En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
There is none worthy of worship except Allah, Muhammad is the Messenger of Allah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Cómo encontrar a Dios a través del sacrificio financiero – Waqf-e-Yadid 2020

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Después de recitar Tashahud, Ta’awwuz y Sura Al-Fatiha, Hazrat Jalifat-ul-Masih V (aba) declaró:

En su obra magna, “La Filosofía de las Enseñanzas del Islam, el Mesías Prometido (as) ha mencionado ocho medios para encontrar y reconocer a Dios Altísimo y fortalecer la fe en Él. Estos medios también son necesarios para cumplir el propósito de la creación del hombre. A la luz de esto, mencionaré uno de estos medios en un extracto del Mesías Prometido (as) donde explica el quinto medio [para lograr lo mencionado]. Afirma:

“El quinto medio para lograr el propósito de la vida designado por Dios Altísimo es esforzarnos en Su causa; es decir, debemos buscar a Dios gastando nuestra riqueza en su causa, y empleando todas nuestras facultades para promover Su causa, y dar nuestras vidas por Su causa y emplear nuestra razón por Su causa; como dice:

[ÁRABE]

“Esforzaos por Su causa con vuestras riquezas y vuestras vidas y con todas vuestras facultades, y cualquier cosa que Os hayamos otorgado de inteligencia, conocimiento, comprensión y arte, utilizarla en Nuestra causa. Ciertamente guiaremos en Nuestro camino a aquellos que se esfuerzan por seguirnos”.

Luego, mencionando una manera en la que uno puede alcanzar el amor de Dios Altísimo, el Mesías Prometido dijo en una ocasión:

“No es posible que améis la riqueza y a Dios al mismo tiempo. Solo puedes amar a uno de ellos. Afortunado es el que ama a Dios. Si alguno de vosotros amándole gasta su riqueza por Su causa, estoy seguro de que su riqueza se bendecirá más que la de los demás, porque la riqueza no viene por sí sola, sino que viene por la voluntad de Dios. Quien separe la parte de su riqueza por la causa de Dios, seguramente la recuperará. Pero el que ama su riqueza y no sirve en el camino de Dios como debiera, seguramente perderá su riqueza”.

Además, declaró:

“Cada miembro, cada persona de nuestra Comunidad debe comprometerse a dar [regularmente] una cierta cantidad de chandah (donativo). Quienquiera que haga esta promesa por el bien de Dios Altísimo, Dios a su vez bendecirá su riqueza.”

El Mesías Prometido (as) ha explicado que a veces las personas no son conscientes o son nuevos en la Comunidad, o son negligentes o, incluso si no lo son, a veces no son conscientes de la importancia de ofrecer sacrificios financieros. Por lo tanto, es nuestro deber enseñarles y aconsejarles que, si han forjado un verdadero vínculo, entonces deben hacer una promesa sincera a Dios Altísimo de que sin duda darán una cantidad de donativo.

Por la gracia de Dios, hay cientos de miles de miembros sinceros que, cuando se les recuerda la importancia del donativo, se esfuerzan por aumentar los sacrificios financieros para ganar el amor de Dios Altísimo. Esta es también la razón por la que he recordado a la administración de la Comunidad durante muchos años que deben incluir a los nuevos conversos en el sistema financiero o en el sistema de sacrificios financieros.

Incluso si una persona es capaz de dar solo un céntimo, debe hacerlo de acuerdo con su capacidad. En algunos lugares, también se ha observado que, en ocasiones, personas acomodadas o la administración de la Comunidad en África o en varios países empobrecidos; incluso algunas personas aquí también, pagan chandah (donativo) en nombre de sus familiares más pobres, o pagan una cantidad y dicen que esta es nuestra contribución en nombre de un pariente pobre. Ciertamente, esto es una virtud; sin embargo, esas personas deberían participar de acuerdo con sus capacidades, incluso si son pobres. El propósito no es simplemente recolectar dinero. Más bien, es ofrecer sacrificios por la religión de Dios Altísimo para adquirir Su amor. Por lo tanto, cada vez que la administración de la Comunidad recolecta los donativos de esta manera – recordándole a la gente y recolectándolo en nombre de otra persona- lo hace incorrectamente. Estas situaciones llegan a mis oídos. Sin embargo, de forma general, he observado en los informes que se reciben en relación con los sacrificios financieros, que hay más sacrificios financieros de personas pobres. Tienen más conciencia de que tienen que ofrecer sacrificios financieros. Además, en la mayoría de los casos, presento sus relatos en mis sermones. Uno se sorprende al ver los sacrificios de algunos. Si una persona es rica y tiene mucha riqueza, no es extraordinario dar una parte de ella. Sin embargo, si una persona está en circunstancias difíciles y tiene poco que ofrecer y, a pesar de ello, hace sacrificios financieros en la causa de la religión de Dios Altísimo para adquirir Su amor, este es el verdadero sacrificio, que se convierte en un medio de ganar la cercanía de Dios Altísimo. Tales ejemplos podían verse durante la época del Mesías Prometido (as).

En una ocasión, el Mesías Prometido (as) necesitaba cierta cantidad para publicar libros. Cuando un miembro fue informado de esta necesidad, para alentar a su Comunidad a recaudar esa cantidad como donativo, en lugar de anunciarlo en su Comunidad local, dio de su bolsillo la cantidad a pesar de que no era muy rico y no estaba pasando por buen momento financiero. Además, se produjo el efecto de que esta cantidad había sido donada por la Comunidad local de su ciudad, cuando el Mesías Prometido (as) no estaba al tanto de esto. Este sacrificio personal se puso de manifiesto, cuando el Mesías Prometido (as) expresó su gratitud a otro miembro de esa misma Comunidad y dijo que su Comunidad le había sido de gran ayuda en el momento de necesidad. Cuando se hizo evidente que el sacrificio fue hecho por un solo individuo, los otros miembros de la Comunidad se sintieron molestos por no haber tenido la oportunidad de colaborar. La persona que hizo esta contribución fue Munshi Zafar Ahmad Sahib, que vendió las joyas de su esposa para conseguir el dinero. Lo más probable es que su esposa también supiera del sacrificio financiero. Munshi Arura Sahib era amigo de Munshi Zafar Sahib y era miembro de esa misma Comunidad. Al percatarse de este sacrificio a través del Mesías Prometido (as), se molestó con Munshi Zafar Sahib durante meses al no informarle y pagar él de su bolsillo la cantidad. Por lo tanto, Dios Altísimo bendijo al Mesías Prometido (as) con este tipo de personas, que siempre estaban listos para cualquier sacrificio por adquirir el amor de Dios. Este es el ejemplo que establecieron los Compañeros del Santo Profeta (sa) y que los seguidores del Mesías Prometido (as) han seguido en esta época. Esto no se limita al pasado, sino que este espíritu aún opera hoy. Vemos que los sacrificios financieros en las distintas apelaciones, se hacen a pesar de pasar dificultades y cómo Dios Altísimo, que no permanece en deuda con nadie, los bendice a cambio.

Ahora mencionaré y presentaré algunos ejemplos. Como el nuevo año de Waqf-e-Yadid se anunciará hoy, estos relatos específicamente estarán relacionados con Waqf-e-Yadid.

Un misionero local en Gambia, Kiba Yallow Sahib, narra un hecho, que destaca el trato de Dios Altísimo hacia Sus siervos y a aquellos que ofrecen sacrificios. Menciona a un nuevo converso áhmadi, Abdul’lahi Yawo Sahib, que vive en una aldea, cosecha maíz y nueces molidas. En los últimos años, la cosecha no fue muy fructífera. Este año, vendió las semillas para la nuez molida y completó su donativo para Waqf-e-Yadid, que era aproximadamente setecientos dalasis, para que Dios Altísimo bendijera sus cultivos. Como resultado de este sacrificio financiero, Dios Altísimo bendijo sus cosechas hasta tal punto que sus ganancias se triplicaron con respecto al año anterior. Por lo tanto, después de recolectar sus cosechas, ofreció mil dalasis más para Waqf-e-Yadid.

Un hermano, Usman Sahib, que vive en una aldea en el norte de Gambia, dice que el año anterior había hecho la promesa de contribuir con un cubo de maíz para Waqf-e-Yadid. Una persona acomodada puede aportar mil dólares o mil libras, o incluso cinco mil libras de los cientos de miles de libras que posee, pero para él esto no es un sacrificio relevante. Sin embargo, para estas personas que poseen cultivos y granos para su alimentación y su labranza, un cubo de maíz supone un gran sacrificio en comparación con alguien que vive en la ciudad o en Europa. Prometió contribuir con un cubo de maíz, que aquí se puede adquirir por unas cinco o seis libras. Comenta que aunque hubo muy poca cosecha el año anterior y que solo se recolectaron doce sacos y los gastos de la casa se sufragaron con gran dificultad, él cumplió su promesa. Como resultado de esto, este año ha recolectado treinta sacos de maíz y quince sacos de otra cosecha. Así, incluso una pequeña cantidad ofrecida dada con sinceridad es aceptada por Dios Altísimo de forma que Él lo devuelve multiplicado y además se convierte en un medio para ganar la cercanía de Dios Altísimo y fortificar su fe en Él.

Hay otro ejemplo en el que uno puede ser testigo de los favores de Dios Altísimo. Un Mual’lim en Camerún dice:

“Cuando Ahmado Sahib, un nuevo converso de una aldea llamada Digoi, fue informado sobre la apelación de Waqf-e-Yadid, ofreció dar dos cubos de maíz. La gente siempre está dispuesta a ofrecer incluso las cuantías más pequeñas. Le dijo al Mual’lim: ‘Mi granja no está produciendo suficiente cosecha. No pude mantenerla por falta de fondos. El gobierno está dispuesto a ayudarme, pero esto supone un desembolso inicial de mi parte, y luego el gobierno revertirá fondos.’ Dijo: ‘No tenía suficiente dinero para hacer ese pago. Mi nombre estaba en esa lista, pero no iba a recibir ninguna [ayuda] ya que no podía depositar la cantidad inicial.’ El Mual’lim le dijo: ‘Debes comenzar a ofrecer oraciones de Taháyud [oración voluntaria antes del amanecer] y pedir a Dios Altísimo que te conceda Sus bendiciones.’”

El Mual’lim dice:

“Hace unos días me visitó y me dijo: ‘Dios Altísimo ha aceptado nuestras oraciones. Aunque no deposité ningún pago en el departamento gubernamental, sin embargo me proporcionó una bomba de agua para la granja junto a cinco mil francos CFA para las semillas.’ De este modo, comenzó a trabajar muy duro en su granja y piensa que su granja producirá una buena cosecha. Declara: ‘Dios Altísimo aceptó mi insignificante sacrificio y, a cambio, me ha concedido Sus favores.’ Como resultado, duplicó su contribución para Waqf-e-Yadid.”

Nur Jair Sahib, un misionero de Indonesia dice:

“Hay un matrimonio que vive una vida muy sencilla, pero ofrece sus donaciones de forma regular. Separan la cantidad que van a donar de sus ganancias y la almacenan en una caja y se la ofrecen al misionero que viene a visitarles. Viven en una isla lejana. En una ocasión, ningún misionero pudo visitar su zona durante más de un año. A pesar de ello, continuaron recolectando las donaciones de chandah de forma regular. Después de un año, cuando uno de los misioneros les visitó, le ofrecieron una gran cantidad, que habían preservado en esa caja. Dijeron al misionero: ‘Hemos conseguido un gran beneficio en esta ocasión, y, como resultado, nuestra creencia en las bendiciones de ofrecer donaciones monetarias, se ha fortalecido aún más. También hemos sido testigos de esta bendición. Una vez, alguien nos engañó. Pensábamos sobre el porqué de este engaño,  y después de reflexionar, comprendimos que la razón de esa pérdida fue que no habíamos ofrecido nuestro chandah según lo estipulado.’ Después de esto, comenzaron a separar el dinero en esa caja para donarlo. Cuidaron este asunto con mucho esmero, y se aseguraron de que la cantidad de la donación correspondiera con sus ingresos. Declaran: ‘No tenemos paz ni tranquilidad hasta que no separamos la cuantía de la donación.’”  Ese es otro ejemplo de cómo Dios Altísimo utiliza diferentes caminos de reforma para ciertos individuos a través de las pérdidas que cosechan y, como resultado de ello, se fortalece su fe.

Bashiruddin Sahib, un misionero de Indonesia escribe:

“Un áhmadi ofreció quinientas mil rupias de Indonesia como donación Waqf-e-Yadid. El valor de esta moneda es muy bajo, sin embargo, para ellos es una contribución importante. Después de unos días, alguien le vendió sus tierras por quince millones de rupias indonesias. Compró la tierra por quince millones de rupias. Después de unas semanas, alguien le compró esas mismas tierras por cincuenta millones de rupias. Continúa diciendo: Está convencido de que obtener un beneficio de treinta y cinco millones de rupias en un período corto de unas pocas semanas sólo se debe a las bendiciones de ofrecer su donación Waqf-e-Yadid.”

Una persona mundana puede considerar esta ganancia como el resultado de su destreza en los negocios, haciendo ostentación de cómo conseguir un beneficio de 35 millones de rupias indonesias en unas pocas semanas. Sin embargo, los que desean conseguir el amor y el afecto de Dios Altísimo, aquellos que ofrecen sacrificios en Su nombre, piensan que es debido a su donación de chandah por amor a Dios Altísimo y que Él lo devuelve multiplicado.

Hay otro hecho de Indonesia inspirador de fe. Masum Sahib, que es un misionero en ese país, escribe:

“Un ahmadi emigró a la isla de Solah Besi para buscar trabajo. Al principio atravesó una situación muy difícil hasta el punto de no tener un lugar para vivir y tuvo que ser acomodado en la Misión. Más tarde, comenzó un pequeño negocio vendiendo pescado. Trabajó muy duro y aunque sus ingresos eran muy bajos, no dudó en ofrecer sacrificios financieros. Después de un tiempo, sus circunstancias comenzaron a mejorar. Actualmente sus contribuciones para el esquema Waqf-e-Yadid son las más elevadas de su zona y él también es Musi. Según él, todo esto es debido a sus sacrificios financieros.”

Abdur Rahman Sahib de Gambia escribe que estaba atravesando muchas dificultades para pagar la matrícula del colegio de su hijo. Informó al misionero sobre ello. El misionero le aconsejó que ofreciera sacrificios financieros y que Dios Altísimo le bendeciría. Así, donó doscientos cincuenta dalasis para el esquema Waqf-e-Yadid. Afirma que una semana más tarde encontró trabajo con unos ingresos de cinco mil dalasis. Ahora puede pagar la matrícula de su hijo y cubrir sus necesidades básicas. Ahora informa a otros sobre las bendiciones y favores de Dios Altísimo y cómo Él le ha concedido a través de las bendiciones del chandah y de la misma manera que este hecho ha fortificado su fe, también ha bendecido sus ingresos.

¿Cómo una persona pobre ofrece sacrificios y pone su confianza en Dios Altísimo y cómo Dios Altísimo le honra esa fe? Un misionero de Guinea-Bissau relata un hecho. Dice:

“A un miembro llamado Montero Kamara Sahib se le recordó sobre su pacto de la donación a Waqf-e-Yadid. Respondió diciendo: ‘Tengo cuatro mil francos CFA para comer hoy.’ Esta es una cantidad muy insignificante y tiene una gran familia que alimentar. Se había guardado los cuatro mil francos CFA aparte para su comida. Dijo que trataría de hacer algún arreglo. Después de algún tiempo, donó la misma cantidad que había guardado para la comida como chandah y pidió prestado dinero a alguien para comer. De hecho, se había ido para pedir prestado dinero a alguien.’ Afirma que al día siguiente su hija lo visitó desde la ciudad y trajo con ella dos sacos de arroz, un bote de aceite, así como algo de dinero y otros artículos. Esto le convenció de que Dios Altísimo bendijo su acto de donar el dinero que había guardado para la comida, de tal manera que al día siguiente recibió un sinfín de otros artículos alimenticios”.  Estas personas prefieren estar hambrientas a dejar de ofrecer sacrificios.

El Amir Sahib de Francia ha escrito un ejemplo de cómo Dios Altísimo aumenta la gente en su fe. Afirma:

“Un miembro árabe que vive en Francia dijo: ‘Escuchó mi sermón del año pasado en el que relaté ejemplos de aquellos que ofrecieron sacrificios financieros (al igual que estoy narrando hechos hoy también). Ese sermón tuvo un profundo efecto en mí’. Tiene cuarenta y seis años. Declara: ‘Estaba enfrentando dificultades financieras extremas. Nunca había pasado por circunstancias financieras tan difíciles. Me vi obligado a pedir un préstamo a mi banco y me recordaban constantemente que lo devolviera. Me habían advertido que mi cuenta bancaria sería cancelada si no se devolvía el pago y que también me pondrían una multa.’ Dice: ‘Durante estos días hubo una reunión general en nuestro área. Antes de la reunión, mi amigo me entregó a la fuerza veinte euros, y yo guardé esta cantidad en mi bolsillo, ya que no tenía nada más. Pensé que esta cantidad podría ser utilizada en los próximos días. Cuando fui a la reunión y el secretario de finanzas mencionó los sacrificios monetarios, ofrecí esos veinte euros como donativo. Unos días después, recibí una llamada telefónica de mi banco. Como estaba acostumbrado a escuchar malas noticias y las circunstancias habían empeorado, asumí que esta llamada sería una mala noticia y que el banco podría haber tomado medidas severas contra mí. Por el contrario, el banco me informó de que el departamento correspondiente le había aconsejado no cancelar mi cuenta, y que los seiscientos euros que yo debía, serían depositados en mi cuenta como crédito.’ Dice: ‘Esto me sorprendió mucho porque normalmente, los bancos son muy estrictos con estos asuntos. Después de unos días, recibí una gran cantidad de dinero de mi seguro de trabajo que estaba pendiente desde hacía tiempo. Todo esto sucedió después de escuchar el sermón sobre Waqf-e-Yadid y donar una escasa cantidad de dinero para el plan de Waqf-e-Yadid. Antes, me preguntaba si los milagros que solemos oír de otras personas podrían sucederme a mí. Dios Altísimo me ha mostrado un ejemplo de las bendiciones de las donaciones. Tengo una fe firme en que tales milagros se producen.’”

Qaisar Sahib, el misionero de Haití, escribe acerca de un hecho inspirador de la fe que muestra el trato de Dios Altísimo y cómo fortalece la fe de uno. Estos hechos provienen de diferentes lugares del mundo. Algunos son de África, y otros de América, Europa, el Norte y el Sur. Aunque no están relacionados entre sí, todos los hechos son muy similares.

“Hace unos días, Ibrahim Sahib, un nuevo converso de Puerto Príncipe, se dirigía a su casa desde su oficina cuando se le cayó un archivo en el camino. Había algunos papeles importantes, documentos y una cantidad de trece mil gourdes en este expediente”. Gourd es la moneda de Haití. Regresó por el mismo camino para recuperar su archivo, pero no encontró nada. Se prometió a sí mismo: ‘Me aseguraré de donar los mil gourdes que he prometido a Waqf-e-Yadid, tanto si tengo el dinero como si no, incluso si esto significa pedir dinero prestado.’ Por lo tanto, pedí prestado dinero a alguien y lo doné para mi promesa de Waqf-e-Yadid.’ Afirma: ‘El mismo día que ofrecí mi chandah recibí una llamada de una persona desconocida que me informó que mi archivo estaba en su posesión y que pasara a recogerlo. Fui a reunirme con esta persona de inmediato, me entregó el archivo y declaró: ‘Tuve que revisar su archivo para localizar su información de contacto. Así que, por favor, compruebe que sus documentos y el dinero están intactos.’ Lo comprobé y encontré que todo estaba allí.’ Dice: ‘”Agradecí a Dios Altísimo por esto y estoy convencido de que ha sido gracias a las bendiciones de ofrecer chandah que he encontrado mis documentos tan importantes y el dinero cuando todo esto parecía muy poco probable.’”

El misionero encargado de Guinea Conakry escribe que un amigo áhmadi de nombre Abu Bakr Sahib, de un pueblo de la región de Kindia, fue animado a hacer una donación a Waqf-e-Yadid. Al principio se mostró reacio a hacerlo, pero luego cumplió su promesa. Poco después de hacer esta contribución, dijo a nuestro misionero local que la Comunidad Musulmana Ahmadía es ciertamente una comunidad divina. Dice:

“Trabajo para el gobierno y hace algún tiempo me rompí la pierna en un accidente, y debido a la insuficiencia de las instalaciones médicas en ese momento, no pudieron curarme bien. Como resultado, una de mis piernas es más corta que la otra y esto me produce un dolor implacable. Después de ahorrar dinero durante algún tiempo, un médico me dijo que mi pierna podría arreglarse si me operaban. Yo había ahorrado algo de dinero en ese momento para poder operarme la pierna, pero cuando el misionero me animó a hacer sacrificios financieros, pensé en un principio que no donaría esa vez y a cambio ahorraría el dinero para la operación. Sin embargo, Dios Altísimo me concedió la resolución (para hacer la donación) y se me ocurrió que debía poner mi confianza en Dios Altísimo y donar la cantidad total. Además, afirma: No habían pasado ni dos días cuando recibí una carta de mi oficina que decía que el gobierno se haría cargo de todos los costes de la operación y que podré tener el tratamiento donde yo quiera.”  Dice que esto sólo ocurrió debido a las bendiciones de dar chandah. Esto no es una mera coincidencia, así es como Dios Altísimo trata a aquellos que ponen su confianza en Él, a fin de fortalecer su fe, y también sirve como prueba de la veracidad del Mesías Prometido (as).

Mamun Rashid Sahib, el Secretario del Waqf-e-Yadid en Qadian escribe:

“Debido a problemas familiares, Sulaiya Sahib estaba atrasado en sus pagos del Waqf-e-Yadid. Su hermano le animó a hacer la donación tan pronto como fuera posible, ya que el año estaba llegando a su fin. Sin embargo, no tenía suficiente dinero en su cuenta para hacer el pago completo; sólo podía pagar el 30%. Estaba muy preocupado por hacer el pago completo. Al final, donó toda la cantidad que tenía en su cuenta. Dice: “Al cabo de un poco tiempo, una cantidad de dinero fue recibida en mi cuenta de la manera más milagrosa por parte de Dios Altísimo, la cual fue suficiente para pagar los atrasos en su totalidad.”  Por lo tanto, donó la cantidad que había prometido en ese momento. Dice que su hábito era siempre pagar la cantidad total prometida antes de fin de año, pero este año, debido a la mala salud de su hijo, tenía algunos atrasos y estaba muy preocupado por ello. Sin embargo, Dios Altísimo le solucionó milagrosamente la situación y dice que también fue un medio para fortalecer su fe.

Abdul Mahmud Sahib, de la India, que es el inspector de Waqf-e-Yadid, relata el hecho de un miembro que vivía en una aldea de Birbhum en Bengala. Tiene una tienda de alimentación al por mayor que funcionaba bien, por la gracia de Dios. Cuando abría la tienda, comenzaba cada día colocando 100 rupias en una caja, que entregaba como chandah según su promesa. Lo primero que hacía por la mañana era poner 100 rupias en una caja. Dice que un día, muy pocos clientes vinieron a comprar a su tienda y no pudo hacer frente a sus gastos. Sin embargo, al día siguiente ni siquiera se le pasó por la cabeza la idea de no poner 100 rupias en la caja. Así que cuando abrió su tienda al día siguiente, en lugar de poner 100 rupias en la caja, puso 300 rupias y pensó, porque no hacer una transacción con Dios Altísimo hoy. Posteriormente, Dios Altísimo lo bendijo de manera que en el mismo día 8 clientes vinieron a la tienda por la tarde. Era un negocio a gran escala y le tomó mucho tiempo ya que tuvo que preparar los sacos. Dice que estaba tan ocupado que no tuvo otra opción más que enviar a uno de vuelta, diciéndole que regresara al día siguiente, mientras continuaba suministrando la mercancía a los otros clientes hasta la noche. Por la gracia de Dios, obtuvo un buen beneficio ese día, y añadió que cuando Dios Altísimo se complace con alguien, le concede tanto que no puede ni siquiera manejarlo con ambas manos.

El Sr. Abdul Aziz, misionero de la región de Oio en Guinea Bissau, dice que cuando alentó a una débil anciana, la Sra. Maskuta, a que contribuyera al Waqf-e-Yadid, ella respondió:

“Había ahorrado suficiente dinero para mi promesa, pero por la noche, cuando iba a la casa de mis hermanos, el dinero se había caído y se perdió en el camino. Todavía estoy buscando el dinero y lo daré tan pronto como lo encuentre”.  A partir de entonces, continuó buscando el dinero pero no pudo encontrarlo en ninguna parte. Por lo tanto, pidió un préstamo a su hija y pagó la suma de Waqf-e-Yadid. Después de hacerlo, volvió a intentar encontrar la bolsa que se le cayó. Dice: “Sólo avancé unos pocos metros y de repente encontré el dinero que estaba sellado en una bolsa de plástico, en medio del camino”. Ella estaba extremadamente feliz por ello y al día siguiente regresó y completó su promesa. Después de eso, ella informó a otros que era simplemente debido a las bendiciones de contribuir hacia Waqf-e-Yadid que Dios Altísimo le devolvió el dinero que había perdido.

El Sr. Ahmad Bilal, un misionero de la región de Sikasso en Malí, escribe que el Sr. Ahmad Yala, un recién converso, vino a un centro de la Comunidad y dijo que solía contribuir a dar donaciones regularmente, pero debido a algunas restricciones financieras, no pudo hacerlo esta vez. Un día vio en un sueño que caminaba con un grupo de personas por un camino amplio y que este camino se dividía a continuación en muchos caminos diferentes. De hecho, todos los caminos que había delante eran extremadamente difíciles de atravesar. En ese momento oró y una montura bajó del cielo y los llevó al cielo y cuando cruzaron sobre el camino difícil, los hizo bajar de nuevo ya que el camino era ancho otra vez. Dice que entonces vio a una persona piadosa que le dijo que esta montura sólo ha venido a llevarte por el hecho de que haber pagado el chandah.  Dice además que uno se enfrenta a dificultades de vez en cuando, pero Dios Altísimo concede facilidad en los momentos de dificultad para un áhmadi que regularmente da chandah en el camino de Dios. Por lo tanto, este converso hizo su contribución al chandah e hizo la resolución de que no importa lo que pase en el futuro, nunca será negligente en dar chandah. ¿Puede ser esto también una coincidencia?

El Amir de Tanzania escribe:

“Fui a una Comunidad en la región de Arusha para animar a la gente a donar el chandah. La Sra. Fátima, una miembro pobre que se gana la vida vendiendo bananas y otras frutas, donó el valor de dos días de ganancias a Waqf-e-Yadid y animó a su familia a ser también regular en sus pagos al plan.

Asimismo, había una anciana de la Comunidad a la que también se animó a hacer donaciones, por lo que a la mañana siguiente, a las 8 de la mañana, vino ella misma al centro de la Comunidad y donó 5.000 chelines a Waqf-e-Yadid“.

Estas personas son aquellas respecto a las cuales el Mesías Prometido (as) ha declarado que uno queda asombrado después de presenciar los sacrificios que hacen. Además si se les anima a hacer sacrificios, siempre están dispuestos a ofrecerlos.

El Amir de Tanzania ha escrito sobre otro hecho:

“Durante los últimos años, la economía del país ha sido extremadamente restrictiva, pero a pesar de ello los áhmadis están haciendo sacrificios financieros con la mayor sinceridad.

El Sr. Waziri, que es un amigo de una ciudad de Arusha, se gana la vida vendiendo periódicos. Cuando se le animó a contribuir a Waqf-e-Yadid, colaboró dentro de sus posibilidades y dijo que en el futuro ahorraría el dinero no tomando una taza de té todos los días como lo hace normalmente y que en su lugar lo daría en chandah.”  Así es como esta persona pobre ahorra dinero al renunciar a su taza de té diaria para dar ese dinero para el chandah. Este es el verdadero entendimiento de alcanzar la cercanía a Dios Altísimo.

El Amir de Tanzania también escribe:

“Hay un joven muy sincero de una Comunidad en la región de Mara. Normalmente, hacía el pago completo del Waqf-e-Yadid antes del final del año de Waqf-e-Yadid, pero debido a dificultades económicas, este año llevaba un retraso en el pago de 15.000 chelines. Sólo disponía de una pequeña cantidad de dinero (el chelín tiene muy poco valor). Calculó que si también donaba esta cantidad a fin de mes, no tendría suficiente para sus gastos. A pesar de esto, puso su confianza en Dios Altísimo y donó esa suma de dinero. Al día siguiente recibió una llamada telefónica de su trabajo en la que se le comunicaba que sus tres meses pendientes de pago habían sido liquidados. Además, también recibió un pago importante a principios de año. Está convencido de que debido a las bendiciones de dar el donativo, unos días después recibió 6 veces la cantidad que había dado”. Cómo habían cambiado las cosas, donde al principio no podía ni siquiera pagar sus cuentas, hasta el punto de que Dios Altísimo le concedió 6 veces más dinero que antes.

El misionero de la región de Kaya, en Burkina Faso, escribe:

“Hay un áhmadi de nombre Sr. Abadu que dice que contribuía a los donativos, pero que no lo hacía regularmente. El año anterior decidió hacer todos los esfuerzos posibles para participar en todas las apelaciones. Dijo que desde que se hizo regular en dar el chandah, por la gracia de Dios Altísimo todos sus asuntos: su riqueza, su ganado, sus cosechas y todo lo demás están llenos de bendiciones. En resumen, las dificultades a las que se enfrentaba y que le dejaban preocupado, poco a poco empezaron a resolverse. Hace sólo un mes que su esposa está embarazada y no tuvo suficientes fondos para pagar los gastos del hospital. Sin embargo, cuando llegó el momento del parto, Dios Altísimo le concedió un apoyo oculto gracias al cual todo el asunto se resolvió, su hija nació y su esposa se estaba recuperando bien. Dice que presenció todo esto con sus propios ojos y entendió que fue por la pura bendición de dar el donativo.

El misionero de Rusia escribe que el Sr. Judayan, un armenio que vive en Rusia, aceptó el islam-ahmadiat después de mucha investigación y deliberación. Al aceptar el Ahmadíat, se le informó sobre el sistema de sacrificios financieros dentro de la Comunidad. A partir de entonces se convirtió en un habitual en la contribución mensual a Waqf-e-Yadid y Tahrik-e-Yadid. Viaja mucho por su trabajo, dentro del país y también a otros países, pero a pesar de todos sus viajes es regular en hacer sus donaciones. Tiene un trabajo ordinario, y no viaja debido a que es una persona muy rica. Adwaar Sahib afirma que tuvo que viajar a Armenia para trabajar en enero de 2020. Desde allí se suponía que debía viajar a Kazán para realizar un trabajo importante, sin embargo, no tenía suficiente dinero para viajar. Estaba muy preocupado y rezaba constantemente. Dice que el 30 de diciembre, una compañía depositó dinero en su cuenta, una cantidad que esperaba el próximo febrero [es decir, febrero 2020]. Dijo que había otras personas que también esperaban este pago, pero él fue el único que recibió su pago en diciembre [en vez de febrero de 2020]. Está convencido de que esto solo se debió a las bendiciones de pagar el chandah; de lo contrario, es inconcebible que, entre tanta gente, solo él hubiera recibido su cobro el 30 de diciembre. Además, escribe que solo un musulmán áhmadi puede experimentar este amor y trato amable de Dios Altísimo. Dios Altísimo fortalece la fe de esta manera.

El Sr Waqar, un misionero que sirve en la región de San Pedro de Costa de Marfil, escribe:

“En 2014, se estableció una pequeña comunidad compuesta por veinte miembros en una aldea llamada Fatakoro. El Sr. Yara, originario de Burkina Faso, era un miembro activo de esa comunidad, pero había pasado un año desde que regresó a Burkina Faso. Estaba preocupado porque otros miembros de la Comunidad no eran tan activos y requerían entrenamiento moral. No obstante, se pusieron en contacto con su hijo, Isa Yara, que estaba casado y trabajaba como agricultor. Se le animó a asistir al I’lltema Nacional de Juddam-ul-Ahmadía y se le informó acerca de las bendiciones y la importancia de dar el chandah, la importancia de permanecer apegado a la Comunidad, así como de permanecer comprometido en las oraciones. Luego dice: “Isa Sahib vino a verme en diciembre antes del Yalsa Salana [la Convención Anual] y entregó 10,000 francos CFA de chandah. Me sorprendió esto porque comparado con sus circunstancias era una gran cantidad y, por lo tanto, le pregunté por qué había dado esa cantidad. Dijo: ‘Desde que comencé a pagar el chandah, Dios Altísimo me ha bendecido enormemente. Mi granja produce más en comparación con otras. Hace poco, vi a un hombre santo en un sueño que tenía un semblante brillante y estaba llamando a otros hacia el camino correcto.’ Luego dijo: ‘Este es el Mesías Prometido (as), que estaba llamando al mundo hacia la guía. Todas las alabanzas pertenecen a Dios Altísimo, porque me concedió la oportunidad de unirme a la Comunidad Ahmadía.’ Luego declaró que ahora pagará regularmente el chandah.”

El inspector de Waqf-e-Yadid en la India mencionó un hecho relacionado con una niña de doce años. Dijo que ella solía dar el chandah para Waqf-e-Yadid cada año. Guardaba el dinero en una bolsita. No puede hablar ni oír, pero cada vez que veía a otros dando el chandah, también deseaba darlo y ahorraba dinero para ello.

Del mismo modo, el misionero en Liberia escribe:

“Hay una Comunidad en el condado de Cape Mount. Después de las oraciones de Mághrib e Ishá, insté a los miembros a participar en el esquema Waqf-e-Yadid. Como es su costumbre, los miembros vinieron uno por uno para dar su chandah y también los miembros de su familia. Durante este tiempo, dos muchachos, Suleman y Abdul’lah Kamara se pusieron de pie y salieron de la mezquita. Después de un tiempo, ambos muchachos regresaron con veinte dólares liberianos cada uno y pagaron su chandah. Como, por lo general, los padres pagan el chandah en nombre de los niños, tenía curiosidad por saber cómo lograron pagarlo ellos mismos. Los dos niños dijeron que desde que supieron que era la orden de Jalifat-ul-Masih que los niños participaran en el programa de Waqf-e-Yadid, decidieron ahorrar dinero para poder pagar ellos mismos el chandah”. Estos niños residen en una tierra lejana y quizás nunca hayan visto al Jalifa. Solo Dios Altísimo puede inculcar este nivel de lealtad y conexión en sus corazones. ¡Que Dios Altísimo les incremente su lealtad y sinceridad!

Por lo tanto, si uno es un niño áhmadi, joven o un áhmadi de edad avanzada, ya sea un nuevo converso o un áhmadi de nacimiento, entienden muy bien que, para alcanzar el amor de Dios Altísimo, uno debe gastar en Su camino. A algunas personas, Dios Altísimo les muestra el camino, como he mencionado en algunos de los relatos. Según una tradición del Santo Profeta (sa), las personas que se sacrifican en el camino del Dios Altísimo son las que se consideran dignas de ser envidiadas.

Ahora presentaré el informe de los sacrificios ofrecidos como parte del esquema Waqf-e-Yadid del año anterior y también anunciaré el comienzo del nuevo año para el departamento de Waqf-e-Yadid. Por la gracia de Dios Altísimo, el año 62 de Waqf-e-Yadid llegó a su fin el 31 de diciembre [de 2019].

Durante el transcurso del año, los miembros de la Comunidad pudieron realizar un sacrificio total de 9,643,000 libras, lo que representa un aumento de 500.000 libras con respecto al año anterior. En términos de la contribución general, el Reino Unido ocupó el primer lugar, y los detalles son los siguientes: Reino Unido ocupó el primer lugar, seguido de Pakistán, Alemania, Estados Unidos, Canadá, India, Australia, Indonesia y dos comunidades de Oriente Medio. El Sr Amir (de Reino Unido) dijo que Reino Unido aumentaría en su Waqf-e-Yadid, y parece que ha cumplido su palabra.

Las primeras diez grandes Comunidades que han aumentado significativamente su recolección en su moneda local desde el año anterior son los siguientes: Indonesia es el primero, luego Alemania y Estados Unidos; luego hay otras comunidades, pero estas son las primeras tres de entre las grandes Comunidades. La India también ha logrado un aumento notable, al igual que Canadá, el Reino Unido, Oriente Medio, Pakistán y Australia, pero el aumento de la moneda local para la India fue más que estos otros países. Por lo tanto, India está en la quinta posición.

En términos de la contribución total de los países africanos, las posiciones son las siguientes: Ghana es la primera, Nigeria es la segunda, Burkina Faso es la tercera, Tanzania es la cuarta, Benin es la quinta, Gambia es la sexta, Kenia es la séptima, Mali es la octava, Sierra Leona es la novena y Congo-Kinshasa es la décima.

Por la gracia de Dios Altísimo, el número total de miembros que participaron en el programa de Waqf-e-Yadid fue de 1,821.000 personas, lo que representa un aumento de 89.000 participantes. Los países que han realizado un esfuerzo notable en relación con el aumento del número de participantes son Camerún en primer lugar, luego Senegal, Sierra Leona, Nigeria, Burkina Faso, Indonesia, aunque también hay otras Comunidades.

En términos de recolección total, las diez grandes comunidades del Reino Unido son: Islamabad es el primero, Aldershot es el segundo, Parque Worcester es el tercero, luego Birmingham South, Masyid Fazl, Putney, Gillingham, New Malden, Birmingham West y Hounslow North. Las primeras cinco regiones son: la región de Baitul Futuh es primera, luego la región de Masyid Fazl, la región de Midlands, la región de Islamabad y la región de Baitul Ihsan.

Las primeras diez Comunidades para Daftar Atfal son los siguientes: Aldershot es la primera, luego Roehampton, Putney, Islamabad, Mitcham Park, Cheam, Leamington Spa, Worcester Park, Raynes Park y Surbiton.

Las posiciones de las comunidades en Pakistán para la recolección de adultos son las siguientes: Lahore es la primera, Rabwah es la segunda y Karachi es la tercera. La moneda de Pakistán se ha devaluado significativamente y, debido a esto, han caído en el ranking. Si el valor de la moneda de Pakistán fuera el mismo que el año pasado, se habrían colocado en primer lugar nuevamente, por lo tanto, teniendo en cuenta esto, el Reino Unido no ha realizado un esfuerzo extraordinario.

Las posiciones de los distritos de Pakistán para la recolección de adultos son las siguientes: Islamabad, Sialkot, Rawalpindi, Gullranwala, Multan, Umerkot, Hyderabad, Dera Ghazi Khan, Mirpur Jas y Peshawar.

Las primeras diez comunidades en términos de recolección son los siguientes: Islamabad, Township Lahore, Defense Lahore, Darul Zikr Lahore, Gulshan Iqbal Karachi, Samana Bagh Lahore, Rawalpindi, Azizabad Karachi, Gulsham Jami Karachi y Delhi Gate Lahore. Aunque se enfrentan a todo tipo de dificultades, sin embargo, por la gracia de Dios, las personas allí han sacrificado grandes cantidades.

Las tres grandes comunidades en Pakistán para la recolección de Daftar Atfal son los siguientes: Lahore es el primero, Karachi es el segundo y Rabwah es el tercero y las posiciones de los distritos son las siguientes: Sialkot es el primero, Gullranwala es el segundo, luego Sargodha, Hyderabad, Dera Ghazi Khan, Sheijupura, Mirpur Jaas, Umerkot, Okara y Peshawar.

En lo que se refiere a su contribución global, las cinco primeras Comunidades locales de Alemania son: Hamburgo en primer lugar, luego Frankfurt, Dietzenbach, Gross-Gerau y Wiesbaden. El orden de las primeras diez Comunidades en lo que se refiere a la recaudación de adultos son las siguientes: Neuss, Rödermark, Nieda, Mahdi-Abad, Flörsheim, Friedburg, Bensheim, Langen, Koblenz, Hanau y Pinneberg.

Las primeras cinco regiones respecto al Daftar Atfal son las siguientes: Hessen Sud Ost, Hessen Mitte, Towinz, South Rhein y Landcorz. Los alemanes deberían rectificar, ellos mismos, los nombres de estos lugares.

Las posiciones de las primeras diez Comunidades en Estados Unidos en lo que respecta a la recaudación total son las siguientes: Maryland, Silicon Valley, Los Ángeles, Houston, Virginia Central, Seattle, Detroit, Virginia del Sur, Chicago y Virginia del Norte.

Las posiciones de los Amarats de Canadá en lo que se refiere a su aportación total son las siguientes: Vaughan, Calgary, Peace Village, Vancouver y Missisaga

La posición de las Comunidades más grandes [de Canadá] es la siguiente: Durham, Bradford, Edmonton West, Milton West, Hamilton Mountain, Ottowa East, Ottowa West, Airedrie, Winnipeg y Abbotsford

Las cinco Amarats más destacadas para el Daftar Atfal son las siguientes: Vogan (debe tratarse de Vaughan, pero en urdu lo han escrito como “Vogan”), Calgary, Peace Village, Western y Brampton West.

Las cinco Comunidades más destacadas en el Daftar Atfal son las siguientes: Durham, Bradford, Milton West y Airedrie y Hamilton Mountain.

Las posiciones de las provincias de la India son las siguientes: Kerala es la primera, Yammu Cachemira se situó en segunda posición a pesar de las difíciles circunstancias allí existentes, Karnataka, Tamil Nadu, Telangana, Odisha, Punjab, Bengala Occidental, Delhi y Uttar Pradesh.

Las posiciones de las Comunidades en lo que se refiere a su contribución son las siguientes: Pathapiriyam, Qadian, Hyderabad, Calicut, Bangalore, Kyobator, Kolkata, Karulai y Pengadi

El orden global de las primeras diez Comunidades de Australia es el siguiente: Melbourne Long [Warren], Castle Hill, Melbourne Berwick, Marsden Park, Adelaide South, MT Druitt, Penrith, Black Town, Canberra y Perth.

La posición de las Comunidades de Australia en lo que respecta a la recaudación de Atfal es la siguiente: Melbourne Long Warren, Adelaide South, Melbourne Berwick, MT Druitt, Penrith, Logan East, Perth, Marsden Park, Castle Hill y Logan West.

El orden de las Comunidades en Australia en lo que respecta a la recaudación de adultos es el siguiente (a pesar de que en Australia en estos días, los incendios [de los montes] han causado mucha destrucción): Castle Hill, Melbourne Long Warren, Marsden Park, Melbourne Berwick, MT Druitt, Black Town, Adelaide South, Penrith, Canberra y Perth. ¡Que Dios Altísimo tenga misericordia de ellos, y que la gente reconozca a su Creador!  A pesar de todas estas circunstancias, los áhmadis están ofreciendo grandes sacrificios. ¡Que Dios Altísimo bendiga grandemente la riqueza y la progenie de todos los que ofrecieron sacrificios en todo el mundo!

Como se mencionó anteriormente, las condiciones económicas de Pakistán están empeorando, y como resultado su moneda se ha devaluado significativamente. Por ello, se han quedado atrás en el ranking (de Waqf-e-Yadid). A pesar de esto, no han permitido que disminuyan sus sacrificios. Del mismo modo, la situación política en Pakistán también es inestable, y esto influye en las condiciones económicas. Además, en esa región, las tensiones entre India y Pakistán están aumentando. Según informes locales, el estado interno de las cosas en la India también es preocupante.

En el contexto de la situación general del mundo, parece como si el propio mundo estuviera clamando por su propia destrucción. El Medio Oriente también se está precipitando en un desorden aún mayor. Existe una creciente posibilidad de que estalle una guerra entre Estados Unidos, Irán e Israel. No hay unidad en los países musulmanes. Por lo tanto, debemos orar profundamente para salvar al mundo de la catástrofe, y para que la humanidad vuelva hacia Dios Altísimo. ¡Que Dios Altísimo derrame Sus bendiciones y les conceda sabiduría y comprensión!

Al comenzar el año nuevo, nos felicitamos mutuamente, y, sin embargo, las nubes de tormenta continúan apilándose por delante. Por lo tanto, para que este año sea bendecido, debemos orar a Dios Altísimo, para que Él refrene a los gobiernos, que solo desean demostrar su superioridad sobre los demás, para que no conduzcan al mundo a la destrucción; sino que, al contrario, capacite a los gobiernos para que dispensen justicia y paz en el mundo. ¡Que estos gobiernos no aniquilen a la humanidad tras sucumbir a sus egos en la búsqueda de sus intereses creados! ¡Que Dios Altísimo les conceda la sabiduría! ¡Que los países musulmanes agiten la bandera del Santo Profeta (sa) en todo el mundo, y difundan la Unidad de Dios uniéndose a su ardiente devoto: el Mesías Prometido y el Imam Mahdi, en lugar de sobrepasar todos los límites en su oposición al Mesías Prometido (as) como ahora están haciendo! ¡Que Dios Altísimo nos conceda la capacidad de dispensar una mayor justicia al creer en el Imam de la Época, y que, por tanto, podamos agitar la bandera de la Unidad de Dios en el mundo! ¡Que podamos atraer a otros al estandarte del Santo Profeta (sa), y agotemos todos nuestros esfuerzos y facultades en este empeño! Si no adoptamos este enfoque y esta mentalidad, y no rezamos de esta manera al ingresar en el nuevo año, felicitarnos mutuamente por el nuevo año es algo superficial que no servirá de nada.

Por lo tanto, estos auténticos saludos de año nuevo suponen una gran responsabilidad para todos los áhmadis, hombres, mujeres o niños, y debemos tenerlo en cuenta. Debemos utilizar todas nuestras fuerzas, facultades y capacidades, y esforzarnos al máximo para su logro. A través de nuestras oraciones, debemos establecer una relación especial con Dios Altísimo, y solo entonces podremos recibir las bendiciones de este año. ¡Que Dios Altísimo nos permita actuar de esta manera!

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