En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El Mesías Prometido: el estado exaltado del Santo Profeta (la paz de Dios sea con él)

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

El Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) superó a todos los profetas en pureza interna, certeza, fe, fidelidad y amor por Dios.

Al-lah bendijo al Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) más que a ninguna otra persona con atributos especiales.

Mi amado Dios, derrama sobre este amado profeta aquellas bendiciones que no fueron derramadas sobre ningún otro profeta desde el comienzo de los tiempos.

El 18 de diciembre de 2015, Su Santidad, Hazrat Jalifatul-Masih V (Al-lah le ayude) pronunció el siguiente sermón del viernes en la Mezquita Baitul Futuh en Londres.

Respondiendo a una objeción planteada por los oponentes en relación con el Mesías Prometido (la paz sea con él), Su Santidad, (Al-lah le ayude) citó algunos extractos de los escritos y dichos del Mesías Prometido (la paz sea con él) elogiando al Santo Profeta (la paz de Dios sea con él). En todos sus libros, de principio a fin, el Mesías Prometido (la paz sea con él) escribió exhaustivamente sobre el rango elevado y la excelencia del Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) y se refirió a sí mismo como su humilde servidor. Su Santidad, (Al-lah le ayude) citó el siguiente extracto de los escritos del Mesías Prometido (la paz sea con él) en el que dijo:

“La revelación divina es el espejo que refleja los atributos perfectos de Dios Todopoderoso, en función de la pureza interna del Profeta que recibe dicha revelación. Como el Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) fue superior a todos los profetas en la pureza de su alma, su certeza, castidad, modestia, sinceridad, confianza, fidelidad y amor divino, Dios lo ungió con el perfume de excelencias especiales en mayor medida que a cualquier otro profeta. Su pecho y su corazón eran más amplios, más santos, inocentes, brillantes y afectuosos que el pecho y corazón de todos los que le precedieron y todos los que le sucederían; y esto le hizo acreedor de una revelación divina más potente y perfecta, superior y más completa que la revelación concedida a todos los que le precedieron y todos los que aparecerían después de él, para convertirse en un espejo claro, amplio y grande que reflejara los atributos divinos.

Una vez más, el Mesías Prometido (la paz sea con él) dice:

“El hombre que, en su ser, sus atributos y sus acciones, y a través de sus facultades espirituales y sagradas, dio un ejemplo de perfección, en el conocimiento y en la práctica, en la sinceridad y en la perseverancia, y que fue conocido como el hombre perfecto, fue Muhammad (la paz de Dios sea con él)… El hombre más perfecto como hombre y como profeta, llegó colmado de bendiciones; manifestó el primer Juicio en el mundo y revivió al mundo que se encontraba muerto a través de un renacimiento y una resurrección espiritual. Aquel Profeta bendito, el Sello de los Profetas, el líder de los justos, el orgullo de los profetas, era Muhammad (la paz de Dios sea con él), el elegido. Señor Nuestro, envía sobre este amado Profeta aquellas bendiciones y misericordia que nadie ha recibido de Tí desde el comienzo de los tiempos”.

El Mesías Prometido (la paz sea con él), también dice:

“Cuando nuestro Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) apareció en el mundo, el mundo fue testigo de una gran revolución, por lo que, en un corto periodo de tiempo, la Península Arábiga – que no había conocido nada excepto la idolatría, se convirtió en un océano de la Unidad de Dios.  Los milagros y señales que Dios Todopoderoso otorgó a nuestro amo y maestro, el Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) no se confinaron a su época, sino que continuarán hasta el Último Día… El Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) ha recibido el honor especial de ser Jatamul Anbiya’ (el Sello de los profetas), en primer lugar, porque logró la culminación de todas las excelencias del profetazgo y, en segundo lugar, porque no habrá ningún profeta portador de ley después de él… La aceptación que el Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) ha recibido es tan amplia que hoy en día existen al menos 200 millones de musulmanes procedentes de todos los niveles de la sociedad que profesan ser sus siervos (en la época del Mesías Prometido). Reyes importantes y poderosos que habían conquistado gran parte del mundo cayeron a sus pies como siervos humildes”.

Su Santidad, (Al-lah le ayude) dijo que estas escrituras nos demuestran el profundo amor y la gran devoción que el Mesías Prometido (la paz sea con él) sentía por el Santo Profeta (la paz de Dios sea con él) y el modo en que siempre invocaba bendiciones sobre él. Sus escrituras, ya fuesen de épocas iniciales o posteriores, son expresiones de su orgullo de ser un siervo del Santo Profeta (la paz de Dios sea con él). De hecho, fue él quien comprendió y expresó el elevado rango del Santo Profeta (la paz de Dios sea con él). Si hoy queremos conocer el verdadero rango del Santo Profeta (la paz de Dios sea con él), sólo lo podremos lograr a través de las escrituras y las enseñanzas del Mesías Prometido (la paz sea con él).

Su Santidad, (Al-lah le ayude) oró para que Al-lah ayude a todos los áhmadis leer, escuchar y entender las palabras y escritos del Mesías Prometido (la paz sea con él), para que, a través de ellos, lleguemos a ser conscientes del elevado rango del Santo Profeta (la paz de Dios sea con él).