En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El Califato y la obediencia

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Después de recitar el Tashahhud, Ta’awwuz y Surah Al-Fatihah, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) recitó los versículos 52-58 de Surah An-Nur y luego dijo:

Estos versículos que acabo de recitar son del Surah An-Nur. Incluyendo el versículo del Jilafat [Ayat Istijlaaf], en el cual Al-lah Todopoderoso ha prometido continuar estableciendo el Jilafat entre los creyentes, he recitado algunos de los versículos anteriores y posteriores a ese. En todos estos versículos se ha llamado la atención hacia la obediencia y los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y Su Mensajero (sa). Si se cumplen estas condiciones, entonces Al-lah Todopoderoso cumplirá Su promesa de establecer el Jilafat; Al-lah Todopoderoso nos dará a cambio seguridad y paz después de nuestro estado de temor y Él acarreará el fin a nuestros oponentes.

La traducción de estos versículos es la siguiente:

“La respuesta de los creyentes, cuando son convocados a Al‑lah y a Su Mensajero para que él pueda juzgar entre ellos, sólo consiste en decir: “Oímos y obedecemos” y son ellos los que prosperarán.”

“Y quien obedece a Al‑lah y a Su Mensajero y teme a Al‑lah y lo toma como escudo protector, será de los que tienen éxito”.

“Juran por Al‑lah con sus juramentos más enérgicos que, si se lo ordenas, ciertamente marcharán. Diles: “No juréis; lo que se precisa es la obediencia real en lo que es recto. En verdad, Al‑lah es perfectamente Consciente de lo que hacéis”.”

“Diles: “Obedeced a Al‑lah y obedeced al Mensajero”. Pero si os apartáis, recordad entonces que quien así actúe será responsable de lo que se le ha confiado, de igual forma que vosotros seréis responsables de lo que se os ha confiado. Mas si le obedecéis, estaréis rectamente guiados. Pues el Mensajero sólo es encargado de la simple entrega del Mensaje.”

“Al‑lah ha prometido a aquellos de vosotros que crean y hagan buenas obras, que en verdad les hará Sucesores en la tierra, tal como nombró Sucesores de entre quienes existieron antes que ellos; y que Él en verdad establecerá para ellos Su religión que les ha elegido; y que ciertamente les dará a cambio seguridad y paz después de su temor. Ellos Me adorarán y no asociarán a nadie conmigo. Luego, quienes después de eso, sean desagradecidos, serán los rebeldes.

“Cumplid la Oración, dad el Zakat y obedeced al Mensajero, para que se os muestre misericordia.”

“No penséis que los incrédulos pueden frustrar Nuestro plan en la tierra; su morada es el Infierno; ¡qué lugar más malo es en verdad!” [An-Nur, 24: 52-58]

Por tanto, en estos versículos Al-lah Todopoderoso ha explicado todo con claridad. Aunque uno afirme mil veces ser un creyente, a menos que y hasta que uno no siga los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y Su Mensajero con convicción y total certeza y se vuelva firme en cada prueba y juicio, no puede tener éxito. Por lo tanto, para alcanzar el verdadero éxito y el triunfo, corresponde obedecer plenamente a Al-lah Todopoderoso y a Su Mensajero. Para alcanzar el placer de Al-lah Todopoderoso, se deben seguir Sus mandamientos, temiendo que uno no incurra en el desagrado de su querido Dios debido a algunas de sus acciones. Del mismo modo, es importante permanecer en la rectitud. Se debe adoptar una excelente moral y realizar buenas obras, ya que ese es el mandamiento de Al-lah Todopoderoso. Si se cumplen estas condiciones, entonces también se lograrán éxitos y se recibirá la seguridad de Al-lah Todopoderoso.

Cuando reflexionemos sobre esto, veremos que, en la mayoría de los casos, las personas no alcanzan el estándar de la obediencia que se requiere. Incluso si actúan sobre algo, lo hacen muy a medias en asuntos que van en contra de sus deseos. La instrucción de obedecer los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y Su mensajero ha aparecido repetidamente en estos versículos. Estos versículos pertenecen a la continuación del establecimiento del Jilafat. Así, en otras palabras, Al-lah Todopoderoso está declarando que el sistema del Jilafat también es parte de los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y Su Mensajero. Por lo tanto, os incumbe actuar conforme a las instrucciones del Jilafat. Este es uno de los mandamientos de Al-lah Todopoderoso. Más bien, es extremadamente crucial para los creyentes elevar sus estándares de obediencia para asegurar la continuación de la vida material y espiritual. El Santo Profeta (sa) incluso dijo que “el que obedece al Amir, designado por mí, de hecho, me obedece y uno que me obedece, de hecho, obedece a Dios Todopoderoso; y uno que desobedece al Amir, nombrado por mí, de hecho, me desobedece y mi desobediencia equivale a la desobediencia de Dios Todopoderoso”. Por lo tanto, la obediencia del Jalifa de la época es mucho más importante que la obediencia de un Amir en general.

Vemos incidentes de obediencia completa y sincera en las vidas de los Compañeros del Santo Profeta (sa). Presentaré uno de estos ejemplos.

Durante una de las batallas, el mando de la batalla fue asignado inicialmente a Hazrat Jalid Bin Walid (ra). Sin embargo, Hazrat ‘Umar (ra) mandó a reemplazarlo por alguna razón justo en medio de la batalla. En cualquier caso, la instrucción del Jalifa de la época en esa ocasión fue que Hazrat Abu Ubaidah tomara el mando. Sin embargo, Hazrat Abu ‘Ubaidah (ra) inicialmente no tomó el mando de Hazrat Jalid Bin Walid (ra) pensando que él ya estaba liderando de una manera excelente. Sin embargo, Hazrat Jalid Bin Walid (ra) dijo que “debes tomar de inmediato el cargo de mí porque esa es la instrucción del Jalifa de la época. Te serviré con total obediencia en todo lo que requieras de mi sin quejarme ni con pensamientos negativos”.

Por lo tanto, esta es la medida de obediencia, requerida de un creyente en lugar de quejarse de una decisión que puede ir en contra de sus propios deseos. No puede darse que si se emite una orden contra su voluntad, empiece a quejarse. No debe darse el caso de que si el ostentador de un cargo es reemplazado por otro individuo, deje de hacer su trabajo. Quienquiera que actúe de esta manera, no muestra ninguna obediencia ni muestra temor a Al-lah Todopoderoso ni tampoco rectitud.

Ahora me han llamado la atención de que hay algunos presidentes [de las Yama’at locales], que han dejado de desempeñar sus funciones antes de que finalice su periodo en junio, según la nueva normativa. Han dejado de trabajar y se cuestionan que por qué tienen que trabajar ahora.  ¿Acaso trabajaban sólo porque pensaban que iban a tener un cargo permanente? Por consiguiente, no están prestando atención a los deberes que deben realizar en los meses de mayo y junio.

En primer lugar, tal pensamiento es una deshonestidad con las obligaciones religiosas de uno. En segundo lugar, es una forma rebelde de pensar y es una cuestión, que eliminará a uno de la esfera de la la obediencia del Jilafat. Desde que el Jalifa de la época aprobó la regla de que el término de un presidente solo será por seis años, algunos de ellos sienten que ya no necesitan realizar sus funciones con entusiasmo. Por lo tanto, tales personas deben actuar con rectitud y temor de Dios.

En una ocasión, el Santo Profeta (sa) tomó la promesa de iniciación con la condición de que “nosotros oiremos y obedeceremos, nos guste o no”. A continuación, el Santo Profeta (sa) dijo: “Quien desobedezca a Al-lah Todopoderoso, se encontrará con Él en el Día del Juicio en un estado de no tener ningún argumento o excusa [por ser desobediente]”. Además, el Santo Profeta (sa) declara, “la persona que muere en un estado de no haber prometido iniciación al Imam de la época, morirá una muerte de ignorancia y mala orientación”. Por lo tanto, somos afortunados de haber jurado lealtad al Imam de la época y no estamos entre los ignorantes, que han rechazado al Imam de la época. Sin embargo, incluso después de haberlo aceptado, si todavía nos comportamos de manera ignorante, será como si estuviéramos apartándonos de este compromiso y también nos estaremos apartando de la esfera de la obediencia hacia Al-lah Todopoderoso y Su Mensajero (sa).

Por lo tanto, después de haber firmado el pacto de iniciación [Bai’at], es extremadamente importante dirigir nuestra forma de pensar en la dirección correcta y mostrar ejemplos de completa obediencia. ¿Qué ha dicho el Imam de la época sobre el estándar que uno debe adquirir después de haberle jurado lealtad?

En una ocasión, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Una persona que hace que nuestra enseñanza sea su código de conducta y procura mejorar para actuar de acuerdo con ella según su capacidad, se considerará que ha entrado realmente en la Yama’at. Sin embargo, alguien que simplemente registra su nombre, pero no actúa de acuerdo con las enseñanzas, debe recordar que Al-lah Todopoderoso ha decidido hacer de esta Yama’at una Yama’at especial, y un individuo, que no es realmente parte de esta Yama ‘at, no permanecerá como miembro simplemente por tener su nombre registrado en él “. En otras palabras, si uno no actúa de acuerdo con esta enseñanza, es como si solo fuera parte de la Yama’at de nombre y de acuerdo con el Mesías Prometido (as), esta personal no forma parte realmente de la Yama’at.

El Mesías Prometido afirma más adelante:

“Por lo tanto, debéis hacer todo lo posible para diseñar vuestros actos de acuerdo con la enseñanza que se os ha dado. La enseñanza es la siguiente: no debéis causar ningún desorden, no cometer ningún mal, soportar el abuso verbal con paciencia y no enfrentarse a nadie”.

Es decir, uno no se debe confrontar a nadie en temas ociosos y vanos. Uno no se debe enfrentarse a los demás en el sentido de que, dado que si ahora un miembro se le ha dado un cargo, por lo tanto, ya no obedeceré, o que desde que me retiraron de un cargo, ya no seguiré el sistema. El Mesías Prometido (as) afirma además que uno debe tratar a quién se confronta con él con amabilidad y rectitud; por lo general, en el día a día, así como en las disputas que se dan. Incluso si alguien se enfrenta a otros en asuntos vanos y sin sentido, debería pasar por alto sus faltas. De hecho, uno no solo debe perdonarles, sino que debe tratarlos con amabilidad.

El Mesías Prometido (as) declaró que uno debería demostrar un excelente ejemplo, hablándoles suavemente. Uno debe hablarles amablemente, con un tono suave demostrando un buen ejemplo. Ha de cumplir con cada instrucción con la mayor sinceridad del corazón para que pueda agradar a Al-lah Todopoderoso. Además, incluso tu oponente debería reconocer que desde que se inició en el Bai’at [pacto de iniciación], este individuo se ha transformado por completo. Hay que ser veraz testificando en los tribunales. Aquellos que ingresan en la Comunidad deben poner todos sus esfuerzos y potencial para permanecer fieles”.

Además, Al-lah Todopoderoso afirma que hay algunos que hacen un juramento firme y dicen que si Dios les instruyera, harían tal y tal cosa. Sin embargo, cuando se les indica que hagan algo, no lo hacen. Por esta razón, Al-lah Todopoderoso afirma que uno no debe hacer promesas tan grandes ni afirmaciones audaces. De hecho, uno debería simplemente mostrar obediencia Ma’ruf [lo que se entiende por obediencia en el lenguaje común], es decir, lo que se requiere es obediencia real en lo que es correcto. Incluso si uno mostrara tal obediencia, se consideraría que cumple con el mandamiento. De lo contrario, serán meras afirmaciones verbales y Al-lah Todopoderoso es consciente de las acciones de uno y de la condición de los corazones. Por lo tanto, la obediencia común es que uno cumpla con los derechos debidos a Al-lah Todopoderoso y Le adore de la manera más excelente. En estos días durante el mes de Ramadán, muchos se han enfocado más hacia  hacia la adoración, y esto debe continuar.  Además, esta obediencia implica que uno cumpla con los derechos de la humanidad de acuerdo con los mandamientos de Al-lah Todopoderoso. Además, como acabo de mencionar, el Mesías Prometido (as) declaró que uno debería protegerse de todo tipo de malicia, perversidad, altercados y disputas. Uno debe mejorar el nivel de su moral. Los modales personales deben ser tales que muestren una clara distinción entre un áhmadi y un no áhmadi. Siempre hay que permanecer firmes en la veracidad. En resumen, es esencial realizar todo tipo de acciones virtuosas, y de hecho esta es la obediencia Ma’ruf, que Al-lah Todopoderoso nos ha ordenado establecer. Esto es lo que el Santo Profeta (sa) nos ordenó y el Mesías Prometido (as) también expresó este deseo e instruyó a los miembros de su Comunidad defenderlo. Además, el Jilafate Ahmadía [el Califato Ahmadía] siempre dirige nuestra atención hacia ello durante los últimos ciento once años.

Esta obediencia no solo debe mostrarse en asuntos religiosos y espirituales, sino que también es importante demostrar ejemplos perfectos de obediencia en asuntos administrativos, así como lo encontramos en el ejemplo de obediencia mostrado por Hazrat Jalid Bin Walid. Uno no debe entrar en una disputa sobre si una instrucción es Ma’ruf o no. De hecho, si una directiva está en contra de los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y Su Mensajero (sa), entonces, sin duda, no es Ma’ruf. Sin embargo, esto tampoco significa que uno deba inferir de las palabras de la promesa en la que dice: “Consideraré esencial cumplir con cualquier decisión de Ma’ruf hecha por el Jalifatul Masih” que ahora cada uno comience a ofrecer su propia interpretación y empiezan a decidir qué es y qué no es Ma’ruf y qué no lo es. Cuando Hazrat Jalid bin Walid (ra) recibió órdenes de Hazrat Umar (ra) justo en el momento en que estaban en medio de la batalla y ambos ejércitos estaban enfrentando [él era extremadamente inteligente y la situación favorecía a los musulmanes], sin embargo, no dijo que esta fuera una orden no-Ma’ruf. De hecho, mostró una obediencia perfecta a Abu ‘Ubaidah y consideró que era una bendición servir como un soldado ordinario bajo su liderazgo.

Con respecto a aquellas personas que se enredan en la discusión sobre si algo es Ma’ruf o no, Hazrat Jalifatul Masih I (ra) declaró: “Hay otro error que cometen las personas y es entender las palabras ‘mostrar obediencia en asuntos Ma’ruf.”. Estas personas no obedecen ciertas instrucciones que consideran que no son Ma’ruf “. En otras palabras, deciden por sí mismos qué es Ma’ruf y qué no lo es. Hazrat Jalifatul Masih I (ra) dice: “La palabra Ma’ruf también se ha usado para el Santo Profeta (sa)”:

[Arábe]

“Ni desobedecerte en lo que es correcto” (60:13)”.

Hazrat Jalifatul Masih I (ra) declara: “¿Han preparado estas personas una lista con las faltas del Santo Profeta (sa)?” ¿Hicieron algún tipo de lista por sus defectos y debilidades, Dios no lo quiera, por lo que uno podría determinar cuáles de sus decisiones fueron Ma’ruf y cuáles no? [Dios nos perdone].

Hazrat Jalifatul Masih I (ra) afirma que, de igual modo, Hazrat Sahib, es decir, el Mesías Prometido (as) también ha incluido la obediencia de todas las decisiones Ma’ruf en las condiciones de Bai’at. La sabiduría detrás de esto es que el Profeta y los Jalifas instruyen solo de acuerdo con los mandamientos de Al-lah Todopoderoso.

En una ocasión, mientras explicaba la palabra Ma’ruf, el Mesías Prometido (as) declaró que un Profeta ordena lo que está en línea con la razón y prohíbe todo lo que va en contra de la lógica. Considera que las cosas puras son legales y todas las impurezas son ilegales. Al-lah Todopoderoso ha declarado claramente todo esto en el Sagrado Corán y el Santo Profeta (sa) también ha explicado todos los mandatos y prohibiciones, es decir, los actos que debemos llevar a cabo y los que debemos abstenernos.

Por lo tanto, aquellos que siguen a Al-lah y Su Mensajero (sa) y actúan sobre todos estos mandamientos, obtendrán la salvación.

Por lo tanto, siempre debemos recordar que las instrucciones dadas por el Jilafat, en plena obediencia a Al-lah Todopoderoso y Su Profeta, son, y seguirán siendo, de acuerdo con la Shariah y la Sunnah. Al-lah Todopoderoso ha declarado que si obedeces, serás correctamente guiado y no hay otro camino que te lleve a la salvación. Al-lah Todopoderoso entonces declara que de entre aquellos que obedecen a Al-lah Todopoderoso y a Su Profeta, Él ha prometido a aquellos que creen y hacen buenas obras que el Jilafat permanecerá con ellos. Las buenas obras no son que se ponga toda la atención a la oración, siendo sinceros en su adoración a Al-lah Todopoderoso, absteniéndose de todo tipo de shirk [asociar socios con Dios]; sino también perseguir deseos vanos y dar a la fe una importancia secundaria. Sin duda, estos son hechos muy piadosos, pero además de esto, la obediencia también es muy importante.

Por lo tanto, si deseamos beneficiarnos verdaderamente de la promesa de las bendiciones del Jilafat, no solo debemos proteger nuestras oraciones y mantenernos alejados del shirk por el mundo, sino que también es importante que obedezcamos al Jalifa de la época. De lo contrario seremos incluidos entre los desobedientes, tal como afirmó el Mesías Prometido (as) que no serán verdaderamente considerados entre sus seguidores. Al-lah Todopoderoso afirma que la Yama’at de los creyentes, que permanecen firmemente apegados al Jilafat, también prestan atención a la observación de la oración, pueblan las mezquitas, dan Zakat, hacen sacrificios financieros por Al-lah y Su Mensajero (sa) y que siguen los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y la práctica del Santo Profeta (sa) todo lo mejor que pueden. Cuando esta condición se desarrolla, Al-lah Todopoderoso tendrá misericordia de tales sirvientes.

Por lo tanto, para atraer la misericordia de Al-lah Todopoderoso, debemos mejorar nuestra condición y cuando la misericordia de Al-lah Todopoderoso nos cubra con Su manto de Rahmaniyyat y Rahimiyyat, todos los planes, tramas y los esquemas de los oponentes no servirán de nada y tendrán un final miserable, si Dios quiere. Por lo tanto, si queremos atraer los favores de Al-lah Todopoderoso, debemos analizar hasta qué punto somos obedientes, si estamos actuando sobre los mandamientos de Al-lah Todopoderoso, si estamos adornando nuestras oraciones, si estamos tratando de seguir la práctica del Santo Profeta (sa) y cuál es nuestro nivel de obediencia. Debemos reflexionar sobre nuestras condiciones al respecto.

Ahora presentaré algunos incidentes relacionados con Hazrat Musleh Maud (ra) que narró en varias ocasiones. Menciona los tiempos precarios en la Yama’at tras el fallecimiento del Mesías Prometido (as) que estaban inquietando a los miembros y cómo la institución del Jilafat otorgó paz y seguridad. Con respecto a aquellos quienes se negaron a realizar el Bai’at [que se denominaron “paighamis” o los que no se iniciaron en el Jilafat], narra sobre sus vidas antes del segundo Jilafat y cómo actuaron después de la elección. Hazrat Musleh Maud (ra) también ha escrito sobre su línea de pensamiento antes y después del segundo Jilafat.

Cuando el Mesías Prometido (as) falleció, los enemigos [del Ahmadíat] estaban regocijándose. Sin embargo, con la elección de Hazrat Jalifatul Masih I (ra), expresaron abatimiento y vergüenza. Posteriormente, cuando Hazrat Jalifatul Masih I (ra) falleció, los enemigos de Ahmadíat esperaban que la Yama’at fuese destruida. Pero una vez más, Al-lah Todopoderoso protegió a la Yama’at compuesta por creyentes y cambió la atmósfera de temor en paz y tranquilidad. Estos son algunos relatos históricos vitales para fortalecer la fe de los jóvenes, así como de los que no son conscientes de ellos. También son importantes porque todos deben ser conscientes de los acontecimientos en la historia hasta cierto punto. A continuación, presentaré estos relatos.

Hazrat Musleh Maud (ra) ha escrito que después del fallecimiento del Mesías Prometido (as), la condición era la misma que la de los musulmanes tras el fallecimiento del Santo Profeta (sa). Hazrat Musleh Maud (ra) escribe:

“La Yama’at Ahmadía tenían el mismo estado de ánimo durante la vida del Mesías Prometido (as) que tuvieron los Compañeros del Santo Profeta (sa) durante su vida. Todos nosotros creíamos que el Mesías Prometido (as) no fallecería todavía. Como resultado, nunca pensamos, ni siquiera por un momento, sobre lo que pasaría después de su fallecimiento. Yo, en ese momento, no era un niño, era un joven, escribía artículos y era editor de una revista. Digo, jurando por Al-lah Todopoderoso, que nunca pensé, por un minuto, o incluso por un segundo, que el Mesías Prometido (as) moriría, incluso a pesar de que, en los últimos años de su vida, hubo una serie de revelaciones sobre su fallecimiento. En sus últimos días, estas revelaciones fueron multiplicándose. A pesar de que hubo revelaciones y visiones especificando el año y la fecha, etc. del fallecimiento del Mesías Prometido (as), y solíamos leer Al Wassiyyat (El Testamento), aún así suponíamos que estas cosas probablemente sucederían después de dos siglos. Por lo tanto, el pensamiento de lo que sucedería después del fallecimiento del Mesías Prometido (as) nunca cruzó nuestras mentes.

Como habíamos asumido que no moriría en nuestra vida, nos fue difícil aceptar la realidad de su fallecimiento cuando sucedió. Recuerdo claramente que después de su fallecimiento, le dieron un baño y lo envolvieron en el sudario. Como es común, la ropa y el bigote se mueven con el soplo del viento, algunos de los Compañeros vendrían corriendo, diciendo que el Mesías Prometido (as) estaba vivo, y su ropa o bigote se movía. Algunos dijeron que vieron su sudario moverse. De todos modos, el cuerpo del Mesías Prometido (as) fue traído a Qadian y fue colocado dentro de una casa en un jardín. Alrededor de las ocho o las nueve de la noche, Jawayyah Kamalud-din Sb llegó al jardín, me llevó a un lado y me preguntó: ‘¡Mian! ¿Has pensado qué va a pasar después del fallecimiento del Mesías Prometido (as)? “Le respondí, “Algo debería suceder, pero en cuanto a lo que debe ser, no puedo decir nada”.

Me dijo: “En mi opinión, deberíamos hacer el Bai’at con Hazrat Maulawi Sahib (ra)”. En ese momento, debido a mi edad y falta de conocimiento, dije, “el Mesías Prometido (as) no mencionó en ninguna parte que debemos tomar el Bai’at de alguien después de él, entonces ¿por qué deberíamos tomar el Bai’at de Hazrat Maulawi Sahib (ra)?

Hazrat Musleh Maud (ra) además dice: “Aunque si que lo había mencionado en Al-Wassiyyat, no se me ocurrió en ese momento.”

Además, escribe: “Sobre esto, comenzó a argumentar que la Yama’at sería destruida si el Bai’at no fuera tomado de la mano de una sola persona. Añadió que después del fallecimiento del Santo Profeta (sa), la gente tomó el Bai’at de Hazrat Abu Bakr (ra).

Este punto planteado por Jawayyah Kamalud-din Sahib fue de gran importancia. Dijo que después del fallecimiento del Santo Profeta (sa), los musulmanes juraron lealtad a Hazrat Abu Bakr y le aceptaron a él como el Jalifa. Jawayyah Sahib luego agregó: “así que lo mismo debería hacerse ahora, y aquí no hay nadie más adecuado en la Yama’at que Hazrat Maulawi Sahib [Hazrat Hakim Maulawi Nurud-din Sahib].

Hazrat Musleh Maud (ra) escribe además que Maulawi Muhammad Ali Sahib era de la misma opinión, de hecho fue Jawayyah Kamalud-din Sahib quien informó a Hazrat Musleh Maud (ra) que Maulawi Muhammad Ali Sahib también tenía la misma opinión de que la Yama’at debería jurar lealtad a manos de Hazrat Maulawi Sahib.

Hazrat Musleh Maud (ra) escribe: “Finalmente, toda la Yama’at solicitó unánimemente a Hazrat Jalifatul Masih I (ra) que aceptara el Bai’at de la gente. Entonces, todas las personas se reunieron en el jardín y Hazrat Jalifatul Masih I (ra) se dirigió a ellos y dijo: “No tengo ningún deseo para el Imamat (liderazgo), y en mi opinión, el Bai’at debería ser tomado por otra persona”. Por este motivo él primero propuso mi nombre, luego el nombre de nuestro abuelo materno, Mir Nasir Nawab Sahib, luego el nombre de nuestro cuñado, Nawab Muhammad Ali Jan Sahib, y luego los nombres de algunas otras personas, pero todos le dijimos unánimemente que él mismo tenía derecho al puesto de Jilafat. Entonces, todos tomaron el Bai’at en su mano”.

Además, según algunas narraciones, Jawayyah Kamalud-din Sahib publicó un anuncio en el que afirmó que, a la luz del libro, Al Wassiyyat, deberían elegir un Jalifa, que debe ser obedecido en su totalidad e incluso presentó el nombre de Hazrat Jalifatul Masih I (ra).

No obstante, este fue el pensamiento inicial y quizás esto fue después de evaluar la situación y con el fin de lograr el objetivo subyacente. Aunque estas personas prometieron lealtad a Hazrat Jalifatul Masih I (ra), en realidad, carecían de verdadera obediencia al Jilafat y estaban desprovistos del verdadero espíritu de la promesa de lealtad. En el fondo tenían otras ideas y siempre estaban pensando en cómo podrían imponer la autoridad de [Sadr] Anyuman sobre el Jilafat, ganando así el control de forma completa para gobernar a través del Anyuman. Este fue el pensamiento de esos individuos.  Mencionando sobre sus intenciones, Hazrat Musleh Maud (ra) escribe:

“Unos quince o veinte días después del Bai’at, Maulawi Muhammad Ali Sahib se reunió conmigo y me dijo: ‘¡Mian! ¿Alguna vez has considerado cómo debería funcionar la organización de la Yama’at? “Respondí:” ¿De qué sirve reflexionar sobre este tema, pues ya que hemos realizado el Bai’at de la mano de Hazrat Maulawi Sahib(ra)?” Sobre esto, dijo, ‘Esta es la relación entre un’ Pir ‘(mentor espiritual) y’ Murid ‘(seguidor de un mentor espiritual), y la pregunta sigue siendo, ¿cómo operará la organización de nuestra Comunidad?” Dije: ‘No veo que este asunto sea digno de discusión, ya que hemos realizado el Bai’at a una persona, y él puede explicar mejor qué tipo de sistema debe establecerse en la Yama’at, y no hay necesidad de interferir en este asunto’. Detuvo su argumentación, pero agregó que el punto requería mayor consideración”. Maulawi Muhammad Ali Sahib no estaba satisfecho.

A partir de estos incidentes se puede entrever su condición interna. Esto muestra que no realizaron el Bai’at en manos de Hazrat Jalifatul Masih I (ra) de todo corazón, sino que tenían su propio plan. Por esta razón nunca estuvieron en paz y siempre estaban ansiosos. No lograron desarrollar esa paz dentro de ellos que Al-lah Todopoderoso ha prometido otorgar a aquellos que forjan una conexión con el Jilafat. Se negaron a mostrar una obediencia completa y desearon dirigir esta institución espiritual de la misma manera en que se manejaría una organización mundanal. Somos testigos de su resultado; existen simplemente de nombre y son un puñado, quizás unos pocos cientos de seguidores. De hecho, es apropiado decir que son solo unos pocos los que siguen su organización. Por el contrario, los que permanecen bajo la sombra del Jilafat, por la gracia de Al-lah, ahora están en 212 países del mundo.

Luego, explicando lo que los enemigos pensaron sobre el futuro de la Yama’at después del fallecimiento del Mesías Prometido (as), Hazrat Musleh Maud (ra) dice que cuando el Mesías Prometido (as) falleció, la gente generalmente pensó que la comunidad se acabaría. Los enemigos estaban jubilosos y pensaron que la gente dejaría de pagarle las ofrendas (chandah), ya que pensaban que la gente solo pagaba esto debido al Mesías Prometido (as) y, como resultado, el progreso de la Yama’at se detendría. Sin embargo, cuando la gente vio que a los dos años siguientes que la Yama’at progresaba continuamente en cuanto a su número, sacrificios y propagación de la fe, inventaron que Maulawi Nurud-din Sahib era un erudito reconocido en la Yama’at y todo el progreso de la Yama’at, fue debido a sus esfuerzos durante la vida de Mirza Sahib [es decir, el Mesías Prometido (as)], y a pesar de que hizo la mayor parte del trabajo pero lo atribuiría todo a Mirza Sahib. De hecho, Hazrat Musleh Maud (ra) afirma que muchas personas, cuya naturaleza y disposición son similares a las de los Maulawis y solo tienen en cuenta las cosas superficiales, dirían incluso que durante la vida del Mesías Prometido (as) la comunidad estaba siendo dirigida por Maulawi Nurud-din Sahib.

Así, cuando vieron que la Yama’at estaba progresando aún más que antes durante el tiempo de Maulawi Sahib, los Maulawis se retractaron por completo de sus afirmaciones iniciales y, en cambio, comenzaron a regocijarse por el hecho de que tenían razón cuando decían que todo se debía gracias a Maulawi Nurud-din Sahib. Afirmaban que una prueba de esto era que el fallecimiento del Mesías Prometido (as) no tuvo ningún impacto en absoluto. Y a su vez decían que la Yama’at estaba siendo dirigida únicamente gracias a los esfuerzos de Hazrat Maulana Nurud-din Sahib.

En relación con un Maulawi en particular, Hazrat Musleh Maud (ra) afirma:

“Algunos miembros de Gullrat me dijeron que cuando falleció el Mesías Prometido (as), un Maulawi de Ahle-Hadiz les dijo: “Ahora estáis atrapados porque el Santo Profeta (sa) declaró que después del Profetazgo, se establecería la institución de Jilafat. Afirmais que el Mesías Prometido (as) es un Profeta, pero independientemente de que no sea un Profeta portador de ley o aunque haya alcanzado el estado de Profeta a través de su sumisión al Santo Profeta (sa), el Profetazgo es seguido por el Jilafat y vosotros no tendréis Jilafat. Seguís los valores de los ingleses, por lo tanto, no buscaréis establecer el Jilafat. ‘El miembro áhmadi de Gullrat afirmó que al día siguiente recibieron un telegrama (hoy en día tenemos internet y los teléfonos y las noticias se pueden transmitir en cuestión de segundos. Sin embargo, en esos días la información se enviaba a través de la oficina postal por medio de telegramas. En ocasiones, podría tomar entre dos a tres días recibir una publicación por telegrama.) El telegrama contenía la noticia de que la Yama’at había realizado el Bai’at [promesa de lealtad] en manos de Hazrat Maulawi Nurud-din Sahib (ra) y le habían elegido como Jalifa. Cuando los áhmadis dijeron esto al Maulawi, él dijo: “Nurud-din es una persona muy erudita y, por lo tanto, estableció el Jilafat en la Yama’at. Sin embargo, veamos si el Jilafat permanece tras él.”

Cuando Hazrat Jalifatul Masih I (ra) falleció, el Maulawi dijo: “Aquel momento fue diferente, ahora veamos si el Jilafat permanece.” Los áhmadis de allí dicen que al día siguiente recibieron un telegrama indicando que la Yama’at había tomado el Bai’at en mis manos. Sobre esto, el Maulawi dijo, “sois personas extrañas, nadie puede predecir nada sobre vosotros”.

Sin embargo, a pesar de esto, todavía no creía. Esto es exactamente lo que afirman, incluso ahora, y como resultado de ello, continúan ardiendo en su fuego de celos. Anteriormente he mencionado en muchas ocasiones también que durante las elecciones del V Jalifa, un Maulawi dijo que al presenciar todos los sucesos parece que el apoyo de Al-lah Todopoderoso está con la Yama’at. Sin embargo, a pesar de ser testigo de estos signos, en lugar de aceptar la verdad, solo hace que aumenten sus celos, oposición y malicia. Sin embargo, Al-lah Todopoderoso está concediendo el éxito a esta Yama’at que permanece unida a su Jalifa. La Yama’at sigue creciendo y se está extendiendo por todo el mundo. Hay personas que viven lejos, pero tienen un vínculo de lealtad con el Jilafat y continúa creciendo. Al-lah Todopoderoso guía a aquellos que se unen al Jilafat y a la Yama’at, y Él mismo nos guía hacia el Jilafat.

Presentaré algunos ejemplos en relación a cómo Al-lah Todopoderoso mismo guía a las personas hacia el Jilafat. Al igual que el Maulawi Sahib había dicho que al observar todos los sucesos, parece que esta Yama’at tiene el apoyo de Al-lah Todopoderoso, sin embargo, esto se debe a que somos los verdaderos servidores del Santo Profeta (sa) y estamos propagando el verdadero mensaje de Al-lah Todopoderoso en el mundo.

Una anciana de Guinea-Bissau, que es un país situado en una tierra lejana, escribe:

“Una vez vi en un sueño en el que el misionero local me entregó un libro y dijo que los medios de mi salvación se encuentran en este mismo libro. En mi sueño, abrí el libro y contenía una foto. Le pregunté al misionero de quién era la imagen y él dijo que era Jalifatul Masih, a quién Al-lah Todopoderoso ahora ha elegido”. Al día siguiente, ella fue al misionero y relató el sueño. El misionero le dijo que su sueño no requería ninguna interpretación porque el mismo Al-lah Todopoderoso le había guiado a la verdad. Sobre esto, la anciana dijo: “Por Dios, a partir de hoy, soy una áhmadi. Ciertamente, Al-lah Todopoderoso elige al Jalifa de los áhmadis. Esta institución del Jilafat es de Al-lah Todopoderoso”. Por lo tanto, ella inmediatamente tomó el Bai’at. Desde que aceptó el Ahmadíat, asiste a todos los programas de la Yama’at y también paga el chanda según sus medios. También participa valientemente en las actividades de tabligh y le dice a la gente cómo el mismo Al-lah Todopoderoso la guió hacia la verdad.

Del mismo modo, hay un miembro de Siria. Dice,

“Estaba viendo sus sermones en la MTA y en ese momento estaba inmerso en muchos males y era extremadamente discutidor. Sin embargo, después de ver la MTA, desarrollé una inclinación hacia la fe y, posteriormente, prometí convertirme en un áhmadi porque este era el único Jilafat que nos estaba brindando orientación”.

Del mismo modo, hay muchos otros ejemplos como este sobre cómo Al-lah Todopoderoso en todas las edades guía a tantas personas que viven en diferentes partes del mundo.

El misionero encargado de Camerún escribe:

“La gente de Maroua, que es una de las ciudades de Camerún, ve regularmente la MTA. De hecho, desde el lanzamiento de MTA África, muchas personas ahora ven la MTA, particularmente los sermones. Después de escuchar los sermones, está produciendo un nuevo cambio en sí mismos y se están acercando a la Yama’at. Los áhmadis allí están aumentando su fe, y esforzándose al máximo para unirse al Jilafat y mostrar su completa obediencia a esta institución”.

En cualquier caso, nuestro profundo vínculo y amor por el Jilafat se lo debemos exclusivamente a Al-lah Todopoderoso. Mientras se mantenga esta unión y este amor por el Jilafat-e-Ahmadía, la sensación de temor continuará transformándose en un sentimiento de paz, y Al-lah Todopoderoso continuará proporcionando los medios para alcanzar dicha paz y tranquilidad. ¡Insha-al-lah!

Cuando visito distintos países durante mis giras, la gente me informa (también a través de sus cartas) cómo, después de haber aceptado el Ahmadíat, Al-lah Todopoderoso les capacita para desarrollar un fuerte vínculo con el Jilafat. Además, su estado de extrema ansiedad y profunda preocupación se transforma en un estado de completa paz y serenidad.

Por lo tanto, aquellos que permanecen vinculados con la institución de Jilafat, que consolidan en su interior los mandamientos de Al-lah Todopoderoso y de Su Profeta (sa), que continúan salvaguardando sus oraciones, que purifican sus almas y sus bienes, y marcan estándares altos de obediencia, serán los receptores de las bendiciones de Al-lah Todopoderoso. Solo a través del Jilafat-e-Ahmadía el mundo puede convertirse en una única comunidad; de otra manera no es posible. Por lo tanto, para lograr este objetivo y conseguir las bendiciones de Al-lah Todopoderoso, los miembros de la Yama’at deben continuar orando para que Al-lah Todopoderoso continúe otorgándonos las bendiciones del Jilafat. A través de las oraciones y de la gracia de Al-lah Todopoderoso, podremos convertirnos en el medio para que todo el mundo se haga musulmán y forme una comunidad unida bajo la bandera del Santo Profeta (sa). ¡Que Al-lah Todopoderoso nos conceda a todos la capacidad necesaria para hacerlo posible!

En el sermón anterior, que marcó la inauguración de esta mezquita, olvidé mencionar lo siguiente. Cuando se colocaron los cimientos de esta mezquita, yo me encontraba en ese momento de gira por Canadá. La fecha que se había fijado para la colocación de los cimientos iba a coincidir con mi viaje, y, por lo tanto, recé sobre el ladrillo que se iba a colocar como primera piedra, y se lo entregué al comité. Con las oraciones y súplicas correspondientes, el 10 de octubre de 2016, el difunto y respetado Sr. Usman Chini Sahib colocó la primera piedra de esta mezquita. Todo el proyecto comenzó a continuación de que se colocara esta primera piedra de la mezquita. Por lo tanto, la primera piedra de esta mezquita fue colocada por Usman Chini Sahib. Así, en cierta forma, podemos decir que, por la gracia de Al-lah Todopoderoso, el pueblo de China también ha contribuido al mismo a través de su representación. Así pues, también debemos orar para que Al-lah Todopoderoso haga posible que el mensaje del islam se extienda rápidamente en China. El respetado Usman Chini Sahib deseaba ardientemente que el islam se propagara en China, y siempre estaba preocupado por ello. A la vez que oramos para que Al-lah Todopoderoso eleve su rango espiritual, también debemos orar, de forma especial, por la propagación del Ahmadíat, el verdadero islam, en China, y en todo el mundo. ¡Que Al-lah Todopoderoso nos conceda la capacidad de hacerlo!