Palabras de esperanza - Dia5 #paz | Comunidad Musulmana Ahmadía
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Palabras de esperanza – Dia5 #paz

Misionero de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina

Se ha decretado en varios países la cuarentena total y desde el 20.03.2020 empezó la cuarentena total también en Argentina. Seguramente muchas personas van a buscar ahora el refugio en las redes sociales y otras plataformas para no aburrirse y para que pase el tiempo. Hay también personas que están preocupadas y ansiosas por esta situación desafiante. Nosotros en estos momentos difíciles queremos ofrecer nuestra solidaridad y colaborar con la sociedad. Por lo tanto, vamos a compartir cada día durante la cuarentena total un mensaje de esperanza y de fe. Esperamos que les guste y que les resulte útil.

Transcripción:

Assalamu aleikum (La paz sea con ustedes) y bienvenidos a “Palabras de esperanza”, día número 5:

“Quienes creen y cuyos corazones hallan sosiego en el recuerdo de Al-lah. Ciertamente en el recuerdo de Al-lah es en lo que los corazones pueden hallar sosiego.” (13:29)

El Sagrado Coran explica que el humano para contemplar su alma, para lograr la paz interna busca diferentes medios y diferentes maneras – sean las ambiciones materialistas en forma de conseguir más  dinero y riquezas o también por ejemplo los deseos sexuales. El Coran explica que todos esos medios proporcionan la paz al corazón del humano sólo temporalmente y parcialmente – y después el humano se queda y sigue con el vacío en su corazón.

Por eso el Santo Profeta Muhammad (la paz sea con el) dijo:

“Cuando el humano incluso logra de conseguir una montaña llena de oro en ese momento el humano no se queda contento, sino el humano empieza a desear y conseguir una segunda montaña de oro.

Islam enseña que la única forma de llenar su corazón con paz y con tranquilidad es el recuerdo de Al-lah,  porque Al-lah es Al-Salam – es la fuente de la paz.

Cuando los incrédulos de Mecca enviaron su delegación al Santo Profeta Muhammad (la paz sea con el) para ofrecerle mucho dinero, para ofrecerle un cargo político de poder en su sociedad, para ofrecerle las mujeres más hermosas de cada tribu, y para ofrecerle muchas más cosas – con la única condición que el Santo Profeta Muhammad (la paz sea con el) detuviera de enseñar y de predicar la palabra de Al-lah. El Santo Profeta Muhammad (la paz sea con el) después de escuchar todo eso dijo: Si ustedes, incluso ahora ponen el sol en mi mano derecha y la luna en mi mano izquierda no voy a detener de predicar la palabra de Al-lah, porque  nada ni nadie puede reemplazar el amor y el placer de Al-lah.

Assalamu aleikum y hasta mañana.”

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