Comprender la verdadera esencia del Día de Jilafat
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Comprender la verdadera esencia del Día de Jilafat

Jalifa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

SERMÓN DEL VIERNES, 27 DE MAYO DE 2022.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Surah Al-Fatihah,

Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih V (atba), dijo lo siguiente:

Hoy es 27 de mayo  y para la Comunidad Musulmana Ahmadía esta fecha se conoce como “Yaum-e-Jilafat” [‘el día del Jalifato’] y todos los años celebramos reuniones este día, o en torno a él, para conmemorarlo. Y ¿por qué lo hacemos? Pues bien, deberíamos tener siempre presente la respuesta a esta pregunta y también tendríamos que decir a nuestros hijos y a las generaciones futuras que reflexionen sobre ello. La verdad es que esto comenzó el [miércoles] 27 de mayo de 1908, cuando Dios Altísimo -de acuerdo con Sus promesas- nos bendijo al establecer la institución del Jalifato dentro de la Yamat Musulmana Ahmadía, pues Al’lah hizo una promesa al Mesías Prometido (as) relacionada con el progreso de la Comunidad y la cumplió en ese día.

El Mesías Prometido (as) había estado preparando a su Yamat durante algún tiempo respecto a que nadie puede escapar de la muerte. Incluso los profetas, una vez que han completado su misión, son elevados hacia Dios [tras su fallecimiento]; es decir, el Mesías Prometido (as) preparó especialmente a su Comunidad de que el momento de su regreso [a su Creador] estaba cerca. Sin embargo, junto con esto, además dio las buenas nuevas de que la Yamat establecida por él florecería y se extendería; y que las promesas que le fueron hechas por Al’lah ciertamente se cumplirían, en el sentido de que la Comunidad progresaría, por la gracia de Dios, y nadie se interpondría en su camino.

En una narración, el Santo Profeta Muhammad (sa) ha hecho referencia a su época y a la de los últimos días, ya que en ella se refirió a la era del Mesías Prometido (as) y al establecimiento de la institución del Jalifato después de él.

Así pues, en una reunión con sus Compañeros (ra), el Santo Profeta (sa) declaró:

“El profetazgo permanecerá entre vosotros mientras Al’lah lo quiera, [o sea, el Profeta (sa) permanecerá entre los Compañeros (ra) hasta que Dios lo desee]. Entonces, Él hará que llegue a su final y que después venga el Jalifato sobre los preceptos del profetazgo, (o sea, se establecerá un Jalifato rectamente guiado que seguirá precisamente los pasos del profetazgo), que permanecerá mientras Al’lah lo quiera y entonces hará que llegue a su fin”.

Desde hace algún tiempo he estado mencionando los relatos de los Compañeros (ra) que participaron en la Batalla de Badr, entre los que también se encontraban los Jalifas Rectamente Guiados, y en estos días se están narrando relatos de la vida de Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra). Así, a lo largo de los relatos relacionados con los Jalifas (ra), queda claro como la luz del día que, en su papel de Jalifa, todos ellos trabajaron desinteresadamente, siguieron las tradiciones del Santo Profeta (sa) e hicieron del Sagrado Corán su guía. En otras palabras, trataron de mantenerse firmes en los preceptos del profetazgo en todo momento.

No obstante, continuando con su declaración, el Santo Profeta Muhammad (sa) dice que luego seguirá una monarquía tiránica, según el decreto de Dios, y que la gente estará abatida y perturbada. Cuando esto llegue a su fin, algo aún peor, en forma de despotismo monárquico, le seguirá, según el decreto de Dios. La historia da testimonio de ello. De hecho, incluso hasta hoy, los gobernantes musulmanes, que se han alejado de la fe, tratan a sus ciudadanos de la misma manera, ya sean gobernantes políticos o en forma de reyes, de un partido o de otro; y quienquiera que toma las riendas del gobierno se sumerge en el materialismo. Sin embargo, el Profeta (sa) dice que una vez que todo esto ocurra a la “Ummah” (la nación musulmana), la [llama de la] misericordia de Dios Altísimo se encenderá y pondrá fin a esta era de tiranía y opresión; y tras ello se establecerá el Jalifato sobre los preceptos del profetazgo; y una vez dicho esto, el Santo Profeta (sa) guardó silencio.

La profecía realizada por el Mensajero de Al’lah (sa), que preveía un tiempo en el que la crueldad y la opresión terminarían, era para aquellas personas que prometieran lealtad al Sello de los Jalifas -el Mesías Prometido y Mahdi (as)- y actuaran de acuerdo con sus enseñanzas. Al’lah ha establecido este sistema, pero si la gente no se somete a él y persiste en su obstinación, entonces el único resultado [que se derivará de ello] es exactamente lo que los musulmanes están presenciando hoy. ¡Qué Dios Altísimo conceda a estas personas sabiduría y entendimiento, y que se conviertan en aquellos que reconocen al verdadero siervo del Profeta (sa), en lugar de convertirse en aquellos que, al rechazarlo, aumentan su crueldad hacia la Yamat del Mesías Prometido (as).

De todas formas, debe entenderse claramente que el Santo Profeta (sa) se calló después de afirmar que “en los últimos días habrá un Jalifato establecido entre vosotros sobre los preceptos del profetazgo”, lo cual denota que este establecimiento permanecería durante mucho tiempo. No obstante, debido a la incomprensión de ciertos aspectos, algunas personas alegan que ese silencio [final del Mensajero de Dios (sa)] denota que este establecimiento -es decir, el Jalifato establecido tras el fallecimiento del Mesías Prometido (as)- llegaría a su fin rápidamente; sin embargo, toda esa gente está profundamente equivocada, pues el propio Mesías Prometido (as) ha aclarado que esta institución es tal que permanecería [entre nosotros] y las promesas hechas al Mesías Prometido (as) por Al’lah se cumplirán con seguridad. Incluso si los cielos y la tierra se hacen pedazos, nada puede impedir que las promesas Divinas se cumplan.

De todos modos, al mismo tiempo que aclara que la institución del Jalifato es una institución que permanecerá establecida, el Mesías Prometido (as) dice a los miembros de la Yamat:

“Así pues, queridos amigos, puesto que es práctica de Dios, desde tiempos inmemoriales, que Él muestra dos Manifestaciones para que se acabe con las dos falsas alegrías de los adversarios, no es posible ahora que Al’lah renuncie a Su práctica de antaño. Por eso, no os entristezcáis por lo que os he dicho (o sea, por la noticia de su fallecimiento); ni vuestros corazones deben angustiarse, porque es esencial para vosotros que también presenciéis la Segunda Manifestación, y su llegada es una bendición para vosotros, porque es eterna; su continuidad no terminará hasta el Día del Juicio y esa Segunda Manifestación no puede venir a menos que yo me marche. Pero cuando me vaya, Dios enviará esa Segunda Manifestación para vosotros y siempre permanecerá con vosotros, tal como lo prometió en el libro ‘Brahin-e-Ahmadía’ (‘Los argumentos en favor del Ahmadíat’)”.

Las palabras del Mesías Prometido (as) en las que dice que esto es una promesa de Al’lah y que la Segunda Manifestación, o en otras palabras, el Jalifato, permanecerá hasta los Últimos Días significa que seguirán naciendo personas que salvaguardarán y protegerán el Jalifato Ahmadía. Por lo tanto, afortunados son aquellos de entre nosotros que permanecen apegados a Jalifato del Ahmadíat y enseñan a su descendencia a hacer lo mismo; y desafortunados son aquellos que desean confinar el Jalifato del Ahmadíat a un periodo [limitado] de tiempo, o aquellos que albergan tales pensamientos. Estas personas, como siempre, se enfrentarán al fracaso y no tendrán éxito, ya que esto se ha demostrado a través de la historia de la Comunidad, pues los enemigos se encontraron con el fracaso en el momento de la elección del primer y segundo Jalifa.

Aparte, mientras profundiza en el hecho de que el Jalifato permanecerá establecido, el Mesías Prometido (as) afirma:

“Y esta promesa (es decir, sobre el establecimiento del Jalifato) no se refiere a mi persona. Más bien dicha promesa se refiere a vosotros, ya que Dios [dirigiéndose a mí] dice: ‘Haré que esta Yamat, compuesta de tus seguidores, prevalezca sobre los demás hasta el Día del Juicio’. Por tanto, es inevitable que veáis el día de mi partida, para que después del mismo llegue el día de la promesa eterna. Nuestro Dios es Aquél que cumple Sus promesas y es un Dios Leal y Verdadero. Él os mostrará todo cuanto ha prometido; y aunque estos días son los Últimos Días de este mundo y muchas catástrofes están a punto de ocurrir, es necesario que este mundo siga existiendo hasta que se cumplan todas las cosas sobre las que Al’lah ha profetizado”.

Y todavía hay innumerables promesas hechas por Dios Altísimo al Mesías Prometido (as) que aún han de cumplirse.

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“Vine de Dios como una Manifestación de la Divina Providencia y soy una personificación de Su Poder y después de que yo me vaya habrá otras personas que serán la manifestación del Segundo Poder de Dios”.

Por consiguiente, las promesas de Al’lah al Mesías Prometido (as) sobre el rejuvenecimiento y el progreso del Islam -y todas las demás promesas que se le anunciaron- se harán realidad, si Dios quiere; o sea, dichas promesas se cumplirán con toda seguridad. La Comunidad verá el día en que el Islam saldrá victorioso, si Dios quiere. La Yamat será testigo de su propio progreso, si Dios quiere. Aquellos que permanezcan apegados al Jalifato se convertirán en receptores de los favores y la gracia de Al’lah. La Comunidad Musulmana Ahmadía se extenderá por todo el mundo y esto es precisamente lo que también ha dicho el Mesías Prometido (as).

Por ello, al exponer la victoria de la Yamat, el Mesías Prometido (as) proclama:

 

 

esta práctica Divina: que ayuda a Sus Profetas (as) y Mensajeros (as), y les concede éxito y predominio, tal y como Él dice:

(“Al’lah ha decretado: ‘En verdad, Yo prevaleceré, Yo y Mis Mensajeros’.

Ciertamente, Al’lah es Poderoso, Potente”, Santo Corán, 58:22).

Y la palabra ‘prevaleceré’ significa que como los Mensajeros (as) y los Profetas desean que la Voluntad de Al’lah se establezca en el mundo -y nadie puede oponerse a ella-, a su vez, Dios demuestra con poderosos signos su veracidad [la de los Profetas], así como la verdad que desean difundir en el mundo. Él les permite sembrar su semilla, pero no deja que llegue a su plena culminación en sus manos… Más bien revela otra dimensión de Su Poder y crea tales medios por los cuales esos objetivos, que hasta cierto punto habían quedado incompletos, alcanzan la etapa de perfección”.

Estas profecías y promesas que Al’lah ha concedido al Mesías Prometido (as) serán cumplidas, lo cual sucederá a través del sistema de Jalifato que continúa después de su fallecimiento. Dios Altísimo hará que esta Comunidad progrese y lo está haciendo, puesto que Él mismo está guiando a la gente, ya que los conecta con el Jalifato y lo está haciendo en este momento. De lo contrario, está más allá de la capacidad humana hacer tal cosa; es decir, está más allá del poder humano vincular a los miembros de la Yamat con el Jalifa de la época con un nexo tan fuerte que no tiene parangón. Aunque no es solo el hecho de que Dios conecta los corazones de los que ya son áhmadis con el Jalifato, sino que también conecta con el Jalifato los corazones de los que más tarde se unen al redil, y los que se convierten recientemente y aún no han recibido una formación moral completa. Esto es únicamente obra de Al’lah, porque tras jurar lealtad demuestran el mismo nivel de sinceridad y devoción al Mesías Prometido (as); y al mismo tiempo muestran la misma sinceridad y devoción por el cumplimiento de la misión del Mesías Prometido (as). En definitiva, ellos demuestran esta devoción al Jalifato Ahmadía bajo su nombre y continúan demostrándola.

En consecuencia, si la manera en que la gente juró su lealtad al Primer Jalifa (ra) no fue por la ayuda especial de Dios Altísimo, entonces ¿qué fue? Aparte de unos pocos hipócritas, que se pueden encontrar en todas las comunidades, la gente siguió aumentando su devoción y amor por el Jalifato. En cuanto a los hipócritas, los reprendió muchísimo y los puso en su sitio, por lo que ya no tuvieron valor ni para levantar la cabeza.

Posteriormente, durante las elecciones del Segundo Jalifa (ra), a pesar de la conmoción causada por los mismos opositores que actuaron hipócritamente durante la época del Primer Jalifa, que a pesar de todo permanecieron dentro de la Comunidad, los miembros de la Yamat pronunciaron el nombre de Hazrat Mian Sahib, Hazrat Mirza Mahmud Ahmad Sahib (ra), y le juraron lealtad como Segundo Jalifa. Todo ello a pesar de la conmoción, la maldad y los disturbios de esas personas. El mundo fue entonces testigo de la rapidez con la que la Comunidad Musulmana Ahmadía siguió progresando. Se abrieron misiones en todo el mundo, se construyeron mezquitas y se difundió la literatura, por lo que las tareas para las que vino el Mesías Prometido (as) progresaron aún más.

Luego, en la época del Tercer Jalifa (rh), Dios bendijo a la Yamat con nuevos avances, a pesar del severo ataque del gobierno de la época [o sea, el gobierno de Pakistán]; y aquellos que afirmaron que llegarían a hacer que cada miembro de la Comunidad llevara un cuenco de mendigo, ellos mismos partieron de este mundo en un estado lamentable.

Más tarde, se abrieron nuevas vías de progreso durante la era del Cuarto Jalifa (rh) y Al’lah demostró nuevos signos de Su ayuda y apoyo; y además se abrieron nuevas puertas para la difusión del Islam. Aquellos que intentaron cortar las manos del Jalifa de entonces vieron ellos mismos sus manos cortadas y sus cuerpos fueron esparcidos en pedazos por el aire, pero la Yamat nunca dejó de progresar. Por otro lado, el alcance de la divulgación aumentó y se lanzó la MTA, a través de la cual el mensaje de la Comunidad Musulmana Ahmadía comenzó a llegar a todos los hogares. Este es el progreso hacia el cumplimiento de las promesas de Dios Altísimo concedidas al Mesías Prometido (as) y, si uno reflexiona, ¿qué es esto sino el cumplimiento de las promesas realizadas por Al’lah?

Dios también manifestó Su ayuda y apoyo durante la era del Quinto Jalifato. A través [del progreso] de la MTA, se abrieron nuevas vías para propagar el mensaje del Islam y completar la misión del Mesías Prometido (as). Se han lanzado siete u ocho nuevos canales en diferentes idiomas, mientras que antes solo había uno. A continuación se tradujeron varios programas a diferentes idiomas del mundo. La MTA llegó entonces a todos aquellos rincones de la Tierra donde antes no había llegado y el mensaje del Ahmadíat y del verdadero Islam comenzó a llegar a las personas que vivían en estos países y zonas en su idioma local; y gracias a ello, cientos de miles de personas de naturaleza piadosa han tenido la oportunidad de aceptar el Ahmadíat. También, aparte de la MTA y los programas de radio, Dios Altísimo ha estado guiando a las personas Él Mismo y les ha permitido aceptar el Ahmadíat a través de sueños, diversas publicaciones, etc.

En este sentido, si estudiamos la historia del Ahmadíat, encontramos muchos ejemplos -durante la vida del Mesías Prometido (as)- de cómo el Mismo Al’lah guio a la gente a aceptar al Mesías Prometido (as), y lo mismo ocurrió en la época de Hazrat Jalifatul Masih I (ra) y el propio Dios Altísimo guiaba a la gente. Así, muchas más personas con almas piadosas continuaron uniéndose al redil de la Yamat. Luego, durante la época de Hazrat Jalifatul Masih II (ra) tuvieron lugar incidentes similares y se narran relatos dentro de varias familias de cómo Dios concedió la oportunidad a sus mayores de aceptar la verdad. Lo mismo ocurrió durante la era de Hazrat Jalifatul Masih III (rh), e incluso en la época de Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) Al’lah guio almas piadosas a aceptar el Ahmadíat. Pues bien, todo ello fue el resultado de las promesas que Dios Altísimo hizo al Mesías Prometido (as). Por eso, cabe decir que durante la época de cada Jalifato, la Comunidad continuó expandiéndose y en el Quinto Jalifato Dios también ha seguido otorgando sus bendiciones de la misma manera, ya que Al’lah está abriendo siempre nuevas vías para el “tabligh” [la predicación] y está abriendo los corazones de más y más personas para que escuchen y acepten el mensaje del Mesías Prometido (as), que es el mensaje del verdadero Islam. Por eso, se producen sucesos de este tipo que demuestran que tales acontecimientos solo han podido ocurrir como resultado de la ayuda Divina. De lo contrario, simplemente con el esfuerzo humano, [este número de] personas nunca aceptarían [la verdad] de esta manera.

Ahora mencionaré algunos incidentes que demostrarán cómo Dios Altísimo ha inclinado los corazones de la gente hacia la aceptación del Islam-Ahmadíat y cómo les muestra la veracidad de Jalifato Ahmadía, y llena sus corazones con el amor hacia el Jalifato:

Guinea-Bissau, es un país lejano situado en África. Pues bien, un residente de allí, Abdul’lah Sahib, que antes era cristiano, dice: “Hace algún tiempo, tuve un sueño en el que veía a una persona con barba blanca, que llevaba un turbante y se dirigía a una congregación, y la gente escuchaba el discurso en completo silencio”. Además dice: “La persona estaba pronunciando el sermón de una manera muy sencilla, que era completamente diferente a la forma en que nuestra gente pronuncia los sermones”. Cuando se despertó, no entendió el sueño y se olvidó de él. Unos días más tarde tuvo un sueño similar y, gracias a ello, pudo recordar vívidamente el rostro de la persona del sueño. Luego vio un tercer sueño. Mientras tanto, intentó investigar quién era la persona del sueño pero no tuvo éxito. Casualmente, un día fue a una de nuestras mezquitas en la cercana ciudad de Farim. Era viernes y los miembros de la Yamat estaban siguiendo el sermón del viernes en la MTA. Al verme [en la MTA], preguntó inmediatamente al “mual’lim” (misionero): “¿Quién es la persona que da el sermón?”; y el “mual’lim” respondió: “Él es nuestro Jalifa”. Ante esto, Abdul’lah Sahib se sentó y escuchó en silencio el “jutba”, y tras el sermón del viernes, ofreció las oraciones con el resto de la congregación. Cuando terminaron las oraciones, se levantó y manifestó: “Hoy, acepto el Islam”; y luego añadió: “Al’lah me mostró a este hombre, [es decir, Hazrat Jalifatul Masih V (aba)], en tres sueños [separados] y esto dejó una profunda huella en mi alma. Llevaba mucho tiempo buscándolo y, por casualidad, hoy he venido a vuestra mezquita y he visto a vuestro Jalifa. Yo vi esa misma cara en el sueño y la misma escena en la que la gente estaba sentada en silencio escuchando un sermón;  y así entro en el redil del Islam-Ahmadíat”.

Así es como una persona que vivía en un lugar lejano fue guiada [a la verdad], ya que primero se le mostró un sueño y luego Dios Altísimo creó los medios para que fuera testigo del cumplimiento físico de ese sueño. No obstante, algunas personas se preguntan por qué no experimentan esas cosas. Simplemente esta es la gracia de Al’lah; Él guía a quien quiere; aunque para recibir esta [bendición], hay que tener una naturaleza virtuosa e inclinarse ante Dios. Sin duda alguna debe ser debido a una virtud suya que Dios Altísimo le guiara de esta manera.

Por otro lado, el Amir Sahib de Gambia, escribe: “Hay una mujer llamada hermana Fatu Sahiba que tiene casi 60 años. Dice que un grupo perteneciente a una organización islámica visitó su zona y empezó a hablar en contra de la Comunidad diciendo que los áhmadis son incrédulos, que nunca entrarán en el Paraíso y no debería en absoluto haber ningún trato con ellos [o sea, con los áhmadis]. La mayoría de la gente del pueblo aceptó lo que decían, pero esta mujer relata que se preocupó y empezó a rezar para que Al’lah la guiara en este asunto. Unos días después, tuvo un sueño en el que vio a los miembros de la misma organización islámica que visitaron su pueblo; y pudo ver que, a pesar del hecho de que sus ojos brillaban como las estrellas y sostenían ejemplares del Santo Corán en sus manos, se quejaban de que no podían ver el texto del Corán. Tras ello, empezaron a crear disturbios porque Dios Altísimo les había hecho perder la visión y debido a esto no podrían ganarse la vida, y habían sido humillados y dejados en la ruina. Dice que también vio en el sueño que los miembros de la misma organización deseaban estrechar la mano del Jalifa de la Comunidad Musulmana Ahmadía, pero no lo consiguieron y admitieron que sin duda el Ahmadíat es verdadero, aunque si aceptaban el Ahmadíat perderían todos sus seguidores. Al final, por la mañana, esta mujer narró este sueño a su familia -algunas personas alegan que los africanos tienen menos entendimiento- pero, a pesar de todo, su interpretación de este sueño fue que, a pesar de que sus ojos brillaban con fuerza, eran incapaces de ver la escritura del Sagrado Corán, lo que significaba que se habían desviado completamente del camino recto”.

Así pues, algunas personas que aceptan el Ahmadíat experimentan tales incidentes extraordinarios que prueban claramente que es el apoyo especial de Dios el que les permite ver tales percepciones.

Guatemala es un país de Sudamérica. Allí, Yorunika Sahiba, que vive en San Marcos, localidad que está a unos 250 km de nuestra mezquita de Guatemala, cerca de la frontera con México, afirma: “Hace diez años vi a una persona en un sueño que me decía que el camino de la verdad es el Islam. Me dijo que leyera el Santo Corán, a lo que yo respondí que no sabía leer el Corán. Sin embargo, esa persona le dijo que ‘puedes leer el Sagrado Corán’.” A la mañana siguiente, cuando se despertó, informó a su marido y a su padre sobre su sueño, pero ellos dijeron: “El Islam no es el camino de la verdad, es una religión que enseña el terrorismo”. Todos ellos eran cristianos. No obstante, narra que: “Mi corazón no estaba satisfecho. Entonces, empecé a investigar sobre el Islam en internet y comencé a aprender sobre el mismo por mi cuenta”.  Un día fue al mercado y vio a una mujer que llevaba velo, y al ver a la mujer con velo, sintió curiosidad, se reunió con ella y le preguntó por su atuendo; y esa mujer respondió: “Soy musulmana y por eso llevo el velo”; y así, ella se convirtió en su amiga y le informó sobre el Islam en detalle. Es más, la mujer que conoció [en el mercado] era una áhmadi.

Yorunika Sahiba añade: “Después de escuchar las enseñanzas del Islam de ella, juré lealtad (Baiat), pero los miembros de mi familia no estaban contentos. Constantemente planteaban acusaciones y yo no podía responderles, así que le dije (a la mujer áhmadi) que viniera a mi casa y que reuniría a mis parientes. Así, tuvimos innumerables sesiones en las que propagamos el mensaje del Islam”.

Incluso comenzó a difundir el mensaje [del Ahmadíat]. En otras palabras, no solo juró lealtad (Baiat), sino que comenzó a propagar el mensaje. Reunió a sus amigos y también les dio refrescos. Entretanto, uno de sus hijos, que se está convirtiendo en abogado y está en su último año de universidad, también hizo la promesa de lealtad (Baiat). La verdad es que estaba tan apasionada y era tan entusiasta que aprendió a leer el Santo Corán a través de internet. Incluso consiguió memorizar muchos capítulos del Corán y utilizando el audio -como no sabía redactar en árabe- escribió todo el Sagrado Corán en letras romanos. Por su parte, el Amir Sahib explica: “Cuando fui de visita, vi su cuaderno. Escribió todo el Santo Corán a mano y ahora está aprendiendo la recitación en árabe, y la está escribiendo en árabe”. De esta manera, Al’lah no solo está trayendo almas piadosas al redil de la Comunidad, sino que además está cumpliendo las promesas que le hizo al Mesías Prometido (as) y que debían cumplirse después de su fallecimiento.

Indonesia es otro país lejano. Un joven que residía allí fue informado sobre [las enseñanzas del] Islam-Ahmadíat, como resultado de lo cual hizo de inmediato el pacto de alianza (Baiat). Noor Sahib, el Sadr de esa comunidad explica: “Antes de que se fuera, le di al joven algunos libros así como algunos folletos que tenían la foto del Mesías Prometido (as). Cuando el joven volvió a casa, su padre vio uno de los folletos y le preguntó quién era el hombre de la foto; y respondió: ‘Es la imagen del Imam Mahdi’. Anoche vi en un sueño que el Imam Mahdi había llegado. (El joven ya conocía la Yamat), por eso juré lealtad inmediatamente’. Ante esto, su padre dijo: ‘Yo también quiero jurar lealtad’.”

Dios Altísimo está admitiendo a la gente en la Comunidad Musulmana Ahmadía de esta manera.

Azila Karim Sahib, que es un “mual’lim” en Burkina Faso, narra: “Hamid Sahib vive en nuestra zona y escucha regularmente la radio, y tiene grandes sentimientos por la Comunidad. También paga el chanda y de hecho llegó a ser muy regular en el pago del mismo. Sin embargo, cuando se le pedía jurar la fidelidad (Baiat), lo evitaba usando una u otra excusa”. Tal vez no era el chanda obligatorio y solo pagaba para “Tahrik-e-Yadid” y “Waqf-e-Yadid”, o contribuía a algún otro plan o daba como “sadaqah” (caridad). Em definitiva, daba chanda y hacía sacrificios financieros. Cuando estuve en Ghana, también vi que, de los que entendían sus responsabilidades, muchos venían y nos daban su cantidad de “Zakat”, diciendo que si daban la cantidad a sus clérigos religiosos [no-áhmadis], la malversarían, pero sabían que la Yamat lo usaría apropiadamente. Así es como algunas personas dan contribuciones financieras allí.

Al final, un día vio en un sueño que hay una reunión y que algunas personas están dentro de las cuatro paredes del recinto mientras que otras están fuera de él y dice: “Observé que las personas que estaban dentro de la habitación eran todas áhmadis. Al ver esto, me dije a mí mismo: ‘Yo también estoy con ellos, por lo tanto, se me debe permitir entrar’. Entonces se oyó una voz: ‘Solo entrarán en esta sala los que hayan tomado el Baiat; así que como no has hecho el Baiat, no puedes entrar dentro’.” Así pues, al día siguiente, después de tener el sueño, vino e hizo el “Baiat” (juramento de alianza). A pesar de los esfuerzos de la gente, no pudieron convencerle de que entrara en la Comunidad. No obstante, como poseía una naturaleza piadosa, Al’lah no permitió que se arruinara, ni deseó esto para él; por lo que Dios le guio de esa forma.

Esto es también una respuesta a quienes plantean la alegación de que no experimentan ningún sueño verdadero. Uno tiene que purificarse primero y eliminar todos los pensamientos [externos] en su mente y suplicar, y entonces Dios Altísimo le concederá la guía.

Hay un miembro de Mali, Muhammad Kone Sahib, quien escuchó la emisora de radio de la Yamat y además a los que hablan en contra de la Comunidad Musulmana Ahmadía. A partir de entonces, comenzó a rezar para que Dios le guiara por el camino recto y escribe: “Después de esto, vi en mi sueño a una persona mayor que decía que, tanto si uno lo acepta ahora o más tarde, toda persona entrará algún día en Ahmadíat”. Por tanto, esto ha sido destinado por Al’lah, ya que Dios ha garantizado Su promesa al Mesías Prometido (as), quien también ha mencionado que su misión se cumplirá a través del establecimiento de la bendita institución del Jalifato. Pues bien, este señor  al final hizo el “Baiat” (pacto de iniciación).

El misionero de Guinea-Bissau escribe sobre Usman Sahib, un miembro que recientemente ha aceptado el Ahmadíat, que [antes de su aceptación] descubrió que muchos parientes suyos también lo habían aceptado. Entonces, reunió a algunos “maulwis” [clérigos musulmanes] y fueron hacia su zona con intención de mostrar su desacuerdo con la Comunidad. Nuestro misionero les dijo que ciertamente podían mostrar su desacuerdo y que nadie los detendría, pero primero debían escuchar -aunque fuera una sola vez- cuál era su mensaje y tras ello podrían oponerse con argumentos. Los “maulwis” se negaron a venir y escuchar el mensaje, pero Usman Sahib aceptó la invitación y vino a oír qué era su mensaje, y fue informado acerca del advenimiento del Mesías Prometido (as). Era viernes y en ese momento mi sermón estaba siendo transmitido por la MTA. Le dijeron que si tenía algo de tiempo podía escuchar el sermón del viernes y él afirmó que escucharía algo del sermón puesto que tenía algún tiempo. Cuando comenzó el sermón, se olvidó por completo de cuánto tiempo había pasado y acabó escuchando todo el sermón. Después de esto declaró: “La Yamat Musulmana Ahmadía no puede ser incrédula, como otros denuncian. Esto se debe a que su Jalifa menciona la vida de un Compañero del Santo Profeta (sa) y una Comunidad de incrédulos no puede hacer tal cosa”. A partir de entonces, dejó de oponerse a la Yamat y, tras un tiempo, se unió a la Comunidad junto con su familia; y no solo ha ingresado en la misma, sino que también se dedica al “tabligh” [la predicación] y paga regularmente su chanda [contribuciones financieras]. Así que este es el impacto que Al’lah otorga a los sermones del Jalifa de la época.

Un misionero local de Congo Kinshasa dice que comenzó una campaña de “tabligh” en una zona en particular. Los no-áhmadis comenzaron a oponerse a la Yamat a través de una planificación muy cuidadosa. A los tres meses, un día, Usman Sahib, que estaba entre aquellos que se oponían, se puso en contacto con la misión y dijo que quería unirse a la Comunidad junto con toda su familia y, cuando se le preguntó el motivo, manifestó: “Un día mi esposa estaba viendo la televisión por vía satélite y se encontró con el canal MTA. Como sabía que yo estaba al frente de la oposición al Ahmadíat me llamó y cuando estaba a punto de decir algo en contra de la Yamat, ella me dijo que primero viera el programa y luego opinara. (En ese momento también, mi sermón se estaba siendo transmitido en la MTA). Después de escuchar el sermón, me convencí de que lo que había escuchado era la verdadera imagen del Islam y tras oír al Jalifa no me quedó ninguna duda de la veracidad de la Comunidad Musulmana Ahmadía”.

Esto no se debe a ningún logro personal, sino que es la manifestación de las bendiciones de Dios Altísimo por Su Divina promesa concedida al Mesías Prometido (as) para cumplir su misión a través del Jalifato.

El misionero en jefe de Guinea Bissau cuenta que predicaron en un pueblo y muchos de sus residentes aceptaron el Ahmadíat. Sin embargo, cuatro familias se negaron a aceptarlo; pero cuando su equipo fue a la aldea para instalar la MTA, el misionero también invitó a las familias que se habían negado a aceptar el Ahmadíat y se les dijo que tenían un canal islámico y que debían venir a verlo, y que a través del mismo podrían además ver la imagen del Mesías Prometido (as), así como al Jalifa de la época. Y dice que cuando se completó la instalación y se encendió el televisor después de las oraciones, mi sermón se estaba emitiendo en la MTA en ese momento. Los no-áhmadis que allí se hallaban presentes comenzaron a escuchar atentamente el sermón y como se estaba emitiendo en inglés, el misionero les dijo que él les haría la traducción. No obstante, respondieron que aunque no podían entender lo que se decía, juraron por Dios que todo lo que esa persona decía no podía ser mentira; y que si ese era el Jalifa de Comunidad Musulmana Ahmadía, entonces esa Yamat no podía ser falsa; y anunciaron que aceptarían el Ahmadíat de inmediato.

El “mual’lim” de Mali escribe que una persona visitó su casa misional y les dijo que escuchaba regularmente su canal de radio y que quería hacer el “Baiat” (juramento de iniciación), y a continuación el señor rellenó el formulario del “Baiat”. Como era bastante educado, preguntó si había literatura en lengua francesa, a fin de beneficiarse de ella y también para dársela a sus amigos. El “mual’lim” le entregó la traducción francesa del libro “World Crisis and the Pathway to Peace” (‘La crisis mundial y el camino hacia la paz’), que es una compilación de varias de mis conferencias relacionadas con el establecimiento de la paz [en el mundo]. Abrió el libro de inmediato y cuando vio la foto que hay en su interior, comenzó a llorar y explicó que cuando estaba en Daun, a menudo rezaba a Dios Altísimo para que lo guiara por el camino recto. En esa época, vio a Jalifatul Masih en sus sueños en varias ocasiones, aunque no sabía en ese momento quién era esa persona. Aparte, dijo que en ese día se había dado cuenta de que sus oraciones habían sido escuchadas y que Al’lah lo había guiado.

Nisma Sahiba es una señora árabe y relata: “Dos años antes de mi ‘Baiat’, vi la imagen del Mesías Prometido (as) por primera vez y, mientras miraba la foto (de hecho, antes de narrar esto, ella ha mencionado que), recordé lo que usted contó sobre un niño que había garabateado ‘¡Hazur, te amo!’.” Y continúa diciendo: “Los niños no mienten y este incidente tuvo un profundo impacto en mi corazón”. Así pues, ella también hizo el “Baiat”. Narra además: “Miraba la foto del Mesías Prometido (as) y me dije: ‘tus rasgos indican que eres una persona piadosa y no puedes ser un mentiroso, pero a pesar de esto no puedo testificar el hecho de que has sido enviado por Dios’. Dos años más tarde, después de leer más, realicé el ‘Baiat’, a principios de 2016. Sin embargo, yo albergaba algunas dudas con respecto al Jalifato. El satán dentro de mí me decía que ¿cómo podía permitir que una persona que dice ser Jalifa tome el control de mi vida? ¿Por qué debo escribirle e informarle de mis asuntos? Y ¿cuál es el beneficio del Jalifato? No obstante, todas estas dudas se disiparon después de leer ‘Jilafat-e-Rashida’ (El Jalifato Rectamente Guiado) y ‘Nizam-e-Jilafat and Obedience’ (La organización del Jalifato y la obediencia), escritos por Hazrat Musleh Maud (ra), el segundo Jalifa. Todos los asuntos están explicados allí. Luego le escribí una carta y al recibir la respuesta, todas mis dudas se disiparon por completo y me convencí de que el Jalifato ciertamente sigue los pasos del Mesías Prometido (sa)”. Ella escribió además: “El amor que Dios Altísimo otorga en nuestro corazón está profundamente arraigado y no podemos entender cómo sucede esto”. También dijo: “Es por esta razón que la mayoría de los áhmadis tienen amor por el Mesías Prometido (as) en particular y por todos los Jalifas en general, al igual que los niños [por sus padres]. Antes del Baiat no tenía ni idea de este tipo de amor”.

Un misionero itinerante de Nigeria dice que durante una sesión de preguntas y respuestas se debatió que en lugar de agregar el nombre del padre al niño, se le debe dar al hijo el apellido que se ha transmitido de generación en generación. Ante esto, se le dijo a la gente que, de acuerdo con las enseñanzas del Sagrado Corán, el niño debe ser conocido por el nombre de su padre, por lo que algunos de los no-áhmadis y aquellos que se habían convertido recientemente al Ahmadíat no quedaron del todo satisfechos con esa primera respuesta. Y nos cuenta: “Sin embargo, dos días después, mientras usted daba el sermón sobre los Compañeros (ra), relató incidentes [de la vida] de Hazrat Zaid bin Zabit (ra) y dijo que los árabes comenzaron a llamarlo Zaid bin Muhammad, por lo cual Dios Altísimo ordenó que debía ser llamado por el nombre de su padre. Al escuchar este sermón, todos los miembros de la Comunidad se sintieron muy felices, ya que el Jalifa de la época los había guiado en un asunto que habían estado discutiendo solo dos días antes. De todas formas, algunos pensaron que tal vez, en el lapso de dos días, el misionero había transmitido esta noticia al Jalifa de la época y por eso él lo había mencionado, pero el misionero les aseguró que no había dicho nada”.

Y añade: “Nos regocijamos por el hecho de que Al’lah proporcionó Él Mismo la respuesta a nuestra pregunta y fue por esta felicidad que un miembro adinerado de la Yamat compró otro televisor grande para ver la MTA y pidió que lo pusieran en la parte del “lallna” [mujeres] de la mezquita, donde se ellas se sentaban, a fin de que no se vieran privadas de las bendiciones del Jalifato. Luego dijo que el Jalifato habla a los corazones”.

¿Quién es el que establece esta conexión con el Jalifato, tanto en personas de áreas remotas y áhmadis de varios países y orígenes? Sin duda, es el apoyo y la ayuda de Dios Altísimo, porque de otra forma, esto no puede ser comprendido por la mente humana.

Luego, Barifan Sahiba, una mujer de Noruega, dice que todo verdadero áhmadi declara: “Nuestro amado Hazur reside en nuestros corazones y está ante nuestros ojos, y rezamos por él. Nuestra única preocupación en el mundo es hacerlo feliz y encontrar maneras de ayudar a aligerar su carga. Usted ha declarado en sus sermones que los Compañeros (ra) solían proteger al Santo Profeta Muhammad (sa) soportando golpes de flechas y manteniéndose firmes frente a cualquier ataque. Mis ojos se llenan de lágrimas al imaginar esos hechos y me pregunto qué haría yo si me enfrentara a las mismas situaciones (ella es árabe). ¿Me mantendría firme también? Por eso rezo para que Al’lah nos permita proteger al Jalifa de la época y al Jalifato con nuestros corazones y nuestras vidas, sacrificando nuestra riqueza y nuestra progenie tal como lo hicieron los Compañeros (ra) [por el Profeta (sa)]. Durante muchos años, he estado pidiendo en mi ‘salat’ (oraciones) para que Dios Altísimo haga que los ángeles desciendan sobre usted en cantidad igual al número de sus preocupaciones y responsabilidades, y que estén alrededor suyo”.

Esta es la conexión de sinceridad y lealtad que Al’lah establece en los corazones de las personas y, si Él quiere, Dios continuará otorgando a la Comunidad del Mesías Prometido (as) y al Jalifato tales personas que aumentarán en su lealtad y sinceridad, aunque la gente mundana no puede entender esto.

Por otro lado, un árabe en Alemania aceptó el Ahmadíat y sus amigos le preguntaron: “¿Cómo puedes convertirte en ‘qadiani’ (forma derogatoria de llamar a los áhmadis)?”. El nuevo converso respondió: “Hay cien árabes aquí (él era también árabe) y no conseguís poneros de acuerdo en ningún asunto. La Comunidad Musulmana Ahmadía tiene un solo líder y la Yamat actúa de acuerdo a su mandato, razón por la que sus esfuerzos son bendecidos. Así que decidme, ¿qué cualidades extraordinarias poseéis para que los deje y me una a vosotros?”.

Por ello, mientras los áhmadis permanezcan apegados al Jalifato, continuarán heredando las bendiciones de Dios Altísimo. Aunque para lograr esto, debemos moldear nuestras acciones de acuerdo con las enseñanzas de Al’lah. Solo entonces nos beneficiaremos de esta bondad y esto es lo que Dios ha prometido: que aquellos cuya fe va acompañada de acciones que están en línea con los caminos trazados por Él continuarán cosechando las bendiciones del Jalifato. En otras palabras, obtendremos estos beneficios cuando tengamos una fe completa en Dios Altísimo y esté acompañada del cumplimiento de los derechos de Su adoración y cuando cada una de nuestras acciones busque alcanzar la complacencia de Al’lah.

El Mesías Prometido (as) afirma:

“En el Santo Corán Dios Altísimo incluye buenas obras junto con la fe y las buenas obras son aquellas que no contienen la más mínima desviación”. Y continúa diciendo: “Por ejemplo, si hay una sola persona en un hogar que lleva a cabo buenas obras, entonces todo el hogar está protegido. ¡Reflexionad! Si no existen buenas obras, entonces la mera fe no sirve de nada”.

Por consiguiente, debemos analizarnos continuamente y tener cuidado de que satanás no nos ataque. Al’lah permitió a nuestros antepasados ​​aceptar al Mesías Prometido (as) o nos ha permitido a nosotros hacerlo. Este es Su favor y, a fin de perpetuar las bondades de este favor, siempre debemos esforzarnos por aumentar y proteger nuestra fe, para que cada uno de nosotros participe de esta bondad predicha por el Santo Profeta (sa) y prometida por Dios al Mesías Prometido (as), que es la institución del Jalifato. Por lo tanto, debemos continuar analizándonos paran ver el grado en que nos hemos adherido al Jalifato y que podamos estar unidos en el establecimiento de la Unicidad de Dios Altísimo en todo el mundo.

En otra ocasión, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Alegraos y regocijaros porque el terreno para lograr la cercanía está vacante (es decir, el campo para acercarse a Al’lah y llegar cerca de Él está vacío). Cada nación está enamorada del mundo y lo que agrada a Dios la gente no le presta atención. Ahora es el momento de aquellos que desean atravesar esta puerta (o sea, la puerta que conduce hacia Dios Altísimo), para que, haciendo acopio de todas sus fuerzas, demuestren su temple y ganen el tan ansiado premio de Dios. No penséis que Al’lah permitirá que os perdáis. Vosotros sois la semilla que la Mano de Dios ha sembrado en la tierra y Él dice que esta semilla crecerá y florecerá, sus ramas se extenderán en todas direcciones y se convertirán en un gran árbol”.

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“Dios se dirigió a mí y me dijo que informara a mi Comunidad que aquellos que creen, y su creencia no está adulterada con consideraciones mundanas y se encuentra libre de hipocresía y cobardía y no es deficiente en ninguna etapa de la obediencia, tales personas son las favoritas de Dios Altísimo; y Al’lah dice que en verdad estos son aquellos cuyo rango es el de la Verdad”.

Él ha declarado todas estas cosas en su libro “El testamento”, en el que también dio la buena nueva del establecimiento del Jalifato. Por tanto, esta declaración suya indica que cada áhmadi debe tener una conexión de sinceridad y lealtad con el Jalifato, y esos serán los que se elevarán al nivel de haber hecho justicia a su juramento de lealtad (“Baiat”); y solo cuando esto se logre estaremos haciendo justicia a la conmemoración del Día del Jalifato.

¡Que Dios Altísimo permita a todos hacer justicia a su promesa de lealtad y además cosechar las bendiciones de Al’lah!

También me gustaría anunciar brevemente que la Yamat de Ghana comienza hoy su “Yalsa Salana” [Convención Anual] y se extenderá por tres días, aunque no… más bien es un “Yalsa” de dos días, el 27 y 28 [de mayo]; y se llevará a cabo en Bustan-e-Ahmad.  Aparte, se han organizado 119 centros en todo el país, incluidos cinco centros más grandes, que estarán conectados a través de un enlace de audio y video. Por cierto, la Comunidad de Ghana se estableció en 1921, cuando Maulana Abdul Rahim Nayyar Sahib (ra) salió de Londres y llegó allí. El año pasado, la Yamat de Ghana deseaba celebrar su centenario pero no pudo debido al covid. Ahora han decidido continuar con su programa en 2022 y 2023.

¡Que Dios Altísimo bendiga su “Yalsa Salana” en todos los sentidos y continúe aumentando a los áhmadis de allí en sinceridad y lealtad!

Asimismo, el “Yalsa Salana” de Gambia también comienza hoy y será un “Yalsa” de tres días.

¡Que Al’lah lo bendiga en todos los aspectos!

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que hoy es 27 de mayo, que se conoce como el Día del Jilafat en la Comunidad Musulmana Ahmadía.

Cumplimiento de una promesa divina

Su Santidad (aba) dijo que en este día celebramos reuniones para conmemorar el Día de Jilafat, pero ¿por qué? Es importante tener siempre presente la respuesta a esta pregunta. Este día comenzó el 27 de mayo de 1908 cuando, en cumplimiento de Su promesa, Dios estableció el Jilafat en la Comunidad Musulmana Ahmadía. El Mesías Prometido (as) había estado informando a la Comunidad durante algún tiempo de que su tiempo para fallecer se acercaba, sin embargo, al mismo tiempo, daba las buenas noticias de que Dios había prometido el éxito de esta Comunidad que sería dirigida por el sistema de Jilafat.

Su Santidad (aba) dijo que una vez, el Santo Profeta (sa) dijo a sus Compañeros que permanecería entre ellos mientras Dios quisiera y después de su muerte, se establecería el Jilafat sobre los preceptos del profetazgo; estos Jalifas estarían en completa sumisión al Santo Profeta (sa) y, entonces, este Jilafat terminaría cuando Dios quisiera. A partir de entonces seguiría la monarquía tiránica y tras su finalización seguiría el despotismo monárquico. El Santo Profeta (sa) profetizó cuándo todo esto tendría lugar en la Ummah musulmana, cuándo Dios manifestaría Su misericordia y establecería el Jilafat sobre los preceptos del profetazgo una vez más. Entonces, el Santo Profeta (sa) permaneció en silencio.

Su Santidad (aba) explicó que esta profecía del Santo Profeta (sa) sobre el fin de la crueldad era para aquellos que aceptaran al Mesías Prometido (as) y actuaran de acuerdo con sus enseñanzas. Si la gente no aprovecha esta oportunidad que Dios les ha dado, entonces el resultado es ciertamente el que se está viendo con el resto del mundo musulmán hoy en día. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah permita a todos aceptar al Verdadero Siervo del Santo Profeta (sa).

Un Califato que permanecerá hasta el final de los tiempos

Su Santidad (aba) dijo que el hecho de que el Santo Profeta (sa) permaneciera en silencio después de mencionar el segundo establecimiento del Jilafat sobre los preceptos de la profecía muestra que esta segunda manifestación y sistema de Jilafat permanecería durante mucho tiempo. Hay quienes piensan que el silencio del Santo Profeta (sa) indicaba que este Jilafat terminaría poco después de la época del Mesías Prometido (as). Sin embargo, el propio Mesías Prometido (as) ha explicado que esta institución de Jilafat permanecería y persistiría.

Su Santidad (aba) citó al Mesías Prometido (as) quien dijo que según la promesa que Dios le hizo y que ha sido publicada en su libro Barahin-e-Ahmadía, la segunda manifestación después de él -el Jilafat- permanecería hasta el final de los tiempos ya que Dios continuaría encargando a la gente la salvaguarda y el progreso de esta Comunidad y del Jilafat. Su Santidad (aba) dijo que aquellos de nosotros que siempre hemos permanecido apegados al Jilafat somos afortunados, y desafortunados son aquellos que desean limitar el Jilafat-e-Ahmadía a un cierto período de tiempo. Tales personas sólo experimentarán la derrota.

Una segunda manifestación para continuar la tarea del Profeta

Su Santidad (aba) citó al Mesías Prometido (as) quien dijo que él era la primera manifestación enviada por Dios, y que después de él, habría otros que servirían como el cumplimiento de la segunda manifestación en el renacimiento del Islam. Su Santidad (aba) dijo que, por lo tanto, las promesas hechas por Dios al Mesías Prometido (as) con respecto al establecimiento del Jilafat y el éxito de esta Comunidad seguramente se cumplirán y ciertamente se harán realidad. El Mesías Prometido (as) dijo que, según el decreto de Dios, Sus elegidos son siempre victoriosos, tal y como Él afirma en el Sagrado Corán:

Al-lah ha decretado: “En verdad Yo prevaleceré, Yo y Mis Mensajeros”. Ciertamente, Al-lah es Poderoso, Potente. (58:22)

Su Santidad (aba) citó además al Mesías Prometido (as), quien explicó que los profetas reciben el encargo de presentar a Dios ante la gente y de sembrar las semillas, pero estas semillas no crecen plenamente durante el tiempo de los profetas. Más bien, después de ellos viene una segunda manifestación que se encarga de cumplir su misión. Por lo tanto, la institución del Jilafat establecida después del Mesías Prometido (as) tiene el mismo propósito. Por ello, Dios inculca un vínculo especial y un amor en los corazones de la gente por el Jilafat. De hecho, este vínculo y amor se establecen incluso en los corazones de los nuevos Ahmadis. Todo esto sólo es posible gracias a las bendiciones de Dios.

Su Santidad (aba) dijo que en la historia encontramos que la sinceridad y la lealtad mostradas en el momento de la elección del Primer Jalifa (ra) es una clara indicación de la ayuda de Dios. A pesar de que había un número muy reducido de hipócritas que deseaban levantar el desorden, no pudieron ni siquiera asomar la cabeza. Del mismo modo, hubo quienes intentaron crear desorden en el momento de la elección del Segundo Jalifa (ra). Sin embargo, el mundo vio a partir de entonces lo rápido que se extendió la Comunidad, con el establecimiento de misiones y la publicación de literatura, etc. Luego, durante la época del Tercer Jalifa (ra), a pesar de la gran oposición del gobierno, la Comunidad siguió extendiéndose. En la época del Cuarto Jalifa (rh) se abrieron nuevas vías en la difusión del Islam y aunque hubo quienes trataron de obstaculizarlo, la Comunidad siguió floreciendo mucho más. Si esto no era el cumplimiento de la promesa de Dios, ¿qué era? Luego, durante el quinto Jalifato, hemos visto el inmenso progreso realizado por la MTA con el establecimiento de nuevos canales en más idiomas que han llegado más lejos que nunca, como resultado de lo cual el mensaje del verdadero Islam está siendo introducido a aquellos que nunca habían oído hablar de él.Su Santidad (aba) dijo que al estudiar la historia del Ahmadíat vemos que Dios mismo guió a la gente a aceptar al Mesías Prometido (as). Esto continuó en el primer jalifato, el segundo jalifato, el tercer jalifato, el cuarto jalifato y ahora el quinto jalifato también. Todo esto se debe a las promesas hechas por Dios al Mesías Prometido (as). Hay innumerables incidentes de las formas milagrosas en las que la gente es guiada hacia el Islam Ahmadíat, de tal manera que la mano de Dios es evidentemente clara.

Formas milagrosas en las que Al’lah guía hacia el verdadero Islam

Su Santidad (aba) narró varios incidentes sobre cómo la gente ha sido guiada milagrosamente hacia la aceptación del Islam Ahmadíat. Por ejemplo, un hombre cristiano en Guinea-Bissau vio un sueño en el que un hombre con turbante daba un discurso a una multitud. Vio este mismo sueño tres veces pero no pudo reconocer de quién se trataba. Tiempo después, se encontraba en una ciudad cercana y vio a los ahmadíes viendo el sermón del viernes en la MTA. Preguntó quién era y le informaron de que se trataba del Jalifa. Después, rezó con los ahmadíes y anunció que aceptaba el Ahmadíat porque este hombre que vio en la MTA era la misma persona que había visto en su sueño, dirigiéndose a la gente de la misma manera. Por lo tanto, estas son las formas en las que Dios guía a las personas, incluso si residen en lugares lejanos. Su Santidad (aba) dijo que algunos pueden preguntar por qué tales incidentes no ocurren con ellos. Su Santidad (aba) dijo que estas son las bendiciones de Al’lah, y también es necesario que uno sea sincero y puro por naturaleza.

Su Santidad (aba) narró que los ahmadíes en Congo-Kinshasa habían salido a propagar el mensaje del Islam Ahmadíat pero se encontraron con una gran oposición. Algún tiempo después, una de las personas que suscitó la oposición llamó a la misión y dijo que deseaba aceptar el Ahmadíat con toda su familia. Cuando se le preguntó qué había provocado este cambio de opinión, explicó que su esposa se había encontrado con el canal de la MTA e insistió en que se sentara con ella para ver a Su Santidad (aba) dando su sermón. Aunque esta persona estaba al frente de la oposición al Ahmadíat, al escuchar el sermón de Su Santidad (aba), se iluminó en cuanto a la verdad y decidió aceptar el Ahmadíat. Su Santidad (aba) dijo que esta es la manera en que Dios mismo ve el cumplimiento de Su promesa hecha sobre el éxito y la victoria de esta Comunidad. Su Santidad (aba) narró muchos más incidentes sobre las formas milagrosas en las que Dios guió a la gente de todo el mundo hacia la aceptación de la verdad del Islam Ahmadíat.

Su Santidad (aba) dijo que estas son las formas en que Dios concede a la Comunidad personas sinceras y leales y esto seguirá ocurriendo por la gracia de Al’lah. Esto es algo que la gente mundana no puede entender. Mientras la gente permanezca fielmente apegada al Jilafat, cosechará las bendiciones de Dios. Sin embargo, para lograr esto, es necesario permanecer siempre atentos a nuestras acciones y asegurarnos de que están de acuerdo con los mandamientos de Dios y son para alcanzar la complacencia de Dios Todopoderoso. Como explica el Mesías Prometido (as), Dios ha mencionado la realización de buenas acciones junto con la mención de la fe. Por lo tanto, debemos permanecer siempre atentos a estas cosas, para que todos podamos participar en las abundantes bendiciones prometidas por Dios al Mesías Prometido (as). Debemos asegurarnos de permanecer apegados al Jilafat para que podamos estar unidos en la difusión del mensaje de Dios a todo el mundo.

Su Santidad (aba) dijo que cada ahmadi debe tener un vínculo de sinceridad y lealtad con el Jilafat, que a su vez le permitirá cumplir con el propósito de su juramento de lealtad. Este es, en esencia, el verdadero propósito de la conmemoración del Día de Jilafat.

Reuniones anuales en Ghana y Gambia

Su Santidad (aba) dijo que hoy comienza la Yalsa Salana de dos días en Ghana. El lugar principal de la Jalsa se encuentra en Bustan-e-Ahmad, con 119 sitios satélite a los que la gente se une a través de una conexión de vídeo. Su Santidad (aba) rezó por el éxito de esta Yalsa y para que esta gente siga aumentando su sinceridad y lealtad. Su Santidad (aba) dijo que la Yalsa Salana en Gambia también comienza hoy y rezó por su éxito.

Resumen preparado por The Review of Religions

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