Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

SERMÓN DEL VIERNES, 13 DE MAYO DE 2022.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Sura Al-Fatiha,

Hazrat Jalifatul Masih V (atba) dijo:

Últimamente se han estado mencionando los desórdenes que hubo durante la época de Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) y las expediciones que se enviaron contra ellos (los rebeldes y apóstatas). En relación con esto, los detalles del avance de Hazrat Jalid bin Walid (ra) hacia Malik bin Nuwairah, que estaba en Butah, se han registrado de la siguiente manera:

“Butah” es el nombre de una fuente en el área donde habitaban los Banu Asad y Malik bin Nuwairah pertenecía a Yarbu, una rama de la tribu de Banu Tamim. Pues bien, viajó a Medina junto con su gente en el noveno año después de la Hégira y aceptó el Islam. Aparte, fue uno de los jefes de su pueblo y se contaba entre los más prominentes, valientes y hábiles jinetes de caballos de Arabia. Por su parte, el Santo Profeta Muhammad (sa) le encomendó la responsabilidad de recolectar el “zakat” [limosna] de su pueblo y lo nombró como la persona encargada de supervisar los asuntos relacionados con el mismo. Sin embargo, cuando el Profeta (sa) falleció y surgió una ola de apostasía y rebelión en Arabia, él fue uno de los que también se apartaron del Islam. Es más, cuando le llegó la noticia del fallecimiento del Santo Profeta (sa), lo celebró con alegría y felicidad, e incluso las mujeres de su casa se aplicaron henna [en las manos], tocaron tambores y expresaron su inmenso gozo y deleite.

Además, mataron a aquellos musulmanes pertenecientes a su tribu que creían en la obligación del “zakat” y que al mismo tiempo estaban convencidos de que había que enviarlo al centro de los musulmanes, es decir, a Medina. Asimismo, debe recordarse que aquellos que fueron castigados, o contra quienes se tomaron medidas estrictas, fueron quienes intentaron dañar a los musulmanes; y no se basó simplemente en que se convirtieran en apóstatas. No obstante, a continuación presentaré más detalles en relación con él.

Por un lado, Malik bin Nuwairah se negó a pagar el “zakat” y devolvió a su pueblo lo que había recaudado del mismo; y, por otro lado, unió fuerzas con la rebelde y falsa pretendiente a ser profeta llamada Sayah, que había partido con un enorme ejército para lanzar un ataque en Medina; por eso, otro aspecto [a recordar sin duda] es que ella quería atacar Medina. Su nombre era Sayah bint Hariz y su denominación filial era Umm-e-Sadir. Era una adivina de Arabia y estaba entre los pocos pretendientes a ser profeta y jefes rebeldes que habían aparecido poco antes o durante la ola de apostasía que surgió en Arabia. Sayah pertenecía a la tribu de Banu Tamim y el linaje de su madre estaba vinculado a la tribu de los Banu Taghlib, la mayoría de los cuales eran cristianos. Por eso, Sayah era cristiana y, debido a su tribu y familia cristianas, era una dama cristiana bastante erudita. Por lo tanto, vino de Irak junto con sus seguidores y deseaba lanzar un ataque contra Medina.

En este sentido y según algunos historiadores, Sayah entró en Arabia según un plan de los persas para investigar lo que estaba pasando por allí y prestar algún apoyo al poder en declive del gobierno iraní. Así pues, influenciada por estos factores, Sayah entró en la Península Arábiga y era natural para ella ir primero a su tribu de Banu Tamim, dentro de la cual un grupo estaba dispuesto a pagar el “zakat” y obedecer el Jalifa del Mensajero de Al’lah (sa), pero otra facción se oponía a ellos. Luego, había un tercero que no estaba seguro de qué hacer. Con todo esto, este desacuerdo se volvió tan severo que la gente de Banu Tamim comenzó a discutir, pelear y matarse unos a otros. Mientras tanto, estas tribus se enteraron de la llegada de Sayah y de que Sayah tenía la intención de llegar a Medina y luchar contra los ejércitos de Abu Bakr (ra). Ante esto, su disputa se intensificó aún más y Sayah avanzó con la intención de acercarse repentinamente a [la gente de] Banu Tamim con su enorme ejército, a fin de anunciar su proclama de ser profeta e invitarlos a seguirla. [Ella creía que] toda la tribu uniría sus fuerzas unánimemente con ella y, por tanto, de manera similar a [la tribu de] Uyainah, los Banu Tamim comenzarían además a decir en relación con ella que la profeta de Banu Yarbu era más grande que el Profeta de los qureish (sa), ya que Muhammad (sa) había fallecido y Sayah todavía estaba viva. Después de esto, marcharía hacia Medina junto con los Banu Tamim. Así que este era su plan y más tarde conquistar Medina tras luchar con el ejército de Hazrat Abu Bakr (ra).

Aparte y por así decirlo, Sayah y Malik bin Nuwairah también se conocieron. Cuando Sayah y su ejército llegaron a las fronteras de Banu Yarbu, se detuvo allí, llamó al jefe de la tribu, Malik bin Nuwairah, y lo invitó a hacer las paces y acompañar a su tribu para atacar Medina. Malik Nuwairah aceptó su petición de hacer las paces, pero le sugirió que se abstuviera de lanzar un ataque contra Medina y explicó: “Antes de ir a Medina y lanzar un ataque contra los ejércitos de Hazrat Abu Bakr (ra), sería mejor eliminar la oposición dentro de tu tribu”. A Sayah le gustó esta sugerencia y contestó: “Como quieras. Soy simplemente una mujer de Banu Yarbu y haré lo que digas”. Luego, junto a Malik Nuwairah, Sayah también invitó a los otros jefes de Banu Tamim a hacer las paces; sin embargo, solo Waqi aceptó esta invitación y, como resultado de esto, Sayah, junto a Malik Nuwairah, Waqi y su ejército, lanzaron un ataque contra los demás jefes. Al final, estalló una feroz batalla que provocó la muerte de muchos hombres en ambos lados y gente de la misma tribu se capturaban entre ellos; aunque poco tiempo después, Malik Nuwairah y Waqi sintieron que habían cometido un grave error al seguir a esa mujer, por lo que hicieron las paces con los otros jefes y se devolvieron los cautivos. Como consecuencia de ello, se estableció la paz entre los Banu Tamim.

No obstante, cuando Sayah se dio cuenta de que se le había hecho difícil lograr su objetivo, empaquetó sus pertenencias, dejó Banu Tamim y se dirigió hacia Medina. Cuando llegó al pueblo de Nibah, luchó con Aus bin Juzaimah. Sayah perdió la batalla y Aus bin Juzaimah le permitió regresar con la condición de que se comprometiera a no avanzar hacia Medina. Tras este incidente, los líderes del ejército de “Ahl Al-Yazirah” se reunieron en un lugar en particular y le dijeron a Sayah: “¿Qué instrucciones nos das ahora? Malik y Waqi se han reconciliado con su pueblo y no están dispuestos a ayudarnos, ni nos dejarán pasar por sus territorios. Hemos hecho un pacto con ellos y ahora nuestro camino hacia Medina ha sido bloqueado. Dinos qué debemos hacer ahora”. Entonces Sayah respondió: “Si el camino hacia Medina ha sido bloqueado, no hay nada de qué preocuparse. Dirigíos hacia Yamamah [en su lugar]”. Y replicaron: “La grandeza y la gloria del pueblo de Yamamah es mayor que la nuestra y el poder de Musailimah ahora ha aumentado inmensamente”.

En otra tradición se menciona que cuando los líderes de su ejército le preguntaron a Sayah sobre qué se iba a hacer, ella respondió: “Dirígete a Yamamah y salta sobre ellos con la rapidez de una paloma. Se producirá una gran batalla, tras la cual no te arrepentirás”. Pues bien, habiendo escuchado estos versos llenos de rima, su ejército, que la consideraba una profeta, creyó que le habían sido revelados. Sintieron que no había otra opción para ellos más que seguir su orden (o sea, siguieron sus instrucciones). Entretanto, una vez que Sayah llegó a Yamamah con su ejército, Musailimah se preocupó mucho, pues  sintió que si se veía envuelto en una lucha con el ejército de Sayah, su poder disminuiría, el ejército musulmán los aniquilaría y las tribus vecinas se negarían a jurarle obediencia. Por eso, trató de hacer las paces con Sayah. Al principio, envió regalos, luego, le envió un mensaje de que deseaba conocerla, tras lo cual ella concedió la entrada a Musailimah, quien se acercó a ella con 40 hombres de la tribu Banu Hanifah y le habló en privado. Durante esta conversación, Musailimah recitó una prosa poética a Sayah que la impresionó muchísimo y en respuesta Sayah también recitó algunos versos del mismo estilo.

Al final, para obtener el control total sobre Sayah y lograr la armonía entre ellos, Musailimah propuso que unificaran sus aspiraciones a ser profetas y ataran los lazos del matrimonio (se casaran). Sayah aceptó esta propuesta y regresó con Musailimah a su campamento. Después de permanecer allí durante tres días, regresó a su ejército y expuso a sus compañeros que entendía que Musailimah tenía razón y que por eso se casó con él. La gente le preguntó si ella había decidido una dote, a lo que respondió negativamente. Entonces, le aconsejaron que regresara tras establecer la dote, ya que sería impropio que una personalidad así se casara sin una dote. Por consiguiente, regresó a Musailimah a fin de informarle del propósito de su visita. Sin embargo, por su bien, Musailimah redujo las oraciones de “fayr” (oración obligatoria de antes del amanecer) e “isha” (oración obligatoria de la noche). En otras palabras, eliminó y abolió las oraciones de “fayr” e “isha”.

En relación a la dote, se acordó que la mitad de los ingresos de las tierras de Yamamah serían enviados a Sayah, quien aparte exigió que la mitad de los ingresos del año siguiente se pagaran por adelantado. Musailimah le dio la cantidad de medio año, que ella se llevó a Yazirah. Entretanto, mantuvo a algunos de sus hombres en Banu Hanifah para adquirir la cantidad restante respecto a la siguiente mitad del año. Por su parte y como era costumbre, Sayah permaneció en Banu Taghlib. Más tarde se arrepintió y también consta que aceptó el Islam. Según algunos, lo aceptó durante el Jalifato de Hazrat Umar (ra), hasta que, durante el año de la sequía, Hazrat Amir Muawiyah la envió con su tribu, es decir, los Banu Tamim, donde vivió hasta que murió en estado de fe.

Por su parte, Hazrat Abu Bakr (ra) ordenó a Hazrat Jalid bin Walid (ra) que tras lidiar con Tulaihah Asadi debía ir a combatir a Malik bin Nuwairah, que residía en Butah, y cuando llegó allí no lo encontró; aunque halló que cuando Malik bin Nuwairah mostró algunas dudas en sus asuntos, envió a todos sus compatriotas a cuidar de sus propiedades y les prohibió reunirse. Por ello comprendió que habría sido demasiado difícil combatirlos. En ese momento, Malik bin Nuwairah ya se había separado de su mujer -tal vez esta fue también una razón. En cualquier caso, Hazrat Jalid bin Walid (ra) envió batallones a diferentes lugares, dándoles instrucciones para que primero hicieran una invitación al Islam dondequiera que llegaran y si alguien no respondía debía ser hecho cautivo; pero si alguien luchaba, debía ser asesinado.

Entre estos batallones había uno que capturó a Malik bin Nuwairah, junto con unas cuantas personas de la tribu Banu Zalabah bin Yarbu, a saber, Asim, Uwaid, Arin y Yafar, y fueron llevados ante Hazrat Jalid bin Walid (ra). Uno de estos batallones -entre los que se encontraba Hazrat Abu Qatadah (ra)- tuvo un desacuerdo entre ellos y según una narración del padre de Urwah, que en esta ocasión, después de que la misión había sido completada, la gente dio testimonio de que cuando se había dicho el “azán” [la llamada a la oración] y el “iqamah” [la segunda llamada a la oración] y ofrecieron la misma, la gente hizo lo mismo, aunque algunos otros testificaron que no sucedió tal cosa. Hazrat Abu Qatadah (ra) afirmó que pronunciaron el “azán” y el “iqamah” y ofrecieron la oración. Finalmente y como resultado de este conflicto en los testimonios, Hazrat Jalid bin Walid (ra) encarceló a esas personas.

Luego, encontramos dos narraciones diferentes con respecto a cómo fue asesinado Malik bin Nuwairah:

Según una narración, el frío era tan intenso esa noche que nadie podía soportarlo y cuando se intensificó aún más, Hazrat Jalid bin Walid (ra) dio instrucciones a un anunciador público para que anunciara: “Mantened calientes a vuestros cautivos”; o sea, haced los arreglos necesarios para que estén protegidos del frío. Sin embargo, este dicho tenía un significado diferente entre los Banu Kinanah y la expresión significaba “matarlos” para ellos. Por eso los soldados debieron haber entendido esta expresión según su propio uso local, como si se les hubiera ordenado matar a los prisioneros, y así los mataron a todos. Hazrat Dirar bin Azwar (ra) mató a Malik bin Nuwairah, pero según otra narración, fue Abd bin Azwar Asadi quien lo mató. De todas formas, Qalbi afirma que fue efectivamente Dirar bin Azwar (ra) quien mató a Malik bin Nuwairah.

Cuando las noticias de esta perturbación llegaron a Hazrat Jalid bin Walid (ra), este salió de su tienda, aunque para entonces los soldados ya habían acabado con todos los cautivos, así que ¿qué más se podía hacer? Luego dijo: “Todo lo que Al’lah desea que suceda, ciertamente sucede”.

En otro registro se menciona que Hazrat Jalid bin Walid (ra) hizo llamar a Malik bin Nuwairah hacia él y le advirtió que no se pusiera del lado de Sayah e impidiera a la gente dar el “zakat”, y además añadió: “¿No sabes que el ‘zakat’ es igual a la oración (es decir, que los mandamientos para ambos son iguales), y no obstante te niegas a dar el ’zakat’?”. Malik bin Nuwairah replicó: “Tu compañero tenía esa misma idea”. En esta ocasión, en lugar de decir que el Mensajero de Dios (sa) era de ese mismo pensamiento, dijo “compañero” o “amigo”. Ante esto, Hazrat Jalid bin Walid (ra) preguntó entonces: “¿Es solo nuestro compañero y no el tuyo?”; y a continuación le dijo a Dirar (ra) que le cortara el cuello y así fue decapitado. (Esta es una narración con respecto a su muerte).

Según la narración de Tawarij, Hazrat Abu Qatadah (ra) habló con Hazrat Jalid bin Walid (ra) sobre este asunto y tuvieron una disputa, y debido a su desacuerdo con Hazrat Jalid bin Walid (ra), Hazrat Abu Qatadah (ra) dejó el ejército y se dirigió a Hazrat Abu Bakr (ra) y al llegar allí acusó a Hazrat Jalid bin Walid (ra) de hacer matar a Malik bin Nuwairah mientras era musulmán y luego casarse con su esposa; ya que un matrimonio durante la guerra no se consideraba correcto entre los árabes. Por su parte, Hazrat Umar (ra) también apoyó firmemente la opinión de Hazrat Abu Qatadah (ra). Sin embargo, [Hazrat Abu Bakr (ra)] expresó en gran medida su disgusto por el hecho de que Hazrat Abu Qatadah (ra) había dejado el ejército de Hazrat Jalid bin Walid (ra), el comandante del ejército, sin su permiso, para ir a Medina; por lo que le ordenó que regresara con Hazrat Jalid bin Walid (ra). En consecuencia, Hazrat Abu Qatadah (ra) regresó a Hazrat Jalid bin Walid (ra).

Más detalles de esto se mencionan en “Tarij At-Tabari” (‘La historia de At-Tabari’), en el sentido de que Hazrat Umar (ra) le dijo a Hazrat Abu Bakr (ra): “Hazrat Jalid bin Walid (ra) tiene la sangre de un musulmán en sus manos y aunque eso no se pueda probar, hay suficiente evidencia para encarcelarlo”. En efecto, [Malik] fue asesinado, pero Hazrat Umar (ra) fue muy insistente en este asunto. En todo caso, Hazrat Abu Bakr (ra) nunca encarcelaba a sus trabajadores y comandantes militares, así que le dijo: “¡Oh Umar, guarda silencio en este asunto! Jalid bin Walid (ra) ha cometido un error de interpretación, así que no digas nada más sobre él”. Hazrat Abu Bakr (ra) dio entonces el dinero de sangre para Malik bin Nuwairah y a continuación escribió a Hazrat Jalid bin Walid (ra) ordenándole que regresara. Por lo tanto, regresó y compartió todos los detalles en relación con este incidente, tras lo cual Hazrat Abu Bakr (ra) aceptó su disculpa.

Según una narración, el incidente de la llegada de Hazrat Jalid bin Walid (ra) a Medina se menciona de esta forma:

Hazrat Jalid bin Walid (ra) regresó a Medina tras esa misión y entró en la “Masyid Nabawi” [la Mezquita del Profeta (sa)]. Cuando entró en la Mezquita, Hazrat Umar (ra) declaró que había matado a un musulmán y se había llevado a su mujer. Además, declaró que, por Dios, lo apedrearía hasta la muerte. Hazrat Jalid bin Walid (ra) no pronunció ni una palabra, ya que supuso que Hazrat Abu Bakr (ra) era de la misma opinión. No obstante, fue a ver a Hazrat Abu Bakr (ra), le explicó todo el incidente y se disculpó y este aceptó su disculpa. Así pues, tras conseguir el beneplácito de Hazrat Abu Bakr (ra), se levantó. Hazrat Umar (ra) estaba sentado en la Mezquita cuando Hazrat Jalid bin Walid (ra) exclamó: “¡Oh hijo de Umm Shimlah, ven a mí! ¿Qué es lo que tienes que decir?”. En ese momento, Hazrat Umar (ra) comprendió, por la forma en que Hazrat Jalid bin Walid (ra) hablaba, que Hazrat Abu Bakr (ra) estaba complacido con él. Así que Hazrat Umar (ra) se levantó en silencio y volvió a su casa sin decir una palabra a Hazrat Jalid bin Walid (ra).

Según otra narración, Mutammim bin Nuwairah, hermano de Malik bin Nuwairah, vino a Hazrat Abu Bakr (ra) exigiendo el dinero de sangre por la muerte de su hermano y que sus cautivos fueran liberados. Hazrat Abu Bakr (ra) aceptó su petición de liberar a los cautivos, hizo anotar sus instrucciones y pagó el dinero de sangre por Malik bin Nuwairah. Entretanto, Hazrat Umar (ra) insistió enérgicamente en que Hazrat Jalid bin Walid (ra) fuera destituido, afirmando que su espada había derramado la sangre de musulmanes inocentes. A pesar de todo, Hazrat Abu Bakr (ra) contestó: “¡Oh Umar, no es posible que vuelva a enfundar esa espada que Dios Altísimo sacó de su funda contra los incrédulos!”. Por tanto, una vez pagada la indemnización de sangre, según la Sharía, se había hecho justicia, por lo que no era necesario tomar más medidas. Al final y por esta misma razón, Hazrat Abu Bakr (ra) anunció: “Ahora este caso está cerrado”.

Con respecto a la historia de Malik bin Nuwairah y en respuesta a la acusación sobre su asesinato, Hazrat Shah Abdul Aziz Dehlavi ha escrito en su libro “Tohfah Izhna Ashariyah” que, en verdad, la gente no ha interpretado este incidente correctamente, puesto que si se comprenden las circunstancias correctamente, no tiene sentido plantear alegaciones. En definitiva, los detalles de este incidente se mencionan en libros fiables de historia, en los que se afirma que cuando Hazrat Jalid bin Walid (ra) había completado la misión relativa al pretendiente a ser profeta, Tulaihah bin Juwailid Asadi, dirigió su atención a las cercanías de Butah y mandó contingentes militares a las afueras. De acuerdo con la guía y la costumbre del Santo Profeta Muhammad (sa), les instruyó que si oían que cualquier nación, tribu o comunidad que estuvieran atacando realizaba la llamada al azán, entonces debían abstenerse de luchar y asesinar; pero si no se realizaba el azán, debían considerar que era campo de batalla y llevar a cabo la operación militar completa.

Casualmente, Hazrat Abu Qatadah (ra) se encontraba entre el batallón que capturó a Malik bin Nuwairah -a quien el Santo Profeta (sa) había designado como líder de Butah y le había encomendado la recolección de limosnas (“zakat”) en las zonas cercanas- y lo llevó ante Hazrat Jalid bin Walid (ra). Pues bien, Hazrat Abu Qatadah (ra) testificó que había oído el azán, aunque una persona del batallón dijo que no había oído ningún azán. De todas formas, antes de esto, se ha demostrado inequívocamente, a través de las fuentes fiables de las zonas vecinas, que tras escuchar la noticia del fallecimiento del Santo Profeta Muhammad (sa), Malik bin Nuwairah y su familia se alegraron muchísimo. Las mujeres se aplicaron henna en las manos, tocaron tambores y expresaron una gran alegría y júbilo al ver a los musulmanes soportar ese sufrimiento. Además, en una ocasión en la que Malik bin Nuwairah estaba respondiendo a las preguntas de la gente, utilizó tal lenguaje para referirse al Mensajero de Al’lah (sa) que normalmente era utilizado por los incrédulos y apóstatas en sus conversaciones. En otras palabras, dijo algo en árabe que significaba que “uno de tus hombres” o “uno de tus amigos” dijo tal o cual cosa. Aparte de esto, también se descubrió que al enterarse del fallecimiento del Santo Profeta (sa), Malik bin Nuwairah devolvió a su gente la riqueza ya recolectada en forma de “zakat”, diciendo que debido a su muerte ahora estaban libres de los problemas que tenían que soportar.

Entonces, bajo estas circunstancias y debido a la forma en que había hablado, Hazrat Jalid bin Walid (ra) tuvo certeza de su apostasía (y rebeldía) y ordenó que lo mataran. No obstante, cuando las noticias de este incidente llegaron a Medina, Abu Qatadah (ra) se molestó y fue al “Dar Al-Jilafah” (residencia del Jalifa) y culpó a Hazrat Jalid bin Walid (ra). Al principio, Hazrat Umar (ra) también pensó que había sido asesinado injustamente y que, en consecuencia, era necesario un castigo penal. Sin embargo, Hazrat Abu Bakr (ra) convocó a Hazrat Jalid bin Walid (ra) como parte de su investigación sobre el incidente, gracias a lo cual se aclaró la realidad de las circunstancias y lo ocurrido. Por ello, lo declaró inocente y no adoptó ninguna medida disciplinaria contra él, restituyéndolo a su puesto original.

Otro autor afirma, con respecto al asesinato de Malik bin Nuwairah, que hay muchas discrepancias en las narraciones sobre él, en el sentido de que existen diversas opiniones sobre si fue asesinado injustamente o si ello fue justificado. De todas formas, lo que llevó a la ruina final de Malik bin Nuwairah fue su arrogancia y apostasía. La ignorancia persistía en él, de lo contrario no se habría desviado en la obediencia al Jalifa del Mensajero de Dios (sa) y en la ofrenda del “zakat” al tesoro. Por ello este autor escribe: “En mi opinión, esta persona deseaba liderazgo y rango. Al mismo tiempo, había discrepado con algunos de los jefes y miembros de la familia de Banu Tamim que habían prometido obediencia al Jalifato islámico, y habían pagado sus cuotas a dicho gobierno. (Él discrepaba con los que habían obedecido al Jalifato y ofrecieron el “zakat”, etc.). Tanto sus palabras como sus acciones respaldan esta opinión.

Por otra parte, su apostasía, el apoyo a Sayah, la distribución de los camellos entregados como “zakat”, la negativa a dar el “zakat” a Abu Bakr (ra) y la de a prestar atención a los consejos de sus familiares y otros musulmanes contra su rebelión y desobediencia, demostraron su culpabilidad. Esto demuestra claramente que, en lo que respecta al Islam, estaba muy cerca de la incredulidad: por un lado, se declaraba musulmán, o al menos lo deseaba; mientras que, por otro lado, estaba más cerca de la incredulidad que de otra cosa. Así que, si no hubiera habido ninguna evidencia o prueba clara contra Malik bin Nuwairah, entonces solo el hecho de que dejó de ofrecer el “zakat” hubiera sido suficiente para considerarlo culpable y es un asunto probado entre los antiguos que había rechazado dar el “zakat”. Esto mismo se encuentra en el libro de Ibn Abd As-Salam titulado “Tabaqat Fuhul As-Shuara”, según el cual existe acuerdo sobre que Jalid bin Walid (ra) habló con Malik bin Nuwairah y trató de disuadirlo de su postura. Al final, Malik bin Nuwairah aceptó la oración, diciendo que podía ofrecer la oración; pero rechazó pagar el “zakat”.

En el comentario de Muslim (una de las colecciones auténticas de hadices), el Imam Nawawi dice, con respecto a los apóstatas, que hubo quienes aceptaron el “zakat” y no dejaron de ofrecerlo, pero sus líderes se lo impidieron. En otras palabras, hubo quienes quisieron seguir ofreciendo el “zakat”, ya que también es obligatorio, junto con la realización de las oraciones, aunque sus líderes se lo impidieron, atando sus manos (por así decirlo) al igual que los Bani Yarbu. A continuación, reunieron su “zakat” colectivo y pretendían enviarlo a Hazrat Abu Bakr (ra), aunque Malik bin Nuwairah los detuvo y distribuyó el “zakat” entre la gente. Finalmente, Hazrat Abu Bakr (ra) realizó una investigación exhaustiva sobre el asunto de Malik bin Nuwairah y concluyó que Jalid bin Walid (ra) no era culpable de su asesinato. Es más, Hazrat Abu Bakr (ra) estaba más informado de la situación que los demás y tenía una visión profunda del asunto porque era el Jalifa, y todas las noticias le eran transmitidas. Además, su fe era más fuerte que la de los demás. [Hazrat Abu Bakr (ra)] siguió el ejemplo del Santo Profeta Muhammad (sa) en el trato con Hazrat Jalid bin Walid (ra), porque la responsabilidad dada a Hazrat Jalid bin Walid (ra) por el Santo Profeta (sa) nunca le fue quitada. Aunque hubo cometido algunas cosas que al Mensajero de Dios (sa) no le gustaban, el Profeta (sa) aceptaba su justificación y le decía a la gente que no angustiara a Hazrat Jalid bin Walid (ra), ya que era una espada entre las espadas de Dios Altísimo que Él había designado contra los incrédulos.

Hay otra alegación que se hace en el mismo contexto y es que Hazrat Jalid bin Walid (ra) se casó con la hija de Umm-e-Tamim, llamada Minhal. La acusación hecha contra Hazrat Jalid bin Walid (ra) es que se casó con Laila bint Minhal durante una batalla, antes de que ella pudiera completar su período de espera (tras su divorcio).

Los detalles de este matrimonio se mencionan en “Tarij At-Tabari” con las siguientes palabras:

“Hazrat Jalid bin Walid (ra) se casó con la hija de Umm-e-Tamim, Minhal, y la liberó para que completara su periodo de espera, porque los árabes veían con malos ojos establecer relaciones con mujeres durante la guerra y quienes lo hacían eran reprobados”.

Por su parte, Alamah Ibn Kazir escribe:

“Hazrat Jalid bin Walid (ra) se casó con ella (Laila bint Minhal) solo después de que fuera permisible hacerlo”.

Luego, Alamah Ibn Jalikan añade:

“Umm-e-Tamim completó su periodo de espera de tres meses y, después de eso, Hazrat Jalid bin Walid (ra) le envió una propuesta de matrimonio que ella aceptó”.

Es más, en una refutación de esta acusación, Hazrat Shah Abdul Aziz Dehlavi (ra) señala:

“Todo este caso ha sido fabricado porque no hay constancia de él en ningún libro fiable y auténtico. Se pueden encontrar narraciones de este caso en algunas fuentes poco fiables, aunque junto a esas narraciones se registra además la respuesta a la acusación. [Se relata que] Malik bin Nuwairah se había divorciado de esa mujer tiempo atrás. De todas maneras, se alega que era la esposa de Malik bin Nuwairah y que Hazrat Jalid bin Walid (ra) lo mató y se casó con ella inmediatamente después; y la verdadera intención de matarlo fue porque deseaba casarse con su esposa”.

Por lo tanto, Shah Abdul Aziz Dehlavi (ra) ha declarado que Malik bin Nuwairah ya se había divorciado de esa mujer hacía ya algún tiempo y, debido a la ignorancia que existía en ese momento, la había mantenido en su casa innecesariamente. Al final, para acabar con esta salvaje tradición se reveló el siguiente versículo del Sagrado Corán:

“Luego, cuando estén a punto de cumplir su término prescrito, conservadlas con amabilidad o despedidlas bondadosamente”, (65:3).

En este caso, el periodo de espera de esta mujer había de sobra transcurrido ya de antemano y era lícito que se casara. [Su marido] se había divorciado de ella y simplemente la tenía viviendo en su casa.

Respecto al matrimonio de Hazrat Jalid bin Walid (ra), otro autor describe lo siguiente:

“El nombre de Umm-e-Tamim era antes Laila bint Sinan Minhal y había sido la esposa de Malik bin Nuwairah. Respecto a esto, ha surgido un gran conflicto y se han producido muchos debates a causa del matrimonio de Hazrat Jalid bin Walid (ra) con ella. En resumen, algunas personas lanzaron una falsa acusación contra Hazrat Jalid bin Walid (ra) afirmando que estaba encaprichado con la belleza y la elegancia de Umme Tamim y que se había enamorado de ella. Por eso, en cuanto llegó a él como prisionera, no pudo esperar y se casó con ella. Por tanto, [afirman] que esto no fue un matrimonio, sino que en realidad fue un adulterio, Dios nos perdone. Sin embargo, el hecho es que esta afirmación es completamente inventada, no hay nada de cierto en ella y no puede considerarse auténtica. Las fuentes históricas no hacen ni remotamente referencia a ello y no hay ni una sola prueba que demuestre ese hecho; es decir, no hay una sola narración o fuente fidedigna sobre ello.

Por su parte, Alamah Mawardi afirma que Jalid bin Walid (ra) mató a Malik bin Nuwairah porque había dejado de pagar el “zakat”, razón por la que la pena de muerte se había vuelto lícita en este caso. Además, su “nikah” (matrimonio religioso) con Umm-e-Tamim había quedado anulado, puesto que hay un mandamiento de la Sharía con respecto a las esposas de los apóstatas de que cuando entran en el campo de batalla deben ser encarceladas y no matadas.

El Imam Zarajsi también ha aludido a esto, diciendo que  cuando Umm-e-Tamim llegó como prisionera, Jalid bin Walid (ra) eligió casarse con ella y, solo cuando le fue lícito, mantuvo relaciones maritales con ella.

Explicando esto aún más, Sheij Ahmad afirma que Jalid bin Walid (ra) tomó a Umm-e-Tamim como prisionera de guerra y para tales mujeres el periodo prescrito de “iddat” [espacio de tiempo en el que una mujer no puede casarse] no se aplica. Si llega en un estado en el que está embarazada, hasta que dé a luz a su bebé, es ilegal que la persona en cuya posesión se encuentra se acerque a ella; pero si no está embarazada, entonces él solo debe esperar hasta su ciclo menstrual. Esto es lícito y permisible, y ninguna persona puede objetar contra nadie por ello, ni hacer ninguna crítica. No obstante, los opositores de Jalid bin Walid (ra) se aprovecharon de esta situación y proclamaron falsamente que Malik bin Nuwairah era musulmán y que Jalid bin Walid (ra) lo hizo matar para quedarse con su esposa. Por consiguiente, se acusó a Hazrat Jalid bin Walid (ra) de que con su matrimonio [con Umm-e-Tamim] iba en contra de las tradiciones y las prácticas de los árabes.

Por su parte, Ukad declara que Jalid bin Walid (ra) mató a Malik bin Nuwairah y se casó con su esposa mientras aún estaba en el campo de batalla, lo cual iba en contra de las tradiciones incluso en la época de la ignorancia y de los árabes, y en contra del Islam y de las prácticas de los musulmanes y de la Sharía islámica. Sin embargo, esta afirmación de Ukad es falsa, pues lo cierto es que antes del Islam hubo muchas ocasiones en las que los árabes, tras derrotar a los adversarios en la guerra, se casaban con sus mujeres y se enorgullecían de ello.

En relación con todo esto, el Dr. Ali Muhammad Salabi también ha narrado este mismo incidente y dicho que, de acuerdo con la Sharía, Hazrat Jalid bin Walid (ra) actuó legalmente. Además, esta acción suya está probada por el que fue aún más noble que él. Si se acusa a Jalid bin Walid (ra) de casarse con alguien mientras la batalla aún estaba en curso, o inmediatamente después, entonces el Santo Profeta Muhammad (sa) también se casó con Juwairiah bint Hariz inmediatamente después de la Batalla de Al-Murasiyah, y ella demostró ser una gran fuente de bendición para su pueblo. Debido a este matrimonio, 100 hombres de su tribu fueron liberados, ya que ahora tenían vínculos con el Santo Profeta (sa) a través de su matrimonio. Otro efecto bendito de este matrimonio fue que su padre, Hariz bin Dirar (ra), se hizo musulmán. Del mismo modo, tras la Batalla de Jaibar, el Mensajero de Al’lah (sa) se casó con Safiyah bint Ajtab (ra). En consecuencia, cuando tenemos el ejemplo del Santo Profeta Muhammad (sa) ante nosotros, no se puede criticar o acusar a Hazrat Jalid bin Walid (ra).

La razón por la que he mencionado estos detalles es porque incluso hoy en día ciertas personas, que tienen poco conocimiento, plantean esta misma cuestión y, de hecho, levantan una acusación contra Hazrat Abu Bakr (ra), proclamando que Hazrat Umar (ra) estaba en lo correcto y que, por Dios, Hazrat Abu Bakr (ra) no actuó con justicia y apoyó incorrectamente a Hazrat Jalid bin Walid (ra). No obstante, Hazrat Abu Bakr (ra) tomó esta decisión tras evaluar todos los detalles y absolvió a Hazrat Jalid bin Walid (ra) de cualquier culpa.

Con respecto a cuando Hazrat Jalid bin Walid (ra) partió hacia Yamamah, se afirma que Hazrat Abu Bakr (ra) había ordenado a Hazrat Jalid bin Walid (ra) que una vez que hubiera visto a las tribus de Asad y Ghatfan y Malik bin Nuwairah etc., enfatizó que debía dirigirse hacia Yamamah.

En este sentido, Sharik bin Abdah Fuzari (ra) narra:

“Yo estaba entre los que participaron en la Batalla de Buzajah. Acudí a Hazrat Abu Bakr (ra) y me indicó que me uniera a Hazrat Jalid bin Walid (ra) y conmigo había una carta dirigida a él. En la misiva estaba escrito: ‘Recibí tu carta, a través de tu mensajero, en la que hablabas de la victoria que lograste en Buzajah gracias al apoyo y la ayuda de Al’lah, y mencionabas tus tratos con las tribus de Asad y Ghatfan. Escribiste que ahora te diriges a Yamamah. Te aconsejo que temas a Al’lah, Quien no tiene copartícipe, y muestres bondad a los musulmanes que están con vosotros. Debes tratarlos como si fueras un padre. ¡Oh Jalid! Sé precavido contra la presunción y la arrogancia de los Bani Mughirah. Aunque nunca rechazaría su petición, esta vez no he aceptado su declaración respecto a ti. Por lo tanto, cuando os alineéis contra los Banu Hanifah, estad en guardia. Recuerda que hasta hoy no te has enfrentado a un enemigo como los Banu Hanifah. Todos ellos están en contra de ti y su tierra es inmensa. Por tanto, cuando llegues allí, debes tomar el mando del ejército tú mismo. Designa a alguien para comandar los flancos derecho e izquierdo y a un comandante para la caballería. Busca siempre el consejo de los Compañeros preeminentes ‘Muhayirin’ (los musulmanes que emigraron de La Meca a Medina) y ‘Ansar’ (musulmanes residentes de Medina mayores de 40 años) que están contigo, y reconoce y honra su estatus. Cuando el enemigo esté listo y se alinee en filas en el campo de batalla, atácalo con todo el vigor, responde a la flecha con una flecha, a la lanza con otra lanza y a la espada con otra espada. Toma los prisioneros con el uso de la espada. Infunde miedo y desesperación [al enemigo] con la muerte y quémalos. ¡Quedas advertido y no me desobedezcas! ¡Que la paz sea contigo!”.

Cuando esta carta llegó a Hazrat Jalid bin Walid (ra), la leyó y luego dijo: “¡Oímos y obedeceremos todas las órdenes!”. A continuación, Hazrat Jalid bin Walid (ra) se preparó junto a los musulmanes y los Banu Hanifah (o sea, Musailimah o la tribu que lideraba) y partió para luchar contra ellos. En esta ocasión, Ansar bin Zabit bin Qais bin Shammas (ra) fue nombrado comandante de los “Ansar”. Los apóstatas que encontraban en el camino eran castigados severamente. Al mismo tiempo, Hazrat Abu Bakr (ra) envió un formidable ejército, equipado con las mejores armas, para salvaguardar la retaguardia del ejército de Hazrat Jalid bin Walid (ra), para que nadie pudiera atacar dicho contingente por la retaguardia. Al final, en el camino a Yamamah, Hazrat Jalid bin Walid (ra) se encontró con muchas tribus beduinas que se habían convertido en apóstatas. Luchó contra ellos y los devolvió al redil del Islam. En esa ruta, también se encontró con el ejército disperso de Sayah y se ocupó de ellos; es decir, los mató y les dio una lección. Entonces lanzó un ataque contra Yamamah.

Los detalles de la Batalla de Yamamah se mencionarán en el futuro, si Dios quiere.

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que continuaría relatando los esfuerzos realizados por Hazrat Abu Bakr (ra) para combatir los desórdenes que surgieron durante su época.

Apostasía e Injusticias de Malik bin Nuwairah

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Khalid bin Walid (ra) también llevó a su enviado hacia Malik bin Nuwairah. Malik bin Nuwairah era de Banu Yarbu, una rama de Banu Tamim. Había aceptado el Islam en el año 9 DH junto con su tribu, de la que era líder. Había sido designado por el Santo Profeta (sa) como recaudador del Zakat de su gente.

Su Santidad (aba) dijo que después de la muerte del Santo Profeta (sa), él estaba entre la gente que se convirtió en apóstata. De hecho, se alegró de la muerte del Santo Profeta (sa). También mató a los musulmanes de su tribu que se mantuvieron firmes en ofrecer el Zakat y enviarlo a Medina. Por lo tanto, no sólo se convirtió en apóstata, rechazó la ofrenda del Zakat y devolvió la riqueza recolectada del Zakat a la gente, sino que con Sayah, que era un falso reclamante de la profecía, estuvo entre los que intentaron atacar Medina.

Sayah bint al-Harith – una falsa aspirante a profeta

Su Santidad (aba) dijo que Sayah era una adivina árabe que provenía de los Banu Tamim y los Banu Taghlib, en su mayoría cristianos, y por lo tanto también era cristiana. Había viajado con un ejército desde Irak con planes de atacar Medina. Al llegar a Arabia, se dirigió primero a Banu Tamim, donde había un grupo de personas que aún deseaban dar el Zakat y obedecer al Jalifa, mientras que había otro grupo de personas que se oponía a ello. También había un tercer grupo que no estaba seguro de qué postura tomar. Así, estas diferencias provocaron la discordia dentro de la propia tribu. Sayah pensó que al reclamar la profecía, los Banu Tamim se unirían y dejarían de lado sus diferencias, tras lo cual partirían hacia Medina y lucharían con el ejército de Hazrat Abu Bakr (ra).

Su Santidad (aba) dijo que Malik bin Nuwairah y Sayah habían estado en contacto y se habían encontrado y Acordado un tratado, pero Malik bin Nuwairah le aconsejó que no atacara Medina, y en su lugar le aconsejó que resolviera las disputas dentro de la tribu a lo que accedió. Sin embargo, esto provocó un gran derramamiento de sangre dentro de la tribu, tras lo cual se dieron cuenta de que se habían equivocado al confiar en Sayah, por lo que los jefes de Banu Tamim se unieron e hicieron un pacto, dando lugar a la paz en Banu Tamim.

Su Santidad (aba) dijo que al darse cuenta de que su plan no había tenido éxito, se dirigió hacia Medina, y se encontró con Aus bin Khuzaimah y su ejército, con el que luchó y perdió. Aus bin Khuzaimah le prometió que se irse con la condición de no volver a Medina.

Sayah se casa con Musailimah Kazzab

Su Santidad (aba) dijo que cuando los líderes de su ejército discutieron cómo podrían ir a Medina, ella dijo que irían a Yamamah donde unirían fuerzas con Musailimah Kazzab, otro falso reclamante de la profecía. Los dos se reunieron y se impresionaron mutuamente. Musailimah sugirió que deberían consolidar sus profecías y casarse, a lo que Sayah accedió.

Su Santidad (aba) dijo que entonces regresó a Banu Taghlib, donde después de algún tiempo, se volvió al Islam.

Hazrat Khalid bin Walid (ra) explica la muerte de Malik bin Nuwairah

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) había instruido a Khalid bin Walid (ra) combatir el desorden creado por Malik bin Nuwairah. Hay narraciones de que Nuwairah fue posteriormente asesinado. Una noche, cuando hacía mucho frío, Hazrat Khalid (ra) dijo que los prisioneros debían estar en un lugar cálido, sin embargo hubo algunos que malinterpretaron lo que dijo y que ordenó que los prisioneros fueran asesinados, como resultado de lo cual Nuwairah también fue asesinado. Según otra narración, Hazrat Khalid (ra) convocó a Nuwairah y le reprendió por lo que había hecho y las decisiones que había tomado y le explicó que el Zakat era un mandamiento al igual que ofrecer la oración. Nuwairah dijo que eso era también lo que deseaba el Santo Profeta (sa), pero no se refirió a él por su nombre, sino que dijo “un hombre de entre ustedes”. Hazrat Khalid (ra) ordenó entonces que mataran a Nuwairah. Esto provocó un escándalo entre algunos que dijeron que Hazrat Khalid (ra) había matado a otro musulmán.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) convocó a Hazrat Khalid bin Walid (ra) y le preguntó sobre los hecho y lo que había sucedido. Le explicó todo a Hazrat Abu Bakr (ra) y expresó su arrepentimiento, tras lo cual Hazrat Abu Bakr (ra) le perdonó y ofreció el dinero de la sangre para Nuwairah.Acusaciones infundadas contra Hazrat Khalid bin Walid (ra) en relación con Malik bin Nuwairah

Su Santidad (aba) dijo que hubo una acusación contra Hazrat Khalid (ra) de que se casó con la esposa de Nuwairah durante el tiempo de la batalla sin esperar el período prescrito. Su Santidad (aba) presentó una explicación de Hazrat Shah Abdul Aziz Dehlvi, quien dijo que esto es una invención contra Hazrat Khalid (ra). Si se casó con ella, entonces la historia muestra que Nuwairah ya se había divorciado de su esposa pero la había mantenido en su casa. Por lo tanto, Hazrat Khalid (ra) se casó con ella después de haberse divorciado y cuando ya había transcurrido el período de espera prescrito.

Su Santidad (aba) dijo que había otra alegación de que Hazrat Khalid (ra) se casó con la esposa de Nuwairah durante o inmediatamente después de la batalla, lo que iba en contra de la tradición árabe. Su Santidad (aba) explicó que esto no es cierto. El Dr. Ali Muhammad Sallabi explicó que de ser esto cierto, habría habido un precedente para esto establecido por el Santo Profeta (sa), quien, después de la batalla de Muraisi, se casó con Yuwairiyah bint Harith. Del mismo modo, el Santo Profeta (sa) se casó con Hazrat Safiyyah (ra) después de la batalla de Khaibar. Por lo tanto, no hay ninguna acusación válida que se pueda hacer contra Hazrat Khalid (ra). Su Santidad (aba) dijo que había narrado todo esto para demostrar que Hazrat Abu Bakr (ra) tomó la decisión correcta con respecto a Hazrat Khalid (ra).Su Santidad (aba) dijo que más tarde, Hazrat Khalid (ra) fue enviado para combatir el desorden levantado por la gente de Banu Hanifah y Musailimah, el falso reclamante de la profecía. Así, Hazrat Khalid (ra) reunió sus fuerzas y se dirigió hacia Banu Hanifah. Hazrat Abu Bakr (ra) también envió un gran ejército tras Hazrat Abu Bakr (ra) para que no pudiera ser atacado por la espalda. Hazrat Khalid (ra) se dirigió a Yamamah, donde tuvo lugar la Batalla de Yamamah.

Su Santidad (aba) dijo que relataría la Batalla de Yamamah en futuros sermones.

Resumen preparado por The Review of Religions

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