Buscando la complacencia de Dios a través de los sacrificios financieros y el anuncio del 65º año de Waqf-e-Yadid
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Buscando la complacencia de Dios a través de los sacrificios financieros y el anuncio del 65º año de Waqf-e-Yadid

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

SERMÓN DEL VIERNES, 7 DE ENERO DE 2022.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Sura Al-Fatiha,

Hazrat Jalifatul Masih V (aba) recitó el versículo 266 del Sura Al-Baqara:

La traducción es la siguiente:

“Y los que emplean sus riquezas para buscar el placer de Al’lah y fortalecer sus almas

son semejantes a un jardín sobre un terreno elevado.

Basta que la lluvia abundante caiga sobre él para que se dupliquen sus frutos.

Y si no cae sobre él un fuerte aguacero, le basta con una lluvia ligera;

y Al’lah ve lo que hacéis”.

En este versículo (2:266), Dios Altísimo describe las condiciones de los creyentes que gastan en Su camino para obtener el placer Divino y las personas que realizan tal acto lo llevan a cabo no solo porque se hace de acuerdo con Su mandato y con el fin de adquirir Su placer, sino también para fortalecer su nación y misión.

En esta época, la tarea de difundir las enseñanzas del Islam y transmitir su mensaje ha sido encomendada al Mesías Prometido (as), y es el deber de sus seguidores sacrificar su vida, riqueza y tiempo para cumplir la misión de Mesihe Maud (as). Los Profetas de todas las épocas y naciones han alentado siempre a sus seguidores a ofrecer sacrificios financieros. El Mesías Prometido (as) también ha declarado que debemos sacrificar una parte de nuestra riqueza en la causa de la religión, ya que solo entonces se manifestará la sinceridad de la fe de una persona. Ciertamente, los creyentes realizan sacrificios económicos por la causa de su religión, pero el objetivo de los mismos no es hacer un favor a alguien, sino simplemente por el deseo de que su Señor esté complacido con ellos, que se les conceda perseverancia y que su fe y convicción se fortalezcan. Además desean que su nación prospere, fortalecer a los débiles a través de su riqueza tanto como sea posible y que se cumpla el propósito de haber jurado alianza al Imam de esta época y verdadero Siervo del Santo Profeta (sa); es decir, estas personas, en su pensamiento, van más allá de sus intereses personales y sus almas les impulsan a hacer tales actos por los que obtienen el placer de Dios Altísimo. De esta manera, alcanzan los rangos más altos a la hora de ofrecer sacrificios, o se esfuerzan por alcanzar dichos rangos. Posteriormente, Al’lah acepta los sacrificios de esa gente y los bendice con Su gracia.

Dios conoce el estado de nuestro corazón y es consciente de nuestras intenciones. Por eso, Él no mira si se ha dado una cantidad grande o pequeña. Más bien, Al’lah recompensa a los creyentes  según las intenciones de cada uno. Por lo tanto, Él declara en este versículo que el ejemplo de aquellos que gastan en el camino de Dios es de dos tipos: el primero, dicho en árabe, es el de una lluvia fuerte; y el segundo, expresado también en árabe, es el de una lluvia ligera, similar a una llovizna o rocío. Alguien que sea más adinerado normalmente gasta mucho en la causa de la religión, o tiene los medios para hacerlo; pero una persona pobre puede tener este anhelo y puede cruzar su mente la idea de que tal o cual persona rica está dando grandes sumas en sacrificios financieros y obteniendo el placer y la cercanía de Dios Altísimo, o se esfuerza por lograrlo, o que finalmente lo logrará. En cambio, él solo tiene una pequeña cantidad de dinero y se pregunta cómo puede alcanzar el mismo nivel que los que han pagado más. Pues bien, Al’lah afirma que así como un poco de lluvia o rocío puede ser beneficioso para la tierra fértil, el pequeño sacrificio del rico se considera  como algo parecido (según la expresión en árabe); o sea, que incluso un sacrificio pequeño jugará un papel importante en la producción de frutos. En definitiva, Dios es Quien da los frutos de los sacrificios y recompensa cada una de nuestras acciones, pues Él conoce las circunstancias e intenciones de todo el mundo, por lo que puede aumentar los frutos de nuestro sacrificio hasta el doble o incluso más.

En una ocasión, el Santo Profeta (sa) declaró:

“Hoy, un dirham ha superado en valor incluso a 100.000 dirhams”.

Los Compañeros (ra) preguntaron:

“¡Oh Mensajero de Al’lah (sa)! ¿Cómo es eso posible?”.

El Mensajero de Al’lah (sa) respondió:

“Una persona poseía solo dos dirhams y donó uno de ellos, mientras que otra persona que poseía una gran cantidad de riquezas y propiedades dio solo 100.000 dirhams como sacrificio. Sin embargo, el sacrificio de 100.000 dirhams era mucho menor en comparación con su riqueza total”.

Por ende, Dios otorga Sus recompensas según las intenciones de la persona y premia las acciones de acuerdo con las circunstancias en las que se llevan a cabo; y ha asegurado a los pobres que no deben considerar que la pequeña cantidad con la que contribuyen no tiene ningún valor. De hecho, estos pequeños sacrificios no solo sirven para fortalecer su fe, sino que también son un medio para robustecer a la Comunidad. Por tanto, solo aquellos sacrificios que se realicen con el espíritu correcto atraerán las bendiciones de Dios. Por su parte, Al’lah ve todas nuestras acciones y siempre debemos tener en cuenta que el objetivo – sin importar lo que hagamos finalmente- debe ser lograr la complacencia Divina. Así pues, si se adopta esta mentalidad, nos convertiremos en los verdaderos destinatarios de las bendiciones de Dios Altísimo.

Durante la época del Mesías Prometido (as), la mayoría de sus seguidores eran pobres, pero destacaron tanto en sus sacrificios que los elogió en una ocasión diciendo lo siguiente:

“Veo que hay muchas personas que tienen dificultades incluso para vestirse (es decir, apenas tienen una capa o prenda inferior para cubrirse) y no poseen ninguna propiedad; no obstante, me asombra contemplar su sinceridad ilimitada, devoción, amor y lealtad, las cuales se manifiestan una y otra vez, o se ve en sus rostros. Son tan firmes en su convicción, tan sinceros y leales en su veracidad y perseverancia que, si las personas que buscan riquezas y placeres mundanos experimentaran este deleite, estarían dispuestos a renunciar a todo a cambio de ello”.

En otra ocasión, Hazrat Mesihe Maud (as) afirmó:

“Veo que hay un gran avance en la sinceridad y el amor en esta Comunidad. Con frecuencia, me maravilla y sorprende ver la sinceridad, el amor y la pasión en la fe de los miembros de la Yamat, hasta tal punto que incluso los oponentes se quedan asombrados”.

Por consiguiente, esta lealtad, devoción y pasión extraordinarias por la fe se pueden atestiguar hoy en día entre los miembros de la Comunidad del Mesías Prometido (as). De hecho, esta sinceridad y devoción se ven incluso en los nuevos conversos, a pesar de la poca formación que han recibido, puesto que es asombroso el progreso que logran a pesar del corto periodo de tiempo que llevan en la Yamat. El nivel de amor que muestran por el ferviente seguidor y devoto [Hazrat Mesihe Maud (as)] del Santo Profeta (sa) y el estándar de lealtad y sinceridad hacia el Jalifato es tal, que el propio Mesías Prometido (as) declaró que incluso los oponentes se quedan asombrados del cambio que en ellos se produce

Sin duda esto es una gracia especial de Dios Altísimo que Él otorga a las personas que exhiben su buena naturaleza y le obedecen; es más, estas personas demuestran su carácter puro, naturaleza bondadosa, voluntad de cumplir debidamente su promesa de alianza (Baiat) y obediencia al Jalifato a través de sus palabras y acciones. En estos tiempos, mientras el mundo está envuelto en deseos materiales, ellos sacrifican su riqueza mundanal para superarse en la búsqueda del placer de Al’lah; y esto se debe a que han entendido que una forma de obtener el placer de Dios es gastando en Su camino. En este sentido, nadie en estos días puede afirmar que la Yamat establecida por el Mesías Prometido (as), en cumplimiento de las promesas Divinas, se esté debilitando. Esta Comunidad se estableció para expandirse, prosperar y florecer, y ningún ataque enemigo puede dañarla en lo más mínimo. Finalmente, decir que por la gracia de Dios esta Yamat continúa floreciendo.

Me refería anteriormente a los sacrificios financieros y respecto a ello mencionaré algunos incidentes sobre cómo la gente demuestra su certeza de fe al sacrificar su riqueza, y cómo Al’lah fortalece aún más su fe.

Sierra Leona es un país africano. Pues bien, en relación a un residente que vive en una región lejana en ese país, el misionero local escribe que hicieron una gira hacia finales de mes y que estando allí le recordó a un miembro de la yamat local sobre la contribución de ‘Waqf-e-Yadid’ (había personas presentes en la mezquita y se les recordaba esta contribución).

Acto seguido, Sheij Uzman, quien es el imam designado para esa zona, presentó todo lo que habían recaudado y dijo: “No hemos podido cumplir con la cantidad que habíamos prometido; no obstante, deseamos arduamente alcanzar nuestro objetivo y cumplir nuestro compromiso, pero no vemos ninguna forma de lograrlo”. Entonces, pidieron al “mual’lim” (educador y misionero) que los guiara en una oración en silencio.

Sheij Uzman añade:

“Los dirigí en una plegaria en silencio y todos concluyeron la oración recitando ‘Amín’ en voz alta después de mí. Luego fui hacia mi motocicleta y regresé a la casa-misión; y aún no había llegado hasta allí cuando recibí una llamada telefónica del mismo imam, quien dijo que venía para reunirse conmigo en la misión. Yo me quedé sorprendido porque solo acababa de partir de allí y poco después recibía esta llamada telefónica. Cuando el imam local vino a mí, exclamó: ‘La oración que ofrecimos se ha cumplido, ya que tras hacer ‘dua’ (plegarias), un pariente mío me visitó, puso la mano en su bolsillo y me entregó 100.000 leones; y me pidió que rezara por él en relación con un asunto. Al ver esto, inmediatamente comencé a proclamar en voz alta ‘Al’laho Akbar’ (¡Al’lah es el Más Grande!).

El hombre que me visitaba estaba muy sorprendido y se preguntaba qué me había pasado. Entonces le dije que nos habíamos quedado cortos en los fondos prometidos para el fondo de ‘Waqf-e-Yadid’ (que se usan para la predicación del Islam). Y ese hombre afirmó que ‘justo acabamos de concluir nuestra oración al respecto cuando Dios Altísimo te envió esa cantidad’. A continuación, el imam Sheij Uzman vino y presentó la cantidad completa de 100.000 leones para ‘Waqf-e-Yadid’.”

Lo cierto es que esta es una cantidad muy grande para ellos. Sin embargo, según nuestra moneda, si se hace la conversión, serían solo 6,5 libras esterlinas, pero esto fue un gran sacrificio para ellos y  que sin duda atrae las bendiciones de Al’lah. Por consiguiente, este fue el nivel de su sinceridad y, a pesar de sus propias necesidades, en lugar de quedarse con la cantidad para sí mismo, vino a ofrecerla al completo. Por eso cabe decir que estos son los casos en los que un solo dirham supera los 100.000 dirhams y ciertamente Dios Altísimo les concede Su amor. Observad pues que estos altos niveles de sacrificio no se encuentran solo en un lugar, ni se ven únicamente entre los hombres, sino también entre las mujeres.

Por ejemplo, un misionero del país llamado Chad escribe… (incluso aquí, por la gracia de Al’lah, hay individuos muy sinceros dentro de la Comunidad) que “la mayoría de la Yamat del Chad son nuevos conversos. Una mujer llamada Umm-e-Hani prometió 70.000 francos de África Central para ‘Waqf-e-Yadid’, pero no pudo conseguir los fondos para pagarlo. Ahora bien, tenía un camello que decidió vender por 170.000 francos de África Central y cumplió su compromiso de ‘Waqf-e-Yadid’ con esa cantidad, y no se quedó con la cantidad restante, sino que contribuyó con ella hacia varios otros proyectos de la Comunidad”.

 

También está el país llamado Togo. Allí hay un áhmadi que se llama Ibrahim, quien  pastorea el ganado de otros (como cabras, etc.) para ganarse la vida y destaca por dar limosnas con sus ganancias. Esta vez, se comprometió a aportar una determinada cantidad aunque no pudo cumplir su promesa. De todas formas, hay un río cercano desde el que se transporta arena y decidió trabajar durante la noche cargando y entregando dos camiones de arena, y lo que ganó con ello lo aportó a “Waqf-e-Yadid”. ¿Por qué hizo tanto esfuerzo? Y después de todo este esfuerzo, ¿por qué no se quedó con parte de sus ganancias? Fue solo porque comprendió cómo debía alcanzar el placer de Dios.

Estos incidentes no se limitan solo a los hombres, las mujeres o los ancianos, sino que los niños que están entrando en la edad adulta tienen la misma comprensión de este tema.

Belice es un país situado en América Central que está a miles de millas de aquí y ningún Jalifa lo ha visitado hasta ahora. Los miembros de la Yamat son todos nuevos áhmadis, pero tienen la misma mentalidad y el mismo objetivo; o sea, ya sea la mentalidad de la gente de África o de América, o de la gente que vive en islas lejanas o en Asia, todos tienen la misma línea de pensamiento y esta es la revolución que trajo el Mesías Prometido (as).

Pues bien, este incidente se refiere a un chico de 14 años que contribuyó hacia el proyecto de “Tehrik-e-Yadid” y mencioné su contribución durante el sermón que di referente a dicho proyecto. A raíz de esto, muchas personas le felicitaron y alguien de Canadá también le envió 200 dólares como recompensa por su sacrificio. Reflexionen sobre el pensamiento de este joven, quien tan solo tiene 14 años. Si fuera alguien que vive aquí, con el dinero habría comprado inmediatamente video-juegos o cosas similares. Luego, ese chico dijo: “Tenía que hacer mi tarjeta de seguridad social y para ello necesitaba 30 dólares. Por esta razón me quedé con solo con 30 dólares y deseé dar los 170 restantes en limosna como antes”. Cabe decir que este joven pertenece a un hogar con escasos recursos y se le aconsejó que guardara esa cantidad para sus propios gastos, e incluso le insistieron sobre ello. No obstante, fue inflexible y ofreció ese montante como limosna. Esto es lo que significa dar prioridad a la fe sobre los asuntos mundanos.

¡Que Al’lah garantice los medios para que la forma de pensar de este chico siga siendo así y que Dios Altísimo le proteja del entorno mundano que le rodea!

Por cierto, el nombre del chico cuyo incidente acabo de menciona es Danial.

También está Jamaica y el incidente que voy a mencionar ahora es el de un joven llamado Yasin, que por cierto estuvo en el paro durante mucho tiempo y se ganaba la vida vendiendo pequeñas cosas en la calle como caramelos y chocolates, etc. Incluso en este estado crítico, le preocupaba cómo ofrecería los sacrificios financieros, ya que había hecho una promesa para el “Waqf-e-Yadid” y el año estaba llegando a su fin y no tenía nada que ofrecer. Finalmente, una noche de finales de diciembre, se acercó al misionero y le dijo: “Hoy he ganado 400 dólares jamaicanos y de ellos voy a apartar el 25% y contribuir con 100 al proyecto de ‘Waqf-e-Yadid’.”

Reflexionen sobre este extraordinario ejemplo de sinceridad, lealtad y deseo de alcanzar la complacencia y el amor de Dios Altísimo de un áhmadi que vive en un país de escasos recursos. La gente afirma que estas personas son incultas y pobres; sin embargo, la verdad es que poseen una mayor comprensión de la fe que los que tienen más educación y además son más abiertos de corazón.

Por su parte, el misionero jefe de Guinea Conakry (situada en África Occidental) dice que en el último ‘Ashra’, o período del año fiscal, pronunció un sermón sobre la importancia de “Waqf-e-Yadid” y sus bendiciones. Presentó varios extractos de los sermones que he dado en el pasado y además llamó la atención de la Comunidad hacia el sacrificio financiero y afirma que al concluir el sermón, un áhmadi de pocos recursos aunque extremadamente sincero, Musa Sahib, sacó una cantidad de dinero de su bolsillo, que era aproximadamente unos 218.500 francos guineanos, y lo presentó para el “Waqf-e-Yadid”. Cuando se le dijo que había dado una gran suma de dinero y que había hecho lo mismo el año anterior respondió: “Las palabras de Jalifatul Masih se han arraigado profundamente en mi corazón respecto a que no se puede inculcar en el corazón al mismo tiempo el amor por dos cosas a la vez, pues o se ama a Dios o a la riqueza. Así pues, siempre que encuentro la oportunidad, deseo demostrar esto mismo en la práctica”. Y añadió: “Mi fe no es del mismo nivel que la de Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra), por la que vaya a presentar todas mis posesiones que poseo en casa en el camino de Al’lah; aunque lo que puedo hacer es presentar todo el dinero que tengo en mi bolsillo en el camino de Dios. Pido que hagáis oraciones para que Al’lah me conceda el nivel de fe que poseía Hazrat Abu Bakr (ra)”. Y finalmente dijo: “Otra razón importante es que, desde que empecé a participar en los sacrificios financieros, Dios me ha concedido en abundancia las riquezas de la fe, puesto que ha empezado a aumentar y he experimentado un cambio extraordinario en mi interior”.

Este es tal nivel de pensamiento y comprensión que ni siquiera muchas personas cultas poseen.

Hay otro incidente acaecido en Guinea Conakry de cómo Dios Altísimo concede los medios para que uno sobresalga en su fe. Al-Hassan Sahib, un sincero y acaudalado miembro de dicha yamat, dice que puso su dinero para el “chanda” (contribución) en un sobre y lo colocó en su mesa. Tiene un negocio y, debido a sus diversos compromisos, no pudo enviarlo a la casa-misión. Al darse cuenta de que aún no lo había pagado, le dio el dinero a su chófer para que lo llevara directamente a fin de pagar su “chanda” y salió por su parte a atender un trabajo suyo. Durante ese tiempo, mientras estaba fuera, se produjo un incendio en la oficina de al lado, la cual al final quedó completamente calcinada. Ante esto, comenzó a recibir llamadas telefónicas sobre el incendio que se había producido en dicha oficina y rápidamente regresó. A pesar de todo, en ese momento se le pasó por la cabeza que cómo podía ser esto posible si había ofrecido sacrificios en el camino de Al’lah.

Sin embargo, observad cómo Dios Altísimo estuvo a su lado y aunque la pared de su oficina se tocaba con la oficina de al lado, su propia oficina se salvó completamente y, de hecho, una gran cantidad de dinero de la empresa también estaba presente en la misma. Es más, dos oficinas que estaban junto a la suya se quemaron y la suya permaneció intacta. Dice además que de inmediato le vino a la mente la idea de que, efectivamente, esto se debía a las bendiciones del “chanda”. Al mismo tiempo, su atención se dirigió hacia una revelación del Mesías Prometido (as)… Por cierto, ellos poseen mucho conocimiento y no es que no tengan conocimiento alguno. Dicha la revelación fue: “El fuego es nuestro siervo y ciertamente el siervo de nuestros siervos”. No obstante, afirma que de este modo Dios Altísimo protegió a un humilde servidor del Mesías Prometido (as) de cualquier pérdida.

El señor Amir Sahib de Gambia relata un incidente que un “mual’lim” (educador y misionero) de una de las regiones de su comunidad le mencionó y fue que cuando uno de sus miembros, Sambo Ba Sahib, escuchó mi sermón el año pasado sobre “Waqf-e-Yadid”, en el que se anunció el nuevo año de dicho proyecto y se relataban allí varios incidentes, pagó 500 dalasi. Afirma que Al’lah lo bendijo muchísimo y que este año su tierra rindió el doble de cosecha. Y así, aunque había hecho una promesa de 500 dalasi, pagó al final 1.000 dalasi. Luego dice que además había pagado anteriormente 10 manojos de mijo tipo perla (una clase de cereal utilizado para hacer harina) como “zakat” sobre la riqueza que generó de su negocio agrícola, pero este año sus ganancias aumentaron tanto que pagó en “zakat” 50 manojos. Del mismo modo, parece que también pagó dos sacos de cacahuetes para el “zakat”. Con respecto a este miembro áhmadi, que es regular en su “chanda” y cuyas cosechas mejoraron, incluso los no-áhmadis reconocieron que debe haber algo especial acerca del Ahmadíat, porque siempre que sus miembros gastan en el camino de Al’lah, sus cosechas aumentan.

Estos ejemplos no se limitan solo a los países africanos, o a los áhmadis locales y los nuevos conversos que viven en países subdesarrollados. De hecho, incluso se pueden presenciar entre la población local de los países desarrollados, a quienes se les ha concedido la oportunidad de aceptar la fe y un ejemplo es el que un misionero de Alemania presenta, pues escribe que se recordó a los miembros de la comunidad de Rüdesheim que debían pagar el “chanda” y aumentar sus promesas para cumplir lo que quedaba respecto a su objetivo medio marcado. Por cierto, la esposa del presidente de esa comunidad local es alemana y una áhmadi muy sincera. Pues bien, cuando se hizo el anuncio de aumentar el “chanda” para que su yamat pudiera incluirse entre la lista de las que han hecho una contribución destacada, esta nueva conversa de Alemania presentó 19.000 euros. Ella no es una recién convertida como tal, porque ha sido áhmadi durante bastante tiempo. No obstante, presentó 19.000 euros y dijo que se había quedado con ese dinero para poder comprar un coche pero su corazón estaba lleno de tanta pasión porque el nombre de su comunidad fuese presentado ante el Jalifa de la época, de ahí que hiciera ese aporte y además deseaba estar entre aquellos que alcanzan el placer de Dios Altísimo.

Otro relato llegado de Alemania es el de un estudiante que prometió pagar 500 euros. Sus padres le preguntaron cómo iba a pagar dicha cantidad, pero él dijo que se las arreglaría de alguna manera y Al’lah le proporcionó inmediatamente la respuesta a esto. Pues bien, en una semana recibió una llamada de su universidad informándole que seleccionaron a 40 estudiantes que recibirían una beca de la misma y que él era uno de ellos. Luego solicitaron los datos de su cuenta bancaria para poder transferir su beca de 1.000 euros y tras esto dijo que de esta manera Dios le dio el doble a cambio.

Otro ejemplo es del Reino Unido, concretamente de un miembro de la yamat de Balham (suroeste de Londres). Se estaban quedando un poco cortos respecto al objetivo que se habían marcado para el “Waqf-e-Yadid”. Esta persona había hecho una contribución extra, pero seguían quedándose cortos. Entonces, dice que inicialmente recibió una carta del ayuntamiento en la que le exigían una importante suma de dinero en relación con un pago de cierto servicio; y añade que estaba pensando en dicho pago cuando recibió un mensaje sobre “Waqf-e-Yadid”, por lo que primero pagó hacia dicho proyecto. Al día siguiente, volvió a recibir una carta del ayuntamiento pidiendo disculpas, ya que habían enviado la notificación pidiendo dinero por error. De hecho, cuando ajustaron su cuenta, se dieron cuenta de que en cambio le debían dinero. Esta persona relata que Dios Altísimo le concedió diez veces más a cambio de la cantidad que había pagado para el “Waqf-e-Yadid”. Por tanto, a veces Al’lah devuelve con creces la riqueza para fortalecer la fe de las personas.

Hay otro incidente que ocurrió en la India sobre cómo Al’lah recompensa inmediatamente a las personas. Al concluir el año financiero de “Waqf-e-Yadid”, el inspector de dicho proyecto visitó la comunidad de Yaadgir para recordarle a la gente la importancia del pago de su pago. Entonces fue a un “jadim” (joven áhmadi) y le habló sobre el pago de su contribución de “Waqf-e-Yadid” a lo que este “jadim” declaró: “En este momento solo tengo 1.500 rupeas en mi bolsillo; las había guardado porque tenía que dárselas a alguien y era muy importante que se las pagara. No obstante, ahora que has mencionado el tema de la contribución de ‘Waqf-e-Yadid’, estoy pensando en lo que debería hacer, porque si te doy esta cantidad como ‘chanda’, ¿cómo le pagaré a esa persona lo que le debo? Y tampoco puedo hacer arreglos inmediatos para obtener más dinero”. A pesar de todo esto, declaró que pagaría su “chanda” y contribuyó las 1.500 rupeas que tenía y se fue.

Entonces dice que al día siguiente fue a visitarlo a su tienda junto con el secretario local de “Waqf-e-Yadid” y este “jadim” sacó dinero de sus bolsillos formando un montón de billetes frente a él, y  comentó que, después de pagar el “chanda” y regresara a casa, recibió dinero de distintos lugares y que ahora tenía varios miles de rupeas. En este sentido, afirmó que la gente le debía dinero pero que hasta la fecha no habían podido devolvérselo. Por consiguiente, Dios Altísimo le otorgó Sus bendiciones.

Luego hay un incidente relacionado con gente acaudalada, que puede que no se los considere ricos a los ojos del mundo, pero dentro de la Yamat lo son. Pues bien, un áhmadi de Keralai (India) dio un millón de rupeas en “chanda”. Su esposa se ha convertido al Ahmadíat desde el cristianismo y participa con pasión en la adoración y las oraciones, y es muy sincera. Tanto el marido como la mujer también son ambos “musis” (integrantes del sistema de Wasiyat). Los funcionarios de Comunidad relatan que fueron a su casa y la esposa escribió un cheque por 500.000 rupeas. El inspector dijo que su esposo ya había pagado un millón de rupeas, pero ella estaba dando más. Al escuchar eso dijo: “Cualquier recompensa que hemos recibido se debe a las bendiciones de ‘chanda’. Por eso, mi corazón desea seguir dando ‘chanda’, porque es gracias a las bendiciones de pagarlo que nuestro negocio está teniendo éxito y nunca dejaremos de pagar el ‘chanda’.”

El misionero de Mali escribe que realizaron programas de radio en una aldea de Kai y explicó la importancia del sacrificio financiero y “Waqf-e-Yadid”, y también sus objetivos. Tras esto, visitaron varias comunidades y los miembros ofrecieron contribuciones de acuerdo a sus medios. Entre ellos, un nuevo converso declaró que, cuando se enteró de que había que pagar el “chanda”, no tenía dinero en efectivo en ese momento que pudiera presentar en el camino de Dios, aunque decidió que ofrecería ciertamente algo a la Comunidad Musulmana Ahmadía para no quedarse detrás de los demás. Pues bien, dice que se fue a la selva y recogió muchos trozos de madera seca y vieja, luego hizo carbón con ella y la trajo a su pueblo. Cuando una delegación de la comunidad acudió a visitarle, les entregó 20 sacos de leña como “chanda”. Este miembro pobre hizo lo que pudo dentro de sus posibilidades. Eso equivalía, según él, a unos 50.000 francos; y comentó que se alegró mucho de poder participar en la contribución financiera.

Un miembro de la yamat de Polonia escribe que a final de año el misionero local hizo una petición para chanda de “Waqf-e Yadid”. En aquel momento, solo disponía de 100 eslotis (moneda polaca). Ese mismo día, el 26 de diciembre, se estaba celebrando la Reunión Anual de Qadián y quería escuchar mi discurso, pero la conexión a internet de su móvil se estaba acabando, por lo que pensó en cómo escucharía el discurso. Comenta que deseaba a toda costa escuchar mi discurso, por lo que adquirió una recarga de móvil por 20 eslotis y entregó 28 eslotis de “chanda” por cada uno de ellos (él, su hijo y su esposa). Al mismo tiempo, decidieron no comprar nada en los siguientes días y apañarse con lo que hubiera disponible en su casa. Deseaban a su vez haber contribuido en mayor medida si hubieran dispuesto de más dinero y narra que hicieron plegarias y Dios Altísimo los bendijo. En este sentido, relata que: “El 28 de diciembre regresaba a mi hogar del trabajo, cuando un amigo se acercó diciendo que me debía 12 eslotis, que siempre se olvidaba de ello, y que los cogiera. Cuando llegué a casa, revisé mi cuenta, y no sé de qué forma, pero me di cuenta que había recibido 1.300 eslotis. La fábrica en la que trabajaba desde hacía tres años nunca me había aumentado el sueldo. Sin duda, esta cantidad fue depositada en mi cuenta por haber contribuido a ‘Waqf-e Yadid’, y recibí 1.300 eslotis. Luego ofrecí 300 eslotis más de chanda. Aparte, otra bendición Divina es que, durante este año, el jefe de mi hijo iba a aumentar el salario de sus empleados al menos una vez, en octubre o noviembre. Así, este año ya le habían aumentado el sueldo en octubre, aunque el 31 de diciembre recibió otro aumento de sueldo”.

Este áhmadi dijo que esto aumentó en gran medida su nivel de fe.

En la región de Shinyanga de Tanzania hay una comunidad donde los nuevos conversos están incorporándose gradualmente al sistema financiero. El misionero local escribe: “Alguien llamado Ramadan Sahib aceptó el Ahmadíat el pasado año. Prometió lo que le pudo para ‘Tehrik-e Yadid’ y ‘Waqf-e Yadid’, y antes de fin de año pagó el doble de lo que había prometido. Igualmente, en otra ocasión, donó un terreno a la Comunidad en nombre de su familia. Esto sorprendió mucho a la otra gente del pueblo; de hecho algunos de ellos decían irónicamente que en su ímpetu, derrocharía toda su fortuna en aras de su fe. Sin embargo, explicó al misionero local que solamente después de entrar en las filas de la Yamat Musulmana Ahmadía entendió realmente el significado y la esencia del sacrificio financiero. Además narra que desde que comenzó a realizar sacrificios en el camino de Al’lah ha tenido muchas bendiciones en su trabajo, a pesar de lo que la gente decía. De hecho, a lo largo del año ha conseguido adquirir otros terrenos y construir dos viviendas más. Todo esto se debe a los sacrificios realizados en el camino de Dios y a la donación de un terreno a la Comunidad.

Por otro lado, hay otro incidente que nos ha llegado de Sierra Leona que muestra cómo los nuevos conversos progresan en su fe y sinceridad. Yibril Sahib, un misionero de la región de Port Loco escribe: “Se informó a un nuevo converso sobre el ‘Waqf-e Yadid’ (allí se ha establecido una nueva comunidad de nuevos conversos). En ese momento, una anciana ciega, apoyada en un niño, vino hacia mí y me dijo: ‘No he hecho ninguna promesa, pero desearía entregar 1.000 leones para ‘Waqf-e Yadid’.” El misionero local le dijo: “¿Por qué te has tomado la molestia en venir personalmente? Debería haberme informado y hubiera acudido hasta ti”. Ahora, escuchad la respuesta dada por esta anciana pobre que también parecía iletrada, pues dijo: “He venido a ofrecer una pequeña cantidad, entonces ¿cómo podría haberte llamado para que vinieras a mi casa para una cantidad tan pequeña? Lo que deseo es recibir la máxima recompensa, por eso he venido aquí por mi cuenta”.

Por su parte, un misionero de la región de San Pedro de Costa de Marfil relata que:

“Un miembro de la yamat local llamado Koli Bali Sahib  me llamó durante el Ramadán para inquirir sobre el ‘chanda’ de ‘Waqf-e Yadid’ e inquirió si era preciso incrementar nuestras donaciones durante el mes de Ramadán. Yo le contesté diciendo que el Santo Profeta (sa) y el Mesías Prometido (as), según su práctica, solían gastar más en el camino de Dios durante el mes de Ramadán. Le expliqué su importancia y le hablé algo más sobre el ‘Waqf-e Yadid’ y ‘Tehrik-e Yadid’ y el modo en que los fondos se emplean para la propagación del Islam. Le expliqué además que estas contribuciones no eran obligatorias, pero que se debe contribuir en lo posible en los diversos proyectos financieros durante el mes de Ramadán. Pues bien, aunque esta persona ya solía ofrecer 20.000 francos al mes en contribuciones financieras, prometió, aparte del ‘chanda’ obligatorio, ofrecer una cantidad adicional de 30.000 francos mensuales para ‘Waqf-e Yadid’ y ‘Tehrik-e Yadid’. También prometió que a finales de este año intentaría aumentar aún más esta cantidad para ‘Waqf-e Yadid’. Por la gracia de Dios, desde Ramadán hasta hoy, se asegura de pagar su chanda obligatorio al comienzo de cada mes”.

He hablado de la propagación del Islam y sobre los gastos, y llegados a este punto quiero mencionar que durante el transcurso del pasado año Dios ha dado a la Comunidad la oportunidad de construir 187 mezquitas y hay otras 105 que se hayan actualmente en construcción solo en África. Igualmente se han establecido 144 centros misionales, cuya mayoría se encuentran en África, y además hay 55 centros misioneros en construcción. Aparte de esto, allí donde no es posible construir inmediatamente centros misionales, la Yamat alquila propiedades. En África hay 731 centros misionales en alquiler, mientras que en otros países asiáticos también hay 632 centros misioneros.  Me gustaría mencionar que, por lo general, la mayoría de los fondos recaudados bajo “Waqf-e Yadid” se emplean en los países africanos. En cuanto a la construcción de mezquitas, no se trata de una tarea fácil, pues en todas partes encontramos la oposición de los adversarios. Sin embargo, la Comunidad emprende todas estas tareas por la causa de Dios Altísimo, y Al’lah ha prometido el éxito a esta Yamat, por lo que cuenta con Su ayuda especial.

Mencionaré ahora un incidente acaecido en Congo Kinshasa, respecto al que un misionero escribe:

“Han transcurrido dos años desde que la Comunidad se estableció aquí, en la región de Banda. En la actualidad se está construyendo una mezquita. Los musulmanes sunnitas de aquella zona no han desaprovechado ninguna oportunidad de crear dificultades para los áhmadis y presentar denuncias contra nosotros en las dependencias gubernamentales, pero al no conseguir ninguno de sus propósitos, comenzaron a proferir amenazas de muerte. En cualquier caso, los oponentes no lograron tener ningún éxito y la construcción de la mezquita siguió adelante. Un áhmadi que supervisa las obras dijo que un día, durante la construcción, vino un profesor cristiano de la universidad local y les ayudó echándoles una mano como si fuera un obrero más. De hecho, incluso acompañó a los áhmadis que transportaban arena de lugares lejanos y les ayudó a arrastrar los vagones o carretillas, etc.”.

Por un lado, los oponentes se dedican a conspirar y, por el otro, Dios continúa adelante con el trabajo a través de otras personas. De esta forma, la gente que tiene naturaleza pura también viene a ayudar a la Yamat.

Hay un incidente llegado de Camerún. En Bowang Send, que es un vecindario de la ciudad de Douala, los musulmanes componen la mayoría de la población. La Comunidad se estableció allí hace dos años. Al comenzar la construcción de la mezquita, la yamat local recibió una carta del administrador de la zona en la que constaba que debía detenerse la construcción de la misma. La comunidad frenó el trabajo. Tras investigar, se supo que una organización musulmana había escrito cartas al gobernador y otros cargos oficiales declarando que la Comunidad era una organización terrorista y no tenía ninguna asociación con el Islam, por lo que no debían construir ninguna mezquita. Esta es la misma propaganda empleada en los países musulmanes y sus clérigos acuden a distintos lugares para difundirla. A pesar de todo, me escribieron y también ofrecieron súplicas de forma sincera y se pusieron en contacto con las autoridades competentes, etc.

Al cabo de un mes, el administrador llamó a su despacho a los dirigentes de nuestra yamat local y a los de varias organizaciones musulmanas, al imam principal y otros. El administrador comenzó a leer un informe relacionado con la construcción, que había sido detenida debido a las quejas de los otros musulmanes, y afirmó: “Aunque os hemos impedido la construcción, hemos pedido informes de varias regiones de Camerún. La Comunidad Musulmana Ahmadía es una Yamat internacional que opera en más de 200 países. Llevan 15 años realizando actividades en este país y construyendo mezquitas en varios lugares”.

A continuación, con respecto a cómo los áhmadis están cumpliendo con la fe y cómo la Comunidad está realizando esfuerzos humanitarios dijo: “Están perforando pozos en varios lugares para colocar bombas que extraigan agua limpia, cuidan de los huérfanos y están ayudando a los estudiantes con sus estudios. Además, se pronuncian en contra las organizaciones terroristas. Esta Yamat predica un mensaje de paz y tolerancia, y afirman que la ‘yihad’ se lleva a cabo con la pluma y no con la espada;  y dignatarios musulmanes, incluso reyes, así como otros, asisten a sus convenciones. Por tanto, no hay razón para detener la construcción de la mezquita y también pueden construir una aquí”.

Escribe además: “Cuando terminó su informe, todos los líderes musulmanes de esa zona que estaban presentes, se pusieron de pie y  dijeron: ‘No son musulmanes y no los consideramos como tales. Como hiciste el informe sin consultarnos no lo aceptamos’. Entonces, el administrador se enfureció muchísimo y dijo que sabía muy bien cómo hacer su trabajo y que debían irse. Se quedaron en silencio y se informó a la Comunidad que continuaran con la construcción”.

El impacto positivo de los servicios de la Yamat es tal que cualquier persona racional se siente obligado a elogiar a la Comunidad. Cuando uno trabaja para obtener el placer de Dios, Él envía un ejército de ayudantes y elimina los obstáculos creados por los oponentes.

Ahora, voy a narrar un suceso sobre cómo Dios Altísimo multiplica Su Gracia y este incidente tuvo lugar en la región del noroeste de Ghana. Se informa que, debido a los esfuerzos “tabligh” (predicación), recibieron más de 60 “Baiats” (conversos al Ahmadíat). En el pueblo, la mezquita de la Comunidad estaba construida con ladrillos de barro. Al ver nuestro éxito, los musulmanes no-áhmadis construyeron una mezquita robusta y hermosa frente a la mezquita de nuestra yamat. De este modo, trataron de conseguir que nuevos conversos se unieran a ellos y, como consecuencia, algunos de fe más débil se marcharon y se unieron a ellos. Más tarde, la dicha comunidad logró construir una gran y hermosa mezquita. Ahora, por la Gracia de Dios, aparte de nuestros propios miembros, los no-áhmadis han comenzado a llegar en grandes cantidades. Nuestra mezquita está llena de fieles y la de los no-áhmadis está vacía o con muy poca gente. Todos los días se imparten clases para la educación y formación moral de los nuevos conversos, a través de las cuales la yamat progresa a diario.

Hay muchos relatos que demuestran las bendiciones de Dios Altísimo. Al’lah es verdaderamente fiel en Sus promesas y cumple todo lo que le concedió al Mesías Prometido (as), y otorga Su apoyo a través de medios invisibles; y, si Dios quiere, continuará cumpliendo estas promesas. Al’lah nos concede la oportunidad de gastar en Su camino para lograr Su placer y convertirnos en el receptor de Sus bendiciones.

¡Que Dios nos conceda la oportunidad de recibir Sus bendiciones!

Ahora, según la tradición, presentaré un breve informe de “Waqf-e-Yadid” del año 2021 y quiero decir que el nuevo año de “Waqf-e-Yadid” ha comenzado ya a partir de este mes de enero de 2022.

El informe del año 2021 es el siguiente:

Con la Gracia de Al’lah, el año anterior fue el 64 (desde su lanzamiento). Durante este año, la Comunidad ha hecho un sacrificio total de 11.277.000 libras hacia “Waqf-e-Yadid”; digamos, para redondear, que son aproximadamente 11,2 millones de libras. Esto supone un aumento de 742.000 libras con respecto al año anterior. A la vista de las actuales condiciones económicas del mundo, esto es una gran bendición de Dios. Este año, la yamat de Reino Unido vuelve a ocupar la primera posición con respecto a la contribución total. Luego, debido a que la moneda de Pakistán ha caído, su posición ha bajado, aunque a pesar de esto, están ofreciendo inmensos sacrificios de acuerdo con su capacidad. En cualquier caso, en cuanto a las posiciones, el Reino Unido está en primer lugar seguido de Alemania -por la gracia de Dios, el Reino Unido ha hecho un nivel de sacrificio significativo y hay una diferencia bastante grande entre el Reino Unido y Alemania; en el tercer lugar está Canadá, luego Estados Unidos, India, Australia, Indonesia, una comunidad de Oriente Medio, Ghana y luego Bélgica.

En lo que respecta a la contribución per cápita, Estados Unidos ocupa el primer lugar, seguido de Suiza y luego el Reino Unido.

Desde el punto de vista de la contribución global entre los países africanos, el primero es Ghana, luego está la Isla de Mauricio, Nigeria, Burkina Faso, Tanzania, Sierra Leona, Liberia, Gambia, Uganda y Benin está en el décimo lugar.

Con la Gracia de Al’lah el número de participantes fue de 1.445.000 en total.

Con respecto a la contribución general del Reino Unido, las diez principales comunidades han sido: Islamabad, Farnham, Worcester Park, Cheam South, Aldershot, Birmingham South, Walsall, Gillingham, Guildford, Ewell.

Las cinco primeras regiones en cuanto a recaudación global son: Baitul Futuh, que ocupa el primer lugar, Islamabad ocupa el segundo, seguido por Mezquita Fazal, Baitul Ehsan y Midlands.

Las diez primeras comunidades con respecto a “Daftar Atfal” (niños) son: Islamabad en primer lugar, seguida de Aldershot, luego Farnham, Roehampton, Guildford, Ewell, Mitcham Park, Baitul Futuh, Walsall y Birmingham West.

Hablando de Alemania, las cinco primeras “amaarat” (regiones) en términos de recaudación global son: Hamburgo en primer lugar, seguido de Frankfurt, Gross-Gerau, Wiesbaden y Dietzenbach.

Las diez primeras comunidades de Alemania en cuanto a recaudación son: en primer lugar Rödermark, seguida de Rodgau, Neuss, Rüdesheim, Mahdi-Abad, Friedberg, Hanau, Flörsheim, Frankenthal, Koblenz y Nidda.

En cuanto a la recaudación allí de “Daftar Atfal”, las cinco primeras regiones son: Hamburgo, Hessen Sudwesten, Taunus, Hessen Mitte y Rheinland-Pfalz.

Respecto a la recaudación global de las “amaarats” de Canadá son: en primer lugar esta Vaughan, después Calgary, Peace Village, Vancouver, Brampton West y por último Calgary.

Entre las diez primeras yamats de Canadá se encuentran: Hadiqah Ahmad es la primera, Milton West, Bradford, Durham, Milton East, Regina, Ottawa West, Winnipeg, Hamilton Mountain y Abbotsford.

Las cinco primeras “amaarats” para “Daftar Atfal” son: Vaughan el primero, seguido de Peace Village, Calgary, Toronto West y Brampton West.

Las cinco primeras Comunidades para “Daftar Atfal” son: Hadiqah Ahmad es la primera, Bradford, Durham, Londres y Milton West.

Con respecto a la recaudación global de Estados Unidos, las diez primeras comunidades son: Maryland, Los Ángeles, Detroit, Silicon Valley, Boston, Austin, Phoenix, Siracusa, Las Vegas y Fitchburg.

Las diez primeras yamats en términos de “Daftar Atfal” son: Maryland, Los Ángeles, Seattle, Orlando, Austin, Silicon Valley, Phoenix, Fitchburg, Las Vegas y Zion

En cuanto a la recaudación de “Waqf-e-Yadid” de los adultos en Pakistán son: en primer lugar Lahore, Rabwah y Karachi.

Las posiciónes de los distritos son: en primer lugar Islamabad, seguida de Faisalabad, Gujrat, Gujranwala, Sargodha, Multan, Umerkot, Hyderabad, Mirpur Khas y Dera Ghazi Khan.

En cuanto a la recaudación global, entre las diez primeras comunidades se encuentra: Ciudad de Islamabad, Defence Lahore, Township Lahore, Clifton Karachi, Darul Zikr Lahore, Model Town Lahore, Gulshan Iqbal Karachi, Samanabad Lahore, Azizabad Karachi y Alama Iqbal Town Lahore.

Entre las tres grandes yamats con respecto a “Daftar Atfal”, en primer lugar se encuentra Lahore, en segundo lugar Karachi y Rabwah se sitúa en tercer lugar.

La posición de los distritos para “Daftar Atfal” son: Islamabad es la primera, luego Sialkot, Rawalpindi, Sargodha, Faisalabad, Gujrat, Hyderabad, Mirpur Khas, Umerkot y Narowal.

Las comunidades que hicieron un progreso extraordinario son: Drigh Road Karachi, Mughulpura Lahore, Gujranwala city, Bait Al-Fazal Faisalabad, Peshawar City, Delhi Gate Lahore, Kotli Azad Kashmir y Nankana Sahib.

Entre las diez primeras provincias que más han contribuido de la India se encuentran: Kerala, Yammu Kashmir, Tamil Nadu, Telangana, Karnataka, Odisha, Punyab, Bengala Occidental, Delhi y Maharashtra.

Las diez primeras yamats en términos de recaudación son: Hyderabad, Qadián, Kerala, Pathapiriyam Coimbatore, Bangalore, Calcuta, Calicut, Rishi Nagar y Malayappalayam.

Las diez primeras comunidades de Australia son: Melbourne Langwarrin, Castle Hill, Marsden Park, Adelaida Sur, Melbourne Berwick, Perth, Penrith, Adelaida Oeste y Logan Este.

Las yamats de Australia en términos de contribución de los adultos son: Melbourne Langwarrin, Castle Hill, Marsden Park, Adelaida Sur, Melbourne Berwick, Perth, Penrith, Adelaida Oeste, Blacktown y Canberra

Las comunidades australianas en cuanto a la recogida de “Atfal” son: Melbourne, Langwarrin, Adelaida Sur, Melbourne Berwick, Logan Este, Perth, Castle Hill, Melbourne Este, Mount Druitt, Penrith y Brisbane Central.

¡Que Dios Altísimo bendiga enormemente la riqueza y la descendencia de todos aquellos que han ofrecido sacrificios!

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) recitó el siguiente versículo:

Y los que emplean sus riquezas para buscar el placer de Al-lah y fortalecer sus almas son semejantes a un jardín sobre un terreno elevado. Basta que la lluvia abundante caiga sobre él para que se dupliquen sus frutos. Y si no cae sobre él un fuerte aguacero, le basta con una lluvia ligera. Y Al-lah ve lo que hacéis. (2:266)

Su Santidad (aba) dijo que en este versículo, Dios Todopoderoso se refiere a los creyentes que gastan en el camino de Al’lah, para alcanzar Su placer. Al hacerlo, también fortalecen su comunidad y su misión. Su Santidad (aba) dijo que en esta era, el Mesías Prometido (as) tenía la tarea de difundir el verdadero mensaje del Islam al mundo, y la misma responsabilidad recae en sus seguidores. Por lo tanto, todos deben estar dispuestos a sacrificar sus vidas, su riqueza y su honor en aras de esta misión. Esto sí que es un verdadero reflejo de la fe de cada uno.

Alcanzar la complacencia de Dios a través de los sacrificios financieros

Su Santidad (aba) dijo que los verdaderos creyentes gastan su riqueza por el bien de Dios y la difusión de Su misión. No lo hacen para impresionar a los demás, sino para lograr la complacencia de Dios, para fortalecer su propia fe y para ayudar a fortalecer la comunidad. Las personas que ofrecen este tipo de sacrificios tratan de alcanzar los niveles más altos, como resultado de lo cual Dios acepta sus esfuerzos y les otorga sus bendiciones. Dios conoce la condición de los corazones de todos; no le importa si el sacrificio financiero es grande o pequeño, sino que se fija en las intenciones de cada uno.

La importancia de las intenciones al hacer sacrificios

Su Santidad (aba) dijo que Dios ha comparado a aquellos que presentan sacrificios financieros con la lluvia fuerte o la lluvia ligera, lo que significa que aquellos que son ricos son capaces de dar grandes cantidades, mientras que quienes no poseen tanta riqueza darán menos. Sin embargo, ambos son beneficiosos para el crecimiento de los frutos, porque en última instancia, es Al’lah quien hace crecer los frutos, y Él ve las intenciones de una persona, que sólo Él puede hacer fructificar. Por lo tanto, todo lo que hagamos debe ser por el bien de la complacencia de Dios.

Su Santidad (aba) dijo que en la época del Mesías Prometido (as), muchos de sus compañeros no eran muy ricos, y sin embargo estaban a la vanguardia en la presentación de sacrificios financieros. Su Santidad (aba) dijo que la misma pasión y devoción se ve en la comunidad del Mesías Prometido (as) hoy en día. Tales ejemplos se encuentran incluso en los nuevos conversos, que aún no han alcanzado tanto conocimiento de la fe como otros, pero están muy avanzados en su nivel de devoción. Del mismo modo, la comunidad actual es tan leal y fiel al Jilafat, que como el Mesías Prometido (as) ha declarado, incluso los oponentes se asombran de este nivel de devoción. Su Santidad (aba) dijo que en una época en la que la gente está sumida en la mundanidad, esta gente compite entre sí en sacrificios financieros, sólo por la causa de Al’lah.

Maravillosos ejemplos de musulmanes ahmadíes que hacen sacrificios financieros

Su Santidad (aba) dijo que presentaría algunos ejemplos de cómo la gente expresa su fe y certeza a través de sacrificios financieros, y cómo Al’lah el Todopoderoso otorga Sus bendiciones como resultado.

Su Santidad (aba) dijo que hay una zona alejada en Sierra Leona, donde el misionero local hizo una petición de sacrificio financiero. El imam de la mezquita expresó que no podrían alcanzar su meta. El misionero local los dirigió a todos en una oración silenciosa, y luego partió hacia su residencia. Antes de que llegara a casa, el imam local le llamó y le dijo que iba a reunirse con él. Cuando llegó, le explicó que después de la oración silenciosa, uno de sus parientes se dirigió a él y le dio 100,000 leones. Inmediatamente glorificó a Al’lah y dijo que les había faltado su promesa para el Waqf-e-Yadid, y que en cuanto habían rezado, esta persona vino y ofreció esta gran cantidad.

Su Santidad (aba) dijo que estos ejemplos también se encuentran en las mujeres. Su Santidad (aba) dijo que había una mujer en el Chad que había prometido 70,000 francos para Waqf-e-Yadid, pero que no pudo conseguir los fondos para cumplir con su promesa. Así que vendió un camello que tenía por 170,000 francos. Lo utilizó para cumplir su promesa, pero no se quedó con la cantidad restante, sino que la presentó también como contribución financiera.

Su Santidad (aba) dijo que también se encuentran ejemplos similares entre los jóvenes. Su Santidad (aba) dijo que Belice es un lugar en América Central, que está bastante lejos, y el Jalifa nunca ha ido allí. Todos son nuevos conversos, pero su mentalidad de devoción es la misma. Allí, un chico de 14 años que había donado para Tehrik-e-Yadid. Mucha gente le felicitó, y alguien incluso le dio una recompensa de 200 dólares. Muchos niños tomarían esa cantidad y se comprarían juegos. Sin embargo, este joven dijo que necesitaba 30 dólares para hacerse la tarjeta de la seguridad social, y que daría los 170 dólares restantes como contribución económica. Procede de un hogar pobre, y se le instó a que se quedara con la cantidad. Sin embargo, se mantuvo firme en su decisión. Su Santidad (aba) dijo que esto es un ejemplo de cómo dar prioridad a la fe sobre el mundo. Rezó para que Al’lah mantenga esta mentalidad en el joven y lo salve de las influencias de la mundanidad.

Su Santidad (aba) dijo que tales ejemplos se encuentran en los países más pobres. La gente puede despreciar a estas personas porque no tienen una buena educación, pero en realidad, estas personas poseen más conocimiento de la fe que las personas más cultas. Su Santidad (aba) dijo que el misionero en Guinea-Conakry dio un sermón sobre la importancia de los sacrificios financieros en el que también presentó varias citas de Su Santidad (aba). Al final del sermón, una persona bastante pobre pero muy sincera sacó 218,500 francos de su bolsillo y los ofreció para Waqf-e-Yadid. Cuando el misionero le preguntó por qué daba una cantidad tan grande, dijo que le habían impactado mucho las palabras de Su Santidad (aba), de que el corazón no puede amar dos cosas a la vez; hay que amar a Dios o amar la riqueza. Dijo que no podía dar todo lo que había en su casa como hizo Hazrat Abu Bakr (ra), pero que al menos podía dar lo que tenía en el bolsillo. También explicó que desde que comenzó a presentar sacrificios financieros, notó que Dios había aumentado su fe y certeza.

Su Santidad (aba) dijo que la gente de los países desarrollados también posee el mismo espíritu de sacrificio. Un misionero en Alemania animó a los miembros a aumentar sus sacrificios financieros. Una mujer alemana que se había convertido a Ahmadíat hace bastante tiempo presentó 19,000 euros. Dijo que aunque estaba ahorrando esta cantidad para comprar un coche, prefería alcanzar la complacencia de Al’lah el Todopoderoso.

Su Santidad (aba) dijo que una persona del Reino Unido había recibido una carta del ayuntamiento en la que se le informaba de que tenía pendiente el pago de las cargas de servicio. También había recibido una llamada sobre el pago de su promesa de Waqf-e-Yadid. Decidió que primero pagaría su promesa de Waqf-e-Yadid. Al día siguiente, recibió otra carta del ayuntamiento en la que le explicaban que se habían equivocado y que, en lugar de deberles dinero, se daban cuenta de que en realidad le debían dinero a él y le enviaban una cantidad diez veces superior a la que había ofrecido por el Waqf-e-Yadid.

Diversos logros de la Comunidad Musulmana Ahmadía en 2021

Su Santidad (aba) dijo que a la luz de la mención de los sacrificios financieros en nombre de la propagación de la fe, le gustaría mencionar que durante el año pasado, Dios permitió a la comunidad mundial establecer 187 mezquitas, además de las 105 mezquitas que están actualmente en construcción en África. Asimismo, se crearon 144 casas de misión, muchas de las cuales se encuentran en África, mientras que 45 están actualmente en construcción. Donde no se pueden construir casas de misión, se adquieren edificios en alquiler; así, hay 731 casas de misión y casas de misioneros que se adquirieron en alquiler en África. En otros países asiáticos hay 632 casas de misión en alquiler. Su Santidad (aba) mencionó que, en general, la mayor parte de la cantidad recaudada para el Waqf-e-Yadid se distribuye a los países africanos.

Su Santidad (aba) dijo que la construcción de mezquitas no es fácil, ya que nuestra comunidad tiene que enfrentarse a una gran oposición. Sin embargo, como nuestra comunidad hace estas cosas por el bien de Dios Todopoderoso, Él también concede su ayuda. Por ejemplo, se está construyendo una mezquita en Congo-Kinshasa. Allí, los musulmanes suníes crearon muchos problemas e intentaron obstaculizar la construcción de esta mezquita, y cuando sus intentos fracasaron, empezaron a lanzar amenazas de muerte. A pesar de ello, la construcción de la mezquita continuó. Un día, un profesor cristiano de la universidad local vino y empezó a ayudar a los ahmadíes en la construcción de la mezquita. Así, donde había quienes intentaban obstaculizar la construcción de la mezquita, Dios proveyó a otros para que ayudaran a completarla.

Estos son sólo algunos ejemplos de los casos presentados por Su Santidad (aba).

Informe de 2021 y anuncio del 65º año de Waqf-e-Yadid

Su Santidad (aba) dijo que presentaría el informe de los años anteriores de Waqf-e-Yadid. Por la gracia de Al’lah el Todopoderoso, el 64º año de Waqf-e-Yadid llegó a su fin y el nuevo año de Waqf-e-Yadid ha comenzado. Durante el año pasado, la recaudación total fue de unos 11.2 millones de libras. Esto supone un aumento de 742,000 libras respecto al año anterior. A la luz de las circunstancias del mundo, esto es un gran logro.

Su Santidad (aba) dijo que en términos de recaudación global, el Reino Unido ocupó el primer lugar, luego Alemania, Canadá, Estados Unidos, India, Australia, Indonesia, un país de Oriente Medio, Ghana y Bélgica.

Su Santidad (aba) presentó el informe de las posiciones de los países mejor clasificados.

Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah el Todopoderoso bendiga a todos los que presentaron sacrificios financieros.

Resumen preparado por The Review of Religions

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