En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

La excelencia personificada: Usman bin Maz’un parte 2

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Después de recitar el Tashahhud, Taawwuz y Sura Al-Fatiha, Hazrat Jalifat-ul-Masih V (aba) declaró:

En el sermón anterior, narrando la vida de Hazrat Usman Bin Maz’un (ra), finalicé diciendo que él fue la primera persona en ser enterrada en Yannatul Baqi. Se han encontrado los siguientes datos sobre la fundación y el establecimiento de Yannatul Baqi: (Usdul Ghaba, Vol. 3, p. 591, Usman bin Mazoonra, Dar-ul-Kutub al-Ilmiyyah, Beirut, 2003)

En el momento de la llegada del Santo Profeta (sa) a Medina, había muchos cementerios. Los judíos solían tener sus propios cementerios, mientras que las diversas tribus árabes tenían sus respectivos cementerios. La ciudad santa de Medina estaba dividida en varios barrios en ese momento, y cada tribu solía enterrar a sus muertos en un campo abierto en su área. Qabaa tenía su propio cementerio, que era el más importante. Pero había también otros cementerios más pequeños. La tribu de Banu Zafar tenía su propio cementerio. Banu Salma tenía su propio cementerio separado. Entre otros cementerios, se encontraba también el cementerio de Banu Saadah, en cuyo lugar se establecería Suqun-Nabi más tarde. Aquí es donde se construyó la Mezquita del Profeta. También en ese lugar, entre los árboles de dátiles, había algunas tumbas de politeístas. Baqi ul-Gharqad fue el más antiguo y famoso de todos estos cementerios. Desde que el Santo Profeta (sa) lo eligiera como el cementerio de los musulmanes, ha tenido una posición única y prominente que permanece hasta hoy y por siempre.

Hazrat Ubaidul-lah Bin Abi Rafe’ relata que el Santo Profeta (sa) buscaba un lugar donde solamente estuvieran enterrados los musulmanes. El Santo Profeta (sa) visitó e inspeccionó varios lugares para este propósito. Sin embargo, este honor fue decretado para Baqi-ul-Gharqad. El Santo Profeta (sa) anunció:

“Se me ha ordenado que elija este lugar, es decir, Baqi-ul-Gharqad”.

Baqi-ul-Gharqad solía llamarse Baqi-ul-Jabjabah en aquel entonces.

Tenía innumerables árboles Gharqad y arbustos silvestres que crecían dentro. Había una gran cantidad de mosquitos y otros insectos y cuando los mosquitos se elevaban, debido a la tierra fangosa o la maleza, parecía como si nubes de humo lo hubieran cubierto desde arriba. La primera persona que fue enterrada allí, como ya se ha mencionado, fue Hazrat Usman bin Maz’un. El Santo Profeta (sa) colocó una piedra a la cabeza de la tumba que decía: “Él nos ha precedido”. A partir de entonces, cada vez que alguien fallecía, la gente le preguntaba al Santo Profeta (sa) dónde debía ser enterrado. El Santo Profeta (sa) respondía: “Cerca de Usman bin Maz’un, que nos ha precedido”. En árabe Baqi es un lugar en el que abundan los árboles. Este lugar era conocido en Medina como Baqi-ul-Gharqad, ya que abundaban los árboles Gharqad. Además, abundaban los arbustos silvestres. También se le llama Yannatul Baqi. En árabe, la palabra Yannat significa jardín o paraíso. Por esta razón, era más conocido entre los no árabes como Yannatul Baqi. Abdul Hamid Qadri Sahib ha dado esta explicación. Luego afirma que no debemos olvidar que los árabes llamaban Yannat a sus cementerios. También se le llamó Muqabirul Baqi, más comúnmente mencionado por los beduinos.  (Justeju-e-Medina az Abdul Hameed Qadri Sahib, p. 598, Oriental Publications, Lahore, Pakistan, 2007)

Hazrat Salim bin Abdul’lah relata sobre su padre que, cada vez que alguien fallecía, el Santo Profeta (sa) decía: “Envíalo con los que han fallecido. ¡Qué excelente pionero Usman bin Maz’un fue de entre los de mi Umah!” (Al-Mu‘jam Al-Kabir Li At-Tabarani, Vol. 12, p. 228, Hadith 13160, Dar Ihyaa Al-Turath Al-Arabi, Beirut, 2002)

Hazrat Ibn ‘Abbas relata que cuando Hazrat Usman falleció, el Santo Profeta (sa) se acercó a su cuerpo, inclinó el Santo Profeta (sa) su cabeza tres veces, luego levantó la cabeza y proclamó en voz alta: “¡Oh Abu Sa’ib! ¡Que Al-lah te perdone! Dejas este mundo sin dejar que te haya afectado negativamente.”

Hazrat Aisha (ra) relata que, cuando el Santo Profeta (as) besó el cuerpo de Hazrat Usman bin Maz’un (ra), estaba extremadamente emocionado y las lágrimas brotaban de sus ojos. El Santo Profeta (sa) estaba muy conmovido en ese momento y de sus ojos brotaban las lágrimas. Hazrat Aisha (ra) relata que el Santo Profeta (sa) besó a Hazrat Usman después de su muerte. Ella afirma que vio las lágrimas del Santo Profeta (sa) en las mejillas de Hazrat Usman. El Santo Profeta (sa) derramó tantas lágrimas que estaban cayendo en las mejillas de Hazrat Usman.

Cuando el hijo del Santo Profeta (sa), Ibrahim, falleció, el Santo Profeta (sa) dijo:

[árabe]

Traducción: “Ojalá puedas unirte a la compañía de este individuo piadoso, Usman bin Maz’un, que ha fallecido”. (Usdul Ghaba, Vol. 3, p. 591, Usmanra bin Mazoon, Dar-ul-Kutub al-Ilmiyyah, Beirut, 2003) (Al-Tabaqaat-ul-Kubra li ibn Saad, Vol. 3, p. 303, Dar-ul-Kutub al-Ilmiyyah, Beirut, 1990)

Hazrat Usman bin ‘Affan relata que cuando el Santo Profeta (sa) dirigió la oración fúnebre de Hazrat Usman bin Maz’un, recitó los Takbirat cuatro veces [es decir, recitando Al-lahu Akbar]. Algunas personas opinan que no se pueden decir más de tres Takbirat. Sin embargo, es posible decir cuatro también. (Sunan Ibn Majah, Kitabul Jana’iz Arba’an, Hadith 1502)

Muttalib relata:

“Cuando falleció Hazrat Usman bin Maz’un, sacaron su cuerpo y lo enterraron. Sobre esto, el Santo Profeta (sa) ordenó a una persona que trajera una roca. Pero no pudo levantar la roca porque pesaba mucho. Así que el Santo Profeta (sa) fue él mismo, se paró junto a la piedra y se arremangó las mangas de la camisa”.

Muttalib, quien relata este incidente del Santo Profeta (sa), dice:

“Parece que todavía puedo para ver la piel blanca de los dos brazos del Santo Profeta (sa), es decir, todavía puedo recordar el incidente”.

Dice:

“Los brazos del Santo Profeta (sa) eran hermosos y todavía puedo ver la blancura de su piel después de que el Santo Profeta (sa) se hubiera arremangado. Después de esto, el Santo Profeta (sa) levantó esa roca y la colocó junto a la cabeza de la tumba de Hazrat Usman bin Maz’un. El Santo Profeta (sa) luego dijo: ‘Reconoceré la tumba de mi hermano a través de esta roca y quienquiera que fallezca de entre mi familia, le enterraré cerca de ella’”.

Esta es una narración de Sunan Abi Daud. (Sunan Abi Daud, Kitabul Jana’iz, Bab fi Jam’il Mautaa fi Qabr Wal Qabr Yu’lam, Hadith 3206)

Ahora mencionaré algunos aspectos de los detalles que Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib ha presentado en relación con el fallecimiento de Hazrat Usman bin Maz’un.

Relatando los incidentes del segundo año después de Hégira [migración del Santo Profeta (sa) a Medina], Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib afirma:

“A finales de ese año, el Santo Profeta (sa) propuso la creación de un cementerio en Medina para sus Compañeros, que se denominó Yannatul-Baqi. Después de su creación, los Compañeros fueron generalmente enterrados en este mismo cementerio. El primer Compañero que se enterró en este cementerio fue Usman bin Maz’un.”

“Usman era uno de los musulmanes pioneros, extremadamente justo y piadoso. Era un hombre de disposición ascética. En una ocasión, después de convertirse en musulmán, le dijo al Santo Profeta (sa): ‘Si el Santo Profeta (sa) me concede amablemente su permiso, deseo abandonar el mundo y separarme de mi esposa e hijos, de tal manera que pueda dedicar mi vida por completo a la adoración de Al-lah.’ Sin embargo, el Santo Profeta (sa) no le permitió hacerlo.”  Ya comenté previamente varios detalles acerca de esto en el sermón anterior.

Sin embargo, Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib también narra:

“El Santo Profeta (sa) se entristeció profundamente por la muerte de Usman bin Ma’zun. Hay una narración donde se cuenta que después de su fallecimiento, el Santo Profeta (sa) le besó en la frente y en ese momento se podían ver lágrimas en los ojos del Santo Profeta (sa). Después de su entierro, el Santo Profeta (sa) colocó una piedra en la parte superior de su tumba para que sirviera a modo de señal, y luego, de vez en cuando, visitaba el Yannatul-Baqi y rezaba por él. Usman (ra) fue el primer Muhayyir [migrante de La Meca a Medina] que falleció en Medina”. (Sirat Khatamun-Nabiyyin, Hazrat Mirza Bashir Ahmadra, pp. 462-463)

La esposa de Hazrat Usman bin Ma’zun escribió la siguiente elegía en su fallecimiento:

[Árabe] (Usdul Ghaba, Vol. 3, p. 591, Usmanra bin Mazoon, Dar-ul-Kutub al-Ilmiyyah, Beirut, 2003)

La traducción es:

“¡Oh ojos míos! Derramaste infinitas lágrimas por la muerte de Usman, quien pasó sus noches de acuerdo con el placer de su Creador. Se darán noticias buenas sobre este individuo, único y excepcional quien ahora ha sido enterrado. Baqi y Gharqad han sido purificados debido a este habitante y sus alrededores se han iluminado tras su entierro. Tu fallecimiento entristeció el corazón hasta tal punto que no se curará hasta que yo muera, y este estado en el que estoy, no cambiará”. (Usdul Ghaba, Vol. 3, p. 495, Dar-ul-Fikr, Beirut)

Estos fueron los sentimientos expresados por su mujer.

Hazrat Umme ‘Alaa, una de las mujeres de los Ansaar que había prometido lealtad al Santo Profeta (sa), narró:

“Cuando los Ansaar escribían varios nombres entre los Muhayirin para seleccionar sus lugares de residencia, recibimos el nombre de Hazrat Usman bin Ma’zun” lo que significaba que iban a organizar su alojamiento en nuestra casa. Hazar Umme ‘Alaa relata: “Hazrat Usman bin Ma’zun se quedó con nosotros. También lo cuidamos cuando se encontraba mal y cuando falleció, lo enterramos con su ropa. El Santo Profeta (sa) vino a vernos y yo dije: “¡Que Al-lah tenga piedad de ti, Oh Abu Sa’ib!” – este era el nombre de Hazrat Usman bin Ma’zun-. Ella repitió estas palabras en presencia del Santo Profeta (sa) – ¡que Al-lah tenga misericordia contigo Abu Sa’ib! – y luego dijo: “Soy testigo de que Al-lah ciertamente te ha honrado”. Repitió esto frente al Santo Profeta (sa). Cuando el Santo Profeta (sa) escuchó esto, preguntó: “¿cómo has llegado a saber que Al-lah el Todopoderoso lo ha exaltado ciertamente?” Ella respondió: “¡Oh Mensajero (sa) de Al-lah! ¡Que mis padres sean sacrificados por ti! No estoy segura de esto, pero así es como lo sentí. Por ello, así te expreso mis sentimientos”. Sobre esto, el Santo Profeta (sa) respondió: “En lo que respecta a Usman (ra), él ha fallecido y espero que tenga prosperidad (y que Al-lah el Todopoderoso lo honre).  Sin embargo, juro por Al-lah, que ni siquiera sé qué pasará con Usman”. Aunque él había orado por Hazrat Usman, dijo: “Soy un Profeta de Dios, pero aún no estoy seguro de lo que sucederá con Hazrat Usman”. Cuando Hazrat Umme Alaa escuchó esto, ella dijo: “No volveré a considerar a nadie tan piadoso de esta manera”, lo que significaba que ella no volverá a decir que Dios ciertamente ha indultado a alguien. Además, dijo: “Esto me entristeció y cai dormida en este estado”. Tenía una relación especial con Hazrat Usman y las emociones que tenía con respecto a él eran muy fuertes. En cualquier caso, ella dijo: “Por la noche vi en un sueño que había una fuente que fluía y que pertenecía a Hazrat Usman (ra)”. Dijo: “Después de ver este sueño, fui a ver al Santo Profeta (sa) y le conté mi sueño. El Santo Profeta (sa) respondió, “así eran sus actos”. Lo que significaba que Al-lah el Todopoderoso le mostró esto solo para informarle de que él estaba en el paraíso y que sus acciones son parte de esa fuente. (Sahih Bukhari, Kitab Al-Shahadaat, Bab Al-Qur’ah fil Mushkilaat, Hadith 2687)

Por lo tanto, esta era la forma con la que el Santo Profeta (sa) entrenaba a otros de que uno no debe afirmar con tanta confianza y creencia de que Al-lah el Todopoderoso ha perdonado a alguien. Sin embargo, cuando los actos piadosos de Hazrat Usman bin Ma’zun quedaron de manifiesto en forma de fuente en el sueño de Hazrat Umme Alaa, el Santo Profeta (sa) atestiguó este hecho. El Santo Profeta (sa) ya sabía que Al-lah el Todopoderoso estaba satisfecho con sus Compañeros que habían participado en la batalla de Badr. Además, las oraciones del Santo Profeta (sa) para Hazrat Usman en las que expresó sus emociones, explican el hecho de que estaba seguro de que Al-lah el Todopoderoso aceptaría estas oraciones y Hazrat Usman estaría entre aquellos que se acercan a Al-lah el Todopoderoso. A pesar de esto, él aconsejó que no se hicieran tales pretensiones.

Esto también se ha mencionado en Musnad Ahmad bin Hanbal de la siguiente forma:

Jariya bin Zaid menciona una narración de su madre en la que se cuenta que cuando falleció Hazrat Usman bin Ma’zun (ra), la madre de Jariya bin Zaid dijo: “Abu Sa’ib, eras un hombre con virtudes. Tus días buenos fueron realmente muy excepcionales”. El Santo Profeta (sa) escuchó esto y preguntó: “¿Quién dijo esto?” Ella respondió: “He sido yo quien ha dicho esto”. El Mensajero de Al-lah (sa) dijo: “¿Qué te llevó a esta conclusión?” Respondí: “¡Oh Mensajero de Al-lah (sa)! Fueron los hechos y actos de adoración de Hazrat Usman bin Maz’un (ra) los que me llevaron a creer que Al-lah el Todopoderoso ciertamente le trató con perdón y tolerancia.” El Santo Profeta (sa) dijo: “No vimos nada más que bondad en “Usman bin Maz’un”. Sin embargo, también dijo: “Tened en cuenta que soy un Profeta de Dios, pero, por Dios, ni siquiera yo mismo estoy seguro de lo que sucederá conmigo en el futuro.” (Musnad Ahmad bin Hanbal, Vol. 8, p. 872, Hadith Ummul Ulaa al-Ansar, Hadith 28006, Alamul Kutub, Beirut, 1998)

Nadie fue tan amado por Al-lah el Todopoderoso, como lo fue el Santo Profeta (sa), pero el nivel de temor de Dios y la comprensión de Su Independencia fue tal, que el mismo Santo Profeta (sa) dijo: “No estoy seguro de lo que sucederá conmigo en el futuro”. Por lo tanto, si este era el estado del Santo Profeta (sa), ¿cuánto temor deberíamos tener nosotros? Incluso, deberíamos estar preocupados por la realización de buenas acciones y de centrar nuestra atención hacia la adoración de Dios, y aún así nunca debemos sentirnos orgullosos de ello, sino que debemos progresar en humildad y siempre debemos rogar a Al-lah el Todopoderoso por Su Gracia y Misericordia, para que nos conceda Su perdón.

En otra narración de Musnad Ahmad bin Hanbal, Umme ‘Alaa afirma, “Usman bin Ma’zun se puso malo mientras convivía con nosotros. Lo cuidamos hasta que falleció y el sudario fue con su propia vestimenta. El Mensajero (sa) de Al-lah nos visitó. Le dije: ‘¡Oh Abu Sa’ib, que Al-lah tenga piedad de ti. ¡Soy testigo de que Al-lah te ha honrado enormemente!” El Mensajero (sa) de Al-lah dijo:” ¿Cómo sabes que Al-lah el Todopoderoso le ha honrado?” Ella respondió: “No estoy segura, ¡Oh Mensajero (sa) de Al-lah! ¡Que mis padres sean sacrificados por ti!” El Santo Profeta (sa) dijo entonces: “En lo que respecta a Usman bin Ma’zun, él falleció y espero por su prosperidad que Al-lah el Todopoderoso le conceda el bien. Sin embargo, por Dios, a pesar de ser el Mensajero de Al-lah, aún no sé qué pasará conmigo mismo en el Más Allá”. Umme ‘Alaa dijo: “No proclamaré a nadie como santo después de esto.” Después de esto, ella continuó, como está narrado, de acuerdo a su estado de ansiedad y también tuvo el sueño mencionado que le contó al Santo Profeta Muhammad (sa). Este relato se ha registrado en dos libros diferentes de Ahadiz. (Musnad Ahmad bin Hanbal, Vol. 8, pp. 871-872, Hadith Ummul Ulaa al-Ansar, Hadith 28004, Alamul Kutub, Beirut, 1998)

Al-lah el Todopoderoso ya les ha otorgado un elevado rango. Las oraciones del Santo Profeta (sa) también estaban con ellos, que Dios continúe elevando su estatus y que nosotros también podamos emular su ejemplo.

El siguiente Compañero que mencionaré es Hazrat Wahab bin Sa’ad bin Abi Sarh. El nombre de su padre era Sa’ad y pertenecía a la tribu Banu Aamir bin Loi. Hazrat Wahab era el hermano de Abdul’lah bin Wahab bin Sarh. El nombre de su madre era Muhana bint Yabir y pertenecía a la tribu Asha’ari. Abdul’lah bin Sa’ad bin Abi Sarh, el hermano de Hazrat Wahab, fue el mismo Katib-e-Wahi [escriba que escribiría las revelaciones] que se convirtió en un apóstata. (Al-Tabaqaat-ul-Kubra li ibn Saad, Vol. 3, p. 217, Wahab bin Saad, Dar Ihyaa al-Turath al-Arabi, Beirut, 1996)

Con respecto al hermano de Hazrat Wahab, Hazrat Musleh Maud (ra) ha escrito los siguientes datos: “De entre los escribas del Santo Profeta (sa), uno de ellos se llamaba Abdul’lah bin Abi Sarh.” En Siratul Halabiyyah está escrito que él era el hermano adoptivo de Hazrat Usman bin Affan. No obstante, Hazrat Musleh Maud (ra) dice más: “Cuando el Santo Profeta (sa) recibía una revelación, le llamaba y le pedía que la escribiera. Un día, el Santo Profeta (sa) estaba dictando los versículos 14 y 15 del Surah Al-Mu’minun. Cuando llegó al verso:

[árabe],

Abdul’lah, (el escriba que se menciona) dijo espontáneamente:

[árabe]

Esto se menciona en el verso 15 de Sura Al-Mu’minun. El Santo Profeta (sa) dijo que ese era exactamente el verso que había sido revelado y le pidió que lo escribiera. Este desdichado no entendió el patrón de los versos anteriores que concluía en el verso que él había recitado de forma espontánea.

De esto, dedujo que, así como el Santo Profeta (sa) había considerado sus palabras pronunciadas como una revelación divina, también el Santo Profeta (sa) mismo [Dios no lo quiera] fue dando forma a la totalidad del texto del Corán. De esta manera, se convirtió en apóstata y se fue a La Meca. De los individuos para quien el Santo Profeta (sa) había ordenado la pena capital, Abdul’lah bin Abi bin Sarh fue uno de ellos. Hazrat Usman (ra) sin embargo, le dio cobijo. Los detalles de este cobijo son: con motivo de la conquista de La Meca, cuando Abdul’lah Abi Sarh supo que su ejecución había sido ordenada, se dirigió a su hermano adoptivo, Usman Bin Affaan (ra) buscó refugio y le dijo: “¡Oh hermano, concédeme refugio del Santo Profeta (sa), antes de que me maten!” Esto está registrado en Siratul Halabiyyah.

Hazrat Musleh Mau’ud (ra) escribe que permaneció escondido en la casa de Hazrat Usman (ra) durante tres o cuatro días. Un día, mientras el Santo Profeta (sa) tomaba el juramento de lealtad de algunos mequíes, Hazrat Usman (ra) trajo a Abdul’lah bin Abi Sarh a la presencia del Santo Profeta (sa) y le pidió que aceptara su promesa de lealtad. Por un momento, el Santo Profeta (sa) permaneció en silencio, después de lo cual aceptó su promesa de lealtad. Así, Abdul’lah bin Abi Sarh una vez más aceptó el islam.  (Tafsir-e-Kabir, Vol. 6, p. 139) (Al-Sirat al-Halabiyyah, Vol. 3, p. 130, Bab Dhikr Maghaziyah/Fath Makkah, Dar-ul-Kutub al-Ilmiyyah, Beirut, 2002)

Había muchas razones por las que se había dado la instrucción inicial para ejecutarlo. Había avivado las llamas de la discordia y el desorden. El mandamiento de ejecución no fue dado simplemente porque se había convertido en apóstata, sino que había cometido muchos crímenes.

Asim bin Umar relata que cuando Hazrat Wahab emigró de La Meca a Medina, se quedó en la casa de Hazrat Kulzum bin Hidam. El Santo Profeta (sa) había establecido un vínculo de hermandad entre Hazrat Wahab y Hazrat Suaid bin Amr. Estos dos, es decir, los recientemente establecidos hermanos, fueron martirizados en la batalla de Mautah. Hazrat Wahab participó en las batallas de Badr, Uhud, Jandaq, Hudaibiyyah y Jaibar y falleció en Yamadi al-Ula 8 d.H, en la batalla de Mautah. Tenía 40 años el día de su muerte. ¿Cuál fue la batalla de Mautah y cuáles fueron las causas? Esto ha sido mencionado en Tabaqaat al-Kubra. (Al-Tabaqaat-ul-Kubra li ibn Saad, Vol. 3, p. 217, Wahab bin Saad, Dar Ihyaa al-Turath al-Arabi, Beirut, 1996)

Esta batalla tuvo lugar en Yamaadi-ul-Ula, en el octavo año después de la migración. El Santo Profeta Muhammad (sa) envió a Hariz bin Umair con una carta como mensajero al rey de Busrah. Cuando llegaron al lugar llamado Mautah, se encontraron con Shurahbil bin Amr Ghassani, quien era uno de los gobernadores de Siria nombrados por el emperador romano, según Sirat-ul-Halabiyyah. Él los detuvo y los martirizó. Aparte de Hariz bin Umair, ningún otro mensajero del Santo Profeta Muhammad (sa) fue martirizado. Cuando las noticias de esta tragedia llegaron al Profeta Muhammad (sa), su corazón sufrió enormemente y se sintió agraviado por su fallecimiento. El Profeta pidió a la gente reunirse para la batalla. La gente se reunió, y el número total de efectivos fue de 3,000. El Santo Profeta Muhammad (sa) declaró que el líder de este grupo sería Hazrat Zaid bin Hariza, y después de preparar una bandera blanca y entregarla a Zaid, el Profeta aconsejó: “Ve al lugar donde Hazrat Hariz bin Umair ha sido martirizado e invita a la gente que está allí a unirse al islam. Si ellos lo aceptan, entonces está bien, pero si no lo hacen, entonces busca la ayuda de Al-lah contra ellos y participa con ellos en la batalla”. Hazrat Wahab también fue parte de esta batalla. Seguiré enumerando los detalles de esta batalla.

(Al-Tabaqaat-ul-Kubra li ibn Saad, Vol. 2, p. 314, Siryah Mautah, Dar Ihyaa al-Turath al-Arabi, Beirut, 1996) (Al-Sirat al-Halabiyyah, Vol. 3, p. 96, Bab Dhikr Maghaziyah/Ghazwah Mautah, Dar-ul-Kutub al-Ilmiyyah, Beirut, 2002)

Hazrat Abdul’lah bin’ Umar declara que el Santo Profeta Muhammad (sa) nombró a Hazrat Zaid bin Hariza durante la expedición de Mautah como líder, y dijo: “Si Zaid es martirizado, entonces Ya’far será vuestro líder, y si él también es martirizado, entonces Abdul’lah bin Rawaahah tomará su lugar.” Este grupo de hombres también fue conocido como la Infantería de Líderes. Hazrat Musleh Ma’ud, en los detalles de este evento, ha escrito que, de acuerdo con una narración, un judío que estaba sentado cerca, escuchó lo que el Profeta Muhammad (sa) acababa de decir, se acercó a Hazrat Zaid y le dijo: “Si Muhammad (sa) es verdadero entonces ninguno de los tres volverá vivo de la batalla”. Ante esto, Hazrat Zaid respondió: “Tanto si regreso vivo como si no de esta batalla, es un hecho indiscutible que él, el Santo Profeta Muhammad (sa) es un verdadero Mensajero y un verdadero Profeta de Dios”.  (Sahih Bukhari, Kitabul Maghazi, Bab Ghazwah Mautah Ard al-Sham, Hadith 4261) (Musnad Ahmad bin Hanbal, Vol. 7, p. 505, Hadith 22918, Musnad Abu Qatadah Ansari, Alamul Kutub, Beirut, 1998)(Fareezah-e-Tabligh aur Ahmadi Khawatin, Anwarul Ulum, Vol. 18, pp. 405-406)

La información sobre los mártires de esta batalla se transmitió a través de la revelación divina al Santo Profeta Muhammad (sa). Respecto a esto hay una narración, en la que Hazrat Anas Bin Malik (ra) relata que el Santo Profeta Muhammad (sa) declaró: “Zaid tomó la tenencia de la bandera y él fue martirizado, después de lo cual Ya’far tomó la bandera y él también, fue martirizado, y después de esto, Abdul’lah bin Rawaahah tomó la bandera y también fue martirizado”. Mientras decía esto a la gente, las lágrimas brotaban de los ojos del Santo Profeta (sa). Después de esto, el Profeta (sa) continuó diciendo: “Después de esto, Jalid bin Walid tomó la bandera sin ser un líder y se les concedió la victoria”.

¡Que Al-lah el Todopoderoso continúe elevando el estado espiritual de estos Compañeros del Santo Profeta (sa)! Después de haber mencionado a estos Compañeros, mencionaré ahora algunos fallecidos cuyas oraciones funerarias también dirigiré hoy.

El primer funeral es del respetado Malik Muhamad Akram Sahib, que fue un misionero de la comunidad. Falleció ayer, 25 de abril, en Manchester. ¡A Al-lah pertenecemos y A Él volveremos! Su funeral está presente aquí y después de las oraciones, y si Dios quiere, dirigiré su oración funeraria fuera [de la mezquita].

Nació el 2 de abril de 1947, en Malkwaal, en el distrito de Gujrat. En 1961 realizó el Bai’at [alianza de lealtad] y entró en la Yama’at. Su hermano mayor, el Maestro A’zam Sahib, había aceptado el Ahmadíat antes y Akram Sahib también realizó el Bai’at después de él. Recuerdo que escribió un artículo en el que explicó que fue a Rabwah para estudiar, y afectado por el ambiente de Rabwah, hizo el Bai´at. Sin embargo, en 1962, después de haber realizado el Bai´at, dedicó su vida a la Yama’at. Después de terminar su licenciatura, recibió su graduación de Shahid y de Maulawi Fazal. Se hizo misionero en 1971. En 1970 Hazrat Jalifatul Masih III (ra) leyó su nikah con Amatul Karim Sahiba, hija de Maulawi Abdul Basharat Ghafur Sahib. Akram Sahib tuvo la oportunidad de servir como misionero en diferentes lugares de Pakistán, y en otros países. Durante aproximadamente treinta años sirvió en varias Yama´ats por todo el Reino Unido: Oxford, Manchester, Glasgow y Cardiff. Su servicio duró aproximadamente 48 años. En el Reino Unido desempeñó el cargo de Naib Afsar Yalsa Gah durante muchos años.

Desde 1971 a 1973 sirvió en varios lugares de Pakistán. De 1973 a 1977 lo hizo en Gambia; y desde 1977 a 1979 en Karachi, Pakistán; y después desde 1979 a 1980 sirvió en Rabwah, en Wakalat-e-tabshir. Entre 1980 y 1983 desempeñó el cargo de Director del colegio de misioneros de Hilaro, en Nigeria. Después volvió a Pakistán y permaneció en Rabwah hasta 1989. Desde 1989 hasta el 2018 tuvo la oportunidad de prestar su servicio en el Reino Unido. Inicialmente en 2007 alcanzó la edad oficial de jubilación, pero fue contratado nuevamente en febrero del 2007 y tuvo la oportunidad de desempeñar sus funciones hasta el 2018. Aunque un waqf-e-zindagi permanece de por vida en su calidad de devoto, sin embargo, recientemente debido a una enfermedad fue incapaz de continuar activamente con sus obligaciones y se retiró. No obstante, podemos decir que solo pasó algunos meses sin estar en activo y en ese sentido se puede afirmar que sirvió hasta su último aliento.

El Amir [Presidente Nacional] Sahib del Reino Unido escribe:

“Era muy trabajador, obediente y tenía una naturaleza muy agradable. Cualquier trabajo que la Yama´at le asignaba, lo completaba con gran esfuerzo y diligencia. Tenía la costumbre de escribir de inmediato informes completos y enviarlos. Se le asignó servir en Manchester. Malik Sahib trabajó sin descanso con el fin de recolectar fondos para la mezquita Darul Aman durante su construcción”.

Ataul Muyib Rashid Sahib escribe: “Akram Sahib era un hombre de principios y poseía muchas cualidades. Era muy piadoso, honesto y un ahmadi extremadamente fiel. Era un misionero apasionado que trabajaba de forma diligente. Era un siervo de la Comunidad que demostraba tener los niveles más altos de obediencia hacia el Jalifa”.

Mayid Sialkoti Sahib escribe:

“Poseía muchas cualidades. La más importante es que era un siervo extremadamente leal al Jalifa. Sentía pasión por el tabligh [la propagación del mensaje del Islam]”. Sialkoti Sahib continúa: “Cuando éramos estudiantes, durante las vacaciones, visitó nuestro pueblo y dijo que la gente debía salir a predicar, y se involucró en las actividades de tabligh. Sacrificó sus vacaciones para realizar tabligh con los Judam y los Ansar. A lo largo de su vida, siempre mostró obediencia”.

Aslam Jalid Sahib, que está prestando servicio en la Oficina del Secretario Privado de Londres escribe:

“Tuvimos una relación muy estrecha.” (ambos están emparentados por una relación familiar de su esposa). Continúa diciendo: “dondequiera que le designaban, se ganaba los corazones de la gente con su afecto. Estuvo sirviendo incluso durante su enfermedad y especialmente hablaba de forma cariñosa sobre la gente de Manchester. Tenía una relación muy afectiva con los jóvenes y niños de la Comunidad”.

Aslam Jalid Sahib da un ejemplo de esto y dice: “Una vez me contó un incidente relacionado con uno de los niños que creció con él y que posteriormente se casó; de entre ellos, uno de los jóvenes esperaba su primer hijo. Cuando nació el niño, él le llamó a las 2:30 ó 3 de la mañana para informarle que su primer hijo había nacido. El Sr. Akram dijo que pensó que éste no era el momento adecuado para informarle por teléfono y que podría haber llamado fácilmente por la mañana. Sin embargo, fue el amor que el joven tenía por su misionero y el papel que tuvo en su crianza. El Sr. Akram dice, además: “Me quedé sin palabras por su siguiente comentario. El joven dijo: “¡Sr. Misionero! Juré que cada vez que Al-lah el Todopoderoso me concediera un hijo, usted sería la primera persona a la que informaría”. Ahora, que le he mencionado, informaré a mi padre”.

Éste fue el amor y el afecto que las personas tenían por él y su amor por los miembros de la Yama’at. ¡Que Al-lah el Todopoderoso continúe elevando su estatus, derramando Su perdón sobre él y otorgando a sus seres queridos, firmeza y coraje para soportar esta pérdida! Su funeral está presente; como se mencionó anteriormente, saldré para dirigir su oración fúnebre.

El segundo funeral es de Chaudhry Abdul Shakur Sahib, que era un misionero de la Comunidad. Era el hijo de Chaudhry Abdul Aziz Sahib de Sialkot. Falleció el 12 de abril. ¡Todos pertenecemos a Al-lah y a Él regresaremos! Nació el 10 de noviembre de 1935 y era áhmadi de nacimiento. Su abuelo paterno aceptó el Bai´at en 1901. El respetado Sr. Abdul Shakur, completó sus exámenes FA (intermedios), tras los cuales, completó su Shahid y Maulawi Fazl y consagró su vida en 1956. Anteriormente, trabajó en la División de Ferrocarriles como mecanógrafo. En 1962, aprobó su examen Maulawi Fazal y en 1963 se graduó en Yamia Ahmadía con el título de Shahid. En Julio de 1963, fue nombrado en Wakalat-e-Maal II, después de lo cual tuvo la oportunidad de trabajar en varias oficinas de Rabwah. En 1964, fue enviado a Sierra Leona para la propagación del Islam y sirvió allí hasta 1968. Permaneció en Ghana desde diciembre de 1973. De 1975 a 1978 prestó servicios en Gambia. Desde febrero de 1980 hasta abril de 1986 prestó servicios en Liberia. En estos países, el fallecido tuvo la oportunidad de trabajar como Amir (Presidente Nacional) y Misionero encargado. En 1990 fue nombrado Naib Wakil-e-Tabshir. Además, trabajó como Naib Wakil-ul-Maal III, secretario del Comité Abaadi y Naib Wakil-ul-Mal II. Tras jubilarse en 1995, continuó trabajando hasta el 2004. Debido a una dolencia en sus ojos a causa de glaucoma, se jubiló en 2004.

Su hijo, el Dr. Abdul Sabur Sahib, que reside en Estados Unidos, dice:

“Mi padre trabajaba muy arduamente y era un hombre muy sencillo. Le veía propagando el mensaje e involucrado en la formación moral en Liberia, como Amir y Misionero encargado. Siempre solía preparar diligentemente sus sermones, empleando referencias del Santo Corán, hadices, libros de la Comunidad, la Biblia, etc… Solía predicar a los cristianos y otros musulmanes con argumentos y siempre hablaba con cortesía”. Además, escribe: “Solía gastar en todas nuestras necesidades educativas a pesar de tener recursos limitados y se aseguraba que yo y todos mis hermanos recibiéramos educación”.

Mahmud Tahir Sahib, Qaid Amumi de Ansaarul-lah, Pakistán, escribe:

“Siempre trabajaba silenciosamente sin tratar de llamar la atención y era una figura influyente.”

Naib Wakil-ul-Tabshir, Sheij Jalid Sahib, escribe:

“Poseía un temperamento equilibrado y un carácter noble. Era de naturaleza meticulosa y extremadamente leal y un siervo devoto del ahmadíat y del Jilafat.”

Haider Ali Zafar, que actualmente ostenta el cargo de Naib Amir de Alemania, escribe:

“Abdul Shakur Sahib poseía muchas cualidades. Era muy leal, tenía un temperamento equilibrado y era un trabajador laborioso. Solía tener cuidado a la hora de gastar el dinero de la comunidad. Era piadoso y un hombre de principios. En Liberia, era el encargado de la biblioteca de la Yama’at y lo hizo de una manera excelente. De las ganancias de la librería, construyó una nueva mezquita y un alojamiento para el misionero. En un área pequeña construyó un complejo que incluía una biblioteca, habitaciones y un espacio separado en la mezquita para que los hombres y las mujeres ofrecieran sus oraciones. Junto a esto había una residencia para el misionero. Durante la construcción él se unió a los trabajadores. Inicialmente, él mismo generó los ingresos y se encargó de la construcción, pero también se unió junto con los trabajadores en la construcción del complejo”.

Haider Ali Sahib además dice:

“En 1986, cuando le relevé, celebramos una ceremonia de despedida. Durante la ceremonia se mencionó que trabajó muy duro para construir la mezquita y la casa de la misión. En respuesta a esto, dijo con gran humildad: “El misionero antes de mí tuvo la oportunidad de adquirir la tierra y Al-lah el Todopoderoso me ha concedido la oportunidad de ver el proyecto hasta su finalización. Ahora sois capaces de organizar varias actividades de tabligh. En resumen, todo depende de las bendiciones proporcionadas por Al-lah el Todopoderoso “.

El fallecido fue un Musi [parte de la institución de Al-Wasiat]. Aparte de su esposa, él deja atrás a dos hijas y tres hijos. Que Al-lah el Todopoderoso eleve su estatus.

El tercer funeral in absentia es el del respetado Mohammad Saleh Mohammad Sahib, quien fue un Mual-lim de Waqf-e-Yadid. Falleció según la voluntad de Al-lah el 21 de abril de 2019. ¡A Al-lah pertenecemos y a Él retornaremos!

Su bisabuelo fue Malik Al-lah Bajsh Sahib, compañero del Mesías Prometido (as). Reconoció el signo del eclipse solar y lunar y viajó a pie a Qadian de Lodhran y tuvo el honor de hacer el Bait a manos del Mesías Prometido (as). Su padre, el respetado Ghulam Mohammad Sahib, también era un Mual-lim y de hecho era de entre los primeros Mual-limin.

Muhammad Saleh Sahib nació en 1959 y en 1976 solicitó inscribirse en Yamia Ahmadía, sin embargo, su solicitud no tuvo éxito ya que había pasado la edad establecida para la admisión. Entonces él trabajó en un molino en Kotry. Su hijo escribe que nuestro abuelo, Malik Ghulam Muhammad Sahib fue una vez a Kotry para visitarlo y no le gustó la atmósfera allí. Él inmediatamente le ordenó dejar el trabajo y dedicar su vida como Mual-lim bajo el esquema de Waqf-e-Yadid. Así, dejó el trabajo y volvió. Ya estaba casado en ese momento y ganaba 450 rupias en ese empleo que era una cantidad significativa en esos días, sin embargo, se fue y volvió y se unió a la clase de Mual-lim. Cuando se calificó como Mual-lim, el subsidio establecido por la Yama’at en ese momento era de 135 rupias, sin embargo, consideró esto como un gran honor ya que Al-lah el Todopoderoso le había dado la oportunidad de servir a la fe. Así, inicialmente estaba trabajando para obtener ganancias mundanas, pero luego dedicó su vida y estaba ganando casi un cuarto o un tercio de lo que ganaba antes.

En 1989 fue enviado a Nagarparkar y tuvo que soportar condiciones muy difíciles allí. Su

hijo, que es misionero, escribe:

“Mi madre me dijo que cuando fueron designados para la aldea de Nagarparkar, la casa del Mual-lim había estado cerrada durante muchos años y la casa se había derrumbado. Por lo tanto, durante el día su padre viajaba bastante lejos para traer arena y agua y juntarla allí y luego por la noche, tanto el esposo como la esposa prepararía ladrillos. Una vez que los ladrillos se secaban, ambos construyeron su alojamiento ellos mismos ya que no había lugar para quedarse en ese momento”.

Estos primeros Mual-limin en el área de Sindh hicieron grandes sacrificios y soportaron aquellas condiciones. Por tanto, primero viajaron largas distancias para recoger agua y arena, a partir de entonces lo mezclaban y preparaban ladrillos y luego ellos mismos construían una habitación para vivir en ella y no hicieron ninguna demanda a la Yama’at. Su hijo escribe, además:

“Me dijeron que en Nagarparkar no tenían instalaciones como tales ya que vivían en un área remota. Por lo tanto, cuando venían a las reuniones, tenían que comprar sus provisiones para todo el mes y también medicamentos para la homeopatía y otros artículos. Una vez, vino a asistir a la reunión y en su camino de regreso se perdió. Dado que el área está llena de desiertos, uno tiene que seguir las huellas en el suelo para determinar el camino. Sin embargo, no pudo seguir correctamente las huellas y se perdió en el camino. Hace mucho calor en esa zona y el agua que llevaba consigo terminó. Debido a la extrema sed y al cansancio, quedó inconsciente y cayó. Estaba tendido en el suelo, cuando dos personas que viajaban en camellos se acercaron y vieron que era el Dr. Sahib.” Puesto que administraba medicamentos homeopáticos a los habitantes de Nagarparkar, los lugareños le llamaban Dr Sahib. “Las dos personas que lo vieron también fueron pacientes suyos, por lo que le dieron un poco de agua y le llevaron de regreso a su aldea. Pasó la noche allí y al día siguiente le llevaron de regreso al centro en Nagarparkar”.

Escribe además:

“Siempre recordaba a sus hijos que ofrecieran sus cinco oraciones diarias. Regularmente ofrecía la oración de Tahayyud e incluso el día que falleció, también ofreció la oración de Tahayyud y también despertó a mi madre para que orara. Era extremadamente cortés y mostraba un gran amor a la gente. Si alguien le hacía daño, lo soportaba con paciencia y nunca respondería. También era muy hábil en mantener relaciones con personas y era muy conocido entre las personas. Era muy de fiar y la gente le confiaba sus bienes y los dejaba con él. Si hubiera alguna discordia entre los miembros de la familia, él siempre buscaba la reconciliación”.

El fallecido era un Musi y deja atrás a su esposa, tres hijos y tres hijas. Uno de sus hijos, Mubarak Ahmad Munir Sahib, actualmente trabaja como misionero en Burkina Faso y, por lo tanto, no pudo regresar a Pakistán tras el fallecimiento de su padre. ¡Que Al-lah el Todopoderoso eleve su posición y le conceda Su misericordia y perdón! ¡Que Él también permita que su progenie sirva su fe con la misma pasión y espíritu de sacrificio!

La cuarta oración fúnebre en ausencia es del respetado Maushai Yummah Sahib de Tanzania. Falleció el 13 de marzo. ¡A Al-lah pertenecemos y a Él volveremos! Nació en el 1933-34 en la región de Morogoro en Tanzania. Se unió a la Comunidad Musulmana Ahmadía en 1967. Su explicación de la aceptación de Ahmadíat es la siguiente:

Había una tradición entre los ulemas sunitas de la zona que, si un niño fallecía, llevaban a cabo la ceremonia de Jatam y también la Aqiqa. Sin embargo, él se oponía a tales tradiciones como la ceremonia de Jatam y también a la Aqiqa de un niño que había fallecido. Algunos de los ulemas sunitas solían instar a realizar la Aqiqah de un niño recién nacido que había fallecido inmediatamente después de su Jatam en lugar de hacerlo de un niño aún vivo, y esto era para que pudiera haber más oportunidades para comer. Sin embargo, Maushai Sahib no se había topado con una enseñanza islámica que apoyara esta práctica de los Maulawis y, por lo tanto, estaba muy triste y horrorizado por el estado lamentable de los musulmanes. Siempre oraba a Al-lah el Todopoderoso para que enviara a Jesús (as), para que reviviera nuevamente el islam. El Misionero Encargado escribe que dijo eso cuando se reunió con el misionero de la zona, quien en ese momento era Yamil-ul-Rehman Rafiq Sahib y actualmente trabajaba como Wakil-ul-Isha’at en Pakistán. Cuando conoció a Jamil-ul-Rehman Rafiq Sahib, le informó acerca del relato del Santo Profeta (sa), en el que afirmaba que el que muere sin haber reconocido al Imam de la época, muere una muerte de ignorancia. Esto lo llevó a reflexionar sobre el hecho de que aún no había aceptado al Imam de la época y que, por lo tanto, no era un verdadero musulmán. En consecuencia, aceptó el Ahmadíat de inmediato. A continuación, regresó a su aldea, reunió a todos, y transmitió el mensaje del Mesías Prometido (as) a sus hermanos, a otros miembros de la familia y a sus amigos. En ese mismo año, su hermano, Idi Salman Sahib, ya fallecido, y también la esposa de Yummuah Sahib, aceptaron el Ahmadíat como resultado de sus esfuerzos de Tabligh.

El difunto también tuvo que soportar mucha hostilidad, pero gradualmente, con el paso del tiempo, la gente comenzó a entrar en el seno de la Yama’at. Ahora, el Ahmadíat está bien establecido en las aldeas vecindarias de su aldea natal, Makuni. El misionero encargado, escribe que la Yama’at de Makuni es una de las Yama’ats más ejemplares de la región de Morogoro, y esta Yama’at se estableció a gracias a sus esfuerzos. Después de aceptar el Ahmadiat y hasta su fallecimiento, todos sus actos mostraron su profundo amor por el Jilafat. También mostró un gran respeto hacia los misioneros y los responsables de la Yama’at. Siguió estrictamente el Nizam-e-Yama’at. Tenía una gran pasión por participar en el Tabligh y nunca dejaba que se desperdiciara una oportunidad de Tabligh. Estuvo entre los primeros que pagaron su chanda. De hecho, siempre pensaba en contribuir al chanda en cada ocasión en que recibía dinero. A menudo decía que este mundo es temporal y carente de valor. Éra Musi y también animaba a otros a unirse a este bendito plan. Era ejemplar en cuanto a las oraciones, pues ofrecía las cinco oraciones diariamente, y también instaba a sus hijos y nietos a que ofrecieran sus oraciones a diario. Ofrecía la oración de Tahayyud con gran pasión. Había memorizado muchas de las oraciones del Santo Profeta (sa), y sentía una gran pasión por la lectura de los libros del Mesías Prometido (as). Su hijo, Shamun Yummah Sahib, que es actualmente profesor en el Yamia Ahmadia de Tanzania, escribe: “de 1987 a 1990, los tres hermanos estudiabamos en el Yamia Ahmadia de Tanzania (ahora enseñan allí el curso Mubashir). Recuerdo que, en una ocasión, durante las vacaciones, decidimos que uno de nosotros, de entre los hermanos, dejaría los estudios de Yamia, regresaría a casa y ayudaría a nuestros padres en sus tareas diarias. Cuando mencionamos esto a nuestro padre, se sintió profundamente disgustado”. Shamun Yummuah Sahib escribe:” No puedo olvidar ese día. Mi padre se emocionó mucho, nos dijo que deberíamos confiar en Al-lah el Todopoderoso, continuar con los estudios de Yamia, y no abandonarlos”.

Por lo tanto, inculcó el espíritu del servicio a la Yama’at a sus tres hijos.

¡Que Al-lah el Todopoderoso le conceda Su misericordia y perdón, y eleve su estatus! ¡Que Él permita que su progenie se convierta también en verdaderos servidores del islam! Como mencioné, después de estas oraciones, dirigiré sus oraciones funerarias. Uno de los difuntos, Malik Akram Sahib, está aquí presente. Saldré de la mezquita para dirigir la oración fúnebre. Los fieles deben permanecer dentro de la mezquita y unirse a la oración desde aquí.