Propósito del advenimiento del Mesías Prometido (as) y lanzamiento del sitio web kurdo
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Propósito del advenimiento del Mesías Prometido (as) y lanzamiento del sitio web kurdo

Jalifa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

SERMÓN DEL VIERNES, 25 DE MARZO DE 2022.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Sura Al-Fatiha,

Hazrat Jalifatul Masih V (atba) pronunció estas palabras:

Hace dos días fue 23 de marzo, fecha que se conoce en nuestra Comunidad como “Yaum-e-Masihe Maud”, [‘El día del Mesías Prometido (as)] y así se ha conmemorado. Ese fue el día en el que el Mesías Prometido (as) tomó el primer “Baiat” (juramento de alianza). Por la gracia de Dios, la Yamat celebra reuniones en relación con ese día en y en el mismo se destacan varios temas como la proclama del Mesías Prometido (as), el propósito de su advenimiento de acuerdo con la necesidad de la época, las profecías hechas por el Santo Profeta (sa) sobre la venida del Mesías Prometido (as) y varios aspectos de su vida, etc.

En una ocasión, el Mesías Prometido (as), mencionando la importancia de su llegada de acuerdo con la necesidad de su tiempo, dijo lo siguiente:

“En esta época, Dios Altísimo ha derramado una gran bendición, ya que debido a Su Honor, Él ha enviado a una persona en apoyo de Su religión (el Islam) y del Profeta (sa); o sea, a una persona de entre vosotros que os habla a fin de llamar a la gente hacia esta luz. Si no hubiera existido tanto desorden y corrupción en este tiempo y si no se hubieran realizado tantos esfuerzos a fin de erradicar la religión, no habría habido tal necesidad (es decir, no habría existido la necesidad de enviar a alguien). Sin embargo, como podéis ver claramente, tanto desde la derecha como desde la izquierda, la mayoría de las naciones tiene como objetivo aniquilar la religión del Islam; y en cualquier dirección que se mire, se percibe que se están realizando esfuerzos para destruirlo”.

Esta fue la situación prevalente y lo que ocurrió cuando el Mesías Prometido (as) hizo su proclama e incluso hoy en día pasa lo mismo. No obstante, la gran mayoría de los musulmanes no ha entendido esto hasta ahora y el Mesías Prometido (as) afirma en este sentido:

“He mencionado esto también en el libro ‘Brahin-e Ahmadía’ (‘Las pruebas en favor del Ahmadíat’), que se han escrito y publicado más de sesenta millones de libros en contra del Islam, y es algo muy extraño que la población musulmana de la India llega también a los sesenta millones [o sea, la población de musulmanes era de sesenta millones en la época que el Mesías Prometido (as) mencionó eso], y la cantidad de libros contra el Islam era la misma. Incluso si ignoramos el reciente incremento en las publicaciones, nuestros oponentes ya han puesto un libro en la mano de cada musulmán (que vive en la India). Por eso, si el honor de Dios Altísimo no hubiera sido despertado y si la promesa de: ‘Y ciertamente Nosotros somos su Guardianes’ (15:10) -referida al Corán-, no fuera cierta, entonces seguro que hoy el Islam habría sido erradicado de la faz de la Tierra; tanto que no habría quedado ni una sola traza del mismo. Sin embargo, esto no podía ocurrir en absoluto, puesto que la Mano oculta de Al’lah lo protege”.

Tras exponer su misión, el Mesías Prometido (as) mencionó cómo el socorro y la ayuda de Dios estaba con él, y cómo las profecías de Dios Altísimo, que se encuentran en el Sagrado Corán, estaban siendo cumplidas en su favor; y cómo las profecías del Santo Profeta (sa), en favor de su Mahdi y Mesías, también se estaban cumpliendo. Por lo tanto, como he mencionado, se organizan varias reuniones durante las que la gente escucha estos detalles y además se explican aún más en programas emitidos por la MTA (Muslim Television Ahmadiyya). Así, la gente debe ver y escuchar estos programas.

Ahora quiero mencionar algunos extractos de incidentes relatados por Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), de los que él mismo fue testigo o escuchó directamente del Mesías Prometido (as); y algunas de estas narraciones le fueron contadas a él por aquellos que pertenecen a la Comunidad y además por otra gente. Por un lado, estos incidentes muestran la veracidad del Mesías Prometido (as) y, por otro, nos llaman la atención hacia nuestra propia auto-reforma y el fortalecimiento de nuestra fe. Por tanto, si después de escucharlas y entenderlas no prestamos ninguna atención a nuestra reforma y a hacernos mejores, entonces no obtendremos ningún beneficio cuando las escuchemos. Así pues, debemos escucharlos con esa intención incluso en esta época presente también, para que se conviertan en medios con los que fortalezcamos nuestra fe.

Los enemigos de los Profetas siempre han tenido la costumbre de proclamar que cualquier conocimiento y sabiduría que ellos imparten les ha sido enseñada por otra persona. De hecho, existe una acusación contra el Mensajero de Dios (sa) acerca del Sagrado Corán, en el sentido (Dios nos perdone) que otra persona se lo estaba enseñando, aunque es un Libro respecto al cual nadie puede presentar nada similar, lo que es un desafío por parte de Al’lah.

Respecto al Mesías Prometido (as), debo mencionar que cuando escribió su libro Brahin-e Ahmadía”, afirmó al principio que escribiría varios volúmenes, pero más tarde, cuando fue elegido directamente por Dios Altísimo, declaró que esa tarea ahora había sido tomada en las Manos de Al’lah y la misma estaba en S

Sus manos. Así que, de acuerdo con las circunstancias, él continuaría presentando aquellos temas que le fuesen enseñados. En este sentido, los opositores levantaron la acusación de que otra persona estaba escribiendo todo eso en su lugar y para él, y que el Mesías Prometido (as) simplemente lo transmitía como si fueran sus propias palabras.

Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), escribió sobre esto en uno de sus discursos, pero antes hay que decir que en ese tiempo había un periódico llamado “Zamindar” y otro con el nombre de “Ihsan” que estaban en contra de la Yamat. Pues bien, Hazrat Musleh Maud (ra) explica:

“Estos periódicos, en su oposición, siempre escriben que hubo un tal erudito llamado Maulwi Charag Din Sahib de Hyderabad, que redactaba esos libros y ensayos y se los enviaba al Mesías Prometido (as), quien luego los publicaba en forma del libro ‘Brahin-e Ahmadía’; y que mientras siguió escribiendo para él, el Mesías Prometido (as) podía continuar redactando sus libros. Pero en cuanto Maulwi Charag Din Sahib dejó de enviarle sus escritos, el Mesías Prometido (as) también dejó de escribir su libro”.

Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), continúa diciendo y hace hincapié en lo siguiente:

 “No entiendo lo que le ha ocurrido a Maulwi Charag Din Sahib ni qué le pasa. ¿Acaso él iba a enviar los mejores puntos e ideas que surgían en su mente al Mesías Prometido (as), mientras que en sus propios libros solo publicaba puntos e ideas simples? Al fin y al cabo, Maulwi Charag Din Sahib es un escritor. Poned sus libros junto a ‘Brahin-e Ahmadía’ y compararlos. Él tiene varios libros, así que ponedlos junto a ‘Brahin-e Ahmadía’. ¿Acaso son comparables? Los dos libros son incomparables. Mirad el estatus de ‘Brahin-e Ahmadía’ y luego echad un vistazo a sus escritos. Además, ¿cómo podía escribir y enviarle tal obra que no tenía comparación alguna [con lo que el Mesías Prometido (as) estaba publicando]? Es más, cuando escribía deseaba publicar algunos escritos en su propio nombre y no había nada en su trabajo que tuviera el mismo estándar. 

En primer lugar, incluso ¿qué necesidad y sentido tenía que escribiese libros así, para luego enviárselos al Mesías Prometido (as)? Entonces, si realmente escribía algo y se lo enviaba, debería haberse quedado con lo mejor y enviado a otros lo más básico, tal y como es el caso de Zauq, un poeta del pasado. Todo el mundo sabe que escribía poemas para el Bahadur (rey) Shah Zafar y tanto ‘Diwan-e-Zauq’ (Poemas de Zauq) como  ‘Diwan-e-Zafar’ (Poemas de Zafar) se encuentran publicados hoy día. Pues bien, se puede ver claramente que la elocuencia y articulación que hay en los ‘Poemas de Zauq’ no se encuentra en los ‘Poemas de Zafar’. Por consiguiente, resulta evidente que cuando mandó algo al Rey Shah Zafar, era solo lo que sobraba, no lo mejor de su creación, a pesar de que Shah Zafar era un rey. Así pues, incluso cualquier persona con sentido común puede entender que si realmente Maulwi Charag Din Sahib envió algún escrito al Mesías Prometido (as), hubiera sido lógico que se hubiese quedado las partes más intelectuales de sabiduría y conocimiento para sí y hubiera enviado al Mesías Prometido (as) los puntos más básicos.

Los libros de Maulwi Charag Din Sahib están disponibles y también los del Mesías Prometido (as). Se pueden poner unos junto a los otros y compararlos, y no se encontrará ningúna similitud entre ambos. Maulwi Charag Din Sahib solo ha compilado referencias de importancia de la Biblia en sus libros, pero el Mesías Prometido (as) ha presentado tal conocimiento espiritual del Santo Corán, que ningún otro musulmán ha sido capaz de hacer durante los últimos mil trescientos años; y no hay ni un uno por ciento de ese conocimiento presente en los libros de Maulwi Chirag Din Sahib”.

Por otra parte, mientras menciona el clamor que levantaron los clérigos y oponentes del Mesías Prometido (as), Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), ha escrito en un lugar:

“Cuando el Mesías Prometido (as) hizo su proclama, tanto su situación como la de sus seguidores era aparentemente muy débil. Yo nací antes de que el Mesías Prometido (as) hiciera su proclama y aunque no fui testigo de aquellos primeros momentos, lo fui de la época que siguió a dicha proclama (es decir, cuando desarrolló sus sentidos). Fue también un periodo de gran fragilidad para la Comunidad. Los clérigos musulmanes incitaban a la gente de varias maneras, causaban daño y creaban obstáculos de todas las formas posibles contra nuestra Yamat. No obstante, no pudieron frenar su progreso y, por la gracia de Al’lah, los trabajos de Dios Altísimo siempre continuaron cumpliéndose”.

Respecto a la respuesta del Mesías Prometido (as) ante toda esa oposición a la que se tuvo que enfrentar, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra) señala sobre la reacción del Mesías Prometido (as):

“Muchas veces escuchaba decir al Mesías Prometido (as): ‘La gente me lanza insultos y me siento apenado por el temor de que están arruinando su vida en el Más Allá como resultado de ello. Por el contrario, si no abusan verbalmente de mí, también siento pena de ellos porque sin ninguna oposición y resistencia la Comunidad no puede progresar”.

Cuando los enemigos nos insultan, al mismo tiempo están propagando el mensaje de la Yamat.

Hazrat Musleh Maud (ra) dice además:

“El  Mesías Prometido (as) solía decir: ‘También siento placer cuando la gente me insulta verbalmente, así que uno no debe prestar atención a las acusaciones y los insultos’.”

Después, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), contó un refrán en punyabi que el Mesías Prometido (as) solía decir:

“Aunque el camello se está quejando, su dueño aún sigue cargando más cosas de sus pertenencias, mientras lo acaricia con su mano”.

Y continúa:

“De la  misma manera, no importa lo que dijeran los demás, el Mesías Prometido (as) siempre aconsejaba que uno debía siempre tratar a los demás con ternura y amor, y que Al’lah derramaría Su Gracia, porque de entre esa misma gente saldrían personas que aceptarían la verdad y al Mesías Prometido (as)”.

En otra ocasión, referente a la oposición, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), narra:

 “Cuando el Mesías Prometido (as) hizo su proclama (de ser el Mesías Prometido y el Mahdi), solo había unas pocas personas que le aceptaron y eran sus seguidores. Sin embargo, tras un tiempo, cuando el Reverendo Abdul’lah Atham se levantó en su contra, la gente pasó por una gran prueba, porque muchos comenzaron a pensar que la profecía sobre el Mesías Prometido (as) no se había cumplido de acuerdo con su significado literal. Posteriormente, Pundit Lekhram también se levantó en su contra y, aunque la profecía del Mesías Prometido (as) respecto a Lekhram se cumplió de forma inmaculada, los hindúes se volvieron muy apasionados en su hostilidad hacia él y empezaron a oponerse al Mesías Prometido (as) de una forma muy extrema. 

De la misma forma, cuando Maulwi Muhammad Hussain Batalwi (un clérigo musulmán de la época) empezó a emitir edictos [en contra del Mesías Prometido (as)], la Yamat se enfrentó a otra gran prueba. Además, cuando el Dr. Abdul Hakim cayó presa de la apostasía, entonces la Comunidad pasó por otra gran prueba. En resumen, con el paso del tiempo y en diferentes ocasiones, ha aparecido una gran cantidad de pruebas y dificultades tan fuertes, que aquellos que observaban la Yamat pensaron eso sería el final de la misma. No obstante, Dios Altísimo creó los medios necesarios para eliminar todas y cada una de estas pruebas, y así, en vez de traer la ruina a la Comunidad, cada contienda se volvió en un medio por el cual aumentó su progreso y su honor. Lo mismo está sucediendo ahora y todo esto está ocurriendo hoy también”.

Hazrat Musleh Maud (ra) añade:

“Observad el grado de oposición [había una gran oposición en la época Hazrat Musleh Maud (ra)] y cómo la gente causó distintos tipos de perturbaciones para la Yamat de varias maneras; y cómo la gente empezó a pensar que ahora el Ahmadíat se acabaría. Sin embargo, todas y cada una de las veces, en lugar de ser destruida, la Comunidad, con la gracia de Dios, avanzó aún más que antes. Esta es la historia de la Yamat y esa es la historia de todas las comunidades Divinas; y junto a todo esto, la oposición todavía continúa”.

Incluso ahora, nada ha cambiado; y al aguantar esta misma oposición, la Comunidad continúa pasando a través de estas pruebas y avanzando; y, si Dios quiere, la va a seguir avanzando. Es más, los oponentes están ejerciendo su oposición con mucha fuerza, al igual que los hipócritas, aunque Al’lah siempre cumple con Sus objetivos, y ciertamente cumplirá Sus promesas, si Dios quiere.

Luego, durante un discurso, refiriéndose a esta oposición, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), manifestó:

“Un aspecto de este asunto es que, debido a la hostilidad que alberga la gente, no prestan atención a nuestras palabras. Sus corazones se llenan de enojo y esto, sin duda, es malo para nosotros. Aunque por otro lado, también hay otro aspecto de esta situación y es que a veces sucede que cuando una persona escucha algo en contra de nosotros, comienza a investigar si ‘esa gente’ son realmente personas tan malas como otros dicen, por lo que desean observan por sí mismos cómo son. Entonces, cuando una persona así realiza su propia observación, se queda asombrada porque lo que han escuchado de los otros resulta que es totalmente falso. En otras palabras, ven que las cosas que dicen los opositores de la Yamat resultan ser completamente contrarias a lo que los áhmadis dicen y, en consecuencia, aceptan la verdad”. 

Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), sigue diciendo:

“Recuerdo cuando era joven que el Mesías Prometido (as) estaba una vez sentado en una reunión en la mezquita y entonces llegó una persona, durante la misma, que vino de Rampur. Era originario de Lucknow o algún lugar cerca de allí, pero vivía en Rampur. Pues bien, se trataba de una persona de baja estatura y muy delgada. Era escritor y poeta, y Nawab Sahib (el aristócrata de Rampur) le había designado y contratado oficialmente para que escribiera un diccionario de las metáforas de la lengua urdu. Al llegar, se sentó en la reunión y se presentó diciendo: ‘Vengo de Rampur y soy representante de la corte de Nawab’. Entonces, el Mesías Prometido (as) le preguntó: ‘¿Qué te ha traído hasta aquí?’. Él respondió: ‘He venido para realizar el juramento de lealtad (Baiat)’. Al escuchar esto, el Mesías Prometido (as) dijo: ‘No hay mucha gente de nuestra Comunidad en esa zona (los alrededores de Rampur) y además nuestro mensaje aún no se ha propagado mucho por allí. Entonces, ¿quién te ha animado a venir aquí de esa zona?’.” 

Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), explica:

“Esas palabras aún resuenan en mis oídos hasta el día de hoy y no soy capaz de olvidarme de ellas, a pesar del hecho de que en ese momento solo tenía 16 años. En respuesta a la pregunta, el hombre dijo espontáneamente: ‘La persona que ha hecho que venga aquí ha sido Maulwi Sanaul’lah’.” 

Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), prosigue su relato:

“Debido a mi corta edad, probablemente no pude entender lo que dijo, pero el Mesías Prometido (as) comenzó a sonreír al oír su respuesta y le preguntó: ‘¿Cómo sucedió eso?’. El hombre replicó: ‘Algunos de los libros escritos por Maulwi Sanaul’lah Sahib llegaron a la corte de Nawab Sahib y él los leyó, y a mí también me instruyó que los leyera. Luego pensé que debía buscar y ver por mí mismo todas las referencias de Mirza Ghulam Ahmad (as) que presentaba en sus libros, ya que pensaba que así reuniría una buena cantidad de literatura en contra del Ahmadíat. Pero cuando encontré esas referencias y las leí, me dí cuenta de que el tema era completamente diferente (respecto a lo que le habían dicho). Así que me interesé aún más y decidí leer algunas páginas antes y después también de las referencias, y cuando leí bastantes páginas, llegué a darme cuenta de que el honor, la grandeza y dignidad del Profeta Muhammad (sa) que Mirza Sahib (as) presenta no se puede encontrar en absoluto en los corazones de estas personas (los enemigos del Ahmadíat)’. Más tarde añadió: ‘Tengo mucho interés en la lengua persa y casualmente me he topado con el libro en persa titulado Durre Samin y he comenzado a leerlo’, [una compilación de los poemas en el idioma persa del Mesías Prometido (as)]. Una vez que empecé a leerlo, mi corazón se sintió satisfecho por completo y por ello decidí que debía ir a realizar el Baiat (el pacto de alianza)’.” 

Así pues, a pesar de que la oposición es una fuente de desorden, al mismo tiempo tiene sus ventajas. Por eso, teniendo en cuenta ambas circunstancias, nosotros debemos preparar nuestra estrategia para hacer “tabligh” (predicar) y propagar nuestro mensaje. Lo cierto es que si los Profetas no se enfrentan a ninguna oposición, aún así también se preocupan, ya que como el Mesías Prometido (as) ha mencionado, la oposición es un medio para progresar.

Hablando sobre este mismo tema, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), explica este asunto de la siguiente manera:

“El gobierno de Egipto, en su tiempo, era muy reconocido (es decir, la era de los Faraones) y su Faraón se sentía muy orgulloso por su poder e influencia. En comparación con este Faraón tan poderoso, Hazrat Musa (as) –Moisés- no tenía ninguna autoridad. Pero a pesar de eso, cuando se presentó ante él, este le amenazó y le dijo que tenía la intención de destruir a su pueblo; y además proclamó que si no desistía, él también sería destruido junto a su gente. No obstante, Moisés (as) no desistió a pesar de todo lo que se le avecinaba y afirmó: ‘Sin duda alguna transmitiré el mensaje que Dios me ha ordenado entregar y ningún poder mundanal podrá detenerme’. Lo mismo ocurrió con Hazrat Isa (as) y el Santo Profeta Muhammad (sa)”. 

Hazrat Musleh Maud (ra) continúa su narración:

“Esta es la misma resolución que hemos visto en el Mesías Prometido (as), pues hemos visto acerca del Mesías Prometido (as) que toda la nación estaba en su contra, aunque en los años posteriores esto no era así. De todos modos, cada nación estaba en contra del Mesías Prometido (as), los seguidores de todas las religiones estaban en contra de él, los clérigos musulmanes estaban en su contra, los custodios de los santuarios estaban en contra suya, la gente común estaba en contra de él y la gente rica e importante eran todos sus enemigos. En fin, hubo una tormenta de furiosa oposición en todos los lados. Entretanto, mucha gente intentó persuadirlo y algunos incluso, bajo la apariencia de amistad, le decían que si abandonaba algunas de sus proclamas, entonces todo el mundo se uniría a su Yamat. Sin embargo, el Mesías Prometido (as) no prestó ninguna atención a sus consejos y, por lo contrario, siempre presentaba sus proclamas de forma abierta y clara. Entonces, la gente comenzaba a gritar y a oponerse, y algunos eran golpeados y asesinados. Aún así, a pesar de todas estas dificultades, del hecho que el Mesías Prometido (as) se enfrentaba al mundo entero y de acuerdo con los medios aparentes a su alcance, el Mesías Prometido (as) no tenía el poder de enfrentarse a ellos, aunque continuó desafiandolos. 

Es más, recuerdo muy bien que en muchas ocasiones el Mesías Prometido (as) decía que el ejemplo de un profeta es similar a la fábula de una mujer loca que a veces es narrada por la gente de pueblo. Pues bien, se dice que una vez había una mujer en una aldea que no estaba bien de la cabeza. Siempre que salía de su casa, los niños pequeños se reunían y empezaban a molestarla; se burlaban de ella y la enfurecían continuamente. En respuesta, ella también los insultaba y maldecía. Finalmente, un día los vecinos del pueblo se preguntaron entre ellos y vieron que esa mujer era inocente y sus hijos la estaban irritando injustamente. Y se decían: ‘Debido a su naturaleza simple, ella maldice a los niños. Entonces, ¿y si resulta que sus maldiciones se hacen realidad? Por lo tanto, debemos parar a nuestros hijos para que no la molesten y así ella dejará de maldecirlos’.

Así que después de consultarse mutuamente, decidieron que al día siguiente todos los habitantes del pueblo mantendrían a sus hijos encerrados en casa y no dejarían salir a nadie. Por lo que a la mañana siguiente, todas esas personas dijeron a sus hijos que a partir de ese momento no tenían permiso de salir fuera de casa y como medida de seguridad bloquearon las puertas. También ese mismo día, por la mañana, esta mujer loca salió de su casa como de costumbre y estuvo caminando por el pueblo de calle en calle durante algún tiempo, aunque no se encontró con ningún niño. Anteriormente, ocurría que un niño empezaba a tirar de su ropa, otro a darle pellizcos y otro a empujarla, mientras que los otros la agarraban de la mano y los demás se mofaban de ella. Por tanto, en ese día no se encontró con ningún niño y esperó hasta el mediodía, pero cuando vio que ninguno de ellos había salido de su casa, decidió ir al mercado y, parándose en cada una de las tiendas, decía: ‘¿Ha colapsado hoy vuestra casa? ¿Han muerto todos vuestros hijos? ¿Qué ha ocurrido que no hay ninguno ahí fuera?’. Poco tiempo después, cuando había visitado todas las tiendas y dicho lo mismo a todo el mundo, la gente pensó que, de alguna forma, ellos todavía estaban recibiendo abusos y ella aún estaba maldiciéndolos; y como también recibían maldiciones cuando los niños la molestaban, se preguntaron de qué servía encerrar del todo a los niños y decidieron que era mejor dejarlos salir fuera”. 

Hazrat Musleh Maud (ra) dice además:

“Tras narrar esta fábula, el Mesías Prometido (as) dijo: ‘En cierto modo, el caso de los Profetas se parece a esto, en el sentido de que el mundo los molesta, se burlan de ellos y actúan de forma injusta en su contra. De hecho, los persiguen tan cruelmente, que se vuelve incluso difícil para ellos poder vivir su vida. Más tarde, se desarrolla en el corazón de una fracción de la sociedad la conciencia de que están actuando injustamente y que no deberían comportarse así’. No obstante, el Mesías Prometido (as) luego añadió: ‘Pero los Profetas no pueden abandonar el mundo. Cuando el mundo no les causa ningún daño, los Profetas mismos sacuden el mundo y lo despiertan de su letargo. Ellos les hacen llegar el mensaje y les explican las enseñanzas (que han traído). Así que incrementan sus esfuerzos de predicación a fin de que el mundo empiece a prestarles atención y a escuchar su mensaje’.”

 Luego, en relación a la firmeza de los Profetas, se pregunta a menudo por qué los Profetas son muy estrictos en su conducta. Pues bien, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), escribe al respecto:

“Los Profetas nunca son estrictos por alguna razón personal, sino solo para establecer la autoridad y el honor de Dios Altísimo en el mundo. Si alguna vez muestran firmeza y hacen ver su honor, solo es por esta razón. En cuanto a sus propias personas, ellos muestran la máxima humildad y acerca de esto, hay un incidente que ocurrió durante la vida del Mesías Prometido (as): ‘Una vez, en la ciudad de Lahore, mientras pasaba por una calle, una persona empujó al Mesías Prometido (as) y por eso cayó al suelo. Los Compañeros (ra) del Mesías Prometido (as) se enfadaron muchísimo y cuando estaban a punto de pegarle, el Mesías Prometido (as) dijo: ‘Él estaba enojado en apoyo de la verdad’. [Quería decir que esa persona, después de escuchar a los clérigos musulmanes declarar a Mirza Sahib (as) como un mentiroso, pensó que se tomaría su venganza personal y, por tanto, había hecho eso en favor de lo que él consideraba que era la verdad]. Por consiguiente, el Mesías Prometido (as) añadió: ‘No le hagáis daño alguno’.

Así que los Profetas nunca dicen nada respecto a sí mismos; de hecho, solo hablan para establecer el honor de Al’lah. Así, uno no debe pensar que los Profetas de Dios también actúan de esa manera (o sea, si en algún momento actúan con algo de firmeza), pues hay una gran diferencia entre ellos y la gente común, ya que ellos solo actúan de esta forma por la causa de Dios Altísimo, mientras que la gente común actúa duramente por su propia causa”. 

Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), manifiesta:

“Así que, si alguna persona llega a la conclusión de que realmente es débil, entonces tal persona nunca se extraviará, porque siempre se centrará en sus propias debilidades y buscará la ayuda de Al’lah. Por el contrario, una persona se extravía cuando piensa que es correcta y, como resultado de ello, su arrogancia se hace manifiesta. Por lo tanto, debemos contemplar el ejemplo de los Profetas y mostrar siempre humildad, puesto que, de hecho, esta es la manera para que uno mismo se salve del pecado”. 

En relación a esto, hay otro extracto del Mesías Prometido (as), quien siempre mencionaba el incidente acerca de la oración de Hazrat Amir Muawiya (ra):

“Una vez ofreció la oración de ‘fayar’ después de que su hora específica ya había pasado, aunque debido a este error no se debilitó sino que, de hecho, progresó. Satanás no pudo dominarlo y, de esta forma, Hazrat Muawiya (ra) trató de obtener el placer de Dios. Así pues, solo la persona que llega a entender lo que es el pecado puede abstenerse de él; y cuando uno muestra negligencia respecto al pecado, es a partir de ese punto que cae en una prueba. Por tanto, un creyente debe de reflexionar sobre este versículo del Sura Al-Fatiha: 

‘Dirígenos por el camino recto’ y entender que aún no está a salvo de peligros, y que solo se puede considerar a salvo cuando escucha la voz de Al’lah anunciándoselo. Así, uno tiene que analizar las debilidades que hay en su ser, ya que si una persona se hace consciente de sus debilidades, las puertas de la espiritualidad se abren para ella; y para la persona que fracasa en hacer eso, se cierran los caminos de la espiritualidad y dicha persona acaba extraviándose”.

En una ocasión, el Mesías Prometido (as) afirmó que si no nos esforzamos en nuestras responsabilidades tanto mundanas como religiosas, una persona no puede obtener honor y escribe al respecto:

“En esta era, Dios ha establecido que todo el honor se concederá a través de mí. Entonces, aquellos que obtendrán honor o bien serán mis seguidores o mis enemigos”.

Ahora, observad que la gente que logre cierta reputación, o bien será un seguidor del Mesías Prometido (as) o su enemigo -es decir, quienes se consideran enemigos debido a motivos religiosos.

Por eso, el Mesías Prometido (as) escribió:

“Solo mirad a Maulwi Sanaul’lah Sahib. Él no es el erudito más eminente y hay miles de ‘ulemas’ (clérigos religiosos musulmanes) justo como él en todo el Punyab y la India. Si se ha ganado cierta reputación, ha sido debido a que se opone a mí. Tanto si esta gente lo acepta como si no, esa es la realidad: que hoy, una persona obtiene honor a través de apoyarme u oponerse a mí. En esencia, nosotros somos el principal punto de mira y si nuestros oponentes obtienen fama, eso es gracias a nosotros”.

Por consiguiente, esto es lo que estamos observando incluso hoy en día, porque si los “ulemas” están ganándose la vida o se han conseguido un puesto, se debe a su oposición al Ahmadíat. Y ahora, incluso los políticos de ciertos países, especialmente Pakistán, desean avanzar en sus carreras oponiéndose a los áhmadis, para así poder aferrarse a sus puestos.

Ahora bien, con respecto a las estratagemas y planes en contra del Mesías Prometido (as), Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), relata:

“La gente conspiró en contra del Mesías Prometido (as), presentaron (ante los tribunales) casos de asesinato en contra suya, pero Dios Altísimo hizo que las estratagemas del enemigo fueran ineficaces. Por ejemplo, en un juicio por intento de asesinato, Maulwi Muhammad Hussain Batalvi vino a declarar contra el Mesías Prometido (as) y pensó que si no lo veía esposado, al menos podría ver al Mesías Prometido (as) humillado en el juzgado (Dios nos perdone). Sin embargo, a pesar de que el Comisionado Adjunto, ante quien se presentó el caso, era inglés y se oponía a nuestra Comunidad, tan pronto como fue nombrado en ese distrito manifestó: ‘¿Por qué todavía no ha sido castigado? [Refiriéndose al Mesías Prometido (as)]. Ya que le falta el respeto a nuestro Mesías, Jesús, y dice que ha muerto, seré yo quien lo castigue’. No obstante, cuando el Mesías Prometido (as) apareció ante él, Al’lah aseguró los medios para que tan pronto como vio el rostro del Mesías Prometido (as), toda su enemistad se desvaneció y pidió que trajeran una silla para el Mesías Prometido (as), y que la colocaran cerca de él, y entonces el Mesías Prometido (as) se sentó. 

Entretanto,  Maulwi Muhammad Hussain Batalvi Sahib había venido solo para ver al Mesías Prometido (as) humillado y cuando vio que el Mesías Prometido (as) estaba sentado en una silla, no lo pudo tolerar y le pidió al Comisionado Adjunto, Capitán Douglas, que también le dieran una silla. Maulwi Muhammad Hussain pensó que, si el acusado podía sentarse en una silla, entonces ¿por qué el testigo no podía tener una silla para sentarse? De todas formas, cuando el Capitán Douglas escuchó esto, se enfureció y en un tono muy duro exclamó: ‘No se le dará una silla’; y Maulwi Muhammad Hussain Sahib respondió: ‘En la sala del tribunal de su Señoría, mi padre tendría una silla, así que yo también debería tener una silla. Yo soy un defensor de los Ahl-e-Hadith y tengo derecho a una silla’. Ante esto, el Capitán Douglas replicó: ‘Ya he escuchado suficientes tonterías tuyas; retrocede y quédate de pie’.

En consecuencia, en vez de presenciar la humillación del Mesías Prometido (as), por el contrario, Dios Altísimo lo humilló (o sea, a Maulwi Hussain) y eso es lo que ocurrió dentro de la sala del tribunal. Más tarde, cuando Maulwi Sahib salió, para mostrarle a la gente que también había recibido una silla mientras se encontraba dentro, y al salir se sentó en una silla en el patio. Sin embargo, dado que un sirviente siempre hace lo que ve hacer a su amo, cuando el empleado vio que Maulwi Sahib no había conseguido una silla en la sala del juicio, sino que ahora está sentado en una silla en el patio, pensó que si su superior [oficial] veía eso, se enojaría con él, por lo que inmediatamente corrió y dijo: ‘No tienes permiso para sentarse aquí, por favor desocupa esa silla’.

De esta manera, los que estaban fuera también pudieron ser testigos por sí mismos de qué tipo de respeto se le dio a Maulwi Sahib en la sala del tribunal. Al final, lleno de ira y furia, Maulwi Sahib se adelantó y se sentó en una sábana de tela que alguien había dejado fuera en el suelo. Aunque la persona a quien pertenecía la sábana llegó y le gritó: ‘Quítate de mí sábana porque se volverá impura, ya que has venido a dar un testimonio en el juzgado contra un musulmán y a favor de un cristiano’. 

 

Por lo tanto, recordad que cuando Al’lah otorga Su ayuda, no hay nadie que pueda detenerla y, por supuesto, tampoco un oficial de la policía o un simple policía; incluso los hombres más elitistas no tienen garantía de permanecer vivos y Dios puede destruir al enemigo en cuestión de segundos. Así pues, uno debe postrarse delante de Al’lah y suplicarle. Sin duda, está destinado que los creyentes sean sometidos a pruebas. Por tanto, si uno permanece paciente y ocupado contínuamente en la plegaria, entonces Dios Altísimo eliminará esas pruebas”.

Luego, hubo un debate entre el Mesías Prometido (as) y algunos cristianos y lo ocurrido en ese debate ha sido registrado en el libro del Mesías Prometido (as), “Yangue Muqaddas” (‘La guerra santa’). Pues bien, al mencionar este debate en uno de sus sermones, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), declaró lo siguiente en referencia a Hazrat Jalifatul Masih I (ra):

“Hazrat Jalifatul Masih I (ra) solía decir: ‘Fuimos testigos de un incidente durante el debate [que el Mesías Prometido (as) mantuvo] con Atham, en el que inicialmente nos quedamos perplejos, pero luego nuestro nivel de fe ascendió tan alto como los Cielos; y es que cuando los cristianos se cansaron de debatir y se dieron cuenta de que ninguno de sus argumentos estaba dando resultado, trataron de crear una situación de ridículo trayendo con malicia a algunos musulmanes que eran ciegos, sordos, incapaces de caminar o discapacitados físicos, e hicieron que se sentaran a un lado antes del debate. 

Cuando llegó el Mesías Prometido (as), inmediatamente trajeron a estas personas ante él y dijeron: ‘Las disputas no se pueden resolver a través del diálogo. Tú proclamas haber venido como semejanza de Jesús (as) y sabes que él otorgaba la vista a los ciegos, la capacidad de oír a los sordos y sanaba a los discapacitados físicos. Por eso, a fin de librarte de cualquier problema, hemos reunido a algunas personas ciegas, sordas y con discapacidades físicas. Entonces, si realmente has venido en el espíritu del Mesías, entonces cúralos de sus enfermedades’. 

Hazrat Jalifatul Masih I (ra) dijo: ‘Nosotros estábamos sentados allí en ese momento y al escucharlos decir eso, nuestros corazones se hundieron por completo. Aunque sabíamos que no había nada de verdad en lo que le estaban atribuyendo a Jesús (as), aún así nuestros corazones sufrían porque pensamos que hoy tenían la oportunidad de burlarse de nosotros y ridiculizarnos. No obstante, miramos hacia el Mesías Prometido (as) y no tenía ni una sola expresión de desagrado o ansiedad. Al final, cuando terminaron de exponer lo que tenían que decir, el Mesías Prometido (as) le dijo al sacerdote cristiano: De acuerdo con las enseñanzas del Islam, mi creencia con respecto al Mesías, en cuyo espíritu he venido, no es la de que sanó a los ciegos, sordos y a la gente con defectos físicos. De hecho, esta es vuestra creencia, que Jesús (as) sanó físicamente a tales personas. 

Además, está escrito en su Libro que si uno tiene incluso la más mínima cantidad de fe, puede mover montañas con sus órdenes y si pone sus manos sobre los enfermos estos se curarán. En consecuencia, no puedes plantearme esta pregunta porque solo puedo demostrar aquellos milagros que mostró mi Maestro, Hazrat Muhammad Mustafa (sa). Si buscas esos milagros de mí, entonces estaré listo para mostrarlos; y en cuanto a ese tipo de milagros (en cuestión), vuestro Libro ha mencionado que si cualquier cristiano posee fe, incluso tanto como un grano de mostaza, podrá mostrar los mismos milagros que mostró Jesús (as). Así, ciertamente usted me ha librado del problema al reunir a estos ciegos, sordos y discapacitados físicos. Ahora están presentes aquí y si posees alguna fe, aunque sea tan pequeña como un grano de mostaza, entonces concédeles la curación’. 

Hazrat Jalifatul Masih I (ra) continuó diciendo: ‘Los clérigos cristianos se quedaron asombrados por esta respuesta y algunos de sus sacerdotes más eminentes comenzaron a sacar a esos enfermos de allí. De esta manera, Al’lah otorga honor a Sus siervos cercanos en cada ocasión y les enseña tales respuestas a través de las cuales sus oponentes se quedan completamente atónitos’.”

Hay un incidente relacionado con la oposición hacia el Mesías Prometido (as) que tuvo lugar en Sialkot y Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), lo menciona de esta manera:

“El Mesías Prometido (as) viajó a Sialkot y los ‘maulwis’ (clérigos musulmanes) emitieron un edicto de que cualquiera que asistiera a la conferencia del Mesías Prometido (as) su matrimonio quedaría anulado. Sin embargo, la personalidad de Hazrat Mirza Sahib (as) era tan cautivadora que la gente ignoró por completo el edicto; por eso, los ‘maulwis’ colocaron gente a lo largo del camino para evitar que fueran a escucharle. También recogieron piedras para tirárselas a los que no desistieran de hacerlo y tenían la intención de sacar por la fuerza a la gente del lugar donde se iba a celebrar el discurso, para que no pudieran escuchar la conferencia. En ese momento, B.T Sahib era el inspector de esa ciudad y luego se convirtió en superintendente de la fuerza policial, aunque no sé qué cargo ocupa ahora. (Estas eran las circunstancias en el momento de narrar este incidente). Así, B.T Sahib era el responsable de supervisar este evento. Entonces, cuando la gente comenzó a gritar y a alborotarse, y comenzó a crear desorden, BT Sahib ya había escuchado la conferencia de Hazrat Sahib (as) y, en consecuencia, estaba asombrado porque su discurso estaba en contra de los ‘aryas’ (grupo religioso hindú y fanático) y los cristianos; incluso si Mirza Sahib (as) hubiera dicho que estaba en contra de los puntos de vista de los ‘maulwis’, incluso así no se podía hacer ninguna acusación contra el Islam. Lo que se dijo fue en contra de los cristianos y si era cierto probaba la veracidad del Islam. Por eso, ¿qué razón tenían los musulmanes para crear desorden? 

Entonces, a pesar de que era un oficial del gobierno, se puso de pie y se dirigió a los musulmanes diciendo: ‘Él afirma que el dios de los cristianos está muerto, así que ¿por qué os enfureceis? ¿No va eso a vuestro favor?’. Así que, esta es precisamente la manera en que nos tratan, (es decir, los oponentes). De ello se desprende que a ellos no les importaba si alguien de entre los musulmanes entraba en la fe de los ‘aryas’, por ejemplo, siempre y cuando no escuchara las palabras de Mirza Sahib (as)”.

 Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), afirma además:

“La realidad del asunto es que esta visión suya no es correcta, pero nosotros sí que nos vemos afectados si un musulmán cambia su fe”.

 El Mesías Prometido (as) solía decir a menudo en lengua persa:

“¡Oh corazón mío! Ten consideración hacia estas personas; porque, después de todo, afirman ser los amados de mi Profeta (sa)”.

Por consiguiente, sentimos dolor cuando cambian de fe o se desvían de la verdad.

En una ocasión, alguien le dijo al Mesías Prometido (as):

“Tengo una gran admiración por ti, aunque has cometido un gran error. El caso es que los ‘ulemas’ (eruditos) no escuchan lo que alguien dice, porque saben que si lo aceptan sería una forma de humillación para ellos y la gente diría que no pudieron pensar sobre ello ni se les ocurrió antes, y que otra persona entendió el asunto correctamente en su lugar. Por lo tanto, para hacer que estén de acuerdo con algo es necesario que uno haga que ellos sean los primeros en decirlo. Así que, cuando te diste cuenta de que Jesús (as) había fallecido, deberías haber invitado a algunos de los eruditos más destacados a una reunión y luego haberles presentado este tema; y además, deberías haber explicado que al creer que Jesús (as) está vivo, ello fortalece la posición de los cristianos. Posteriormente, causan daño al Islam al presentar acusaciones, ya que afirman que nuestro Profeta Muhammad (sa) ha fallecido y el fundador de su fe [Jesús (as)] está vivo en los cielos, por lo que es superior; de hecho, es Dios. Así pues, deberías haberles planteado esta pregunta y pedido una respuesta. Más tarde, los eruditos a los que hubieras invitado te habrían pedido una respuesta y entonces deberías haber dicho: ‘Bueno, el punto de vista que todos vosotros tenéis es el que es correcto; no obstante, mi opinión es que hay ciertos versículos (del Sagrado Corán) que prueban la muerte de Jesús (as)’. Los eruditos presentes habrían estado de acuerdo de inmediato y te habrían dicho que lo anunciaras, y te habrían apoyado’.” 

Este fue el método que este individuo propuso al Mesías Prometido (as), a fin de convencer a los eruditos para que estuvieran de acuerdo con él (as) y añadió lo siguiente:

“Del mismo modo, podrías haber dicho que los Hadices mencionan que el Mesías va a volver, pero si Jesús (as) ha fallecido, entonces qué significan esas Tradiciones. Ante esto, uno de los eruditos habría dicho que usted es el Mesías y de esta manera todos los demás eruditos habrían estado de acuerdo con ello”.

Al escuchar esta sugerencia, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Si mi proclama se debiera meramente al esfuerzo humano, entonces, sin duda, lo habría hecho de ese modo. Sin embargo, ello se debió al mandamiento de Dios y lo hice tal y como Dios me informó. Las estratagemas y los engaños se emplean en respuesta a las artimañas engañosas del hombre, pero las comunidades Divinas nunca tienen ningún miedo de los hombres. Este no es nuestro trabajo, sino el trabajo de Al’lah y Él es quien debe transmitir este mensaje”.

También tenemos el acontecimiento del eclipse de sol y luna, que es un incidente muy conocido en nuestra Yamat. Pues bien, un “maulwi” enemigo de la Comunidad, que quizá vivía en Guyurat, siempre decía que la gente no debe dejarse engañar por las afirmaciones de Mirza Sahib (as), ya que se encuentra registrado claramente en los hadices que una de las señales del Mahdi es que, en su época, el sol y la luna se eclipsarían en el mismo mes de Ramadán. Así que mientras el sol y la luna no se eclipsaran en el mismo  mes de Ramadán, no había que creer que sus afirmaciones fueran ciertas. Pero ocurrió que, aún estando en vida, se cumplió la profecía del eclipse de sol y luna. Entonces, uno de sus vecinos, que era un áhmadi, mencionó que cuando el sol se eclipsó, este ‘maulwi’ se puso nervioso, subió a su tejado y comenzó a caminar de un lado a otro, repitiendo: “Ahora la gente definitivamente se extraviará, ahora la gente seguro que se extraviará”. No comprendió que al aceptar a Hazrat Mirza Sahib (as), tras haberse cumplido la profecía, la gente, en vez de extraviarse, sería guiada. Asimismo, los cristianos de la época [del advenimiento del Santo Profeta (sa)] creían que se habían cumplido todos las señales mencionadas en sus escrituras anteriores; aunque, por otro lado, al oír la afirmación del Santo Profeta Muhammad (sa) decían que era una pura coincidencia y que un mentiroso estaba afirmando ser un profeta (Dios nos perdone). Del mismo modo, los musulmanes de hoy creen que los signos se están cumpliendo, pero ha sucedido que un mentiroso ha hecho la proclama. Esta es la condición de los musulmanes y lo sorprendente es que, por cierto, esto solo le ocurre a un supuesto mentiroso (Dios nos perdone) y no a una persona veraz (según ellos).

En cuanto al pasado del Mesías Prometido (as), Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), dice:

“Todo mal echa raíces gradualmente. Nunca se da el caso de que una persona se vaya a dormir siendo veraz y se despierte siendo el peor de los mentirosos. (Aunque según algunos, a pesar de que) nunca mintió sobre nadie, en cuanto ‘se despertó’, empezó a mentir sobre Dios. En consecuencia, examinemos la vida del Mesías Prometido (as) antes de su proclamación. 

Él anunció en numerosas ocasiones a los hindúes, sijs y musulmanes de aquí: ‘¿Podéis señalar alguna mancha sobre mi vida pasada?’. No obstante, nadie tuvo el valor de responder. De hecho, daban fe de su piedad. Por su parte, Maulwi Muhammad Hussain Batalvi -que llegó a convertirse en un acérrimo opositor suyo- atestiguó en sus publicaciones que la vida del Mesías Prometido (as) era pura y estaba libre de faltas. En sus periódicos, el padre del Sr. Zafar Ali Khan también dio testimonio de que en sus primeros años el Mesías Prometido (as) era un individuo virtuoso. Por tanto, ¿cómo podría ser que una persona que había sido intachable y virtuosa durante 40 años, cambiara completamente y se descarriara de la noche a la mañana? 

Los psicólogos están de acuerdo en que los defectos y las faltas morales se desarrollan con el tiempo, al contrario que un cambio inmediato en la moral de una persona. Por consiguiente, reflexionad sobre lo intachable, impecable y brillante que fue su pasado”.

Ahora, veamos cómo Dios el Altísimo ayudó al Mesías Prometido (as) y respecto a ello Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), manifiesta:

“La ayuda de Dios acompaña a Sus Profetas y nadie puede ser considerado como mensajero de Al’lah si no experimenta Su ayuda; y cuando la gente está a punto de acabar con la vida del profeta, la ayuda de Dios entra en juego y hace que Su profeta tenga éxito, al mismo tiempo que causa que las conspiraciones de sus adversarios se vean completamente frustradas. Pues bien, así fue la oposición contra el Mesías Prometido (as). Se urdieron varias conspiraciones para ejecutarlo; incluso se designaron personas para matarlo, pero sus maquinaciones se descubrieron y fracasaron. Se hicieron falsas acusaciones de intento de asesinato contra él, como la presentada por Martin Clarke. De hecho, alguien llegó a decir que había sido contratado por el propio Mesías Prometido (as). En este caso, el magistrado, pensando que nadie había capturado hasta entonces a ese pretendiente a ser el Mahdi y el Mesías, sería él quien lo hiciera. Aunque, al final, este mismo magistrado dijo que, en su opinión, se trataba de una acusación falsa y continuó repitiendo este argumento. Posteriormente, esa persona fue separada de los cristianos (que le habían traído como testigo falso) y puesta bajo la custodia del oficial de policía. Entretanto, ese individuo comenzó a llorar y confesó que había sido manipulado por los cristianos y, de este modo, Dios anuló por completo esta falsa acusación”.

De manera similar, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), nos explica:

“Maulwi Umaruddin Sahib Shimlavi es un misionero muy entusiasta de nuestra Yamat y cuenta un incidente propio de cómo se hizo musulmán áhmadi evaluando el mismo criterio. Recuerda que en Shimla, Maulwi Muhammad Hussain, Maulwi Abdur Rahman Siyah y otros estaban deliberando sobre cómo debían desafiar al Mesías Prometido (as). Por su parte, Maulwi Abdur Rahman Sahib dijo que como el Mesías Prometido (as) había anunciado que ya no participaría en debates, deberían publicar un anuncio para un debate; si respondía, entonces podrían decir que mintió, puesto que ya había publicado un escrito diciendo que ya no participaría en debates con nadie y ahora había aceptado tener un debate. Por otro lado, si no aceptaba el debate, entonces podrían simplemente protestar porque evitó el desafío. 

Al escuchar esto, Maulwi Umaruddin Sahib preguntó por qué era necesario todo eso, puesto que él mismo podía simplemente ir y matarlo, y poner fin al asunto. Al escuchar esto, Maulwi Muhammad Hussain Batalvi respondió: ‘Chico, ¿tú qué sabes? Lo hemos intentado todo’. Por lo tanto, se le ocurrió pensar a Maulwi Umaruddin Sahib que si Dios está protegiendo tanto a alguien, entonces tiene que vernir de Dios. (En ese momento, él era solo un niño, pero pensó que, si Dios Altísimo lo estaba protegiendo tanto contra todas las conspiraciones que se hacían contra él, entonces debía haber sido enviado por Al’lah).

Luego, cuando regresaba tras haber jurado lealtad y hecho el ‘Baiat’ a manos del Mesías Prometido (as), se encontró con Maulwi Muhammad Hussain Batalvi en la estación de tren y este le preguntó a dónde iba. Le respondió que acababa de volver de Qadián después de haber realizado el pacto de alianza (‘Baiat’). Maulwi Muhammad Hussain dijo que había resultado ser una persona muy malvada y dijo que escribiría a su padre, pero él contestó: ‘Maulwi Sahib, todo lo que ha sucedido ha sido por su culpa’. Por tanto, los oponentes intentan acabar con el amado de Dios Altísimo, pero sigue siendo salvado por Él; y Dios le ayuda con nuevos conocimientos y le honra en todos los terrenos.

De manera similar, Maulwi Muhammad Hussain Batalvi Sahib también afirmó que destruiría a Mirza Sahib (as). Él mismo había sido amigo de la infancia del Mesías Prometido (as). Al principio, se mantenía en contacto con él y elogiaba sus escritos. Aunque inmediatamente después de que el Mesías Prometido (as) hiciera su proclamación, Muhammad Hussain Batalvi dijo que él fue quien lo elevó a ese rango y que ahora sería él quien lo destruiría. Al mismo tiempo, los propios familiares del Mesías Prometido (as) anunciaron, y algunos incluso publicaron en los periódicos, que esa persona [refiriéndose al Mesías Prometido (as)] solo había hecho eso como una forma de ganar dinero y que no había que prestarle ninguna atención. Así, ellos intentaron poner al mundo entero en su contra”.

 A continuación, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), relata:

“Yo ya era lo suficientemente mayor como para recordar que muchos trabajadores conocidos como Kammi, en términos agrícolas, se negaron a trabajar en su casa, [o sea, los trabajadores se negaron a trabajar en la casa del Mesías Prometido (as), a pesar de que pertenecía a una familia de terratenientes]. Los partidarios de esto eran, de hecho, miembros de nuestra propia familia. Por consiguiente, tanto nuestra gente como los desconocidos querían eliminarlo y destruirlo por completo, aunque Dios dijo a Su siervo: 

‘Un profeta vino al mundo, aunque el mundo no lo aceptó; pero Dios lo aceptará y manifestará su verdad con poderosas señales’.

Un hombre solitario y desamparado se levantó en Qadián, donde el correo llegaba solo una vez a la semana, donde no había tan siquiera escuela primaria, donde la gente no tenía siquiera harina por valor de una sola rupia (moneda de la India); y esta persona no era ni un clérigo, ni poseía muchas propiedades, porque a pesar de que el Mesías Prometido (as) pertenecía a una familia respetable, no poseía una gran cantidad de propiedades como la realeza o la nobleza. Sin embargo, se puso en pie como un solo hombre ante el mundo y anunció desde el principio que Al’lah difundiría su mensaje por todos los rincones de la Tierra. Entonces, ¿puede hoy decir alguien que el nombre del Mesías Prometido (as) no ha llegado a los últimos rincones de la Tierra? De hecho, hoy en día, vemos que no hay ningún rincón del mundo donde el nombre del Mesías Prometido (as) no haya llegado”.

El propio Mesías Prometido (as) escribe:

“La falsedad de un mentiroso es suficiente para destruirlo. Toda iniciativa que sirva para probar la Majestad de Dios Altísimo y manifieste las bendiciones asociadas a Su profeta es una planta que ha sido plantada por la propia Mano de Dios y los ángeles la protegen. Así pues, ¿quién puede destruirla? 

 Recuerda, si mi Comunidad es un mero negocio como la gente ha dicho, entonces cualquier vestigio de ella será borrado. Por el contrario, si proviene de Al’lah -y con toda seguridad que es así-,  entonces, aunque el mundo entero se oponga, crecerá y florecerá, y los ángeles la protegerán, (si Dios quiere). Es más, incluso si nadie permanece conmigo y nadie me ayuda, tengo fe firme en que esta Yamat tendrá éxito, (si Dios quiere)”.

 ¡Qué Dios Altísimo nos permita honrar nuestra promesa de lealtad (‘Baiat’) hacia él y difundir su mensaje por todo el mundo!

¡Qué cosechemos las bendiciones y recompensas de Dios Altísimo!

¡Qué nunca seamos parte de la gente desleal, sino que nos contemos entre los que son leales!

¡Qué Dios Altísimo nos conceda esa capacidad!

Anunciaré ahora una página web que voy a lanzar hoy. Este es un medio más para difundir el mensaje del Mesías Prometido (as) a los rincones del mundo. Se trata de la página web de la Comunidad Musulmana Ahmadía en lengua kurda y es “islamahmadiyya.krd”. Esta página web será supervisada por el Dr. Ismail Muhammad Sahib, junto con un equipo formado por miembros de la yamat kurda. El objetivo de esta página web es dar a los lectores kurdos la oportunidad de conocer las creencias áhmadis leyendo sobre ellas en su propio idioma, por primera vez.

La página web estará principalmente en el “dialecto soraní” del kurdo, aunque también habrá algún material en el “dialecto badini”. Además, esta página web incluirá noticias, artículos, comentarios, libros, sermones de los viernes y una sección de vídeos. Asimismo, con la ayuda del comité de traducción de la lengua kurda, varios libros del Mesías Prometido (as) y otros de la Comunidad también estarán disponibles en dicha página. Por lo tanto, habrá libros del Mesías Prometido (as) y de Jalifatul Masih II (ra), junto con otra literatura de la Yamat, incluida “La filosofía de las enseñanzas del Islam”, “Jesús en la India”, “La necesidad del Imam”, “La verdad del Mahdi”, “Invitación al Ahmadíat”, “La institución del Jalifato” y otros títulos. Si Dios quiere, esta página web se lanzará después de la oración del viernes.

¡Qué Al’lah la convierta en una fuente de bendiciones!

Finalmente, me gustaría decir que sigan rezando en vista de la situación mundial.

¡Qué Dios salve al mundo de la destrucción, conceda sentido común a la gente y les permita reconocer a su Creador!

Resumen

del sermón de viernes 25 de marzo del 2022: ‘Propósito del advenimiento del Mesías Prometido (as) y lanzamiento del sitio web kurdo’

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que hace dos días fue 23 de marzo, que se conoce en la Comunidad Ahmadía como el Día del Mesías Prometido (as). Este fue el día en que se tomó el primer bai’at (promesa de lealtad) en su mano.

Su Santidad (aba) dijo que la Comunidad celebra Yalsas (reuniones) para conmemorar este día relatando el propósito del advenimiento del Mesías Prometido (as) que fue predicho por el Santo Profeta (sa) y acompañado de numerosos signos.

El propósito del advenimiento del Mesías Prometido (as)

Su Santidad (aba) dijo que con respecto al propósito de su advenimiento: el Mesías Prometido (as) dijo que Dios le encargó que defendiera el Islam en un momento cuando estaba siendo atacado por todos lados. De hecho, había unos 60 milliones musulmanes en la India, y se habían escrito 60 millones de libros contra la religión del Islam. Si Dios mismo no hubiera procurado los medios para su protección, el Islam habría sido borrado de la faz de la tierra. Sin embargo, Dios no permitió que esto sucediera, y de acuerdo con Su promesa, estableció los medios para la protección del Islam.

Su Santidad (aba) dijo que citaría varios escritos del Segundo Califa, Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad (ra) sobre el Mesías Prometido (as). Su Santidad (aba) dijo que escuchar estos incidentes puede ser beneficioso sólo si reflexionamos sobre ellos y los usamos como medio para fortalecer nuestra fe.

Respondiendo a una alegación

Su Santidad (aba) dijo que una de las alegaciones que se suelen plantear contra los profetas es que todo lo que dicen o enseñan se lo dice otra persona. Esta alegación también fue planteada contra el Santo Profeta (sa), mientras que las cosas enseñadas por el Santo Profeta (sa) no pudieron haber sido contadas a él por ningún otro hombre. Su Santidad (aba) dijo que la misma alegación fue planteada contra el Mesías Prometido (as).

Su Santidad (aba) dijo que se alegó que Maulvi Charagh Ali solía escribir sobre varios temas al Mesías Prometido (as) y éste los utilizó para escribir su libro Barahin-e-Ahmadiyya. Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad (ra) dice que es contradictorio pensar que Maulvi Charagh Ali tomara sus mejores puntos y los enviara a otra persona para que los publicara, en lugar de publicarlos él mismo. Además, si uno comparara los escritos del Mesías Prometido (as) con los escritos de Maulvi Charagh Ali, quedaría claro que no hay absolutamente ninguna similitud entre ambos. Maulvi Charagh Ali se limitó a recopilar referencias bíblicas en sus libros, mientras que el Mesías Prometido (as) presentó en sus libros conocimientos sobre el Islam que nunca habían salido a la luz en 1,300 años.

Cómo la oposición sirve a un propósito

Su Santidad (aba) citó a Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad (ra) quien relata que el Mesías Prometido (as) solía decir que le molestaba que la gente lo maldijera, pero también le molestaba que no lo hiciera, porque sin oposición, la Comunidad no prosperaría. Hubo varias ocasiones en las que surgió una oposición que causó desorden durante la época del Mesías Prometido (as), y la gente pensó que sería el fin de la Comunidad. Sin embargo, cada vez, frente a tal oposición, la Comunidad Ahmadía siempre salía de estas dificultades aún más fuerte. Su Santidad (aba) dijo que esto siempre ha sido así, y seguirá siendo así. Incluso hoy en día, los opositores y los hipócritas hacen todo lo posible, pero la Comunidad Ahmadía persistirá y se hará más fuerte.

Su Santidad (aba) dijo que a veces, cuando los oponentes dicen cosas encontra la Comunidad, la gente desea ver la realidad por sí misma y saber si hay algo de verdad en las afirmaciones. Una vez, durante la época del Mesías Prometido (as), un hombre de Rampur vino al Mesías Prometido (as) diciendo que deseaba jurar lealtad. El Mesías Prometido (as) se sorprendió y le preguntó cómo había llegado el hombre a saber de él, ya que no hay muchos miembros de la Comunidad en Rampur ni la Comunidad ha propagado ampliamente su mensaje allí. El hombre dijo que Maulvi Sanaul’lah le había dado un libro en el que había escrito en contra de la Comunidad Ahmadía y recogía varias referencias del Mesías Prometido (as). El hombre quiso comprobar las referencias de la fuente original, y al abrir los libros del Mesías Prometido (as) quedó asombrado por la forma en que había alabado y expresado su amor por el Santo Profeta (sa) y la forma en que había defendido el Islam. Esto cambió su corazón y decidió jurar lealtad al Mesías Prometido (as).

Ejemplo de la humildad del Mesías Prometido (as)

Su Santidad (aba) dijo que otra de las acusaciones que se hacen a los profetas es que a veces pueden ser severos. Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad (ra) explicó que un profeta nunca es severo por sí mismo, más bien es en defensa y protección de su fe. Por lo demás, cuando se trata de ellos mismos, los profetas adoptan la máxima humildad. Por ejemplo, una vez, mientras el Mesías Prometido (as) caminaba por Lahore, un hombre se acercó y lo empujó, sin embargo el Mesías Prometido (as) no permitió que los que estaban con él tomaran represalias. En cambio, el Mesías Prometido (as) dijo que debió hacerlo pensando que estaba defendiendo la verdad, porque los clérigos le habían adoctrinado con el pensamiento de que el Mesías Prometido (as) era falso. Por lo tanto, un profeta sólo defiende la fe y adopta la humildad cuando se trata de ellos mismos.

Su Santidad (aba) dijo que Dios mismo decide a quién honrar, y en esta época, el verdadero honor está asociado al Mesías Prometido (as). Dijo que clérigos como Maulvi Sanaul’lah sólo eran conocidos por su oposición al Mesías Prometido (as). Su Santidad (aba) dijo que lo mismo ocurre hoy en día, ya que los clérigos alcanzan prominencia y son conocidos cuando levantan sus voces en oposición al Ahmadíat.

Los intentos de deshonrar al Mesías Prometido (as) son contraproducentes

Su Santidad (aba) dijo que una vez Maulvi Muhammad Husain Batalvi lanzó falsas acusaciones contra el Mesías Prometido (as) debido a lo cual se programó una audiencia. Cuando el Mesías Prometido (as) llegó, el Capitán Douglas, el comisario adjunto, le ofreció al Mesías Prometido (as) una silla para sentarse. Maulvi Muhammad Husain Batalvi había tramado todo esto para intentar humillar al Mesías Prometido (as), por lo que le enfureció ver que el Mesías Prometido (as) era respetado y se le había ofrecido una silla. Así, Batalvi también exigió que le dieran una silla. Ante esto, el capitán Douglas le dijo severamente que no se le daría una silla. Así, aunque Batalvi quería humillar al Mesías Prometido (as), en realidad fue él quien fue humillado por Dios.

Su Santidad (aba) dijo que una vez el Mesías Prometido (as) tuvo un debate con algunos cristianos. Cuando los cristianos se dieron cuenta de que ninguno de sus argumentos funcionaba, idearon un complot por el cual trajeron a algunas personas ciegas, sordas y discapacitadas y cuando el Mesías Prometido (as) llegó, le exigieron que si afirmaba ser la segunda venida de Jesús, entonces debería curar a estas personas, tal como lo había hecho. Los musulmanes presentes se preocuparon, pero el Mesías Prometido (as) respondió que, según el Islam, Jesús (as) no curó físicamente a esas personas. Dijo que podía mostrar milagros similares a los mostrados por el Santo Profeta (sa). Si los cristianos creen que Jesús (as) curó físicamente a la gente, entonces la Biblia también dice que si uno posee la fe incluso tanto como una semilla de mostaza, entonces ellos también pueden curar a tales personas. El Mesías Prometido (as) dijo que los cristianos le habían facilitado mucho las cosas, y dijo que según sus propias enseñanzas, si tenían tanta fe como un grano de mostaza, entonces debían demostrarlo curando a estas personas que habían traído. Esta respuesta del Mesías Prometido (as) dejó a los cristianos sin palabras.

El apoyo de Dios Todopoderoso al Mesías Prometido (as)

Su Santidad (aba) dijo que una vez, una persona le dijo al Mesías Prometido (as) que los musulmanes sólo escuchan a sus clérigos, y si él quería propagar su mensaje, entonces debería haber invitado a estos clérigos y explicarles que Jesús (as) ha fallecido, y entonces también debería haber dado varias pruebas de la segunda venida de Jesús (as) y el advenimiento del Mesías Prometido (as). El Mesías Prometido (as) dijo que su misión no era una misión hecha por el hombre, y que Dios mismo se encargaría de su difusión y éxito.

Su Santidad (aba) dijo que también estaba el signo de los eclipses solares y lunares que se cumplieron como signos de la veracidad del Mesías Prometido (as). Fueron muchos los signos que se cumplieron, sin embargo los musulmanes dirían que aunque se cumplieron todos los signos predichos que acompañarían al Mesías de los últimos días, fue simplemente una cuestión de coincidencia que hubiera un pretendiente a ser el Mesías.

Su Santidad (aba) dijo que el Mesías Prometido (as) siempre contó con la ayuda de Dios. Hubo numerosas conspiraciones contra el Mesías Prometido (as) y también varias acusaciones falsas contra él. Sin embargo, Dios sacaba a la luz la falsedad de estas acusaciones. Una vez, mientras la gente estaba tramando cómo derrotar al Mesías Prometido (as) e ideó varios planes. Una persona, Maulvi Umaruddin, sugirió que no había razón para idear tan intrincados complots, que simplemente iría a matar al Mesías Prometido (as). Se le dijo que ya se habían intentado tales complots, pero sin éxito. Maulvi Umaruddin pensó que si se habían hecho tantos intentos, y aun así el Mesías Prometido (as) se había salvado, entonces debía ser veraz. Como resultado, fue a Qadian y juró lealtad al Mesías Prometido (as). Había muchos oponentes que deseaban eliminar al Mesías Prometido (as), pero de acuerdo con Su promesa, Dios se aseguró de que el Mesías Prometido (as) estuviera siempre protegido.

Su Santidad (aba) citó al Mesías Prometido (as) diciendo que una semilla plantada por Dios es protegida por sus ángeles. Si este movimiento hubiera sido iniciado por el hombre, entonces habría sido borrado, sin embargo si ha sido establecido por Dios, entonces permanecerá fuerte y se esforzará.

Su Santidad (aba) rezó para que cumplamos nuestro compromiso de lealtad y cosechemos las bendiciones de Al’lah al difundir el mensaje del Mesías Prometido (as). Que nunca seamos de los desleales.

Lanzamiento del sitio web en kurdo

Su Santidad (aba) anunció el lanzamiento del sitio web de la Comunidad Ahmadía en lengua kurda, que es un medio más para difundir el mensaje del Mesías Prometido (as). El sitio web incluye varios artículos, comentarios, vídeos, etc. También contiene literatura de la Comunidad, incluyendo escritos del Mesías Prometido (as) y de los Califas. Su Santidad (aba) dijo que lanzaría el sitio web después de las oraciones del viernes. Su Santidad (aba) rezó para que este sitio web sea una fuente de bendiciones.

Un llamamiento a la oración

Su Santidad (aba) volvió a hacer un llamamiento a la oración ante la situación actual del mundo. Que Al’lah el Todopoderoso salve al mundo de la destrucción, permita a la gente entrar en razón y reconocer a su Creador.

Resumen preparado por The Review of Religions

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