Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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Jalifas guiados – Hazrat Abu Bakr (ra)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Sermón del viernes, 3 de diciembre de 2021.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Sura Al-Fatiha,

Hazrat Jalifatul Masih V (aba) dijo las siguientes palabras:

Hoy comenzaré a narrar los relatos de la vida de Hazrat Abu Bakr (ra), el primer Jalifa del Islam.

El nombre de Hazrat Abu Bakr (ra) era Abdul’lah y el nombre de su padre era Uzman bin Amir. Su nombre afectivo era “Abu Bakr” y sus títulos eran “Atiq” y “Siddiq”. Se dice que nació en el año 573 dC, dos años y medio después del “Aam-ul-Fil” (el año del elefante). Como he mencionado, el nombre de Hazrat Abu Bakr (ra) era Abdul’lah, formaba parte de los qureish y pertenecía a la tribu de Banu Taim bin Murrah. En el período de la “yahiliya” (la época de la ignorancia antes del advenimiento del Islam), su nombre era Abdul Kaaba, que el Santo Profeta (sa) cambió a Abdul’lah. Como hemos dicho, el nombre de su padre era Uzman bin Amir y su título era Abu Quhafah; y el de su madre era Salma bint Sakhar bin Amir y su título era Umm-ul-Jair. Aunque según una tradición, el nombre de su madre era Laila bint Sakhar.

Cuando retrocedemos siete generaciones respecto a los ancestros de Hazrat Abu Bakr (ra), llegamos a Murrah, a través de quien su ascendencia también está conectada con Muhammad (sa). Igualmente, retrocediendo seis generaciones, el linaje de la madre de Hazrat Abu Bakr (ra), tanto materna como paternalmente, está conectado igualmente con el Profeta (sa). Umm-ul-Jair, la esposa de Abu Quhafah [el padre de Hazrat Abu Bakr (ra)], era la hija de su tío paterno; es decir, la madre de Hazrat Abu Bakr (ra) era hija del primo paterno de su padre. Ambos padres de Hazrat Abu Bakr (ra) aún estaban vivos en el momento de su muerte y recibieron la herencia de su hijo [o sea, de Hazrat Abu Bakr (sa)]. Tras fallecer, su madre murió primero, seguida por su padre en el año 14 después de Hégira, a la edad de 97 años.

Los dos aceptaron el Islam y el incidente de la aceptación del mismo por parte de su padre es el siguiente:

Su padre no había aceptado todavía el Islam en el momento de la conquista de La Meca y en aquel tiempo ya había perdido la vista. Cuando el Santo Profeta (sa) entró en la Mezquita Sagrada (“Masyid Al-Haram”) en el momento de la conquista de La Meca, Hazrat Abu Bakr (ra) tomó a su padre y lo llevó ante el Profeta (sa), y cuando este los vio dijo: “¡Abu Bakr! Deberías haber dejado a este señor anciano en casa y yo mismo hubiese ido a verlo”. Ante esto, Hazrat Abu Bakr (ra) respondió: “¡Oh Mensajero de Al’lah (sa)! Es más apropiado que él venga a ti en lugar de que tú vayas hasta él”. Después de eso, Hazrat Abu Bakr (ra) lo sentó frente al Santo Profeta (sa), quien colocó su mano sobre su pecho y exclamó: “¡Acepta el Islam y encontrarás la paz!”. Y así lo hizo: Abu Quhafah aceptó el Islam.

Sobre este incidente, Hazrat Yabir bin Abdil’lah (ra) relata:

“Abu Quhafah fue traído el día de la conquista de La Meca; el pelo de su cabeza y su barba ya se habían vuelto blancos a semejanza de la ‘saghama’ (un tipo de flor)”.

En relación con la ‘saghama’ se dice que era una flor blanca que crecía en las montañas. Por lo tanto, su cabello y su barba estaban completamente blancos. Ante esto, el Santo Profeta (sa) dijo: “Deberías cambiar el color de tu pelo (o sea, debes teñirte el pelo y sería mejor teñirlo con otro color). Aunque debes evitar el negro”. Esto no significa que haya algo malo en teñir el cabello de negro. Así pues, el Mensajero de Dios (sa) le aconsejó que debía teñirse el pelo, aunque quizá el Profeta (sa) pudo haber considerado que el cabello completamente negro a esa edad podría no adaptarse a su semblante.

Por su parte, la madre de Hazrat Abu Bakr (ra) fue una de las primeras conversas al Islam.

Se menciona en “Sirat al-Halabiyyah” que cuando el Santo Profeta (sa) iba a “Dar-e-Arqam” (la primera casa de reunión de los musulmanes) para que tanto él como sus Compañeros (ra) pudieran adorar a Dios Altísimo en secreto, el número de musulmanes en ese tiempo era de 38. En ese momento, Hazrat Abu Bakr (ra) le pidió al Profeta (sa) que fueran a la Mezquita Sagrada, pero el Santo Profeta (sa) declaró: “¡Oh Abu Bakr, somos muy pocos!”. No obstante, Hazrat Abu Bakr (ra) insistió hasta que el Mensajero de Al’lah (sa), junto con todos sus Compañeros (ra), fueron a la Mezquita Sagrada. Una vez allí, Hazrat Abu Bakr (ra) se dirigió a la gente mientras el Profeta (sa) también estaba presente y los llamó hacia Al’lah y Su Mensajero (sa). De esta manera, fue el segundo orador después de Muhammad (sa) en llamar a la gente hacia Dios; pero muy pronto los idólatras se abalanzaron sobre Hazrat Abu Bakr (ra) y los otros musulmanes para atacarlos, haciéndolo de manera muy brutal. Hazrat Abu Bakr (ra) fue pisoteado y seriamente golpeado, particularmente por Utbah bin Rabiah, quien lo hizo con sus zapatos que tenían una doble capa de cuero. Además los usó para golpear a Hazrat Abu Bakr (ra) en la cara, tanto que su rostro se hinchó y ni siquiera se podía reconocer su nariz.

Luego vino la gente de Banu Taim y alejó a los idólatras de Hazrat Abu Bakr (ra), le cubrieron con una tela, lo recogieron y lo llevaron a casa. En ese instante, estaban casi seguros de que probablemente Hazrat Abu Bakr (ra) había muerto debido a la forma en que fue golpeado. Más tarde, la gente de Banu Taim regresó a la Mezquita Sagrada, es decir la Kaaba, y dijeron: “Por Al’lah, si Abu Bakr muere ciertamente mataremos a Utbah (quien más lo golpeó)”. A continuación volvieron a Hazrat Abu Bakr (ra). En esta situación, su padre, Abu Quhafah, y la gente de Banu Taim intentaron hablar con él, pero debido a que quedó inconsciente, Hazrat Abu Bakr (ra) no pudo responderles. Esto continuó hasta la noche, cuando finalmente pudo hablar; y lo primero que preguntó fue: “¿Cómo está el Mensajero de Dios (sa)?”. La gente no respondió, mas él continuó haciendo la misma pregunta. Entonces su madre exclamó: “Por Al’lah, no tengo noticias sobre tu Compañero (sa)”. Al escuchar esto, Hazrat Abu Bakr (ra) le pidió a su madre: “Ve con Umm-e-Yamil bint al-Jattab, la hermana de Hazrat Umar (ra).  Ve a ella y pregúntale por el Santo Profeta (sa)”. Umm-e-Yamil ya había aceptado el Islam pero mantenía su fe oculta. Por tanto, su madre fue a Umm-e-Yamil y le dijo: “Abu Bakr pregunta por Muhammad bin Abdil’lah (sa)”. Ella respondió: “No conozco a Muhammad ni a Abu Bakr”. Umm-e-Yamil luego le dijo a la madre de Hazrat Abu Bakr (ra): “¿Quieres que vaya contigo?”, a lo que ella respondió afirmativamente.

Así pues, la acompañó hasta donde estaba Hazrat Abu Bakr (ra) y cuando lo vio tirado en el suelo cubierto de heridas, gritó y exclamó con dolor: “Quienes te hayan hecho esto son realmente malvados y espero que Dios Altísimo los castigue por ello”. Entonces, Hazrat Abu Bakr (ra) preguntó acerca del Santo Profeta (sa) y Umm-e-Yamil respondió: “Tu madre también está escuchando”, a lo que él dijo: “Ella no revelará tu secreto”. Por consiguiente Umm-e-Yamil afirmó: “El Mensajero de Dios (sa) está bien”. Hazrat Abu Bakr (ra) luego preguntó: “¿Dónde está ahora?”. Umm-e-Yamil replicó: “En Dar-e-Arqam”. Ahora bien, reflexionad sobre cuán grande era el amor de Hazrat Abu Bakr (ra) por el Santo Profeta (sa), porque cuando escuchó esto, Hazrat Abu Bakr (ra) proclamó: “Por Al’lah, no comeré ni beberé hasta que haya ido al Santo Profeta (sa)”.

La madre de Hazrat Abu Bakr (ra) narra que lo retuvieron por un corto tiempo, hasta que había cesado el ir y venir de la gente de afuera y estaban ya descansando. En ese momento lo sacaron fuera y Hazrat Abu Bakr (ra) caminaba con el apoyo de su madre hasta que llegaron al Mensajero de Al’lah (sa) y se sintió abrumado por una intensa emoción. Al ver su condición, el Profeta (sa) se arrodilló para besar a Hazrat Abu Bakr (ra) y los musulmanes también se arrodillaron. Hazrat Abu Bakr (ra) afirmó a continuación: “¡Oh Mensajero de Dios (sa)! ¡Que mis padres sean sacrificados por ti! No siento otro dolor que el de las heridas que la gente me causó en la cara y mi madre aquí trata bien a su hijo. (Esto brevemente fue lo que se dijo). ¡Quizás a través de ti, Dios Altísimo la proteja del fuego!”. Hazrat Abu Bakr (ra) quería decir con respecto a su madre que quizá debido a la gracia del Santo Profeta (sa), Al’lah la protegería del fuego, o sea que ella se convertiría en creyente. Ante esto, el Profeta (sa) oró por su madre y la invitó al Islam, tras lo cual ella aceptó. De esta manera, la madre de Hazrat Abu Bakr (ra) aceptó el Islam en los primeros días.

Con respecto a las narraciones sobre el nacimiento de Hazrat Abu Bakr (ra) hay un libro auténtico sobre la vida de los Compañeros (ra), según el cual Hazrat Abu Bakr (ra) nació dos años y seis meses después de “Aam al-Fil” (‘el año del Elefante’), aunque está registrado en “Tarij Al-Tabari” (‘La historia de Al-Tabari’) y “Tabaqat al-Kubra” que fueron tres años.

Ahora, con respecto a los títulos de Hazrat Abu Bakr (ra), hay dos que son bien conocidos: uno es “Atiq” y el otro “Siddiq”. Con respecto a por qué fue llamado “Atiq”, se menciona que Hazrat Aisha (ra) declaró que una vez Hazrat Abu Bakr (ra) fue al Santo Profeta (sa) y este le dijo:

“Has sido salvado del fuego por Dios”.

Así pues, desde ese día en adelante, se le otorgó el título de “Atiq”. Hay algunos historiadores que creen que “Atiq” no era el título de Hazrat Abu Bakr (ra), sino su nombre real; es decir, proclaman que este no era su título sino más bien su nombre, pero esto no es correcto. En este sentido, Alama Yalaluddin Al-Suyuti escribe en “Tarij Al-Julafa” (‘La historia de los Jalifas’) con referencia al Imam Nawawi, que el nombre de Hazrat Abu Bakr (ra) era “Abdul’lah”, y esto es lo más comúnmente aceptado y correcto. También hay otra gente que insiste en que su nombre era “Atiq”, aunque el punto en el que la mayoría de los eruditos están de acuerdo es que “Atiq” en realidad era su título, no su nombre.

La razón por la que se le llama “Atiq”, según se registra en “Sirat Ibn Hisham” (‘La vida de Ibn Hisham’), es que se debía a la belleza de su rostro, a su elegancia y gracia en general. Ahora bien, las siguientes razones para ser llamado “Atiq” se han registrado en el comentario de este libro:

“Atiq” significa “Al-Hasano”, en otras palabras, alguien que posee excelentes cualidades; o sea, que estaba protegido de cualquier culpa y deficiencia. Además se dice que se llamaba “Atiq” porque ninguno de los hijos de su madre seguía con vida y ella juró que si alguna vez tenía un hijo lo llamaría “Abdul Kaaba” y lo dedicaría al servicio de la Kaaba. Luego, cuando sobrevivió y se convirtió en un hombre joven, fue llamado “Atiq”, es decir, aquel que fue salvado de la muerte.

Además en dicho libro se encuentran varias otras razones para ser llamado “Atiq”, puesto que, según algunos, se llamaba “Atiq” porque no había ningún defecto en sus antepasados por el que alguien pudiera presentar una acusación en su contra. Otro significado de “Atiq” es “viejo” o “antiguo” (en un sentido figurativo); así pues, Hazrat Abu Bakr (ra) también se llamaba “Atiq” porque siempre había sido alguien que realizaba buenas y virtuosas acciones. De manera similar, fue llamado “Atiq” por ser el pionero en aceptar el Islam y en hacer buenas obras.

Más tarde se menciona la razón de su título de “Siddiq”.

Alama Yalaluddin Al-Suyuti escribe:

“En lo que respecta al título ‘Siddiq’, se dice que lo recibió durante el periodo de la ‘yahiliya’ (era de ignorancia antes del advenimiento del Islam) y ello se debió a la veracidad que demostró. Además se dice que, como él testificaba inmediatamente sobre las noticias que el Santo Profeta (sa) le relataba, le llamaban ‘Siddiq’.”

Hazrat Aisha (ra) relata que cuando el Santo Profeta (sa) fue llevado a Baitul Maqdis y la Mezquita Al-Aqsa (o sea, refiriéndose al incidente del “Isra” o el viaje espiritual nocturno), la gente comenzó a discutir esto a la mañana siguiente, tras enterarse de la noticia. Entre esas personas, algunos de los que habían aceptado al Profeta (sa) y habían testificado sobre su afirmación se distanciaron. (La razón es que había algunos que tenían una fe débil). En ese momento, varios hipócritas llegaron corriendo a Hazrat Abu Bakr (ra) y dijeron: “¿Has oído lo que dicen de tu Compañero (sa)? Afirma que anoche fue llevado a Baitul Maqdis”. Ante esto, Hazrat Abu Bakr (ra) preguntó si el Santo Profeta (sa) realmente había dicho eso, a lo que la gente respondió afirmativamente. Pero al instante, Hazrat Abu Bakr (ra) declaró que si el Santo Profeta (sa) había dicho eso, ciertamente era la verdad. Entonces, la gente le preguntó a Hazrat Abu Bakr (ra) si él estaba testificando el hecho de que el Profeta (sa) fue a Baitul Maqdis la noche anterior y regresó antes de la mañana. (Esto se debe a que Baitul Maqdis está aproximadamente a una distancia de 1.300 km de La Meca). Hazrat Abu Bakr (ra) respondió:

“Sí, lo atestiguo y también daré fe de aquello que pueda parecer aún más improbable y también testifico sobre las noticias Celestiales que son reveladas al Santo Profeta (sa) todas las mañanas y todas las noches”.

Por esta razón, Hazrat Abu Bakr (ra) era conocido por el título de “Siddiq”.

Abu Wahab, el esclavo liberado de Hazrat Abu Hureira (ra), relata que el Mensajero de Al’lah (sa) dijo una vez:

“La noche que me llevaron a Baitul Maqdis (o sea, el incidente de Isra), le dije al Arcángel Gabriel (as): ‘Ciertamente mi pueblo no aceptará mi testimonio’, (es decir, que la gente no le creería). Ante esto, Hazrat Gabriel (as) afirmó: ‘Abu Bakr dará testimonio en tu favor, porque es Siddiq’ (veraz)”.

Esto está registrado en “Tabaqat Al-Kubra”.

Respecto a este tema, Hazrat Musleh Maud (ra) escribe:

“Hazrat Aisha (ra) relata que cuando tuvo lugar el incidente de Isra (el Viaje Nocturno Espiritual), la gente fue corriendo a Hazrat Abu Bakr (ra) y le preguntó si estaba al tanto de lo que su amigo había dicho. Entonces, él les preguntó qué era lo que estaba diciendo, a lo que  ellos respondieron: ‘Dice que viajó a Baitul Maqdis por la noche y luego regresó’.”

Hazrat Musleh Maud (ra) continúa:

“Si el Santo Profeta (sa) hubiera mencionado que el incidente del Miraj (o sea, la Ascensión Espiritual) ocurrió al mismo tiempo que el otro incidente, los incrédulos habrían objetado aún más respecto a ello; sin embargo, solo dijeron que el Profeta (sa) afirmó que viajó a Baitul Maqdis por la noche. Cuando Hazrat Abu Bakr (ra) dio testimonio de que lo que dijo el Profeta (sa) era cierto, la gente proclamó: ‘¿Aceptas eso que va en contra de la lógica?’. Hazrat Abu Bakr (ra) replicó: ‘También acepto el hecho de que las palabras Divinas le son reveladas de día y de noche’.”

Hazrat Musleh Maud (ra) comenta aún más y dice:

“Dios Altísimo conoce mejor las cualidades que se encontraban en Hazrat Abu Bakr (ra) y que llevaron al Santo Profeta (sa) a llamarlo ‘Siddiq’. El Mensajero de Dios (sa) también dijo que la razón de la excelencia de Hazrat Abu Bakr (ra) se debe a lo que se encontraba en su corazón y al reflexionar de forma profunda, queda claro que es difícil encontrar un ejemplo similar al grado de veracidad exhibida por Hazrat Abu Bakr (ra). La realidad es que en cualquier época, cuando uno intenta alcanzar los elevados estándares de ‘Siddiq’, es necesario que uno se esfuerce tanto como sea posible por establecer la naturaleza y las cualidades de Abu Bakr (ra) dentro de sí mismo y a continuación orar tanto como sea posible. Lo cierto es que hasta que no permitamos que las cualidades de Abu Bakr (ra) nos rodeen y nos sintamos imbuidos en dichas cualidades, no podremos alcanzar los elevados estándares de ser ‘Siddiq’.”

 Aparte, se registra que además de “Atiq” y Siddiq’, Abu Bakr (ra) tenía otros títulos como “Jalifat-ur Rasulil’lah” [(El Jalifa del Mensajero de Al’lah (sa)]; es decir, Hazrat Abu Bakr (ra) también era conocido como “Jalifat-ur Rasulil’lah”, como se registra en una narración en la que una persona le dijo una vez a Hazrat Abu Bakr (ra):

“¡Oh Jalifa de Dios!”. Al oír esto, Hazrat Abu Bakr (ra) exclamó: “No digas ‘Jalifa de Dios’, más bien di ‘Jalifa del Mensajero de Dios’.” Lo que significa que era el Sucesor o Jalifa del Santo Profeta (sa) y estaba contento con ese título.

En el comentario de Sahih Bujari, Alama Badar al-Din Aini afirma que los historiadores son unánimes sobre el hecho de que Hazrat Abu Bakr (ra) era conocido como “Jalifatur Rasulil’lah” y, por supuesto, este título le fue dado después de la muerte del Profeta (sa), una vez se convirtió en Jalifa. Por consiguiente, no se puede decir que este título sea de la época del Mensajero de Dios (sa). Más bien, la gente le dio este título una vez falleció el Santo Profeta (sa) o Hazrat Abu Bakr (ra) eligió ese título para sí mismo una vez elegido Jalifa.

Otro título fue “Awwahun”, que significa “extremadamente tolerante y tierno”.

Está registrado en “Tabaqat Al-Kubra” que Hazrat Abu Bakr (ra) fue llamado “Awwahun” debido a su ternura y bondad; es más,  fue llamado “Awwahun Munib”, que significa de “corazón tierno y quien retorna a Dios a menudo”. Asimismo, se recoge también en “Tabaqat Al-Kubra” que el narrador escuchó a Hazrat Ali (ra) decir lo siguiente mientras estaba de pie en el púlpito:

“Escuchad atentamente, Hazrat Abu Bakr (ra) era muy tierno y con frecuencia se volvía hacia Dios. Escuchad atentamente, Dios Altísimo le concedió a Hazrat Umar (ra) buena voluntad, como resultado de lo cual era alguien que deseaba siempre el bien”.

 “Amir Al-Shakirin” fue otro título de Hazrat Abu Bakr (ra), que quiere decir “el líder de los agradecidos”.

En verdad, Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) era conocido como “Amir Al-Shakirin” por lo agradecido que era y está registrado en “Umdat al-Qari” que Hazrat Abu Bakr (ra) era llamado por este título de “Amir Al-Shakirin”.

Otro título más fue “Zani Ithnain” que significa “uno de los dos”. En este caso, Dios Altísimo le dio a Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) el título de “Zani Ithnain”, pues Al’lah dice en el Sagrado Corán:

“Si no le ayudáis, sabed que Al’lah le ayudó incluso cuando los incrédulos lo desterraron, siendo uno de los dos que estaban en la caverna, cuando dijo a su Compañero: ‘No te aflijas, pues Al’lah está con nosotros’. Entonces Al’lah le envió Su paz y lo fortaleció con huestes que vosotros no visteis y humilló la palabra de los incrédulos, pues solo la palabra de Al’lah es la que es Suprema, ya que Al’lah es Poderoso, Sabio”, (9:40).

 El Mesías Prometido (as) ha declarado sobre esto lo siguiente:

“Durante un período de grandes privaciones y dificultades, Dios Altísimo consoló a Su Profeta (sa) a través de él [Hazrat Abu Bakr (ra)]. Fue honrado al recibir el título de ‘Al-Siddiq’ (El Veraz) y disfrutó de la cercanía del Santo Profeta (sa). Además, Al’lah le otorgó el título de ser ‘uno de los dos’ y lo contó entre uno de Sus siervos más elegidos”.

 Hazrat Mesihe Maud (as) continúa diciendo:

“¿Se puede señalar a cualquier otro hombre al que Dios se haya referido como ‘uno de los dos’, que haya sido nombrado Compañero cercano del Profeta (sa) de ambos mundos (material y espiritual), que haya recibido las bendiciones consagradas en las palabras ‘Dios está con nosotros’, y que haya sido declarado como uno de los dos individuos a los que se les concedió el socorro Divino? ¿Conocéis a alguien más que haya sido elogiado en el Corán de esa manera, o a alguien cuyo carácter está protegido contra todas las dudas y sospechas, o sobre quién se haya dicho, no como mera conjetura, sino de manera clara y enfática, que estaba entre los aceptados por Dios?

Por Al’lah, no puedo encontrar a nadie más que a Hazrat Abu Bakr Al-Siddiq (ra) que haya recibido una mención tan especial y clara en las Escrituras del Señor de la Casa Antigua (la Kaaba). Por lo tanto, si tenéis dudas con respecto a lo que he dicho, o si creéis que me he desviado de la verdad, citad incluso una sola instancia de otra persona mencionada en tales términos en el Corán, si sois de verdad veraces”.

El Mesías Prometido (as) adenñas escribió esto en “Sirrul Jilafat” (‘El secreto del Jalifato’):

“Otro título de Hazrat Abu Bakr (ra) es ‘Sahib-ul-Rusul’, que significa ‘El Compañero del Mensajero’. En este sentido, Hazrat Abu Bakr (ra) afirma que una vez se dirigió a una reunión y preguntó: ‘¿Quién de vosotros recitará Sura Al-Tauba?’. Uno de ellos dijo: ‘Lo haré yo’. Cuando llegó a la parte del versículo o ‘ayat’ (9:40) que dice:

‘Cuando dijo a su Compañero: No te aflijas, pues Al’lah está con nosotros’,

Hazrat Abu Bakr (ra) comenzó a llorar y dijo:

“¡Por Al’lah, yo era ese mismo Compañero del Santo Profeta (sa)!”.

Otro título de Hazrat Abu Bakr (ra) fue “Adam-e-Sani” (La segunda venida de Adán) y este título de Hazrat Abu Bakr (ra) le fue otorgado por el Mesías Prometido (as), quien en una de sus cartas declara:

“Para el Islam, Abu Bakr (ra) fue la segunda venida de Adán (as); y de forma similar, si Hazrat Umar Faruq (ra) y Hazrat Uzman (ra) no hubiesen mostrado sinceridad en la confianza que se les había otorgado, entonces sería imposible para nosotros considerar tan siquiera un solo versículo del Corán como algo procedente de Dios Altísimo”.

De nuevo, en “Sirrul Jilatat”, el Mesías Prometido (as) afirma:

“Por Dios, Hazrat Abu Bakr (ra) fue la segunda venida de Adán para el Islam y la principal manifestación de la gracia espiritual del Santo Profeta (sa)”.

Otro título de Hazrat Abu Bakr (ra) fue “Jalil-ul-Rusul”, [Un amigo del Mensajero de Dios (sa)].

En los libros de biografía “Jalil-ul-Rusul” se ha mencionado como uno de los títulos de Hazrat Abu Bakr (ra) y esto se basa en una narración que se encuentra en los libros de Hadiz en la que el Santo Profeta (sa) mencionó que si hiciera de alguien un amigo cercano (“Jalil”), sería Abu Bakr.

Ha sido narrado por Ibn Abbas (ra) en Sahih Bujari que durante su enfermedad final, el Profeta (sa) declaró:

“Si tuviera que tomar a alguien como amigo cercano (‘Jalil’) de entre la gente, sería Hazrat Abu Bakr; aunque el sentido de la amistad y la hermandad en el Islam es algo muy elevado. Ahora, cierra todas las puertas de esta Mezquita excepto la de Abu Bakr”.

 En este punto, nuestro equipo de investigación ha planteado una pregunta aquí con referente a este título y es un punto válido, ya que afirman que este hadiz solo menciona que si el Santo Profeta (sa) tomara a alguien como un amigo cercano, habría sido Hazrat Abu Bakr (ra), pero en realidad no lo llegó a hacer.

No obstante, esto ha sido explicado por el Mesías Prometido (as) en uno de sus escritos y ha declarado sobre este lo siguiente:

“Respecto a la explicación de la declaración del Santo Profeta (sa) en la que mencionó que si tomara a alguien como un amigo cercano en este mundo, entonces habría sido Hazrat Abu Bakr (ra), he de decir que esta afirmación en particular necesita ser aclarada porque el Profeta (sa) consideró a Hazrat Abu Bakr (ra) como un buen amigo suyo. Así pues, ¿qué significa este hadiz? El hecho es que una amistad muy cercana (‘julat’) es un vínculo que se arraiga profundamente en una persona, aunque es apropiado establecer una relación de tal naturaleza solo con Dios Altísimo. Con todos los demás, uno simplemente forma un vínculo de hermandad y parentesco. El mismo significado de la palabra ‘julat’ es que algo eche raíces (y esta es la forma más elevada de su definición), al igual que el amor por Yusuf (as) se había arraigado profundamente en Zulaija [la mujer del líder egipcio que quiso seducir al profeta José o Yusuf (as)]. Este es el verdadero significado de las palabras puras del Santo Profeta (sa) en el sentido de que nadie puede ser considerado igual respecto al amor que sentía por Dios Altísimo. Pero si el Santo Profeta (sa) hubiera tomado a alguien como un amigo muy cercano en este mundo, habría sido Abu Bakr”.

Al’lah tiene una posición distintiva y nadie más puede ocupar ese rango. Sin embargo, en términos de las amistades generales que se forman en este mundo, Abu Bakr (ra) fue, ciertamente, un amigo del Santo Profeta (sa), pero incluso entonces esta amistad con él no era tan estrecha como la del vínculo que compartía con Dios Altísimo. Es imposible para un profeta, y particularmente lo fue para el Santo Profeta (sa), tomar a alguien como un amigo tan cercano como el vínculo de amistad que comparten con Dios Altísimo. Esto no era posible en absoluto, aunque como era factible formar una amistad en términos mundanos, por eso el Santo Profeta (sa) declaró que Abu Bakr (ra) tenía el mayor derecho a ello.

Ahora bien, ¿con qué nombres se conocía comúnmente a Hazrat Abu Bakr (ra)?

Uno de sus nombres era “Abu Bakr” y hay varias razones por las que se le conoce con este nombre. Según algunos, “Bakr” se refiere a un camello joven. Dado que tenía un gran interés en ello y poseía una gran habilidad para cuidar de los camellos, la gente se refería a él como ‘Abu Bakr’. Otro significado de ”Bakr” es “actuar con rapidez y ser el primero en hacer algo”. Según algunos, le llamaban por este nombre porque fue el primero en aceptar el Islam; o sea, él fue el primero en abrazar el Islam.

En este sentido, Alama Zarmajshari escribe que, debido a su calidad de “Ibtikar” en el sentido de que fue el primero en hacer las cosas, fue conocido como “Abu Bakr”.

Con respecto a la apariencia de Hazrat Abu Bakr (ra), Hazrat Aisha (ra) narra que una vez se sentó en la silla de su camello y vio a un hombre árabe caminando. Al ver esto proclamó:

“Nunca he visto a nadie que se parezca más a Hazrat Abu Bakr (ra) que esta persona”.

El narrador afirma que le pidieron a Hazrat Aisha (ra) que describiera las características y la apariencia de Hazrat Abu Bakr (ra), quien era su padre y declaró:

“Hazrat Abu Bakr (ra) tenía una tez clara y era de complexión delgada; tenía mejillas muy finas y su espalda estaba ligeramente curvada hacia adelante como resultado de lo cual su prenda de vestir externa se deslizaba hacia abajo desde su espalda; poseía un rostro esbelto y ojos hundidos, y una frente prominente”.

En “Sahih Al-Bujari” hay una narración de Hazrat Abdul’lah bin Umar (ra) según la cual el Mensajero de Al’lah (sa) dijo:

“Cualquiera que por arrogancia deje que su ropa se arrastre por el suelo detrás de él, Dios Altísimo ni siquiera lo mirará en el Día del Juicio”. Ante esto, Hazrat Abu Bakr (ra) dijo: “Mi capa se afloja por un lado (o sea, de un lado está suelta) y se cae a menos que le preste especial atención”. El Profeta (sa) declaró entonces: “No lo haces por arrogancia. Por consiguiente, está permitido para ti y no hay ningún daño en ello”.

Hazrat Abu Bakr (ra) usaba henna y katam como tinte, (katam es una planta que crece en las montañas y que  se aplica después de mezclarla con hojas de índigo, lo que provoca que el cabello se vuelva negro).

Con respecto a la ocupación de Hazrat Abu Bakr (ra) antes del advenimiento del Islam y su estatus entre los qureish, hay una narración en “Tarij Al-Tabari” que dice:

“Hazrat Abu Bakr (ra) era muy querido y respetado entre su gente. Poseía una naturaleza muy amable. Aparte, tenía el mayor conocimiento con respecto al linaje de los qureish y conocía todos los aspectos positivos y negativos del mismo. Era comerciante de profesión y poseía buenas costumbres y virtudes. Los quraish acudían a Hazrat Abu Bakr (ra) por varias razones y lo amaban profundamente”.

Esto era debido a sus conocimientos y experiencia, y por sus beneficiosas reuniones.

Por su parte, Muhammad Husain Haikal escribe:

“Todos los quraish eran comerciantes y cada miembro de los mismos estaba involucrado en el comercio. Por tanto, cuando Abu Bakr (ra) creció, comenzó a comerciar con ropa, negocio en el que logró un gran éxito. Muy pronto, se hizo conocido como uno de los comerciantes más prósperos de La Meca; y una de las principales razones de su buen hacer en el comercio fue su personalidad carismática y su excelente moral.

Cuando el Santo Profeta (sa) hizo su afirmación de ser profeta, la riqueza total de Hazrat Abu Bakr (ra) ascendía a unos 40.000 dirhams. Más tarde, a través de la misma Hazrat Abu Bakr (ra) liberó a muchos esclavos y ayudó a los musulmanes, hasta el punto de que cuando emigró a Medina solo le quedaban 5.000 dirhams”.

Por otra parte, hay varios incidentes dignos de ser narrados y que ocurrieron antes del advenimiento del Islam.

Debido a su riqueza y excelente moral, Hazrat Abu Bakr (ra) tenía una elevada posición entre los qureish, por lo que fue incluido entre sus líderes. En este sentido, todos buscaban su consejo y fue una de las personas más piadosas y virtuosas. Lo cierto es que era un líder generoso y noble, y siempre gastaba desinteresadamente de su riqueza. Era muy popular y querido por su gente, y solía sentarse en todas las reuniones respetables. Al mismo tiempo, poseía un conocimiento muy profundo sobre la interpretación de los sueños, es decir, estaba muy bien informado sobre ese campo.

Respecto a este punto, un renombrado erudito de la interpretación de los sueños, Ibn Sirin, afirma que de entre los musulmanes y después del Santo Profeta (sa), Hazrat Abu Bakr (ra) fue el más grande erudito en la interpretación de los sueños y quien poseía el mayor conocimiento sobre el linaje y árbol genealógico de los qureish.

Yubair bin Mutim, que era un experto en esta materia, afirma:

“Aprendí genealogía de Hazrat Abu Bakr (ra), especialmente en lo que respecta a la de los qureish, porque él poseía el mayor conocimiento sobre el linaje de los mismos y sabía más sobre los rasgos positivos y negativos relacionados con dicha gente. A pesar de esto, Hazrat Abu Bakr (ra) nunca mencionó los aspectos negativos. Por esta razón, Hazrat Abu Bakr (ra) era más popular que Hazrat Aqil bin Abi Talib (ra), ya que tras Hazrat Abu Bakr (ra), Hazrat Aqil (ra) tenía el mayor conocimiento sobre la genealogía y los antepasados de los qureish, así como de sus rasgos positivos y negativos. Pero Hazrat Aqil (ra) no era del agrado de los qureish porque les contaba esos aspectos negativos suyos. Hazrat Aqil (ra) se sentaba en la ‘Masyid Nabawi’ [La Mezquita del Profeta (sa)] con Hazrat Abu Bakr (ra) para aprender genealogía y sobre los incidentes y eventos históricos de los qureish. A los ojos de la gente de La Meca, Hazrat Abu Bakr (ra) era una de las personas más excelentes y, por lo tanto, cada vez que los habitantes de La Meca se enfrentaban a dificultades, acudían en busca de su ayuda”.

A cada tribu asentada en La Meca se le asignó una responsabilidad con respecto a la Kaaba y cada tarea fue delegada: a los Banu Abd Manaf se les asignó el deber de proporcionar agua y todas las provisiones necesarias para los peregrinos; los Banu Abd Dar eran responsables de los estandartes usados en la batalla, la seguridad de la Kaaba y el mantenimiento de Dar Al-Nadwah (punto de reunión donde los jefes de los qureish discutían asuntos importantes); el liderazgo del ejército en la batalla fue asignado a Banu Majzum, que era la tribu de Hazrat Jalid bin Walid (ra); y la recolección del dinero de sangre y asuntos relacionados con eso fue asignado a los Banu Taim bin Murrah, que era la tribu de Hazrat Abu Bakr (ra) y cuando este se convirtió en adulto, se le asignó esta responsabilidad; y cada vez que decidía la cantidad de dinero de sangre, los qureish la aceptaban y respetaban su decisión; pero si alguien que no era él fijaba dicha cantidad, los qureish la rechazaban y se negaban a aceptarla.

Hazrat Abu Bakr (ra) también formaba parte de “Hilf Al-Fudul”, que fue un pacto especial que se formó para ayudar a los pobres y oprimidos.

En la antigüedad, algunas personas de corazón noble pensaron que debería formarse una alianza en la que se comprometieran a garantizar que a cada persona se le concedían los derechos legítimos y a ayudarla a alcanzar lo que por derecho le pertenecía; además, que detendrían la crueldad de los opresores. En árabe, como el derecho individual se conoce como “fadal” y su plural es “fudul”, por eso este pacto se conoció como “Hilf Al-Fudul” o “el pacto para defender los derechos individuales de las personas”. Según otras narraciones, se dice que dado que muchos miembros de esta alianza tenían la palabra “Fadal” en sus nombres, este acuerdo se llamó “Hilf Al-Fudul”.

En cualquier caso, después de la Batalla de Fuyar, Zubair bin Abdul Muttalib (ra), un tío paterno del Santo Profeta (sa), probablemente se inspiró en esa guerra y propuso revivir esta alianza una vez más. Así pues, con esta idea suya en mente, los representantes de las diferentes tribus de los qureish se reunieron en la casa de Abdul’lah bin Yudan, donde él mismo organizó un banquete de su parte. Todos los representantes realizaron por unanimidad un juramento mutuo de que reprimirían para siempre la injusticia y ayudarían a los oprimidos. Los que participaron en este acuerdo incluía a los Banu Hashim, los Banu Muttalib, los Banu Asad, los Banu Zuhrah y los Banu Taim. Por su parte, el joven Muhammad  (sa) también estuvo presente en esta ocasión y se unió a este acuerdo. Por eso, en una ocasión durante la época de su profetazgo, el Santo Profeta (sa) dijo que: “En la casa de Abdul’lah bin Yudan, una vez hice un juramento tal que incluso si me llaman hoy, en la era del Islam, respondería a ello”.

Finalmente, con respecto a la participación de Hazrat Abu Bakr (ra) en “Hilf Al-Fudul”, existe un autor que confirma que tanto el Profeta de Dios (sa) como Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) estuvieron presentes en esa alianza.

Con referencia a la relación y amistad de Hazrat Abu Bakr (ra) con el Santo Profeta (sa), antes del profetazgo, Ibn Ishaq y otros narran que eran amigos incluso antes del profetazgo.

Hazrat Abu Bakr (ra) era plenamente consciente de la honestidad, la honradez, la naturaleza virtuosa y la moral excepcional de Muhammad (sa). En una narración dice: “Hazrat Abu Bakr (ra) era amigo del Santo Profeta (sa) incluso en la ‘yahiliya’ (la era de la ignorancia antes del advenimiento del Islam)”.

En “Siyar Al-Sahabah” está escrito:

“Desde la infancia, Hazrat Abu Bakr (ra) tuvo un vínculo especial de amor y reverencia por el Santo Profeta (sa); formó parte de los colaboradores más cercanos del Profeta (sa) y, a menudo, tenía la fortuna de viajar con él en muchas expediciones comerciales”.

Con respecto al círculo de amigos de Muhammad (sa) antes de reclamar ser el Profeta de Dios (sa), Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra) escribe:

“Antes de su profetazgo, el círculo de relaciones amistosas del Santo Profeta (sa) parece que era bastante limitado. Esto se debe a que el Profeta (sa) prefirió la reclusión desde el principio y nunca se mezcló con la sociedad común de La Meca durante ninguna parte de su vida. Sin embargo, había algunas personas con las que el Santo Profeta (sa) tenía una relación de amistad. El más distintivo de ellos fue Hazrat Abu Bakr (ra), también conocido como Abdul’lah bin Abi Quhafah, que pertenecía a una familia noble de qureish. Debido a su nobleza y aptitud, su gente lo tenía en gran reverencia. Junto a él estaba Hakim bin Hizam, que era sobrino de Hazrat Jadiya (ra) y un hombre de naturaleza excepcionalmente buena, quien aunque al principio no aceptó el Islam, tenía sentimientos sinceros y sentía amor por Muhammad (sa). En última instancia, su propensión natural lo llevó al Islam. El Santo Profeta (sa) también tuvo amistad con Zaid bin Amar (ra), quien era un pariente cercano de Hazrat Umar (ra) y fue uno de los que hubo abandonado el politeísmo incluso en la época de la ‘yahiliya’ y se adhirió a la religión abrahámica, aunque falleció antes del advenimiento del Islam”.

 En todo caso, Hazrat Abu Bakr (ra) fue el Compañero más cercano del Santo Profeta (sa). Incluso durante la era de la ignorancia, Hazrat Abu Bakr (ra) era reacio a la idolatría y se abstuvo de ella; es más, nunca practicó la idolatría, ni se postró ante ningún ídolo, incluso durante la era de la ignorancia. En este sentido, está registrado en “Sirat al-Halabiyyah” que ciertamente Hazrat Abu Bakr (ra) nunca se postró ante ningún ídolo y Alama Ibn Yauzi ha incluido a Hazrat Abu Bakr (ra) entre aquellos individuos que se negaron a adorar ídolos durante la era de la ignorancia; es decir, que nunca se acercó a ningún ídolo.

Al mismo tiempo, Hazrat Abu Bakr (ra) fue también reacio a beber alcohol durante la era de la ignorancia. Respecto a esto, Hazrat Aisha (ra) relata que su padre consideró que el alcohol estaba prohibido para él incluso en la era de la ignorancia. En consecuencia, no consumió alcohol ni en la era pre-islámica, ni en la era del Islam.

Se relata que una vez, en una reunión de Compañeros (ra) del Santo Profeta (sa), le preguntaron a Hazrat Abu Bakr (ra) si alguna vez consumió alcohol en la era de la ignorancia. En respuesta, Hazrat Abu Bakr (ra) declaró: “¡Busco refugio en Al’lah!”. A continuación, le preguntaron sobre la razón de eso, (o sea, de por qué no consumía alcohol) y él respondió: “Valoro mi honor y pureza, porque el que consume alcohol destruye su honor y pureza”.

El narrador informa que cuando el Santo Profeta (sa) se enteró de esto, dijo:

“Abu Bakr ha dicho la verdad, Abu Bakr ha dicho la verdad”.

Es decir, el Profeta (sa) repitió la misma expresión dos veces.

Existen muchas narraciones registradas que mencionan cómo Hazrat Abu Bakr (ra) aceptó el Islam. Algunos eventos son muy detallados mientras que otros son breves, por lo que mencionaré algunos de ellos.

Hazrat Aisha (ra) relata:

“Desde que puedo recordar, mi madre y mi padre eran seguidores del Islam; y nunca hubo un día en que el Santo Profeta (sa) no nos visitara por la mañana y por la noche.”

Hay varios relatos sobre Hazrat Abu Bakr (ra) y su aceptación del Islam.

En “Sharah Zarqani”, el incidente de la aceptación del Islam por parte de Hazrat Abu Bakr (ra) se menciona de la siguiente manera: “Un día, Hazrat Abu Bakr (ra) estaba en la casa de Hakim bin Hizam. Una de sus criadas se acercó y dijo: ‘Tu tía, Jadiya, está diciendo que su esposo afirma ser un Profeta, al igual que Moisés fue enviado como profeta’. Al escuchar esto, Hazrat Abu Bakr (ra) partió sigilosamente y fue a encontrarse con el Santo Profeta (sa) y aceptó el Islam”.

En el comentario de “Sirat Ibn Hisham”, conocido como “Al-Rus al-Anf”, el incidente que supuso la aceptación del Islam por parte de Hazrat Abu Bakr (ra), así como uno de sus sueños, se menciona a continuación:

“Antes de la llegada del Santo Profeta (sa), Hazrat Abu Bakr (ra) tuvo un sueño. En el mismo vio que la luna había descendido a La Meca y roto en pequeños pedazos, extendiéndose por todos los lugares y viviendas de La Meca; o sea, un pedazo de luna había entrado en todas y cada una de las casas, y al final parecía como si todos los pedazos vinieron finalmente hasta su regazo. Hazrat Abu Bakr (ra) mencionó este sueño a algunos eruditos entre el Pueblo del Libro y ellos lo interpretaron en el sentido de que el tiempo del Profeta prometido y esperado estaba cerca, y que él lo aceptaría; y, debido a ello, se convertiría en el más afortunado entre todas las personas. Después de esto, cuando el Santo Profeta (sa) invitó a Hazrat Abu Bakr (ra) a aceptar el Islam, lo aceptó de inmediato sin dudarlo un momento”.

En “Sabil al-Huda” también se menciona el incidente de la aceptación del Islam por parte de Hazrat Abu Bakr (ra). Pues bien, Hazrat Kab (ra) relata que Hazrat Abu Bakr Siddiq (ra) aceptó el Islam como resultado de la revelación que recibió de los Cielos y los detalles son los siguientes:

“Hazrat Abu Bakr (ra) estaba realizando un viaje de negocios hacia Siria. Mientras estaba allí, vio un sueño y se lo contó a Bahira, el monje. Al enterarse de la visión, Bahira preguntó: ‘¿De dónde eres?’. Hazrat Abu Bakr (ra) respondió que era de La Meca. Luego Bahira preguntó a qué tribu de La Meca pertenecía y Hazrat Abu Bakr (ra) respondió que pertenecía a los qureish. A continuación Bahira inquirió qué hacía para ganarse la vida y Hazrat Abu Bakr (ra) respondió que era comerciante. Al escuchar esto, Bahira afirmó: ‘Si Dios Altísimo cumple tu sueño, entonces habrá un Profeta que surgirá de entre tu gente; estarás subordinado a él durante su vida y te convertirás en su Jalifa después de su muerte. Hazrat Abu Bakr (ra) mantuvo este asunto en secreto hasta el advenimiento del Santo Profeta (sa) y dijo: ‘¡Oh Muhammad (sa)! ¿Cuál es la prueba de tu afirmación?’.”

(En todas las demás narraciones sobre esto no se menciona que alguna vez pidiera pruebas. No obstante, se menciona en esta narración).

“El Profeta (sa) respondió: ‘El sueño que viste mientras estabas en Siria es mi prueba’. Al escuchar esto, Hazrat Abu Bakr (ra) abrazó al Santo Profeta (sa) y lo besó entre los ojos, diciendo: ‘Doy testimonio de que eres el Mensajero de Al’lah’.”

En esta narración se mencionó un sueño de Hazrat Abu Bakr (ra), pero no se registraron detalles sobre lo que vio en el mismo. De todas formas, teniendo en cuenta el relato de “Sirat al-Halabiyyah”, parece ser el mismo sueño en el que Hazrat Abu Bakr (ra) vio la luna caer y romperse en pedazos que ya se ha mencionado, y que  luego le contó al monje Bahira.

En cualquier caso, los biógrafos han mencionado diversas narraciones y, si Dios quiere, se mencionarán en el futuro.

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta`awwuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que comenzaría a relatar la vida de Hazrat Abu Bakr (ra).

Antecedentes familiares de Hazrat Abu Bakr (ra)

Su Santidad (aba) dijo que el nombre de Hazrat Abu Bakr (ra) era Abdul’lah, y el nombre de su padre era Uthman bin Amir. Su apelativo filial era Abu Bakr, y también era conocido por los nombres de Ateeq y Siddiq. Se dice que nació en el año 573. Era de la tribu de los Quraish llamada Taim bin Murrah. Antes del Islam, su nombre era Abdul Ka’bah, que el Santo Profeta (sa) cambió más tarde a Abdul’lah. Según las narraciones, su madre se llamaba Salamah bint Sakhr bint Aamir, o Lailah bint Sakhr.

El padre de Hazrat Abu Bakr (ra) entró en el rebaño del Islam

Su Santidad (aba) dijo que según el árbol genealógico de Hazrat Abu Bakr (ra), que se remonta a siete generaciones, estaba emparentado con el Santo Profeta (sa). Del mismo modo, el árbol genealógico de su madre también los vinculaba como parientes del Santo Profeta (sa). Ambos padres de Hazrat Abu Bakr (ra) aceptaron el Islam. Su padre no aceptó el Islam hasta la Conquista de La Meca, momento en el que había perdido la vista. Durante la conquista de La Meca, Hazrat Abu Bakr (ra) llevó a su padre al Santo Profeta (sa). Al verle, el Santo Profeta (sa) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) debería haberle dejado en casa, y que él le habría visitado allí mismo. Hazrat Abu Bakr (ra) dijo que era más apropiado para él venir al Santo Profeta (sa), en lugar de que el Santo Profeta (sa) fuera a él. Entonces, el Santo Profeta (sa) puso su mano en el pecho del padre de Hazrat Abu Bakr (ra), y lo invitó al Islam, momento en el que aceptó y entró en el rebaño del Islam.

La madre de Hazrat Abu Bakr (ra) aceptó el Islam

Su Santidad (aba) dijo que la madre de Hazrat Abu Bakr (ra) fue una de las primeras personas en aceptar el Islam. Durante la era de Dar-e-Arqam, cuando los musulmanes todavía practicaban en secreto, un día Hazrat Abu Bakr (ra) sugirió al Santo Profeta (sa) que fueran a la Mezquita Sagrada. Allí, con el Santo Profeta (sa) presente, Hazrat Abu Bakr (ra) pronunció un discurso invitando a la gente al Islam. De esta manera, después del Santo Profeta (sa), Hazrat Abu Bakr (ra) fue el primero en hablar públicamente e invitar a la gente al Islam. Tras esto, los no creyentes golpearon severamente a Hazrat Abu Bakr (ra). Como consecuencia su cara se hinchó tanto, que no se podía distinguir su nariz. Después de llevárselo, la gente estaba segura de que iba a fallecer debido a las heridas. No podía hablar, pero cuando finalmente lo hizo al final del día, preguntó por el Santo Profeta (sa), pero nadie pudo responderle. Hazrat Abu Bakr (ra) le pidió a su madre que fuera a ver a Umm Yamil y le preguntara por el Santo Profeta (sa), ya que ella era musulmana pero no lo había hecho público. La madre de Hazrat Abu Bakr (ra) fue, y trajo a Umm Yamil de vuelta con ella, y ella informó a Hazrat Abu Bakr (ra) que el Santo Profeta (sa) estaba bien. Más tarde, Hazrat Abu Bakr (ra) fue llevado a ver al Santo Profeta (sa) con la ayuda de su madre. Cuando estuvo en presencia del Santo Profeta (sa), le invadió la emoción, y el Santo Profeta (sa) besó a Hazrat Abu Bakr (ra). Hazrat Abu Bakr (ra) pidió al Santo Profeta (sa) que rezara por su madre, tras lo cual la invitó a aceptar el Islam. Ella aceptó la invitación del Santo Profeta (sa) y entró en el rebaño del Islam.

Títulos de Hazrat Abu Bakr (ra)

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) era conocido por los nombres Ateeq y Siddiq. Fue llamado Ateeq porque un día, el Santo Profeta (sa) le dijo que se había salvado del fuego. Así, se le conoció con este título de Ateeq, que significa alguien con excelentes cualidades. Ateeq también significa viejo o antiguo, y algunos dicen que fue conocido con este título porque siempre poseyó excelentes cualidades y fue de los primeros en aceptar el Islam.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) también era conocido como Siddiq. Está registrado que se le dio este título incluso antes del Islam, debido a su alto nivel de honestidad. También está registrado que cuando el Santo Profeta (sa) le informaba de cualquier noticia, él la atestiguaba de inmediato, por lo que se le conoció con este título. Por ejemplo, cuando al Santo Profeta (sa) se le mostró la visión del viaje nocturno a Jerusalén, que estaba a unos 1,300 kilómetros de distancia, la gente fue a Hazrat Abu Bakr (ra) y le preguntó si daba fe de esta afirmación del Santo Profeta (sa). Hazrat Abu Bakr (ra) inmediatamente lo atestiguó, y así se le conoció como Siddiq. De hecho, está registrado que el ángel Gabriel informó al Santo Profeta (sa) que Hazrat Abu Bakr (ra) atestiguaría esta visión del Santo Profeta (sa), porque él es Siddiq.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) también era conocido como Jalifatu Rasulil’lah (Sucesor del Mensajero de Al’lah). Por supuesto, este fue un título que se le dio después de la muerte del Santo Profeta (sa). También consta que era conocido como Awwahun, que significa corazón tierno. Otro título que se le dio fue Ameerush Shakirin (Líder de los agradecidos). Este título le fue otorgado por lo agradecido que era. Otro título que le dio Dios fue Thani Ithnain (uno de los dos). Esto fue en referencia a cuando Hazrat Abu Bakr (ra) estaba con el Santo Profeta (sa) en la cueva de Jira. Otro título es Sahibur Rasul (Compañero del Mensajero). Esto también se refiere a cuando el Santo Profeta (sa) le dijo a su compañero en la cueva de Hira que no se preocupara. Cuando se recitaron estos versos, Hazrat Abu Bakr (ra) comenzó a llorar y dijo que él era ese compañero al que se refería. También se le conocía como Adam-e-Thani (el Segundo Adán), título que le dio el Mesías Prometido (as). Hazrat Abu Bakr (ra) también está registrado en la historia como Khalilur Rasul (Amigo del Mensajero). Está registrado que el Santo Profeta (sa) dijo que si tuviera que tener un Khalil (amigo) de entre la gente, sería Hazrat Abu Bakr (ra). El Mesías Prometido (as) aclaró esta afirmación cuando dijo que, por supuesto, Hazrat Abu Bakr (ra) ya era amigo del Santo Profeta (sa), Khalil se refiere a convertirse en uno mismo o a que uno se imbuya en el otro. Esta es una cercanía que está reservada para la relación con Dios, y esto no puede ser compartido con cualquier persona. Por lo tanto, el Santo Profeta (sa) estaba expresando, si esto hubiera sido posible con otras personas, entonces habría sido con Hazrat Abu Bakr (ra).

Su Santidad (aba) dijo con respecto a su título de Abu Bakr, que Bakr puede referirse a un camello joven. Como tenía pasión y era hábil en el cuidado de los camellos, se le conoció como Abu Bakr. Bakra también se refiere a ser rápido, y se le conoció así por ser el primero en aceptar el Islam. También estuvo a la cabeza de los ejemplos de cualidades excelentes.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Abu Bakr (ra) era de piel clara y de complexión ligera. Su espalda estaba ligeramente encorvada, sus ojos ligeramente hundidos y tenía la frente alta.

Su Santidad (aba) dijo que incluso antes de aceptar el Islam, era considerado una persona honorable. Era un hombre de negocios y tenía una moral excelente. La gente solía acudir a él para pedirle consejo sobre diversos asuntos. Llegó a ser conocido como uno de los hombres de negocios más exitosos de Arabia. Se encontraba entre las personas más piadosas y era extremadamente generoso. Era muy querido por todos y tenía buena compañía. Se dice que era un gran conocedor de la interpretación de los sueños. Ibn Sirin dice que después del Santo Profeta (sa), Hazrat Abu Bakr (ra) era el más competente en este aspecto.

Su Santidad (aba) dijo que los habitantes de La Meca consideraban a Hazrat Abu Bakr (ra) como el mejor entre ellos, y le consultaban sobre diversos asuntos. También formaba parte de Jilful Fudhul, un grupo que se había formado para ayudar a los oprimidos y para defender siempre la justicia. Era el mismo grupo del que formaba parte el Santo Profeta (sa).

Virtudes de Hazrat Abu Bakr (ra) antes de la llegada del Islam

Su Santidad (aba) dijo que incluso antes del Islam, Hazrat Abu Bakr (ra) era reacio a la adoración de ídolos, y nunca se inclinó ante ningún ídolo. También era reacio al consumo de alcohol y nunca lo consumía incluso antes de la época del Islam. Cuando se le preguntó por qué nunca bebía alcohol, dijo que era porque tenía en cuenta su honor y su piedad, que no pueden ser mantenidos por quien consume alcohol.

Su Santidad (aba) dijo con respecto a la aceptación del Islam por parte de Hazrat Abu Bakr (ra), que Hazrat Abu Bakr (ra) escuchó que el marido de Khadijah había afirmado ser un profeta como Moisés (as). Hazrat Abu Bakr (ra) acudió al Santo Profeta (sa) y lo aceptó. También está registrado que antes del advenimiento del Santo Profeta (sa), Hazrat Abu Bakr (ra) vio en un sueño que la luna había descendido en La Meca, tras lo cual se rompió y sus pedazos se esparcieron en todos los hogares, y luego todos los pedazos cayeron en su regazo. Cuando preguntó por su interpretación, se le dijo que el mensajero que se esperaba vendría pronto, y que Hazrat Abu Bakr (ra) sería su principal seguidor.

Su Santidad (aba) dijo que seguiría relatando la vida de Hazrat Abu Bakr (ra) en futuros sermones.

Resumen preparado por The Review of Religions

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