
Allahumma innee as’aluka hubbaka wa hubba man-yuhibbuka wal `amal-alladhee yu-ballighu-nee hubbaka:
Allahum-maj`al hubbaka ahabba ilayya min-nafsee, wa ahlee, wa minal maa’il-baaridi
¡Oh Al-lah! Te suplico que me concedas Tu amor y el amor de los que Te aman y la acción que me puede llevar a conseguir Tu amor. Y haz que mi amor por Ti sea más querido que yo mismo, mi familia y el agua fría (y refrescante). (Tirmidhi Kitab-ud-Da`waat)
Esta gran oración del Santo Profeta (sa) (anteriormente de Hadrat Dawood (as)), demuestra su amor intenso por Dios el Todopoderoso y su fuerte deseo de continuar estando lo más cerca posible de su amado- Al-lah.
El amor especial de Dios por su amado Profeta (sa) es, a su vez, manifestado en este verso del Santo Corán (3:32):
Di: “Si amas a Al-lah, sígueme: entonces Al-lah te amará y perdonará tus pecados.”
Por tanto, para ganar el amor de Dios, es nuestra obligación seguir al Santo Profeta (sa) y repetir la oración anterior lo más frecuentemente posible.
-
Otros acontecimientos que ocurrieron después de la ‘Batalla de Badr’: la historia de Hazrat Abul Al-Aas (ra) y Hazrat Zeinab (ra), la ‘Batalla de Sawiq’, el primer ‘Eid ul Adha’, el ‘nikah’ de Hazrat Fátima (ra) y Hazrat Ali (ra) y otra petición de oraciones por el conflicto israelo-palestino
Hazrat Mirza Masrur Ahmad
Jalifa de la Comunidad Musulmana Ahmadía
