En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
There is none worthy of worship except Allah, Muhammad is the Messenger of Allah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Existe Dios – ¿Por qué esta serie?

Transcripción:

Hola a todos, una cosa que he visto habitualmente en artículos o vídeos recientes sobre el tema de la ciencia y Dios es la falta de conocimiento sobre la religión en general.

Cuando se recurre a argumentos científicos la gente se vuelve muy rigurosa y no permiten que nadie a favor de la existencia de Dios cometa ni una sola falta al recurrir a cualquier tipo de argumento científico. Sin embargo, observo que no existe el mismo rigor en los argumentos religiosos.

Por ejemplo, si quiero basarme en las investigaciones de Einstein, o Darwin, o Newton, etc. lo más lógico sería que fuese a sus escritos para investigar sobre el tema en cuestión. Sin embargo, cuando se habla de religión en general la gente no estudia los textos religiosos del cristianismo, judaísmo, islam, etc. Lo más común es lanzar acusaciones sobre el comportamiento de la gente más extremista de cada religión.

Con lo cual, cuando escucho a la gente utilizar argumentos religiosos y afirman que son imprecisos o que, en base a ellos, Dios no existe, me parece una falacia. Y, en mi opinión esto solo favorece la ignorancia y los prejuicios.

Así, que he decidido crear una serie de vídeos para dar mi opinión acerca del ateísmo moderno, no con la esperanza de convertir a nadie, sino para eliminar prejuicios e incitar a la reflexión sobre cosas que se dan por supuesto pero que muchas veces, esas suposiciones son falsas.

 La culpa de que la religión sea tan mal entendida es por los teístas y los ateístas. 

Cuando la credibilidad de una religión es atacada, y un creyente es incapaz de afrontar el reto, es probable que, entonces, dude de la existencia de Dios. Cuando un hombre descubre que todo cuanto la religión ha atribuido a Dios es falso, concluye que la religión y Dios no son más que una fantasía de nuestra imaginación. Tal es el caso del hombre moderno.

Por ejemplo, cristianos, musulmanes y gente de otras creencias habrá escuchado de sus guías espirituales como los curas, o los imames que, en un principio, solo existían el humo y el agua; a partir de los cuales Dios creó las diferentes clases de cosas. Creó la tierra y el cielo en seis días compuestos por 24 horas cada uno; que creó una figura de barro e infundió en ella vida.

Históricamente, la gente escuchó todos estos mitos, hasta que llegó a sus oídos que la ciencia había delatado tales cuentos y que todas las maravillas de la naturaleza, en realidad, habían surgido de las propiedades evolutivas de la materia. Además, en el curso de miles y millones de años, el universo había evolucionado de un estado simple a otro más complejo y el hombre no es más que el resultado de la misma evolución.

La responsabilidad de este rechazo a la religión recae, en su mayoría, sobre los clérigos cristianos occidentales, pues fueron los primeros en escuchar la voz de la filosofía y ciencia moderna. Reaccionaron sin sentido a estos golpes de la ciencia. La gente vio a sus clérigos – guardianes de su fe – impotentes ante la moderna investigación científica y cedieron al ateísmo. Cuando esta voz alcanzó a otras naciones, ellos también perdieron valor y uno tras otro fueron rindiéndose al presenciar la derrota del batallón religioso.

Pero, si la gente hubiera pensado y reflexionado, la ciencia y filosofía moderna y la nueva investigación científica no hubiera supuesto gran problema.

En realidad, somos nosotros mismos quienes nos equivocamos al no comprender ciertos aspectos de la ciencia o de la religión y nos engañamos a nosotros mismos creyendo que se contradicen entre sí.

Por ejemplo: Hasta hace poco más de 100 años, genios como Einstein, junto con casi todo el mundo científico, creían que el universo no tenía un comienzo. Era estático: siempre existió y siempre existirá tal y como es. Sin embargo, el Corán, hace más de 1.000 años, ya defendía la teoría del Big Bang. ¿No dirían los científicos de aquella época que el Corán está en contradicción con la ciencia, aunque ellos estaban manifiestamente equivocados en lo que consideraban una verdad científica establecida?

¿No ven los incrédulos que los cielos y la tierra eran una masa compacta, que posteriormente disgregamos? Nosotros creamos del agua a todo ser vivo. ¿Acaso no creerán?

(versículo 21:31)

Ahora, veámoslo desde el otro ángulo. Hay gente religiosa que defienden el argumento de que Dios creó el universo en varios días. Por otro lado, la ciencia contradice muy fuertemente esta opinión. Pero si analizamos por ejemplo el Corán, nos daremos cuenta que no es un error del libro, sino que la gente ha realizado una interpretación mal fundamentada.

En verdad vuestro Señor es Al-lah, Quien creó los cielos y la tierra en seis períodos; a continuación, se instaló en el Trono. Él hace que la noche cubra al día, que la sigue rápidamente. Y Él creó el sol, la luna y las estrellas todos ellos sometidos a Su mandato. Suyos son, en verdad, la creación y el mandato. ¡Bendito sea Al-lah, el Señor de los mundos!

(versículo 7:55)

Por tanto, no puede afirmarse con propiedad que la ciencia contradice el Corán. Solo contradice una visión que erróneamente se atribuye al Corán.

Se utilizan algunos ejemplos del cristianismo como argumentos en contra de la existencia de Dios y se generalizan a todas las religiones.

Esto, además de ser un punto repetitivo, es uno de los que más daño hace a cualquier persona que quiera aprender, y genera muchos prejuicios. Desde bloggers, youtubers hasta periodistas y científicos hacen comentarios y dan ejemplos de la falsedad de todas las religiones basándose en el cristianismo como si fuera la única enseñanza religiosa existente. Dime, ¿Dónde está el rigor científico allí? ¿Acaso el judaísmo, islam, etc. no tienen nada que decir al respecto?  Claramente esto no es más que una muestra de la falta de conocimiento acerca de las religiones. Si alguien es un experto en un campo, no implica que lo sea en todos los campos, y lo prudente en caso de desconocer sobre algo es no dar tu opinión al respecto. Sobre todo, si eres una persona que puede influir sobre los demás, porque lo único que se consigue es promover la ignorancia.

Incluso científicos reconocidos muestran poco rigor cuando hablan sobre temas religiosos.

Por ejemplo, me llamó bastante la atención el siguiente artículo. Un astrofísico suizo ganador del premio nobel de 2019 fue entrevistado por el periódico ElPais, y dijo esto:

  1. Giordano Bruno, que fue quemado por la Iglesia en el siglo XVII, propuso que hay muchos otros sistemas solares en el universo, lo que no encaja con el relato cristiano de la creación ¿Cuál es el sitio de Dios en el universo?
  2. La visión religiosa dice que Dios decidió que solo hubiese vida aquí, en la Tierra, y la creó. Los hechos científicos dicen que la vida es un proceso natural. Yo creo que la única respuesta es investigar y encontrar la respuesta, pero para mí no hay sitio para Dios en el universo.

https://elpais.com/elpais/2019/10/08/ciencia/1570566287_988305.html

¿Visión religiosa? No señor, como mucho es la interpretación de una persona concreta sobre un versículo de la Biblia que es el texto sagrado de un grupo de creyentes determinados, pero que no representa la totalidad de creyentes en Dios. Pero afirmar que en su opinión no hay sitio para Dios en el universo basándose en un argumento tan pobre es, francamente, insultante y muestra un claro prejuicio hacia las religiones.

Lo peor de todo esto es que hay mucha gente que, por desconocimiento, acaba aceptando las opiniones sobre la existencia de Dios de personas reconocidas como en el ejemplo anterior, que no son expertas en materia religiosa, lo cual, en mi opinión favorece la ignorancia, no el conocimiento.

El Corán por ejemplo, un libro que fue revelado en una época en la que no existía la cosmología como una ciencia y en la que se pensaba que la tierra era el centro del universo, ya hablaba sobre la existencia de vida fuera de la Tierra.

Entre Sus Signos está la creación de los cielos y la tierra y de todas las criaturas vivas que ha distribuido en ambos. Él tiene el poder de reunirlos cuando Le agrada. (42:30)

También es común escuchar cosas como “las religiones te lavan el cerebro”. Pues bien, pero como los defensores del ateísmo hacen hincapié en la necesidad de evidencia, la razón y el método científico, entiendo que es necesario corroborar esa afirmación.

Para aquellos interesados ​​en una metodología de investigación rigurosa, en el ámbito de las ciencias, los académicos están de acuerdo en que es crucial que los investigadores reconozcan sus prejuicios, visiones del mundo, privilegios o falta de ellos y educación. Esto se debe a que uno necesita diferenciar entre evidencias y cuestiones de valores sentimentales.

Así que tomemos un ejemplo: si hago una afirmación radical, una declaración cargada de valor sentimental como “la educación universitaria es inútil”, tendré que especificar al menos:

  • ¿Qué universidad?
  • ¿Qué departamento de la universidad?
  • ¿Quizás mi experiencia negativa se basa en una asignatura en particular? …
  • ¿O fui uno de esos estudiantes que nunca se presentan a las clases, no hacen los trabajos, se presentan al examen sin estudiar y aun así esperan excelentes resultados?

Lo siento, pero si me apunto a un gimnasio, pero ni siquiera voy al gimnasio, eso no hace que el gimnasio en sí sea inútil.

En cuanto a las preguntas anteriores, si alguien es un ateo ex-cristiano y se vuelve ateo porque sintió que estaba siendo adoctrinado u obligado a aceptar el dogma, debe tendrá que especificar qué secta cristiana, tal vez identificar la iglesia, de dónde es, y así sucesivamente. Como ateo ex-cristiano, su idea de “religión” se basa en su experiencia particular y puede tener un conocimiento nulo o muy pobre de las creencias de los cristianos de otras sectas, o las diferentes sectas del judaísmo, el islam, el budismo, el hinduismo, espiritualidad indígena, etc.

Por lo tanto, su mala experiencia religiosa y trauma no pueden ni deben generalizarse a otras religiones no cristianas o incluso a otras sectas cristianas.

Además, ¡recuerda! La existencia de “Noticias falsas” (¡y muchas!) No significa que las evidencias, es decir, la verdad, no esté disponible.

Conclusión

En conclusión, una causa muy común del conflicto entre ciencia y religión es que algunas personas consideran sus propias ideas basadas en un conocimiento imperfecto y poco sólido como religión, que necesariamente choca con hechos científicos aceptados y establecidos.

Los experimentos y las observaciones científicas nunca deben basarse en las modas y fantasías, como tampoco la religión puede considerarse como una fantasía. Los hombres de ciencia a veces son tan irracionales e ilógicos en su actitud como lo son algunos de los supuestos hombres religiosos. Al igual que estos últimos, también a veces se sienten tentados a considerar a sus teorías favoritas como ciencia. Esto naturalmente entran en conflicto con las verdades religiosas.

Pero las teorías no probadas y no respaldadas por experimentos regulares y confiables no son ciencia, al igual que las ideas y puntos de vista no corroborados por la razón y la inteligencia de algunos de los supuestos líderes religiosos no son religión.

Las teorías continúan cambiando. El avance del conocimiento y el aprendizaje ha dado lugar a nuevas teorías que han falsificado las antiguas. La teoría de la relatividad de Einstein ha demostrado que algunas teorías generalmente aceptadas carecen de fundamento. Los científicos son tan capaces de cometer errores como los hombres religiosos. Todas las teorías no son ciencia, al igual que todo lo que dicen o creen los que son considerados hombres religiosos no es religión.

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