En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El propósito de todos los consejos que he escrito es inculcar el temor de Dios Todopoderoso en nuestra comunidad; para que merezca estar a salvo de Su ira, que ya se ha encendido en la tierra; y para librarla de la peste, que hace estragos estos días. La verdadera piedad es la que agrada a Dios (¡Ay, qué rara es la verdadera piedad!). Dios protege de la aflicción a los que adoptan la verdadera piedad, pero no lo hace de forma ordinaria, sino a través de una señal.

Cualquier necio y embaucador puede asegurar ser virtuoso, pero solo es verdaderamente piadoso aquel cuya virtud se establece por la señal divina. Cualquiera puede afirmar que ama a Dios, pero sólo aman a Dios aquellos cuya devoción la atestigua el cielo. Todos aseguran que su religión es verdadera, pero sólo es verdadera la religión de quien recibe la luz celestial en esta misma vida. Todo el mundo afirma que alcanzará la salvación, pero sólo declara la verdad aquel que contempla la luz celestial de la salvación en este mismo mundo. Haced, pues, lo posible para que Dios os envuelva en Su amor, para que estéis a salvo de las tribulaciones. Quien es piadoso, en verdad que será protegido de la peste al haber encontrado refugio en Dios. Adoptad, pues, la auténtica piedad. Sabéis bien lo que ha dicho Dios sobre la peste: es el fuego de la ira divina. Salvaos de este fuego. Quien me sigue con sinceridad y no muestra infidelidad, indolencia o negligencia, ni combina la virtud con el pecado, alcanzará la salvación. Sin embargo, el que marcha con indolencia, y no avanza firmemente en la piedad, o se postra ante el mundo, sucumbirá a las tribulaciones.

Mostrad una obediencia completa a Dios en todos los aspectos. Ha llegado el momento en el que todos los que se consideran miembros de mi comunidad han de sacrificar también sus riquezas por la causa de esta comunidad. Aquel que pueda entregar solamente un céntimo, deberá donar un céntimo al mes para los gastos de la comunidad. El que pueda entregar una rupia al mes deberá donar una rupia cada mes, pues aparte de los gastos de hospitalidad, los proyectos religiosos también requieren fondos sustanciales. Centenares de huéspedes acuden a nosotros y aún no disponemos de alojamientos adecuados debido a la escasez de fondos. Tampoco hay suficientes camas disponibles. La mezquita también requiere una extensión. Nuestros esfuerzos en la impresión gráfica y publicaciones son muy inferiores a los de nuestros adversarios. En comparación con las cincuenta mil revistas y diarios religiosos publicados por los cristianos cada mes, apenas somos capaces de producir un millar de ejemplares con regularidad. Por lo tanto, cada miembro de la comunidad tiene el deber de ayudar a tales proyectos de acuerdo con sus medios, para recibir a su vez la ayuda de Dios Todopoderoso. Es preferible una contribución mensual regular, aunque se trate solo de una pequeña cantidad, a la entrega de donaciones voluntarias seguidas de largos intervalos. La sinceridad de cada persona se puede determinar por su servicio. ¡Mis seres queridos! Ha llegado el momento de servir a la religión y ayudar en su causa. Valorad esta oportunidad, pues no volverá a aparecer. A quienes les corresponda el pago del Zakat, deberán enviar aquí sus contribuciones. Cada uno de vosotros deberá abstenerse de las frivolidades, y emplear su riqueza en esta causa. Mostrad lealtad en todas las circunstancias para que seáis bendecidos con la merced y con el Espíritu Santo, pues esta recompensa está destinada a quienes han entrado en esta comunidad.

La manifestación más sublime del Espíritu Santo se mostró a nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él. En ocasiones, el Espíritu Santo apareció a determinados profetas en forma de paloma, o en forma de vaca a otros profetas y avatares, o bajo distintas apariencias a otros. El Espíritu Santo no se manifestó en la forma de un ser humano hasta que no se produjo el advenimiento del hombre perfecto, es decir, nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él. Al aparecer el Santo Profeta, la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él, el Espíritu Santo también se manifestó ante él con apariencia humana, al ser él el hombre perfecto. Como esta poderosa manifestación del Espíritu Santo abarcaba toda la amplitud de los cielos y la tierra, la enseñanza del Santo Corán quedó salvaguardada del politeísmo.

En cambio, el Espíritu Santo se manifestó al fundador del cristianismo en una forma extremadamente frágil, es decir, la de una paloma; por lo que el espíritu profano, es decir, Satanás, obtuvo la victoria sobre esa religión. Exhibió su poder y fortaleza a semejanza de una serpiente gigantesca, y atacó al cristianismo. Esta es la razón por la cual el Santo Corán ha aludido al desvío del cristianismo como el más terrible de la tierra. Ha dicho que el cielo y la tierra podrían fragmentarse y caer en pedazos por el grave pecado cometido en el mundo de convertir a un ser humano en Dios y en hijo de Dios. El cristianismo ha sido mencionado y refutado al inicio del Corán, como se deduce del versículo,83 y 84, y también al final, como se deduce de lo siguiente:85

La parte media del Corán también menciona el mal de la fe cristiana como se desprende del versículo:86

Así pues, según el Corán, desde su creación, nunca había proliferado tanto en el mundo el culto a las criaturas y la falsedad . Por esta razón se invitó exclusivamente a los cristianos, y no a otros politeístas, a un duelo de oración. No es difícil entender por qué el Espíritu Santo apareció en épocas anteriores bajo la apariencia de pájaros y otros animales. Sin embargo, quiero señalar que esto apuntaba al hecho de que la naturaleza de nuestro Profetasa era tan excepcional que obligó, por así decirlo, al Espíritu Santo a aparecer ante él con la forma de ser humano.

¿Por qué flaqueáis siendo discípulos de tan magno Profeta? Mostrad un ejemplo de lealtad y pureza capaz de asombrar incluso los ángeles en el cielo, para que sean invocadas las bendiciones sobre vosotros. Aceptad la muerte para que se os conceda la vida. Desprendeos de las pasiones egoístas para que Dios penetre en vuestro interior. Cortad totalmente [los lazos terrenales] por un lado, para establecer una relación sólida [con el cielo] por otro lado. Que Dios os ayude.

Termino aquí rogando a Dios para que mis enseñanzas os resulten beneficiosas y para que podáis experimentar una transformación profunda en vuestro interior, capaz de convertiros en estrellas de esta tierra, para que la tierra se ilumine con la luz que hayáis recibido de Dios. Amén. Amén.