Quién pertenece a mi Comunidad

Tras estas explicaciones, repito que no basta una entrada formularia en mi Comunidad. Un acto aparente no representa nada. Dios observa vuestros corazones y os juzgará según su estado. Prestad atención -y de esta forma cumplo con mi deber de entregar este mensaje-: el pecado es un veneno; no lo toméis. La desobediencia a Dios es una muerte abominable; evitadla y rogad a Dios que os infunda fuerzas.

El que en la oración no cree que Dios tenga poder sobre todas las cosas, excepto para contradecir Su Palabra, no es de mi Comunidad. El que está sumergido en la codicia de este mundo y ni siquiera levanta la vista para considerar el otro mundo, no es de mi Comunidad.

El que no da preferencia a los asuntos religiosos sobre los mundanos, no es de mi Comunidad. El que no se arrepiente completamente del mal y los vicios, tales como el alcohol, los juegos de azar, el contemplar lascivamente a las mujeres, la deshonestidad y el soborno, no es de mi Comunidad.

El que no practica con regularidad las cinco oraciones diarias no es de mi Comunidad. El que no implora constantemente a Dios ni le recuerda con espíritu humilde, no es de mi Comunidad. El que no se aparta de las malas compañías que ejercen influencias negativas, no es de mi Comunidad.

El que no respeta a sus padres ni les obedece en aquello que no contraría las enseñanzas del Corán y el que descuida ayudarles en lo posible, no es de mi Comunidad. El que no trata con bondad y afecto a su esposa y allegados, no es de mi Comunidad. El que rehúsa hacer el menor bien a su vecino, no es de mi Comunidad.

El que no perdona las ofensas y alimenta el rencor, no es de mi Comunidad. El marido infiel a su mujer y la mujer infiel al marido, no son de mi Comunidad. El que de cualquier forma viola la promesa de Bait, no es de mi comunidad. El que no me reconoce como Mesías prometido y Mahdi (Guía), no es de mi Comunidad.

El que no está dispuesto a obedecerme en cuanto sea justo y razonable, no es de mi Comunidad. El adúltero, transgresor, borracho, asesino, ladrón, jugador vicioso, traidor, sobornador, opresor, tirano, embustero y falseador y el que con ellos se asocia, así como el que levanta falso testimonio contra su hermano o hermana inocentes, no es de mi Comunidad, a menos que se arrepienta totalmente de sus malas acciones y se aparte de las malas compañías.

Éstos son venenos, que si consumís, os harán imposible la salvación, pues la luz no puede coexistir con la oscuridad. El que tiene naturaleza perversa y no se sincera con Dios, no podrá recibir la recompensa prometida a los puros de corazón.

Benditos sean los que purifican su corazón, limpiándolo de toda impureza y hacen un pacto de fidelidad con Dios. Ellos nunca encontrarán desamparo ni sufrirán humillación, porque estarán con Dios y Dios estará con ellos y siempre estarán a salvo del peligro. Sólo los necios intentarán tramar contra ellos, pues estarán en el seno de Dios, que siempre les protegerá.