Califas guiados – Hazrat Usman (ra) y lanzamiento de la página web china
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Califas guiados – Hazrat Usman (ra) y lanzamiento de la página web china

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Después de recitar el Tashahud, el Taawwuz y el Sura Al-Fatihah, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) dijo:

En el sermón del viernes de hace dos semanas estaba aún relatando la vida de Hazrat Uzman (ra) y hoy continuaré con este tema.

Hazrat Uzman (ra) tenía mucha modestia y pureza, y encontramos una narración en relación a esto. Hazrat Anas bin Malik (ra), relata que el Santo Profeta (sa) dijo:

“De entre mi Ummah, el más misericordioso con la gente es Abu Bakar (ra); el más firme en la religión de Al’lah es Umar (ra); el que se adhiere al estándar más elevado de la verdadera modestia es Uzman (ra); el que mejores decisiones toma de entre ellos es Ali bin Abi Talib; el que mejor conoce el Sagrado Corán, el Libro de Dios Altísimo, es Ubay bin Kaab (ra); la persona con mayor conocimiento de lo que es lícito e ilícito es Muaz bin Yabal (ra); y la persona con mayor conciencia de sus obligaciones es Zaid bin Zabit (ra). ¡Escuchad! Cada nación tiene un amin [custodio] y el amin de mi Ummah es Abu Ubaidah (ra) bin al-Yarrah”.

Hazrat Anas bin Malik (ra) narra que el Santo Profeta (sa) también dijo:

“Abu Bakar (ra) es el más misericordioso con mi Ummah, Umar (ra) es el más firme entre ellos con respecto a la implementación de los mandamientos de Al’lah y Uzman (ra) es el más modesto de entre ellos”.

El propio Hazrat Uzman bin Affan (ra) relata que “nunca fui desatento con nada, nunca deseé el Jalifato, ni algún otro puesto, ni tuve ningún deseo falso”.

Con respecto al alto nivel de modestia de Hazrat Uzman (ra), Hazrat Aisha (ra) relata que el Santo Profeta (sa) se encontraba en su casa y en ese momento estaba acostado, y se había remangado ligeramente la prenda que cubría sus gemelos. Entonces Hazrat Abu Bakar (ra) pidió permiso para entrar y el Santo Profeta (sa) le permitió entrar, permaneciendo en esa situación. Después de esto, entablaron una conversación y Hazrat Umar (ra) pidió permiso para entrar y el Santo Profeta (sa) también le permitió entrar, pero nuevamente permaneció como estaba. Luego continuaron la conversación. Cuando Hazrat Uzman (ra) pidió permiso para entrar, el Santo Profeta (sa) se sentó y se ajustó la ropa. El narrador de esta tradición, Muhammad, afirma que no dice que todo esto sucedió solo un día, así que es posible que esto ocurriera en diferentes ocasiones. En cualquier caso, cuando llegó Hazrat Uzman (ra) todos hablaron juntos.

Más tarde Hazrat Aisha (ra) preguntó [al Santo Profeta (sa)] que “cuando llegó Abu Bakar (ra), permaneciste como estabas. Luego vino Umar (ra), pero una vez más permaneciste lo mismo. Sin embargo, cuando entró Uzman (ra), te sentaste y comenzaste a ajustarte la ropa”. Al oír esto, el Santo Profeta (sa) dijo: “¿No debería tomar en consideración el elevado nivel de modestia de esa persona, por quien incluso los ángeles muestran su modestia?”.

En otro lugar, este relato se ha narrado de la siguiente manera: cuando Hazrat Aisha (ra) preguntó al Santo Profeta (sa) por qué hizo ese gesto en particular por Hazrat Uzman (ra) y el Santo Profeta (sa) respondió: “¿No debería mostrar modestia a quien incluso los ángeles muestran su modestia? ¡Por ese Ser en cuyas Manos está la vida de Muhammad, los ángeles ciertamente muestran la misma modestia hacia Uzman (ra) como lo hacen ante Al’lah y Su Mensajero (sa)! Si Uzman (ra) hubiera entrado y estuvieras cerca de mí, él no habría levantado la cabeza hasta que se hubiera marchado”.

En otras palabras, poseía un nivel tan elevado de modestia que no habría levantado la vista, ni habría pronunciado una sola palabra.

Al describir el atributo de Dios “Karim” [el Honorable], es decir, que Dios Todopoderoso es Karim, Hazrat Musleh Maud (ra) mencionó este incidente de Hazrat Uzman (ra) diciendo:

“Hay un incidente del Santo Profeta (sa) del cual aprendemos que se muestra una gran modestia en presencia de una persona que es honorable [Karim]. (O sea, uno muestra modestia frente a alguien que posee la cualidad de ser sumamente honorable). Se afirma en el Hadiz que el Santo Profeta (sa) estaba una vez acostado en su casa y una parte de sus piernas se veía ligeramente. Entonces, Hazrat Abu Bakar (ra) llegó y se sentó. A continuación, Hazrat Umar (ra) vino y tomó asiento, pero el Santo Profeta (sa) permaneció como estaba. Poco tiempo después, Hazrat Uzman (ra) llamó a la puerta. El Santo Profeta (sa) se puso de pie inmediatamente y se cubrió las piernas con una prenda, diciendo: El carácter de Uzman es muy modesto y, por lo tanto, soy reacio a mostrarle una parte de mis piernas.

También está el Hadiz (que ya se ha mencionado) donde Hazrat Aisha (ra) relata que el Santo Profeta (sa) estaba una vez sentado en su casa y se había remangado un poco la prenda que cubría sus gemelos. Hazrat Abu Bakar (ra) pidió permiso para entrar mientras el Santo Profeta (sa) estaba en este estado. El Santo Profeta (sa) permaneció recostado y le dio permiso para entrar y continuaron hablando entre ellos. Luego llegó Hazrat Umar (ra), pidiendo permiso para entrar. El Santo Profeta (sa) le concedió el permiso y permaneció acostado como estaba (quizás estaba sentado). Poco tiempo después llegó Hazrat Uzman (ra) y el Santo Profeta (sa) se puso de pie inmediatamente y se ajustó la ropa, y le permitió entrar. Cuando todos finalmente se marcharon, Hazrat Aisha (ra) le preguntó al Santo Profeta (sa): ¡Oh Mensajero de Al’lah! Cuando vinieron Hazrat Abu Bakar (ra) y Hazrat Umar (ra) no hiciste nada y permaneciste acostado en la posición que estabas, pero cuando llegó Hazrat Uzman (ra), ¿por qué te levantaste inmediatamente y arreglaste tu ropa? El Santo Profeta (sa) respondió: ¡Oh Aisha (ra)! ¿No debería mostrar modestia frente aquel a quién incluso los ángeles muestran su modestia? Por tanto, observad la importancia que el Santo Profeta (sa) daba a la modestia de Hazrat Uzman (ra). De igual forma que él mostraba su modestia delante de los demás, el Santo Profeta (sa) mostró modestia cuando Hazrat Uzman (ra) estaba en su presencia (es decir, debido al hecho de que Hazrat Uzman (ra) mostraba modestia frente a la gente, el Santo Profeta (sa) también hizo lo mismo cuando Hazrat Uzman (ra) se presentó ante él”.

Después de mencionar este incidente, Hazrat Musleh Maud (ra) declaró:

“Debido a que Dios Altísimo es Honorable [Karim], la humanidad debe esforzarse por abstenerse de pecar, actuar con modestia y obedecer Sus mandamientos. No debe darse el caso de que se vuelvan temerarios después de cometer un pecado, asumiendo que, solo porque Dios Todopoderoso es muy Honorable, les concederá grandes favores a pesar de todos sus pecados”. Hazrat Musleh Maud (ra) continúa diciendo: “Debemos tener en cuenta que debido a que Al’lah es Honorable, la humanidad debe ser modesta y esforzarse por abstenerse de pecar”.

En relación con la humildad y sencillez de Hazrat Uzman (ra), ‘Abdul-lah Rumi relata que Hazrat Uzman (ra) organizaba él mismo lo necesario para realizar la ablución durante la noche. Le dijeron que debía instruir a un trabajador de la casa para que hiciera los arreglos para él, a lo que respondió: “No, la noche es el momento para que descansen”, (lo que significa que deseaba que los trabajadores tuvieran la noche para descansar).

Alqamah bin Waqaas narra que Hazrat Amar bin al-As (ra) le dijo a Hazrat Uzman (ra) mientras estaba en el púlpito:

“¡Oh Uzman (ra)! Has puesto a esta Ummah en una situación muy difícil”. (Hazrat Uzman (ra) había pronunciado un sermón en el que mencionaba algunos puntos y además amonestaba a la comunidad). “Así que debes pedir perdón y ellos también deben pedir perdón contigo”. En otras palabras, Hazrat Uzman (ra) les había inculcado enormemente el temor a Dios y, por tanto, un Compañero presentó esta petición ante él. El narrador afirma que Hazrat Uzman (ra) inmediatamente volvió su rostro hacia la qiblah, levantó ambas manos y suplicó:

¡Oh Al’lah, busco Tu perdón y me inclino hacia Ti!

Los que estaban presentes en ese momento también levantaron las manos y ofrecieron la misma plegaria. Su nivel de temor a Dios y su humildad eran tales que de inmediato levantó las manos para suplicar y no discutió con nadie. En cambio, pidió por sí mismo y por su pueblo.

Hay numerosas narraciones en relación con la generosidad y el gasto de Hazrat Uzman (ra) en el camino de Al’lah. El mismo Hazrat Uzman (ra) relata: “Hay diez cosas que mantengo ocultas y solo mi Señor sabe. Fui la cuarta persona en aceptar el Islam de toda la gente; nunca escuché canciones vanas y nunca he dicho una mentira; desde que hice el juramento de lealtad de la mano del Santo Profeta (sa), nunca he tocado mis partes privadas con mi mano derecha; después de aceptar el Islam no ha pasado un solo viernes sin que haya liberado un esclavo, salvo el viernes en que no tenía esclavo que liberar y en tal caso liberaba a un esclavo en un día que no fuera el viernes; y no cometí adulterio en la época de la ignorancia ni después de haber aceptado el Islam”.

Abu Said, el esclavo liberado de Hazrat Uzman (ra), relata que mientras la casa de Hazrat Uzman (ra) estaba sitiada, él liberó a veinte esclavos.

Hazrat Abdul-lah bin Masud (ra) narra:

“Estábamos en una batalla junto al Santo Profeta (sa), cuando la gente sufría de hambre, hasta el punto de que presencié la preocupación en los rostros de los musulmanes y la alegría en los rostros de los hipócritas. Cuando el Santo Profeta (sa) presenció estas escenas, dijo: ¡Por Al’lah, el sol no se pondrá sin que Él os haya traído provisiones! Cuando Hazrat Uzman (ra) se enteró de esto, dijo: Al’lah y Su Mensajero (sa) han dicho la verdad. Así que compró catorce camellos junto con el grano cargado sobre los mismos y envió 9 de ellos al Santo Profeta (sa). Al verlos, el Santo Profeta (sa) preguntó: ¿Qué es esto? Luego se le informó que Hazrat Uzman (ra) le había enviado estos regalos. Entonces, el rostro del Santo Profeta (sa) se llenó de alegría y felicidad y los rostros de los hipócritas se llenaron de ansiedad. Más tarde, vi al Santo Profeta (sa) levantar ambas manos hasta el punto en que la blancura debajo de sus brazos se hizo visible y pidió por Hazrat Uzman (ra). Nunca antes había escuchado al Santo Profeta (sa) orar de esa manera por nadie, o incluso después; y la oración fue:

اللَّهُمَّ أَعْطِ عُثْمَانَ اللَّهُمَّ افْعَلْ بِعُثْمَانَ.

¡Oh Al’lah, concede a Uzman abundancia!

 ¡Oh Al’lah, derrama Tus bendiciones y recompensas sobre Uzman!

Hazrat Aisha (ra) relata:

“Cuando el Santo Profeta (sa) vino hacia mí, vio un poco de carne y preguntó quién la había enviado. Respondí que había sido enviada por Hazrat Uzman (ra). Acto seguido, fui testigo de cómo el Santo Profeta (sa) levantaba las manos y rezaba por Hazrat Uzman (ra)”.

Muhammad bin Hilal narra de su abuela que ella fue a Hazrat Uzman (ra) cuando su casa estaba asediada. Dice que su abuela tenía un hijo que se llamaba Hilal. Un día, cuando Hazrat Uzman (ra) no la encontró presente, preguntó por su paradero y le informaron que había dado a luz a un hijo esa misma noche. Afirma que su abuela dijo: “entonces Hazrat Uzman (ra) me envió cincuenta dirhams y parte de una tela grande, y exclamó: esto es una pensión para tu hijo y esta tela es para que la use tu hijo. Cuando cumpla un año, aumentaremos la pensión a cien dirhams”.

Ibn Said bin Yarbu narra:

“Una vez cuando era niño salí de casa por la tarde. Tenía un pájaro al que hacía volar en la mezquita, cuando vi a un hombre tumbado que tenía un rostro hermoso. Debajo de su cabeza había un ladrillo o una pieza del mismo (había colocado el ladrillo allí como almohada). Me quedé presente y miré asombrado su belleza. Abrió los ojos y me preguntó: ¡Oh niño! ¿Quién eres? Le dije quién era, luego le dijo algo a un niño que dormía cerca, pero el niño no respondió. Ante esto, me dijo que fuera a llamarle y procedí a hacerlo. Esta persona sabia mandó al niño a traer algo y me dijo que me sentara. Entonces el niño se fue y regresó con un manto y diez mil dirhams. Después me pidió que me quitara la ropa que llevaba y me dio la prenda para que me la pusiera, en la cual había colocado mil dirhams. Cuando volví a mi padre y le conté todo lo que acababa de suceder, me dijo: ¡oh hijo mío! ¿Sabes quién es el que te trató de esta manera? Le contesté que no lo sabía excepto que era un persona que estaba durmiendo en la mezquita y nunca en toda mi vida había visto una persona tan hermosa. Me dijo: él era Hazrat Amir-ul-Muminin [Líder de los Fieles], Hazrat Uzman bin Affan (ra)”.

Ibn Yarir relata que Hazrat Talha (ra) se encontró con Hazrat Uzman (ra) mientras se dirigía hacia la mezquita, entonces Hazrat Talha (ra) le dijo a Hazrat Uzman (ra):

“Ahora tengo los 50,000 dirhams que te debía, por lo que puedes enviarme a alguien para cobrar el dinero”. Al escuchar esto, Hazrat Uzman (ra) respondió: Debido a tu amabilidad, te regalo esa cantidad. En otras palabras, no necesitaba devolverle el dinero.

Asmai afirma que Ibn Amir designó a Qatan bin Auf Halali como gobernador de Kirman y se fue con 4,000 soldados musulmanes. Durante el viaje, un valle en nuestro camino se había inundado debido a la lluvia y como resultado su paso estaba obstruido. Qatan temía que tal vez no pudiera llegar a su destino a tiempo, por lo que anunció que si alguien podía cruzar el valle, se le entregarían 1.000 dirhams como recompensa. Tras ello, la gente comenzó a nadar para cruzar y llegar al otro lado. Cada vez que alguno de los soldados cruzaba el valle, Qatan ordenaba que se le diera su recompensa. Finalmente, todo el ejército cruzó el valle y así se entregaron cuatro millones de dirhams. No obstante, Ibn Amir, que era el gobernador, se negó a darle este dinero a Qatan e informó a Hazrat Uzman (ra) sobre este asunto por escrito. Sobre esto, Hazrat Uzman (ra) declaró: “Dale esta cantidad a Qatan porque ha ayudado a los musulmanes en la causa de Dios”. Por consiguiente, la recompensa que recibieron por cruzar el valle se conocieron como “yawaiz”, que es el plural de Yaizah.

En una ocasión, Hazrat Uzman (ra) padecía una enfermedad y se le pidió que nombrara a un Jalifa. Hisham ha narrado este incidente de su padre y relata que Marwan bin Hakam le dijo que el año en que se produjo el brote de una enfermedad que provocó hemorragias nasales graves, Hazrat Uzman bin Affan (ra) también sufrió una hemorragia nasal grave, hasta tal punto que le impidió realizar el Hall (peregrinación a La Meca) e incluso escribió su testamento. En ese momento, un individuo de entre los quraish se le acercó y le dijo: “elige a alguien como Jalifa”; o sea, debido a su condición, debía nombrar a un Jalīfa. Hazrat Uzman (ra) preguntó: “¿ha hecho la gente esta solicitud?”. A lo que él respondió afirmativamente. Hazrat Uzman (ra) preguntó además a quién deseaban que se nombrara como Jalifa, pero él permaneció en silencio. Luego vino otra persona, que el narrador dice que cree que era Hariz, y también le pidió que nombrara a un Jalifa. Hazrat Uzman (ra) preguntó: “¿es esto lo que pregunta la gente?”, a lo que él respondió: “sí”. Hazrat Uzman (ra) exclamó: “¿quién debería ser el Jalifa?”, a lo que el hombre permaneció en silencio. Después Hazrat Uzman (ra) dijo: “quizás desean elegir a Zubair (ra)”. A lo que él respondió: “sí”. Entonces Hazrat Uzman (ra) respondió: “por Aquel en cuyas manos está mi vida, hasta donde yo sé, él es el mejor entre la gente y el más querido del Santo Profeta (sa)”.

Hazrat Uzman (ra) tuvo la oportunidad de escribir algunos de los versículos que fueron revelados al Santo Profeta (sa). Según una de las narraciones, Hazrat Uzman (ra) tuvo la buena fortuna de escribir los versículos revelados del Surah Al-Muzammil.

Umme Kulzum bin Samama relata que preguntó a Hazrat Aisha (ra) si podía contar algo sobre Hazrat Uzman (ra), porque la gente preguntaba mucho por él. Ante esto, Hazrat Aisha (ra) narra:

 “En una noche extremadamente calurosa, vi a Hazrat Uzman (ra) en compañía del Santo Profeta (sa) dentro de la casa en la que Hazrat Gabriel (as) estaba haciendo descender la revelación Divina. Siempre que la revelación Divina bajaba al Santo Profeta (sa), él experimentaba un gran peso sobre sí mismo. Dios Altísimo ha dicho:

 “¡En verdad, te imponemos una Palabra de peso!”.

Hazrat Uzman (ra) estaba sentado ante el Santo Profeta (sa) y escribiendo las revelaciones, y el Santo Profeta (sa) solía exclamar: “¡Oh Uzman, escribe!”.

Hazrat Aisha (ra) dijo que Dios Todopoderoso solo concede a una persona muy honorable tal cercanía al Santo Profeta (sa).

Los diversos manuscritos del Santo Corán fueron reunidos durante la época de Hazrat Abu Bakar (ra), los cuales él mismo se guardó.  Luego fueron guardados por Hazrat ‘Umar (ra) y después de él estuvieron en posesión de Hazrat Hafsa bint Umar (ra).

En relación a la época del Jalifato de Hazrat Uzman (ra), se encuentra la siguiente narración relacionada con la adquisición de estos manuscritos:

Hazrat Huzaifah bin Yaman relata que estaba luchando junto al pueblo de Irak contra la gente de Siria por las tierras de Armenia y Azerbaiyán. Al regresar de allí, se presentó ante Hazrat Uzman (ra).  Hazrat Huzaifah estaba preocupado por la diferencia en su lectura [qirāt] del Sagrado Corán en esas tierras. Así que le preguntó a Hazrat Uzman (ra): “¡Oh Líder de los Creyentes! Cuida de la Ummah para que no comiencen a disputar entre sí sobre el Libro de Dios, tal como lo hicieron los judíos y los cristianos”. Después de esto, Hazrat Uzman (ra) envió un mensaje a Hazrat Hafsa (ra) y le pidió que le diera los diversos manuscritos del Santo Corán, para que pudiera producir varias copias del mismo partir de ellos y luego esos manuscritos le serían devueltos a ella; y así, Hazrat Hafsa (ra) envió esos manuscritos a Hazrat Uzman (ra), quien más tarde instruyó a Hazrat Zaid bin Zabit (ra), Hazrat Abdul-lah bin Zubair (ra), Hazrat Said bin Aas (ra) y Hazrat Abdur Rahman bin Hariz bin Hisham producir copias de esos manuscritos. Hazrat Uzman (ra) luego les dijo a estos tres últimos Compañeros mencionados, que por cierto eran de la tribu de los quraish, que si hubiese alguna discrepancia en el qirāt (lectura) en su copia del Sagrado Corán y el escrito por Zaid, entonces deberían escribirlo de acuerdo con el idioma de los quraish, porque el Corán fue revelado en el idioma de los quraish [o sea, su dialecto del árabe]. Por tanto, estos Compañeros trabajaron en esa tarea y cuando se completaron las copias del Santo Corán, Hazrat Uzman (ra) devolvió los manuscritos originales del Noble Corán a Hazrat Hafsa (ra) y envió las diversas copias recién producidas del Libro de Dios a varios países, e además instruyó que debería ser quemada cualquier otra copia que existiera del Sagrado Corán además de esa.

Alama ibn Al-Tin afirma que la diferencia entre la compilación del Santo Corán de Hazrat Abu Bakar (ra) y de Hazrat Uzman (ra) es que Hazrat Abū Bakar (ra) compiló el Noble Corán por temor a que si los Hufaaz-e-Qurán [o sea, aquellos que habían memorizado todo el Corán] fallecían, entonces algunas partes del Sagrado Corán podían perderse, porque hasta entonces el Sagrado Corán no se había compilado en un solo volumen. Así pues, Hazrat Abu Bakar (ra) había compilado el Corán colocando los versículos en el mismo orden en que el Santo Profeta (sa) había enseñado a los Compañeros a memorizarlo. Por otro lado, Hazrat Uzman (ra) finalmente compiló el Santo Corán debido a la creciente diferencia en los dialectos del idioma. La gente empezó a recitar el Corán de acuerdo con su propio dialecto y estilo de pronunciación, y consideraba incorrecto el estilo de lectura [qirāt] de los demás. A Hazrat Uzman (ra) le preocupaba que tal vez esto condujera a una situación más grave, por eso Hazrat Uzman (ra) compiló los diversos manuscritos, que Hazrat Abu Bakar (ra) había recopilado inicialmente, en una sola copia de acuerdo con la secuencia de sus capítulos. Además, Hazrat Uzman (ra) lo mantuvo en el idioma de los quraish y lo hizo así porque el Sagrado Corán fue revelado en esa lengua. Aunque inicialmente también se permitía recitar el Santo Corán en otros dialectos con el fin de facilitarlo. Sin embargo, cuando Hazrat Uzman (ra) constató que no era necesario hacerlo, dio instrucciones para que se recitara en un solo estilo de lectura [qirāt].

Alama Qurtabi afirma que si se pregunta por qué Hazrat Uzman (ra) sintió la necesidad de recopilar el Noble Corán para la gente cuando, con anterioridad, Hazrat Abu Bakar (ra) ya lo había hecho, la respuesta es que Hazrat Uzman (ra) no hizo esto para compilar los manuscritos, porque Hazrat Uzman (ra) ya había enviado un mensaje a Umm-ul-Mo’minin, Hazrat Hafsa (ra), solicitando los manuscritos del Sagrado Corán para poder producir varias copias de él y luego devolvería los manuscritos originales. Hazrat Uzman (ra) hizo esto porque la gente había comenzado a estar en desacuerdo sobre los diferentes estilos de recitación [qirāt] del Santo Corán, ya que los Compañeros habían viajado y se habían establecido en varias ciudades. Esto sin duda estaba conduciendo a una situación muy grave y las diferencias entre los pueblos de Siria e Irak ya habían tomado forma según fue descrito por Hazrat Huzaifah.

Mientras Hazrat Musleh Maud (ra) explica el siguiente versículo del Sura Al-A’lā:

“Te enseñaremos el Corán y tú no lo olvidarás”, [87:7].

Hazrat Musleh Maud (el Segundo Jalifa) dice:

“El significado de este versículo es: Te enseñaremos el Corán, que no olvidarás hasta el Día del Juicio y seguirá teniendo la misma forma que tiene hoy. Esta afirmación es atestiguada incluso por los más acérrimos oponentes del Islam, quienes aceptan abiertamente que el Noble Corán se ha conservado exactamente en la misma forma en que fue presentado, por primera vez por el Santo Profeta (sa). Nöldeke, Sprenger y William Muir han reconocido en sus libros que, aparte del Sagrado Corán, no pueden afirmar de manera categórica y definitiva que exista otra escritura hoy día que tenga la misma forma original presentada por el fundador de su religión. Se puede decir de forma concluyente, que únicamente el Corán existe exactamente de la misma forma hoy en día que fue presentado por primera vez por el Santo Profeta (sa) a sus Compañeros. Dado que no creen que el  Corán sea un Libro revelado por Dios Altísimo, pues afirman que fue escrito por el mismo Santo Profeta (sa), por lo tanto no dicen que se ha conservado exactamente en el mismo formato que fue revelado, sino que este Libro permanece en la forma exacta en que fue presentado por primera vez por Muhammad (sa). Por ejemplo, Sir William Muir escribe en su libro “El Corán”, que todas las diversas pruebas nos aseguran que el Corán que leemos hoy es exactamente el mismo, palabra por palabra, que el Profeta (sa) recitaba a la gente.

Sir William Muir escribe además en su libro “The life of Mahomet”:

“Lo que tenemos, aunque posiblemente creado y modificado por él mismo, es sin duda el suyo”.

De forma similar, continúa: 

“Basándonos en la más fuerte presunción, podemos afirmar que cada versículo en el Corán es genuino y está inalterado”.

Luego, Nöldeke, un orientalista alemán, escribe:

“Puede que haya habido ligeros errores tipográficos, pero el Corán de Uzman no contiene más que elementos genuinos, aunque a veces en un orden muy extraño. Los esfuerzos de los eruditos europeos para probar la existencia de interpolaciones posteriores en el Corán han fracasado”.

En síntesis, incluso los escritores europeos han reconocido que no existe absolutamente ninguna duda sobre la conservación material del Santo Corán. De hecho, es la palabra y el texto literal, exactamente el mismo Libro que Muhammad (sa) recitó ante la gente.

Por su parte, Hazrat Jalīfatul Masih I (ra) afirma:

“Algunas personas atribuyen a Hazrat Uzman (ra) ser Yami’-ul Qur’an [o sea, el recopilador del Sagrado Corán] pero esto es incorrecto. Han dado por sentado esto, simplemente por el modelo de rima con el nombre Uzman [y Yami’-ul-Qur’an]. De hecho, si alguien dijera que él es responsable de la versión publicada del Noble Corán que tenemos hoy, eso sería verdad hasta cierto punto. Durante su Jalīfato, el Islam se extendió por todas partes. Por esta razón, Hazrat Uzman (ra) ordenó que se hicieran algunas copias del manuscrito del Santo Corán y las envió a La Meca, Medina, Siria, Basora, Kufa y a otras tierras. Estableció el orden del Sagrado Corán como deseaba Dios Todopoderoso y como instruyó el Santo Profeta (sa), y después se aseguró de que esa misma copia nos llegara. De hecho, leerlo y salvaguardarlo es nuestra responsabilidad”.

Hazrat Musleh Maud (el Segundo Jalifa) dice:

“Durante la época de Hazrat Uzman (ra), en lugar de que la gente de La Meca viviera solo en La Meca, la gente de Medina solo en Medina, la gente de Taif solo en Taif, la gente de Nallad solo en Nallad, las personas de Yemen únicamente en Yemen, etc., y que desconocieran el idioma y los acentos de los demás, no era el caso porque Medina se había convertido en la capital de la Ummah musulmana y todas las tribus se habían unificado en una. Dado que el gobierno estaba en manos de la gente de Medina, una gran parte de los cuales eran los Muhayirin de La Meca, incluso los residentes de Medina habían aprendido el dialecto hiyaz del árabe, debido a su asociación e interacción con la gente de La Meca. Por tanto, dado que eran responsables de hacer cumplir la ley y distribuir la riqueza (es decir, los que tenían autoridad) y los ojos de todos estaban puestos sobre ellos, la gente de Taif, Nallad, La Meca, Yemen y, también la mayoría de las personas que residían en otras áreas, viajaban regularmente a Medina. Conocían a los Muhayirin y a los Ansar de Medina y aprenderían sobre el Islam de ellos. Así, con el tiempo, la lengua oficial de ámbito académico a través del cual se impartían las enseñanzas se convirtió en una. Después, algunos de ellos incluso vinieron y se establecieron en Medina y así adoptaron completamente el dialecto hiyazi.

Cuando estas personas regresaron a sus lugares de origen, ya que eran eruditos y maestros, lo más seguro es que el hecho de que viajaran allí hubiera tenido un efecto sobre la gente. Aparte de esto, a consecuencia de las guerras que se estaban lidiando, las personas de varias tribus tuvieron la oportunidad de permanecer juntas; y dado que los oficiales del ejército eran Compañeros eminentes, permanecer en su compañía les inculcó un deseo natural de emular su ejemplo y esto incluía además aprender su idioma. Aunque al principio la gente pudo haber tenido dificultades para comprender el Noble Corán, no obstante, cuando Medina se convirtió en la capital y todas las tribus de Arabia comenzaron a converger regularmente en Medina como el centro de Arabia, esta dificultad en la comprensión del Corán desapareció. La razón de esto es que en ese momento, todos aquellos que poseían una disposición erudita se familiarizaron completamente con el lenguaje y los significados del Santo Corán. Por consiguiente, cuando la gente entendió esto completamente, Hazrat Uzman (ra) ordenó que a partir de ese momento solo se usara la hiyazi qirāt [lectura] del Sagrado Corán y que a nadie se le permitiera recitar las otras lecturas. La intención que había detrás de esta instrucción era que la gente se familiarizara con el dialecto hiyazi. Por tanto, ya no había ninguna razón para que se le permitiera a la gente sustituir palabras por el dialecto árabe hiyazi.

Debido a esta orden emitida por Hazrat Uzman (ra), los chiitas, que se oponen a los sunnitas, dicen que el manuscrito actual del Noble Corán es la versión creada por Uzman (ra). Sin embargo, esta acusación es completamente falsa, pues hasta la época de Hazrat Uzman (ra), debido a las interacciones sociales y mestizaje, las diversas tribus árabes se habían familiarizado con las diferencias en los dialectos de sus idiomas; y en ese momento no era necesario continuar permitiendo la recitación de los diversos qirāt.

Su permiso fue sólo temporal y la razón por la que se concedió fue porque eran los primeros días y había diferentes tribus, y dentro de estas tribus, a veces pasaba que una diferencia de dialecto cambiaba el significado de ciertas palabras. Durante un breve tiempo, debido a estas diferencias, a esas tribus se les permitió sustituir las palabras de la revelación real con otras palabras reveladas por Dios Altísimo que prevalecían dentro de esas tribus. Esto se hizo para que los mandamientos del Santo Corán pudieran entenderse y no hubiera ningún obstáculo que impidiera que la gente lo entendiera; también para que cada tribu pudiera leer el Corán usando los modismos de su idioma y en su propio dialecto.

Veinte años después desde que se concediera este permiso, la situación había cambiado por completo y las tribus habían progresado. Aquellos árabes, que antes fueron varias tribus, se habían convertido en una sola tribu poderosa; de hecho se habían convertido en un gobierno formidable,  pues eran responsables de hacer respetar la ley y proporcionar educación. Tenían el poder de distribuir los diferentes cargos y comenzaron a implementar leyes penales. Posteriormente, ya no hubo impedimentos para que las personas entendieran el dialecto principal en el que se reveló el Sagrado Corán. Cuando esta situación se generalizó, Hazrat Uzman (ra) anuló el permiso, que únicamente estaba destinado a ser temporal, y esto, en realidad, era la Voluntad de Dios.

No obstante, los chī’itas alegan que este fue el mayor error de Hazrat Uzman (ra), ya que prohibió todas las demás lecturas de qirāt y solo adoptó una lectura en particular; pero si hubieran reflexionado sobre el tema, se habrían dado cuenta de que Dios Todopoderoso permitió la lectura de los diferentes qirāt en la segunda era del Islam, no en la primera. Esto prueba el hecho de que aunque el Noble Corán fue revelado en el dialecto hiyazi y los diferentes qirāt surgieron cuando varias tribus aceptaron el Islam. El idioma entre las diferentes tribus era diferente y no podían pronunciar ciertas palabras correctamente o algunas palabras específicas tenían diferentes connotaciones entre las distintas tribus. Por esta razón, en los casos en que esta diferencia hubiera surgido, bajo la directiva de Dios Altísimo, el Santo Profeta (sa) dio permiso para utilizar una palabra de un dialecto diferente o para usar una palabra distinta en su lugar. Sin embargo, esta diferencia no tenía nada que ver con el significado o la comprensión de los versículos; de hecho, si no se hubiera concedido este permiso, esta diferencia [en el significado y la comprensión] ciertamente habría surgido.

Encontramos prueba de esto en el hecho de que el Santo Profeta (sa) enseñó un qirāt [lectura] de un capítulo en particular a Hazrat ‘Abdul-lāh bin Mas’ūd y un qirāt diferente del mismo capítulo a Hazrat Umar (ra). La razón de esto fue que Hazrat ‘Umar (ra) nació y se crio en una ciudad y Hazrat ‘Abdul-lāh bin Mas’ūd era pastor e interactuaba más con los beduinos. Por lo tanto, ambas lenguas eran muy diferentes. Un día, Hazrat Abdul-lah bin Mas’ūd (ra) estaba recitando el mismo capítulo del Santo Corán. Cuando pasó Hazrat ‘Umar (ra), escuchó a Abdul-lah bin Masud recitar el capítulo con ciertas diferencias. Hazrat ‘Umar (ra) estaba asombrado de cómo podía ser eso, porque las palabras que conocía eran diferentes y Abdul-lah bin Masud las estaba leyendo de otra manera. Entonces, Hazrat Umar (ra) lo agarró por el cuello y dijo: “Presentaré tu asunto ante el Santo Profeta (sa). Algunas palabras del capítulo son diferentes a la forma en que las estás leyendo”. Así pues, Hazrat Umar (ra) lo llevó al Santo Profeta (sa) y le dijo: “¡Oh Mensajero de Al’lah (sa)! Me has enseñado este capítulo de una manera y Abdul-lah bin Masud lo estaba recitando de otra forma”.

El Santo Profeta (sa) preguntó a ‘Abdul-lāh bin Masud cómo estaba leyendo el capítulo. Se preocupó un poco y empezó a temblar pensando que se había equivocado, pero el Santo Profeta (sa) le dijo que no se preocupara y que lo recitara. Cuando Abdul-lah bin Masud recitó el capítulo, el Santo Profeta (sa) dijo: Eso es absolutamente correcto. Hazrat Umar (ra) respondió: ¡Oh Mensajero de Al’lah (sa)! Usted me enseñó de otra manera. El Santo Profeta (sa) respondió: Esa forma también es correcta, y añadió: El Sagrado Corán ha sido revelado en siete qirāt [lecturas]. No os peleéis entre vosotros por estas pequeñas diferencias. La razón detrás de esta diferencia fue que el Santo Profeta (sa) pensó que como Abdul-lah bin Masud era un pastor, su dialecto era diferente, y por eso le enseñó la lectura más cercana a su dialecto. En lo que respecta a Hazrat Umar (ra), el Santo Profeta (sa) consideró que, puesto que pertenecía a la ciudad, se le debía enseñar el dialecto de La Meca en el que se reveló principalmente el Noble Corán. Así, el Santo Profeta (sa) permitió a Hazrat Abdul-lah bin Masud recitar el capítulo en su propio dialecto y a Hazrat Umar (ra) recitar el capítulo en el dialecto conocido en la ciudad. Estas pequeñas diferencias han surgido debido a las distintas qirāt [lecturas], pero no había ninguna diferencia en el significado real del texto y todos sabían que era una consecuencia natural de las distintas civilizaciones, la educación y las diferencias de los dialectos”.

Hazrat Musleh Maud (ra) afirma además:

“La civilización y el gobierno musulmán convirtieron las tribus individuales en una sola nación y una sola lengua, y todos se familiarizaron con el árabe hiyazi. Por consiguiente, Hazrat Uzman pensó que mantener el uso de diferentes qirāt sería el medio de crear división entre las tribus y estaba absolutamente en lo cierto. Por esta razón, detuvo el uso común de las diferentes qirāt, pero las qirāt en sí mismas seguirían conservándose en los libros de qirāt. Así, teniendo en cuenta esta virtuosa intención, prohibió el uso común de cualquier otro qirāt que no fuera la escritura hiyazi, que era el dialecto original. Posteriormente, con el fin de unificar tanto a los árabes como a los no-árabes para la recitación del Santo Corán, permitió la escritura hiyazi que era la qirāt o lectura inicial”.

Quedan todavía algunos relatos que narraré en el futuro, Dios mediante.

Vuelvo a pedir que se rece por los áhmadis de Pakistán y Argelia, y también por todos aquellos áhmadis de todo el mundo que se enfrentan a grandes dificultades. Recen para que Dios Todopoderoso elimine sus dificultades. Especialmente en Pakistán, debido a la constitución del país, a veces se crean dificultades para los áhmadīs y allí no tienen ningún tipo de libertad. Del mismo modo, en Argelia algunos funcionarios del gobierno están creando dificultades. Que Al’lah Taala proteja a los áhmadis de cualquier tipo de dificultad.

Después de las oraciones del viernes, inauguraré una nueva página web para el departamento de lengua china. Esta página web ha sido creada con la ayuda del equipo central [markaz] de informática y a través de ella la gente podrá adquirir información detallada sobre el Islam y el Ahmadiat en el idioma chino. Se puede acceder a esta página web a través de “alislam”, que es la web principal de la Yamat y además se puede acceder a ella directamente. En la página web se han subido contenidos sobre diversos temas y está disponible la nueva edición de la traducción al chino del Sagrado Corán; y se han subido 23 libros y folletos. También tiene información en forma de preguntas y respuestas. En la sección del Mesías Prometido (as), hay una introducción al Mesías Prometido (as) y a los Jalifas. En la página inicial, se ofrecen enlaces a seis sitios web diferentes de la Yamā’at y además tiene los datos de teléfono, fax y correo electrónico para que la gente pueda ponerse en contacto con nosotros.

¡Que Dios Altísimo permita que esta página web se convierta en un medio de guía para el pueblo chino y que sus corazones se vuelvan receptivos al mensaje del Islam y del Ahmadiat!

A continuación, dirigiré algunas oraciones fúnebres en ausencia:

El primer funeral y mención es el del respetado Muhammad Yunus Jalid Sahib, que era misionero y falleció el 15 de marzo, a la edad de 67  años debido a un fallo cardíaco.

¡En verdad a Al’lah pertenecemos y hacia Él será el retorno!

El abuelo paterno de Muhammad Yunus Sahib y su hermano, Hazrat Mian Murad Baksh Sahib y Hazrat Hayi Ahmad Sahib, respectivamente, eran Compañeros del Mesías Prometido (as). Una delegación de seis personas partió de Prem Kot, en el distrito de Hafizabad y viajó a pie hasta Qādián. Hazrat Hayi Ahmad Sahib estaba presente en esta delegación. Juró lealtad al Mesías Prometido (as) y le pidió agua como tabarruk [bendiciones].

El respetado Yunus Jalid Sahib completó sus exámenes de secundaria en Rabwah, tras lo cual fue admitido en Yāmi’a Ahmadía. Durante su tiempo en Yāmi’a también completó su curso de árabe “fazil”. Por la gracia de Al’lah, era musi [parte del esquema de Al-Wasiat]. En 1980, se graduó con un título de Shahid y luego tuvo la oportunidad de servir durante 40 años en varios lugares dentro de Pakistán, en el extranjero y en países de toda África. Entre los que deja atrás está su esposa, Mariam Sid-diqa Sahiba, y un hijo, Atiq Ahmad Mubashar, que es misionero. Atiq Ahmad Mubashar afirma:

“Mi padre era un erudito que practicaba lo que predicaba. A menudo me decía que Dios le trataba de forma similar a Hazrat Jalifatul Masih I (ra), en el sentido de que siempre que deseaba algo, Al’lah cumplía con esa necesidad suya, y yo soy personalmente testigo de este hecho”.

Escribe además:

A continuación, su hijo escribe con referencia a Rana Mubarak Ahmad Sahib, que era el presidente local en Lahore, quien dijo que siempre que había algún trabajo relacionado con la Comunidad que debía hacerse, el respetado Murab-bi Sahib (misionero) lo asumía de inmediato y ni siquiera se detenía a considerar si llevaba o no zapatos. Salía rápidamente para cumplir la tarea en particular. Estuvo al frente de los que hacen sacrificios financieros. El presidente de la comunidad de Haripur Hazara dijo que Murab-bi Sahib era un excelente ejemplo para la comunidad de Tarbela en lo que respecta a las contribuciones financieras. También realizaba regularmente aportaciones económicas en nombre de sus mayores fallecidos. Su cuñado dice que era muy consciente de sus contribuciones financieras y que prestaba especial atención a sus pagos del Wasiat. Estaba muy consagrado a sus oraciones y era extremadamente devoto. Buscaba a los menos afortunados y les proporcionaba sigilosamente ayuda financiera. Incluso ayudaba a las hijas de los miembros de la familia que eran menos afortunados, organizando su dote [es decir, los regalos dados por la novia]. Sus familiares dicen que ahora se han visto privados de una persona sincera que les proporcionaba ayuda económica, una persona cariñosa y amable.

¡Qué Dios Altísimo conceda al fallecido Su perdón y misericordia!

El siguiente funeral es el del respetado doctor Nizamud-din Budan Sahib de Costa de Marfil. Falleció el 15 de marzo:

¡Ciertamente a Al’lah pertenecemos y a Él volveremos!

Tenía 73 años. Obtuvo su educación primaria en Mauricio. En 1968, recibió una beca de Hazrat Jalifatul Masih III (rh) con la que se matriculó en una facultad de medicina de Pakistán. De hecho, primero completó su FSc en el Colegio Talimul Islam y luego se matriculó en la facultad de medicina, y completó su MBBS en la Facultad de Medicina de Dow. Más tarde, en 1978, Hazrat Jalifatul Masih III (rh) lo nombró encargado de la Clínica Ahmadía en Nigeria y tuvo la oportunidad de servir allí hasta 1984 en ese mismo cargo. Cuando Hazrat Jalifatul Masīh III (rh) visitó Ghana en 1980, un grupo de Costa de Marfil viajó allí y tuvo el honor de tener una audiencia con el Hazur (rh). El grupo pidió a Hazur (rh) que deseaba que hubiera un hospital en Costa de Marfil, al igual que la Comunidad Ahmadía en Ghana tenía hospitales. Hazrat Jalīfatul Masih III (rh) aceptó esta petición y así comenzó el proceso. El 18 de marzo de 1983, el doctor Sahib viajó de Lagos a Costa de Marfil y se reunió con funcionarios del Ministerio de Salud. Como hablaba francés y allí se necesitaba un médico francófono, fue trasladado desde Nigeria y posteriormente recibió permiso para abrir allí un dispensario áhmadi de medicinas (o sea, en Costa de Marfil). Así pues, pudo servir en Costa de Marfil desde 1984 hasta su fallecimiento. Por la gracia de Dios, era musi. Su esposa ya había fallecido y tiene un hijo llamado Bashirud-din Mahmud Budan y una hija llamada Nashmia Aisha Mubaraka.

¡Que Dios Altísimo mantenga a estos hijos unidos al Jalifato y a la Comunidad!

‘Abdul Quyum Pasha Sahib, que es el misionero encargado de Costa de Marfil, dice que “él (el doctor Sahib) sirvió como oficial médico en la Clínica Ahmadía en Abidjan, Costa de Marfil, durante unos 36 años. Era un muy buen médico, una buena persona y un miembro prominente de la comunidad en Costa de Marfil”. Dice: “He trabajado con el doctor Sahib durante unos 18 años. Me pareció una buena persona en todos los aspectos. Ayudaba a todos, nos guiaba en los trabajos relacionados con la Yamat, era hospitalario, poseía buenas cualidades, hablaba con elocuencia y era una persona honorable. También ocupó varios cargos en la Comunidad. Era extremadamente generoso y trataba a los niños con gran amabilidad y cariño. A menudo guardaba regalos que podía regalar a los niños en la clínica y cada vez que un paciente infantil acudía a la clínica le daba un regalo, como juguetes o caramelos. Prestaba una gran ayuda a los estudiantes alojados en la casa misional, así como a las familias áhmadis pobres”.

Uno de los misioneros de allí escribe que si no tenía pacientes que atender, se ocupaba de ayudar a los jóvenes o a los ancianos en su formación moral. Si no tenía ningún paciente que atender, no se quedaba de brazos cruzados, sino que se ocupaba de algún tipo de trabajo relacionado con la Yamat. Así, a veces traducía al francés el “Malfuzat” (escritos del Mesías Prometido -as-) o el sermón del viernes, y luego distribuía fotocopias a los miembros de la Comunidad. Siempre estaba dispuesto a servir a la humanidad. Compraba personalmente las medicinas para los pacientes pobres y les proporcionaba artículos de primera necesidad, como arroz y aceite.

¡Qué Dios Altísimo conceda al fallecido Su perdón y misericordia!

El siguiente funeral es el de Salma Begum Sahiba, esposa del doctor Raja Nasir Ahmad Zafar Sahib, que falleció el 24 de enero, a la edad de 85 años.

¡Ciertamente a Al’lah pertenecemos y hacia Él será el retorno!

Por la gracia de Dios, su padre, Raya Fazal Dad Jan Sahib fue el primer áhmadī de su familia. Quienes han escrito sobre ella, incluidos sus hijos, han dicho que a menudo hablaban sobre la longitud de sus oraciones entre su familia como un ejemplo. Poseía muchas grandes cualidades, tenía una personalidad alegre, se dedicaba a servir a los demás; y era justa, leal y valiente. Poseía gran ingenio, era sabia, muy firme y honorable. Era muy devota de sus oraciones, era paciente y agradecida, feliz y siempre depositaba su confianza en Al’lah. Por la gracia de Dios ella era musi. Le sobreviven dos hijos y tres hijas.

¡Qué Dios Altísimo conceda a la fallecida Su perdón y misericordia!

El siguiente funeral es el de la respetada Kishwar Tanwir Arshad Sahiba, esposa de Abdul Baqi Arshad Sahib, presidente de al-Shirkatul Islamiyyah UK. Falleció el 27 de febrero a la edad de 87 años:

¡Ciertamente a Al’lah pertenecemos y a Él volveremos!

La fallecida soportó su enfermedad y diversas dolencias en sus últimos años con gran entereza. Por la gracia de Al’lah, se encontró con su Señor en un estado de satisfacción con Su voluntad. Le sobreviven dos hijos, dos hijas y varios nietos. Uno de sus yernos es Nasirud-din Sahib, que actualmente es vicepresidente nacional de la comunidad en el Reino Unido. Su hijo, Nabil Arshad, también ha tenido la bendición de servir durante el tiempo del Hazrat Jalifatul Masīh IV (rh) y además cada vez que le llamaba para que sirviera venía enseguida y sigue haciéndolo. Proporcionó una buena formación moral a sus hijos y poseía muchas grandes cualidades, y era especialmente exigente con la limpieza. Era muy organizada, devotamente sincera y virtuosa. Se preocupaba por ofrecer sus oraciones y guardar ayunos, y siempre estaba al frente de las contribuciones económicas; además era muy generosa dando limosnas.

Su esposo, Arshad Baqi Sahib escribe: “Residió en Londres durante un largo periodo de tiempo. Durante esta época, después de la migración de Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) en 1984, me apoyó mucho en el trabajo relacionado con la Comunidad y siempre dio prioridad a este trabajo. Mantenía su casa como un lugar de paz y un reflejo del Cielo en todo momento. Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) solía decir que en términos de tranquilidad, su casa era su lugar favorito”.

Su hija dice: “Expresaba su gratitud a Dios en todas las circunstancias, ya fuera en la calma o en la dificultad, aceptaba felizmente el decreto Divino y nunca se quejaba”.

Además residió durante algún tiempo en Arabia Saudí, donde tuvo la oportunidad de atender a los áhmadis que viajaban para realizar el Hall o la Umrah.

¡Qué Dios Altísimo conceda a la fallecida Su perdón y misericordia!

El siguiente funeral es el de ‘Abdur Rahmān Husain Muhammad Jair Sahib de Sudán, que falleció el 24 de diciembre de 2020, a la edad de 56 años

¡Ciertamente a Al’lah pertenecemos y hacia Él será el retorno!

Antes de entrar en la Yamat, no se asociaba con ningún grupo islámico; de hecho, tenía algunas dudas sobre ciertos conceptos como la abrogación (de los versículos del Santo Corán) y los yinn. Su hermano mayor, Uzman Husain Sahib, trabajaba en Arabia Saudí, donde conoció a la Comunidad Musulmana Ahmadía y se lo comentó a ‘Abdur Rahman Sahib, y esto ocurrió en 2007. Al oír hablar del Ahmadiat a su hermano, Abdur Rahman Sahib se mostró muy interesado en ver la MTA. En aquella época, era difícil ver la MTA en su zona y en sus intentos de verla cambió la antena parabólica muchas veces y gastó mucho dinero. Finalmente, pudo ver la MTA. Luego se convirtió en una costumbre que, al volver del trabajo, solía dedicar su tiempo a ver la MTA. Al final, cuando su corazón se sintió satisfecho, aceptó el Ahmadiat en 2010; y tras aceptar la Yamat, predicó a todos sus familiares y amigos.

Entre las cualidades virtuosas del fallecido estaban la humildad y la templanza, la hospitalidad, el cuidado de los pobres y el buen trato. En 2013, tuvo la oportunidad de prestar notables servicios en el establecimiento de la Comunidad en Sudán, para lo cual presentó grandes sacrificios financieros. También proporcionó ayuda financiera a muchos de los miembros más pobres de la Yamat. Cuando los áhmadis pertenecientes a una tribu pobre de una zona de Sudán empezaron a sufrir injusticias por parte de la gente de esa zona, el fallecido les proporcionó una gran ayuda económica, atendió sus necesidades y se ocupó de la gente. Todos los viernes traía a gente de varios lugares al centro de oración y, después de la oración del viernes, los llevaba de vuelta a casa. Incluso los no-áhmadis dan fe de sus cualidades virtuosas. Era regular y generoso en el pago de sus contribuciones financieras. Fue miembro del primer órgano administrativo de la Yamat en Sudán y asumió esta responsabilidad hasta su fallecimiento. Le sobreviven su esposa, dos hijos y dos hijas.

¡Que Dios Altísimo siga fortaleciendo su conexión con la Comunidad y el Jalifato, y conceda a los fallecidos Su perdón y misericordia!

Como he mencionado, ofreceré estas oraciones fúnebres [in absentia] después de la oración del viernes.

Resumen

Después de recitar el Tashahhud, el Ta’awwuz y el Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que continuaría relatando incidentes de la vida de Hazrat Usman (ra).

Modestia de Hazrat Usman (ra)

Su Santidad (aba) dijo que una vez, el Santo Profeta (sa) dijo que Hazrat Usman (ra) poseía el mayor nivel de modestia y humildad de entre su gente. Se narra que una vez el Santo Profeta (sa) estaba acostado y descansando en su casa. Durante este tiempo, Hazrat Abu Bakr (ra) pidió permiso para entrar y el Santo Profeta (sa) se lo concedió, mientras todavía estaba acostado. Del mismo modo, Hazrat Umar (ra) pidió permiso para entrar y el Santo Profeta (sa) se lo concedy, mientras seguía acostado. Luego, cuando Hazrat Usman (ra) pidió permiso para entrar, el Santo Profeta (sa) se sentó y se arregló la ropa. Más tarde, cuando se le preguntó por qué había hecho esto sólo cuando Hazrat Usman (ra) entró y no para los demás, el Santo Profeta (sa) respondió que mostraba modestia ante la misma persona en cuya presencia los ángeles también muestran modestia.

Simplicidad de Hazrat Usman (ra)

Su Santidad (aba) dijo con respecto a la simplicidad de Hazrat Usman (ra), que él mismo preparaba el agua para la ablución nocturna. Una vez alguien le preguntó por qué no hacía que uno de sus trabajadores preparara el agua, a lo que Hazrat Usman (ra) respondió que los trabajadores debían tener tiempo para descansar por la noche, por lo que él mismo preparaba el agua.

Su Santidad (aba) relató que Hazrat Usman (ra) dijo que desde que había aceptado el Islam, no había un solo viernes en el que no liberara a un esclavo. La única vez que no liberaba a un esclavo en un viernes era cuando no había esclavos que liberar. En ese caso, liberaba a un esclavo en otro día de la semana. También está registrado que durante el tiempo en que su casa estaba sitiada, Hazrat Usman (ra) liberó a 20 esclavos.

Generosidad de Hazrat Usman (ra)

Su Santidad (aba) dijo que una vez, durante una batalla, los musulmanes estaban extremadamente hambrientos y no tenían comida. El Santo Profeta (sa) les dijo que al atardecer tendrían algo que comer. Al oír esto, Hazrat Usman (ra) envió nueve camellos al Santo Profeta (sa). Al preguntar de dónde venían, el Santo Profeta (sa) fue informado de que le habían sido enviados como regalo por Hazrat Usman (ra). Ante esto, el Santo Profeta (sa) levantó sus manos y rezó por Hazrat Usman (ra).

Compilación del Sagrado Corán

Su Santidad (aba) dijo que Hazrat Usman (ra) también tuvo el honor de ser el escriba de algunas revelaciones recibidas por el Santo Profeta (sa). Por ejemplo, fue el escriba que escribió la revelación de la Surah Muzzammil.

Su Santidad (aba) dijo que las copias del Sagrado Corán fueron compiladas en forma de un solo libro durante el Califato de Hazrat Abu Bakr (ra). Más tarde, durante la época de Hazrat Usman (ra), se le informó de que había algunas discrepancias en la forma en que algunas personas recitaban el Sagrado Corán. En ese momento, las copias originales del Sagrado Corán estaban al cuidado de Hazrat Hafsah (ra). Hazrat Usman (ra) le escribió pidiéndole esas transcripciones para poder hacer copias, y luego le devolvería las copias originales. Entonces, Hazrat Usman (ra) reunió a los compañeros más veteranos de Quraish, y les instruyó para que hicieran copias del Sagrado Corán, en el dialecto de Quraish, ya que era el dialecto en el que fue revelado; y que se mantuviera en el mismo orden establecido por el Santo Profeta (sa). De este modo, el Sagrado Corán se conservó en su forma original, exactamente como había sido revelado al Santo Profeta (sa).

Su Santidad (aba) explicó que antes era permisible que el Sagrado Corán se recitara en diferentes dialectos, ya que mucha gente no podía entender el dialecto original. Por lo tanto, para que fuera más accesible y fácil de entender, esto era permisible. Sin embargo, en la época del califato de Hazrat Usman (ra), Medina se había convertido en el centro de Arabia, y las tribus que antes estaban alejadas y divididas ahora estaban unidas y se reunían a menudo. De este modo, el dialecto original se extendió y fue comprendido por la mayoría. Por lo tanto, la autorización inicial de recitar en diferentes dialectos, que se basaba en la situación de la época, ya no era necesaria. Así, para asegurar que el texto permaneciera exactamente como fue revelado, incluyendo el dialecto en el que fue revelado, Hazrat Usman (ra) tomó esta medida y se aseguró de que las copias realizadas fueran en el dialecto original.

Su Santidad (aba) dijo que continuaría relatando incidentes de la vida de Hazrat Usman (ra) en el futuro.

Llamamiento a las oraciones y lanzamiento de la página web china

Su Santidad (aba) volvió a hacer un llamamiento a las oraciones por los Ahmadíes que se enfrentan a dificultades en Pakistán, Argelia y cualquier otro lugar del mundo.

Su Santidad (aba) dijo que iba a anunciar el lanzamiento de la web en idioma chino. Este sitio web permitirá a la gente adquirir información en chino sobre la Comunidad. Además, se pondrán a disposición diversos contenidos, como literatura, libros, preguntas y respuestas. Su Santidad (aba) rezó para que este sitio web sea un medio de orientación para el pueblo chino.Oraciones fúnebres

Su Santidad (aba) dijo que dirigiría las oraciones fúnebres in-absentia de los siguientes miembros fallecidos:

Muhammad Yunus Khalid Sahib

Muhammad Yunus Khalid Sahib, un Imam de la Comunidad Musulmana Ahmadía que falleció el 15 de marzo. Sirvió a la Comunidad en Pakistán y en países africanos durante 40 años. Le sobreviven su esposa y su hijo, que también es misionero. Muhammad Yunus Khalid Sahib siempre solía decir que Dios siempre satisfacía cualquier necesidad que tuviera. Tenía un celo por servir a la Comunidad, y si se le llamaba, se levantaba inmediatamente y hacía cualquier servicio que se le pidiera. Estaba al frente en los gastos en el camino de Al’lah. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah Todopoderoso trate al difunto con misericordia y perdón.

Dr. Nizamuddin Boodhun Sahib

El Dr. Nizamuddin Boodhun Sahib falleció el 15 de marzo. Recibió una beca del Tercer Califa (rh) con la que viajó a Pakistán y estudió medicina. Luego fue enviado a servir en un hospital de Nigeria, y a partir de esto sirvió hasta su fallecimiento en Costa de Marfil. Le sobreviven un hijo y una hija. Su Santidad (aba) rezó para que sus hijos sigan vinculados a la Comunidad. Nizamuddin Boodhun Sahib poseía muchas grandes cualidades y era una persona virtuosa. Cuidaba especialmente a los niños y tenía algunos juguetes para ellos en la clínica para que pudieran jugar cuando venían a verlo. Era muy cariñoso y a veces compraba él mismo las medicinas para los pacientes. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate al fallecido con misericordia y perdón.

Salma Begum Sahiba

Salma Begum Sahiba falleció el 24 de enero. Era regular en sus oraciones y poseía muchas cualidades virtuosas. Le sobreviven dos hijos y tres hijas. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate a la difunta con misericordia y perdón.

Kishwar Tanveer Sahiba

Kishwar Tanveer Sahiba falleció el 27 de febrero. Soportó varias enfermedades con gran paciencia. Le sobreviven dos hijos y dos hijas y muchos nietos. Poseía muchas grandes cualidades. Era muy generosa dando limosna y a los menos afortunados. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah trate a la difunta con misericordia y perdón.

Abdur Rahman Hussain Muhammad Khair Sahib

Abdur Rahman Hussain Muhammad Khair Sahib de Sudán falleció el 24 de diciembre de 2020. Al escuchar sobre el Ahmadíat de su hermano, hizo grandes esfuerzos para ver la MTA, y finalmente, en 2010, aceptó el Ahmadíat. Poseía muchas grandes cualidades. Desempeñó un papel fundamental en el establecimiento de la Comunidad en Sudán y presentó muchos sacrificios financieros por esta causa. Muchas personas han dado testimonio de sus grandes cualidades. Le sobreviven su esposa, dos hijos y dos hijas. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah los mantenga unidos a la Comunidad y al Jilafat, y que Al’lah trate al fallecido con misericordia y perdón.

Resumen preparado por The Review of Religions.

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