Preguntamos a la calle ¿Se puede ser justo y perdonar a la vez?
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Preguntamos a la calle ¿Se puede ser justo y perdonar a la vez?

Director del Spanish Desk y editor de la revista Review of Religions en Español

Esta semana hemos decidido preguntar a los estudiantes de derecho de la universidad de Córdoba qué entienden ellos por justicia y perdón, para luego comparar sus respuestas con las enseñanzas del islam. ¿Cómo defines la justicia? ¿crees que cualquier falta, por grave que sea, puede ser perdonada? ¿podemos ser justos y a la vez perdonar?¿crees que una persona voluntariamente puede ser castigada por los crímenes de otra persona? Curiosamente, encontramos muchas similitudes, aunque algunas preguntas no fueron tan fáciles de responder.

Transcripción:

Esta semana hemos decidido preguntar a los estudiantes de derecho de la universidad de Córdoba qué entienden ellos por justicia y perdón, para luego comparar sus respuestas con las enseñanzas del islam.

Curiosamente, encontramos muchas similitudes, aunque algunas preguntas no fueron tan fáciles de responder.

¿Cómo defines la justicia?

La mayoría de las personas entrevistadas respondieron de forma parecida, y realmente el concepto parece bastante claro. Similarmente, el diccionario de Oxford, por ejemplo, define la justicia como:

“El Principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde.”

O el compendio de catecismo de la iglesia católica dice sobre la justicia que:

“La justicia consiste en la constante y firme voluntad de dar a los demás lo que les es debido.”

El concepto de justicia en el islam es también parecido al que hemos mencionado, pero con un matiz. Según las definiciones anteriores “dar a cada uno lo que le corresponde” implica que un castigo debe ser proporcional a la trasgresión cometida y también que un buen acto merece una recompensa proporcional y no más. Pero el islam no limita la recompensa por un buen acto. En su lugar se basa en el principio de que el bien genera mayor bien y aleja el mal, con lo cual hay que fomentarlo y por eso no hay razón para limitar este tipo de recompensas.

¿Crees que cualquier falta, por grave que sea, puede ser perdonada?

La diversidad de las respuestas nos muestra que cada persona experimenta el perdón de forma diferente. Para algunos, surge de repente, sin tener que pensar. Para otros, es un proceso más deliberado que requiere esfuerzo y práctica.

Pero, ¿qué significa perdonar? Los psicólogos suelen definir el perdón como una decisión consciente y deliberada de liberar los sentimientos de resentimiento o venganza hacia una persona que te ha hecho daño, independientemente de que realmente merezca tu perdón.

Entonces, una pregunta que podemos hacernos es: ¿Dios debe perdonar nuestras faltas, por graves que sean? La respuesta a esta pregunta puede servirnos de inspiración para nuestras propias decisiones. Según el Corán Dios no nos castiga inmediatamente por nuestras malas acciones, sino que las perdona para que tengamos la oportunidad de darnos cuenta de ellas y cambiemos nuestra conducta.

Dice que Su clemencia es también válida para los que no creen en Él y que perdona cualquier pecado.

A veces caemos en la desesperación al pensar que no tenemos la capacidad de mejorar un parte de nuestras vidas y esto acaba convirtiéndose en la causa de nuestras debilidades y fracasos. Este mensaje que da el islam pretende estimular nuestra esperanza y darnos un motivo para superar nuestras debilidades.

Y, si, si alguien en lugar de arrepentirse, continúa reincidiendo en sus transgresiones entonces sería merecedor de un castigo.

¿Podemos ser justos y a la vez perdonar?

Esta pregunta planteada así no parece tener una respuesta clara. Algunos dicen que sí, otros que no, pero comparto la opinión con algunos de los estudiantes de que, si nos perjudican a nivel personal, entonces la persona afectada puede perdonarle si así lo desea, y no por ello está siendo injusto.

El islam habla en detalle sobre este tema y dice lo siguiente: en primer lugar, nunca se puede tomar la ley en tus propias manos, sino que se debe seguir la ley vigente.

Luego, nos dice que cuando alguien comete un delito, sea grande o pequeño; al tratar con el trasgresor, debemos siempre dar prioridad a la reforma. Si se decide castigar al trasgresor, el castigo no debe impartirse por venganza, sino para que la persona cambie y mejore.

Pero si podemos conseguir que la persona cambie su actitud perdonándole, el castigo debe ser perdonado o la pena puede ser reducida. Una pena más severa que la exigida por el perjuicio causado, o el perdón en un caso en el que no dé lugar a una mejora, serían ambos erróneos.

Encontramos ejemplos prácticos de esta enseñanza en la vida del Fundador del Islam. Perdonó incluso a sus enemigos más feroces y crueles si veía que el trasgresor se había reformado.

Uno de los relatos dice que, durante un viaje, la hija del Profeta fue brutalmente atacada por una persona. Ella estaba embarazada en ese momento y como resultado del ataque abortó. Finalmente, ella también murió. El agresor fue condenado a muerte por ello.

Pasado un tiempo, el asesino buscó al Profeta para mostrar su arrepentimiento e implorarle su perdón. El resultado fue que, dando una mayor importancia a la reforma del individuo, el Profeta perdonó al asesino de su propia hija.

También debemos tener en consideración el impacto que pueda tener nuestra decisión en la sociedad. Si la amnistía puede envalentonar a más criminales entonces no conviene perdonar sino castigar.

¿Crees que una persona voluntariamente puede ser castigada por los crímenes de otra persona?

Las respuestas en este caso fueron todas similares y con razón. El problema de que un tercero sea castigado por los crímenes que comete una persona es que no se consigue el propósito principal del castigo: la reforma del individuo.

El Corán coincide también con esta opinión. Rechaza la doctrina de la expiación y dice que cada uno somos responsable de las consecuencias de nuestras propias acciones, aunque no seamos conscientes de ellas. Las faltas morales del hombre obstaculizan su propio desarrollo personal y sus efectos son duraderos. Para poder compensar esa deficiencia tendrá que esforzarse más y trabajar más duro en mejorar, y eso no lo puede cambiar el hecho de que un tercero reciba el castigo por sus delitos.

Conclusión

En resumen, el islam presenta una definición de justicia que pone énfasis en promover las buenas obras y en darnos siempre esperanza para superar nuestras debilidades. En cuanto a las trasgresiones, busca la reforma del individuo y de la sociedad primero a través del perdón y, si no es posible, entonces a través de un castigo proporcional a la trasgresión. Finalmente, defiende la idea de que cada individuo es responsable de sus propias acciones.

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