Jalifas guiados - Hazrat Abu Bakr (ra)
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

SERMÓN DEL VIERNES, 17 DE JUNIO DE 2022.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Surah Al-Fatihah,

Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih V (atba), dijo estas palabras:

En el sermón anterior mencioné que los relatos sobre los apóstatas y los hipócritas durante la Batalla de Yamamah y [los detalles] en relación a Musailimah Kazzab y sus asociados habían llegado a su fin. Sin embargo, quedan algunos relatos sobre los apóstatas que levantaron las armas durante la época de Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) y, como indiqué, se llevaron a cabo varias expediciones y la primera ya ha sido mencionada en detalle. Respecto a las 10 expediciones restantes, se indica lo siguiente en relación a la segunda y tercera, que fueron dirigidas por Hazrat Huzaifah (ra) y Hazrat Arfayah (ra) contra los apóstatas rebeldes de Omán, que [en su día] era una ciudad en Yemen, cerca de Bahrein; y está situada entre el Golfo Pérsico y el Mar de Arabia. En esa época [Yemen] también comprendía las regiones orientales de los actuales Emiratos Árabes Unidos.

Pues bien, Omán fue el hogar de la tribu idólatra de Azd, así como de otras tribus zoroastrianas. Muscat, Sohar y Dibba eran ciudades situadas en la costa. Pues bien, durante la bendita era del Santo Profeta Muhammad (sa), Omán era parte del gobierno persa y un hombre llamado Yaifar fue designado como su gobernador; [y como consecuencia], el zoroastrismo se había extendido por esta región. Entonces, con el propósito de propagar el mensaje del Islam, en el año 8 de la Hégira, el Profeta (sa) envió una carta con Hazrat Abu Zaid Ansari (ra) y Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) a los dos hermanos, Yaifar bin Yulanda y Abbad bin Yulanda, que eran los jefes de esa zona; y el contenido de la carta enviada por el Santo Profeta (sa) era el siguiente:

“¡En el nombre de Al’lah, el Clementísimo, el Misericordiosísimo!

Esta carta es de Muhammad (sa), el Siervo de Al’lah y Su Mensajero, dirigida a Yaifar y Abbad, los hijos de Yulanda. La paz sea con aquellos que han seguido la guía. Os invito a aceptar el Islam. Debéis abrazar el Islam y, de esta manera, quedaréis protegidos. Soy el Mensajero (sa) de Al’lah y he sido enviado a todo el mundo, para advertir a los que están vivos y transmitir argumentos [de la verdad] a los incrédulos. Si aceptáis el Islam, de acuerdo con la práctica establecida, os permitiré permanecer como líderes. No obstante, si os negáis a aceptar el Islam, vuestra autoridad será confiscada”.

Según algunas narraciones, los dos hermanos aceptaron el Islam tras debatir el asunto durante días, aunque por otra narración, [se dice que] el gobernante de Omán, Yaifar , declaró: “No encuentro ninguna razón para rechazar el Islam, aunque temo que si recojo el Zakat de aquí y lo envío a Medina, mi gente se volverá contra mí”. Ante esto, Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) le sugirió que el “Zakat” recaudado de la gente de esa área se gastara en los miembros pobres de esa misma región; y, por lo tanto, aceptó el Islam. Por su parte, Hazrat Amr (ra) permaneció allí durante dos años y continuó transmitiendo el mensaje del Islam a ese pueblo; y debido a sus exitosos esfuerzos de predicación, la mayoría de la gente en esa área aceptó el Islam. Pero cuando el Santo Profeta Muhammad (sa) falleció y la apostasía y la rebelión se extendieron por toda Arabia, Hazrat Abu Bakr (ra) pidió a Hazrat Amr bin Aas (ra) que viniera a Medina desde Omán.

Es más, después de la muerte del Santo Profeta (sa), Laqit bin Malik Azdi se levantó en rebeldía. Su apelativo era “Zu Al-Taj” [poseedor de la corona] y durante la era de la ignorancia se le otorgó el mismo estatus que a Yulanda, el gobernador de Omán. En este sentido, “Yulanda” era el título dado a los reyes de Omán. En cualquier caso, él se había auto-proclamado profeta y la gente ignorante de Omán lo siguió; por lo que ganó poder sobre Omán y finalmente Yaifar y su hermano Abbad tuvieron que refugiarse en las montañas. Así pues, Yaifar informó a Hazrat Abu Bakr (ra) sobre todos estos eventos y buscó ayuda. Así, Hazrat Abu Bakr (ra) envió dos comandantes: uno fue Huzaifah bin Mihsan Ghalfani Himiri, quien fue enviado a Omán; y el otro Arfayah bin Harsamah Bariki Yazdi, quien fue mandado a Mahra, que era el nombre de una tribu yemení. Ambos fueron despachados con la orden de viajar juntos y comenzar la batalla desde Omán. Por su parte, [Hazrat Abu Bakr (ra)] instruyó que cuando comenzara el combate en Omán, Huzaifah sería el líder y cuando se llevara a cabo la batalla en Mahra, él actuaría en calidad de comandante en jefe.

Una introducción a Hazrat Huzaifah (ra) y Hazrat Arfayah (ra) es que, según “Tarij At-Tabari”, (‘El libro de historia de At-Tabari’), el nombre [completo] de Hazrat Huzaifah (ra) era Huzaifah bin Mihsan Ghalfani, mientras que -según un libro sobre la vida de los Compañeros (ra)- su nombre era Huzaifah Qalani; y continuó como gobernador de Omán hasta la muerte de Hazrat Abu Bakr (ra). Luego, se recoge en otro libro sobre la vida de los Compañeros (ra), que el nombre completo de Hazrat Arfayah (ra) era Arfayah bin Huzaimah. Según Alama Ibn Azir, el nombre de su padre era Harsamah, conocido por las estrategias de guerra seguidas contra sus enemigos. Entretanto, Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Hazrat Ikrimah bin Abi Yahl (ra) para ayudarles y durante los relatos anteriores sobre la Batalla de Yamamah, en relación a Musailimah Kazzab, ya se ha mencionado que cuando Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Hazrat Ikrimah (ra) para combatir la ola de apostasía y rebelión, y a Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) en su apoyo, instruyó a Hazrat Ikrimah (ra) para que no atacase antes de la llegada de Hazrat Shurahbil (ra).

Sin embargo, no lo esperó y lanzó un ataque, debido a lo cual sufrió la derrota. Por esta razón, Hazrat Abu Bakr (ra) se molestó con él y le ordenó que fuera a Omán. Así pues, de acuerdo con las instrucciones de Hazrat Abu Bakr (ra), Hazrat Ikrimah (ra) partió hacia Omán para ayudar a Arfayah (ra) y Huzaifah (ra). Antes de que los dos llegaran a Omán, Hazrat Ikrimah (ra) se reunió con ellos en un lugar llamado Riyam y enviaron un mensaje a Yaifar y su hermano Abbad. Según algunos libros de historia como “Al-Kamil”, de Ibn Azir, su nombre está registrado como Ayyaz. Por su parte, Riyam es una gran cadena montañosa en Omán. En cualquier caso, tras recibir este mensaje de los líderes del ejército musulmán, Yaifar y Abbad salieron de la residencia en la que se escondían después de que el [gobernante] apóstata proclamara ser profeta y formara un ejército que creció mucho en su fuerza. En definitiva, salieron de donde estaban y acamparon en Sohar. Entonces, enviaron un mensaje a Huzaifah (ra), Arfayah (ra) e Ikrimah (ra) para que todos vinieran y se unieran a ellos. Sohar es también un pueblo en una zona montañosa de Omán y está registrado que había un mercado allí durante las primeras cinco noches de Rayab. Por tanto, el ejército musulmán se reunió en Sohar y eliminó a los apóstatas de las áreas cercanas.

Cuando Laqit bin Malik se enteró de la llegada del ejército islámico, partió con el suyo para enfrentarse a ellos y acampó en un lugar llamado Dibba. Asimismo, colocó mujeres, niños y sus provisiones en la retaguardia, para hacerse fuertes durante la guerra. Dibba era el centro del comercio en la zona. Los líderes musulmanes enviaron cartas a los jefes que acompañaban a Laqit, comenzando por el jefe de la tribu Banu Yuzaid. Además, esos jefes escribieron cartas respondiendo a los líderes musulmanes y el resultado de esta correspondencia fue que todos esos jefes abandonaron Laqit y se unieron a los musulmanes. Luego, en Dibba tuvo lugar una feroz batalla. Al principio Laqit tenía ventaja y cuando ya parecía que los musulmanes iban a ser derrotados, Dios Altísimo otorgó Su favor y benevolencia y envió Su ayuda en esa hora delicada, pues varias tribus de Bahrein y un gran batallón de los Banu Abd Al-Qais llegaron como refuerzo, quedando así muy fortalecidos. Lanzaron un gran ataque contra el ejército de Laqit, lo que hizo que perdieran el equilibrio y huyeran; por lo que los musulmanes los persiguieron, mataron a 10.000 de sus guerreros y encarcelaron a mujeres y niños. Tomaron el control de la riqueza y el mercado, y enviaron una quinta parte a Hazrat Abu Bakr (ra) a través de Hazrat Arfayah (ra). De esta manera se erradicó el desorden en Omán y el gobierno musulmán se estableció sobre bases sólidas. Después de la batalla, Hazrat Huzaifah (ra) fijó su residencia en Omán y se comprometió a mejorar las condiciones de allí y establecer la paz y la seguridad. Como ya se ha mencionado, Hazrat Arfayah (ra) fue a Medina con el botín y Hazrat Ikrimah (ra) fue con su ejército a Mahra para eliminar la rebelión de allí.

Está registrado con respecto a las expediciones de Hazrat Ikrimah (ra) contra los apóstatas y rebeldes que Hazrat Abu Bakr (ra) le otorgó una de las banderas a Hazrat Ikrimah (ra) y le ordenó que se enfrentara a Musailimah; es decir, para combatir a Musailimah, Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Hazrat Ikrimah (ra) a Yamamah y a continuación mandó a Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) en su apoyo. Hazrat Abu Bakr (ra) envió a ambos a Yamamah, pero le dijo a Hazrat Ikrimah (ra) que no atacara hasta que Hazrat Shurahbil (ra) llegara hasta allí. No obstante, Hazrat Ikrimah (ra) actuó con prisa, como se ha mencionado, y avanzó con un ataque antes de la llegada de Hazrat Shurahbil (ra), aunque Musailimah los hizo retroceder y los derrotó. Entonces, cuando Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) se enteró de lo sucedido, se quedó donde estaba. Por su parte, Hazrat Abu Bakr (ra) escribió a Hazrat Shurahbil (ra) diciéndole que permaneciera cerca de Yamamah hasta que recibiera más instrucciones suyas. Al final, como se ha dicho, Hazrat Abu Bakr (ra) le escribió a Hazrat Ikrimah (ra) que ni siquiera lo miraría y que no escucharía nada de lo que tuviera que decir hasta que lograra una gran hazaña e hiciera algo extraordinario. Solo así volvería a él. Luego le dijo que fuera a Omán para ayudar a Huzaifah (ra) y Arfayah (ra) a combatir al pueblo de Omán.

En cualquier caso, como ya se ha mencionado, Omán formaba parte [de la región] del Golfo Pérsico, incluyendo las zonas orientales de los actuales Emiratos Árabes Unidos. La tribu idólatra Azd residía allí junto con otras que eran zoroastrianas; y Muscat, Sohar y Dibba eran ciudades costeras de la zona. Hazrat Abu Bakr (ra) también dijo que cada uno de ellos debía comandar la caballería, pero que cuando estuvieran en las áreas dirigidas por Huzaifah (ra), él sería el comandante general; y que cuando completaran su misión, debían ir a Mahra y desde allí a Yemen. Aparte, tenían que permanecer con Muhayir bin Abi Umayyah mientras se ocupaban de los asuntos de Yemen y Hadarmaut, y castigar a los que se habían vuelto apóstatas entre Omán y Yemen. Finalmente, anunció que esperaba recibir noticias de sus logros en la batalla. Esto es lo que dijo Hazrat Abu Bakr (ra).

En cualquier caso, antes de que Hazrat Ikrimah (ra) partiera, Huzaifah bin Mihsan Ghalfani (ra) fue a Omán y Arfayah Bariki (ra) fue a Mahra para luchar contra los apóstatas; y siguiendo las instrucciones de Hazrat Abu Bakr (ra) y Hazrat Ikrimah (ra) partió después con su ejército para ayudar a Arfayah (ra) y Huzaifah (ra). Luego, Hazrat Ikrimah (ra) se encontró con ambos antes de que llegaran a Omán. Con anterioridad, Hazrat Abu Bakr (ra) les instruyó claramente que tras completar su tarea en Omán, debían actuar de acuerdo con lo que ordenara Hazrat Ikrimah (ra), tanto si les pedía que lo acompañaran como que se quedaran en Omán. Sin embargo, como ya se ha mencionado, cuando estos tres comandantes convergieron en Riyam, que era un lugar en las cercanías de Omán, enviaron sus mensajeros a Yaifar y Abbad. Al mismo tiempo, cuando Laqit escuchó que se acercaba su ejército, reunió a sus efectivos y fue a Dibba para establecer su campamento. Yaifar y Abbad también partieron de sus asentamientos y establecieron sus campamentos en Sohar; y además enviaron [mensajes] para Huzaifah (ra), Arfayah (ra) y Hazrat Ikrimah (ra) a fin de que todos vinieran a su ubicación. Por consiguiente, como se ha mencionado, todos vinieron hasta ellos dos y se reunieron en Sohar. A partir de entonces, purgaron sus regiones de apóstatas hasta que hubo paz con todo el pueblo de sus alrededores. Aparte, los tres comandantes [ya mencionados] también escribieron cartas a los jefes asociados de Laqit y tomaron la iniciativa de acercarse al jefe de los Banu Yuzaid, y en respuesta, los jefes escribieron cartas a los musulmanes. Como se ha mencionado, esto dio lugar a que los jefes se separaran de Laqit. A continuación, el ejército de Laqit libró una intensa batalla contra los musulmanes, cuyos detalles ya se han mencionado. Después de esta expedición, Hazrat Ikrimah (ra) y Huzaifah (ra) decidieron unánimemente entre ellos que [el propio] Huzaifah (ra) se quedaría atrás en Omán para reconciliar los asuntos y dar garantías de paz a la gente; mientras que Hazrat Ikrimah (ra) avanzaría con la fuerza musulmana principal contra otros idólatras [rebeldes] para aplastarlos, por lo que él [Ikrimah (ra)] comenzó su avance para el combate desde Mahra.

Con respecto al avance de Hazrat Ikrimah (ra) contra la tribu de Mahra, se registra que:

“Después de reprimir a los apóstatas en Omán, Hazrat Ikrimah (ra) y su ejército se dirigieron a otra región de Nayd, concretamente hacia la tribu de Mahra”. Además, consta que : “Pidió ayuda al pueblo de Omán y a los de los alrededores para participar en esta expedición. Siguieron avanzando hasta llegar a la zona donde residía la tribu Mahra. Así, estaban siendo acompañados por gente de diferentes tribus cuando Hazrat Ikrimah (ra) lanzó un ataque contra Mahra y sus asentamientos circundantes; y para defenderse de ellos, los habitantes de Mahra se dividieron en dos grupos: un grupo había fortificado Yayrut, bajo el liderazgo de un hombre llamado Shajrit; mientras que el otro grupo estaba bajo el liderazgo de Musabba, un hombre de la tribu Banu Meharí de Nayd. De hecho, todos los ejércitos de Mahra estaban bajo su mando [el de Musabba], excepto el contingente que permanecía bajo el liderazgo de Shajrit. Pues bien estos dos jefes estaban enfrentados entre sí y cada uno de ellos trató de convencer al otro de que se uniera a su bando; pues todos los guerreros de sus ejércitos solo deseaban que su propio líder tuviera éxito. Este fue el factor por el cual Al’lah concedió ayuda a los musulmanes y los fortaleció contra su enemigo, haciéndolos débiles.

Cuando Hazrat Ikrimah (ra) observó que Shajrit estaba acompañado por un pequeño número de personas, le invitó a volver al Islam (antes era musulmán) y le dijo: ‘Acepta el Islam una vez más y deja de luchar contra los musulmanes’. Entonces, sucedió que ante esta invitación inicial, Shajrit aceptó el Islam y de esta manera, Dios Altísimo debilitó a Musabba. Tras esto, Hazrat Ikrimah (ra) envió un mensajero a Musabba para invitarle a volver al Islam y a evitar la incredulidad, aunque fue engañado por el gran número de personas que tenía en sus filas. Luego, debido a la aceptación del Islam por parte de Shajrit, el desacuerdo entre él y Musabba aumentó aún más. No obstante, tanto Hazrat Ikrimah (ra) como Shajrit organizaron un ataque contra Musabba en Nayd y se produjo una batalla mucho más fuerte que la que fue librada en Dibba. Al’lah hizo que las fuerzas de los apóstatas rebeldes aceptaran la derrota y su líder fue asesinado. Los musulmanes persiguieron a los que huyeron y mataron a muchos de ellos, mientras que un gran número fueron tomados como prisioneros de guerra. Los musulmanes también tomaron 2.000 camellos de una excelente raza como botín de esta batalla”.

Hazrat Ikrimah (ra) dividió el botín de guerra en cinco partes y envió el “jums” [una quinta parte del botín de guerra reservada para Al’lah y Su Mensajero (sa)] con Shajrit para Hazrat Abu Bakr (ra); y las cuatro partes restantes se repartieron entre los musulmanes. De este modo, Hazrat Ikrimah (ra) y su ejército se fortalecieron aún más con la adquisición de monturas, riquezas, provisiones y suministros. Es más, Hazrat Ikrimah (ra) se quedó en esa zona y reunió a toda la gente, todos los cuales aceptaron el Islam; además,  envió noticias de esta victoria a Hazrat Abu Bakr (ra) con un mensajero llamado Saib.

Luego, se mencionan los avances de Hazrat Ikrimah (ra) en Yemen.

En su carta a Hazrat Ikrimah (ra) -que ya ha sido mencionada- Hazrat Abu Bakr (ra) le instruyó para que fuera hacia Yemen después de [conquistar] Mahra, a fin de acompañar a Hazrat Muhayir bin Abi Umayyah (ra) en el tratamiento de los asuntos de Hadramaut y reprimir a los que se rebelaron como apóstatas entre Omán y Yemen. Por lo tanto, en cumplimiento de esta instrucción de Hazrat Abu Bakr (ra), Hazrat Ikrimah (ra) partió de Mahra hacia Yemen hasta llegar a Abyan,  que era también un pueblo de Yemen. Le acompañaba un ejército muy numeroso compuesto por gente de la tribu de Mahra y de muchas otras tribus. Gran parte de la estancia de Hazrat Ikrimah (ra) transcurrió en el sur de Yemen, donde permaneció ocupado reprimiendo los levantamientos de las tribus de Naja y Himyar, tras lo cual ya no hubo necesidad de ir hacia el norte de Yemen; y tras capturar a los fugitivos de la tribu Naja, Hazrat Ikrimah (ra) reunió a la gente y les preguntó: “¿Cuál es vuestra opinión sobre el Islam?”. Ellos respondieron: “En la época de la ignorancia, éramos personas religiosas apegadas a nuestra fe. No luchamos contra otras tribus árabes. ¿Qué será de nosotros cuando aceptemos la religión cuya superioridad nos es conocida y cuyo amor ya ha entrado en nuestros corazones?”. (En otras palabras, el amor por el Islam había echado raíces en sus corazones). En fin, cuando Hazrat Ikrimah (ra) investigó si lo que decían era de corazón o si solo intentaban salvarse, descubrió que decían la verdad. La población en general se mantuvo firme en el Islam, aunque unas pocas personas de la élite se volvieron apóstatas y huyeron. De este modo, Hazrat Ikrimah (ra) absolvió a las tribus de Naja y Himyar de las acusaciones de apostasía y se quedó allí para que pudieran volver a organizarse.

La estancia de Hazrat Ikrimah (ra) en Abyan tuvo un gran impacto en los pocos seguidores que quedaban de Aswad Ansi, que estaban dirigidos por Qais bin Maqshuh y Amr bin Madi Karib. Después de huir de Sana, Qais siguió haciendo rondas por Sana mientras que Amr bin Madi Karib se había unido al partido de Aswad Ansi en Lahy. Sin embargo, cuando Hazrat Ikrimah (ra) llegó a Abyan, ambos -Qais y Amr bin Madi Karib- unieron fuerzas para luchar contra él. Su alianza duró poco tiempo, ya que rápidamente entraron en conflicto y se separaron. De este modo, el acercamiento de Hazrat Ikrimah (ra) desde el este jugó un papel clave para acabar con los grupos apóstatas en Lahy.

También, junto a Yemen estaba la tribu de Kindah, situada en la región de Hadramaut. El gobernador de esta zona era Hazrat Ziyad bin Labid (ra). Era estricto en materia de “Zakat” por lo que la gente se rebeló contra él. Así pues, Hazrat Ikrimah (ra) y Hazrat Muhayir bin Abu Ummayah (ra) acudieron en su ayuda. Los detalles de esto serán mencionados junto a los de Hazrat Muhayir bin Abu Ummayah (ra). Entretanto, cuando Hazrat Ikrimah (ra) se preparó para su regreso a Medina, tras sus esfuerzos contra los apóstatas, llevaba consigo a la hija de Numan bin Yaun, con la que se casó durante una de las batallas. En este sentido, aunque Hazrat Ikrimah (ra) ya sabía que Hazrat Abu Bakr (ra) estaba extremadamente disgustado con Hazrat Jalid bin Walid (ra) por haberse casado con Umm Tamim, la hija de Muyaah -cosa que ha sido mencionada en detalle en el sermón anterior-, a pesar de esto, Hazrat Ikrimah (ra) se casó con ella. Como consecuencia de ello, muchos miembros del ejército de Hazrat Ikrimah (ra) se distanciaron de él. El asunto se presentó entonces ante Hazrat Muhayir, aunque él tampoco pudo dar un veredicto y por ello escribió a Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) y le informó de toda la situación, pidiéndole su decisión sobre el tema. Hazrat Abu Bakr (ra) respondió y afirmó: “Ikrimah (ra) no ha hecho nada malo al casarse con ella”.

Esto tranquilizó a todas las personas que estaban disgustadas por este [matrimonio]. Además, se ha mencionado que la razón por la que algunas personas estaban disgustadas con Hazrat Ikrimah (ra) fue porque Nauman bin Yaun se presentó ante el Santo Profeta (sa) y le pidió que aceptara la mano de su hija en matrimonio. No obstante, el Profeta (sa) declinó la propuesta y la envió de vuelta con su padre. Dado que el Santo Profeta Muhammad  (sa) ya se había negado una vez a casarse con esta mujer, una parte del ejército de Hazrat Ikrimah (ra) creía que, basándose en el noble ejemplo del Mensajero de Al’lah (sa), Hazrat Ikrimah (ra) tampoco debería haberse casado con ella. De todas formas, Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) no aceptó este argumento y declaró que era una opinión completamente errónea, y consideró que el matrimonio de Hazrat Ikrimah (ra) era legal. Entonces, Hazrat Ikrimah (ra), junto con su esposa, regresó a Medina y la sección del ejército que se había disgustado y separado de él volvió a unirse a él.

La mujer [con la que se casó Hazrat Ikrimah (ra)] era Asma bint Nauman bin Yaun. Su breve presentación es la siguiente:

Hay varias narraciones registradas en Bujari y en otros libros de Hadiz [dichos del Santo Profeta (sa)] con respecto a la mujer con la que se casó Hazrat Ikrimah (ra). [En un principio] su “nikah” [anuncio de matrimonio islámico] fue anunciado con el Santo Profeta (sa); sin embargo, antes de que el matrimonio fuera solemnizado, ella cometió un acto a causa del cual el Mensajero de Dios (sa) la envió de vuelta a su tribu. También hay muchas opiniones diferentes en relación a su nombre, así como con los incidentes relacionados con ella. Incluso algunos han informado que su matrimonio tuvo lugar con Hazrat Muhayir bin Umaiyyah bin Abi Umaiyyah (ra).

En cualquier caso, mientras menciona los detalles de este incidente, Hazrat Musleh Maud, Jalifatul Masih II (ra), escribe:

“Cuando Arabia fue conquistada y el Islam comenzó a extenderse, había una mujer de la tribu de Kindah, cuyo nombre era Asma o Umaima, y que además era llamada Yauniya o Bint Al-Yaun. Su hermano, Luqman, acudió al Santo Profeta Muhammad (sa) como representante de su tribu y en esa ocasión expresó su deseo de que la mano de su hermana fuera entregada en matrimonio al Profeta (sa); e hizo la petición directamente al Mensajero de Al’lah (sa) diciendo: ‘Mi hermana, que antes estaba casada con un pariente, ahora es viuda. Es muy hermosa e inteligente. Por favor, acepte su propuesta de matrimonio’. Como el Santo Profeta (sa) deseaba unir a las tribus de Arabia, aceptó esta petición suya y dijo que el ‘nikah’ debía anunciarse en base a doce onzas y media de plata [como su dote]. Pero este  exclamó: ‘¡Oh Mensajero de Dios (sa)! Nos contamos entre las familias honorables. La cantidad fijada para esta dote es muy pequeña’. El Santo Profeta Muhammad (sa) respondió: ‘No he fijado una dote más alta para ninguna de mis esposas, ni para ninguna de mis hijas’. Entonces, una vez que Luqman expresó su satisfacción, se anunció el ‘nikah’. Además, pidió al Santo Profeta (sa) que enviara a una persona para traer a su nueva esposa y el Mensajero (sa) designó a Abu Usaid (ra) para esta tarea, quien fue allí [para recogerla]. Yauniya le invitó a su casa, a lo que Hazrat Usaid (ra) dijo que las esposas del Santo Profeta Muhammad (sa) han recibido instrucciones de observar el velo. A partir de ahí, ella preguntó por otras orientaciones, que él le impartió. Luego la llevó a Medina en un camello y la instaló en una casa, que estaba rodeada de palmeras datileras. Los familiares de esta señora enviaron a su nodriza con ella”.

Hazrat Musleh Maud (ra) continúa diciendo:

“En nuestros países, las personas acomodadas envían a las sirvientas con ellas [o sea, con la mujer recién casada], para que no experimente ningún tipo de incomodidad. Como esta dama era conocida por su belleza y como es costumbre que las mujeres desean conocer a una nueva novia en la zona, las mujeres de Medina también fueron a verla. De acuerdo con su propio testimonio, otra señora le había enseñado a imponer su autoridad desde el primer día y se le dijo que cuando el Santo Profeta (sa) se acercara, debía decir: ‘Busco la protección de Al’lah de ti’. De esta manera, él se volvería más cariñoso con ella.

Si esto no fue una invención de esta señora [que se había casado], (dice Hazrat Musleh Maud -ra-) es muy probable que algún hipócrita hubiera tramado esta maldad a través de su esposa u otra pariente. Pues bien, cuando el Profeta (sa) recibió la noticia de su llegada, se dirigió a la casa que estaba designada para ella. En los hadices está escrito (y la traducción es) que, cuando el Santo Profeta Muhammad (sa) se acercó a ella, le dijo: ‘Preséntate a mí [a través de este matrimonio]’. Ante esto, ella respondió: ‘¿Acaso una reina se ofrece a un hombre ordinario?’. (Dios nos perdone, ella se consideraba de un estatus superior a él). Abu Usaid (ra) dice que como el Santo Profeta (sa) pensó que ella estaba nerviosa por no estar familiarizada con él, puso su mano sobre ella para reconfortarla, pero en cuanto él le puso su mano sobre ella, pronunció estas palabras tan aborrecibles e inapropiadas: ‘Busco la protección de Al’lah contra ti’.

No obstante, como un profeta se vuelve humilde cuando escucha el nombre de Dios, el Exaltado, y se acongoja por Su Magnificencia, el Profeta (sa) dijo inmediatamente al oír sus palabras: ‘Has buscado el refugio y la protección del Ser Supremo, que concede protección en gran abundancia’. Por tanto, acepto tu petición’. Así pues, el Mensajero de Al’lah (sa) salió inmediatamente de la casa y declaró: ‘¡Oh Abu Usaid (ra)! Dale dos piezas de tela y envíala con su familia’. Por lo que, a continuación, aparte de su dote, el Santo Profeta Muhammad (sa) ordenó que le dieran dos sábanas como gesto de bondad; y le entregaron dos largas sábanas de tela blanca de muy buena calidad; y esto se hizo para cumplir el mandamiento del Sagrado Corán:

[‘Y no olvidéis haceros mutuamente el bien’], (Surah Al-Baqarah: 2:238).

Este [versículo] se refiere a las mujeres que se divorcian sin haber consumado el matrimonio. Así, el Santo Profeta (sa) la despidió y Abu Usaid (ra) la llevó a su casa. Sin embargo, este asunto fue muy abrumador para la gente de su tribu y la regañaron; aunque ella siguió respondiendo que fue su mala suerte. En ocasiones, llegó a decir que la engañaron y le dijeron que cuando el Mensajero de Dios (sa) se acercara a ella, se apartara y expresara un sentimiento de desagrado. De esta manera, ella le impondría su rango. Sea esta la razón u otra cosa, ella expresó un sentimiento de desagrado y el Santo Profeta Muhammad (sa) se separó de ella y la despidió”.

Ya había mencionado esto una vez y relación con un Compañero, Hazrat Usaid (ra). En cualquier caso, Hazrat Ikrimah (ra) regresó a Medina desde Kindah y Hadramaut, por la ruta de La Meca y Yemen. Cuando llegó a Medina, Hazrat Abu Bakr (ra) le ordenó que fuera a ayudar a Jalid bin Said (ra). Por su parte, Hazrat Ikrimah (ra) ya había enviado a su ejército de permiso, puesto que había luchado anteriormente contra los apóstatas. Por eso, Hazrat Abu Bakr (ra) preparó otro ejército para él en su lugar. En concreto, la razón por la que se les dio permiso fue porque consideró que se habían cansado después de haber participado en una expedición tan importante. En cualquier caso, Hazrat Abu Bakr (ra) preparó otro ejército y les ordenó reunirse bajo la bandera de Hazrat Ikrimah (ra) y partir de Siria. Ahora bien, los detalles de los extraordinarios logros de Hazrat Ikrimah (ra) en Siria y de su lucha con tan gran valentía y de cómo abrazó el martirio serán, si Dios quiere, mencionados en relación con las expediciones que tuvieron lugar en Siria.

La quinta expedición fue dirigida por Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) contra los apóstatas rebeldes.

Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Hazrat Ikrimah (ra) y a Hazrat Shurahbil (ra) hacia Musailimah en Yamamah. Una breve presentación de Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) es que el nombre de su padre era Abdul’lah bin Mata y el nombre de su madre era Hasanah. Algunas personas se refieren a él como “Kindi” y también como “Tamimi”. El padre de Hazrat Shurahbil (ra) falleció durante su infancia y por eso fue conocido por el nombre de su madre, de ahí que se llamara Shurahbil bin Hasanah (ra).  [Lo cierto es que] Hazrat Shurahbil (ra) fue uno de los primeros conversos al Islam. Él, junto con sus hermanos, emigró hacia Abisinia y, al regresar de esta, se alojó en casas de los Banu Zuraiq. Durante la época de “Jilafat-e-Rashidah”, fue uno de los comandantes más conocidos del ejército. Falleció en 18 d.H., a la edad de 67 años, durante el brote de peste de Amwas.

De todos modos, como se ha mencionado anteriormente, a pesar de las instrucciones de Hazrat Abu Bakr (ra) de no atacar hasta la llegada de Hazrat Shurahbil (ra), Hazrat Ikrimah (ra) actuó apresuradamente y lanzó un ataque contra Musailimah, para que se le atribuyera el reconocimiento de esta victoria. No obstante, las fuerzas de Musailimah repelieron su ataque y cuando Hazrat Ikrimah (ra) informó a Hazrat Abu Bakr (ra) de este contratiempo, entonces -como se mencionó previamente-, Hazrat Abu Bakr (ra) le envió una carta advirtiéndole que no debía regresar a Medina con esta mancha de la derrota, ya que bajaría la moral de la gente y apagaría el espíritu de todos. Por eso, Hazrat Abu Bakr (ra) le ordenó ir hacia Omán. El propio Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) todavía estaba en camino cuando se enteró de la derrota de Hazrat Ikrimah (ra), detuvo su avance y envió un mensaje a Hazrat Abu Bakr (ra) pidiéndole nuevas instrucciones. Hazrat Abu Bakr (ra) le indicó que se quedara donde estaba y le escribió diciendo: “Quédate cerca de Yamamah hasta que recibas mi segunda orden. Por el momento, no te enfrentes a quien has sido enviado a atacar (es decir, a Musailimah)”. Entonces, cuando Hazrat Abu Bakr (ra) asignó a Hazrat Jalid bin Walid (ra) que se dirigiera hacia Yamamah, también ordenó a Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) que esperara a Hazrat Jalid bin Walid (ra) para unirse a él. Luego, cuando terminaran con éxito su campaña en Yamamah, debían dirigirse hacia la tribu Qudaah y junto con Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) tenían que ocuparse de los rebeldes de dicha tribu, que no solo se apartaron del Islam, sino que se opusieron activamente a él; o sea, no solo se alejaron del Islam, sino que se enfrentaron al mismo. En este sentido, Qudaah era una famosa tribu árabe que vivía a 10 “manzil” [días de viaje con los medios que tenían en su época] de Medina, al oeste de Madain Salih, más allá de Wadi Al-Qura. Sin embargo, de acuerdo con las instrucciones de Hazrat Abu Bakr (ra), Hazrat Shurahbil (ra) permaneció en su posición junto con su ejército. A pesar de todo, Musailimah lo atacó con su ejército.

Al mencionar esto, un autor escribe que “Hazrat Jalid bin Walid (ra) aún se dirigía hacia Yamamah cuando el ejército de Musailimah lanzó un ataque contra el contingente de Hazrat Shurahbil (ra) y los hizo retroceder”. Algunos historiadores han escrito que Hazrat Shurahbil (ra) cometió el mismo error que su predecesor, Hazrat Ikrimah (ra); es decir, que atacó al ejército de Musailimah con la esperanza de reclamar la victoria para sí mismo, pero también fue derrotado y tuvo que retirarse. No obstante, esto no parece ser correcto. De hecho, temiendo los efectos perjudiciales de que Hazrat Jalid bin Walid (ra) uniera fuerzas con Hazrat Shurahbil (ra), más bien el ejército de Musailimah se adelantó y derrotó al ejército de Hazrat Shurahbil (ra), y a su vez lograron hacerlos retroceder. Cualquiera de los dos escenarios son plausibles, y el hecho es que Hazrat Shurahbil (ra) se retiró con su ejército. Luego, cuando llegó hasta Hazrat Jalid bin Walid (ra) y fue informado de todos los acontecimientos, Hazrat Jalid bin Walid (ra) reprendió a Hazrat Shurahbil (ra), puesto que Hazrat Jalid bin Walid (ra) creía que si el ejército no tenía la fuerza para enfrentarse a un enemigo, entonces debe abstenerse de entrar en combate, hasta que lleguen los refuerzos necesarios, en lugar de enfrentarse al enemigo con un ejército poco fuerte y tener que afrontar la derrota. De todas formas, Hazrat Shurahbil (ra) unió entonces sus fuerzas a las de Hazrat Jalid bin Walid (ra), quien nombró a Hazrat Shurahbil (ra) como comandante de la vanguardia, o sea, la parte delantera del ejército; y nombró a Hazrat Zaid bin Jattab (ra) y a Abu Hudaifah bin Utbah bin Rabiah (ra) como comandantes del flanco derecho e izquierdo respectivamente.

De acuerdo con las instrucciones de Hazrat Abu Bakr (ra), después de terminar la campaña en Yamamah, Hazrat Shurahbil (ra) fue a tratar con los rebeldes de la tribu Banu Qudaah y se unió a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) y está escrito que Hazrat Shurahbil (ra) y Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) atacaron a los rebeldes de Banu Qudaah. Por su parte, Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) atacó a las tribus de Sad y Balq; y Hazrat Shurahbil (ra) a la tribu de Kalb y a las que se encontraban bajo su autoridad.

La sexta expedición fue la que se envió con Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) para enfrentarse a los rebeldes.

Hazrat Abu Bakr (ra) entregó un estandarte a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) y le ordenó que se ocupara de tres tribus: Qudaah, Wadiah y Hariz. Qudaah era una famosa tribu árabe que vivía a 10 “manzil” de Medina, al oeste de Madain Salih, más allá de Wadi Al-Qura.

Una breve presentación de Hazrat Amr bin Al-‘Aas (ra) es la siguiente: su nombre era Amr y su apelativo era Abdul’lah bin Abdul’lah; o, según algunos, era Abu Muhammad. Su padre se llamaba Aas bin Wail y su madre Nabigha bint Harmalah. Según una narración, el verdadero nombre de su madre era Salma y Nabigha era su título. Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) aceptó el Islam en el año 8 d.H., seis meses antes de la conquista de La Meca. El Santo Profeta (sa) lo nombró gobernador de Omán y permaneció en este puesto hasta el fallecimiento del Mensajero de Al’lah (sa). Después de esto, se unió a la conquista del Levant [una gran área de Oriente Próximo]. Luego, durante la época de Hazrat Umar (ra), fue gobernador de Palestina. Entre sus notables logros está la conquista de Egipto y tras conquistarlo, Hazrat Umar (ra) lo nombró gobernador de dicho país. Durante el Jalifato de Hazrat Uzman (ra), fue destituido de su puesto como gobernador, tras lo cual se trasladó a Palestina y vivió en reclusión. Posteriormente, el Amir Muawiyah (ra) lo volvió a nombrar gobernador de Egipto y permaneció en este cargo hasta su fallecimiento. Se dice que murió en el año 43 d.H., mientras que según algunos falleció en el 47 d.H.; incluso algunos afirman que murió en el 48 d.H. y otros dicen que en el 51 d.H. [De todas formas] la narración en la que se afirma que falleció en el 43 d.H. se acepta comúnmente como correcta.

Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) era un orador elocuente y bien articulado. Era inteligente, expresivo, distinguido en política y comandante en jefe del ejército. El Santo Profeta Muhammad (sa) confiaba en él para las expediciones militares y además declaró que la familia de Amr bin Al-Aas (ra), con su hijo Abdul’lah y Umm Abdul’lah, estaba entre las mejores familias.

Un autor escribe que de los 11 estandartes que Hazrat Abu Bakr (ra) ordenó preparar, uno de ellos fue para Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) y le asignó la tarea de luchar contra los rebeldes de la tribu Qudaah, porque incluso durante la vida del Santo Profeta (sa), ya había luchado contra la tribu Qudaah en la Batalla de Zat al-Salasil; por lo que conocía las condiciones de la tribu, así como todas las rutas alrededor de ellos. Posteriormente, ya en el mes de Zu Al-Hiyyah, 8 d.H., el Profeta (sa) envió a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) con el propósito de hacer “tabligh” [predicar] junto con una carta a Yaifar y Abbad bin Yulanda, que eran dos jefes en Omán. Al final, esta delegación tuvo mucho éxito y el pueblo de Omán aceptó el Islam a través de Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) y expresando su alegría por este éxito, el Mensajero de Dios (sa) designó a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) la tarea de recolectar el “Zakat” de Omán. Más tarde, aún estaba en Omán cuando recibió una carta de Hazrat Abu Bakr (ra) informándole del fallecimiento del Santo Profeta Muhammad (sa). [Por desgracia], tras la muerte del Santo Profeta (sa), la mayoría de las tribus árabes se convirtieron en apóstatas y para suprimir esta [rebelión] Hazrat Abu Bakr (ra) llamó a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) desde Omán y, según estas instrucciones, Hazrat Amr regresó a Medina desde Omán.

A fin de aplastar la ola de apostasía y rebelión, Hazrat Abu Bakr (ra) nombró a 11 comandantes. Fue en este punto que Hazrat Abu Bakr (ra) ordenó a Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) que cuando completara con éxito la expedición en Yamamah, debería dirigirse hacia la tribu de Qudaah y junto a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra), debería derrotar a aquellos rebeldes que habían abandonado el Islam y estaban planeando activamente contra él. En consecuencia, tanto Hazrat Shurahbil (ra) como Hazrat Amr (ra) lanzaron un ataque contra los rebeldes de los Banu Qudaah y comenzaron su campaña contra ellos.

Un autor menciona los siguientes detalles al respecto:

“Los Banu Qudaah no entraron en el Islam con alegría, más bien, al igual que otras tribus, aceptaron el Islam por miedo o con la esperanza de alcanzar riqueza y prestigio, mientras que sus corazones estaban desprovistos del amor al Islam. Por consiguiente, después del fallecimiento del Mensajero de Dios (sa), en el momento en que percibieron una debilidad entre los musulmanes, se negaron a pagar el ‘Zakat’. En cuanto recibió instrucciones del Jalifa de la época, Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) partió inmediatamente con su ejército hacia Juzam por la ruta que había tomado anteriormente y al llegar llegó allí vio que los Banu Qudaah estaban totalmente preparados para la guerra. Se produjo una feroz batalla y, al igual que sufrieron la derrota en el pasado, volvieron a enfrentarse a ella. Finalmente, Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) logró que volvieran al redil del Islam y llevó a Medina el ‘Zakat’ que les había quitado”.

Si Dios quiere, las restantes expediciones se mencionarán en el futuro.

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que en el sermón anterior, declaró que los incidentes relacionados con la Batalla de Yamamah y Musailimah y sus seguidores estaban completos. También hubo otras diez expediciones para combatir la rebelión levantada por los hipócritas.

Expediciones a Omán

Su Santidad (aba) dijo que hubo dos o tres expediciones que fueron dirigidas por Hazrat Huzaifah (ra) y Hazrat Arfayah (ra) a un lugar llamado Omán. Durante la época del Santo Profeta (sa) este lugar estaba bajo el dominio de Irán y estaba habitado por magos. En el año 8 DH, el Santo Profeta (sa) envió a algunos compañeros allí con una carta al gobernador Ya’far con el fin de difundir el mensaje del Islam a ellos. Les invitó al Islam y les dijo que si aceptaban entonces Ya’far podría seguir siendo el gobernador, sin embargo si no lo hacían entonces eventualmente perderían su reinado. Hazrat Amr bin Aas (ra), que había sido enviado con la carta, le explicó que la riqueza recogida en el Zakat se gastaría en la gente pobre de esa misma zona. Finalmente, Ya’far aceptó el Islam y en un par de años, la mayoría de los residentes de la zona también lo hicieron.

La gente de Omán acepta a un falso profeta

Su Santidad (aba) dijo que después del fallecimiento del Santo Profeta (sa), un hombre con el nombre de Laqit bin Malik Azdi, conocido por el título de Dhu-Taaj, surgió como un falso reclamante de la profecía en esa misma zona. La gente ignorante de Omán lo aceptó, por lo que Ya’far y su hermano Abaad tuvieron que refugiarse en las montañas, desde donde Ya’far informó a Hazrat Abu Bakr (ra) de la situación y pidió apoyo. Así, Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Hazrat Hudhaifah (ra) y a Hazrat Arfayah (ra) para dirigir el envío contra la rebelión que se estaba levantando en Omán.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) más tarde también envió a Hazrat Ikrimah (ra) y su batallón para apoyarlos. Al enterarse de la llegada de estos tres, Ya’far y Abaad salieron de su escondite y los invitaron a avanzar. Cuando Laqit bin Malik se enteró de su llegada, reunió también a su ejército. Los líderes musulmanes enviaron cartas a los jefes que apoyaban a Laqit, por lo que éstos abandonaron a Laqit. Más tarde se produjo una batalla, en la que al principio parecía que los musulmanes podrían ser derrotados, sin embargo, Dios concedió a los musulmanes el apoyo de los enviados llegados de Bahrein, como resultado de lo cual los musulmanes avanzaron con gran fuerza y finalmente resultaron victoriosos.

El ejército musulmán avanza en Omán para derrotar a los rebeldes

Su Santidad (aba) dijo que después de la batalla, se decidió que Hazrat Hudhaifah (ra) permaneciera en Omán para asegurar la propagación del Islam y el establecimiento de la paz, mientras que Hazrat Ikrimah (ra), junto con un gran batallón de musulmanes, procedió a combatir aún más las rebeliones levantadas por los hipócritas. Se dirigió a un lugar llamado Mahrah donde se produjo una batalla con su gente. Había dos grupos en los ejércitos, cada uno bajo el liderazgo de dos personas, Shikhreet y Musabbah, que estaban enfrentados entre sí. Esto, de hecho, ayudó a los musulmanes ya que debilitó su ataque. Ikrimah (ra) vio que el ejército de Shikhreet era más pequeño y les invitó al Islam, lo que aceptaron. De esta manera el ejército del adversario se debilitó aún más. Hazrat Ikrimah (ra) también envió una carta a Musabbah invitándole a aceptar el Islam una vez más, sin embargo esta invitación no fue aceptada. Así, se produjo una batalla en la que los musulmanes se impusieron con una victoria convincente.

Hazrat Abu Bakr (ra) dirige su atención a Yemen

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Ikrimah (ra) entonces reunió a toda la gente de la zona y les predicó después de lo cual aceptaron el Islam. Hazrat Ikrimah (ra) informó a Hazrat Abu Bakr (ra) de esta victoria y luego se dirigió a Yemen como había sido instruido por Hazrat Abu Bakr (ra). Allí, Hazrat Ikrimah (ra) se dirigió a la gente de Nakha y Himyar y les transmitió el mensaje del Islam. Dijeron que entendían la belleza del Islam y que habían sido gente religiosa incluso durante el Tiempo de la Ignorancia. Así, la gente de esta tribu aceptó el Islam. Hazrat Ikrimah (ra) también se dirigió a la gente de Abyan que inicialmente se levantó para luchar contra él, pero vacilaron debido a su propia discordia interna y fueron derrotados.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Ikrimah (ra) regresó más tarde a Medina con su esposa Asma’ bint Nu’man bin Yaun con quien se había casado durante el tiempo de la guerra. Está registrado que su Nikah había tenido lugar con el Santo Profeta (sa); sin embargo este matrimonio terminó antes de su solemnización debido a algo que ella había hecho. Algunas personas habían puesto en su mente el pensamiento de que ella debía imponer su temor desde el principio de su matrimonio, y que después de que estuvieran casados, ella debía decirle al Santo Profeta (sa) que buscaba el refugio de Al’lah en él. Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad (ra) ha explicado que es probable que algún hipócrita hubiera instruido a su esposa para que le dijera tal cosa con el fin de crear discordia. Cuando ella dijo esto, el Santo Profeta (sa) pidió inmediatamente que la devolvieran a su casa para hacer honor a lo que había dicho. Más tarde expresaría su arrepentimiento y diría que se había equivocado al hacerlo.

Su Santidad (aba) dijo que cuando Hazrat Ikrimah (ra) regresó a Medina, Hazrat Abu Bakr (ra) le ordenó que partiera en apoyo de Yalid bin Sa’id. Así, se reunió otro ejército y Hazrat Ikrimah (ra) partió. Luchó con valentía y finalmente fue martirizado. Su Santidad (aba) dijo que se darían más detalles sobre esto al mencionar las batallas que tuvieron lugar en Siria.

Expedición dirigida por Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra)

Su Santidad (aba) dijo que la quinta expedición estaba bajo el liderazgo de Hazrat Shurahbil bin Hasanah (ra) contra la rebelión levantada por los hipócritas. Hazrat Shurahbil (ra) era uno de los principales musulmanes y también había emigrado a Abisinia. Hazrat Ikrimah (ra) había recibido instrucciones de no atacar hasta que Hazrat Shurahbil (ra) llegara, pero Hazrat Ikrimah (ra) actuó con precipitación y atacó a Musailimah antes de su llegada. Hazrat Abu Bakr (ra) ordenó entonces a Hazrat Shurahbil (ra) que permaneciera fuera de Yamamah hasta nuevas instrucciones. Luego, cuando Hazrat Yalid (ra) fue enviado, le ordenó a Hazrat Shurahbil (ra) que no luchara hasta que llegara Hazrat Yalid (ra). Entonces se le instruyó que después de la Batalla de Yamamah, debía ir a Kuza’ah y combatir a las fuerzas rebeldes de allí. Así, después de la batalla de Yamamah, se dirigió hacia la gente de Banu Kuza’ah.

Expediciones dirigidas por Hazrat Amr bin Aas (ra)

Su Santidad (aba) dijo que la sexta expedición fue la de Hazrat Amr bin Aas (ra) quien fue enviado por Hazrat Abu Bakr (ra) para combatir las fuerzas rebeldes de las tribus Kuza’ah, Wadiyah y Harith. Hazrat Amr bin Aas (ra) había aceptado el Islam unos meses antes de la Conquista de La Meca. Fue nombrado gobernador de Omán durante la época del Santo Profeta (sa). Más tarde fue nombrado gobernador de Egipto por Hazrat Umar (ra).

Su Santidad (aba) dijo que de los 11 batallones, Hazrat Amr bin Abbas (ra) fue designado como líder de uno de ellos. Así, según las instrucciones, cuando fue a los Banu Kuza’ah tuvo éxito en el restablecimiento del Islam allí.

Su Santidad (aba) dijo que continuaría mencionando las expediciones restantes en futuros sermones.

Resumen preparado por The Review of Religions

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