā shā’al-lāhu ’an takūna zum-ma yarfa‘uhā izā shā’a ’an yarfa‘ahā zum-ma takūnu jilāfatun ‘alā minhāyin-nubuw-wati fa takūnu mā shā’al-lāhu ’an takūna zum-ma yarfa‘uhā izā shā’al-lāhu ’an yarfa‘ahā zum-ma takūnu mulkan ‘ād-dan fa yakūnu mā shā’al-lāhu ’an yakūna zum-ma yarfa‘uhā izā shā’a ’an yarfa‘ahā zum-ma takūnu mulkan yabriyyatan fa takūnu mā shā’al-lāhu ’an takūna zum-ma yarfa‘uhā izā shā’a ’an yarfa‘ahā zum-ma takūnu jilāfatun ‘alā minhāyin-nubuw-wati zum-ma sakata

“¡Oh musulmanes! Este profetazgo permanecerá con vosotros tanto como Al’lah quiera que permanezca. Entonces llegará su final y será reemplazado por el Jalifato, que estará basado en el profetazgo (ya que es un suplemento del mismo) y permanecerá tanto tiempo como Dios desee. Luego también este Jalifato llegará a su fin. Gobernantes tiranos (que son crueles con las personas) les reemplazarán el tiempo que Al’lah desee; este período llegará a su fin. A continuación, llegará el mandato de usurpadores y ese período asimismo llegará a su fin.

Después de eso, el Jalifato, basado en el profetazgo, volverá a emerger”.

Una vez dijo esto, el Mensajero de Diossa no añadió más comentarios.

(Musnad Ahmad bin Hanbal, “Awwal Musnadal Kufiyyin”, vol. 4, p. 273).

La Necesidad Del Jalifato.

 Respecto a este tema, Hazrat Mirza Bashir Ahmadra escribe:

“Dios Altísimo hace todo a través de la sabiduría y la clarividencia, y siempre hay una buena razón y lógica detrás de ellas. De acuerdo con las leyes físicas de la naturaleza, el hombre solo tiene un periodo de vida limitado, pero la tarea de reforma y formación de la sociedad requiere mucho más tiempo. Por lo tanto, Al’lah ha establecido el sistema del Jalifato después del sistema del profetazgo, ya que el Jalifato continúa la tarea del profeta. De esta manera, la semilla sembrada por el profeta es protegida y nutrida por el Jalifa hasta que se convierte en un árbol fuerte y robusto. De hecho, esto muestra que el Jalifato es un brote o una rama del sistema de profetazgo; por eso el Santo Profetasa dice que tras de cada profeta se establece el sistema del Jalifato”.

mā kānat nabuw-watun qatta il-lā tabi‘at-hā jilāfatun

“No ha habido nunca un profeta que no haya sido sucedido por un Jalifato”.

(“Al-Khasais al-Kubra”, parte II, p. 115).

El establecimiento del jalifato.

Ya que el sistema del Jalifato es una rama del profetazgo mismo, por eso Dios se ha reservado la tarea de nombrar al Jalifa con Sus propias Manos, de la misma forma que el nombramiento de los Profetas también es efectuado por Él. Además, Al’lah elige a la persona más apta para convertirse en Jalifa y a través de las bendiciones del profetazgo aparece un grupo bien formado de creyentes piadosos durante la época del profeta. Sin embargo, Dios Altísimo, como una gran bendición, les permite también participar en la tarea de seleccionar al nuevo Jalifa.

De esta forma, Al’lah bendice a Su gente piadosa o “mominin” (creyentes) creando satisfacción en sus corazones por obedecer y cooperar con el Jalifa elegido. Por tanto, podría parecer que el Jalifa es escogido por un grupo de personas bondadosas, pero en realidad todo ocurre de acuerdo a la Voluntad de Dios, que es la que finalmente prevalece. Por eso Al’lah ha dicho en repetidas ocasiones en el Sagrado Corán que Él es el único que escoge al Jalifa; y para explicar este punto el Santo Profetasa dijo que después de él, Al’lah y los mominin (creyentes) no aceptarían a otra persona como Jalifa excepto a Hazrat Abu Bakar Siddiqra.

El Mesías Prometido y Mahdias ha explicado en su libro “Al-Wasiyat” (‘El Testamento’) que tras la muerte de Muhammadsa, Al’lah mismo escogió a Hazrat Abu Bakar Siddiqra para apoyar y guiar a los musulmanes; y Hazrat Ahmadas añade que después de él habrá otros que continuarán y completarán su trabajo.

Hazrat Mesihe Maudas escribió:

“Cualquiera que persevere hasta el final será testigo de este milagro, como sucedió en la época de Hazrat Abu Bakarra, cuando la muerte del Santo Profetasa se consideró prematura y muchos nómadas se convirtieron en apóstatas, por lo que los seguidores del Profetasa sufrieron un inmenso dolor. En esa hora crítica, Al’lah hizo que Hazrat Abu Bakarra se levantara con firmeza, mostrando de esta manera Su poderosa Mano una segunda vez”.

(“Risala Al-Wasiyyat”, Ruhani Khazain, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, vol. 20, p. 5).

Las señales del jalifato.

¿Cómo podemos identificar a un verdadero Jalifa? Pues bien, ha de tener dos señales principales.

Una de ellas ha sido descrita en el Sagrado Corán de la siguiente manera:

wa‘adal-lā hul-lazīna āmanū minkum wa ‘amilus-sālihāti la yastajalifan-na hum fil ardi kamastajla fal-lazīna min qablihim.

“Al’lah ha prometido a aquellos de vosotros que crean y hagan buenas obras,

que en verdad les hará Sucesores en la tierra,

tal como nombró Sucesores de entre quienes existieron antes que ellos”, (24:56).

A través de un verdadero Jalifa, Al’lah refuerza la religión y cambia la condición de los mominin o creyentes de un estado de miedo a uno de paz. Al mismo tiempo, estos Julafa (Jalifas) adoran solamente a Dios y su carácter Divino es identificado por sus frutos espirituales, los cuales se vuelven parte de su personalidad, al igual que un árbol es reconocido por sus frutos. Y la segunda señal, tal y como aparece en este hadiz, es que aunque en realidad un Jalifa es nombrado de acuerdo a la voluntad de Al’lah, también implica la toma de decisiones de los mominin o fieles.

Las bendiciones del jalifato.

El establecimiento del Jalifato es una gran bendición de Dios y lo ha hecho para proteger a Su gente de la enorme pérdida y del revés que significa la muerte de un profeta. Por otro lado, el trabajo de un profeta no es solo predicar el camino recto, sino que implica además el entrenamiento moral y espiritual de la gente y enseñarles disciplina. Por consiguiente, tras la muerte de un profeta, todas esas responsabilidades son llevadas a cabo por el Jalifa, quien mantiene la comunidad de fieles unida en vez de dejar que se disperse.

Aparte de esto, un profeta promueve el amor mutuo y enseña a la gente la unidad y la cooperación con sus semejantes. Así que tras un profeta, el Jalifa sigue promoviendo la unidad y la hermandad entre las personas. Por eso, Muhammadsa se refirió al Jalifato como una gran bendición y maldijo a aquellas personas que intentan crear desorden en la sociedad.

El jubileo por el primer centenario del jalifato ahmadía.

El 26 de mayo de 2008 marcó la finalización del primer siglo glorioso de la institución del Jalifato Ahmadía y para expresar nuestra profunda gratitud a Dios Altísimo por este don único e inestimable, y para conmemorar Sus innumerables favores y bendiciones sobre la bendita Yamat de Hazrat Ahmadas a través de esta institución, Hazrat Jalifatul Masih Vaba declaró 2008 como el año de la celebración del Jubileo Centenario del Jalifato Ahmadía.

En este sentido, Hazrat Mirza Masrur Ahmadaba, el Quinto Jalifa, aprobó a nivel mundial un programa de celebraciones para la Comunidad Musulmana Ahmadía con dos objetivos principales:

  1. Para expresar nuestra profunda gratitud hacia Al’lah mediante humildes oraciones por la continuidad y el éxito de la bendita institución del Jalifato Ahmadía hasta el Día del Juicio.
  1. Para educar a los áhmadis, especialmente a nuestra generación más joven, sobre la necesidad, importancia y bendiciones del Jalifato Ahmadía; y para fomentar el desarrollo de una relación personal con Dios Todopoderoso y con “Jalifatul Masih”, (el Jalifa del Mesías Prometidoas).

Para tal fin, Hazrat Jalifatul Masih Vaba, en su sermón del viernes del 27 de mayo de 2005, esbozó el siguiente programa:

En anticipación a los cien años del Jalifato Ahmadía que se cumplirían en 2008, la Yamat debía aumentar su adoración y las oraciones.

Hazuraba especificó lo siguiente:

  1. Recitar el Sura Al-Fatiha siete veces al día, reflexionando sobre el mismo para salvarse de las pruebas que nos pueden llegar en la vida, el desorden y el Dayyal o Anticristo.
  1. Pronunciar la siguiente oración abundantemente:

rab-banā afrigh ‘alainā sabranw-wa zab-bit aqdāmanā

wansurnā ‘alal qaumil kāfirīn

“¡Oh Señor nuestro, danos perseverancia, haz firmes nuestros pasos

y ayúdanos contra los incrédulos!”, (2: 251).

iii. Hay una oración que es muy importante para mantener los corazones en la rectitud y respecto a la cual Hazrat Nawab Mubaraka Begum Sahibara tuvo una visión en la que el Mesías Prometidoas ordenaba recitarla muy a menudo:

rab-banā lā tuzigh qulūbanā ba‘da iz hadaitanā wa hablanā

mil-la dunka rahmātan in-naka antal wahhāb

“Señor nuestro, no permitas que nuestros corazones se perviertan

después de que nos has guiado;

y concédenos Tu misericordia.

En verdad, solo Tú eres el Donador por excelencia”, (3:9).

(“Addurrul Manthur lil-Suyuti”).

  1. Además esta oración del Santo Profetasa:

al-lāhum-ma in-nā naj‘aluka fi nuhūrihim

wa na‘ūzubika min shurūrihim

“¡Oh Al’lah! Te tomamos como nuestro escudo Protector contra el enemigo y buscamos refugio en Ti en contra de sus planes malvados”.

(Abu Daud, “Kitabus-salat”).

  1. Hazuraba ordenó inclinarnos profusamente hacia el “istighfar” (buscar el perdón de nuestros pecados), recitando lo siguiente:

astaghfirul-lāh rab-bī min kul-li zanbin wa atūbu ilaih

“Pido perdón a Al’lah, mi Señor, por todos mis pecados y me vuelvo hacia Él”.

  1. Jalifatul Masih Vaba también aconsejó recitar “Durud Sharif” (implorar bendiciones sobre el Profetasa) de manera abundante y añadió que para siempre cada musulmán áhmadi debe prestar una particular atención a esto.

Adicionalmente, Hazuraba recomendó a todos los áhmadis ofrecer dos oraciones “nawafil” (voluntarias) por día para el progreso de la Comunidad y mantener un ayuno “nafli” (opcional) cada mes con la intención de que Al’lah mantenga establecido el Jalifato Ahmadía eternamente.

El 27 de mayo de 2008, decenas de millones de áhmadis esparcidos por todo el mundo se unieron a Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih Vaba, para celebrar los cien años de la segunda manifestación del Poder de Al’lah y el comienzo del segundo siglo del Jalifato Ahmadía. En esta ocasión tan sublime, se publicó un mensaje especial sobre dicho centenario de Hazrat Jalifatul Masih Vaba, quien se dirigió a la Yamat Musulmana Ahmadía a través de la MTA. Al concluir su discurso en el centro de conferencias ExCel de Londres, Hazuraba tomó el siguiente juramento de los áhmadis de todo el mundo:

ash hadu al-lā ilā ha il-lal-lā hu wahdahū lā sharīkalahū

wa ash hadu an-na muhammadan ‘abduhū wa rasūluh

“Doy testimonio de que no hay dios sino Al’lah, que es Único y no tiene copartícipe; y doy testimonio de que Muhammad es su Siervo y Mensajero.

Hoy, al completarse los 100 años del Jalifato Ahmadía, prometemos solemnemente, en el nombre de Dios Altísimo, que seguiremos luchando hasta los últimos momentos de nuestra vida por la propagación del Islam y del Ahmadíat, y transmitiremos el nombre de Muhammad, el Mensajero de Al’lahsa, hasta los últimos rincones del mundo para el cumplimiento de esta tarea sagrada; y para ello deberemos mantener  nuestras vidas siempre dedicadas a Dios y a Su Mensajerosa y, ofreciendo los sacrificios más grandes, mantendremos la bandera del Islam bien alta en cada país de la tierra.

También prometemos que para la seguridad y consolidación del sistema del Jalifato, seguiremos esforzándonos hasta nuestro último aliento y exhortando a nuestros hijos y a sus progenies a permanecer siempre unidos al Jalifato, y a beneficiarse de sus bendiciones, de modo que el Jalifato Ahmadía continúe existiendo de manera segura hasta el final de los tiempos y la propagación del Islam prosiga hasta el Día del Juicio a través de la Yamat Musulmana Ahmadía; y la bandera de Muhammad, el Mensajero de Al’lahsa, vuele más alto que todas las demás banderas del mundo.

¡Oh Al’lah, permítenos cumplir este juramento!

Al’lāhumma āmīn, Al’lāhum-ma āmīn, Al’lāhum-ma Āmīn.

(¡Oh Al’lah, que así sea; oh Al’lah, que así sea; oh Al’lah, que así sea!”.

Las funciones y poderes del jalifato.

El Jalifato es un sistema espiritual en el que la autoridad es delegada desde arriba. Por su parte, el profetazgo tiene un abanico amplio de autoridad dentro de los límites de la ley islámica (Sharia) y como el Jalifato es una rama del profetazgo, también tiene un amplio espectro de autoridad. Por eso, en estos días de democracia, los jóvenes se sorprenden al ver cómo una sola persona puede ser envestida de una enorme de autoridad, aunque deben saber que:

  1. En primer lugar, el Jalifato no es parte de ningún sistema democrático de este mundo, sino de un sistema espiritual y religioso, en el cual se delega la autoridad desde arriba, y el Jalifa siempre tiene de su lado el apoyo y las bendiciones de Al’lah.
  1. En segundo lugar, ¿quién podría cuestionar la amplia autoridad de un Jalifa, cuando el propio Jalifa está regido por los límites prescritos por la Sharia o ley islámica?

Luego, puesto que normalmente el nombramiento de un Jalifa involucra a un grupo de personas piadosas, el Jalifa está obligado a consultarlos en todos los asuntos importantes. Sin embargo, no está obligado a hacer siempre lo que sugieren, lo cual ayuda en la formación religiosa de la Comunidad.

La era del jalifato.

Ya que el Jalifato es un regalo de Dios y ayuda a completar la tarea del profetazgo, el establecimiento del mismo tiene dos condiciones principales:

  1. Primero, debe existir la necesidad del Jalifato para completar el profetazgo.
  1. Segundo, deben existir personas elegibles para ello en la Comunidad.

Y ya que solo Al’lah tiene el mejor conocimiento de estas dos condiciones, Él es el Único que conoce la verdadera época para el Jalifato.

El Sagrado Corán dice acerca del profetazgo:

yu naz-zilul malā’ikata birrūhi min amrihī ‘alā many-yashā-’u

min ‘ibādihī an anzirū an-nahū lā ilāha il-lā anā fat-taqūn

“Él envía a los ángeles por Su mandato y con la revelación

a quien le place de Sus siervos, diciendo:

‘Advertid a la gente de que no hay más dios que Yo,

por lo que debéis temerme solo a Mí’”, (16:3).

Puesto que el sistema del Jalifato es una rama del profetazgo, las mismas reglas de este se aplican a aquel, aunque solo Dios sabe a quién designará como Su Jalifa y por cuánto tiempo. Por tanto, siempre y cuando exista la necesidad de la continuación y la finalización de la tarea del profetazgo, y haya personas elegibles para el Jalifato, dicho sistema continuará.

(Hazrat Mirza Bashir Ahmad, “The Ahmadiyya Gazette”, abril/mayo de 1999, pp. 15-17).

El Mesías Prometido y Mahdias anunció acerca del Jalifato Ahmadía, la Segunda Manifestación del Poder de Dios:

“Esta es la sunna de Dios y desde que creó al hombre en la tierra, siempre ha estado llevando a cabo dicha práctica, ayudando a Sus Profetas y Mensajeros y otorgándoles predominancia, como Él mismo dice:

katabal-lāhu la aghliban-na anā wa rusulī

‘Al’lah ha decretado: ‘En verdad, Yo prevaleceré; Yo y Mis Mensajeros’’, (58:22).

Y por ‘prevalecer’ se entiende que, como los Mensajeros y los Profetas desean que la ‘huyat’ de Al’lah (literalmente ‘argumento’, aunque aquí significa ‘Voluntad’, ‘Poder de Dios’) se establezca en la tierra y nadie es capaz de oponerse a ella, a cambio Al’lah trae a la luz su Verdad con Sus poderosas señales (la de los Profetas), así como la verdad que los Profetas desean propagar en el mundo y Él deja que la semilla de la Verdad sea sembrada con sus propias manos (las de los Profetas). No obstante, Él no permite que llegue a su maduración completa en sus manos, ya que Dios les hace morir en el momento en que aparentemente se presagia algún tipo de fracaso, lo cual daría una oportunidad a los opositores para reirse, ridiculizar, burlarse y reprender a los Profetas. Y cuando han hecho todo lo posible a la hora de ridiculizarlos y reprocharles, entonces Él revela la Segunda Mano de Su Poder y crea tales medios por los cuales los objetivos que hasta cierto punto permanecían incompletos serán totalmente alcanzados.

 Así pues, Él manifiesta dos tipos de poderes: (1) Primero muestra la Mano de Su Poder en las manos de sus Profetas. (2) En segundo lugar, en el momento en que, después de la muerte de un profeta, los creyentes se enfrentan a dificultades y problemas, y el enemigo gana fuerza y ​​piensa que ahora todo está perdido (en cuanto a la misión del profeta) y está convencido de que es el momento en que la comunidad (de los seguidores de un profeta) será borrada de la faz de la tierra, e incluso los miembros de la misma comienzan a sumergirse en la desesperación sintiéndose indefensos, y algunos de ellos desafortunadamente eligen los caminos de la apostasía, entonces Al’lah, por segunda vez, muestra Su Gran Poder apoyando y cuidando a la comunidad que estaba a punto de caer.

 Así, una persona que permanezca con firmeza hasta el final, puede ver este milagro de Dios. Esto precisamente fue lo que ocurrió en la época de Hazrat Abu Bakar Siddiqra, cuando la muerte del Santo Profetasa fue considerada prematura y muchos ignorantes beduinos se volvieron apóstatas. Los Compañeros del Santo Profetasa, también golpeados por el dolor, llegaron a ser como aquellos que han perdido sus sentidos. En ese momento, Dios Altísimo envió a Abu Bakar Siddiqra y mostró por segunda vez la manifestación de Su Poder, por lo que el Islam, que estaba a punto de caer, fue apoyado por Al’lah y Él cumplió con Su promesa que está registrada en el versículo:

wala yu mak-kinan-na lahum dīnahu mul-lazirtadā lahum wala

yubad-dilan-na hum-mim ba‘di jaufihim amna

‘Y que Él en verdad establecerá para ellos su religión que les ha elegido;

y que ciertamente les dará a cambio seguridad y paz después de su temor’, (24:56).

Es decir, después del miedo, ‘Nosotros los restableceremos firmemente’. Esto mismo ocurrió en la época de Moisésas, cuando murió en su viaje de Egipto a Canaan, antes de llevar a los israelitas a la tierra prometida, tal y como era su intención. Tras su muerte, los israelitas se vieron sumergidos en profundo periodo de luto. Está escrito en la Torá que con el dolor de esta muerte imprevista y su repentina partida, los israelitas lloraron durante cuarenta días (Deuteronomio, capítulo 34, versículo 8). Lo mismo ocurrió con Jesúsas, pues en el momento del incidente de la crucifixión, todos sus discípulos se disperarson e incluso uno de ellos renegó y cometió apostasía.

 Así que, mis queridos amigos, es la ‘Sunnatul-lah’ (práctica, camino o ley  Divina) desde tiempos inmemoriales que Dios Todopoderoso muestra dos manifestaciones para que se acabe con dos falsos goces de los oponentes, por lo que no es posible ahora que Al’lah renuncie a Su antigua y bien establecida Sunna. Por lo tanto, no se pongan tristes por lo que os he dicho y vuestros corazones tampoco deben angustiarse, porque es esencial que también veáis la Segunda Manifestación, y su venida es algo muy bueno para vosotros, ya que será perpetua y su continuidad no terminará hasta el Día del Juicio; y esa Segunda Manifestación no puede venir a menos que yo me vaya. Pero cuando yo me haya marchado, Dios Altísimo os enviará esta Segunda Manifestación, la cual siempre permanecerá con vosotros según Al’lah lo prometió en ‘Brahin-e-Ahmadía’ (‘Las pruebas del Ahmadíat’, libro del Hazrat Ahmadas). Y esta promesa no es referente a mi persona, sino que más bien la misma se refiere a vosotros, pues Dios dice: ‘Yo haré que esta Yamat (Comunidad de los seguidores del Mesías Prometidoas), que son tus seguidores, prevalezca sobre todas las demás hasta el Día del Juicio’”.

(“Al-Wasiyyat”, pp. 5-7, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, London, diciembre de 2004).

 La elección del jalifatul masih.

Las enseñanzas islámicas con respecto a la elección y el estatus de un Jalifa dicen que el cargo de Jalifa en ningún caso puede ser heredado. Más bien, el Jalifato es una responsabilidad sagrada que se confía a un miembro piadoso de la Comunidad a través de una elección. El Islam enseña además que, aunque el Jalifa es designado por medio de un proceso de votación, de hecho, Dios Altísimo guía a los miembros hacia la elección como Jalifa de una persona justa y capaz. Así pues, el nombramiento de un Jalifa es un sistema sutil y espiritual que podría ser difícil de entender para la gente del mundo. Luego, una vez que una persona ha sido elegida como Jalifa, de acuerdo con las enseñanzas islámicas, todos los miembros de la Yamat están obligados a obedecerle completamente. Al mismo tiempo, se requiere que el Jalifa cumpla sus responsabilidades como tal, a través de la consulta y teniendo en cuenta las opiniones de los miembros, aunque no es necesario que acepte siempre sus opiniones y recomendaciones.

El Jalifatul Masih (Sucesor del Mesías Prometido y Mahdias) es elegido para este oficio por votación de los miembros del Colegio Electoral, que fue establecido para dicho propósito por Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih IIra, aunque fue ligeramente modificado por Hazrat Jalifatul Masih IVrh. Luego, durante la vida de un Jalifa, el Colegio Electoral trabaja bajo la supervisión del propio Jalifa. No obstante, tras su fallecimiento, el Colegio Electoral se vuelve completamente independiente y elige al siguiente Jalifa. A este efecto, para la elección del Jalifa se proponen nombres que deben ser secundados por los miembros del Colegio Electoral, y entonces proceden a votar abiertamente por los nombres propuestos levantando sus manos.

(Discurso de Hazrat Jalifatul Masih IV, agosto 24-26, 2001, Jalsa Salana de Alemania).

Los musulmanes áhmadis creen firmemente que Al’lah es quien elige al Jalifa de la misma forma que hizo con el Jilafat-e-Rashida, porque cuando se produce la elección de un Jalifa, los corazones y las mentes de los electores se dirigen todos hacia la misma persona. Esta creencia aumenta aún más la sensación de paz y seguridad que el Jalifa provee para la Yamat. Además, cuando un Jalifa ha sido nombrado, cada hombre, mujer y niño de la Comunidad debe mostrarle total y absoluta obediencia, y reafirmar su Baiat (pacto de iniciación) hacia él.

El estatus del jalifatul masih.

El Jalifatul Masih (Sucesor del Mesías Prometido y Mahdias) es el Jefe Supremo de la Comunidad Musulmana Ahmadía. La presencia del Jalifa es una gran bendición de Al’lah para la Yamat. Él es el líder espiritual de cada áhmadi y un faro de luz hacia el que cada miembro se vuelve buscando guía. Aparte, siempre que un Jalifa diseña un plan para la Comunidad, lo hace con la guía y la ayuda Divinas. También se preocupa por el bienestar de cada miembro de la Yamat. Por su parte, cuando se enfrentan a enfermedades o problemas, los musulmanes áhmadis a menudo escriben al Jalifa de la época para que ore por ellos y de inmediato parece que su carga se hace más ligera.

Los jalifas del ahmadíat.

Desde 1908, año de la muerte del Mesías Prometido y Mahdias, hasta ahora, ha habido cinco Julafa o Jalifas en el Ahmadíat. Al’lah otorgó Sus favores especiales a cada uno de ellos y la Comunidad ha florecido y prosperado durante cada Jalifato.

HAZRAT JALIFATUL MASIHRA (1841 – 1914).

(Período de Jalifato: 27-05-1908 hasta 13-03-1914).

 Hazrat Al-Hall Hakim Maulwi Nuruddinra fue el primer Jalifa o Sucesor del Mesías Prometido y Mahdias. Nació en 1841 en Bhera, Punyab, que es ahora una región de Pakistán. Su padre fue Ghulam Rasul y su madre fue Nur Bakht. Su linaje se remonta al de Hazrat Umar ibn Al-Jattabra.

Desde siempre su familia sintió un inmenso amor por el Santo Corán, cosa que Hazrat Maulwi Nuruddinra heredó. Poseedor de un vasto conocimiento religioso, tenía un profundo entendimiento del Libro Sagrado. A los 25 años viajó a las ciudades de La Meca y Medina. Allí estudió el Hadiz y llevó a cabo el Hall. Fue un gran erudito de estudios coránicos, de varias lenguas y medicina natural. Dios le dio un poder curativo milagroso y sus oraciones eran habitualmente aceptadas. Personas de todos los rincones más remotos de la India lo visitaban para recibir tratamiento. Más tarde, cuando el gobernante o Majarayá de Cachemira oyó hablar de su fama, lo designó como el médico de su corte.

Hazrat Maulwi Nuruddinra escuchó hablar por primera vez de Hazrat Mirza Ghulam Ahmadas por boca de una persona llamada Sheij Ruknuddin del distrito de Sargodha. Al poco tiempo fue a Qadián para ver a Hazrat Ahmadas, el cual en ese momento aún no había hecho ninguna proclama sobre su persona, pero solo con verlo reconoció la verdad personificada en su rostro. Luego, al enterarse de la proclamación de Hazrat Mesihe Maudas, inmediatamente le ofreció su promesa de alianza o Baiat. Hazrat Maulwi Nuruddinra era el Compañero favorito del Mesías Prometidoas y fue además el primero en prometer el Baiat, el 23 de marzo de 1889.

En 1892 inició la construcción de una gran clínica en Bhera y en abril de 1893 la misma se encontraba casi terminada. Entonces se dirigió a Qadián para una breve visita y cuando llegó el momento de partir, el Mesías Prometidoas le pidió que se quedara un poco más, cosa que él hizo. Después de dos o tres días, Hazrat Ahmadas le sugirió que le pidiera a su esposa que vinera a Qadián para acompañarle y que tener alguien que cuidara de él. En consecuencia, Hazrat Maulwi Nuruddinra le escribió a su esposa para que viniera a Qadián. A partir de ese momento se quedó en Qadián y nunca pensó tan siquiera regresar a Bhera, pues tal era su obediencia y completa sumisión al Mesías Prometidoas. Más tarde, fundó una clínica en Qadián y empezó a brindar tratamiento gratis a los pobres. Enseñó el Santo Corán, su comentario y su traducción completa a los niños de Hazrat Ahmadas y a cientos de estudiantes. Finalmente, fue nombrado presidente del Sadar Anyuman Ahmadía de Qadián.

El Mesías Prometido y Mahdias falleció el 26 de mayo de 1908, en Lahore. Su cuerpo fue trasladado a Qadián para su entierro y Hazrat Maulwi Nuruddinra fue elegido como Primer Jalifa el 27 de mayo de 1908 y ese mismo día lideró la oración fúnebre de Mesihe Maudas.

Durante su Jalifato, del 27 de mayo de 1908 al 13 de marzo de 1914, Hazrat Maulwi Nuruddinra estableció varias instituciones en la Yamat, incluyendo la tesorería, escuelas y publicaciones. Además, defendió vigorosamente la institución del Jalifato contra un pequeño elemento minoritario que quiso socavar dicha institución. Finalmente, falleció el 13 de marzo de 1914 dC.

Algunos de los eventos más importantes durante su Jalifato fueron:

-30.05.1908: se creó el Baitul Maal o tesorería.

-01.03.1909: fundó la Madrasa Ahmadía o Escuela Ahmadía.

-05.03.1910: fundó el Masyid Nur o Mezquita de la Luz.

-08.11.1910: se cayó de su caballo y se lesionó fuertemente la cabeza.

-25.11.1912: puso la primera piedra de la fundación del colegio Talimul Islam.

-19.06.1913: se publicó por primera vez el periódico Al-Fazal

y al mismo tiempo la primera misión extranjera fue establecida en Inglaterra.

HAZRAT JALIFATUL MASIH IIRA (1889 – 1965).

(Periodo de Jalifato: 14-03-1914 hasta 8-11-1965).

 Una de las profecías reveladas al Mesías Prometido y Mahdias por Dios Altísimo fue que Él le otorgaría un hijo, que sería una señal de la misericordia, el poder, la gracia y la beneficencia de Al’lah, y a través del cual el mensaje del Islam-Ahmadíat sería llevado a todos los confines de la tierra. La profecía se cumplió en la persona de Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmadra, quien tras la muerte de Jalifatul Masih Ira, se convirtió en el Segundo Jalifa o Sucesor del Mesías Prometidoas a la corta edad de 25 años. Por tanto, fue conocido también como Hazrat Musleh Maud, el Reformador Prometido.

Cursó su educación primaria en una escuela de Qadián y su secundaria en el colegio Talimul Islam cuando se inició en 1898, pero no sacaba buenos resultados en sus estudios debido a sus persistentes problemas de salud. Su carrera académica llegó a su fin en marzo de 1905, cuando no logró pasar el examen de matriculación. No obstante, para su formación religiosa, empezó a estudiar las traducciones del Sagrado Corán y de los Hadices que solía dar Hazrat Maulwi Nuruddinra en sus clases y “dars” (lecciones), algunas de las cuales se encuentran por escrito; y además comenzó a estudiar de manera indepentiente religión, historia, literatura y otras materias. Al poco tiempo se convirtió en un erudito importante y en un orador elocuente. Así, la siguiente profecía del Mesías Prometido y Mahdias con respecto a Hazrat Musleh Maudra fue claramente cumplida en su persona:

“Él será extremadamente inteligente y comprensivo, y manso de corazón;

y estará lleno de conocimiento secular y espiritual”.

En 1907, un ángel le enseñó el comentario del Sura Al-Fatiha, el primer capítulo del Santo Corán. Desde entonces, le fue otorgado un conocimiento extraordinario del comentario del Corán. Más tarde, en febrero de 1911, fundó Anyuman Ansarul’lah; en 1912 peregrinó a la Casa de Al’lah (Kaaba) y en 1913 inició la publicación del periódico Al-Fazal.

Su elección como jalifa y la division de la yamat.

El 13 de marzo de 1914 falleció el Primer Sucesor o Jalifa del Mesías Prometido y Mahdias, Hazrat Maulwi Nuruddinra. En ese momento, la recién creada Comunidad Musulmana Ahmadía se enfrentó una seria crisis, pues había una pequeña facción en la Yamat, liderada por Maulwi Muhammad Alira, que quería eliminar por completo el sistema del Jalifato. Lo que ocurrió es que durante el periodo de Hazrat Maulwi Nuruddinra esos disidentes no pudieron abiertamente expresar sus sentimientos, pero tras su muerte se opusieron abiertamente a este sistema y pretendieron que la Comunidad fuera liderada por un Anyuman (asociación) en vez de un Jalifato.

El día después de la muerte de Jalifatul Masih Ira (el 14 de marzo de 1914), su testamento fue leído ante unos 2.000 áhmadis que se habían reunido en la mezquita. En el mismo, Jalifatul Masih Ira había sugerido que la Comunidad eligiera a un nuevo Sucesor. Maulwi Syed Muhammad Ahsanra se levantó y propuso formalmente el nombre de Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmadra y al momento toda la congregación exclamó: “Lo secundamos” y de inmediato todos los presentes hicieron el Baiat o juramento de lealtad a manos de Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmadra, convertido ahora en el Segundo Jalifa del Mesías Prometido y Mahdias.

Por su parte, Maulwi Muhammad Alira y otros disidentes abandonaron la congregación sin realizar el Baiat y a los pocos días dejaron Qadián para trasladarse a Lahore, donde fundaron su propia organización, llamada Ahmadiyya Anjuman Ishaat Islam; por eso los seguidores de Maulwi Muhammad Alira son conocidos normalmente como “Áhmadis Lahoris” y se diferencian de la Comunidad Musulmana Ahmadía en dos puntos importantes:

  1. Los áhmadis lahoris consideran al Mesías Prometidoas solo como un Muyaddid (Reformador) y no un profeta.
  1. Como consecuencia de dicha creencia, argumentan que los Sucesores del Mesías Prometidoas no deben ser llamados Jalifas.

Hoy en día, los miembros del Anyuman Lahori solo son una pequeña minoría de entre los musulmanes áhmadis que viven en todo el mundo.

Los logros como Jalifa de Hazrat Jalifatul Masih II, Musleh Maudra, durante los 52 años de su Jalifato son demasiado numerosos para mencionarlos aquí, aunque uno de los más importantes fue la organización y el establecimiento de misiones extranjeras en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos en 1920. Además inició los proyectos de “Tahrik-e-Yadid” y “Waqf-e-Yadid” para financiar el trabajo misionero; así como la “Yamia Ahmadía” para formar y entrenar a los nuevos misioneros.

Hazrat Jalifatul Masih IIra organizó el cuerpo administrativo de la Comunidad o Sadar Anyuman en varios departamentos y creó organizaciones auxiliares para hombres, mujeres y niños. Varias publicaciones fueron iniciadas bajo su dirección y él mismo escribió numerosos libros. A través de la guía Divina, redactó en lengua urdu un comentario de 10 volúmenes sobre el Sagrado Corán conocido como “Tafsir-e-Kabir”; y también escribió un breve comentario del mismo llamado “Tafsir-e-Saghir”. Por otro lado, además era un gran orador y muchos de sus discursos duraban horas.

Hazrat Jalifatul Masih IIra visitó Europa dos veces. En su primera visita viajó a Londres para asistir a la Conferencia de Wembley de 1924, donde representantes de diferentes religiones debían exponer las bondades de sus credos. En esta conferencia se leyó un ensayo escrito por él originalmente en urdu y titulado “Ahmadiyyat, the true Islam” (‘Ahmadíat, el verdadero Islam’), después de haber sido traducido al inglés.

El 10 de marzo de 1954, un sinvergüenza atacó a Hazrat Jalifatul Masih IIra cuando ofrecía sus oraciones de asar en la mezquita Mubarak de Rabwah. Fue gravemente herido pero sobrevivió y se recuperó de las heridas del ataque, aunque siguió sufriendo algunos efectos negativos tras el mismo. En 1955, fue a Europa por segunda vez para recibir tratamiento.

Durante su liderazgo como Jalifatul Masih, en 1947, en el momento de la división del subcontinente indio entre India y Pakistán, cientos de miles de miembros de la Comunidad Musulmana Ahmadía tuvieron que emigrar de la India al recién creado Pakistán. En esta ocasión, bajo la guía y supervisión de Hazrat Jalifatul Masih IIra, la Yamat estableció un nuevo centro en Rabwah, cerca del río Chenab en el distrito de Jhang.

Hazrat Jalifatul Masih IIra falleció durante la noche del 8 al 9 de noviembre de 1965 y el mismo 9 de noviembre de 1965 Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh, quien acababa de ser elegido como Jalifatul Masih III, dirigió la oración fúnebre de Hazrat Jalifatul Masih IIra en los terrenos de Bahishti Maqbarah de Rabwah, donde fue enterrado al lado de su madre, Hazrat Ummul Mominin, Sayeda Nusrat Yahan Begumra. Más de 50.000 áhmadis de todo Pakistán y del extranjero participaron en el funeral.

Algunas obras de jalifatul masih IIRA:

-Tafsir-e-Kabir, “El comentario extenso del Corán”.

-Tafsir-e-Saghir, “El comentario corto del Corán”.

-Dawatul Amir, compuesto por “La vida del Profetasa”, “Los logros del Mesías Prometidoas e “Invitación al Ahmadíat”.

-Islam main Ijtilafat ka Aghaz, “El origen del cisma en el Islam”.

-Tuhfatul Maluk, “Un regalo para los Reyes”.

-Haqiqatun Nabuwat, “La naturaleza del profetazgo”.

-Sayar-e-Ruhani, “El viaje espiritual”.

-Inqilab-e-Haqiqi, “La verdadera revolución”.

-Hindustan ki Siyasi Masala ka Hal, “La solución al problema político de la India”.

-Paigham-e-Ahmadiyat, “El mensaje del Ahmadíat”.

-Fadail al-Quran, “Las excelencias del Corán”.

-Hasti Bari Taala, “La existencia de Dios Altísimo”.

-Malaikatul’lah, “Los ángeles de Dios”.

-Islam ka Inqalabi Nizam, “El sistema revolucionario del Islam”.

-Dibacha Tafsirul Quran, “Introducción al estudio del Corán”.

HAZRAT JALLIFATUL MASIH IIIRA (1909 – 1982).

(Periodo de Jalifato: 8-11-1965 hasta 9-06-1982).

 Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh, el Tercer Jalifa del Mesías Prometido y Mahdias, nació el 16 de noviembre de 1909.

Su nacimiento fue predicho por Dios Todopoderoso en una revelación mostrada al Mesías Prometidoas:

in-nā nubash-shiruka bi ghulāmin-nāfila tal-laka

“Te damos la buena nueva de un niño que será tu nieto”.

(“Tadhkirah”, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, p. 519).

Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh se convirtió en “hafiz-e-Quran” a los trece años, cuando memorizó completamente el Sagrado Corán. En julio de 1929, obtuvo el título de Maulwi Fazil en la Universidad de Punyab y en 1934 se graduó en el Government College de Lahore.

Se casó en agosto de 1934 y un mes más tarde dejó Qadián para ir a Inglaterra a cursar estudios superiores. En noviembre de 1938, regresó a Qadián tras obtener un máster en filosofía por el Balliol College de la Universidad de Oxford. Poco tiempo después de completar dichos estudios superiores, Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh regresó a Qadián y empezó a trabajar, primero como profesor y luego, entre 1939 y 1944, como director de la Yamia Ahmadía de Qadián; y de mayo de 1944 a noviembre de 1965 (o sea, hasta su elección como Jalifa) sirvió como director del Talimul Islam College de Rabwah.

Entre 1939 y 1949 ocupó el cargo de Sadar Mayilis Juddamul Ahmadía y a partir de 1949, cuando Hazrat Jalifatul Masih IIra tomó posesión del Mayilis Juddamul Ahmadía como su presidente, Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh ejerció como Naib Sadar (vicepresidente) hasta noviembre de 1954, año en el que fue nombrado Sadar Mayilis Ansarul’lah (presidente de la organización auxiliar de hombres mayores de 40 años). Más tarde, entre junio de 1948 y junio de 1950, jugó un papel importante en el Batallón Militar Furqan, una fuerza voluntaria áhmadi puesta a disposición del gobierno de Pakistán para ayudar a los musulmanes de Cachemira a luchar por su libertad. En mayo de 1955, fue nombrado sadar del “Sadar Anyuman Ahmadía” (presidente del principal cuerpo administrativo de la Comunidad) por Hazrat Jalifatul Masih IIra.

Tras el fallecimiento de Hazrat Jalifatul Masih IIra, Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh fue elegido para ser el Tercer Jalifa, el 8 de noviembre de 1965. Él era su hijo mayor, una persona altamente educada y de amplio conocimiento religioso. De inmediato, Hazrat Jalifatul Masih IIIrh puso en marcha dos grandes iniciativas: la Fundación Fazal-e-Umar, con vistas a financiar la continuación de los proyectos iniciados por su padre, Hazrat Musleh Maudra; y Nusrat Yahan, para llevar a cabo esfuerzos humanitarios a largo plazo en África Occidental, como escuelas y hospitales, por lo que a través de esta se crearon varios centros médicos y cientos de escuelas.

Durante su Jalifato, Hazrat Mirza Nasir Ahmadrh, alentó a los estudiantes a cursar altos grados de educación y estableció numerosas instituciones educativas. Además, fueron construidos muchos edificios administrativos y mezquitas, incluyendo la Mezquita Aqsa en Rabwah y la Mezquita Basharat en España; y fue precisamente allí, donde puso la primera piedra de dicha mezquita en el año 1980 y anunció el popular lema áhmadi:

“Amor para todos, odio para nadie”.

Hazrat Jalifatul Masih IIIrh pronunció su último sermón del viernes el 21 de mayo de 1982 en Rabwah y el 23 de mayo partió hacia Islamabad. El 26 de ese mismo mes cayó enforemo y falleció durante la noche del 8 al 9 de junio de 1982, a las 00:45 am. Su cuerpo fue llevado de Islamabad a Rabwah el 9 de junio y al día siguiente Hazrat Mirza Tahir Ahmad, recién elegido Jalifatul Masih IVrh, dirigió su oración fúnebre en los terrenos de Bahishti Maqbarah, donde fue enterrado junto a Hazrat Jalifatul Masih IIra. Más de 100.000 áhmadis tomaron parte en su funeral.

Hazrat Jalifatul Masih IVRH (1928 – 2003).

(Periodo de Jalifato: 10 de junio de 1982 – 19 de abril de 2003).

 Hazrat Mirza Tahir Ahmadrh fue elegido Cuarto Jalifa tras la muerte de Hazrat Jalifatul Masih IIIrh, el 10 de junio de 1982. Como su predecesor, también era nieto del Mesías Prometidoas e hijo de Hazrat Jalifatul Masih IIra, aunque tal relación no es un requisito en absoluto para ser Jalifa.

Fue en Rabwah donde eligieron a Hazrat Mirza Tahir Ahmadrh como Jalifa. No obstante, la ordenanza gubernamental anti-ahmadía impuesta el 26 de abril de 1984 por el general Zia-ul Haq, en ese momento presidente y dictador de Pakistán, hizo imposible que Hazrat Jalifatul Masih IVrh pudiera desempeñar su cargo como jefe de su Comunidad mientras permaneciera en ese país. Así que, una vez realizadas algunas consultas, decidió dejar Pakistán inmediatamente y tres días después de la promulgación de la ordenanza tomó un avión desde Karachi y llegó a Londres, donde residió hasta su fallecimiento.

Hazrat Mirza Tahir Ahmadrh nació el 18 de diciembre de 1928 en Qadián (India), donde recibió su educación, aparte de en Pakistán y el Reino Unido, concretamente en la London School of Oriental and African Studies. Viajaba mucho y a menudo daba discursos públicos, para gente de todas las clases sociales y de culturas muy diversas. Sus discursos y reuniones normalmente iban acompañados de sesiones de “preguntas y respuestas”. Siempre estaba dispuesto a responder a las cuestiones que agitaban las mentes de su audiencia y del tema que fuese, tanto si era religioso o mundano; aunque cabe resaltar que su profunda comprensión de la religión impregnó su pensamiento y sus respuestas.

La mta o muslim television ahmadiyya.

Hazrat Jalifatul Masih IVrh llevó a la Yamat a nuevos niveles de unidad, entusiasmo y progreso. Durante la última década de su Jalifato, fueron establecidas más de 150 nuevas mezquitas y misiones; el Santo Corán fue traducido a más de 56 idiomas y la Comunidad creció rápidamente. En este sentido, uno de los grandes logros de su Jalifato fue el desarrollo de la Muslim Television Ahmadiyya (MTA). En 1992, coincidiendo con la inauguración de la mezquita Baitul Islam de Toronto (Canadá), su sermón del viernes fue transmitido via satélite, por primera vez, a todos los contientes del mundo. Hoy en día, la Muslim Television Ahmadiyya (MTA) ha evolucionado hasta tal punto que los programas religiosos se transmiten diariamente, las 24 horas del día, y un número creciente de áhmadis y no-áhmadis la ven en todo el mundo. Actualmente (2021) cuenta con 8 canales de televisión y seguro que en el futuro seguirá expandiéndose aún más, si Dios quiere.

El baiat internacional.

Cada año, desde 1993, en el Yalsa Salana o Convención Anual Ahmadía celebrada en Londres, salvo la de 2001 que tuvo lugar en Alemania, Hazrat Jalifatul Masih IVrh llevaba a cabo una ceremonia internacional de iniciación o Baiat, en la que las personas que se habían unido al redil del Ahmadíat durante el año participaban formalmente en vivo a través de la emisión vía satélite, junto a miles de musulmanes áhmadies allí presentes. Esta ceremonia es conocida como el “Baiat Internacional” o “juramento de iniciación a nivel internacional”.

En las primeras etapas de su misión, el Mesías Prometido y Mahdias recibió la siguiente revelación por parte de Dios:

“Haré que tu mensaje llegue a todos los rincones de la tierra”.

(“Tadhkirah”, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, 1976, p. 184).

En ese momento, esta extraordinaria revelación fue considerada por sus oponentes como simple palabrería, pero hoy en día, como Dios Altísimo proclamó en dicha revelación, el mensaje del Ahmadíat se ha extendido hasta los últimos confines de la tierra y la Yamat Musulmana Ahmadía progresa de forma asombrosa.

Así pues, el primer Baiat Internacional tuvo lugar en 1993, a manos de Hazrat Jalifatul Masih IVrh, y en ese día cientos de miles de personas aceptaron simultáneamente el Ahmadíat por medio de la transmisión vía satélite. Desde 1993, cada año el número de conversos se ha doblado e incluso aún más. Por lo tanto, el número de personas que han entrado en el redil de la Comunidad Musulmana Ahmadía de 1993 hasta ahora se cuentan por millones.

 Traducciones del sagrado coran.

La Yamat Musulmana Ahmadía se esfuerza en servir a la humanidad creando conciencia sobre las altas morales del Islam, como por ejemplo a través de publicaciones, sermones y otros medios de comunicación. El esfuerzo más notable es la publicación del Santo Corán, con su respectiva traducción y a veces comentario, en diferentes idiomas del mundo.

Traducciones del Corán en los siguientes 56 idiomas habían sido ya publicadas por la Comunidad a la hora de su fallecimiento:

01-Albanés (1990).         21-Igbo (1990).              41-Punyabi (1989).

02-Alemán (1954).         22-Indonesio (1970).      42-Ruso (1987).

03-Asamés (1990).         23-Inglés (1955).            43-Saraeiki (1990).

04-Bengalí (1990).          24-Italiano (1986).          44-Sindhi (1991).

05-Búlgaro (1991).         25-Japonés (1988).         45-Sueco (1988).

06-Cachemir (1998).      26-Kikamba (2002).       46-Sundanés (1998).

07-Checo (1990).           27-Kikuyu (1988).          47-Swahili (1953).

08-Chino (1990).            28-Lugandés (1984).      48-Tagalog (1991).

09-Coreano (1988).        29-Malayalam (1991).     49-Tamil (1989).

10-Danés (1967).           30-Malayo (1989).          50-Telugu (1991).

11-Español (1988).         31-Manipuri (1991).       51-Turco (1990).

12-Esperanto (1970).     32-Maratí (1992).           52-Tuvaluan (1990).

13-Fiyiano (1987).          33-Mende (1990).           53-Urdu (1957).

14-Francés (1985).         34-Nepalí (2001).           54-Vietnamés (1989).

15-Griego (1989).           35-Noruego (1996).       55-Yoruba (1976).

16-Gurmukhi (1983).     36-Oriya (1989).             56-Yula (2002).

17-Guyurati (1990).        37-Pashto (1990).

18-Hausa (1992).            38-Persa (1989).

19-Hindi (1987).            39-Polaco (1990).

20-Holandés (1953).       40-Portugués (1988).

(Diario “Al-Fazal”, Rabwah, 18 de marzo de 2010).

Tres traducciones parciales del Corán fueron publicadas por la Yamat en el momento del fallecimiento de Hazurrh:

1-Javanés (vol. 1, parte 1-10).

2-Sundanés (primeras dos partes con comentario).

3-Thai (vol. 1, parte 1-10, 1999).

Traducciones del Corán en los siguientes 23 idiomas habían sido finalizadas y estaban listas para imprimir cuando murió Hazurrh:

01-Africano (Sudáfrica).                       13-Kikongo (Congo).

02-Asante twi (Ghana).                        14-Kiribati (Fiyi).

03-Baule (Costa de Marfil).                  15-Lituano (Lituania).

04-Bete (Costa de Marfil).                    16-Malgache (Madagascar).

05-Birmano (Birmania).                       17-Mandinka (Gambia).

06-Catalán (España, 2003).                   18-Sinhala (Siri Lanka).

07-Creole (Mauricio).                           19-Uzbek (Uzbekistán).

08-Fula (Gambia).                                20-Wali (Ghana).

09-Húngaro (Hungría).            21-Wollof (Gambia).

10-Kanri (India).                                  22-Xhosa (Sudáfrica).

11-Kazakh (Kazajstán).                        23-Yao (Tanzania).

12-Kijalou (Kenia).

Estas son las traducciones del Corán que fueron realizadas en el momento del fallecimiento de Hazurrh:

01-Asante twi (Ghana).                        08-Javanés (Indonesia).

02-Creole (Guinea Bissau).                   09-Kazajo (Kazajstán).

03-Dagbani (Ghana).                           10-Jemer (Cambodia).

04-Dogri (India).                                  11-Lingala (Congo y Zaire).

05-Etsako (Nigeria).                             12-Moore (Burkina Faso).

06-Fante (Ghana).                                13-Samoano (Fiyi).

07-Hebreo (Israel).

Traducciones del Corán en los siguientes idiomas estaban siendo  revisadas en el tiempo del fallecimiento de Hazurrh:

01-Albanés.                                       10-Italiano.

02-Alemán.                                       11-Lugandés.

03-Bengalí.                                        12-Malayalam.

03-Danés.                                          13-Persian.

04-Español.                                       14-Ruso.

05-Gurmuji.                                      15-Swahili.

07-Hausa.                                          16-Sueco.

08-Hindú.                                         17-Tamil.

09-Inglés.                                          18-Telugu.

Traducciones del Corán en los siguientes idiomas se planearon para ser realizadas en el futuro:

1-Batakese (Indonesia).

2-Balanta (Guinea Bissau).

3-Bosnio (Bosnia).

4-Kirghiz (Kirguistán).

5-Kurdo.

(Discurso pronunciado por Maulana Munir-ud-Din Shams, Vakilut Tasnif Adjunto, Reino Unido; Convención Anual Internacional, 26-28 de julio de 2002, Islamabad, Londres).

Hazrat Jalifatul Masih IVrh completó la traducción en urdu del Sagrado Corán y escribió muchos libros tanto en ese idioma como en inglés. Su libro más comprehensivo se titula “Revelación, racionalidad, conocimiento y verdad” y cubre varios temas religiosos de interés para la gente de hoy. En definitiva, era un escritor prolífico.

Algunos de los libros escritos por Hazrat Jalifatul Masih IVrh son:

-“Cristianismo: un viaje de los hechos a la ficción”.

-“La respuesta del Islam a los problemas contemporáneos”.

-“Sharia: relación entre religión y política en el Islam”.

-“La filosofía del renacimiento de la religión”.

-“Jatm-e-Nabuwat”, (‘El final del profetazgo’).

-“La verdad sobre el presunto castigo por apostasía en el Islam”.

-“Con amor a los musulmanes del mundo. El futuro del Ahmadíat”.

-“Swaneh Fazal-e-Umar”, (‘La biografía de Fazal-e-Umar’).

-“Homeopatía”.

-“Mayilis-e-Irfan con Lajna Imail-lah de Karachi”.

-“El Sello de los Profetas: su personalidad y carácter”.

-“Kalam-e-Tahir”, (colección de su poesía en urdu).

-“La iniciativa de Waqf-e-Nau”.

-“Un estudio elemental del Islam”.

-“Asesinar en el nombre de Al’lah”.

-“Algunas características distintivas del Islam”.

-“Valores universales y morales; política y paz mundial”.

-“Revelación, racionalidad, conocimiento y verdad”.

-“La crisis del Golfo y el Nuevo Orden mundial”.

-“Zahaqal Batil”, (‘Respuestas a algunas alegaciones’).

-“Jutbat-e-Tahir”, (‘Los sermones de Tahir’, volúmenes 1, 2 y 3).

-“Justicia absoluta, bondad y parentesco”.

-“Hawa ki Baityan y Yannat Nazir Muashra”,

(‘Las hijas de Eva y una sociedad modelo como ejemplo de Paraíso’).

-“Mashal-e-Rah”, (‘La vela del camino’).

-“Zauq-e-Ibadat aur Adab-e-Dua”,

(‘El sabor de la adoración y las formalidades de la oración’).

Hazrat Jalifatul Masih IVrh pronunció su último sermón del viernes y celebró también su última sesión de preguntas y respuestas el 18 de abril de 2003, en la Mezquita Fazal de Londres. Falleció el 19 de abril de 2003 a las 9:30 am, debido a una insuficiencia cardíaca. Su cuerpo fue colocado en el Mahmud Hall de dicha mezquita, donde miles de áhmadis, tanto locales como los que llegaron de todo el mundo, vieron su rostro. Más tarde, el cortejo fúnebre de Hazrat Jalifatul Masih IVrh fue llevado a Islamabad (Tilford, al sur de Londres), donde el 22 de abril Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih Vaba, dirigió su oración fúnebre y fue enterrado allí mismo. Más de 40.000 áhmadis de todo el mundo participaron de la oración fúnebre.

HAZRAT JALIFATUL MASIH VABA (1950 – ).

(Periodo de Jalifato: 22-03-2003 – hasta ahora).

  Hazrat Mirza Masrur Ahmadaba fue elegido Quinto Jalifa tras la muerte de Hazrat Jalifatul Masih IVrh, el 22 de abril de 2003. Su elección como Jalifatul Masih Vaba (Quinto Sucesor del Mesías Prometido y Mahdias) fue anunciada por Maulana Ataul Mujeeb Rashed, secretario del Mayilis-e-Shura, a un gran número de áhmadis que habían llegado de todo el mundo que y se habían reunido alrededor de la Mezquita Fazal.

Más tarde, Maulana Ataul Mujeeb Rashed hizo el siguiente anuncio en el semanario internacional “Al-Fazal” del 25 de abril de 2003 respecto a la elección de Jalifatul Masih Vaba:

“Se anuncia, para información de los miembros de la Yamat Musulmana Ahmadía, que el martes 22 de abril de 2003 se celebró una reunión del Mayilis-e-Intijab (Colegio Electoral), fundado por Hazrat Jalifatul Masih IIra, después de las oraciones maghrib e isha, en la Mezquita Fazal de Londres. La reunión fue presidida por Chaudhary Hamidul’lah Sahib. Los miembros del Colegio Electoral prestaron juramento de lealtad al Jalifato Ahmadía y luego eligieron a Hazrat Mirza Masrur Ahmadaba como Jalifatul Masih. Todos los miembros del Colegio Electoral hicieron el Baiat, es decir la promesa de iniciación, a manos de Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih Vaba. Luego se concedió permiso a los miembros de la Comunidad que esperaban fuera de la mezquita para entrar en la misma. Así pues, cerca de 10.000 miembros, que se encontraban esperando alrededor de la mezquita, hicieron también el Baiat a manos de Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih Vaba.

¡Que Dios Todopoderoso acepte y bendiga esta elección! Amen”.

La Vida De Hazrat Jalifatul Masih VABA.

Hazrat Mirza Masrur Ahmadaba, Jalifatul Masih Vaba, nació el 15 de septiembre de 1950 en Rabwah (Pakistán) y es hijo de Hazrat Mirza Mansur Ahmad y Sahibzadi Nasira Begum Sahiba, bisnieto del Mesías Prometido y Mahdias, nieto paterno de Hazrat Mirza Sharif Ahmad (hijo del Mesías Prometidoas) y nieto materno de Hazrat Jalifatul Masih IIra.

Hazrat Mirza Masrur Ahmadaba cursó su educación primaria en la escuela Talimul Islam de Rabwah y obtuvo su licenciatura en el Talimul Islam College de la misma localidad. En 1967, a la edad de diecisiete años, se convirtió en musi (se inscribió en el Wasiyat, prometiendo una parte de sus ingresos y bienes por la causa del Islam). En 1976 obtuvo un máster científico en Economía Agrícola, por la Universidad de Agricultura de Faisalabad (Pakistán). Se casó el 31 de enero de 1977 con Sayeda Amatus Subuh Begum Sahiba, hija del difunto Sahibzadi Amatul Hakim y de Syed Daud Muzafar Shah. Fue bendecido con una hija, Amatul Waris Fateh, esposa de Fateh Ahmad Dahiri; y con un hijo, Sahibzada Mirza Waqas Ahmad, que está casado con Sayeda Hibatur Rauf Sahiba. De momento, ambos han sido bendecidos con un total de cinco hijos.

En 1977 consagró su vida al Islam, convirtiéndose en “Waqf-e-Zindegui”; y fue enviado a Ghana bajo el programa Nusrat Yahan, que apoya a un gran número de hospitales y escuelas en África Occidental. Estuvo en aquel país entre 1977 y 1985. Durante su estancia allí, fue el fundador y director de la escuela secundaria Salaga Talimul Islam Ahmadiyya durante dos años (1977-1979) y director de la escuela secundaria Ekumfi Talimul Islam Ahmadiyya de Essarkyir (Ghana central), por cuatro años (1979-1983). Además, fue gerente de la granja agrícola áhmadi en Depali (norte de Ghana) por dos años (1983-1985), época en la que plantó y cultivó trigo con éxito, algo que ocurría por primera vez en la historia de Ghana. En ese momento se creía que el trigo simplemente no podía crecer en el país. No obstante, Hazuraba llevó a cabo estudios innovadores sobre el cultivo del trigo durante la década de los 80 y estos se presentaron al Ministerio de Agricultura de Ghana. Sucesivos presidentes ghanianos han agradecido a la Comunidad sus incesantes esfuerzos para ayudar al país a alcanzar la autosuficiencia.

En 1985 regresó a Pakistán y fue nombrado encargado del segundo departamento de Asuntos Financieros, concretamente  el 17 de marzo de 1985. Posteriormente, el 18 de junio de 1994 fue elegido Nazir Talim (director de educación). En agosto de 1988 fue nombrado Sadar (presidente) del Mayilis Karpardaz (consejo de administración de Bahishti Maqbarah –el Cementerio Celestial). El 10 de diciembre de 1997, fue nominado Nazir-e-Ala (director ejecutivo principal) y Amir Muqami (amir local) y hasta su elección como Jalifa permaneció desempeñando dichas funciones. Finalmente, siguiendo las tradiciones de la Yamat, al ser Nazir-e-Ala, además sirvió como Nazir Ziafat (encargado de la hospitalidad) y Nazir Zaraat (responsable de agricultura); y de 1994 a 1997 fue presidente de la Fundación Nasir.

Al mismo tiempo era presidente del comité de Tazin de Rabwah, es decir, el encargado del embellecimiento de dicha ciudad. En este sentido, amplió el vivero Gulshan-e-Ahmad y realizó un esfuerzo personal para hacer que Rabwah tuviera un verde exuberante. Por otra parte, permaneció como miembro del Consejo del Qaza (juzgado de la Sharia) de 1988 a 1995. Respecto a la central de Juddamul Ahmadía, fue Muhtamim Sehat-e-Yismani (secretario de salud física) de 1976 a 1977; Muhtamim Tallnid (secretario del censo) de 1984 a 1986, y de 1988 a 1989; Muhtamim Mayilis Bairun (secretario de las comunidades exteriores) y de 1989 a 1990 llegó a ser Naib Sadar (vicepresidente) de Juddamul Ahmadía Pakistán. En Ansarul’lah Pakistán, fue Qaid Zihanat (encargado del talento intelectual) y Sehat-e-Yismani (salud física) en 1995; y Qaid Talimul Quran (responsable de la educación coránica) de 1995 a 1997.

En 1999 tuvo el honor de convertirse en Asir Rah-e-Maula (prisionero en la causa de Al’lah), ya que fue falsamente acusado de blasfemia y de difamar versículos del Sagrado Corán; por ello fue detenido y encarcelado durante once días en su ciudad natal de Rabwah, hasta que se demostró que las acusaciones presentadas contra él eran totalmente falsas e infundadas. Fue encarcelado el 30 de abril de 1999 y puesto en libertad con toda honra el 10 de mayo.

¡Que Al’lah fortalezca sus espíritu y le conceda una vida larga y próspera liderando la Comunidad! ¡Amén!

El Baiat Internacional Con Jalitaful Masih VABA.

El Baiat Internacional ha seguido celebrandose cada año que ha habido Yalsa Salana en el Reino Unido; aunque una vez, por no poderse realizar el Yalsa allí, se hizo en Alemania. En su totalidad, el número de personas que han entrado en el redil de la Yamat Musulmana Ahmadía haciendo el Baiat de la mano de Hazrat Jalifatul Masih Vaba se pueden contar por millones, desde que comenzó su Jalifato hasta la fecha.

Traducciones del sagrado coran.

Desde 2003, cuando Hazrat Jalifatul Masih Vaba fue elegido, hasta el día de hoy, algunas de las traducciones del Corán que han sido publicadas son las siguientes:

-Catalán (España).

-Myanmar y tailandés.

-Tamil (Sri Lanka).

-Nuevas ediciones revisadas en español, portugués, persa, albanés, urdu e inglés.

-Kannada (edición en braille con traducción).

-Creol, (hablado en partes de África).

-Uzbeko, (Uzbekistán).

-Creole (Isla de Mauricio).

-More (Burkina Faso).

-Fula, mandinka y wolof (lenguas de África occidental).

-Bosnio, kirgis y malgache.

-Ashanti, (Ghana).

Hazuraba, en su discurso en el Yalsa Salana del Reino Unido del 2009,  declaró que ya se habían publicado sesenta y nueve traducciones del Sagrado Corán. A fecha de hoy, ese número ha crecido y sigue en aumento.

(Diario “Al-Fazal”, 3 de agosto de 2009).

Algunos de sus libros publicados.

-“Las condiciones del Baiat y las responsabilidades de un áhmadi”.

-“El modelo bendito del Santo Profeta Muhammadsa y las caricaturas”.

-“El Islam, la religión perfecta”.

-“Mashal-e-Rah”, (‘La vela del camino’; volumen 5, parte 1, 2, 3 y 4).

-“Jutbat-e-Masrur”, (‘Los sermones de Masrur’).

-“Puerta de entrada al segundo siglo del Jalifato Ahmadía”.

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