Los Tipos De Oraciones
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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Ofrecerá regularmente las cinco oraciones diarias de acuerdo con los mandamientos de Dios y del Santo Profeta Mohammadsaw, y hará lo posible para ser regular en ofrecer la oración de “Tahayyud” y para invocar el “darud” para el Santo Profeta Mohammadsaw. Convertirá en su rutina diaria pedir el perdón de sus pecados, recordar las bondades de Dios, así como alabarle y glorificarle.

 

Observad las cinco oraciones diarias:

El primer punto mencionado en esta condición es que el iniciado ofrecerá las cinco oraciones diarias, de acuerdo con el mandamiento de Al-lah y Su Mensajerosa. El mandamiento de Al-lah consiste en que tanto los hombres y las mujeres como los niños que hayan cumplido los diez años, deben ofrecer las oraciones en el tiempo prescrito. Se ordena a los hombres observar las cinco oraciones en congregación, visitar las mezquitas y habitarlas, e implorar la Gracia de Al-lah. Nadie queda exento de la obligación de las cinco oraciones diarias. En caso de viaje o de enfermedad, algunos de los requisitos se hacen más fáciles, como, por ejemplo, mediante el hecho de combinar oraciones, o reducir del número de rakaats. La importancia de la oración en congregación se refleja en el hecho de que solamente durante una enfermedad se permite a la persona no acudir a la mezquita para rezar

A continuación voy a leer algunos extractos, pero insisto en que quienquiera que se adhiera al pacto de iniciación, deberá reflexionar si realmente acata este mandamiento concreto del Santo Corán al hacer la promesa de entregarse a sí mismo. Cada áhmadi tiene la obligación de recordar esto. Debéis analizaros internamente y observar vuestros propios actos. Si todos comenzamos a examinarnos internamente, podemos lograr una gran revolución.

Al-lah dice en el Santo Corán[1]:

“Cumplid la oración, dad el Zakat y obedeced al Mensajero, para que se os muestre misericordia”.

En el sura Ta-Ha, versículo quince se ordena[2]:

“Soy en verdad Al-lah; no hay dios fuera de Mí. Por tanto, sírveme y cumple la Oración para recordarme”

Existen muchos otros versículos en el Santo Corán sobre la observancia de la oración. A continuación presentaré un hadiz:

Hazrat Yabirra relata que oyó decir al Santo Profetasa: “La negligencia en cumplir las oraciones conduce al hombre a la apostasía e incredulidad”. (Sahih Muslim, Kitab-ul-Iman, Babu Bayanit-laq- ismil-Kufri ´Ala man Tarkas-Salah).

El Santo Profetasa dijo: “El consuelo de mis ojos está en la oración” (Sunan Al-Nasa´i, Kitabu ´Ishratin-Nisa´i, Babu Hubbin-Nisa´i).

Hazrat Abu Hurairahra relata que el Santo Profetasa dijo: “La primera cosa por la que una persona tendrá dar cuenta será la oración”. Si tiene éxito en este sentido, triunfará y alcanzará la salvación. Si falla en su cuenta, será llevado a la ruina, y será un perdedor. Si existe alguna deficiencia en sus oraciones obligatorias, Dios lo compensará a través de sus nawafil. De igual modo, tendrá que dar cuenta del resto de sus actos.” (Sunan-ut-Tirmidhi, Kitab-us-Salati, Babu Inna Awwala ma Yuhasabu bihil ´Abdu…)

Después, se dice en un hadiz:

Hazrat Abu Hurairahra relata que oyó decir al Santo Profetasa: “Decidme, si alguno de vosotros tuviera un manantial fluyendo al lado de su puerta y se bañara en él cinco veces al día ¿permanecería algo de suciedad en él?” Se le contestó: no quedaría nada de suciedad en él.” El Santo Profetasa dijo: “Éste es el caso de las cinco oraciones. Al-lah borra todas las faltas como resultado de ellas”. (Sahih Al-Bukhari, Kitabu Mawaqitis-Salati, Babus-Salatil Khamsi Kaffaratun Lil Khata´i).

El Mesías Prometidoas dice:

Ofreced la oración. Ofreced la oración. Ésta es la clave para toda la buena fortuna. (Izala-e-´Auham, Ruhani Khaza´in, vol. 3, p. 549­/ First edn., p. 829).

También dice:

La esencia y el espíritu de la oración radican en las súplicas. (Ayyam-us-Sulh, Ruhani Khaz´in, vol. 14, p. 241).

También dice:

Por lo tanto ¡Oh gente que os consideráis miembros de mi Comunidad! Solamente podréis ser contados como miembros de mi Comunidad en el cielo, cuando avancéis con sinceridad por la senda de la rectitud. Ofreced vuestras cinco oraciones obligatorias diarias, con tal concentración y fervor, que parezca que estáis viendo realmente Dios. Observad el ayuno por la causa de Dios con plena sinceridad. A todos aquellos a quienes corresponda el po del Zakat, no deberán dejar de cumplir esta obligación importante. Aquellos a quienes incumbe la peregrinación a la Meca, deberán emprender este bendito viaje de no existir ningún obstáculo en su camino. Practicad todas las obras buenas con la atención que merecen, abandonando el mal con una auténtica repulsión que brote del corazón. Tened la seguridad de que ninguna acción, sea cual fuere, os puede llevar a Dios si está desprovista de piedad. La raíz de todo el bien es el taqwa (la rectitud). Las acciones en las que esta raíz no se ha perdido, nunca serán fútiles ni se malograrán. (Kashti-e-Nuh, Ruhani Khaza´in, vol. 19, p. 15).

El Mesías Prometidoas dice:

¿Qué es la oración? Es la súplica hecha con humildad en forma de tasbih (glorificación), tahmid (alabanza a Dios), taqdis (proclamación de Su Santidad), istighfar (búsqueda de Su perdón) y darud (invocación de Sus bendiciones sobre el Santo Profetasa.) Cuando realicéis las oraciones, no os limitéis solamente a las oraciones prescritas, como hace la gente negligente, cuya oración no es más que pura formalidad carente de realidad. Cuando observéis la oración, aparte de las súplicas prescritas por el Santo Corán y el Santo Profetasa, debéis elevar vuestras plegarias en vuestras lenguas respectivas, para que vuestros corazones se conmuevan con vuestra humildad y fervor. (Kashti-e-Nuh, Ruhani Khaza´in, vol. 19, p.68-69).

El Mesías Prometidoas dice:

La oración es tan poderosa que los cielos se inclinan hacia el ser humano a través de ella. Quien hace justicia con la oración, siente como si hubiera muerto; su alma se derrite y yace ante el umbral de Dios… La casa en la que se ofrece este tipo de oración nunca encontrará la destrucción. En un hadiz se menciona que si se hubiera prescrito la oración en tiempos de Noéas, su pueblo nunca hubiera sido destruido. El Hayy es obligatorio, pero con ciertos requisitos previos; del mismo modo lo son el ayuno y el Zakat. Sin embargo, la obligación de la oración no tiene requisitos previos. Todas las demás obligaciones se cumplen una vez al año y, sin embargo, la oración se realiza cinco veces al día. La oración que no se ofrece teniendo en cuenta todos sus requisitos no produce las bendiciones que contiene. Tal juramento (sin desempeñar estas obligaciones) no produce ningún beneficio. (Malfuzat, edición nueva, vol. 3, 627)

El Mesías Prometidoas dice:

La oración es obligatoria para cada musulmán. En un hadiz, se narra que algunas personas aceptaron el Islam y dijeron: “¡Oh Profeta de Al-lah! Por favor, líbranos de la oración, pues somos comerciantes. Como acarreamos ganado, a veces no estamos seguros de la limpieza de nuestras prendas. Además, no disponemos de tiempo.” El Santo Profetasa dijo: “Precaveos, pues si no hay oración, no hay nada. La fe sin adoración no es fe.”

¿Qué es la oración? Que sometáis vuestras debilidades a Dios y que busquéis en Él las soluciones. A veces, permaneciendo erguidos delante de él, por temor a Su grandeza, dispuestos a cumplir sus mandamientos. A veces, postrándoos ante Él en completa sumisión. Pidiéndole todo cuanto necesitéis. Esta es la oración. Imploradle como un mendigo, para para atraer Su merced, proclamando Su grandeza y Majestuosidad, y después, pidiéndole. La “fe”, que carece de este tipo de oración no constituye una fe en absoluto.

El hombre precisa en todo momento buscar la ayuda de Dios e implorar Su Gracia. Sólo a través de Su Gracia podemos conseguir cualquier cosa. ¡Oh Al-lah! Concédenos la capacidad para ser completamente Tuyos, para permanecer firmes en el camino de Tu agrado y obtener así Tu complacencia. La oración significa amor a Dios, temor de Dios y recordarle constantemente: esto es la fe.

Por lo tanto, quienquiera que desee librarse de la obligación de la oración, no podrá conseguir nada distinto a los animales: comer, beber o dormir. Esto, ciertamente, no es la fe. Éste es el modo de actuar de los incrédulos. El dicho popular “el momento de la negligencia, es el momento de la incredulidad” es sin duda, verdadero y correcto.” (Al-Hakam, vol. 7, March 31, 1903, p. 8)

¿Cómo se obtiene concentración en la oración? El Mesías Prometidoas dice que la persona que no obtiene placer de la oración debe implorar a Al-lah:

¡Dios Todopoderoso! Tú conoces mi estado de ceguera y obcecación, y en este momento me siento como muerto. Sé que en breve seré llamado y me presentaré ante Ti y nadie podrá impedírmelo, mas mi corazón está ciego y desprovisto de luz. Haz que descienda sobre él una llamarada de luz, a través de la cual reciba inspiración de Tu amor y devoción. Concédeme Tu merced para que no resucite ciego ni desprovisto de visión.

Cuando implora de esta manera y persiste en sus súplicas, verá que llega un momento en el que algo desciende sobre él, mientras está ocupado en esta oración, que derrite su corazón. (Malfuzat, nueva edición, vol. 2, p. 616).

Mostrad regularidad en el Tahayyud

La tercera condición estipula que se debe ofrecer la oración de Tahayyud. Al-lah Todopoderoso dice[3]:

Y despiértate para recitarlo (el Corán) durante la oración del Tahayyud de la noche como servicio supererogatorio tuyo. Podría ser que tu Señor te elevara a un puesto loable. (Bani Isra´il, 17:80).

Hazrat Bilalra narra que el Santo Profetasa dijo: “Debéis mostrar mucha regularidad en el Tahayyud”. Ésta ha sido la práctica de los piadosos en el pasado, y es un medio de alcanzar la cercanía a Dios. Éste es un hábito que protege del pecado, elimina los defectos y salvaguarda de las enfermedades físicas. (Sunan-ut-Tirmadhi, Kitab-ud-Da´wat Babu Fi Du´a´in Nabiyyi).

En otro hadiz se dice:

Hazrat Abu Hurairahra relata que el Santo Profetasa dijo: “Nuestro Señor desciende cada noche al cielo más bajo. Cuando queda una tercera parte de la noche, Dios dice: “¿Quién me va a pedir para que pueda responderle? y ¿quién va a implorar mi perdón para que pueda perdonarle?” Dios Todopoderoso continúa diciendo esto hasta que rompe la aurora”. (Musnadu Ahmadabni Hanbal, vol. 2. p. 521, impreso en Beirut).

Muchos miembros de la Comunidad escriben cartas para pedir oraciones. Si practicaran por sí mismos esta forma de orar, verían cómo descienden sobre ellos las bendiciones de Al-lah.

Hazrat Abu Hurairahra relata que el Santo Profetasa dijo: Al-lah Todopoderoso dice: “Declararé la guerra contra aquel que sea enemigo de mi amigo. Mi siervo puede aproximarse a Mí través de las cosas que yo amo y que le he hecho obligatorias. Al ofrecer nawafil, mi siervo se acerca tanto a mí, que comienzo a amarle. Cuando le convierto en Mi amigo, Me convierto en los oídos con los que oye, los ojos con los que ve, las manos con las que sostiene y los pies con los que camina. Es decir, cumplo todos sus deseos. Si me suplica, Yo le proveo y si busca mi protección, le doy Mi protección. (Sahih Al-Bukhari, Kitab-ur-Riqaqi, Babut-Tawadu´i).

Hazrat Abu Hurairahra relata que el Santo Profetasa dijo: “Al-lah tendrá piedad del hombre que se levanta por la noche para las oraciones (voluntarias) y despierta a su esposa con el mismo fin, y si ella titubea, hace salpicar agua sobre su rostro para despertarla. Y, Dios tendrá piedad sobre la mujer que se levanta por la noche y ofrece la oración, (voluntaria) y despierta a su marido con el mismo fin, y si este titubea, salpica agua sobre su rostro para despertarle.” (Sunano Abi Dawud, Kitab-ut-Tatawwu’i Babu Qayamil-Laili)

El Mesías Prometidoas dice:

Nuestro Yama’at debe imponerse la obligación de ofrecer el tahayyud. Quien no pueda ofrecer más, deberá ofrecer un mínimo de dos rakaats, porque tendrá la oportunidad de realizar algunas súplicas. Las súplicas realizadas en ese momento tienen una característica muy especial, pues se ofrecen con verdadero fervor y devoción. Mientras no exista un dolor especial y un profundo afán, ¿cómo puede despertarse una persona de un sueño cómodo? Levantarse a esta hora origina un dolor profundo que crea un estado de devoción y ansiedad, que, a cambio, se convierte en el medio de la aceptación de la oración. Pero quien muestra pereza en despertarse, carece obviamente de este dolor y angustia. Sin embargo, quien se despierta siente, sin duda, un dolor que le mueve a incorporarse.

El Mesías Prometidoas dice:

Levantaos por la noche y suplicad a Al-lah el Todopoderoso que os guíe por Su camino. Los compañeros del Santo Profetasa también fueron entrenados gradualmente. ¿Qué eran previamente? Eran como la semilla sembrada por un granjero. El Santo Profetasa la regaba y pedía por ella. La semilla era saludable y el terreno fértil. Mediante el riego, produjo un fruto excelente. Caminaban por la senda del Santo Profetasa sin titubeos. No esperaban ni al día ni a la noche. Por tanto, debéis arrepentíos con sinceridad. Levantaos para el tahayyud. Fortaleced vuestros corazones. Abandonad vuestra debilidad y haced que vuestros hechos y obras se adapten a la voluntad de Dios Todopoderoso.

Invocad el darud sobre el Santo Profeta

Mohammadsa con mucha frecuencia

La tercera condición también requiere que el iniciado desee siempre enviar el darud sobre el Santo Profetasa. A este respecto, Al-lah Todopoderoso dice en el Santo Corán[4]:

Al-lah y sus ángeles envían bendiciones al Profeta. ¡Oh vosotros, los que creéis! Invocad también las bendiciones sobre él y saludadle con el saludo de la paz.

Hazrat Abdullah Bin Amr Bin Al-Asra narra que oyó decir al Santo Profetasa:

Cuando oigáis la llamada del azan, repetid las palabras que expresa. Después invocad las bendiciones sobre mí. Dios derramará diez veces Su merced sobre quien invoca las bendiciones de Dios sobre mí. Después dijo: “Si alguien pide a Al-lah que me conceda wasilah (que es un grado en el Paraíso que Dios concederá a uno de Sus siervos, y espero que yo lo sea) se me concederá permiso para interceder por él. (Sahih Muslim, Kitabus Salati, Babul Qauli, mithli Qaulil Muadhdhini Samiahu Zumma Yusalli Aan Nabiyyi)

Todos debemos recordar que para lograr el agrado de Al-lah, obtener Su amor y conseguir la aceptación de nuestras plegarias por parte de Al-lah, necesitamos la mediación del Santo Profetasa. El mejor modo de hacerlo –como se nos indica en el hadiz- es invocar las bendiciones de Al-lah sobre él. El Mesías Prometidoas también nos ha exhortado a recitar el darud profusamente[5].

Hazrat Amir Bin Rabiah narró que el Santo Profetasa dijo: “El musulmán que invoca las bendiciones de Al-lah sobre mí persona, continuará recibiendo bendiciones de los ángeles mientras continúe haciéndolo. De él depende la reducción o prolongación de tal tiempo.”

Hazrat Umar Bin Al Khattab dice: “Las súplicas quedan en suspenso entre el cielo y la tierra. Hasta que alguien no invoque bendiciones sobre el Santo Profetasa, ninguna parte de ellas ascenderá para ser presentada ante Al-lah el Todopoderoso.” (Sunan-ut-Tirmadhi, Kitab-u-Witri, Babu ma ja a fi Fadlis-Salati Alan Nabiyyi)

El Mesías Prometidoas narra su experiencia personal del siguiente modo:

En una ocasión me hallaba totalmente absorto invocando las bendiciones de Al-lah sobre el Santo Profetasa durante un largo periodo, pues estaba seguro de que las sendas para alcanzar a Dios Todopoderoso son muy estrechas y no pueden alcanzarse salvo mediante la intermediación del Santo Profetasa, como Al-lah también dice[6]:

Tras cierto tiempo, vi una visión en la que dos hombres que acarreaban agua entraban en mi casa, uno desde la parte interior y el otro desde el exterior. En sus hombros llevaban odres llenos del agua de la luz divina. Dijeron[7]:

(Haqiqatul Wahi, p. 128, anotación, Ruhani Jazain, vol. 22, pina 131, anotación)

A través de la invocación de bendiciones para el Santo Profetasa… según mi experiencia personal, la gracia divina, en forma de luz maravillosa, va en dirección del Santo Profetasa, que la absorbe en su seno y después la emite en forma de innumerables destellos que alcanzan a todos aquellos que lo merecen según su capacidad. Ciertamente, ninguna merced puede alcanzar a nadie sin la mediación del Santo Profetasa. La invocación de bendiciones sobre el Santo Profetasa pone en movimiento su trono desde el cual se emiten estos destellos de luz. Quien desee obtener la gracia de Dios Todopoderoso deberá invocar constantemente las bendiciones sobre él para que se ponga en movimiento la gracia divina. (Al Hakam, 28 de Febrero de 1903, p. 7).

El Mesías Prometidoas dice:

El hombre tiene la condición de servidor o esclavo. Un esclavo es aquel que cumple todos los mandamientos de su maestro. De forma similar, si uno quiere alcanzar la gracia a través del Santo Profetasa es imprescindible convertirse en su esclavo. Dios Todopoderoso dice en el Santo Corán[8]

Aquí, la palabra esclavo se refiere a un servidor obediente y no a una creación. Para convertirse en esclavo del Santo Profetasa, es imprescindible invocar las bendiciones de Al-lah sobre él, no desobedecer ninguno de sus preceptos y realizar todos sus mandamientos. (Al-Badr, vol. 2, No. 14, 24 de Abril de 1903, p. 109)

El Mesías Prometidoas dice:

(Barakatud-Du’a’, Ruhani Khaza´in, vol. 6, p. 11)

Traducción: “Oh Al-lah, envía la paz y las bendiciones a él y a su gente, en proporción a su sufrimiento y dolor, padecidos por el bien de la ummah; y envíale la luz de Tu misericordia para siempre”.

Sed regulares en el Istighfar

La tercera condición también ordena el istighfar. Dios Todopoderoso dice en el Sagrado Corán:[9]

“Y les dije: “Implorad el perdón de vuestro Señor, pues Él es el Sumo Perdonador. Él os enviará lluvia en abundancia. Os fortalecerá con riqueza y con hijos, os dará jardines y os dará ríos”.

Glorifica a tu Señor con Su alabanza y pide Su perdón. En verdad, Él es Remisorio con compasión.[10]

Hay un hadiz que trata de este tema:

Hadrat Abu Burdah Bin Abi Musara narra que su padre le dijo que el Santo Profetasa afirmó, “Al-lah el Todopoderoso

me ha confiado dos responsabilidades en los siguientes versos del Sagrado Corán que debo transmitir a mi ummah:[11]

Pero Al-lah no los castigaría mientras tú estuvieras entre ellos, ni Al-lah los castigaría mientras imploraran perdón.

Por lo tanto, cuando les deje, dejaré con ellos el istighfar hasta el Día del Juicio.” (Sunan-ut-Tirmadhi, Kitabu Tafsiril-Qur´an. Tafsiru Suratil-Anfal)

Hadrat Ibn-e-‘Abbasra relata que el Santo Profetasa dijo: “A quien quiera que se aferre al istighfar (es decir, que lo practica regularmente y con frecuencia) Al-lah el Todopoderoso le otorga una salida para todas sus dificultades, y le concede tranquilidad ante sus aflicciones, y le concede provisiones por vías que no podría imaginar.” (Sunanno Abi Dawud, Kitab-ul-Witri, Babun fil-Istighfar)

El Mesías Prometidoas dice:

… el istighfar, que fortalece las raíces de la fe, se menciona de dos formas en el Sagrado Corán: la primera consiste en fortalecer el amor a Al-lah en el propio corazón, y mediante la relación con Al-lah, detener la aparición de los pecados que surgen en la vida privada: estar completamente absorto en Al-lah y de ese modo buscar Su ayuda. Este es el istighfar para los elegidos, los cuales consideran una perdición estar separados de Al-lah, incluso en los más pequeños instantes. Recitan el istighfar para que la misericordia de Al-lah pueda sustentarlos.

El segundo tipo de istighfar consiste en salir de la esclavitud del pecado y huir hacia Al-lah; para intentarlo, vuestros corazones deben consagrarse completamente a Al-lah, de igual forma que un árbol está firmemente asentado en el suelo. De ese modo vuestros corazones han de estar cautivados por el amor de Al-lah y, consiguiendo un nutriente puro, salvarse de la sequía y la degradación del pecado.

Estos dos tipos de istighfar se llaman así por el término ghafara, de la cual ha derivado [la palabra] istighfar, que significa que “cubre” o “reprime”. En otras palabras, istighfar significa que Al-lah puede suprimir los pecados de quien se ha sumergido en Su amor, y puede impedir que la raíz del ser humano se vea expuesta. Al contrario, Él le concede un lugar bajo el manto de Su Santidad; y si la raíz se ve expuesta por cualquier pecado, Él puede taparla de nuevo y salvarla de las malas consecuencias de su exposición.

Dado que Al-lah es la fuente de toda bendición, y Su Luz está cada vez más dispuesta a eliminar todo tipo de oscuridad, la única forma de descubrir el camino recto es que extendamos los dos brazos hacia esta Fuente de Pureza, por miedo a esta espantosa condición, de forma que la Fuente se mueva hacia nosotros con gran fuerza y se lleve consigo todas las impurezas. No hay mayor sacrificio para agradar a Dios, que aceptar la muerte por Su causa y presentarnos ante Él. (Siraj-ud-Din ‘Isa’i ke Char Swalon ka Jawab, Ruhani Khaza’in, vol. 12, p. 346-347).

El Mesías Prometidoas dice:

… Cuando uno busca la fuerza de Al-lah – es decir, practica el istighfar entonces, la debilidades [propias] pueden desaparecer con la ayuda del Espíritu Santo y [uno] puede protegerse del pecado, como los Profetas y los Mensajeros. Y si existe alguien que se haya convertido en pecador, el istighfar le salva de las consecuencias de sus malos actos, es decir, del castigo. Pues la oscuridad no puede permanecer frente a la luz. Pero los malhechores, que no realizan istighfar, sufren las consecuencias de sus fechorías. (Kashti-e-Nuh, Ruhani Khaza’in, vol. 19, p. 34)

El Mesías Prometidoas dice también:

Algunos tienen conciencia del pecado y otros no. Por lo tanto, Al-lah el Todopoderoso ha hecho el istighfar obligatorio para todas las épocas, a fin de que continuemos buscando la protección de Dios para todos los pecados: obvios u ocultos, conocidos o desconocidos, ya se hayan cometido con las manos, las piernas, la lengua, la nariz o los ojos. En estos días, la oración de Hadrat Adánas debe ser especialmente recitada:[12]

Esta oración ya ha sido aceptada. No malgastes tu vida de forma irresponsable. Es de esperar que todo el que se abstiene de una vida irresponsable, no se verá nunca aquejado de una gran desgracia porque tal desgracia no ocurre sin la autorización divina. La siguiente oración me fue revelada en esta consideración:[13]

(Malfuzat, nueva ed., vol. 2, p. 577)

El istighfar y el Arrepentimiento

El Mesías Prometidoas dice:[14]

Recordad que a los musulmanes se les han concedido dos cosas: una para obtener la fuerza y otra para tener evidencia práctica de la fuerza adquirida. El Istighfar sirve para obtener la fuerza. También se le denomina “la búsqueda de ayuda”. Los sufis han afirmado que igual que la fuerza física y el poder se fomentan con el ejercicio, de igual manera, el istighfar es un ejercicio espiritual. A través de él, el alma se fortalece y el corazón logra la firmeza. Aquel que desee conseguir tal fuerza debe hacer istighfar.

Ghafara significa literalmente cubrir y suprimir. Con el istighfar, el, hombre intenta suprimir y cubrir [aquellas] emociones que le mantienen apartado de Dios. De este modo, el único significado del istighfar consiste en que los elementos nocivos que casi podrían destruir al hombre, puedan ser dominados, y podamos dar forma práctica a los preceptos de Dios, evitando todos los obstáculos.

Recordad que Al-lah el Todopoderoso ha creado dos tipos de elementos dentro de los seres humanos. El primero es el elemento pernicioso, que es activado por Satán. El segundo es el elemento correctivo. Cuando alguien se siente orgulloso, y se considera merecedor de algo, y no busca ayuda de la fuente de los remedios, el elemento venenoso empieza a predominar. Pero cuando uno se considera a sí mismo indigno e insignificante y siente dentro de él la necesidad de la ayuda divina, Al-lah crea una fuente que hace fluir a su alma. Este es el significado de istighfar, es decir, encontrar la fuerza que le permita dominar el elemento dañino. (Malfuzat, nueva ed., vol. 1, p. 348-349)

Expresad siempre vuestra gratitud a Al-lah

La tercera condición incluye también un mandamiento para seguir estando siempre agradecidos a Al-lah. En este contexto, Al-lah el Todopoderoso dice en el Santo Corán:[15]

Toda alabanza pertenece a Al-lah, Señor de todos los mundos.

Después Al-lah dice:[16]

Toda alabanza corresponde a Al lah, a Quien pertenece todo lo que hay en los cielos y todo lo que hay en la tierra. Suya es toda la alabanza en el Más Allá; pues Él es el Sabio, el Consciente.

Hadrat Abu Hurairahra contó que el Santo Profetasa dijo, “todo asunto de importancia que no se inicia con la alabanza a Al-lah queda imperfecto”. Otra versión es: “todo discurso que no empiece con la alabanza a Al-lah carece de bendiciones.” (Sunano Ibn-e-Majah, Abwab-un-Nikah, Babu Khutbatin-Nikah, Hadiz no. 1984. También Sunano Abi Dawud, Kitab-ul- Adab, Bab-ul-Hadyi fil Kalam, Hadiz no. 4832)

Hay otro hadiz que afirma:

Hadrat No’man Bin Bashirra cuenta que el Santo Profetasa dijo desde su púlpito: “quien no se muestra agradecido por los pequeños favores no puede estar agradecido por los grandes. El que es incapaz de agradecer los favores de los hombres, no puede agradecer los favores de Al-lah. Mencionar las bendiciones de Al-lah el Todopoderoso es gratitud; no mencionarlas es ingratitud.” (Musnadu Ahmadabni Hanbal, vol. 4, p. 278, impreso en Beirut).

Hadrat Mu’adh Bin Jabalra relató que el Santo Profetasa le cogió de la mano y dijo, “Mu’adh, juro en el nombre de Al-lah que siento un gran afecto por ti, y te aconsejo que no abandones las súplicas tras cada Salat.

¡Al-lah!, ayúdame a recordarte, y a estarte agradecido y serte fiel de la mejor manera.”(Sunano Abi Dawud, Kitab-ul-Witri, Babu fil-istighfar).

El Mesías Prometidoas dice:

Si alguien reflexionara profundamente, se daría cuenta de que todas las alabanzas y los buenos atributos pertenecen sólo a Al-lah el Todopoderoso. Ningún otro humano ni criatura merece verdadera alabanza y apreciación. Si nos pusiéramos a reflexionar sin ningún matiz de egoísmo, descubriríamos, obviamente, que quien crea una cosa, en un momento en el que tal cosa ni existía ni había información alguna de su existencia, tal ser es digno de alabanza. Y [también sería digno de alabanza] quien creó los medios necesarios en un tiempo en el que nada existía, ni había información alguna disponible sobre las necesidades básicas para la creación, el sustento, la buena salud y el mantenimiento de la existencia. Y [también sería digno de alabanza] quien tuvo misericordia de una criatura que sufrió una gran desgracia, y le libró de su desgracia. Y [también sería digno de alabanza] quien no deja que se echen a perder los esfuerzos de un gran trabajador, y da una plena recompensa a quienes hacen tales esfuerzos. Y aunque el po del salario debido es un derecho del trabajador, aquel que realiza dicho po puede también ser un benefactor. Todas estas son características excelentes que pueden hacerle a uno digno de alabanza y reconocimiento.

Ahora reflexionad y reconoceréis que todos los atributos dignos de mención pertenecen sólo a Al-lah, porque Él sólo posee todas estas cualidades con perfección; y nadie más las posee. Resumiendo, sólo Al-lah el Todopoderoso es perfecto en su ser, y digno de alabanza de una manera excelente. En comparación con Él, nadie merece elogios en virtud de su propio ser. Si algún otro merece alabanzas, no es más que un aspecto secundario en su naturaleza. Esto también constituye una misericordia de Al-lah el Todopoderoso, porque a pesar de que Él es Uno, y no tiene compañeros, ha incluido a otros en dichas alabanzas en un sentido subsidiario. (Ro’idad-e-Jalsah Du´a, Ruhani Khaza´in, vol. 15, p. 598-602)

Advirtiendo a la Yama’at, el Mesías Prometidoas dice:

Si deseáis que los ángeles os alaben en el cielo, entonces aguantad los golpes y sed felices, oíd los insultos y sed agradecidos, experimentad los fracasos y no cortéis vuestra relación con Dios. Vosotros sois la última Yama’at de Dios, por lo tanto, ejerced la virtud en su nivel más alto. Cualquiera de vosotros que se vuelva indolente, será expulsado de la Yama’at como una cosa inmunda, y morirá en dolor sin haber causado ningún daño a Dios. Os doy la buena noticia de que Dios realmente existe. Todos somos Sus criaturas, pero Él escoge a quien le escoge a Él. Él viene a quien a Él va. Él otorga honor a quien le honra. Así que aproximaos a Él con los corazones honrados y lenguas, ojos y oídos puros, para que Él pueda aceptaros.) Kashti-e-Nuh, Ruhani Khaza´in, vol. 19, p. 15).

El Mesías Prometidoas dice también:

No penséis que Dios dejará que os echéis a perder. Sois una semilla que fue sembrada en la tierra de la mano de Dios. Dios dice que esta semilla crecerá y florecerá, y sus ramas se extenderán en todas las direcciones, y se convertirá en un gran árbol. Por lo tanto, bienaventurado es aquel que cree en lo que Dios dice, y no teme las pruebas que sufrirá en su camino hacia Dios. La llegada de las pruebas es esencial para que Dios pueda intentar haceros ver quién es sincero en la declaración del bai´at y quién no. Quienquiera que se fracase frente a una prueba, no perjudica a Dios en lo más mínimo, y la mala suerte le podría conducir al infierno. Hubiera sido mejor para él que no hubiera nacido. Pero todos aquellos que continúen firmes hasta el final –serán sacudidos con calamidades y golpeados con tormentas de desgracias; la gente les abucheará y les burlarán, y el mundo les tratará con un odio enorme- resultarán finalmente victoriosos. Y las puertas de las bendiciones se abrirán ante ellos. Dios se dirigió a mí, y me dijo que debería informar a la Yama’at, que aquellos que creen y cuyas creencias no han sido adulteradas con consideraciones mundanas, y están libre de hipocresía y cobardía, y no se quedan cortos en ninguna de las etapas de la obediencia, estas son las personas preferidas de Dios. Y Dios dice que estas son las personas auténticas, que tienen un firme asidero con su Señor. (Al-Wasiyyat, Ruhani Khaza’in, vol. 20, p. 309)

Que Al-lah el Todopoderoso nos permita ceñirnos a estas exhortaciones. Él puede convertirnos en verdaderos áhmadis y concedernos la capacidad de ser siempre fieles a nuestra promesa de lealtad. Él puede hacernos verdaderamente obedientes a Al-lah el Todopoderoso y a Su Apóstol. Que nunca cometamos nada que mancille la preciosa Yama’at del Mesías Prometidoas.

¡Oh Al-lah! Perdona nuestros errores, oculta nuestros defectos, inclúyenos siempre entre aquellos que te son obedientes y fieles. Haz que nos aferremos a la promesa de lealtad. Inclúyenos entre los que amas. Permite también que nuestras futuras generaciones permanezcan firmes a la promesa. Que nunca nos distanciemos de Ti. Concédenos Tu verdadero reconocimiento. Oh Misericordioso entre todos los misericordiosos, ten misericordia de nosotros. Acepta todas nuestras súplicas. Conviértenos en herederos de todas las oraciones que el Mesías Prometidoas hizo para aquellos que se unieran a su Yama’at.

 [Del discurso pronunciado en la Convención Anual de la Yama’at Ahmadía Musulmana, en Alemania, el 24 de agosto de 2003, en el que fueron explicadas en detalle las condiciones cuarta, quinta y sexta]

… este es un tema muy importante, y su necesidad se aprecia aún más en estos tiempos. Puesto que nos hemos alejado de la época del Mesías Prometidoas, tendemos a sentirnos orgullosos de pertenecer a la estirpe de un Compañero concreto del Mesías Prometidoas; y sin embargo, a menudo no somos conscientes de los sacrificios realizados por nuestros antepasados como deberíamos serlo. Y aunque hayamos heredado sus genes, el nivel de espiritualidad ha disminuido. Si bien es un fenómeno natural que, a medida que nos vamos alejando del tiempo del Profeta, puedan producirse algunas faltas y debilidades, es importante observar que las comunidades que progresan no se quedan de brazos cruzados simplemente echando la culpa de este mal a las nuevas condiciones de la evolución de los tiempos. Por el contrario, siguen esforzándose, confiando en las buenas nuevas y profecías, como miembros que son de la Yama’at del Mesías Prometido y Mahdias. Son ellos quienes educarán al mundo con las enseñanzas del Santo Profeta Mohammadsaw. La condición establecida para nosotros para alcanzar este objetivo es que debemos mantenernos firmes en la creencia de la Unidad de Dios, no sólo para nosotros, sino esforzándonos para hacer que nuestras siguientes generaciones sigan también firmes en esta creencia. Ahora os voy a presentar un extracto de los escritos del Mesías Prometidoas para aclarar lo que él esperaba de aquellos que tomaron su pacto de Bai’at

El Mesías Prometidoas dice:

Buscar el perdón en mis manos requiere un tipo de muerte para que podáis tener una nueva vida. No tiene sentido tomar el juramento del Bai’at sin la sinceridad del corazón. Cuando tomáis mi juramento del Bai’at, Dios espera un compromiso de vuestros corazones. Por lo tanto a quien me acepte con verdadero corazón, y verdaderamente busque el perdón de sus pecados, sin duda el Indulgente y Misericordioso Dios le perdonará sus pecados. De esta manera él se convertirá en una persona como recién nacida de su madre; luego los ángeles le protegerán. (Malfuzat, vol. 3, p. 262)

[1] (al-Nur, 24:57)

[2] (Ta Ha, 20:15)

[3] Bani Israil, (17:80)

[4] (Al-Ahzab, 33:57)

[5] Bendice, Oh Al-lah, a Mohammad y a su progenie, del mismo modo en que bendijiste a Abraham y su progenie. Ciertamente Tú eres sin duda el Digno de Alabanza, el Exaltado. Concede prosperidad, oh Al-lah, a Mohammad y a su progenie, del mismo modo en que hiciste prosperar a Abraham y su progenie. Tú eres sin duda el Digno de Alabanza, el Exaltado.

[6] … y buscad el modo de acercaros a Él… (Al Maidah, 5:36)

[7] Esto es a consecuencia de las bendiciones que invocasteis sobre Mohammadsa.

[8] Di, “¡Oh mis siervos, que habéis cometido excesos contra vuestras propias almas! … ”(al-Zumar. 39:54)

[9] (al-Nuh, 71:11-13)

[10] (al-Nasr, 110:4)

[11] (al-Anfal, 8:34)

[12] “Señor Nuestro, nos hemos hecho daño a nosotros mismos; y si Tú no nos perdonas y no tienes misericordia de nosotros, estaremos ciertamente entre los perdidos”. (al-A’raf, 7:24)

[13] Oh Señor mío, todo está a tu servicio. Oh Señor mío, protégeme, ayúdame, ten piedad de mí.

[14] Y busca el perdón de tu Señor, y luego vuélvete a Él…(Hud, 11:4)

[15] (Al-Fatihah, 1:2)

[16] (Saba’, 34:2)

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