Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que continuaría relatando la vida de Hazrat Abu Bakr (ra) y los enviados que fueron desplegados.

Combatiendo a los falsos pretendientes al profetazgo

Su Santidad (aba) dijo que se habían desplegado 11 enviados. El primero fue para combatir a Tulaihah bin Khuwalid, Malik bin Nuwairah Sayyad bin Harith y Musailimah Kazzab que eran apóstatas rebeldes y falsos pretendientes al profetazgo. Hazrat Abu Bakr (ra) concedió esa bandera para este enviado a Hazrat Khalid bin Walid y dijo que había oído al Santo Profeta (sa) decir que Khalid bin Walid es un gran siervo de Dios, nuestro hermano y es una espada concedida por Al’lah para blandir contra los incrédulos e hipócritas.

Apostasía de Tulaihah bin Khuwalid

Su Santidad (aba) explicó que Tulaihah bin Khuwailid fue un falso pretendiente a profeta que apareció al final de la vida del Santo Profeta (sa). En el año 9 DH fue parte del grupo de Banu Asad que viajó para conocer al Santo Profeta (sa) y lo aceptó. A su regreso, Tulaihah sucumbió a la apostasía e hizo una falsa afirmación de profetazgo. Cuando hizo esta afirmación, la gente de su tribu comenzó a aceptarlo. En una ocasión, había escasez de agua y él les aconsejó que tomaran su caballo y viajaran una corta distancia donde encontrarían agua, lo cual hicieron. Esto hizo que la gente sencilla le aceptara. Hizo cosas como eliminar las postraciones del Salat y afirmó que había recibido la revelación. La historia muestra que Tulaihah estaba entre los adivinos en la época de la ignorancia. Cuando el Santo Profeta (sa) se enteró de esto, envió a Dirar bin Azwar Asadi para combatirlo, sin embargo no pudo hacerlo con éxito ya que la fuerza de Tulaihah había crecido.

Su Santidad (aba) dijo que entonces, después de su nombramiento a Jilafat, Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Khalid bin Walid (ra) para combatirlo. Su Santidad (aba) dijo que Tulaihah no sólo era un rebelde, un apóstata y un falso aspirante a profeta, sino que también luchaba contra los musulmanes y les causaba gran daño.

Su Santidad (aba) explicó que Uyainah bin Hisn inicialmente había luchado contra los musulmanes pero luego aceptó el Islam antes de la Conquista de la Meca, y más tarde participó en las batallas de Hunain y Taif. El Santo Profeta (sa) también lo envió como parte de un enviado a Banu Tamim en el año 9 DH. Él también fue influenciado por Tulaihah y lo aceptó, pero más tarde se volvería al Islam.

Enviado con Hazrat Khalid bin Walid (ra)

Su Santidad (aba) dijo que cuando envió al grupo encabezado por Hazrat Khalid bin Walid (ra), le dijo a Hazrat Adiyy (ra) que debía ir a Banu Tayy que habían caído bajo la influencia de Tulaihah y que iban a reunirse con él, para invitarlos al Islam, aconsejarles que entraran en razón y se abstuvieran de reunirse con él. Hazrat Khalid bin Walid (ra) fue instruido para comenzar su expedición desde la tribu Tayy y luego terminar en Buta. Hazrat Abu Bakr (ra) expresó entonces que él mismo partiría hacia Khaibar y luego se reuniría con Khalid bin Walid (ra) en el Monte Salma. Se dice que tal vez Hazrat Abu Bakr (ra) dijo esto para que los rebeldes tuvieran miedo pensando que había otro ejército en camino. Esto hizo que los Banu Tayy dejaran de ir a ver a Tulaihah y se volvieran al Islam.

La derrota de Tulaihah en la batalla de Buzakhah

Su Santidad (aba) dijo que después de que los Banu Tayy se convirtieran al Islam, Hazrat Khalid bin Walid (ra) partió hacia Tulaihah. Está registrado que Hazrat Ukashah (ra) y Hazrat Thabit (ra) fueron enviados por delante para recoger información. Cuando Tulaihah se enteró, mató a Ukashah (ra) y su hermano Salamah mató a Hazrat Thabit (ra). Cuando Hazrat Khalid bin Walid (ra) avanzó, se enteró de estos martirios y quedó muy perturbado. Hazrat Khalid bin Walid (ra) organizó las filas y luego regresaron a Tai donde preparó el ejército para la batalla con Tulaihah. La batalla tuvo lugar en Buzakhah. Uyainah luchó en ese momento del lado de Tulaihah. Durante la batalla, Tulaihah permaneció sentado y dijo que les transmitiría revelaciones sobre la batalla y lo que sucedería. Mientras Uyainah luchaba y sufría la derrota, le preguntó si Gabriel había venido ya a él, a lo que respondió que no. Uyainah continuó luchando y volvió a preguntar si había recibido alguna revelación a lo que Tulaihah respondió que no. Como Uyainah seguía sufriendo la derrota, preguntó por tercera vez, a lo que Tulaihah respondió que se le había informado de que iba a ocurrir algo que no podía alterarse. Uyainah se dio cuenta en ese momento de que Tulaihah era falso y lo abandonó junto con Banu Fazarah. Tulaihah ya había preparado un caballo y un camello para huir con su esposa, y aconsejó a los que quedaban con él que huyeran también. Como resultado, sus seguidores se dispersaron y sufrieron una gran derrota. Más tarde, esta gente se dio cuenta de su error y declaró su reversión al Islam.

Hazrat Abu Bakr (ra) perdona a Uyainah

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Khalid bin Walid (ra) envió una carta a Hazrat Abu Bakr (ra) y le informó que esta gente había aceptado el Islam, pero no aceptó su lealtad hasta que le trajeran a aquellas personas que habían infligido crueldades a los musulmanes, y estaba enviando a esas personas de vuelta a Hazrat Abu Bakr (ra). Aquellos que habían infligido graves crueldades fueron castigados por un los crímenes que habían cometido. Uyainah también regresó a Medina como prisionero. La gente le preguntó cómo podía abandonar la fe después de haberla aceptado. Él respondió que, en realidad, nunca había creído verdaderamente hasta ese momento. Declaró sus errores y pidió perdón, por lo que fue perdonado por Hazrat Abu Bakr (ra).

Tulaihah se arrepiente y acepta el Islam

Su Santidad (aba) dijo que finalmente Tulaihah también aceptó el Islam de nuevo. Se dispuso a realizar la Umrah bajo el liderazgo de Hazrat Abu Bakr (ra). Cuando Hazrat Abu Bakr (ra) fue informado de la presencia de Tulaihah, respondió que no había nada que hacer, ya que Dios lo había guiado de nuevo al Islam. Más tarde, durante la época de Hazrat Umar (ra), cuando fue a prometerle lealtad, dijo que no podía aceptarlo porque había matado a Ukashah (ra) y a Thabit (ra). Tulaihah le contestó diciendo que Dios les había concedido el honor con el rango de mártires y le había salvado de ellos y así, en lugar de arder en el infierno, pudo permanecer en este mundo y aceptar el Islam. Hazrat Umar (ra) aceptó su promesa, y Tulaihah pasó a luchar valientemente en Irak por los musulmanes y fue martirizado en el 21 DH.

Hazrat Khalid Bin Walid (ra) combate a Umm Qirfah

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Khalid bin Walid (ra) también había ido hacia Umm Qirfah, que era un jefa de los Banu Fazarah. Ella había planeado una vez atacar Medina y matar al Santo Profeta (sa). Después de sufrir la derrota en Buzakhah algunos huyeron hacia Umm Dhiml, hija de Umm Qirfah, y dijeron que se unirían a ellos para seguir luchando contra los musulmanes. Cuando Hazrat Khalid bin Walid (ra) se enteró de esto, salió a combatir a Umm Dhiml, lo que resultó en una feroz batalla. Aunque Umm Dhiml estaba fuertemente protegida, el ejército musulmán la alcanzó y la mató y posteriormente su ejército fue derrotado y dispersado. Hazrat Khalid bin Walid (ra) escribió entonces a Hazrat Abu Bakr (ra) informándole de esta victoria.

Su Santidad (aba) dijo que continuaría narrando estos incidentes en futuros sermones.Oraciones fúnebres

Su Santidad (aba) dijo que dirigiría las oraciones fúnebres de los siguientes miembros fallecidos:

Sabirah Begum

Sabirah Begum esposa de Rafiq Ahmad Butt de Sialkot. Era regular en las oraciones y procesaba muchas cualidades virtuosas. Estaba muy apegada al Jilafat y escuchaba regularmente el sermón del viernes. Su hijo, Naseem Butt, es un misionero que sirve en Nigeria y debido a estar en el servicio, no pudo asistir a su funeral. Toda esta familia está al frente del servicio a la Comunidad.

Surayyah Rashid

Surayyah Rashid esposa del difunto Rashid Ahmad Bajwa. Era muy piadosa y poseía muchas cualidades virtuosas. Sirvió como Sadr Layna en su área local durante bastante tiempo. Su hijo, Safir Bajwa, es un misionero que sirve en Rabwah y no pudo asistir a su funeral. Una de sus hijas está casada con un misionero.

Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah el Todopoderoso conceda a ambos la misericordia y el perdón y permita a su progenie continuar el legado de sus virtudes.

SERMÓN DEL VIERNES, 6 DE MAYO DE 2022.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Sura Al-Fatiha,

Hazrat Jalifatul Masih V (atba) pronunció lo siguiente:

Ahora añadiré algunos detalles más en relación con las expediciones que se mencionaron en los sermones anteriores con respecto a Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra), a fin de que tengáis una idea de las dramáticas circunstancias de aquella época. Así pues, como ya mencioné, se enviaron un total de 11 expediciones.

Los detalles de la primera, que fue enviada para aplastar a los apóstatas y a los que falsamente proclamaron ser profetas como Tulaihah bin Juwailid, Malik bin Nuwairah, Sayah bint Hariz y Musailimah Kazzab, son los siguientes:

Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) entregó una bandera a Hazrat Jalid bin Walid (ra) y le ordenó que se enfrentara a Tulaihah bin Juwailid. Después de eso, se le instruyó que se dirigiera a Buta y que si Malik bin Nuwairah insistía en luchar, entonces debería combatir contra él. “Buta” es el nombre de un pozo en la zona de la [tribu] de los Banu Asad y este incidente tuvo lugar allí. En otra narración se menciona que Hazrat Abu Bakr (ra) nombró a Hazrat Zabit bin Qais (ra) como líder de los “Ansar” (musulmanes mayores de 40 años y residentes de Medina) y luego lo puso bajo el liderazgo de Hazrat Jalid bin Walid (ra), quien recibió instrucciones de enfrentarse a Tulaihah y Uyaina bin Hisn, que habían instalado sus campamentos en Buzajah, un pozo perteneciente a los Banu Asad. Entretanto, cuando Hazrat Abu Bakr (ra) entregó la bandera a Hazrat Jalid bin Walid (ra) para luchar contra los apóstatas, dijo: “He oído decir al Santo Profeta (sa) que ‘Jalid bin Walid es un excelente siervo de Al’lah y es uno de nuestros hermanos’. Es una de las espadas de Dios, que Él ha desenvainado para luchar contra los incrédulos e hipócritas”. A continuación, Hazrat Abu Bakr (ra) envió a Hazrat Jalid bin Walid (ra) hacia Tulaihah y Uyaina.

Ahora presentaré una breve presentación de estos dos opositores:

Tulaihah Asadi fue uno de los falsos pretendientes a ser profeta que surgió en la recta final de la bendita vida del Santo Profeta Muhammad (sa). Su nombre era Tulaihah bin Juwailid bin Naufal bin Nazla Asadi. Durante “Aam-ul-Wufud”, es decir, el año en que las delegaciones llegaron, en el noveno año después de la Hégira, se presentó ante el Profeta (sa) junto con su tribu, los Banu Asad. Una vez llegaron a Medina, extendieron sus saludos al Mensajero de Dios (sa) y, como si hubieran conferido un favor al Santo Profeta (sa), exclamaron: “Nos hemos presentado ante ti. Atestiguamos que nadie es digno de adoración excepto Al’lah y que tú eres Su Siervo y Mensajero”. Tras esto, le dijo al Mensajero (sa): “Aunque no enviaste a nadie hacia nosotros, somos suficientes para los que se quedan atrás”. No obstante, cuando regresaron, Tulaihah cayó presa de la apostasía, que se mantuvo con él durante la restante vida del Santo Profeta Muhammad (sa). Incluso hizo la proclama de ser profeta y convirtió a Samira en su base militar. “Samira” recibió su nombre de un individuo del pueblo de Aad y se encuentra a una distancia de un día de viaje cuando se va de Medina hacia La Meca. Esta zona está rodeada de montañas negras y esa es la razón por la que ese lugar se llama así. Pues bien, el público en general comenzó a seguirlo cuando hizo esa proclamación y una de las razones por las que la gente fue llevada al extravío fue que en una ocasión estaba de viaje con su pueblo y se les acabó el agua, y la gente estaba muerta de sed. Entonces, le indicó a su gente que recorriera unas millas con su caballo, de nombre “Lal”, y que allí encontrarían agua. Así, hicieron lo que les dijo y encontraron agua. Como consecuencia de ello, los habitantes de dichos pueblos fueron presa de este malvado plan. Debió haber localizado de antemano un lugar con algo de agua y luego los envió allí astutamente y los que eran analfabetos cayeron presa de su maquinación.

Entre las cosas que había planeado estaba la de eliminar de la oración el “sajdah” (la prosternación) formal. En otras palabras, que según él no era necesario prosternarse durante la oración. Aparte, creía que recibía revelaciones del Cielo y solía presentar textos con mucha rima como sus revelaciones. En este sentido, resulta evidente por las referencias históricas que, durante la época de la ignorancia, los adivinos solían presentar textos rítmicos ante la gente a fin de impresionarla. Tulaihah también era adivino y se dejó engañar por su propia imaginación. En principio, ganó un gran impulso y fuerza, y cuando el  Profeta (sa) se enteró de su situación, envió a Hazrat Zirar bin Azwar Asadi (ra) para luchar contra él. Sin embargo, esto estuvo más allá del poder de Zirar, porque con el paso del tiempo la fuerza de Tulaihah había aumentado de forma significativa, especialmente después de que sus aliados, las tribus de Asad y Ghatfan comenzaran a creer en él. Mientras tanto, el Santo Profeta (sa) falleció y el asunto de Tulaihah aún no se había resuelto. En consecuencia, cuando a Hazrat Abu Bakr (ra) se le concedió el rango de Jalifato y preparó un ejército con el fin de destruir a los apóstatas rebeldes, nombró a varios líderes para ello y envió el ejército hacia Tulaihah, bajo el liderazgo de Hazrat Jalid bin Walid (ra). En realidad, no se trataba simplemente de apóstatas, ni de pretendientes a ser profetas, puesto que más bien hicieron guerras contra los musulmanes y trataron de causarles daño.

En cuanto a quién era Uyainah bin Hisn, está escrito que era el jefe de la tribu Banu Fuzarah durante la Batalla de los Confederados, en la que tres batallones de incrédulos se unieron a los Banu Quraizah, con la intención de lanzar un poderoso asalto contra Medina. Pues bien, Uyainah era el comandante de uno de esos batallones. Incluso tras la derrota de los incrédulos en la Batalla de los Confederados, quiso atacar Medina una vez más, pero el Santo Profeta Muhammad (sa) salió de la ciudad e impidió su ataque, obligándole así a retirarse. Esta fue conocida como la “Expedición de Zi Qarad”. Al final, Uyainah bin Hisn aceptó el Islam antes de la conquista de La Meca y de hecho participó en ella; o sea, era musulmán en el momento de la conquista de La Meca y además participó en las batallas de Hunain y Taif.

En el año 9 dH, el Mensajero de Al’lah (sa) lo envió junto con 50 jinetes a luchar contra la tribu de los Banu Tamim y no había Compañeros (ra) “Ansar” o “Muhayirin” [emigrantes de La Meca a Medina] en ese ejército. La razón de esta expedición fue que Banu Tamim impidió que el recolector de limosnas del Santo Profeta (sa) regresara con ellas. Luego, durante el Jalifato de Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra), fueron presa de la insurgencia de los apóstatas rebeldes y prometieron su lealtad a Tulaihah. En cualquier caso, más tarde volvieron al Islam. Estas personas continuaron luchando contra el Islam en el pasado, aunque después de aceptar el Islam comenzaron a luchar una vez más.

Está escrito que cuando las tribus de Abs y Zubian y sus secuaces se reunieron en un lugar llamado Buzajah, Tulaihah llamó a Banu Jadilah y Ghauz -dos ramas de la tribu Tayy- diciéndoles que vinieran hasta él inmediatamente. Algunas personas de estas tribus llegaron de inmediato hasta él e instaron a los miembros de sus propias tribus a venir también. Por lo tanto, esas personas también fueron hacia Tulaihah. Por su parte, antes de enviar a Hazrat Jalid bin Walid (ra) fuera de “Zul Qassah”, Hazrat Abu Bakr (ra) instruyó a Hazrat Adiy (ra) para que fuera con su gente, es decir la tribu Tayy, a fin de que no fuesen destruidos en la batalla. Por tanto, habiendo alcanzado a su gente y deteniéndolos en Zarbah y Gharib, Hazrat Adiy (ra) los invitó al Islam y les dio una advertencia. “Zarbah” es el nombre de un lugar en la zona de Ghatfan y además se afirma que es el nombre de un manantial de los Banu Murrah bin Auf. Así pues, Hazrat Jalid bin Walid (ra) se puso en marcha justo después de él.

Por otro lado, Hazrat Abu Bakr (ra) ordenó comenzar las misiones en las afueras de la tribu Tayy y luego se dirigió hacia Buzajah. Desde allí debía dirigirse finalmente a Buta y tras ocuparse de los enemigos, no debían lanzar ataque alguno en ningún otro lugar hasta que recibieran nuevas instrucciones. Hazrat Abu Bakr (ra) reveló que él mismo deseaba partir hacia Jaibar y se supo entre la gente que iba a dirigirse a Jaibar, y desde allí marcharía hacia las Montañas Salamah para encontrarse con Hazrat Jalid bin Walid (ra).

Respecto a esto, se puede entender de otra narración que Hazrat Abu Bakr (ra) ideó este plan para infundir miedo en los corazones del enemigo cuando les llegara la noticia de que había otro ejército, aunque ya había enviado a todo el ejército con Hazrat Jalid bin Walid (ra), quien se puso en marcha y desde Buzajah se dirigió a Aya. Tanto “Aya” como “Salamah” son dos montañas y ya se ha mencionado a Salamah. Ambas están situadas a la izquierda de Samirah y según una narración, Aya es una montaña de los Banu Tayy. En cualquier caso, Hazrat Jalid bin Walid (ra) hizo saber que iría a Jaibar y desde allí saldría a combatir a la tribu Tayy, por lo que este plan hizo que la tribu Tayy permaneciera donde estaba y se abstuviera de unirse a Tulaihah.

Hazrat Adiy (ra) también llegó a la tribu Tayy y los invitó a aceptar el Islam. Ante esto dijeron: “Nunca juraremos obediencia a Abu Al-Fasil”. Se referían a Hazrat Abu Bakr (ra) cuando decían Abu Al-Fasil, siendo “fasil” la cría de una camella o de una vaca que ha sido separada de su madre o destetada; y dado que “bikr” y “fasil” son nombres que significan crías de camella, algunas personas llamaban a Hazrat Abu Bakr (ra) “Abu Fasil” (o sea, padre de la cría de camella) por desprecio e insulto. Entonces, Hazrat Adiy (ra) les comunicó: “Un ejército tan grande está marchando hacia vosotros que no mostrará ninguna piedad y causará tal derramamiento de sangre que nadie quedará a salvo. Os he informado y el resto depende de vosotros”.

Según otra narración, también dijo a los miembros de su tribu: “Pronto recordaréis a Hazrat Abu Bakr (ra) como Al-Fahl Al-Akbar”, (‘fahl’ significa el macho de cualquier animal). En otras palabras, ahora podéis burlaros y mofaros de él llamándolo cría de camella, pero pronto no tendréis más remedio que denominarlo “poderoso camello macho”. Al oír esto, la gente de la tribu de Tayy respondió: “Entonces salid al encuentro de ese ejército y protegednos de él hasta que podamos hacer volver a los que fueron a Buzajah [para unirse a Tulaihah]; porque si vamos contra Tulaihah mientras están en sus manos, los matará o los tomará como rehenes”. En verdad, era bien sabido respecto a él que nunca liberaría a sus oponentes. Por consiguiente, la gente de la tribu Tayy dijo que como su gente estaba allí, si iban hasta allí o Tulaihah tenía el más mínimo indicio de que habían aceptado el Islam, los haría matar.

Posteriormente, Hazrat Adiy (ra) se encontró con Hazrat Jalid bin Walid (ra) mientras estaba en Sunah, que es el nombre de un lugar en los alrededores de Medina. Pues bien, Hazrat Adiy (ra) proclamó: “¡Oh Jalid, dame tres días y se reunirán contigo quinientos soldados con los que podrás golpear a tu enemigo! Eso es mejor que llevarlos apresuradamente al fuego del infierno (es decir, la gente de la tribu Tayy se unirá a vosotros y podréis enfrentaros a ellos de forma conjunta)”. Hazrat Jalid bin Walid (ra) aceptó esto, con lo cual Hazrat Adiy (ra) regresó con su gente, aunque ya habían enviado de antemano personal para traer de vuelta a los miembros de su tribu que habían ido a Buzajah y estas personas enviaron un mensaje a su gente dentro del ejército de Tulaihah para que regresaran inmediatamente, ya que los musulmanes tenían la intención de atacar a la tribu Banu Tayy antes de enfrentarse al ejército de Tulaihah. Por ello,  debían volver y evitar ese ataque. Este es el plan que idearon. Así pues, regresaron a su pueblo como refuerzos. Si esto no hubiera ocurrido, Tulaihah y sus secuaces no habrían perdonado ninguna de sus vidas. Hazrat Adiy (ra) regresó entonces a Hazrat Jalid bin Walid (ra) y le informó de que su tribu se había convertido al Islam.

Un autor ha escrito que uno lo de los mayores logros de Hazrat Adiy (ra) fue que invitó a su gente a unirse al ejército musulmán. Por lo que, el hecho de que la gente de Banu Tayy se uniera al ejército de Hazrat Jalid bin Walid (ra) fue la primera pérdida para Tulaihah, ya que Banu Tayy era considerada una de las tribus más fuertes de las tierras árabes; y eran motivo de preocupación para otras tribus y les temían por su fuerza y su poderío. Tenían honor y autoridad en su zona, y las tribus vecinas estaban siempre ansiosas por permanecer como aliados suyos.

Finalmente, Hazrat Jalid bin Walid (ra) partió hacia Ansur, con la intención de enfrentarse a Yadilah. “Ansur” es también el nombre de un manantial de la tribu Tayy y la gente vivía junto al mismo. Entonces, Hazrat Adiy (ra) dijo a la gente de allí: “La tribu Tayy es como un ave y la tribu Yadilah es una de las alas de Tayy. Así que dadme unos días, tal vez Dios los guíe (o sea, a ver si se reforman sin necesidad de ninguna guerra), como Al’lah guio a la tribu de Gauz tras su extravío”, (Gauz era la otra rama de la tribu Tayy). Esto es exactamente lo que hizo Hazrat Jalid bin Walid (ra). Entretanto, Hazrat Adiy (ra) fue a Yadilah y estuvo continuamente en contacto con ellos hasta que le juraron lealtad, tras lo cual Hazrat Adiy (ra) fue a Hazrat Jalid (ra) para transmitir la buena nueva de que habían aceptado el Islam y junto con mil jinetes de esa tribu se reincorporaron a los musulmanes.

Después de que la tribu Tayy aceptara el Islam, Hazrat Jalid bin Walid (ra) partió hacia Tulaihah Asadi. Cuando Hazrat Jalid bin Walid (ra) llegó cerca de las fuerzas enemigas, envió a Hazrat Ukashah bin Mihsan (ra) y a Hazrat Zabit bin Akram (ra) a reunir información sobre el enemigo y a medida que se acercaban  a ellos, Tulaihah y su hermano Salama salieron a inspeccionar y ver qué estaba pasando, pero Salama ni siquiera dio un respiro a Hazrat Zabit (ra) y lo martirizó. Entonces, al ver Tulaihah que su hermano había acabado con su rival, le pidió ayuda en su lucha contra Hazrat Ukashah (ra), manifestando: “Ven a ayudarme, de lo contrario esta persona me devorará”. Por tanto, ambos atacaron juntos a Hazrat Ukashah (ra) y también lo martirizaron, tras lo cual regresaron.

En otra narración se dice que cuando Hazrat Jalid (ra) envió a Hazrat Ukashah (ra) y a Hazrat Zabit Ansari (ra) a reunir información sobre el enemigo, se encontraron con el hermano de Tulaihah, Hibal, y ambos lo mataron. Al’lah sabe mejor hasta qué punto esto es cierto o no; o quizá quiso luchar cuando, como resultado de ello, él mismo acabó siendo asesinado, aunque esto si dicha narración se acepta como auténtica, porque solo habían ido a recoger información, no a luchar. Al final, cuando Tulaihah se enteró de esto, él y su hermano Salama salieron y, como consecuencia de ello, Tulaihah martirizó a Hazrat Ukashah (ra) y su hermano martirizó a Hazrat Zabit (ra), tras lo cual ambos regresaron.

Hazrat Jalid bin Walid (ra) avanzó con su ejército y llegaron al lugar donde Hazrat Zabit (ra) yacía martirizado, aunque ninguno de los musulmanes sabía lo que había sucedido. De repente, la montura de alguien le pisó [lo que llamó su atención]. En definitiva, su martirio dolió mucho a los musulmanes. Cuando se acercaron se dieron cuenta de que Hazrat Ukashah bin Mihsan (ra) también yacía allí martirizado. Esto entristeció aún más a los musulmanes y dijeron que dos destacados líderes musulmanes y dos excelentes jinetes habían sido martirizados. Al ver todo eso, Hazrat Jalid bin Walid (ra) organizó el ejército en filas para la batalla y regresó a la tribu Tayy.

Hay otra narración en la que Hazrat Adiy bin Hatim (ra) relata que:

“Envié un mensaje a Hazrat Jalid bin Walid (ra) diciendo que debía venir y quedarse conmigo durante unos días. Por mi parte, yo enviaría hombres a todas las tribus de Tayy y reuniría un ejército mucho más numeroso que el de los musulmanes que le acompañaban en ese momento y luego yo mismo le acompañaría para luchar contra el enemigo. Así que vino a verme”.

 

En una narración se dice que Hazrat Jalid bin Walid (ra) se alojó en Urq, en un municipio llamado Salamah. No obstante, según otras narraciones, se alojó en un lugar llamado Aya. De todas formas, Hazrat Jalid bin Walid (ra) preparó allí su ejército para luchar contra Tulaihah y ambos grupos se encontraron en Buzajah. Cuando comenzó la lucha, Uyainah, junto con setecientos individuos de Banu Fuzarah, lucharon firmemente del lado de Tulaihah; es decir, Uyainah y Tulaihah se unieron y lucharon contra los musulmanes. El propio Tulaihah había colocado una manta en el recinto de su tienda de campaña hecha de lana y se sentó sobre ella; y como se consideraba a sí mismo un profeta, permanecía sentado en su tienda para poder transmitir noticias de lo oculto; y le dijo a la gente que fuera a luchar y que él se quedaría allí para decirles qué mensaje recibía mientras ellos permanecían ocupados en la lucha.

Más tarde, cuando Uyainah tuvo dificultades en la batalla y sufrió grandes pérdidas, se dirigió a Tulaihah y le preguntó: “¿Te ha visitado ya Gabriel o no? Estamos siendo derrotados en la batalla y dijiste que recibías revelaciones y que Gabriel te diría lo que iba a pasar. Sin embargo, nada de esto ha pasado y Gabriel aún no ha llegado”. Tulaihah respondió diciendo que Gabriel no había venido y entonces Uyainah volvió a la batalla. Luego, con la intensidad de la batalla se preocupó aún más, volvió a Tulaihah y le espetó: “¡Que te ocurra una desgracia! ¿Aún no ha venido Gabriel a ti?”. Él respondió diciendo que, por Dios, no había venido, a lo que Uyainah exclamó: “En nombre de Dios, ¿cuándo vendrá? Pronto estaremos arruinados”. Entonces volvió a la batalla y comenzó a luchar de nuevo; pero cuando sufrió otro revés, regresó hacia Tulaihah y le preguntó: “¿Aún no ha venido Gabriel a ti?”. Tulaihah replicó: “Sí, ha venido”. Ante esto, Uyainah inquirió: “¿Qué dijo Gabriel?”. Tulaihah dijo: “Me ha comunicado que para ti hay una piedra de molino igual que la hay para los musulmanes. Se producirá un acontecimiento que no podrás cambiar”.

Al escuchar eso, Uyainah se dijo a sí mismo que Dios sabe ciertamente que ocurrirían acontecimientos que él no podría cambiar. Entonces se dirigió a su gente y proclamó: “¡Oh Banu Fuzarah! Por Al’lah, Tulaihah es un mentiroso. Retirémonos”. Al escuchar esto, todos los Banu Fuzarah dejaron de luchar y como sufrieron la derrota huyeron de allí, se reunieron en torno a Tulaihah y le preguntaron qué les ordenaba hacer. Antes de todo esto, Tulaihah ya había preparado su caballo y un camello para su esposa, Nawar. Se levantó y corrió hacia su caballo, y al mismo tiempo subió a su mujer a su camello y huyó con ella, diciéndole a su gente que todos los que pudieran hacerlo debían seguir su ejemplo y salvar a sus familias; o sea, que debían huir del campo de batalla. Entonces, Tulaihah partió hacia Hoshiyah y finalmente llegó a Siria. Su comunidad se dispersó y Dios Altísimo hizo que muchos de ellos murieran. En este sentido y según una narración, después de huir del campo de batalla, Tulaihah fue a vivir con los Banu Qalb en Naqqah y allí aceptó el Islam. “Naqqah” es el nombre de un lugar en los alrededores de Taif, cerca de La Meca. Además, se dice que vivió entre los Banu Qalb hasta la muerte de Hazrat Abu Bakr (ra).

Cerca de él estaban sentados los miembros prominentes y normales de los Banu Aamir, así como las tribus Sulaim y Hawazin; aunque cuando Al’lah hizo que los Banu Fuzarah y Tulaihah fueran severamente derrotados, estas tribus dijeron que volverían a la misma fe que habían abandonado. Así pues, entraron en el Islam por su cuenta, diciendo que creían en Dios y Su Mensajero (sa) y que aceptarían cualquier decisión tomada por Al’lah y Su Mensajero (sa) con respecto a sus vidas y su riqueza.

Hay una narración registrada en “Tarij At-Tabari” (‘La historia de At-Tabari’) que narra que después de la derrota de la gente de Buzajah, los Banu Aamir vinieron y dijeron que entraron en la fe que habían dejado. No obstante, Hazrat Jalid bin Walid (ra) solo aceptó su juramento, es decir el de las tribus Asad, Ghatfan y Tayy, con la misma condición estipulada para la gente de Buzajah. Así, todos ellos aceptaron el Islam con la condición de mostrar obediencia y las palabras de esa promesa fueron: “Se os toma un juramento por la causa de Al’lah de que ciertamente creeréis en Dios Altísimo y en Su Mensajero (sa); en verdad estableceréis la oración y ciertamente ofreceréis el ‘Zakat’ (limosna); y haréis este mismo juramento en nombre de vuestros hijos y esposas”; y a esto, todos respondieron: “sí”.

Por otro lado, Hazrat Jalid bin Walid (ra) no aceptó el juramento de lealtad de nadie de las tribus de los Asad, los Ghatfan, los Hawazin, los Sulaim y los Tayy hasta que entregaron a todos los que se habían convertido en apóstatas y luego metieron fuego, mutilaron o atacaron a los musulmanes. En consecuencia, Hazrat Jalid bin Walid (ra) solo aceptó su promesa de lealtad una vez que le entregaron a todos los que habían perjudicado a los musulmanes, matado, incendiado sus casas y quemado vivos, y luego mutilado. Dejó claro que una vez que le hubieran entregado a todas esas personas, aceptaría su promesa y que todos los culpables de perpetrar esos crímenes debían ser traídos. Por consiguiente, estas tribus presentaron a todas esas personas a Hazrat Jalid bin Walid (ra), tras lo cual aceptó el juramento de lealtad de esas tribus. Al final, a los que habían infligido crueldades a los musulmanes se les cortaron las extremidades y también fueron quemados con fuego; ya que, como mencioné en un sermón anterior, se les impuso el mismo castigo que ellos habían infligido a los musulmanes.

Por otra parte, está registrado que Hazrat Jalid bin Walid (ra) envió una carta a Hazrat Abu Bakr (ra). Al mismo tiempo, Hazrat Jalid bin Walid (ra) ató a Qurrah bin Huwairah y a algunos de sus asociados con cuerdas y lo envió a él y a los otros prisioneros a Hazrat Abu Bakr (ra); y en la misma escribió: “Tras alejarse del Islam durante algún tiempo, los Banu Aamir volvieron a entrar en él. No acepté el ‘Baiat’ (promesa de lealtad) de ninguna de las tribus con las que luchamos o con las que hicimos la paz sin luchar hasta que me entregaron a todos los que habían infligido diversas crueldades a los musulmanes. He matado a esa gente. Te envío a Qurrah y a sus asociados”.

 

Hazrat Abu Bakr (ra) también escribió una carta dirigida a Hazrat Jalid bin Walid (ra):

Ha sido registrado por Nafi que Hazrat Abu Bakr (ra) respondió a esta carta y escribió a Hazrat Jalid bin Walid (ra) lo siguiente: “¡Que Al’lah te conceda la mejor recompensa por lo que hiciste y el éxito que lograste! Sigue temiendo a Dios en todo lo que hagas.

‘Ciertamente, Al’lah está con los justos y los que hacen el bien’, (16:130).

Esfuérzate al máximo en las obras que hagas para Dios Altísimo y no busques la facilidad. Si capturas a alguien que ha matado a un musulmán, ciertamente debes matarlo y hacerlo de manera que los demás puedan prestar atención. Los que desobedecen los mandamientos de Al’lah y son enemigos del Islam pueden ser asesinados si su muerte beneficia al Islam”.

Al final, Hazrat Jalid bin Walid (ra) permaneció en Buzajah durante un mes, periodo en el que buscó por todas partes y capturó a estas personas, y les impuso castigos estrictos según las instrucciones de Hazrat Abu Bakr (ra).

Con respecto a la captura de Qurrah bin Huwairah y Uyainah bin Hisan y su envío a Medina, está escrito en “Tarij At-Tabari”:

“Cuando Hazrat Jalid bin Walid (ra) se ocupó de los Banu Aamir y aceptó su promesa de lealtad, encarceló a Uyainah bin Hisan y Qurrah bin Huwairah, y los envió a Hazrat Abu Bakr (ra). Cuando llegaron ante Hazrat Abu Bakr (ra), Qurrah manifestó lo siguiente: ‘¡Oh Jalifa del Mensajero de Al’lah (sa)! Soy musulmán. Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) me visitó en un viaje y puede atestiguar que he aceptado el Islam. Lo acogí como mi invitado y actué con amabilidad y respeto hacia él, y me tomé medidas para su seguridad’. Ante esto, Hazrat Abu Bakr (ra) llamó a Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) y le pidió que verificara su relato, por lo que Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) narró todo el episodio y mencionó todo lo que Qurrah había declarado. Sin embargo, cuando Hazrat Amr bin Al-Aas (ra) estaba a punto de mencionar sus comentarios con respecto al pago del ‘Zakat’, Qurrah dijo: ‘Por favor, detente, no digas más’. Hazrat Amr (ra) respondió: ‘¡Que Al’lah tenga piedad de ti! Esto no puede ser; le contaré a Hazrat Abu Bakr (ra) todo el asunto’. Así, narró todo el relato. Con respecto al ‘Zakat’, Qurrah había dicho que si eliminaban la exigencia del mismo, entonces los árabes les harían caso; o sea, que no debían tomar el ‘Zakat’. Aunque al escuchar esto, Hazrat Amr (ra) replicó: ´’Parece que ya te has vuelto incrédulo’, a lo que Qurrah manifestó: ‘Entonces, fija una hora determinada para recoger el Zakat y consultaremos juntos si queremos o no pagarlo’. No obstante, Hazrat Abu Bakr (ra) lo perdonó”.

Así pues, a pesar de escuchar su respuesta, Hazrat Abu Bakr (ra) lo perdonó y le salvó la vida.

Por su parte, Uyainah bin Hisn llegó a Medina y le ataron las manos con cuerdas alrededor del cuello. Los jóvenes de Medina lo empujaban con las ramas de palmera datilera y decían: “¡Oh enemigo de Dios! ¿Te volviste incrédulo tras haber creído?”. A lo que respondió: “¡Por Al’lah! ¡Hasta este día nunca había creído en Dios de todos modos!”. Finalmente, Hazrat Abu Bakr (ra) también lo perdonó y lo indultó.

Otro autor más escribe:

“Uyainah fue llevado ante Hazrat Abu Bakr (ra), el Jalifa del Mensajero de Dios (sa) y este lo perdonó de una manera que Uyainah no se lo esperaba. Hazrat Abu Bakr (ra) instruyó que le desataran las manos y le ordenó a Uyainah que se arrepintiera. Uyainah anunció abiertamente que se arrepentía de forma sincera y, al admitir sus errores, se disculpó. Aceptó el Islam y se mantuvo firme en él”.

 

El falso pretendiente a ser profeta y rebelde conocido como Tulaihah Asadi también aceptó el Islam. Con respecto a las razones de su aceptación, está escrito que cuando supo que las tribus de Asad y Ghatfan habían aceptado el Islam, él lo aceptó. Luego, durante el Jalifato de Hazrat Abu Bakr (ra), fue a La Meca para realizar la Umrah y cuando pasaba por Medina, a Hazrat Abu Bakr (ra) le dijeron que Tulaihah iba de camino por allí, ante lo cual Hazrat Abu Bakr (ra) manifestó: “¿Qué puedo hacer? Déjenlo en paz, sin duda Dios Altísimo lo ha guiado hacia el Islam”. Así, Tulaihah fue a La Meca para realizar la “Umrah” (visita a los lugares sagrados de La Meca) y durante el Jalifato de Hazrat Umar (ra) le prometió lealtad. Sin embargo, cuando llegó para el juramento de lealtad, Hazrat Umar (ra) le dijo: “Tú eres el asesino de Ukashah (ra) y Zabit (ra). ¡Por Dios, nunca me sentiré cercano a ti”. Tulaihah replicó: “¡Oh Líder de los Fieles (ra)! ¿Por qué te preocupas por esos dos individuos a quienes Al’lah honró a través de mis manos (es decir, alcanzaron el martirio) y no permitió que yo fuera deshonrado por ellos (o sea, no fue humillado y asesinado por ellos en la escaramuza, condenándome así al infierno), y hoy estoy obteniendo las bendiciones de Dios por haber aceptado el Islam?”. De todas formas, Hazrat Umar (ra) aceptó su juramento de lealtad, aunque declaró: “¡Escúchame, oh mentiroso! ¿Todavía practicas la adivinación?”; y él respondió: “Solo practico algunos elementos ocasionalmente”. Tras ello, se dirigió hacia las casas de su tribu y permaneció allí. Finalmente, durante las batallas en Irak, Tulaihah logró grandes hazañas en la lucha contra los persas. Así que, después de convertirse en musulmán, luchó en las batallas de Irak y luchó extremadamente bien y fue martirizado durante la Batalla de Nahawand en el 21 dH.

Luego, con respecto a la expedición de Hazrat Jalid bin Walid (ra) hacia Zaffar y Umme Zimal Salamah bint Umme Qirfa, cabe decir que el nombre de Umme Zimal era Salamah bint Malik bin Huzaifah y se parecía a su madre, Umme Qirfa bint Rabiya en cuanto a su honor y popularidad. Ella también poseía el camello de Umme Qirfa. El nombre de Umme Qirfa era Fatimah bint Rabiya y era la líder de los Banu Fuzarah. Por su valentía y sus medidas de seguridad, se convirtió en una expresión proverbial de que 50 espadas siempre estaban colgadas en su casa y que, además, 50 hombres equipados con espadas estaban siempre presentes. Todos ellos eran o bien sus hijos o sus nietos. El nombre de uno de sus hijos era Qirfa y, por lo tanto, se la conocía con el título de Umme Qirfa; no obstante, su nombre real era Fatimah bint Rabiya. Su casa estaba situada al lado del valle de Qura, emplazada a una distancia de 7 noches de viaje desde Medina. Por tanto, se envió una expedición militar hacia Umme Qirfa, en el año 6 después de la Hégira y una de las razones para someterla fue porque había conspirado para atacar a Medina y al Santo Profeta Muhammad (sa).

En relación a esto un autor ha escrito:

“En una ocasión ella preparó un ejército de 30 individuos, compuesto por sus hijos y nietos, y les dijo que fueran y atacaran Medina y mataran al Santo Profeta (sa). En consecuencia, los musulmanes buscaron venganza contra esta mujer que quiso instigar un acto malvado. Otra razón para esta [expedición] fue que Hazrat Zaid bin Hariz (ra) viajó hacia Siria y también estaba llevando los bienes comerciales que pertenecían a los otros Compañeros (ra). Cuando llegó al valle de Qura, salieron muchos hombres de los Banu Badr, una rama de los Banu Fuzarah. Golpearon severamente a Zaid (ra) y sus compañeros, y les quitaron sus pertenencias. Tras ello, regresaron e informaron al Santo Profeta Muhammad (sa) y a continuación el Mensajero de Al’lah (sa) envió un ejército para castigarlos.

Ahora bien, el incidente relacionado con la hija de Umme Qirfa, Umme Zimal Salamah, es que cuando algunas personas de Ghatfan, Tayy, Sulaim y Hawazin sufrieron la derrota a manos de Hazrat Jalid bin Walid (ra) en Buzajah y huyeron a Umme Zimal Salamah bint Malik, juraron que estarían dispuestos a sacrificar sus vidas mientras luchaban contra los musulmanes y que no se retirarían. Todos los que habían sufrido la derrota de entre los Ghatfan se reunieron en Zaffar, que era el nombre de un lugar situado entre Basora y Medina. Está cerca de Hawab, que además se encuentra entre Medina y Basora, donde hay un pozo cercano que lleva su nombre. Fue en este lugar donde Umme Zimal Salamah los arengó por su derrota y les ordenó luchar. Luego viajó a varias tribus y las instigó a atacar a Hazrat Jalid bin Walid (ra), hasta el punto de que todos se unieron a ella y estaban listos para la guerra. Por consiguiente, ella era quien los instigaba a luchar contra los musulmanes y todos aquellos que se habían desviado del camino recto se reunieron con dicha mujer.

Antes de esto, estando en vida Umme Qirfa, Umme Zimal Salamah fue encarcelada y se presentó ante Hazrat Aisha (ra) y esta la liberó. Se quedó con ella por un corto período de tiempo y más tarde regresó a su pueblo, y al final se convirtió en apóstata. Hazrat Jalid bin Walid (ra) se enteró de esto mientras se dedicaba a detener a los criminales, distribuir el “Zakat”, propagar el Islam y procurar comodidad para la gente. Se adelantó para luchar contra Umm Zimal Salamah, cuyo poder e influencia habían crecido considerablemente y este asunto se había intensificado. Por lo tanto, Hazrat Jalid bin Walid (ra) avanzó hacia ella y sus tropas, y se produjo una dura batalla. En ese momento, Umm Zimal Salamah estaba montada en el camello de su madre con gran orgullo y ambos ejércitos se enfrentaron en una feroz batalla. Pues bien, mientras estaba sentada en su camello, Umm Zimal Salamah continuó incitando a su ejército con palabras provocativas. Los apóstatas presentaron una fuerte oposición. El camello de Umm Zimal estaba rodeado por otros cien camellos montados por valientes guerreros que defendían sin temor a Umm Zimal. A pesar de todo, las fuerzas musulmanas hicieron todo lo posible por llegar a Umm Zimal, pero cada vez sus defensores les hacían retroceder. Al final, tras haber derrotado a los cien jinetes, los musulmanes pudieron acercarse al camello de Umm Zimal y tan pronto como llegaron, desjarretaron el camello y mataron a Umm Zimal. Entretanto, cuando sus cómplices presenciaron la caída de su camello y su muerte, perdieron la voluntad de luchar y, presas del pánico, comenzaron a huir del campo de batalla totalmente abatidos. De esta manera, las llamas de esta contienda se extinguieron y el recrudecimiento de la apostasía y la traición en la región noroccidental de la península arábiga llegó a su fin. Más tarde, Hazrat Jalid bin Walid (ra) luego envió un mensaje a Hazrat Abu Bakr (ra) de esta victoria.

Si Dios quiere, narraré más relatos sobre Hazrat Abu Bakr (ra) en el futuro y con esto concluyo las narraciones por hoy.

No obstante, en este momento, deseo mencionar los detalles de dos miembros fallecidos y dirigiré sus oraciones fúnebres [en ausencia] tras las oraciones del viernes:

El primero es de Sabirah Begum Sahiba, esposa de Rafiq Ahmad Butt Sahib de Sialkot, quien falleció hace unos días:

¡Ciertamente a Al’lah pertenecemos y hacia a Él volveremos!

Por la gracia de Dios Altísimo, era “musia” (integrante del sistema Al-Wasiyat).

Su hijo ha escrito sobre ella afirmando que era regular en sus oraciones y en ofrecer “tahayud”, que era devota, hospitalaria, cuidaba de los pobres y una mujer piadosa. Tenía un profundo vínculo de amor y conexión con Jalifato. Escuchaba regularmente los sermones con gran atención y tenía un gran respeto por los devotos de por vida de la Yamat.

Su hijo, Nasim Butt Sahib, es un misionero que sirve en Cuyuna (Nigeria) y debido a que estaba en plena labor misional, no pudo asistir a las oraciones fúnebres y al entierro de su madre, y por esta razón estoy dirigiendo sus oraciones fúnebres. Por cierto, toda su familia, incluidos su esposo, hijos y nietos, son muy activos en sus servicios a la Comunidad.

La segunda oración fúnebre es de Suraiyah Rashid Sahiba, que era la esposa de Rashid Ahmad Bajwah Sahib. Falleció el 20 de abril en Canadá:

¡Ciertamente a Dios pertenecemos y hacia a Él volveremos!

También era una mujer muy piadosa y llena de rectitud; era muy devota, cuidaba de los pobres, muy hospitalaria y muy amable. Durante un largo período de tiempo, tuvo la oportunidad de servir como “Sadr Lallna” local (presidenta de la organización local de mujeres áhmadis). Además, tuvo la oportunidad de enseñar a muchos niños la recitación del Sagrado Corán y, por el bien de la educación y crianza de sus hijos, vendió todo lo que tenía y construyó una casa en Rabwah. Bueno, quizá no construyó una casa, pero en todo caso se mudó a Rabwah. Era “musia”.

Su hijo, Safir Bajwa Sahib, también es un misionero que sirve en Rabwah y tampoco pudo asistir a su oración fúnebre. Una de sus hijas está casada con un misionero.

¡Que Dios Altísimo otorgue Su perdón y misericordia a las difuntas, y permita que sus generaciones futuras mantengan vivas esas virtudes!

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