Jalifas guiados - Hazrat Umar (ra)
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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Jalifas guiados – Hazrat Umar (ra)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta`awwuz y el Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que continuaría relatando incidentes de la vida de Hazrat Umar (ra).

La batalla de Hamra al-Asad

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Umar (ra) también participó en la Batalla de Hamra al-Asad que tuvo lugar después de la Batalla de Uhud. Había una amenaza de que los Quraish atacaran Medina. Pensaban que así podrían eliminar el Islam por completo. Por lo tanto, cuando los musulmanes se enteraron de que existía la posibilidad de un ataque, se quedaron vigilando Medina. A la mañana siguiente, se enteraron de que los Quraish estaban planeando un ataque. El Santo Profeta (sa) declaró que todos los que habían participado en la batalla de Uhud debían prepararse de nuevo para la batalla. Entonces, el Santo Profeta (sa) convocó a Hazrat Abu Bakr (ra) y Hazrat Umar (ra) para informarles de la situación. Ambos sugirieron que para neutralizar la amenaza a Medina, debían salir hacia Quraish. Así, los musulmanes se pusieron en marcha y se detuvieron en un lugar llamado Hamra al-Asad. Como era de noche, los musulmanes pasaron allí la noche, y se decidió encender hogueras. Al ver todas las hogueras que se habían encendido, parecía que había un gran ejército presente. Así, cuando uno de los Quraish vio estos fuegos e informó a los demás, los Quraish decidieron retirarse de vuelta a La Meca.

La batalla de Banu Mustaliq

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Umar (ra) también participó en la batalla de Banu Mustaliq. Esto tuvo lugar en un momento en que las tribus del Hiyaz, que inicialmente simpatizaban con la causa de los musulmanes, comenzaron a caer presas de las incitaciones de los Quraish. La más importante era la tribu de Banu Mustaliq, que planeaba atacar Medina. Cuando el Santo Profeta (sa) se enteró de este plan y de que se estaba preparando un gran ejército, partió con un ejército de musulmanes hacia la tribu de Banu Mustaliq. Cuando Banu Mustaliq se enteró de la llegada del ejército musulmán, Banu Mustaliq se asustó, porque su plan había sido un ataque por sorpresa a Medina. De ahí que las otras tribus que habían estado apoyando a Banu Mustaliq huyeran al conocer la noticia. Sin embargo, la tribu Banu Mustaliq siguió decidida a luchar. El Santo Profeta (sa) se detuvo en un lugar cercano a Banu Mustaliq llamado Muraisi. El Santo Profeta (sa) ordenó entonces a Hazrat Umar (ra) que informara a los Banu Mustaliq de que si desistían de su oposición al Islam, habría paz y los musulmanes volverían a Medina. Sin embargo, los Banu Mustaliq negaron esta oferta de paz y comenzaron a disparar flechas. Así, ambas desde partes se dispararon flechas de un lado a otro durante algún tiempo, y luego el Santo Profeta (sa) ordenó un ataque inmediato, que incapacitó a Banu Mustaliq.

Su Santidad (aba) dijo que en el camino de regreso de la Batalla de Banu Mustaliq, hubo una disputa entre dos hombres, uno de los Muhajireen (migrantes a Medina) y Ansar (nativos de Medina) y ambos pidieron a su gente que los ayudara. Entonces, el Santo Profeta (sa) les dijo que no debían discutir por asuntos tan insignificantes. Abdul’lah bin Ubayy (jefe de los hipócritas) también estaba presente, y dijo que al regresar a Medina, los honorables sacarían a los deshonrosos. Hazat Umar (ra) pidió al Santo Profeta (sa) que matara a ese hipócrita, pero el Santo Profeta (sa) dijo que no daría permiso, para que la gente no dijera que había matado a su propia gente. Más tarde, los propios hipócritas se cansaron de Abdul’lah bin Ubayy y empezaron a ponerse en su contra. El Santo Profeta (sa) le dijo a Hazrat Umar (ra) que había detenido su petición esa vez, porque sabía que la misma gente que apoyaba a Abdul’lah bin Ubayy se volvería contra de él al ver la realidad y lo mataría.

Una aclaración sobre las oraciones durante la batalla de Uhud

Su Santidad (aba) dijo que durante la Batalla del Zanja, Hazrat Umar (ra) fue al Santo Profeta (sa) después de que el sol se hubiera puesto, y dijo que no había podido ofrecer la oración Asr (oración de la tarde). El Santo Profeta (sa) dijo que él tampoco había podido ofrecer la oración de Asr, por lo que la ofrecieron, y luego ofrecieron la oración Maghrib (oración después de la puesta del sol). Su Santidad (aba) dijo que hay diferentes opiniones y relatos sobre cuántas oraciones no habían podido ofrecer ese día. Hay algunas narraciones y relatos que dicen que el Santo Profeta (sa) ofreció cuatro oraciones juntas al mismo tiempo. Sin embargo, el Mesías Prometido (as) ha dejado de lado todos esos relatos y ha afirmado que, de hecho, sólo fue la oración del Asr la que se ofreció cerca de la expiración de su hora señalada.

La participación de Hazrat Umar (ra) en el Tratado de Hudaibiyah

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Umar (ra) también formó parte del Tratado de Hudaibiyah. El Santo Profeta (sa) convocó a Hazrat Umar (ra) para que fuera a La Meca e informara a los Quraish sobre las intenciones de los musulmanes. Hazrat Umar (ra) dijo que temía por su vida, porque los Quraish sabían que se oponía a ellos. Hazrat Umar (ra) dijo que si el Santo Profeta (sa) lo deseaba, seguiría yendo a La Meca a pesar de esto, sin embargo el Santo Profeta (sa) permaneció en silencio. Entonces Hazrat Umar (ra) sugirió que se enviara a Hazrat Uthman (ra), ya que era muy respetado por los Quraish.

Su Santidad (aba) dijo que mientras se escribía el tratado, Abu Jundal, el hijo de Sujail bin Amr, el representante de los Quraish, decidió huir hacia el Santo Profeta (sa), ya que había aceptado el Islam, sin embargo fue torturado por los Quraish. Abu Jundal llegó a Hudaibiyah justo cuando se estaba escribiendo la condición en el tratado de que quienquiera que huyera de La Meca hacia los musulmanes habría de ser devuelto. Por lo tanto, Sujail bin Amr exigió que Abu Jundal fuera devuelto. Abu Jundal suplicó que no fuera devuelto, sin embargo, el Santo Profeta (sa) le dijo con gran dolor que debido a que acababan de aceptar los términos del acuerdo, no podían impedir que fuera devuelto.Su Santidad (aba) dijo que al ver esto le dolió mucho a Hazrat Umar (ra) y le preguntó al Santo Profeta (sa) que, si realmente era veraz, ¿por qué los musulmanes tenían que soportar tal desgracia? El Santo Profeta (sa) le contestó que por supuesto era el Mensajero veraz enviado por Dios, y así, había sido informado de la voluntad de Dios para los musulmanes. Entonces Hazrat Umar (ra) preguntó si el Santo Profeta (sa) no había dicho que realizarían la peregrinación a la Santa Ka’bah. El Santo Profeta (sa) dijo que sí, pero que no había especificado que sería ese mismo año. Entonces le informó que seguramente los musulmanes entrarían en La Meca y realizarían la peregrinación. Más tarde, Hazrat Umar (ra) dijo que lamentaba esta debilidad que se produjo debido a una gran emoción y se arrepintió mucho.

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Umar (ra) también firmó el Tratado de Hudaibiyah como testigo. Se hicieron dos copias del tratado, una que Sujail bin Amr se llevó a La Meca con él, y la otra volvió con el Santo Profeta (sa) a Medina.

Su Santidad (aba) dijo que en el camino de regreso de Hudaibiyah, el Santo Profeta (sa) informó a los musulmanes que los siguientes versículos:

En verdad, te hemos concedido una clara victoria. Para que Al-lah corra un velo por tus faltas, pasadas y futuras, y complete Su favor sobre ti, guiándote por el camino recto; Para que Al-lah te ayude poderosamente. Ciertamente que en verdad Al-lah ha cumplido para Su Mensajero la Visión. Entraréis de cierto en la Mezquita Sagrada, si Al-lah lo quiere, con seguridad; algunos con sus cabezas rapadas y otros con el pelo corto; y no tendréis temor. Mas Él sabe lo que desconocéis. En efecto, ha ordenado para vosotros, además de ésta, una victoria casi inmediata. (El Sagrado Córan 48:2-4, 28)

Su Santidad (aba) dijo que estos versículos mostraban que si los musulmanes hubieran entrado en La Meca ese año, no habría sido en paz. Ahora, sin embargo, debido al establecimiento de un tratado de paz, los musulmanes podrían entrar en La Meca y realizar la peregrinación en paz. Después del Tratado de Hudaibiyah, algunos compañeros (ra) estaban intranquilos y se preguntaban cómo esto podía ser considerado una victoria para ellos, sin embargo, al escuchar estos versículos, el asunto se aclaró abundantemente y llegaron a tener la certeza de que esto seguramente era una gran victoria.

Su Santidad (aba) dijo que después de que estos versículos fueran revelados, el Santo Profeta (sa) convocó a Hazrat Umar (ra) y le recitó los versículos revelados, tras lo cual Hazrat Umar (ra) también se convenció de que este tratado, que inicialmente había pensado que era una fuente de desgracia para los musulmanes, era en realidad una gran victoria.

Su Santidad (aba) dijo que seguiría relatando incidentes de la vida de Hazrat Umar (ra) en futuros sermones.

Oraciones fúnebres

Su Santidad (aba) dijo que ofrecería las oraciones fúnebres in-absentia de los siguientes miembros:

Malik Muhammad Yusuf Saleem

Malik Muhammad Yusuf Saleem, que era el único ahmadi de su familia. Fue amenazado e incluso incitado por su familia para que dejara el Ahmadíat, sin embargo se mantuvo firme y nunca dejó el Ahmadíat. Asistió a Yamia Ahmadía, donde se graduó. Sirvió al Tercer y Cuarto Califa (rh) en el departamento de Zood Nawisi, que consistía en la preparación de informes y la redacción de casetes y cualquier otra cosa que requiriera el Califa. Era asiduo a las oraciones y a la recitación del Sagrado Corán. Amaba mucho el Jilafat y enseñaba a sus hijos lo mismo. Trabajaba con gran diligencia y cuidado. Su Santidad (aba) dijo que también lo recordaba por haber estado siempre inmerso en su trabajo y por ser alguien que cumplía con la promesa de devoción y alguien que nunca exigía nada. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate al fallecido con misericordia y perdón.

Shuaib Ahmad

Shuaib Ahmad, un consagrado de Qadian. Sirvió a la Comunidad en muchos cargos diferentes. Era regular en sus oraciones, recitaba el Sagrado Corán y amaba mucho el Jilafat. Era muy amable y ayudaba a los pobres. Le sobreviven su esposa y sus dos hijos. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate al fallecido con misericordia y perdón y permita a sus hijos mantener vivas sus virtudes.

Maqsood Ahmad Bhatti

Maqsood Ahmad Bhatti, un misionero de Qadian. Sirvió en varios puestos. Siempre estaba preocupado por su trabajo y era muy diligente. Incluso cuando estaba en el hospital se preocupaba por su trabajo. Le sobreviven su madre, tres hermanos, su esposa y tres hijas. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate al fallecido con misericordia y perdón y mantenga a sus hijos bajo su protección.

Javaid Iqbal

Javaid Iqbal de Faisalabad. Era regular en ofrecer sus oraciones y recitar el Sagrado Corán. Tenía especial interés en escuchar el sermón del viernes y se aseguraba de que todos los habitantes de su casa lo escucharan también. Cuando el sermón del viernes se distribuía en casetes, iba de pueblo a pueblo en su bicicleta para asegurarse de que todos lo recibieron. Le sobreviven su madre, su esposa, dos hijos y una hija. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate al fallecido con misericordia y perdón.

Madija Nawaz

Madija Nawaz esposa de Nawaz Ahmad, misionero en Ghana. Poseía muchas grandes cualidades y era una gran madre y esposa. Era muy paciente, incluso ante las dificultades. Enseñó a sus hijos a amar el Jilafat. Le sobreviven su marido y sus tres hijos. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah acepte sus oraciones por sus hijos, eleve su estación en el paraíso y la trate con misericordia y perdón.

Resumen preparado por The Review of Religions.

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