En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El significado de las oraciones del viernes

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Después de recitar el Tashahhud, Ta’awwuz y Surah Al-Fatihah, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) recitó los versículos 10-12 de Surah al-Yumu’ah y luego dijo:

La traducción de estos versículos es la siguiente:

“¡Oh vosotros, los creyentes! Cuando se haga la llamada a la Oración del Viernes, apresuraos al recuerdo de Al-lah y dejad todos los negocios. Esto es lo mejor para vosotros, si lo supierais”.

“Y cuando haya terminado la oración, dispersaos por la tierra y buscad la gracia de Al-lah, recordando mucho a Al-lah para que prosperéis”.

“Pero cuando ven alguna mercancía o una diversión, se dispersan en su busca y te dejan sólo de pie. Diles: ‘Lo que está junto a Al-lah es mejor que la diversión y la mercancía, y Al-lah es el Mejor de los Aprovisionadores’”.

Hoy es el último viernes de este Ramadán. Como suele ser el caso, las personas se sienten atraídas hacia él. Más personas intentan asistir a la oracion del viernes y lo hacen con una atención especial. Casualmente, la mayoría de las escuelas están en período vacacional y, por lo tanto, podemos ver una mayor asistencia, como suele ser habitual.

Los versículos que he recitado son del ruku final de Surah al-Yumu’ah. En estos versículos, Al-lah Todopoderoso ha explicado claramente el significado de las oraciones del viernes. Por lo tanto, a los ojos de Al-lah Todopoderoso, asistir a las oraciones de los viernes es de vital importancia. Al-lah Todopoderoso ha declarado claramente que cuando se nos llame para la oración del viernes, entonces no debemos mostrar ningún tipo de pereza. Más bien, debemos prestar atención de inmediato y asistir a la oración del viernes, sin importar cuán ocupados podamos estar. Incluso si es la hora punta de los negocios, y descuidar los asuntos comerciales y los negocios pueda resultar en la pérdida de cientos de miles o millones para un empresario, no debemos preocuparnos por ello y debemos asistir a las oraciones de los viernes, sin pensar en la posible pérdida de estos cientos de miles o millones. Esto se debe a que ir a la mezquita central para asistir a las oraciones del viernes y escuchar el sermón del viernes del imam es cientos de miles de veces mejor para vosotros que vuestros oficios, negocios y otros asuntos materiales. Sin embargo, sólo aquel individuo puede darse cuenta de esto, quien realmente entiende su importancia. Al-lah Todopoderoso afirma que alguien que realmente comprende su valor sin duda consideraría estos negocios de importancia secundaria. Al mismo tiempo, Al-lah Todopoderoso también declara que después de las oraciones del viernes sois libres. Dice: ‘Sin problema, id y cuidad de vuestros asuntos y negocios mundanos. Al-lah Taala bendecirá vuestros trabajos mundanales’.

Al mismo tiempo se nos dice que nuestras oraciones no sólo deben estar restringidas a las oraciones del viernes.  Más bien, uno debe recordar a Al-lah Todopoderoso en todo momento. Debemos prestar atención al recuerdo de Al-lah Todopoderoso y, como resultado, tendremos un mayor éxito que antes: religiosa, espiritual y también materialmente. Cuando aquellos que recuerdan a Al-lah Todopoderoso Le invocan, son conscientes del hecho de que después de la oración del viernes, también tienen que ofrecer la oración “Asr“, ya que también es parte de sus obligaciones. Del mismo modo, son conscientes de que tienen que ofrecer las oraciones de Maghrib e Isha, ya que éstas también son parte de sus obligaciones. Tanto los asuntos mundanos como otras bendiciones se obtienen a través de la gracia de Al-lah Todopoderoso solo. Por lo tanto, la prosperidad está interrelacionada con el recuerdo y la adoración de Al-lah Todopoderoso. Tratar de ofrecer la oración del viernes con regularidad, recordar a Al-lah Todopoderoso y cumplir con los debidos derechos de Su adoración no debe limitarse solo al mes de Ramadán. Más bien, como es evidente en estos versículos, este es un mandamiento general relacionado con cada oración del viernes. El versículo contiene un mandamiento general así como un mandamiento específico.

Mencionando la importancia de la oración del viernes, en una ocasión el Mesías Prometido (as) dijo:

“El día del viernes es un día de Eid, y este Eid [Eid-ul-Fitr] es más excelso que las otras celebraciones de Eid.”

Con respecto a cómo es más excelso, el Mesías Prometido (as) dice:

“El Surah al-Yumu’ah ha sido revelado para este Eid.”

Es decir, en Surah al-Yumu’ah se destaca la importancia de ofrecer las oraciones de los viernes. Además, a la vez que afirma la importancia de las oraciones del viernes, el Mesías Prometido (as) también mencionó un diálogo entre Hazrat Umar (ra) y un hombre judío. El incidente es el siguiente:

Cuando se reveló el versículo:

[árabe]

es decir, ‘hoy he perfeccionado vuestra religión’, un judío dijo que los musulmanes deberían celebrar el Eid el día en que se reveló este versículo; o dijo que si este versículo nos hubiese sido revelado, hubiéramos celebrado el Eid. Hazrat Umar (ra) respondió que el viernes es un día de Eid ya que este versículo fue revelado un viernes.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Sin embargo, muchas personas desconocen la verdad de este Eid, que Al-lah Todopoderoso ha ordenado celebrar cada semana y que contiene las buenas noticias de la fe que se ha perfeccionado y la finalización de los favores de Al-lah Todopoderoso.”

A este día no se le da la debida importancia. En cambio, las personas creen que al hacer un esfuerzo especial para asistir a la oración del último viernes de Ramadán, obtendrán la recompensa de cada oración del viernes.

Por lo tanto, debemos ser muy conscientes de salvaguardar nuestras oraciones de los viernes. Debemos dar la misma importancia que damos a la oración del último viernes de Ramadán a cada oración de los viernes a lo largo del año. Al-lah Todopoderoso dice que todo creyente, si es un verdadero creyente, debe prestar atención a esto. Sin embargo, el hecho es que en realidad muchas personas no prestan atención a esto y desperdician sus oraciones de los viernes por el bien de los asuntos mundanos y las actividades materiales. Al-lah Todopoderoso ha declarado que debemos ser conscientes de que todo lo que está con Al-lah Todopoderoso es mucho más grande que los objetos mundanos, la riqueza y las búsquedas materiales. Además, es solo Al-lah Todopoderoso quien otorga provisiones al hombre. Por lo tanto, este es un asunto de gran importancia y al que todos los creyentes deben prestar atención. Nosotros, en particular, que creemos en el Imam de la época, debemos prestar especial atención a esto.

Hazrat Jalifat-ul-Masih I (ra) solía decir que los áhmadis son, de hecho, verdaderos creyentes, ya que los áhmadis han aceptado al Imam de la época. Por lo tanto, esta creencia nos asigna la responsabilidad de transformar nuestras acciones de acuerdo con las enseñanzas de Al-lah Todopoderoso, así como de intentar obedecer Sus mandamientos. Los deseos mundanos no deben ser nuestras preferencias, más bien, el placer de Al-lah Todopoderoso y la adquisición de Su placer deben ser nuestras preferencias. Sin embargo, hay muchos entre nosotros que tienden a olvidar la razón por la que hemos aceptado al Mesías Prometido (as). Él fue enviado para que podamos fortalecer nuestra relación con Al-lah Todopoderoso. Apareció con el fin de guiarnos para que podamos esforzarnos por hacer de Al-lah Todopoderoso nuestra máxima preferencia, por encima de todas las demás preferencias, y adquirir Su placer. No debemos presentarnos ante Al-lah Todopoderoso, orarLe y prestar atención a la oración solo cuando nuestros deseos mundanos no se cumplen y para buscarlos a través de Él.  No debe darse el caso de que no tengamos en cuenta la importancia de alcanzar el placer de Al-lah Todopoderoso, y nos convirtamos en aquellos que dan prioridad a sus deseos y posesiones materiales.

En una ocasión, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Digo con toda sinceridad que esta [oración del viernes] es una ocasión que Al-lah Todopoderoso ha preparado para los obedientes. ¡Benditos aquellos que se benefician de ello! Aquellos de vosotros que habéis establecido un vínculo conmigo nunca debéis ser arrogantes por haber conseguido lo que se pedía de vosotros. En verdad, es cierto que estáis más cerca de mí que los que me han rechazado – aquellos que causaron el desagrado de Al-lah Todopoderoso debido a su rotundo rechazo y agravios-”.

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“Es cierto que habéis adoptado un razonamiento positivo sobre mí y os habéis protegido de la ira de Al-lah Todopoderoso. Sin embargo, la realidad es que estáis un paso más cerca de esa fuente establecida por Al-lah Todopoderoso para otorgar una vida eterna. En verdad, lo único que falta es beber de la misma. Por tanto, implorar a Al-lah Todopoderoso para que Él os otorgue la capacidad de hacerlo. Solo a través de Su gracia y misericordia uno puede beber de ella y saciar su sed porque sin Dios, nada es posible. Estoy seguro de que quien beba de esta fuente no será destruido porque este agua otorga vida y protege a uno de la destrucción y de los ataques de Satanás. ¿Cómo puede uno reabastecerse de este manantial? Es mediante el cumplimiento con toda nuestra capacidad de los dos derechos que Al-lah Todopoderoso ha hecho obligatorios sobre nosotros; uno de ellos es cumplir los derechos para con Dios y el otro, cumplir con el derecho para con Su creación”.

De este modo, el Mesías Prometido (as) ha explicado que las acciones deben estar en concordancia con las enseñanzas de Al-lah Todopoderoso y después, tras haberme aceptado, cómo mejorar los estándares de nuestra adoración y cumplir con los derechos para con la humanidad. Si esto no se consigue, entonces uno no puede ser considerado entre aquellos que obtienen los favores de Al-lah Todopoderoso de un modo apropiado. Para beber agua de esta fuente, debemos ajustar nuestras prioridades.

Hazrat Jalifatul Masih I (ra) dijo en una ocasión:

“Estoy deseoso de saber si soy uno de los que se refería el Mesías Prometido (as) cuando manifestó que la gente todavía tiene que beber agua de esa fuente”.

Todos conocemos el elevado estatus de Hazrat Jalifatul Masih I (ra) ya que el Mesías Prometido (as) se lo había otorgado. Si él se sentía preocupado sobre eso, entonces ¿cuál debe ser el alcance de nuestra preocupación por esforzarnos en beber de este manantial y convertirnos en aquellos que cumplen con nuestro pacto de alianza? Por lo tanto, es vital obtener el beneplácito de Al-lah Todopoderoso para poder cumplir con Sus derechos. Es necesario tener en cuenta si hemos cumplido con los derechos correspondientes a Su adoración porque Él ha establecido la adoración como el único propósito de nuestra creación. Afirma:

[Árabe]

“y no he creado el Yinn y ni a los hombres sino para que Me adoren”.

Por tanto, Al-lah Todopoderoso ha dilucidado sobre el propósito de nuestra creación. Al-lah Todopoderoso no ha dicho que cumpliendo su mandamiento de ofrecer la última oración del viernes del mes de Ramadán, uno ha cumplido con los derechos de adorarLe. Por el contrario, afirma que esta es una acción constante que debemos realizar desde una edad muy temprana hasta nuestro fallecimiento.

Por tanto, no penséis que es suficiente ofrecer una oración del viernes al año. Cada oración del viernes es importante. Aún cuando se pone atención sobre la observación de las oraciones del viernes, Al-lah Todopoderoso no ha declarado que debamos ofrecer las oraciones para cumplir con los derechos pertenecientes a Él u ofrecer las oraciones diarias como si de algún modo beneficiaran a Al-lah Todopoderoso, o que Al-lah Todopoderoso necesita nuestras oraciones del viernes y nuestro recuerdo. Al-lah Todopoderoso ha declarado que cuando una persona acude a la oración del viernes, ofrece las oraciones, escucha el sermón y recuerda a Dios, llega una hora en la que Al-lah Todopoderoso acepta lo que Su siervo le pide. En otras palabras, si Al-lah Todopoderoso concede al hombre una hora en la que le concede todo lo se Le pide, exceptuando las cosas ilícitas, tened en cuenta que esta hora y ese tiempo no es específico de ningún viernes en particular; es para todas y cada una de las oraciones del viernes.

Sin dejar de resaltar la importancia de la oración del viernes, en una ocasión el Santo Profeta (sa) declaró que quien cree en Dios y en el Más Allá, tiene la obligación de ofrecer la oración del Yumu’ah el viernes, excepto los enfermos, los viajeros, las mujeres, los niños y los esclavos, porque ellos tienen obligaciones y restricciones. Después dijo que Al-lah Todopoderoso no tendrá consideración con aquel que descuida la oración del viernes debido al ocio o negocio. En verdad Al-lah es Auto-Suficiente y Digno de alabanza. Al-lah Todopoderoso no necesita nada de nosotros. De hecho, Él es el Único que nos otorga todo, y debido a esto, Él requiere que un creyente Le alabe. El Santo Profeta (sa) también declaró que la recompensa por las buenas acciones, se multiplica el viernes. ¿Qué otras buenas acciones están fuera de la esfera de los mandamientos de Al-lah Todopoderoso? Cuando un creyente actúa según los mandamientos de Al-lah Todopoderoso, con el fin de obtener Su beneplácito, (entre los cuales se encuentra el mandamiento de asistir a la oración del viernes y prestar atención a la oración y a la adoración), entonces esto se considera, en verdad, una gran virtud. Además, qué recompensa estará dando Al-lah Todopoderoso a un creyente que participa en las bondades, la adoración y la participación en la oración del viernes, únicamente con el propósito de ganar el contento de Al-lah Todopoderoso, sin que haya detrás algún motivo materialista.

Respecto a los que dejan de asistir a la oración del viernes sin razón, el Santo Profeta (sa) declaró que “quién dejaba de asistir a la oración del viernes sin razón alguna, se le considerará un hipócrita en el registro de su cuenta”. Dice más adelante que “aquel que sumido en la pereza deja tres oraciones del viernes contínuas, Al-lah Todopoderoso sella su corazón”.  Por lo tanto es una situación que genera mucho temor, dado que si se sella el corazón, las ocasiones para practicar el bien irán disminuyendo y al final, venir a hacer la oración con apatía conlleva ala hipocresía.

Esta es una situación muy preocupante que requiere mucha atención. En una ocasión el Santo Profeta (sa) ordenó realizar las oraciones del viernes porque dijo que el que se distancia de ellas, se alejará del paraíso, incluso aunque estuviera destinado a ir a él [a pesar de estar haciendo múltiples buenas obras que le podrían llevar al paraíso, pero al quedarse atrás, también se queda atrás el paraíso]. Del mismo modo, el Santo Profeta (sa) instruyó a participar en las oraciones del viernes en innumerables ocasiones. También lanzó una advertencia a los que pierden la oración sin una razón de peso. Él nunca dijo que debíamos sólo atender el último viernes del Ramadán y que nuestros pecados serían perdonados.  Más bien, como hemos visto en una de sus instrucciones, el Santo Profeta (sa) declaró que el que renuncia a la oración del viernes o muestra negligencia debido a sus negocios o por estar inmerso en sus asuntos y actividades mundanas, entonces Al-lah Todopoderoso también Le abandonará. Sin embargo, esto no solo se limita a la oración del viernes. El Santo Profeta (sa) describiendo los rasgos de un creyente  se refirió a que cumple con los debidos derechos de la oración, es el que espera y permanece ansioso entre una oración y la siguiente; y también entre una oración de viernes y la próxima; y entre un Ramadán y el siguiente. No descuida la oración del viernes por actividades mundanas.

Por lo tanto, debemos ser conscientes de nuestras oraciones y asegurarnos de establecer nuestras prioridades de forma correcta.  Debemos esforzaros para alcanzar a Al-lah Todopoderoso y es esencial desarrollar un verdadero entendimiento sobre ello porque esto no puede lograrse a través de meras afirmaciones. Si reflexionamos sobre esto, nos daremos cuenta de que nuestras acciones no reflejan las de alguien que entiende verdaderamente el estatus de Dios y Su Majestuosidad. Evaluando la práctica de muchos de nosotros, no podemos decir que nuestras condiciones sean como las de alguien que reconoce verdaderamente a Al-lah Todopoderoso. De hecho incluso nuestras oraciones son solo para satisfacer nuestros intereses personales.

Si el objetivo de nuestras oraciones es conseguir a Al-lah Todopoderoso, debe haber regularidad en nuestras oraciones. Nuestros corazones no deben inclinarse sólo hacia las oraciones del viernes, sino hacia las cinco oraciones diarias en la mezquita. Sin embargo, como he mencionado, muchos no tienen un verdadero entendimiento de esto: priorizan sus necesidades temporales y urgentes y dejan en un segundo plano lo que es duradero y de mayor importancia. Abandonamos nuestras oraciones y la oración del viernes y nos empeñamos en adquirir nuestros beneficios mundanos temporales, reivindicando que es mejor conseguir primero los asuntos mundanos y luego pedir perdón a Al-lah Todopoderoso después, ya que Al-lah Todopoderoso nos perdonará, ¡qué más da! Vamos a concluir nuestros asuntos mundanos, no vaya a ser que este cliente se nos escape de las manos. Esto es lo que piensa un hombre de negocios que no quiere perder al cliente porque no sabe si volverá a encontrar un cliente igual.

De manera similar, si un empleado se dirige hacia su superior para un asunto particular, y aún estando de buen humor el jefe, el empleado piensa  que al jefe no le va a gustar que le pida una baja para la oración o la oración del viernes, y que por ello, su jefe se va a enfadar con él, y no le hará más favores, si una persona piensa de esa manera, entonces sus prioridades son completamente diferentes; su deseo por el mundo supera su deseo por tener el agrado de Al-lah Todopoderoso. Del mismo modo, hay muchos otros deseos que, en lugar de tener una importancia inferior a la de Al-lah Todopoderoso, se han convertido en su principal prioridad. Para ellos, sus deseos mundanos tienen prioridad sobre Al-lah Todopoderoso. En ese momento, uno olvida la amonestación del Santo Profeta (sa) de que cuando se abandona a Al-lah Todopoderoso y se da prioridad a sus deseos mundanos sobre Él, entonces Al-lah Todopoderoso también abandona a esa persona y, a pesar de que merezca entrar en el paraíso, quedará privado de él debido a su actitud negligente.

Por lo tanto, es deber de un creyente tener siempre en cuenta el hecho de que cualquier oficio y negocio, o cualquier asunto que tenga entre manos, solo puede ser bendecido por la gracia de Al-lah Todopoderoso. Por lo tanto, si uno solo puede obtener estas bendiciones a través de la gracia de Al-lah Todopoderoso, entonces debe esforzarse por cumplir primero con Sus derechos. Por lo tanto, todos debemos tratar de entender este principio. Si se comprende este principio, entonces, para las cinco oraciones diarias y las oraciones de los viernes, nuestras mezquitas permanecerán pobladas. De hecho, parecerá que les falta espacio, incluso después del Ramadán. De hecho, este fue el propósito mismo del advenimiento del Mesías Prometido (as): acercar a la humanidad a Al-lah Todopoderoso y este es también el objetivo de nuestro Bai’at, es decir, alcanzar Su cercanía, desarrollar un vínculo con Él y convertirnos en Sus verdaderos sirvientes.

Nuestras oraciones diarias, las oraciones de los viernes, la observación de los ayunos y el Eid deben ser únicamente para alcanzar la cercanía de Al-lah Todopoderoso. Es por esta razón que Al-lah Todopoderoso ha prescrito el mes de Ramadán cada año, para que los creyentes puedan elevar el nivel de su virtud y adoración prestando especial atención en este mes. El estándar que alcancen se debe mantener y luego buscar un mayor desarrollo en el próximo Ramadán. No se debe dar el caso de que después del Ramadán, uno degenere de nuevo al mismo nivel en el que comenzó. No vaya a ser que después del mes de Ramadán volvamos al mismo estado de antes. Esto es precisamente lo que el Mesías Prometido (as) ha declarado: si el presente de uno no muestra una mejora con respecto a su pasado, no puede considerarse un verdadero creyente.

Por lo tanto, no nos hemos reunido hoy aquí para despedirnos de la oración del viernes, sino que nos hemos reunido aquí para orar a Al-lah Todopoderoso para que nos fortalezca aún más en nuestra piedad, adoración y amor por Él. Debemos hacer una promesa solemne de que, si Dios quiere, nos esforzaremos por sobresalir en nuestra relación con Al-lah Todopoderoso. Sin embargo, solo podemos hacer este compromiso y orar por esto cuando entendamos realmente lo que significa adquirir la cercanía de Al-lah Todopoderoso. En otras palabras, uno debe entender verdaderamente que Al-lah Todopoderoso es el Poseedor y la Fuente de todos los poderes y Él es Aquel que puede completar cada tarea a su perfección. Sin embargo, si uno ama a los placeres y los esfuerzos mundanos más que a Al-lah Todopoderoso, entonces su ejemplo es el de los niños, que no tienen idea del verdadero valor de los diamantes. Si tales niños encontraran diamantes, los tomarían como simples canicas de vidrio y jugarían con ellas, arrojando las canicas con el fin de que el que recolecte la mayor cantidad de canicas golpeándolas, es quién más gana. Este es el ejemplo de esas personas: ellos también están jugando con diamantes. Hazrat Jalifatul Masih II (ra) menciona lo siguiente en relación con un incidente:

“Tal vez fue durante mi viaje al Hall cuando estaba esperando el barco en Bombay -en aquellos días se viajaba por mar-, que un amigo me dijo que hace unos días un joyero estaba pasando por un mercado de joyas y perdió sus diamantes. Se dice que quizás había un total de 105 diamantes, que tenían varios tamaños. El joyero informó de esto a la oficina central de policía, quien luego informó a todas las estaciones de policía locales para vigilar y realizar una búsqueda. Tras unos días, una persona llegó a la estación de policía e informó que había visto a algunos niños jugando con los diamantes. Cuando le preguntaron a uno de los niños al respecto, respondió que pensaba que eran canicas. Dijo que los encontró envueltos en un pedazo de papel y pensó que eran canicas y, al igual que otros niños, también comenzó a jugar con ellos. Luego le preguntaron dónde estaban el resto de los diamantes y él respondió que los había compartido con los otros niños de su vecindario. A pesar de que esos diamantes valían cientos de miles, ¿cómo sabría un niño cuál era su verdadero valor?”

Hazrat Musleh Maud (ra) afirma además:

“Si el padre del niño los hubiera encontrado, tal vez habría tratado de esconderlos e incluso haber abandonado la ciudad para venderlos en otro lugar en otra ciudad. Sin embargo, no tenían ningún valor a los ojos del niño y, como él creía que eran canicas, los compartió con los otros niños. Si el niño hubiera encontrado pequeños dulces, se habría llenado de alegría y tal vez no los habría compartido como hizo con las canicas. Sin embargo, en el caso de las canicas, cuando los otros niños las pidieron, probablemente pensó qué haría con 105 canicas y, por lo tanto, las compartió con las demás. Sin embargo, si fueran dulces, nunca los habría compartido así y habría decidido comerlos él mismo. Por lo tanto, los dulces habrían tenido más valor a la vista del niño en comparación con las “canicas”.

Del mismo modo, Hazrat Musleh Maud (ra) narró otra fábula en la que un hombre viajaba a través de una jungla. Su comida y provisiones se habían agotado. Estaba hambriento hasta el punto de no ver cómo sobreviviría sin comida. En el camino vio un saco y pensando que contenía semillas tostadas o algo comestible, corrió hacia el saco. Lo cortó con su cuchillo, solo para descubrir que contenía perlas. Abatido por esto descartó el saco. En ese instante, un puñado de semillas le parecieron más preciosas que esas perlas. Por lo tanto, uno aprecia un objeto de acuerdo con la necesidad y el conocimiento de él. Algunas personas, en su estimación, se esfuerzan en buscar algo insignificante, pero luego pasan por alto los asuntos importantes. Esto es algo que observamos en relación con las actividades mundanas y el establecimiento de una conexión con Al-lah Todopoderoso. Muchas personas en el mundo actúan de esta manera y debido a su falta de conocimiento o comprensión acerca de esto, dan preferencia a estas actividades sobre sus oraciones. Consideran que los asuntos menos importantes son muy importantes para ellos y dejan a un lado aquellos asuntos que de hecho son vitales para ellos.

Con respecto a dar preferencia a la oración, Hazrat Musleh Maud (ra) ha mencionado un punto excelente. Antes de mencionar su punto, muchas personas me preguntan también que oran con seriedad y fervor, pero no se aceptan sus oraciones. Les respondo a la luz de los versículos de los que hablé durante el primer sermón de este Ramadán en el que Al-lah Todopoderoso ha dicho que está cerca de Sus siervos y que escucha sus oraciones. Al-lah Todopoderoso declara:

[Árabe].

Con respecto a este versículo, Hazrat Musleh Maud (ra) ha elaborado la cláusula:

[árabe]

es decir, la oración del suplicante, al decir que esto no incluye a todas las personas que Le suplican a Dios. Más bien, la aceptación de la oración mencionada en esta cláusula se refiere a aquellos suplicantes que ayunan durante el día por Al-lah Todopoderoso, ofrecen las oraciones obligatorias, pasan el tiempo recordando a Al-lah Todopoderoso, salvaguardan sus oraciones y las oraciones de los viernes y luego por la noche suplican a Al-lah Todopoderoso con fervor y devoción. Aunque el significado de ‘ad Daa’i‘ – el suplicante – podría incluir a todas las personas que oran, sin embargo, en estos versículos, ya que el tema del Ramadán está específicamente bajo discusión, por lo tanto, se refiere a aquellos suplicantes que oran solo por el bien de Al-lah Todopoderoso. No ofrecen sus oraciones solo durante el Ramadán, de hecho, Le adoran todo el año. No ofrecen oraciones por sus actividades mundanas, sino que solo oran para que se les conceda la cercanía de Al-lah Todopoderoso. Al-lah Todopoderoso ha declarado que si una persona abandona todo y busca Su cercanía, entonces Al-lah Todopoderoso escucha las oraciones de esa persona y este es el significado de ‘ad Daa’i’ [el suplicante] tal como lo explica Hazrat Musleh Maud (ra). Al-lah Todopoderoso ha declarado que Mis siervos son aquellos que se esfuerzan por encontrarme, cómo se explica en el versículo:

[árabe]

es decir, “cuando Mis siervos preguntan por Mí y desean formar una conexión conmigo, no preguntan acerca de la comida, el empleo ni ningún otro deseo mundano, solo preguntan “¿dónde está Al-lah Todopoderoso, ya que deseamos establecer una conexión con Él?” Al-lah Todopoderoso ha declarado que aquellos que están ansiosos por reunirse con Él, Al-lah Todopoderoso responde a su llamada. Al-lah Todopoderoso no afirma que Él responda con certeza a aquellas personas que oran por el empleo, la comida, riqueza o para buscar matrimonio. En general, las personas que piden a Al-lah Todopoderoso que les otorgue estas cosas, son las que luego dicen que Al-lah Todopoderoso no respondió a sus fervientes oraciones. Las personas que piden estas cosas a Al-lah Todopoderoso son aquellas que solo adoran ocasionalmente a Dios. Rezan a Dios y cumplen su oración cuando necesitan algo. Su estado de fervor es sólo temporal.

Algunas personas dicen que, a pesar de que han orado con gran angustia y fervor, Al-lah Todopoderoso no escucha sus oraciones. Al-lah Todopoderoso no ha dicho en ningún sitio que satisfacerá todos los deseos materiales del hombre ni que aceptará sus oraciones en relación a ello. Pero, ciertamente, si alguien sufre una transformación virtuosa en su interior y luego ora con angustia para encontrar a Al-lah Todopoderoso, entonces Al-lah Todopoderoso ha declarado que Él escuchará sin duda a tales oraciones. Dios entonces se convertirá en el amigo de tal suplicante y le apoyará y cumplirá con sus súplicas y se opondrá a sus enemigos.

Hazrat Musleh Maud (ra) afirma:

“Algunos temas no quedan claros en las propias palabras, porque están ocultos en la profundidad del texto. Lo mismo ocurre con el significado de “ad Daa’i” [el suplicante] en el sentido de que no se refiere a todos los suplicantes, sino que se refiere al que busca a Al-lah Todopoderoso. Al-lah Todopoderoso ha declarado que cuando Mis siervos se esfuerzan en buscarMe, desarrollan un estado de angustia y amor en su interior que les hace implorar “¿dónde está nuestro Dios?” [Dios dice] Debes responderles diciendo que Yo no rechazo la petición del suplicante y ciertamente respondo a su oración.

Hay personas que oran por cosas mundanas, y cuando sus oraciones no son aceptadas, se sienten decepcionadas con Al-lah Todopoderoso. Como mencioné anteriormente, por ejemplo, oran por el empleo y por las cosas materiales. Una persona puede estar muy cualificada para un trabajo y por tanto obtener dicho trabajo. Luego, otro individuo se puede quejar de que oró con angustia por ese trabajo, y no lo consiguió; aunque es posible que el primero orara con más intensidad, y que por este motivo le dieran el trabajo.

Lo mismo ocurre también con los asuntos mundanos. Las actividades mundanas quedan limitadas a una cierta esfera. Si una persona tiene un trabajo o trabaja en lugares diferentes, se circunscribe a estos propósitos. Del mismo modo, las demás actividades materiales también son limitadas; serán una, dos, o unas pocas; sin embargo, Al-lah Todopoderoso es ilimitado y no tiene fin.

En la búsqueda de Al-lah Todopoderoso, toda persona puede conseguir Su cercanía, a condición de que desarrolle el fervor necesario, y actúe según Sus mandamientos. Al-lah Todopoderoso ha declarado que debemos obedecerLe y entender el valor de Su elevado estatus y grandeza. Debemos ser capaces de reconocer un diamante cuando lo vemos, y no considerarlo como una mera canica de cristal. Cuando así suceda, podremos encontrar a Al-lah Todopoderoso, y quienquiera que encuentre a Al-lah Todopoderoso, toda bendición de este mundo cae bajo sus pies. Por lo tanto, es el deber de las personas obedecer cada mandamiento de Al-lah Todopoderoso. No se debe pensar que un solo un mes al año sea exclusivo para la adoración. Tampoco debemos considerar que [solo] la adoración del último viernes de Ramadán nos será aceptada.

Debemos poseer una plena convicción y fe en Al-lah Todopoderoso, y nunca debemos traicionarLo. Solo entonces seremos contados entre las personas guiadas, tal como lo menciona Al-lah Todopoderoso. Cuando Al-lah Todopoderoso se convierte en amigo de un individuo, todas sus necesidades quedan cubiertas, y esta es una promesa cierta de Al-lah Todopoderoso.

Por lo tanto, tras haber aceptado al Mesías Prometido (as), es nuestra responsabilidad elevar los estándares de nuestra adoración. Debemos mantener el nivel alcanzado en la adoración de este mes de Ramadán, o el nivel que intentábamos alcanzar, y evitar a toda costa que caiga por debajo de dicho límite. Continuad elevando la calidad de vuestras oraciones, mantened la asistencia a las oraciones de los viernes, obedeced a los mandamientos de Al-lah Todopoderoso, y procurad ser contados entre las personas que siempre oran al Único Al-lah Todopoderoso. Esto significa que uno debe orar constantemente para encontrar a Al-lah Todopoderoso.

¡Que nuestras oraciones y nuestra adoración nos permitan alcanzar el nivel de encuentro con nuestro Dios!

¡Que Al-lah Todopoderoso nos permita continuar alcanzando estos estándares!