En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)
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Jalifatul Masih II: Perlas de sabiduría

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Narraciones y tradiciones con moraleja relatadas por el Segundo Jalifa (Al-lah esté contento con él). La paz se puede establecer en el mundo únicamente cuando la gente respete los derechos ajenos.

Ayunad una vez a la semana durante cuarenta semanas; ofreced Nawafil (oraciones voluntarias), entregad limosna y orad con sinceridad a Dios.

Cuando lloremos y supliquemos ante Dios, Su ayuda descenderá del cielo y se solucionarán todas nuestras dificultades y problemas.

El 12 de febrero de 2016, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Al-lah le ayude) pronunció el Sermón del Viernes en la Mezquita Baitul Futuh, Londres.

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que el Segundo Jalifa, Hazrat Musleh Mau’ud (Al-lah esté contento con él) solía relatar muchas fábulas y tradiciones con referencia al Mesías Prometido (la paz sea con él). En uno de sus sermones Hazrat Musleh Mau’ud (Al-lah esté contento con él) dijo,

“Cuando Dios eleva a alguien, también le otorga Su ayuda y Su auxilio.” Después dijo, “Cuando éramos niños, nos encantaba escuchar cuentos y el Mesías Prometido (la paz sea con él) nos contaba cuentos que lecciones morales para nosotros.”

Después de contar uno de estos cuentos, Hazrat Musleh Mau’d (Al-lah esté contento con él) dijo,

“El mundo entero, que está desprovisto de la verdad y la honradez, no posee a los ojos de Dios ni el valor de un pequeño polluelo. Por lo tanto, debemos seguir el camino de la verdad.”

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que necesitamos reflexionar sobre nuestra condición interna y preguntarnos si después de haber aceptado al Mesías Prometido (la paz sea con él), seguimos dando preferencia a nuestra fe sobre lo mundanal y si estamos intentando librarnos de nuestro mal interno y fomentando la piedad. El estado del mundo no está oculto para nadie. Existen muchos países donde ni el gobierno ni la población cumplen con sus obligaciones mutuas. Las calamidades celestiales se están abatiendo sobre la gente porque el pecado ha sobrepasado todos los límites. Por lo tanto, un deber importante de los áhmadis es advertir al mundo que, de no reformarse, Dios puede producir calamidades aun más destructivas.

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo,

“Hoy día vemos que la gente insiste en defender sus propios derechos al margen del sufrimiento que puedan causar a otros”.

Su Santidad (Al-lah le ayude) relató un incidente ilustrando el comportamiento que un verdadero musulmán debe adoptar y dijo que el Islam ordena a todos establecer y cumplir con los derechos de los demás. Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que la paz significa desear para los demás lo que se desea para uno mismo. Hacer esto implica estar cumpliendo con los derechos de los demás y esta es la forma en la que podrá establecerse la paz. Es imposible para nosotros conseguir que el mundo acepte nuestro punto de vista a menos que lo demostremos a través de nuestro ejemplo personal. Es de lamentar que incluso en nuestra Comunidad, ha habido casos ante el Qada (Comité de Jurisprudencia) en los que un hermano usurpa los derechos de su hermano o de otros miembros familiares. Si prestamos atención a esta enseñanza, muchos problemas que se presentan ante el Qada se resolverían automáticamente. Su Santidad (Al-lah le ayude) contó un relato acerca de Hazrat Imam Hussain (Al-lah esté contento con él) y Hazrat Hasan (Al-lah esté contento con él) y dijo que debemos inculcar en nosotros mismos el espíritu de competir mutuamente en las obras buenas.

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo,

“Este es también un año de elecciones y tendremos elecciones en muchas Comunidades. En este sentido, todos necesitamos rectificar nuestra forma de pensar y utilizar nuestro derecho al voto a través de la oración y una imparcialidad total, y después aceptar sinceramente cualquier decisión adoptada. Tomad vuestras decisiones desinteresadamente y después cooperad completamente con quienquiera que sea elegido.”

Hazrat Musleh Mau’d (Al-lah esté contento con él) dijo,

“Los cargos ejecutivos u otros cargos de la Comunidad, no deben depender completamente de sus subordinados, sino que deben permanecer atentos y estar involucrados en todo.”

Hazrat Musleh Mau’d (Al-lah esté contento con él) dijo,

“Durante nuestra infancia escuchábamos el cuento de la lámpara de Aladino. Este es un cuento metafórico y la lámpara no es de cobre, sino de resolución y determinación. Cuando se frota esta lámpara actuando conforme a los mandamientos de Al-lah y buscando Su ayuda, se puede lograr de inmediato el objetivo, sea cual fuere su magnitud.”

Explicando el modo en que se debe orar a Al-lah, Hazrat Musleh Mau’d (Al-lah esté contento con él) dijo que del mismo modo en que la leche materna no llega al pecho de la madre a menos que el niño llore, de la misma forma Dios ha asociado Su merced con el llanto de Sus siervos. Por esta razón debemos llorar y suplicar ante Él en lo posible.

Su Santidad (Al-lah le ayude) dijo que, en su época, Hazrat Musleh Mau’d (Al-lah esté contento con él) pidió a la Comunidad que ayunara y orara a Dios.

“Hace algunos años, yo también pedí a la Comunidad que guardara ayunos y hay muchos que lo observan, pero ahora debemos guardar ayunos al menos una vez a la semana durante las próximas cuarenta semanas, y debemos también ofrecer oraciones y Nawafil y dar limosna. Esto se debe a que la Comunidad está sufriendo una persecución extrema cada vez mayor. Cuando lloremos ante Dios, Su ayuda descenderá sobre nosotros y desaparecerán todos los obstáculos y todas las dificultades de nuestro camino.”

Su Santidad (Al-lah le ayude) habló particularmente de la situación de la Comunidad de Pakistán y pidió a todos los áhmadis que oraran en este sentido.