Sacrificio financiero y verdadera rectitud: Waqfe Yadid 2026
Sermón del viernes 09 de enero de 2026.
Después de recitar el Tashahud, el Ta‘awuz y la sura Al-Fatihah, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) recitó el versículo 93 de la sura Aal-e-´Imran y declaró:
La traducción del versículo recitado es: “Jamás alcanzaréis la piedad a menos que gastéis de lo que amáis; y Al’lah conoce con seguridad cualquier cosa que deis”
En el comentario de este versículo, Hazrat Jalifatul Masih I (ra) ha escrito que en la sura Al-Baqarah, donde comienza el primer ruku’ en el Sagrado Corán, se menciona lo siguiente con respecto a los justos:
[Árabe]
En otras palabras, gastan de lo que Dios les ha dado. Esto se menciona en el primer ruku’. Además, en este capítulo se ha hecho gran hincapié en varias ocasiones en el gasto en la causa de Dios. Por lo tanto, nunca alcanzaréis la verdadera rectitud hasta que gastéis vuestra riqueza. Además, dice que, en mi opinión, el significado de:
[Árabe]
“De lo que amáis” es la riqueza, porque Dios Altísimo dice:
[Árabe]
“Y sin duda, el humano ama las riquezas”. Por lo tanto, para alcanzar la verdadera rectitud, es necesario gastar aquello que más apreciáis: vuestra riqueza.
El Mesías Prometido (as) también ha hablado sobre este tema en varias ocasiones. En un pasaje, dice: “No debéis enamoraros de la riqueza”. Dios Altísimo declara:
[Árabe]
“Nunca alcanzaréis la rectitud a menos que gastéis de lo que amáis”. El Mesías Prometido (as) afirma además: “Nadie puede afirmar haber realizado una virtud gastando algo inútil y sin valor. La puerta de la rectitud es estrecha. Por lo tanto, tened presente que nadie puede entrar en ella gastando lo que no tiene valor. La razón de ello es que se ha declarado claramente en el Sagrado Corán:
[Árabe]
Es decir, hasta que no gastéis vuestras cosas más queridas y preciadas, no podréis alcanzar el estatus de ser amado y honrado. Si no deseais enfrentaros a dificultades y alcanzar la verdadera rectitud, ¿cómo podéis entonces tener éxito y prosperar?”.
Por lo tanto, hay quienes, en ocasiones, obtienen pingües ingresos, pero en términos de sacrificios económicos no están al mismo nivel que los ahmadíes que ganan un salario medio. Esas personas deben recordar que Dios Altísimo dice que el verdadero sacrificio consiste en gastar en Su causa aquello que más se ama. Solo entonces podréis obtener el placer de Dios Altísimo y convertiros en receptores de Sus bendiciones.
Dios Altísimo no solo ha mencionado una o dos veces el gasto en la causa de Dios, sino que lo ha hecho en múltiples ocasiones a lo largo del Sagrado Corán. Por ejemplo, en un pasaje, Dios Altísimo dice:
[Árabe]
“Y gastad por la causa de Dios, y no os precipitéis a la perdición con vuestras propias manos, y haced el bien; ciertamente, Dios ama a los que hacen el bien”. Por lo tanto, a veces, no gastar en el camino de Dios conduce a la ruina. Por un lado, está la afirmación de que hemos aceptado al Imam de la Época, que somos quienes cumplimos la profecía del Santo Profeta (sa) y que, de acuerdo con su profecía, hemos entrado en la Comunidad del Mesías Prometido (as). Por otro lado, en ocasiones, existe reticencia a realizar sacrificios económicos. Esto no está bien. En términos generales, la Comunidad presta mucha atención a este asunto, pero algunas personas, especialmente aquellas a quienes Dios Altísimo ha concedido una gran capacidad financiera, a veces se da esta actitud.
Es por la gracia de Dios Altísimo que la mayoría de la Comunidad participa en los sacrificios financieros con gran alegría, pero, como he mencionado, hay algunos que se muestran reacios a ello. Esas personas deben tener presente esta exhortación de Dios Altísimo: que gastar la riqueza en el camino de Dios es esencial. De hecho, entre los que ganan más, hay algunos que participan en diversos programas [de la Comunidad] y lo hacen generosamente. Sin embargo, también me gustaría mencionar al respecto que algunos de ellos no pagan su Chanda obligatoria -como su Hissa Amad [contribución prescrita basada en los ingresos]- en la proporción correcta, ni lo hacen con regularidad. Esas personas deberían evaluarse a sí mismas.
Dios Altísimo afirma en el Santo Corán:
[Árabe]
“¡Oh, gente! Creed en Dios y en Su mensajero, y gastad en el camino de Dios de lo que Él os ha hecho herederos. Y aquellos de vosotros que creéis y gastáis tendréis una gran recompensa”. Por lo tanto, Dios Altísimo ha prometido una gran recompensa a quienes gastan en Su camino.
Del mismo modo, Dios Altísimo dice:
[Árabe]
“¿Y por qué no gastáis en el camino de Dios, cuando a Dios pertenece la herencia de los cielos y de la tierra?”. Es decir, todo lo que una persona posea en este mundo material, al final lo dejará atrás y morirá, y pasará a ser propiedad exclusiva de Dios. Nada permanece en posesión de una persona. Incluso la herencia se distribuye, y si los herederos no son justos, la malgastan. Al final, nada permanece en sus manos, ni en este mundo ni en el Más Allá. Por lo tanto, uno debe temer a Dios y gastar por Su causa; entonces Dios Altísimo lo bendice y también protege a las generaciones futuras.
De manera similar, Dios, el Altísimo, dice en otra parte del Sagrado Corán:
[Árabe]
“Temed a Dios lo mejor que podáis, escuchad, obedeced y gastad en Su causa; será bueno para vosotros mismos. Pues quienes se libran de la avaricia de su propia alma, sepan que son ellos los que serán bienaventurados”. Por lo tanto, Dios Altísimo ha declarado que la mezquindad y la avaricia no son correctas. Si uno desea convertirse en destinatario de los favores de Dios, debe gastar en Su camino. Del mismo modo, hay innumerables versículos en el Sagrado Corán que nos instan a gastar nuestra riqueza en el camino de Dios Altísimo.
En esta época, como ha afirmado repetidamente el Mesías Prometido (as), se necesita riqueza para propagar la religión, para expandir las obras religiosas y para propagar el Islam, y es por ello que debéis gastar de vuestra riqueza para ello.
También hay que recordar que aquellos que gastan su riqueza en aras de la religión, como he explicado a través del versículo, no solo se benefician a sí mismos, sino que toda la nación se beneficia. Por lo tanto, nuestra compasión por la nación y nuestra compasión por la humanidad nos obliga a gastar en el camino de Dios, gastando de manera que se ayude a las personas y se contribuya a la propagación del Islam.
Los Hadices también contienen muchos ejemplos en los que el Santo Profeta (sa) exhortaba a la gente a hacer sacrificios económicos. Se narra de Hazrat Hasan (ra) -este es un Hadiz Qudsi- que el Santo Profeta (sa) dijo, transmitiendo las palabras de Dios:
“¡Oh, hijo de Adán! Deposita tu tesoro en Mí y siéntete seguro. No habrá temor a que se queme con el fuego, ni a que se hunda en el agua, ni a que sea robado por un ladrón. El tesoro que guardo Conmigo, te lo devolveré íntegramente el día en que más lo necesites”.
Así pues, esta es la promesa de Dios Altísimo: si gastáis en el camino de Dios, Dios os devolverá la riqueza íntegramente. Dios Altísimo también dice en el Sagrado Corán:
[Árabe]
“Y cualquier riqueza que gastéis, os será devuelta en su totalidad y no seréis agraviados”. En otros lugares, también se afirma que se devolverá muchas veces. Estas son, pues, las formas en que Dios Altísimo recompensa a quienes gastan en Su camino.
Hoy en día tenemos la suerte, como he mencionado anteriormente, de que la mayoría de los ahmadíes han comprendido esta realidad. Gastan abundantemente en el camino de Dios. Hubo ejemplos similares de este tipo de gastos incluso en la época del Mesías Prometido (as). De hecho, al ser testigo de esto, comentó una vez que le sorprendía cómo personas pobres hacían sacrificios tan grandes por motivos religiosos.
Hoy en día se da la misma situación. En general, un gran número de ahmadíes comprenden muy bien que deben gastar en el camino de Dios Altísimo. Son muy conscientes de ello. He observado que la mayoría de los pobres o de los que pertenecen al grupo de ingresos medios hacen grandes sacrificios, porque entienden que Dios Altísimo les devolverá esa riqueza o que serán los destinatarios de las bendiciones de Dios. ¿Cómo sucederá esto? Solo Dios lo sabe, pero se les concederá en este mundo y en el siguiente. El hecho es que, en el Más Allá, Dios Altísimo se lo devolverá en forma de recompensa, lo incluirá en su retribución, y estos sacrificios se convertirán en un medio para elevar su rango.
Luego, en otro Hadiz, el Santo Profeta (sa) dijo que quien dé aunque sea un solo dátil en el camino de Dios con ganancias puras -Dios solo acepta lo que es legal-, Dios aceptará ese dátil con Su mano derecha y lo seguirá aumentando hasta que se convierta en una montaña. El Santo Profeta (sa) dio el ejemplo de que, al igual que uno de vosotros cría a un ternero hasta que se convierte en un animal grande, de la misma manera, vuestra riqueza seguirá creciendo si la entregáis en el camino de Dios. Sin embargo, la condición es que la riqueza debe ser pura. No debe ser que se haya obtenido por medios ilícitos, o que los ahorros se hayan acumulado mediante métodos ilegales y luego se hayan entregado como Chanda. ¡No! Más bien, solo cuando la riqueza es pura, Dios Altísimo la acepta.
Luego, se menciona en un Hadiz que el Santo Profeta (sa) dijo: “En el Día del Juicio, hasta que se complete el juicio, aquellos que gastan en el camino de Dios permanecerán bajo la sombra de la riqueza que gastaron”. Por lo tanto, incluso en el Día del Juicio, los sacrificios económicos -siempre que se ofrezcan con buenas intenciones y procedan de una riqueza legal- se convierten en un medio para atraer y obtener la gracia de Dios Altísimo. Como he dicho anteriormente, los miembros de la Comunidad comprenden este asunto, porque Dios Altísimo ha declarado que los sacrificios económicos de aquellos que siguen el camino de la rectitud son aceptados, y que después Dios Altísimo les recompensa abundantemente. La mayoría de los miembros de la Comunidad intentan actuar en consecuencia. Dios Altísimo afirma en un pasaje del Sagrado Corán:
[Árabe]
“Mas quien tema a Al’lah, sepa que Él le abrirá un camino de salida, y le proporcionará de donde no espera. Pues quien pone su confianza en Al’lah, sepa que Él le es suficiente. En verdad, Al’lah cumplirá Su objetivo. Al’lah ha fijado una medida para todo”.
El Mesías Prometido (as) afirma: “Debemos recordar siempre cuánto hemos progresado en rectitud y pureza. El criterio para ello es el Corán. Dios Altísimo también ha dado una señal entre las señales de una persona justa, que Dios Altísimo libera al justo de los asuntos desagradables del mundo y Él mismo se convierte en el garantizador de sus asuntos, como Él ha dicho:
[Árabe]
“Quien teme a Dios Altísimo, Dios Altísimo le abre un camino para salir de todas las dificultades”. Los que se sacrifican por Dios Altísimo solo pueden ser aquellos que temen a Dios Altísimo y que se sacrifican por Él. Cuando lo hacen, ya no se preocupan por cómo se satisfarán nuestras necesidades o cómo se cubrirán nuestros gastos. Dios Altísimo, sigue creando medios para ellos.
El Mesías Prometido (as) afirma: “Dios Altísimo, les proporciona una salida a todas las dificultades y les concede provisiones que ni siquiera pueden imaginar”. Luego, en otro lugar, el Mesías Prometido (as) afirma: “Dios Altísimo, protege de las adversidades a aquellos que se sacrifican por Él y a aquellos que caminan por la rectitud”. Y continúa diciendo: “Aquellos para quienes Dios Altísimo se convierte en su Guardián se salvan de los dolores del mundo (se salvan de las dificultades y las penurias) y entran en una vida de verdadero confort y tranquilidad. Para ellos es la promesa de Dios Altísimo:
[Árabe]
“Quien adopta la rectitud, Dios Altísimo, por Su gracia, lo libera de toda calamidad y sufrimiento y le concede provisiones que ni siquiera pueden imaginar”.
Del mismo modo, en un lugar, el Mesías Prometido (as) también afirmó: “Aquellos que depositan su confianza en Dios Altísimo y se inclinan hacia Él nunca se echan a perder”. Continúa: “Dios Altísimo es el verdadero Proveedor. La persona que deposita su confianza en Él nunca puede quedarse sin Su providencia. Él (es decir, Dios Altísimo) provee de todas las formas y desde todos los lugares a quien confía en Él. Dios Altísimo afirma que ‘aquel que confía en Mí y pone su fe en Mí, haré que llueva provisión sobre él desde los cielos y la haré brotar de debajo de sus pies’. Por lo tanto, todas las personas deben depositar su confianza en Dios Altísimo”.
Del mismo modo, el Mesías Prometido (as) ha dado muchos consejos en diversos lugares y también ha explicado el comentario de este versículo.
Es una gracia especial de Dios Altísimo que los miembros de la Comunidad comprenden este asunto. Son aquellos que ofrecen sacrificios por la Comunidad, y también son aquellos que son testigos de las manifestaciones de la gracia de Dios Todopoderoso. Cada año encontramos innumerables ejemplos en todo el mundo.
Dado que en este momento voy a hablar en relación con Waqf-e-Yadid, presentaré algunos ejemplos de aquellas personas que hicieron donaciones para Waqf-e-Yadid y a quienes Dios Altísimo bendijo, o aquellos que tenían tal certeza y fe en Dios Altísimo que, si ofrecían sacrificios, Dios Altísimo satisfaría sus necesidades.
Como también he dicho anteriormente, el espíritu de sacrificio es muy fuerte entre las personas con ingresos medios o bajos, y son sus ejemplos los que se presentan ante nosotros.
Hay una comunidad local en Indonesia llamada Pangir. Hay una señora allí, Tahira Sahiba. Dice: “Era profesora a tiempo parcial, mi salario era muy bajo” Al final del ejercicio financiero de Waqf-e-Yadid, recibí un mensaje del secretario nacional Sahib en el que me informaba de que mi promesa de donación de 130.000 rupias seguía pendiente. Solo tenía ese dinero conmigo, que había ahorrado para poner en marcha un pequeño negocio” (tenía esa cantidad consigo, pero la había guardado para sí misma). Dice que “tenía un conflicto de intereses en mi corazón, pero al final deposité mi confianza en Dios y doné todo lo que tenía a Waqf-e-Yadid. A partir de entonces, Dios Altísimo me bendijo de tal manera que, inesperadamente, recibí una bonificación de la escuela, que necesitaba urgentemente. Junto con esto, también recibí la buena noticia de que mi nombre había sido incluido entre los beneficiarios de las subvenciones del gobierno”. Dice: “Ni siquiera pude dar las gracias como es debido a Al’lah Todopoderoso por este trabajo mío que se completó de inmediato, ya que durante ese mismo tiempo también se emitió mi número de registro de profesora, que llevaba años esperando”. Dice: “Estoy convencida de que esta gracia de Dios Altísimo se produjo debido a la importancia de mi Chanda”.
Kenia es un país del este de África. Hay miles de kilómetros entre Indonesia y Kenia, pero la mentalidad y la actitud de los miembros, por la gracia de Dios Altísimo, es la misma en todas partes. Escuchen cómo Dios Altísimo también los bendice.
El Amir de la comunidad de Kenia ha escrito que un misionero local detalla la historia de una mujer que realiza contribuciones económicas con regularidad a pesar de no tener ingresos fijos. En circunstancias tan difíciles, existe una gran necesidad de dinero y un gran amor por él, por lo que gastar la propia riqueza en tal situación equivale a arrancarse el corazón o extraerse el hígado, tal y como ha detallado el Mesías Prometido (as). En cualquier caso, escribe que la mujer había fijado su promesa para Waqf-e-Yadid en 400 chelines para ese año, que pagó en su totalidad diciendo que era todo el dinero que tenía y que se volvía con las manos vacías. Pero fíjense cómo respondió Dios Altísimo (como Él dice): “Os concedo provisiones de fuentes que ni siquiera podéis imaginar”. Dios Altísimo no la dejó con las manos vacías. Cuando mencionó que se había quedado con las manos vacías, Dios Altísimo declaró: “No te dejaré con las manos vacías”. Unos días más tarde, recibió un total de 1,400 chelines de su hija, con una nota en la que le decía que quería que su madre utilizara esa cantidad para cumplir con la contribución prometida y que gastara el resto en necesidades personales. Después de esto, llamó su yerno. Es costumbre allí que el dinero de la dote se entregue a los padres de la novia después del matrimonio. Así pues, le envió dos vacas valoradas en 90,000 chelines. Y eso no fue todo. Dice que “solo contribuí con 400 chelines, pero Dios Altísimo me bendijo a cambio de maneras extraordinarias y sorprendentes; me bendijo desde lugares de los que no esperaba recibir nada. Entonces, de la manera más inesperada, empezó a recibir dinero en efectivo y regalos, además de otros artículos necesarios, de sus hijos y familiares”. Expresó su gratitud a Dios Altísimo y explicó que esto transformó su fe en la convicción de que era el resultado de las bendiciones de las contribuciones económicas. Tales sacrificios en el camino de Dios no solo obtienen las bendiciones de Dios, sino que también aumentan la fe de quienes lo presencian.
Guinea-Conakry es otro país de África. El misionero escribe que una mujer de un pueblo de la región de Kundya prometió donar 150,000 francos. Aunque pueda parecer una gran cantidad, la moneda de allí tiene muy poco valor, por lo que en realidad se trata de una cantidad pequeña. En cualquier caso, escribe que, a finales de año, nuestro misionero local fue a su pueblo para recoger contribuciones económicas de la gente. Cuando llegó allí, ella había salido al mercado a vender algunas verduras. Como el tiempo era escaso, el misionero local fue a encontrarse con ella al mercado. Él le recordó la promesa que ella había hecho y que aún estaba pendiente de cumplir. La mujer dijo, con gran dolor en su voz, que en este momento no tiene nada con qué cumplir su promesa. La mujer le dijo al misionero local que siguiera su camino por ahora y que ella sin duda cumpliría su promesa. Ahora, fíjense cómo ha progresado la fe de esta mujer que se ha convertido al islam y se ha hecho ahmadí: no intentó evadir su deber diciéndole a la persona que se fuera porque no tenía nada. Más bien, dijo: “ahora mismo no tengo nada, pero tan pronto como sea posible prepararé algo y te daré la cantidad”.
En cualquier caso, nuestro misionero local continuó recaudando fondos en el pueblo vecino. Una vez que terminó allí, regresó a esta ciudad y volvió con la mujer. Ella le entregó 100,000 francos y le explicó que eran todas las ganancias de su día, que estaba gastando en nombre de Dios Altísimo. Explicó que no se había preparado ninguna comida especial en casa durante varios días y que, durante los últimos días, los niños habían estado comiendo alimentos muy sencillos. Tenía la intención de que, independientemente del dinero que ganara hoy, intentaría darles a sus hijos algo especial, pero le dijo al misionero: “Como usted también ha explicado, y yo también he experimentado, la riqueza que se gasta en lo que uno ama nunca se desperdicia. Dios Altísimo provee a sus siervos con cosas que ni siquiera pueden imaginar. Esto es exactamente lo que yo también tengo presente: que mi sacrificio no será en vano y por eso hoy os entrego todo esto”.
El misionero local relata que él seguía allí cuando la mujer recibió una llamada telefónica. Era su hijo diciendo que “tengo algunas cosas que necesito entregarte, ¿podrías reunirte conmigo en tal lugar para recogerlas?”. La mujer fue a encontrarse con su hijo y él le dio 500,000 francos, diciéndole que se los daba para los gastos de la casa. La mujer regresó muy contenta y apenas había comenzado a explicar lo que había sucedido cuando su teléfono volvió a sonar. La llamada era de su otro hijo, que vive en otra ciudad, pero estaba cerca y le explicó que no podía ir a verla porque solo estaba de paso. Así, él le pidió que fuera a verlo diciendo que tenía un regalo para ella.
Cuando ella fue a verlo, él también le dio 300,000 francos a su madre, diciéndole que era para los gastos de la casa. Ella regresó y comenzó a explicar que esto no era solo una gracia de Dios Altísimo que había presenciado, sino que también era un medio para elevar su fe y fortalecer su convicción de que Dios Altísimo le había bendecido por su dedicación al camino de la Comunidad, demostrándole que esta Comunidad era verdadera (así, de esta manera, Dios Altísimo fortalece la fe de las personas), y los sacrificios que hacemos en el camino de Dios Altísimo ciertamente encuentran aceptación en Él. Dice: “Doné 100,000, pero Él los devolvió multiplicándolos varias veces”.
También hay un relato de un miembro sincero llamado Ali Baig Sahib, de un pueblo llamado Uktao, situado en Kazajistán. Es muy regular en sus contribuciones y se asegura de pagar cada mes a tiempo. Durante un tiempo, debido a circunstancias, no pudo hacer contribuciones financieras. Esto continuó hasta que finalizó el año fiscal de contribuciones obligatorias y de Waqf-e-Yadid, sin poder realizar ningún pago.
Estaba extremadamente preocupado y, un día después de la oración del viernes, comenzó a explicar que había acumulado grandes deudas, lo que provocó que los bancos cerraran sus cuentas y que, por eso, no podía realizar sus contribuciones financieras. Dice: “Estaba rezando para que Dios Altísimo me concediera Su gracia”. Continúa: “Uno de los altos cargos de la empresa en la que trabajo me dio una generosa bonificación que esperábamos desde hacía un año, pero que no acababa de materializarse”. Por la gracia de Dios, con esta bonificación, pudo saldar sus deudas y cumplir con sus promesas de contribuciones financieras. Ali Baig Sahib dice: “Tengo plena convicción de que esta bendición fue para que pudiera cumplir mi promesa de Chanda”.
Otro incidente que detalla cómo Dios Altísimo no se queda con un préstamo, sino que bendice a las personas de formas inesperadas, proviene de Australia, donde el Emir de la Comunidad comparte un incidente. Son incidentes de diferentes países, pero son muy similares.
Escribe que hay un miembro de Gold Coast que ya habido cumplido su promesa para Waqfe Yadid de $1,000. El Emir escribe que le llamó la atención y le pidió que realizara un mayor sacrificio financiero en este programa. Por lo general, no solo quienes tienen mucha riqueza, sino incluso quienes tienen un nivel ligeramente superior de ingresos, no hacen los sacrificios que deberían. Pero hay algunas personas que sí ofrecen sacrificios financieros, tal como lo hizo esta persona. Aunque no tienen el mismo estándar de sacrificio que poseen los miembros más pobres, terminan haciendo buenos sacrificios.
En cualquier caso, estoy narrando el ejemplo de aquellas personas que viven en condiciones relativamente mejores y que hacen sacrificios. Esta persona había prometido $1,000 y pagó su promesa. Cuando se le pidió que aumentara la cantidad, aportó $6,000 más, además de los mil que había aportado antes, sumando $7,000. Al día siguiente, llamó para informar que su esposa había recibido una llamada de su compañía de seguros, informándole de una reclamación en trámite desde hacía tiempo, de la que ni siquiera estaban al tanto, y que recibirían un reembolso de $12,000. El hombre explica: “Yo había hecho una contribución de 6,000 dólares y en dos días Dios Altísimo la había duplicado y me la había devuelto, otorgándomela de un lugar que no esperaba en absoluto”.
El misionero de Guinea-Bissau relata también un incidente que describe una manifestación de la ayuda de Dios que llegó de forma inesperada. Escribe que un ahmadí sincero, Abu Zaniyah Sahib, vivía en el extranjero. No había podido encontrar un empleo adecuado durante un largo período, por lo que se encontraba bajo una gran presión financiera. Es fácil imaginar la condición de una persona que vive lejos de casa, sin empleo y con dificultades económicas. Si en ese momento recibe alguna riqueza, la apreciaría muchísimo y la gastaría para sí mismo.
Sin embargo, observad el estado de estas personas sinceras. Afirma que durante este mismo período, la Comunidad lanzó una petición de donación. En respuesta a esta petición, Abu Zaniyah ofreció un sacrificio en la causa de Dios Altísimo y dio todo lo que tenía. Aunque no poseía una cantidad significativa en ese momento, y todo lo que tenía era muy preciado para él, lo dio en la causa de Dios. En cualquier caso, Dios Altísimo aceptó pronto su sacrificio. Apenas había pasado una semana desde el pago del Chanda, recibió una llamada telefónica de una empresa informándole que lo contratarían sin entrevista. Ya había presentado una solicitud, pero le dijeron que no necesitaba entrevista, que debía venir y empezar a trabajar. Abu Zaniyah Sahib relata que esta fue la bendición del sacrificio realizado por la causa de Dios Altísimo y un cumplimiento práctico de Su promesa de ayuda, ya que Dios Altísimo concede con creces, y la otorga de una manera tan inesperada que ni siquiera la esperaba.
El misionero encargado de Rusia escribe que Ikram Jan Sahib es un miembro sincero. Afirma que el mes pasado envió su Chanda y expresó, de manera muy sentida, que durante los últimos dos meses no había podido pagar y que se había sentido muy angustiado por haber estado privado de la oportunidad de hacer un sacrificio en el camino de Dios Altísimo. Observen que estos son nuevos ahmadíes que viven en áreas remotas, pero cuán profundo es su anhelo de ofrecer sacrificios financieros, porque están convencidos de que es a través de estos sacrificios que las bendiciones de Dios Altísimo descienden sobre ellos. Dice: “Estuve rezando mucho”. La gente reza por sus negocios, pero si a él le preocupaba la riqueza, era únicamente para pagar su Chanda. Añade: “Recé profusamente para que Dios Altísimo me ayudara a no quedar privado de esta bendita oportunidad y a no ser privado de la oportunidad de hacer un sacrificio en el camino de Dios”. Un día, camino a la oficina, volvió a orar fervientemente a Dios para que recibiera pronto su salario (allí, a veces, los salarios suelen retrasarse) para poder pagar su Chanda. Dice que, al llegar a la oficina, inesperadamente, recibió su salario ese mismo día. Inmediatamente pagó su Chanda y expresó su gratitud a Dios Altísimo por no haber sido privado de la oportunidad de realizar sacrificio.
Desde la India, el inspector de Waqf-e-Yadid escribe que en una comunidad visitaron a un hombre que tenía un saldo pendiente de 16,000 rupias en su Chanda de Waqf-e-Yadid. Tenía que pagar una cuota esencial para un asunto en particular, para el cual había reservado esta cantidad. A nuestra llegada, dijo: “la cuota que debo pagar se gestionará; la pagaré más tarde. Como mi Chanda está pendiente y vosotros habéis venido a verme, primero les pagaré la cuota pendiente”. Le dijimos que se encontraba en una situación difícil y que en ese momento debería pagar la mitad y el resto después. Respondió: “Primero hay que pagar lo que se debe a Dios Altísimo; en cuanto a los asuntos restantes, si Dios Altísimo quiere, hará arreglos mejores. Si actúo con rectitud y pongo mi confianza en Dios, Dios Altísimo creará mejores medios”. Más tarde, les informó por teléfono que una suma de dinero que había estado retenida durante bastante tiempo, y que no esperaba recibir tan pronto, había sido liberada repentinamente. Así, Dios Altísimo, mediante las bendiciones del Chanda, satisfizo todas sus necesidades. Dijo: “Mi fe también se fortaleció y fui testigo de cómo Dios Altísimo trata a quienes hacen sacrificios”.
Guadalupe es un país de Sudamérica. Allí hay un joven recién convertido llamado Jeremy Yaden. Tiene 28 años y todavía es estudiante. Además de sus estudios, también trabaja a tiempo parcial. Es un país pobre. Se le informó de la importancia y las bendiciones del Waqf-e-Yadid. Generalmente, se dice que para cultivar el hábito del Chanda entre los nuevos conversos, se les debe incluir en los programas de Waqf-e-Yadid y Tehrik-e-Yadid y se les debe animar en este sentido. En consecuencia, cuando se le informó, dijo: “Tengo el deseo de participar en esto, pero ahora mismo no tengo absolutamente nada de dinero, ni sé cómo llegar a fin de mes”. En tal condición, albergar un deseo cuando no se tiene nada en la mano, y cuando uno ni siquiera sabe cómo transcurrirá el mes, es muy difícil. [En tales circunstancias] Cuando una persona recibe algo de dinero, normalmente lo gasta primero para sí mismo. Pero tras aceptar el Ahmadíat, la conducta de estas personas se vuelve notable. El misionero le dijo: “Eres un estudiante; no necesitas hacer un gran sacrificio. Puedes donar incluso uno o dos euros, según tu capacidad. Dios Altísimo recompensa según las intenciones”. Afirma que, una semana después, llegó a la casa de la misión y pagó 160 euros como Chanda Waqf-e-Yadid. Dijo: “La misma semana en que decidí realizar el sacrificio de Waqf-e-Yadid, Dios Altísimo bendijo mi dinero. El lugar donde trabajaba a tiempo parcial me dio mi salario antes de lo debido, e incluso me dio más de lo habitual, sin ninguna razón aparente. Yo mismo no podía entender por qué me pagaban más”.
Relata además que, después de unos días, les informó de nuevo que había ocurrido otro suceso extraordinario. Dijo: “El día que pagué 160 euros, quise dar más, pero no tenía los medios. Sin embargo, tan solo unos días después de pagar el Chanda, inesperadamente recibí una cantidad considerable. Me debían dinero de un centro de formación que, a pesar de mis reiteradas solicitudes, no había podido obtener. Aun así, Al’lah Exaltado, a través de las bendiciones de Chanda, también lo hizo posible para mí recibir esa cantidad”. En consecuencia, pagó unos 140 euros más en la causa de Waqf-e-Yadid. Por un lado, se encontraba en una situación en la que estaba luchando incluso para encontrar comida para sí mismo y por otro lado, era capaz de dar 300 euros como Chanda.
De igual forma, hay varios otros incidentes. Algunas personas recibieron cantidades de maneras milagrosas. Desde la Yama’at de Kirguistán, Yulia Gornova Sahiba dice: “Donde trabajo, les pregunté si un aumento de sueldo era posible. Me informaron que solo era posible si recibía una bonificación, y no se sabía cuánto sería”. Añade, “de todas formas, tan pronto como recibí una parte de mi sueldo en el mes de octubre, lo primero que hice fue pagar mi Chanda Waqf-e-Yadid, aunque teníamos muchos gastos personales”.
Esto mismo es una señal de la promesa de Al’lah Exaltado, desde luego, esta es la esencia del sacrificio y una señal de la promesa de Al’lah: es decir; gastar en el camino de Al’lah aquello que uno valora. En aquel momento, esta cantidad la apreciaba bastante, ya que la necesitaba y tenía muchos gastos. Aun así, “para mí era esencial y prioridad cumplir con el pacto que hice con la Yama’at. Al final del mismo mes, me informaron que su salario había aumentado un 40% y que también iba a recibir una bonificación adicional por la calidad de su trabajo”. Dice: “Estuve realmente asombrada, no tenía ninguna expectativa de que mi salario aumentase tanto. Solo un día antes, mientras estaba calculando mis gastos, me di cuenta de que hacía falta aproximadamente el doble de lo que tenía. Ya había pagado mi Chanda Waqf-e-Yadid, pero el déficit de esos gastos se compensó con este aumento. Dice, “estoy sumamente agradecida a Al’lah y creo firmemente que este favor tan extraordinario e inesperado es debido a las bendiciones del Chanda”. Luego añade, “voy a mencionar algo más: tenía otro negocio que estaba dirigiendo durante un tiempo, pero no había progreso. Sin embargo, este año en noviembre, cuando cumplí con mi promesa, después de cumplir con esa promesa en diciembre, los beneficios de ese negocio se duplicaron.
De igual forma, en la Yama’at de Mendong en Indonesia, está Rama Sahiba que es una miembro (de la Yama’at). Es una escritora independiente asociada con los medios de comunicación nacionales de Indonesia y es una mujer culta. Afirma que a través de este trabajo cubre sus necesidades personales. Este año, debido al rechazo de algunos artículos suyos y bajas ventas de sus libros, no pudo cumplir con su promesa de Waqf-e-Yadid. Como resultado, estaba demasiada concernida y ansiosa. Confiando en Al’lah, pagó una parte de lo que debió, sacándolo de sus ahorros personales y oró diciendo, “¡Oh Al’lah! Todo Te pertenece. Saca de mi corazón esta ansiedad de cómo se cubrirán mis gastos”. Dice que ni siquiera había doblado su alfombra de oración después de haber terminado el rezo, cuando recibió una llamada de un amigo que urgentemente necesitaba su ayuda con una traducción. Al completar la tarea, el amigo le dio un sobre que contenía la cantidad precisamente igual a lo que le hacía falta para cumplir su promesa de Waqf-e-Yadid. Pagó esa cantidad a Waqf-e-Yadid inmediatamente.
Más tarde, Al’lah Exaltado concedió Su gracia de tal manera que recibió un mensaje de su editor informándola que su libro había sido aceptado a nivel internacional. En vez del diez por ciento anterior, ahora recibiría una treinta por ciento de derechos de autor. Además, debido a las bendiciones de su sacrificio, Al’lah Exaltado también allanó el camino para la admisión de su hijo en una Facultad de Medicina, algo que parecía imposible. Afirma que su experiencia personal es que desde que empezó a dejar a un lado, antes que nada, contribuciones de su propio sueldo, Al’lah mismo siguió resolviendo sus asuntos mundanos. Esta es una promesa de Al’lah Exaltado, y así es como Al’lah Exaltado la cumple.
Voy a dejar de lado algunos sucesos y ahora voy a presentar algunos informes detallados del Waqf-e-Yadid de este año de varias Yama’ats en cuanto a sus recaudaciones. A pesar de que algunos informes no están completos, especialmente a la vista de las circunstancias actuales, particularmente en África, donde algunos informes no se pueden recibir, aun así los informes que han llegado serán presentados.
Este es el 69º año del plan Waqf-e-Yadid; el 68º año acaba de concluir y el nuevo año de Waqf-e-Yadid ha comenzado ahora. Por la gracia de Al’lah Exaltado, los miembros han hecho un sacrificio de aproximadamente 15 millones de libras esterlinas. Esto es un incremento de 1.3 millones de libras esterlinas comparado con el año pasado. ¡Toda alabanza pertenece a Al’lah!
Reino Unido y Canadá han quedado en primero y segundo lugar. Canadá ha realizado un gran esfuerzo y terminado en segunda posición quedándose muy cerca de Reino Unido. En la tercera posición es Alemania, seguido por EE.UU, la India, Australia, una Yama’at de Oriente Medio, Indonesia, una Yama’at de Oriente Medio y en décima posición Bélgica.
Los diez países africanos con mayor contribución global son los siguientes: Ghana, Mauricio, Burkina Faso, Tanzania, Nigeria, Liberia, Gambia, Sierra Leona, Benin y Mali.
Por la gracia de Dios Altísimo, el número total de personas que han participado es de 5 millones. Los países que han realizado un esfuerzo notable son: Nigeria, Níger, Gambia, Guinea-Bisáu, Congo Brazzaville, Costa de Marfil, República Centroafricana y Congo Kinshasa. Estas Yama’ats han realizado un esfuerzo significativo para aumentar el número de participantes.
En términos de contribución total, las diez Yama’ats más importantes del Reino Unido son las siguientes: Islamabad, Worcester Park, Ash, Walsall, Aldershot South, Farnham North, Bordon, Farnham South, Gillingham y Aldershot North.
Las cinco regiones principales [del Reino Unido] son las siguientes: Islamabad, Baitul Futuh, Fazl Mosque, Baitul Eshan y West Midlands.
En el Daftar (oficina) Atfal, que tiene registros separados para Waqf-e-Yadid, las posicioines son las siguientes: Aldershot South, Aldershot North, Bordon, Ash, Cheam South, Farnham South, Islamabad, Roehampton Vale, Mitcham Park y Walsall.
En segunda posición se situó Canadá en la clasificación general y sus principales Yama’ats son las siguientes: Vaughan, Peace Village, Calgary, Bramptron West, Vancouver, Toronto West, Mississauga, Brampton East y Toronto.
Las diez primeras comunidades de Canadá son las siguientes: Hamilton, Edmonton West, Hadiqa Ahmad, Hamilton Mountain, Ottawa West, Regina, Airdrie, Innisfil, Vaudreuil y Sudbury.
En relación con la recaudación de Atfal, sus posiciones son las siguientes: Vaughan, Toronto West, Peace Village, Calgary, Brampton West, Brampton East, Vancouver, Mississauga y Toronto.
En cuanto a las Yama’ats que más fondos recaudaron de Atfal, las posiciones son las siguientes: Hadiqa Ahmad, London South (también hay un “London” en Canadá), Hamilton, Innisfil, Montreal West, Baitul Ehsan, Saskatun South-West, Durham East, Woodstock, Abbotsford y Burlington.
Los cinco “Imarats” más importantes de Alemania son los siguientes: Hamburg, Frankfurt, Wiesbaden, Riedstadt y Gross-Gerau.
Las diez principales comunidades son las siguientes: Rodgau, Nidda, Neuwied, Rödermark, Weingarten, Flörsheim, Berlin, Koblenz, Mahdiabad y Pinneberg.
Las cinco regiones principales en Atfal son las siguientes: Wiesbaden, Hamburg, Hessen South-East, Manheim y Westphalia.
Las diez primeras comunidades de EE.UU son las siguientes: North Virginia, Maryland, Los Angeles, Chicago, Seattle, Silicon Valley, Dallas, Detroit, South Virginia y Georgia Carolina.
En cuanto a las Yama’ats que más fondos recaudaron de Atfal, las posiciones son las siguientes:
Maryland, Albany, Los Angeles, North Virginia, Seattle, Chicago, Georgia Carolina, Dallas, Oshkosh y Houston.
En cuanto a Pakistán, aunque ha alcanzado el quinto lugar en la clasificación general, debido a la devaluación de su moneda; sin embargo, a pesar de las difíciles circunstancias que atraviesan, por la gracia de Al’lah el Altísimo su nivel de sacrificio ha aumentado notablemente.
Las principales comunidades en Pakistán son las siguientes: Lahore, Rabwah y Karachi.
La situación en cuanto a los distritos para la recaudación que han hecho los adultos es la siguiente: Islamabad, Faisalabad, Rawalpindi, Gujrat, Sargodha, Umarkot, Multan, Narowal, Mirpur Jas y Dera Ghazi Khan.
Las diez principales comunidades son las siguientes: Islamabad City, Township Lahore, Defence Lahore, Dar-ul-Zikr Lahore, Samanabad Lahore, Al’lama Iqbal Town Lahore, Baitul Fazl Faisalabad, Mughalpurah Lahore, Multan City y Delhi Gate Lahore.
Las posiciones de las comunidades principales de Pakistán en cuanto a la recaudación de fondos de Atfal son las siguientes: Lahore, Rabwah y Karachi.
Las posiciones de los distritos son las siguientes: Islamabad, Faisalabad, Narowal, Rawalpindi, Umarkot, Sargodha, Gujrat, Mirpur Jas, Layyah y Toba Tek Singh.
Para las posiciones en la India, las mejores provincias son las siguientes: Kerala, Tamil Nadu, Yammu Kashmir, Telangana, Karnataka, Odisha, Punjab, West Bengal, Maharashtra y Uttar Pradesh.
Las diez primeras comunidades de la India son las siguientes: Coimbatore, Hyderabad, Qadian, Calicut, Melapalayam, Bangalore, Manjeri, Kolkata, Kerang y Kerolai.
Las posiciones de las comunidades en Australia son las siguientes: Melbourne Langwarrin, Marsden Park, Castle Hill, Melbourne Berwick, Melbourne Clyde, Penrith, Perth, Melbourne West, Logan East y Melbourne East.
Las posiciones de las diez principales comunidades son las siguientes: Melbourne Langwarrin, Marsden Park, Castle Hill, Melbourne Berwick, Melbourne Clyde, Penrith, Melbourne East, Perth, Melbourne West y Adelaide West.
Las posiciones de las comunidades para la recaudación de fondos de Atfal son las siguientes:
Logan East, Melbourne Langwarrin, Adelaide South, Melbourne West, Logan West, Melbourne Berwick, Castle Hill, Perth, Plumpton y Penrith.
¡Que Al’lah Exaltado otorgue Sus innumerables bendiciones sobre todos aquellos que han realizado sacrificios y también en sus riquezas! La razón por la que he anunciado todos los nombres de las comunidades es porque algunas comunidades quieren saber sus posiciones. Por ello, es tradición anunciar todas las posiciones de la Yama’at.
El Mesías Prometido (as) afirma: “Creo sinceramente que la tacañería y la fe no pueden coexistir en el mismo corazón. Una persona que cree de todo corazón en Dios Altísimo no considera que su riqueza se limita a lo que está encerrado en su cofre del dinero, sino que considera todos los tesoros de Dios Altísimo como propios. La avaricia se aleja de ellos (es decir, la tacañería se aleja de él) igual que las tinieblas se disipan con la luz”.
Por tanto, es la gracia de Al’lah Exaltado y nosotros mismos lo hemos experimentado, y así es como Al’lah Exaltado sigue concediendo Su gracia sobre la gente. Es porque conocen todos los tesoros pertenecen a Dios Exaltado. También se menciona en un Hadiz que a Dios Exaltado le pertenece todas las riquezas y Él las concederá en el Más Allá, al igual que las concede en esta vida también. Al’lah Exaltado también lo ha mencionado en el Sagrado Corán. Uno se queda atónito de cómo Dios Exaltado sigue concediendo Sus bendiciones y la gente lo está experimentado por sí misma, tal y como he mencionado algunos relatos antes.
¡Que Al’lah el Todopoderoso nos conceda que, así como continuamos ofreciendo sacrificios financieros, también aumente nuestra fe y nuestra convicción!
