En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Hazrat Zaynab bint Yahash (ra)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Después de recitar el Tashahhud, Ta’awwuz y Surah Al-Fatihah, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) dijo:

En el sermón anterior, narré algunos incidentes sobre Hazrat Zaid bin Harizah (ra). En este sentido, mencioné que el Santo Profeta (sa) más tarde se casó con Hazrat Zainab bint Yahash (ra). Además, dije también que aún quedaban algunos incidentes que debían ser narrados.

En el momento de su matrimonio, Hazrat Zainab bint Yahash tenía treinta y cinco años de edad y dadas las circunstancias de Arabia en ese momento, su edad se consideraba mediana o incluso avanzada. Hazrat Zainab era una dama muy justa, piadosa y acomodada. A pesar del hecho de que entre todas las esposas del Santo Profeta (sa), Hazrat Zainab era la única que competía y rivalizaba con Hazrat Aisha (ra), Hazrat Aisha (ra) elogiaba mucho la virtud inherente y pureza de Hazrat Zainab, y con frecuencia decía:

“No he visto a una dama más piadosa que Zainab. Era muy justa y sincera, muy amable hacia los parientes, daba una gran cantidad de caridad y limosna, y trabajaba incansablemente por el bien y por alcanzar la cercanía divina. Lo único malo de ella era que tenía un poco de mal genio, pero inmediatamente después de mostrarlo, ella misma sentía remordimiento”.

El grado de su caridad y limosna era tal que Hazrat Aisha (ra) relata:

“En una ocasión, el Santo Profeta (sa) nos dijo:

[árabe]

Es decir, “la que de entre vosotras tenga las manos más largas, será la primera en morir después de mi fallecimiento y unirse a mí”.

Hazrat Aisha (ra) afirma: “Pensamos que se refería a nuestras manos físicas, por lo que a menudo medíamos nuestras manos entre sí. Sin embargo, cuando el Santo Profeta (sa) falleció y Zainab bint Yahash fue la primera en abandonar este mundo, se nos reveló el secreto: la palabra “mano” se refería a la caridad y la limosna y no a una mano física”.

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib escribe además:

Como era previsible, sobre el matrimonio de Hazrat Zainab, los hipócritas de Medina levantaron muchas alegaciones y se burlaron abiertamente de que Muhammad [sa] se casara con la mujer de la que su hijo se había divorciado, haciendo que su propia nuera fuera para sí mismo. Sin embargo, ya que el propósito mismo del matrimonio era acabar con esta ignorante costumbre árabe, las objeciones también eran inevitables.

En este sentido, también es necesario mencionar que Ibni Sa’d, Tabari, etc. han registrado una narración falsa en relación con el matrimonio de Hazrat Zainab binte Yahash. Dado que esta narración proporciona una oportunidad de plantear una objeción contra el carácter pristino del Santo Profeta (sa), varios historiadores cristianos han adornado sus libros con esta narración de la manera más desagradable.

La historia dice que cuando el Santo Profeta (sa) casó a Zainab bint Yahash con Zaid, un día el Santo Profeta (sa) fue a casa de Hazrat Zaid para verle. Casualmente, en ese momento Zaid bin Harizah no estaba en casa. De pie, afuera en la puerta principal, el Santo Profeta (sa) llamó a Zaid, y Zainab respondió desde dentro diciendo que no estaba en casa, y reconociendo la voz del Santo Profeta (sa), se levantó de inmediato y dijo: “¡Oh Mensajero de Al-lah! ¡Que mi madre y mi padre se sacrifiquen por usted! ¡Por favor, entre!”. El Santo Profeta (sa), sin embargo, se negó y decidió volver (y el narrador afirma además) que como Hazrat Zainab se había puesto de pie de repente y estaba nerviosa, salió sin un chal sobre su cuerpo, y con la puerta de su casa abierta. Como resultado, el Santo Profeta (sa) la vio, y Dios nos perdone, se enamoró de su belleza y volvió murmurando las palabras:

[árabe],

“Santo es Al-lah, Quien es el poseedor de toda grandeza, Santo es Al-lah, Quien gira los corazones de la gente hacia donde quiere”.

Cuando Zaid bin Harizah (ra) regresó, Zainab (ra) relató la historia de la visita del Santo Profeta (sa). Cuando Zaid preguntó además qué había dicho el Santo Profeta (sa), Zainab (ra) repitió esas palabras del Santo Profeta (sa) y también dijo: “Me presenté al Santo Profeta (sa) y le pedí que entrara, pero él se negó y se fue”. Al escuchar esto, Zaid (ra) se presentó ante el Santo Profeta (sa) y dijo: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Quizá usted desea a Zainab para sí mismo. Si ese es su deseo me divorciaré de ella y usted podrá casarse con ella”. El Santo Profeta (sa) respondió: “¡Oh, Zaid! Teme a Dios y no te divorcies de Zainab.” Sin embargo, Zaid (ra) se divorció de Zainab (ra) en cualquier caso.

Esta es la narración que relatan Ibn Sa’d, Tabari y otros en relación a este suceso. Aunque esta narración se pueda elaborar de forma que no deje espacio para ninguna objeción, la verdad es que este relato es absolutamente ficticio y falso de principio a fin. Está comprobado que son invenciones en lo que se refiere a los Riwayat (narradores) y a los Dirayat (fiabilidad de las narraciones). En lo que respecta a los Riwayat (narradores), basta con afirmar que esta narración está relatada principalmente por Waqidi y ‘Abdul-lah bin Aamir Aslami, quienes son vistos por los estudiosos como los absolutamente no creíbles y poco fiables. De hecho, Waqidi es tan famoso por su falsedad y mentiras que de entre todos los narradores musulmanes, es quizás insuperable en este aspecto”.

En contraste, la narración que Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib ha registrado (que es la que hemos adoptado) es que Zaid (ra) se presentó ante el Santo Profeta (sa), quejándose del duro trato de Zainab (ra), mencionado en el sermón anterior, y al cual el Santo Profeta (sa) respondió: “¡Teme a Dios y no te divorcies de ella!”. Esta narración es de Bujari, que en la estimación tanto de amigos como de enemigos, se acepta como el registro más auténtico de la historia del islam después del Sagrado Corán, y a la que ningún crítico ha tenido el valor de levantar un dedo.

Por lo tanto, a la luz de los principios de los Riwayat, el valor y la estimación de ambas narraciones son evidentes. Del mismo modo, si uno lo contempla en términos de la racionalidad, no parece haber duda en que las narraciones de Ibn Sa’d, etc. son falsas. Se acepta que Zainab (ra) era la prima paterna del Santo Profeta (sa), en la medida en que fue él quien actuó como su tutor y la casó con Zaid bin Harizah (ra). Del mismo modo, nadie puede negar que hasta ese momento las mujeres musulmanas no observaban el Pardah [el velo], más bien, los mandatos iniciales relevantes para el Pardah se revelaron después del matrimonio de Hazrat Zainab (ra) y el Santo Profeta (sa). En este caso, dar por hecho que antes de esto el Santo Profeta (sa) no había visto a Zainab (ra) y que solamente en esa ocasión fue cuando por casualidad logró verla y luego enamorarse de ella, no es más que una mentira clara y descarada.

De hecho, el Santo Profeta (sa) probablemente habría visto a Zainab (ra) miles de veces antes y la belleza y los defectos de su cuerpo eran evidentes para él. No hay diferencia en verla con o sin un chal, cuando una relación era tan estrecha, cuando la tradición del Pardah (instrucción del velo) no era prevalente y había una interacción constante. Es más que probable que el Santo Profeta (sa) hubiera tenido la oportunidad de verla muchas veces sin un chal. Además, el hecho de que Zainab (ra) invitara al Santo Profeta (sa) a entrar, prueba que al menos llevaba suficiente ropa para ser capaz de presentarse ante el Santo Profeta (sa). Por lo tanto, independientemente del ángulo desde el cual se analice este relato, se demuestra que es absolutamente falso e inventado, y que no posee ninguna verdad. Junto a estos argumentos, si tenemos en cuenta la vida impecable, santa y pura del Santo Profeta (sa), nada quedaría de este absurdo y ridículo relato. Por ello, los investigadores han declarado categóricamente que esta historia es falsa.

Por ejemplo, Al-lamah Ibn Hayar en su Fathul-Bari, Al-lamah Ibn Kazir en su comentario, y Al-lamah Zarqani en su Sharh Mawahid han declarado que esta narración es absolutamente falsa, y consideran que incluso aludir a ello es una desgracia. Incluso también lo mencionan otros investigadores.

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra) ha escrito además:

“Esto no se limita solo a los estudios de investigación, sino que cada individuo que no esté cegado por el prejuicio, dará prioridad al punto de vista que hemos presentado ante nuestros lectores en base del Santo Corán y los verdaderos Ahadiz, en comparación con este relato sin sentido y repugnante, que ha sido falsificado por algunos hipócritas. Los historiadores musulmanes, cuya única tarea era reunir todo tipo de narraciones, incluyeron esta historia en sus obras sin ninguna investigación, y luego cegados por los prejuicios religiosos, los historiadores no musulmanes han hecho de esta historia el punto culminante de sus libros”.

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra) también escribe en su libro, Sirat Jataman Nabiyyin:

“En el contexto de este relato fabricado, debe recordarse especialmente que aquel tiempo era una época en la historia islámica donde los hipócritas de Medina estaban en plena ebullición. Bajo el liderazgo de ‘Abdul-lah bin Ubbay bin Sulul, se estaba tramando una conspiración en toda regla para difamar al islam y al fundador del islam. Inventar y propagar cuentos falsos era su costumbre. En otros casos, añadía mentiras y lo publicaba encubiertamente. En el Surah Al-Ahzab del Sagrado Corán, donde se ha aludido al matrimonio de Hazrat Zainab (ra), los hipócritas de Medina también se han mencionado en paralelo. Al referirse a sus actos de maldad, Al-lah Todopoderoso, declara:

[Árabe]

“Si los hipócritas, y los de corazón enfermo y quienes propagan rumores sin fundamento en Medina no desisten, ciertamente haremos que te levantes contra ellos; luego no permanecerán (en Medina) junto a vosotros salvo por poco tiempo”.

El fundamento de la falsa naturaleza de este relato se ha mencionado claramente en este versículo. Como se mencionará más adelante, fue en esta época cuando ocurrió el terrible incidente de difamación de Hazrat Aisha (ra). Abdul-lah bin Ubayy y sus miserables seguidores propagaron esta mentira tan ampliamente y difundieron una versión tan retorcida de la misma, que los musulmanes comenzaron a perder su tranquilidad. Algunos musulmanes, que eran de carácter más débil, también fueron víctimas de esta sucia propaganda. En ese momento los hipócritas tenían mucho poder, y su arma más poderosa fue difundir propaganda falsa y mezquina para calumniar al Santo Profeta (sa) y a sus familiares. Estos rumores se difundieron de forma tan astuta que en ocasiones, dado que no tenían un conocimiento profundo de ellos, el Santo Profeta (sa) y sus Compañeros más destacados no encontraban el momento de refutar estas acusaciones y su veneno continuaba propagándose. Con estos prolegómenos, algunos musulmanes que vinieron con posterioridad que no acostumbraban hacer investigaciones exhaustivas y no profundizaban en las cuestiones, consideraron esta información verdadera y adoptaron estos relatos. De esta forma, estas narraciones han encontrado un hueco en las colecciones de estos musulmanes como Waqidi, etc. Como se mencionó anteriormente, estas narraciones no se encuentran entre los verdaderos Ahadiz, ni los investigadores las han aceptado.

Con referencia a la historia de Zainab bint Yahash (ra), Sir William Muir, de quien se esperaban mejores comentarios, no solo aceptó la narración ficticia y falsificada de Waqidi, sino que hizo un comentario hiriente y burlón: “junto con su avanzada edad” … ”

Era un crítico del islam y ésto es lo que se podía esperar de él. Además, cuando (los críticos del islam) ven referencias de los propios musulmanes, les sirve de asidero para potenciar aún más las críticas.

Sir William Muir dice: “…junto con la avanzada edad del Profeta (sa), las pasiones carnales del Santo Profeta (sa) también crecieron …” [Dios nos perdone]. Muir ha atribuido la ampliación de su hogar a este sentimiento. Lo ha atribuido a las pasiones carnales, Dios nos perdone.

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib ha escrito:

“También muestro estas pruebas desde la perspectiva de un historiador, sin entrar en un debate religioso. Pero al presenciar el falso relato histórico, no puedo quedarme quieto sin levantar la voz contra una afirmación tan desagradable e injusta.  Por lo tanto, dejando a un lado la pasión religiosa, en lo que respeta a la pureza del Santo Profeta Muhammad (sa), motivo por el cual un verdadero musulmán y creyente está dispuesto a sacrificar incluso su vida, los hechos históricos y el raciocinio también niegan y rechazan esta ridícula disputa”.

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib escribe además:

“Sin lugar a dudas, es un hecho histórico que el Santo Profeta (sa) se casó más de una vez y la historia también establece que, con la excepción de Hazrat Jadiyyah (ra), todos estos matrimonios tuvieron lugar en una época, que se puede considerar como una época de vejez. Sin embargo, sin ninguna evidencia histórica, sino que más bien, en contradicción con el hecho histórico, se afirma que los matrimonios del Santo Profeta (sa) fueron debidos -Dios nos perdone- a las pasiones carnales. Esto está lejos de la grandeza de un historiador, e incluso aún más lejos de la grandeza de un hombre noble. El Sr. Muir no fue ajeno al hecho de que a la edad de veinticinco años, el Santo Profeta (sa) se casó con una viuda anciana de cuarenta años (Hazrat Jadiyyah (ra)), y luego cumplió con esta relación hasta la edad de cincuenta años, con tal integridad y lealtad que no se puede encontrar parangón en ninguna otra parte. Después de esto, hasta la edad de cincuenta y cinco años, el Santo Profeta (sa) prácticamente tuvo solo una esposa y casualmente esta esposa (Hazrat Saudah (ra)) también era una viuda, y una dama muy avanzada en edad. Durante todo este período, que es un período más propenso a los deseos carnales, el Santo Profeta (sa) nunca pensó en matrimonios adicionales.

El Sr. Muir tampoco desconocía el hecho histórico de que cuando la gente de la Meca ya no podía soportar la predicación del Santo Profeta (sa) y consideraba que era destructivo para su religión nacional, enviaron una delegación a él dirigido por ‘Utbah bin Rabi’ah. La delegación le rogó al Santo Profeta (sa) que desistiera de sus esfuerzos. Además de sobornarlo con riqueza y poder, también le rogaron que si quería casarse con una mujer digna a cambio de abstenerse de hablar mal de su religión y se abstuviera de predicar esta nueva fe, estaban preparados para darle cualquier mujer que él deseara para desposarla. En ese momento, el Santo Profeta (sa) no era muy mayor, y su fuerza física también era mejor comparada con la de su vida posterior. Sin embargo, la respuesta que el Santo Profeta (sa) dio al representante enviado por los jefes de la Meca es una página abierta de la historia (y dice Mirza Bashir Ahmad Sahib) que no es necesario repetirla aquí.

El siguiente hecho histórico tampoco se ocultó a los ojos del Sr. Muir: el hecho de que, antes de su nombramiento divino, es decir, hasta los cuarenta años, la gente de la Meca consideraba al Santo Profeta (sa) un hombre de carácter impecable. Sin embargo, a pesar de todos estos testimonios, el Sr. Muir escribe que, después de los cincuenta y cinco años, el Santo Profeta (sa) se dejó llevar por la sensualidad y la lujuria, a pesar de que su fortaleza física había disminuido de forma natural y que sus compromisos y responsabilidades se habían incrementado hasta tal punto que incluso las personas más activas se sentirían ociosas en comparación con él.  ¿Fue entonces cuando se dedicó al ocio y al libertinaje? Ciertamente, esta observación no puede considerarse libre de escrúpulos. ¡Esto no es más que un comentario lleno de prejuicios!

Uno es libre para decir lo que piense y los demás no tienen el poder de detener la lengua ni la pluma de esa persona. Pero una persona inteligente no debe hacer una declaración que el sentido común rechace. Si el Sr. Muir y otros como él no hubieran estado llenos de prejuicios, se hubieran dado cuenta que todos los matrimonios que el Santo Profeta (sa) llevó a cabo durante su avanzada edad no estuvieron motivados por los deseos carnales. Obviamente, existían otros motivos ocultos, especialmente cuando es un hecho histórico el hecho de que el Santo Profeta (sa) pasó los días de su juventud en un estado que tanto los suyos como los ajenos, se referían a él con el apodo del “Amin” [el honesto].

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib escribe:

“Todo el que lea (estos hechos) y los conozca, en mi caso, al recordarlos obtengo un placer espiritual al estudiar que el Santo Profeta (sa) celebró estos matrimonios en una época en que estaba sobrellevando el gran peso de las responsabilidades del profetazgo y estaba totalmente absorto en el cumplimiento de sus onerosas e innumerables responsabilidades. Para las personas justas y nobles este mero hecho demuestra que los matrimonios del Santo Profeta (sa) eran parte de sus responsabilidades como Profeta, para lo que sacrificó su propia paz interior con el fin de apoyar los objetivos de predicación y formación. Una persona maligna busca motivos malvados en las acciones de los demás, y debido a su naturaleza sucia, frecuentemente, no alcanza a comprender las intenciones puras de los demás. No obstante, una persona noble sabe y entiende que, a menudo, la misma acción es realizada por un hombre siniestro con intenciones malvadas, mientras que un hombre piadoso puede y realiza la misma acción con una intención buena y pura.

En el islam, y esto debe quedar claro, el propósito del matrimonio no es que el hombre y la mujer puedan estar juntos para satisfacer sus deseos carnales, aunque uno de los propósitos del nikah (el enlace matrimonial) es que la vida humana continúe. Sin embargo existen otros objetivos saludables. Por lo tanto, determinar los motivos detrás del matrimonio de una persona cuya toda su vida y todos sus momentos fueron testimonio de altruismo y pureza, y retorcerlos con mala idea como hacen las personas malvadas, no puedan causar perjuicio a la persona a la que esta opinión afecta, y en su lugar, deja bien patente el estado interno de quién lanza la crítica.

Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib dice: “No diré nada más en respuesta a esta alegación”.

[árabe]

Es decir. ‘Y Al-lah sólo es el Ayudante contra lo que ellos alegan.’”

Mientras impartía el sermón de un nikah, Hazrat Jalifatul Masih II (ra) dijo algo sobre el matrimonio y el nikah que también mencionaré. Dijo:

“El Santo Profeta (sa) hizo los preparativos para que su prima paterna se casara con Zaid. No podemos decir que el Santo Profeta (sa) no hiciera istijara [la oración para buscar ayuda en relación a un asunto en particular], ni súplicas, ni que pusiera toda su confianza en Al-lah Todopoderoso. El Santo Profeta (sa) hizo todo esto -realizó la oración de istijara e hizo súplicas-, pero a pesar de ello, Al-lah Todopoderoso no decretó que sus esfuerzos dieran fruto”.

Dice Hazrat Jalifatul Masih II (ra):

“La razón detrás de esto es que Al-lah Todopoderoso deseaba demostrar a la gente que el Santo Profeta (sa) no había tenido descendencia masculina: ni por descendencia biológica, ni descendencia por adopción. Cuando la gente adopta niños, son considerados hijos propios por la ley.

El Santo Profeta (sa) no tenía hijos biológicos, pero según la constitución nacional y la ley vigente de ese momento, él tenía hijos. Por ejemplo, Hazrat Zaid (ra). La gente le llamaba Ibn Muhammad [hijo de Muhammad]. Con el incidente del matrimonio de Hazrat Zainab (ra), Al-lah Todopoderoso estableció que los hijos de uno sólo lo eran de acuerdo con las leyes de la naturaleza es decir, los hijos biológicos. Los niños por ley no son la verdadera descendencia de uno (los hijos que son adoptados no son hijos verdaderos). Tampoco, las leyes de la Sharia relacionadas con los hijos biológicos se pueden aplicar a otros hijos. Por lo tanto, el único método para establecer esto fue que el Santo Profeta (sa) se casara con la esposa divorciada de Hazrat Zaid (ra).

Al-lah Todopoderoso no permitió que desaparecieran las diferencias entre Zaid y su mujer. Si Al-lah Todopoderoso lo hubiera deseado, podría haberlas eliminado, pero optó por no hacerlo, a pesar de que el Santo Profeta (sa) realizó la oración de istijara, hizo súplicas, depositó su confianza en Al-lah Todopoderoso e hizo todos los esfuerzos [para que ese matrimonio funcionara]. La sabiduría divina detrás de ello era que cuando Zaid se divorciara de su mujer, ella debería casarse con el Santo Profeta (sa) para que se estableciera que aunque uno tiene hijos de acuerdo con la ley vigente, estos hijos no son iguales a los hijos biológicos”.

Este fue el objetivo que Hazrat Jalifatul Masih II (ra) mencionó destacando la sabiduría detrás de esa boda.

En cuanto a cómo el Santo Profeta (sa) trató a los esclavos liberados, Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib escribe en Sirat Jataman Nabiyyin:

“Para reformar la visión antigua de la gente, el Santo Profeta (sa) estaba más atento de la dignidad y el honor de los esclavos y de los esclavos liberados que del resto. Por lo tanto, en muchas ocasiones, el Santo Profeta (sa) nombró a su esclavo liberto Zaid bin Harizah (ra) y a su hijo Usamah bin Zaid (ra) como comandantes jefes de muchas campañas militares. Muchos respetables y destacados Compañeros estaban bajo sus mandos y cuando la gente ignorante se oponía a ello, debido a su mentalidad antigua, el Santo Profeta (sa) respondía: ‘Ponéis objeciones al nombramiento de Usamah (ra) como comandante y anteriormente también lo hicistéis a la jefatura de su padre Zaid (ra). ¡Por Dios! Del mismo modo que Zaid (ra) era merecedor y capaz de la jefatura y el liderazgo y se encontraba entre mis más queridos, Usama (ra) es merecedor del liderazgo y entre mis más amados.’

Al escuchar esta declaración del Santo Profeta (sa) cargada de auténtica igualdad enseñada por el islam, los cuellos de los Compañeros del Profeta se doblegaron en aceptación y llegaron a entender que en el islam ser esclavo o hijo de un esclavo, o provenir de una facción baja de la sociedad, no podía, bajo ningún concepto, ser un obstáculo en el camino del progreso, ni en el avance de una persona, y que el verdadero estándar (de éxito) se basaba en la perspicacia personal y en la rectitud. Entonces, por encima de todo esto, ¿qué podía ser más significativo que el Santo Profeta (sa) casara a la hija de su tía biológica paterna, Zainab bin Yahash (ra) con Zaid bin Harizah (ra)? Es un extraño milagro que en todo el Sagrado Corán si algún Compañero ha sido mencionado por su nombre, ese ha sido Zaid bin Harizah (ra).

Respecto a la forma islámica de liberar esclavos, Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib continúa diciendo:

“La razón es que, un gran número de entre las personas que habían sido liberadas en base a las enseñanzas islámicas, acabaron siendo personas que alcanzaron un gran éxito en todos los aspectos, y asumieron el estatus de líderes musulmanes en varias áreas. En los Compañeros, por ejemplo, como se mencionó anteriormente, Zaid bin Harizah (ra) era un esclavo liberado, pero desarrolló tal habilidad que el Santo Profeta (sa) lo nombró comandante en muchas campañas islámicas. “Compañeros altamente eminentes e incluso generales consumados, como Jalid bin Walid (ra), tenían un rango inferior al suyo”.

Hazrat Zaid participó en las batallas de Badr, Uhud, Jandaq, Hudaibiya y la Batalla de Jaibar junto con el Santo Profeta (sa). Es considerado uno de los arqueros más expertos del Santo Profeta (sa). El Santo Profeta (sa) nombró a Hazrat Zaid Amir de Medina al partir para la expedición de Muraisi (otro nombre para la batalla contra los Banu Mustaliq). Esto tuvo lugar en Sha’ban del 5º año después de la Hégira según Sirat Al-Halbiyah.

Hazrat Salma bin Akwah dice:

“Participé en siete expediciones junto con el Santo Profeta (sa) y participé en nueve expediciones en las que el Profeta de Al-lah (sa) no participó, y durante esas expediciones, nombró a Hazrat Zaid bin Harizah como líder del ejército musulmán”.

Hazrat Aisha (ra) narra:

“Siempre que el Mensajero de Al-lah (sa) despachó a Hazrat Zaid con un ejército, lo nombró su Amir (líder)”.

Ella continúa narrando:

“El Santo Profeta (sa) habría continuado designando a Hazrat Zaid como el líder si hubiese continuado con vida”.

En su libro, Sirat Jatamun Nabiyyin, Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib escribe sobre Ghazwah Saffwan, que también se conoce como Ghazwah Badartul-Ula y tuvo lugar en Yamaadi Al Aajar del 2º año después de la Hégira:

“Después de Ghazwah Ushairah, no habían transcurrido diez días desde el regreso del Santo Profeta (sa) a Medina cuando un jefe de la Meca llamó a Kurz bin Yabir Fihri y muy astutamente, junto con una compañía de Quraish, asaltó de repente un pasto de Medina, que estaba situado a solo tres millas de la ciudad y huyó con camellos, etc. pertenecientes a los musulmanes. Tan pronto como el Santo Profeta (sa) recibió noticias de esto, nombró a Zaid bin Harizah (ra) como Amir en su ausencia, y se dirigió a su búsqueda junto con un grupo de Compañeros. El Santo Profeta (sa) lo persiguió hasta que llegó a Safwaan, que es un área cercana a Badr, pero logró escapar. Este Ghazwah también se conoce como Ghazwah Badratul-Ula “. Esto fue mencionado anteriormente.

Ahora mencionaré brevemente la expedición de Ushairah. Cuando el Santo Profeta (sa) fue informado sobre los planes malvados de los Quraish, salió de Medina y llegó a una zona costera llamada Ushairah. Aunque no hubo encuentros con los Quraish, se firmó un tratado con la tribu Banu Mudlill. Después de esto, el Santo Profeta (sa) regresó a Medina. Cuando recibió la noticia de que los incrédulos estaban reuniendo sus fuerzas, viajó a la zona costera llamada “Ushairah”. El Santo Profeta (sa) pensó en enfrentarse a ellos fuera de Medina, sin embargo, esta batalla nunca tuvo lugar. Uno de los beneficios de este viaje fue que se firmó un tratado de paz con una de las tribus.

Me gustaría profundizar más sobre la diferencia entre un Ghazwah y un Saryah, ya que algunas personas pueden no saberlo. Un Ghazwah es una expedición en la que el Santo Profeta (sa) participó y un Saryah o Ba’az es una expedición en la que no estuvo presente. A este respecto, se debe explicar con mayor detalle que no es necesario salir a realizar la Yihad de la espada para que una expedición sea declarada como Ghazwah o Saryah. De hecho, cada viaje que el Santo Profeta (sa) emprendió en el estado de batalla se considera un Ghazwah, ya sea que su propósito fuera luchar o no, incluso si más tarde, se vieron obligados a luchar. Lo mismo sucede con un Saryah. Por lo tanto, no todos los Ghazwah y Saryah son una expedición militar. Como se mencionó anteriormente, ninguna batalla tuvo lugar durante el Ghazwah de Ushairah.

Cuando tras la Batalla de Badr el Santo Profeta (sa) se puso en marcha, envió a Zaid bin Harizah a Medina y le ordenó ir por adelantado e informar a la gente de Medina sobre las buenas noticias de la victoria. Por lo tanto, Zaid llegó a Medina antes del Santo Profeta (sa) e informó a todos sobre la victoria. Por un lado, ésto hizo a los Compañeros muy jubilosos debido al gran éxito del islam y por otro lado, no se sintieron doloridos por no haber podido participar de las bendiciones en una Yihad tan magnífica. La buena noticia de la victoria que trajo Zaid Bin Harizah también disminuyó la aflicción que los musulmanes de Medina sentían en general, y que Hazrat Usman experimentó concretamente debido al fallecimiento de Ruqayya, hija del Santo Profeta (sa). Ella falleció unos momentos antes de la llegada de Hazrat Zaid. Ella estaba enferma, y ​​el Santo Profeta (sa) tuvo que dejarla atrás cuando él partió para la Batalla de Badr. Hazrat Usman no pudo participar en esta expedición por esta misma razón.

En relación a la expedición de Hazrat Zaid bin Harizah hacia Qardah el 3er año después de la Hégira en Yama’adi Al-Ajar, Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib escribe:

“Después de que los musulmanes se hubieran liberado de los ataques de Banu Sulaim y Banu Ghatfaan, se vieron obligados a salir de su tierra natal para reprimir otra amenaza. Hasta ahora, para sus empresas comerciales en el norte, los Quraish generalmente viajaban a Siria desde la ruta costera de Hayaaz. Sin embargo, ahora habían abandonado esta ruta, porque como se mencionó anteriormente, las tribus de esta región se habían aliado con los musulmanes; por lo tanto, era menos probable que los Quraish causaran problemas. De hecho, en estas circunstancias, comenzaron a considerar esta ruta costera como una amenaza para ellos mismos. En cualquier caso, ahora habían abandonado esta ruta y comenzaron a viajar desde la ruta de Nalld, que pasaba por Iraq. Las tribus de Sulaim y Ghatfaan, que eran aliados de los Quraish y enemigos mortales de los musulmanes, habitaban en la proximidad de esta región.

Como tal, en el mes de Yamadiyul-Ajirah, el Santo Profeta (sa) recibió información de que una caravana comercial de Quraish de la Meca debía pasar por esta ruta de Nalld. Es obvio que si el movimiento de caravanas pertenecientes a la región costera de Quraish hacia y desde la costa era una amenaza para los musulmanes, pasar por la ruta de Nalld era igualmente, más bien, incluso más peligroso. La razón era que, a diferencia de la ruta costera, esta nueva ruta estaba habitada por aliados de los Quraish, que, como los Quraish, tenían sed de sangre de los musulmanes. Era muy fácil para los Quraish unir fuerzas con ellos y lanzar un ataque repentino sobre Medina por la noche, o realizar cualquier otro plan. Por tanto, para debilitar a los Quraish y presionarlos para que pudieran inclinarse a buscar la reconciliación, era necesario interceptar sus caravanas en esta ruta también. Por lo tanto, tan pronto como el Santo Profeta (sa) recibió la noticia, envió un destacamento de sus Compañeros bajo el liderazgo de su esclavo liberado, Zaid bin Harizah.

Jefes como Abu Sufyan bin Harb y Safwan bin Umayyah también acompañaban a esta caravana comercial de los Quraish. Zaid (ra) cumplió su deber con notable rapidez e inteligencia y sometió a estos enemigos del islam en un lugar conocido como Qaradah, ubicado en Nalld. Asustados por este ataque repentino, la gente de Quraish huyó, dejando atrás los bienes y objetos de valor de la caravana. Zaid bin Harizah (ra) y sus Compañeros regresaron a Medina triunfantes, y con un botín muy valioso. Algunos historiadores han escrito que el guía de esta caravana de Quraish era un hombre llamado Farat, que fue tomado cautivo a manos de los musulmanes y luego liberado tras su aceptación del islam. Sin embargo, se desprende de otras narraciones que él fue un idólatra encargado de espiar a los musulmanes. Sin embargo, más tarde, después de convertirse en musulmán, emigró a Medina.”

Hazrat Aisha (ra) relata:

“Cuando Zaid bin Harizah (ra) regresó a Medina de una expedición, el Mensajero de Al-lah (sa) estaba en mi casa. Hazrat Zaid vino y llamó a la puerta de la casa. El Santo Profeta (sa) dio la bienvenida y abrazó a Zaid (ra) y Zaid (ra) besó la mano del Profeta.”

Durante el mes de Shaban en el quinto año después de la migración, cuando el Santo Profeta (sa) llamó a la gente a unirse a la expedición hacia Banu Mustaliq, según algunas narraciones, el Santo Profeta (sa) nombró a Hazrat Zaid bin Harizah (ra) Amir de Medina. El día de la expedición de Jandaq, la bandera de los Compañeros emigrantes también estaba en manos de Zaid bin Harizah (ra).

La mención de Hazrat Zaid bin Harizah continuará en el futuro.

A continuación, hay algunas noticias tristes. [¿Ha llegado el féretro?]. La respetada Maryam Salman Gul Sahiba, hija de Mubarak Ahmad Siddiqui Sahib, falleció el 17 de junio, a la edad de 25 años. ¡A Al-lah pertenecemos y a Él retornaremos! Su enfermedad fue descubierta hace solo unos días. Cuando su salud deterioró, fue ingresada en el hospital, pero el decreto divino prevaleció y no pudo recuperar su salud.

Todos los que la conocieron han dicho sobre la fallecida que era una persona muy afectuosa y cortés. Era muy regular en sus oraciones diarias; era empática y ayudaba a los demás. Poseía una relación afectuosa con el Jilafat. Aparte de sus padres y su esposo, ella ha dejado atrás a dos hijas llamadas Nayaab y Zaryaab. Nayaab tiene cinco años y Zaryaab tiene un año y medio.

La madre de Maryam Salman Sahiba, Gul Mubarak Sahiba dice:

“Hemos tenido que soportar tres tragedias en las últimas seis semanas”. La persona que escribe esto dice: “Primero, el hermano de Gul Mubarak Sahiba falleció, luego su hermana falleció el mes pasado en mayo, y ahora su hija también ha fallecido”. ¡Que Al-lah Todopoderoso les conceda paciencia y fortaleza!

Maryam Salman Sahiba era la Secretaria de Nuevos Conversos en su comunidad local en Epsom. Tenía un espíritu positivo y alegre caracterizado por una alta moralidad y asistía regularmente a aquellos que necesitaban ayuda.

La Sadr Lallna de su localidad, escribe:

“Desempeñaba sus deberes de manera excelente y ejemplar como Secretaria de Nuevos Conversos. Mantenía una relación de tanto cariño y amor con los nuevos conversos, que estas nuevas mujeres áhmadis naturalmente se enamoraban del sistema de la Yama’at “.

Una mujer conversa recientemente al Ahmadiat, Faridah Nelson Sahiba, dice:

“Recuerdo que la primera vez que fui a una reunión [de la Yama’at], estaba un poco ansiosa por sentirme excluida. Sin embargo, tan pronto como Maryam me vio, su rostro se iluminó con una gran sonrisa. Caminó hacia mí, me abrazó y luego se sentó conmigo todo el tiempo. Luego, después de esto, también vino a mi casa con una caja de chocolates como regalo, y procedió a contarme todo sobre las bendiciones de la Yama’at y el Jilafat “.

Del mismo modo, hay otra señora conversa áhmadi, Andalib Sahiba, que dice:

“En mi opinión, cada Secretaria de Nuevos Conversos Femeninos debería ser como Maryam, porque recuerdo la primera vez que la conocí, ella me abrazó con tanto amor que sentí como si hubiera encontrado una hermana afectuosa en ella. Solía traer pequeños regalos para mí y para mis hijos a mi casa. Siempre contactaba conmigo por teléfono y me visitaba regularmente. En su círculo de amigas, a menudo hablaba sobre las bendiciones del Jilafat y del sistema de la Yama’at. Se convertía en la mejor amiga de las nuevas mujeres conversas, y las ayudaba, fomentando en ellas la pasión por participar en los programas de la Yama’at “.

Escribe, además:

“Gracias a la formación moral y espiritual que recibí de la difunta, me convertí en la secretaria general de mi región”. Luego añade: “la difunta solía ayudar a otros con el escaso dinero que disponía para sus gastos personales”.

Mubarak Siddiqui Sahib, el padre de Maryam Sahiba, escribe:

“Escuchaba los sermones de los viernes con gran regularidad, y daba prioridad a la fe sobre los asuntos mundanos en todas sus actividades. El Maylis Shura tuvo lugar dos días antes de su fallecimiento, y durante este tiempo Maryam permaneció en la unidad de cuidados intensivos. Le dije que solicitaría un permiso por escrito para no tener que asistir al Shura, pero Maryam me respondió diciendo: ‘No, no te preocupes por mí; no dejes de asistir a ningún evento de la Yama’at por mi causa, porque esa es la promesa que le hemos hecho al Mesías Prometido (as): de que daremos prioridad a nuestra fe sobre todos los asuntos mundanos’”.

Ella también solía escribir poemas en inglés, y el resumen de uno de dichos poemas es que cada vez que alguien comienza a realizar un buen trabajo, surgen muchas pruebas y dificultades, y la gente comienza a dudar de tu propia sinceridad. Dejad que las personas hagan lo que quieran; simplemente debemos continuar con nuestras obras virtuosas. Del mismo modo, también escribió un poema sobre el Jilafat en lengua urdu.

En el hospital de St. George en Londes donde fue ingresada, su enfermera, que era de Alemania, dijo que cada vez que hablaba con Maryam, sentía como si estuviera hablando con un ángel.

En verano, cuando hacía más calor, guardaba botellas de agua en su refrigerador. Cuando tenía el día libre, se sentaba fuera con sus hijas y rotulaba sobre las botellas que el agua era gratuita. Muchos ingleses se acercaban a la mesa y se detenían para beneficiarse de esta comodidad.

Un día, una mujer inglesa le preguntó: “¿Cómo se te ha ocurrido esta idea de colocar agua y chocolates en una mesa fuera de tu casa, y darlos gratuitamente?” Maryam le respondió que “esta semana los niños tienen vacaciones en la escuela y quiero facilitar sus vacaciones mediante este puesto, toda la semana”. La inglesa respondió: “he gastado miles de libras para llevar a mis hijos de vacaciones, y relajarme en lugares lejanos, pero no conseguía sentirme feliz. No me di cuenta de que la verdadera paz se puede lograr ayudando a otros desde la propia casa”.

Siempre daba el primer paso a la hora de conocer gente y saludarla. Si no se reunía con alguno de sus conocidos o sus vecinos durante unos días, les enviaba un mensaje y se interesaba por su bienestar. Otra gran cualidad suya consistía en que siempre buscaba los méritos de los demás y les apreciaba por sus buenas peculiaridades. Siempre tenía una sonrisa en su rostro. Era una mujer que confiaba mucho en Al-lah Todopoderoso y se sentía muy agradecida con los favores de Dios.

¡Que Al-lah tenga piedad de ella y le conceda el perdón! De igual manera que esta mujer mantenía una gran esperanza en su Señor, ¡que Al-lah Todopoderoso la trate con un amor aún mayor, y la recoja en el abrazo de Su amor, y continúe elevando su condición en el paraíso!

¡Que Al-lah Todopoderoso mantenga siempre a sus hijas bajo Su protección y refugio, y acepte todas las oraciones que ofreció por ellas! ¡Que conceda a sus padres una verdadera paciencia y fortaleza; que se hallen totalmente resignados, desde lo profundo de sus corazones a la voluntad de Dios, y puedan criar a sus hijas de una manera ejemplar! ¡Que Al-lah capacite a su esposo a darles el amor de una madre y un padre! ¡Que Al-lah continúe elevando su estatus en el paraíso!

Después de las oraciones del viernes, ofreceré su oración fúnebre: todos deberán unirse a mí para este propósito. Saldré para dirigir su oración fúnebre, pero aquellos de ustedes que están en el interior, deben permanecer aquí.