Función de respaldo del Hadiz

El tercer medio de dirección para los musulmanes es el Hadiz (tradiciones). El Hadiz aclara muchos vacíos históricos, éticos y jurídicos del Islam. Una ventaja del Hadiz es que juega el papel de auxiliar en relación con el Corán y la Sunna. Los que ignoran la categoría real del Corán consideran al Hadiz «juez del Corán», como los judíos hicieron con sus tradiciones. Nosotros, por el contrario, creemos que el Hadiz está al servicio del Corán y de la Sunna, aumentando, por tanto, la categoría del amo al disponer de servidores.

El Corán es la palabra de Dios; la Sunna, el ejemplo práctico del Santo Profeta Mohammad, la paz sea con él, y el Hadiz, un testigo que respalda a la Sunna. Es un grave error calificar al Hadiz «juez del Corán». Si el Corán tuviera juez, éste sería el mismo Libro. El Hadiz, que en ciertos casos, contiene elementos de especulación, no puede ostentar una posición superior al Santo Corán, ya que sólo es un elemento de apoyo. El Corán y la Sunna desempeñan la tarea fundamental; el Hadiz, una función suplementaria. ¿Cómo puede el Hadiz erigirse en juez del Corán, teniendo en cuenta que el Corán y la Sunna guiaban al mundo en una época en que no existía ni rastro de este supuesto juez? No digáis, pues, que el Hadiz supervisa el Corán; decid, más bien, que confirma y respalda al Corán y a la Sunna.

No cabe duda de que la Sunna es un elemento que transmite la voluntad del Corán y nos abre el sendero que trazó el Santo Profeta a sus compañeros mediante su ejemplo. Sunna no quiere decir el conjunto de relatos que se recogieron casi siglo y medio después. Sunna se llama al modo de vida que adoptaron los verdaderos musulmanes desde un principio, los cuales se cuentan por millares. Aunque es cierto que en su mayor parte está basado en conjeturas, el Hadiz debe ser aceptado siempre que no se oponga al Corán, ya que representa un firme apoyo del Libro Santo y de la Sunna, y porque encierra un rico depósito de preceptos islámicos.

Por lo tanto, menospreciar al Hadiz supone cortar un miembro del cuerpo islámico. No obstante, si apareciera un Hadiz contrario al Corán o la Sunna, o a otro Hadiz fiel al Corán o al libro del Hadiz «Sahi Bujari» (verídico), no debe ser aceptado, pues tal hecho implicaría un rechazo del Corán y de las demás tradiciones fieles al Libro. Me consta que ninguna persona virtuosa admitiría un Hadiz semejante. De todas formas, valorad los ahadiz verdaderos y extraed el mayor provecho de ellos, pues provienen originalmente del Santo Profeta y a menos que el Corán y la Sunna los rechacen, no los rechacéis. Es más: debéis sentir tal adhesión al Hadiz, que ha de ser el que marque la pauta de vuestra conducta, pensamiento o acción. Sin embargo:

1. Si apareciera algún Hadiz que no concordara con el Corán, reflexionad sobre su interpretación para evitar equivocaciones. Sí a pesar de todo, no coincide, eliminadlo pues no es palabra del Santo Profeta.

2. Si apareciera algún Hadiz de carácter dudoso que no obstante coincidiera con el Corán, aceptadlo, pues el Corán lo verifica.

3. Si algún Hadiz al que los expertos estimaron falso incluyera una profecía que más tarde se cumpliera, ese Hadiz es, sin lugar a dudas, auténtico y quienes lo rechazaron por considerarlo una invención estaban en el error. Los ahadiz que contienen profecías son numerosos, pero la mayoría son defectuosos o inventados, según el criterio de los expertos.

Por lo tanto, cometeréis un acto de incredulidad si rechazáis un Hadiz cuya profecía resultara verdadera, alegando no aceptarlo por defectuoso, o porque la persona que lo transmitió no era digna de crédito, pues estaréis negando un Hadiz cuya veracidad está confirmada por Dios. Suponiendo que existieran miles de ahadiz semejantes, de carácter dudoso para los expertos, pero cuyas profecías resultaran verdaderas ¿los rechazaríais, rechazando con ello miles de argumentos a favor del Islam? En ese caso, os contaríais entre los enemigos del Islam. Dice Dios en el Corán:

«Dios no revela Sus secretos a nadie excepto a quien Él escoge entre Sus mensajeros.»

Por consiguiente, nadie excepto un profeta puede ser receptor de una verdadera profecía. ¿No es más consecuente atribuir el error al transmisor del Hadiz que imputar a Dios la equivocación para defender tal Hadiz?

4. Si existiera algún Hadiz de carácter dudoso que no obstante no’ se opusiera al Corán, a la Sunna o a otro Hadiz verdadero, debéis aceptarlo.

En cualquier caso, se requiere mucha precaución a la hora de admitir un Hadiz, pues están en boga gran número de ellos que han sido causa de divisiones en el Islam. Cada secta presenta distintos ahadiz en apoyo de su doctrina, hasta el punto de tergiversar algo tan claro e inconfundible como es la oración. Algunos recitan «amén» en voz alta, otros en voz baja; algunos el Surat Fateha al mismo tiempo que el Imam, otros creen que no es correcto; algunos cruzas los brazos a la altura del pecho, otros sobre el vientre, etc… La verdadera causa de esta discrepancia, recae en el Hadiz:

«Cada grupo se complace con lo propio»,

a pesar de que la Sunna nos había señalado un único camino.

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