La esencia de las oraciones

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Mir‐za Mas‐ rur Ah‐mad), es el quinto Jalifa (Califa) de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Elegido para esta posición vitalicia el 22 de abril de 2003, desempeña su cargo como jefe espiritual y administrativo mundial de una organización religiosa internacional con decenas de millones de miembros repartidos en 200 países.

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Tras recitar el Tashahhud, Ta’wwuz y Surah Al-Fatihah, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) dijo:

Hoy, por la Gracia de Al-lah el Altísimo, ha comenzado el Yalsa Salana [la Convención Anual] de Qadián. Pidan a Al-lah el Exaltado que los tres días de Yalsa allí, puedan concluir de manera segura y los miembros sinceros de la Comunidad puedan alcanzar la meta que se han fijado al asistir a este Yalsa. Ese objetivo es hacer súplicas a Al-lah el Altísimo, esforzarnos por mejorar el estado de nuestro conocimiento y el estado de nuestra conducta práctica y fortalecer nuestra relación con Al-lah el Exaltado.

Es con este propósito que debemos participar y escuchar los programas del Yalsa, obtener beneficio de ellos y del ambiente espiritual y, al hacerlo, prestar atención a las oraciones con una inclinación especial, sin limitar las oraciones a nosotros mismos, sino ofreciendo oraciones especiales para el progreso de la Comunidad e invocando el auxilio especial de Al-lah el Altísimo para frustrar [los planes de] los enemigos de la Comunidad, que pueden estar tramando dañar a la Comunidad en cualquier parte del mundo. ¡Que Al-lah el Exaltado nos proteja de todos sus males!

Del mismo modo, [en vista de] la condición general de los musulmanes y los actos de algunos de los grupos y gobiernos en nombre de Al-lah el Altísimo y Su Profeta [sa] y las transgresiones que están cometiendo y cómo los musulmanes están matando a otros musulmanes, cómo están siendo asesinados y siendo destruidos, hoy, también nos corresponde a nosotros rezar por ellos porque todos estos grupos están cometiendo estos atrocidades en el nombre de Al-lah el Exaltado y nuestro Maestro, el Santo Profeta Muhammad (sa). Debido a tales atrocidades, se están levantando acusaciones contra el islam y el Santo Profeta (sa) en el mundo no musulmán. También son los corazones de los áhmadis los que también están siendo heridos por este comportamiento. Por lo tanto, también debemos orar por esto. En particular, aquellas personas que actualmente se han reunido en el pueblo natal del Mesías Prometido [as], que se han reunido en la localidad del Devoto más ardiente del Santo Profeta (sa), deben recordar especialmente todos estos propósitos antes mencionados y todas estas súplicas en sus oraciones tanto individual como colectivamente. También deben recordar orar por el [cumplimiento del] propósito, por el cual fue enviado el Mesías Prometido (as). Debemos orar por eso también. Ese propósito es guiar a los musulmanes, así como también hacer que los no musulmanes conozcan la verdad del islam y traerlos al redil del islam demostrándoles su superioridad, trayéndolos bajo la bandera del Santo Profeta (sa) y estableciéndolos en Tauhid [la Unidad de Dios Todopoderoso].

Del mismo modo, también deben orar por la condición general del mundo. ¡Que Al-lah conceda sabiduría a todos los humanos, para que puedan ser salvados de la destrucción! Hoy, el mundo necesita desesperadamente las súplicas de los seguidores del Mesías Prometido (as).

Por lo tanto, les digo a aquellos en Qadián, aquellos que se han reunido allí en particular y a [los miembros de] la Comunidad en general, que deben orar para que Al-lah el Exaltado pueda otorgar sabiduría al mundo. Para que Él pueda otorgar sabiduría a la ummah musulmana y esta gente puede llegar a comprender esta realidad: que sin creer en aquel que ha sido enviado por Al-lah el Exaltado, no pueden sobrevivir ni alcanzar la salvación. ¡Que puedan comenzar el nuevo año comprendiendo esto! ¡Que Al-lah les conceda la inteligencia!

Sin embargo, la oración es un tema tal, que el Mesías Prometido (as) lo ha mencionado en innumerables ocasiones y en diversas reuniones. También lo ha mencionado en sus escritos. ¿Qué es la oración? ¿Qué estado debe adoptar una persona para ello? Cómo se pueden aceptar las oraciones y si las oraciones son la solución a todas las dificultades, como he mencionado, el Mesías Prometido (as) ha hablado de esto en gran profundidad. Él ha dirigido nuestra atención hacia el hecho de que debemos prestar atención a las oraciones. Presentaré algunos extractos del Mesías Prometido (as) con respecto a este tema. Al mencionar un aspecto fundamental y central para la aceptación de las oraciones, el Mesías Prometido (as) declara:

“Hasta que el corazón no sea puro, la oración no es aceptada. Si su corazón está lleno de rencores con respecto a una persona, incluso en relación con un determinado asunto mundano, su oración no puede ser aceptada.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Debemos recordar esto. Además, no debemos guardar rencor contra nadie por asuntos mundanos. ¿Qué importancia tienen el mundo y sus medios para que seáis rencorosos hacia otra persona?”

Por lo tanto, es de suma importancia para la aceptación de las oraciones que todos los rencores personales y la malicia se olviden y que uno llore fervientemente ante Al-lah el Exaltado y le implore que perdone sus pecados. Además, también debemos buscar la ayuda de Al-lah el Altísimo para mantener el corazón purificado en el futuro también. Hoy, [en esta época] cuando los oponentes de Ahmadíat han intensificado sus planes de oposición contra nosotros, debemos unirnos y presentar nuestras oraciones ante Al-lah el Exaltado. Cuando una persona se angustia y se inclina ante Al-lah el Altísimo, en un estado de impotencia y le suplica, es entonces cuando Al-lah el Exaltado, acude en su ayuda. Por lo tanto, este principio siempre debe ser recordado y nunca debemos descuidar este hecho. El Mesías Prometido (as) declara:

“Algunas personas son de tal forma que lo que escuchan por un oído les sale por el otro y no dejan que estas palabras penetren en sus corazones. Independientemente de cuánto se los aconseje, no genera ningún impacto sobre ellos.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Recordad que Dios el Exaltado es completamente autosuficiente. Hasta que una oración sea ofrecida repetidamente, profusamente y en un estado de angustia e impotencia, a Él no le importa. Observad, cuando la esposa o el hijo de una persona enferma o cuando alguien tiene que pasar por una tragedia grave, ¿cuán angustiado se vuelve como resultado de esto? Por lo tanto, incluso con respecto a la oración, a menos que se desarrolle un verdadero estado de impotencia, aflicción y pasión, sigue siendo un esfuerzo sumamente ineficaz y sin sentido.”

Además, con respecto al desarrollo de un estado de angustia e impotencia en la oración y en relación con el principio fundamental, que el Mesías Prometido (as) mencionó con respecto a la aceptación de las oraciones, es decir, purificar el corazón de la malicia, el Mesías Prometido (as) [más adelante] dice:

“La angustia es una condición para la aceptación de oraciones.”

Una condición es purificar los corazones y la segunda condición es sentir angustia. [El Mesías Prometido (as) continúa diciendo]

“Como Él ha dicho امن یجیب المضطر اذا دعاہ و یکشف السوء. (Al-Naml: 63)”

Es decir, ‘O, ¿Quién responde a la persona afligida cuando Le invoca y os libra del mal…?’”

Por lo tanto, la angustia es necesaria para las oraciones y también es importante tener fe firme en el hecho de que es solo el Ser de Al-lah el Exaltado quien puede ayudarte en este estado de angustia e impotencia. Sólo es Él, Quien responde las oraciones y ayuda a Sus siervos. Por lo tanto, hoy me dirijo a los áhmadis de Qadián, ya que se encuentran en un ambiente espiritual especial y están residiendo en la aldea del Mesías Prometido (as). Los que han venido del extranjero van a permanecer allí unos días. Deben esforzarse por desarrollar un estado de angustia e impotencia en sus oraciones obligatorias y voluntarias. En general, toda la Comunidad debe prestar atención a esto. Las personas que se encuentran allí, incluso mientras caminan, en lugar de participar en charlas ociosas, deben pasar la mayor parte de su tiempo en plegarias y en el recuerdo de Dios.  Deben inclinarse impotentes ante Dios el Exaltado, para que Dios el Exaltado, con Su gracia, pueda mejorar la situación de los áhmadis allí donde encuentren dificultades y puedan constatar el fracaso de los oponentes.

Al mencionar el estado de angustia y la realidad de la oración, el Mesías Prometido (as) declara:

“No penséis que las plegarias son simplemente una declaración verbal sin sentido. La oración, es, más bien, una forma de muerte, después de la cual una persona adquiere [una nueva] vida, como encontramos en un verso del Punjab: [urdu]”

Es decir, el estado de la persona que suplica es como si ha muerto y ha perdido todo. Aniquila completamente su yo, su ego y destruye absolutamente su ser y después ruega. Por lo tanto, cuando ese estado se desarrolla, cuando una persona se presenta ante Dios el Exaltado en ese estado, las oraciones son aceptadas. El Mesías Prometido (as) declara:

“La oración tiene un efecto magnético ya que atrae la gracia y las bendiciones [de Dios].”

Además, respecto a la importancia de la oración, la atención hacia oraciones voluntarias y hacia la adquisición de las bendiciones de Dios el Exaltado, el Mesías Prometido (as) dice:

“Decimos que aquel que se somete a Dios el Exaltado con humildad y llora fervientemente delante de Él, contempla Sus prohibiciones y mandamientos con gran estima …”

Este aspecto también es muy importante, es decir, observar las prohibiciones y mandamientos [de Dios] con gran devoción, [indagar en] las prohibiciones que Al-lah el Exaltado ha mencionado en el Sagrado Corán y de las que el Santo Profeta (sa) nos ha informado y observar todos los mandamientos mencionados en el Sagrado Corán con gran fervor sin considerar a ninguno de ellos como algo ordinario. [El Mesías Prometido (as) continúa diciendo]

“… que se reforma a sí mismo como resultado de estar impresionado de Su gloria.”

Es decir, él está seguro de que, si desobedece a Al-lah el Altísimo, puede ser castigado. Por lo tanto, él se reforma a sí mismo teniendo esto en mente. El Mesías Prometido (as) dice,

“Esa persona ciertamente participará de las bendiciones de Dios. Por lo tanto, nuestra Comunidad debe hacer obligatoria la oración de Tahayyud [oración voluntaria antes del amanecer]. El que no pueda ofrecerla en abundancia, debería al menos ofrecer dos Rak’ats, ya que indudablemente tendrá la oportunidad de rogar a Dios.”

El Mesías Prometido (as) dice,

“Las oraciones en ese momento tienen un efecto único (es decir, en el momento de Tahayyud), ya que se ofrecen con verdadera agonía y pasión. Hasta que una forma única de celo, pasión y angustia no se desarrolla dentro del corazón, una persona no puede despertarse del sueño de bienestar. Por lo tanto, simplemente despertarse en ese momento crea una congoja dentro del corazón creando un estado de fervor y angustia en la oración. Y es este estado de angustia y agonía el que se convierte en el medio de aceptación de la oración.”

En relación a la angustia y agonía que se desarrolla durante la oración de Tahayyud [oración voluntaria antes del amanecer] y otras oraciones voluntarias, Al-lah el Exaltado ha dicho que Yo acepto la oración del angustiado. El Mesías Prometido (as) dice:

“El estado de angustia e impotencia se desarrolla cuando una persona sacrifica su comodidad y se despierta para la adoración.”

A continuación, dice:

“Sin embargo, si una persona es lenta y negligente a la hora de levantarse, es evidente que esta agonía y angustia no podrá ser encontrada dentro del corazón. La razón de esto es que el sueño hace desaparecer a la pasión. Sin embargo, cuando despierta de su sueño, es evidente que hay un dolor y un anhelo, el cual es incluso mayor que el sueño y que le hace levantarse. Además, hay otro aspecto importante.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Entonces hay un aspecto importante…”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Luego hay otro tema, el cual es necesario que nuestra Yama’at adopte, que es que los miembros deben abstenerse de hablar obscenidades verbales y temas inútiles (mantened vuestra lengua limpia de palabras absurdas). No inflijáis daño emocional a nadie o digáis nada inapropiado o erróneo.”

Debemos tener esto en mente especialmente en el ambiente especial del Yalsa y la gente debería intentar pasar el mayor tiempo posible haciendo Zikr-e-Ilaahi (el recordatorio de Al-lah).

El Mesías Prometido (as) dice:

“La lengua es el umbral de nuestro ser y purificar nuestra lengua trae a Dios el Todopoderoso a nuestro umbral (en otras palabras, la lengua es como la entrada o puerta principal a nuestra casa). Una vez Al-lah el Todopoderoso llega a nuestro umbral no debería sorprendernos que subsecuentemente Él entre.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Recordad que bajo ninguna circunstancia debéis, a sabiendas, mostrar negligencia hacia los derechos de Al-lah y los derechos del hombre (ni tampoco exhibir apatía hacia los derechos de Al-lah o los derechos del hombre). Aquellos que son cuidadosos de ambas cosas y proceden a rezar, o en otras palabras aquellos que tienen la capacidad de rezar de forma correcta, estoy seguro que Al-lah el Todopoderoso derramará Su gracia sobre ellos, y serán salvados. Planificar la apariencia externa como la higiene, etc. no están prohibida, pero, antes de poner vuestra confianza en Dios, debéis tomar las precauciones necesarias” [dejar a un camello sin atar y confiar en Dios que Él lo cuidará].

El Mesías Prometido (as) dice:

“Debéis actuar sobre esto tal y como se dice en: ‘[árabe] sólo a ti adoramos y sólo a ti imploramos ayuda.’ Sin embargo, tened presente que la verdadera pureza reside en lo siguiente: [árabe] ‘Ciertamente prospera quien se purifica’. Cada persona debe considerar que es su propia responsabilidad reformarse.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Solo pueden esperar la Gracia de Al-lah aquellos que no dejan de rezar, buscan perdón de Al-lah por sus pecados y se arrepienten, y abstienen de la transgresión.”

El Mesías Prometido (as) entonces dice:

“El pecado es un veneno que destruye a una persona e instiga el castigo Divino. El pecado se elimina por el miedo y amor por Al-lah el Todopoderoso dentro de la persona (el Mesías Prometido (as) explica que uno solo puede separarse del pecado si muestran su amor y temor por Al-lah, y es consciente de que Al-lah Les observa en todo momento).”

El Mesías Prometido (as) afirma:

“No abandonéis la conexión de la oración, y buscad perdón de Al-lah por vuestros pecados, así como mediante el arrepentimiento. La oración que es beneficiosa es solamente aquella que hace que el corazón se derrita ante el Señor. El único santuario que debéis buscar es con Al-lah el Todopoderoso. Finalmente serán salvados aquellos que corran hacia Él sin descanso.”

Explicando la realidad de la oración, el Mesías Prometido (as) dice:

“Hay dos tipos de oración. La primera es la oración ordinaria (las súplicas normales que uno hace) y la segunda cuando una persona eleva su oración al máximo. Ese es el verdadero tipo de oración (cuando una persona desarrolla un estado de intranquilidad en la oración y alcanza un clímax).”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Es necesario que una persona continúe rezando incluso cuando no ha sido afrontada por ninguna dureza o dificultad (una persona no debería comenzar a rezar únicamente cuando se enfrenta a problemas sino que él o ella debe rezar en circunstancias normales también ya que quién sabe lo que la Voluntad de Dios depara y qué ocurrirá en el futuro. Por tanto, debéis rezar desde antes para ser salvados).”

El Mesías Prometido (as) comenta:

“En ocasiones, las pruebas y aflicciones alcanzan a una persona de manera que la persona no tiene la oportunidad de rezar.”

Por tanto, si una persona reza de antemano, dicha oración le beneficiará posteriormente en dichas ocasiones.

El Mesías Prometido (as) después explica que el Corán comienza con una oración y concluye con una oración, y dice:

“Al-lah el Todopoderoso empieza y acaba el Sagrado Corán con una oración. Surah Fatihah es una oración y Surah Al-Nas también es una oración. Esto implica que el hombre es débil y sin las bendiciones de Al-lah nunca podrá convertirse en algo puro. Hasta que la persona reciba la ayuda y socorro de Al-lah, él o ella no podrá progresar en piedad.”

El Mesías Prometido (as) afirma que hay un Hadiz en el cual se dice que todos están muertos salvo aquellos a los que Dios otorga la vida, y todos están extraviados salvo aquellos a los que Dios otorga la guía, y todos están ciegos salvo aquellos a los que Dios otorga la vista. Por tanto, es cierto que hasta que no se obtenga la Gracia de Dios, el amor y la inclinación por el mundo domina y abruma a la persona.

Solo se pueden salvar aquellos a quienes Dios el Todopoderoso otorga Su Gracia. Sin embargo, uno debe tener en cuenta que la Gracia de Dios el Todopoderoso comienza con las súplicas, por lo que también se debe orar para esto.

Mientras describe los atributos de los creyentes, el Mesías Prometido (as) declara que está claramente establecido en el Sagrado Corán que:

[árabe]

“Sin duda, el éxito llega a los creyentes, quiénes son humildes en sus oraciones.”(Al-Mu’minun 2-3).

Es decir, al rezar fervientemente el corazón del hombre se derrite y cae en el umbral de Dios con tal sinceridad que se sumerge completamente en él y al limpiar todos sus pensamientos busca el favor y socorro de Dios el Todopoderoso. Además, se alcanza tanta concentración que se forma un tipo de ternura y afecto en el corazón. Solo entonces se abre la puerta al éxito. Debe haber ese estado de impotencia y afecto, el hombre debe llorar y una ternura debe estar en el corazón, solo entonces se abrirá la puerta al éxito. [árabe] Prosperan los creyentes que muestran humildad en sus oraciones. Se someten con la mayor humildad y mansedumbre y están abrumados con el estado de impotencia. Solo entonces se le abre la puerta al éxito, a través de la cual el amor del mundo se hunde, ya que dos amores no pueden coexistir en un lugar. El Mesías Prometido (as) escribe:

[persa]

Es decir que deseas a Dios y deseas este mundo también, pero esto es solo un pensamiento el cual es imposible de lograr y no tiene sentido. No puedes tener ambos. Por supuesto, si deseas a Dios entonces también recibirás el mundo, pero si solo deseas el mundo no obtendrás a Dios. La aceptación de la oración solo se obtiene cuando vuestros deseos y anhelos estén en línea con el placer de Dios el Todopoderoso. Mientras explica este punto, el Mesías Prometido (as) declara:

“Uno debe perder su ser en Al-lah y abandonar todos los deseos y anhelos y cumplir solo los deseos y mandamientos de Al-lah y convertirse en una fuente de bendiciones para él mismo, para sus hijos, su esposa, sus parientes y también para mí.”

En otras palabras, El Mesías Prometido (as) está diciendo convertirse en una fuente de bendiciones para él también. ¿Qué debemos hacer para poder renunciar todos los deseos y recurrir a Dios el Todopoderoso? Él declara además que uno nunca debe dar la oportunidad a los oponentes a alzar alegaciones. Dios el Todopoderoso declara:

[árabe]

“Y entre ellos hay algunos que se destruyen a sí mismos suprimiendo sus deseos, y entre ellos hay algunos que siguen el camino correcto, y entre ellos hay quienes sobresalen en los actos de bondad “(Al-Fatir 33).

El primer significado de esto es que hay quienes se equivocan en sus propios favores, hay quienes son moderados y también hay quienes sobresalen en las buenas obras. El Mesías Prometido (as) declara que las dos primeras características son inferiores y debemos convertirnos en sabiqun bil jairat, es decir, aquellos que sobresalen en las buenas obras. No es una buena cualidad permanecer estacionario en una posición. Observad cómo el agua estancada se ensucia eventualmente y debido a la mezcla de lodo se vuelve sucia y desagradable. Por otro lado, el agua que fluye siempre es buena, limpia y agradable. Aunque haya barro debajo, no tiene un efecto sobre el agua. Lo mismo ocurre con el hombre, no debe permanecer estacionario en la misma posición. Esta situación es peligrosa. Uno debe avanzar constantemente y destacar en las buenas obras, de lo contrario Dios el Todopoderoso no ayuda al hombre y él se queda vacío de luz, y al final, debido a esto recae en su fe y como consecuencia el hombre se vuelve ciego de corazón.

Además, con respecto a la aceptación de la oración, es necesario que el hombre avance llevando a cabo buenas obras a diario. Como he mencionado antes el Mesías Prometido(as) declaró que uno no debe permanecer fijo en un lugar, sino que, como el agua que fluye, él también debe avanzar continuamente. Él declara además que la ayuda y el socorro de Dios el Todopoderoso solo se conceden a aquellos que continúan avanzando en la virtud, que no permanecen estacionados en un solo lugar y son ellos quienes tienen un buen final. He visto algunos que son muy entusiastas y llenos de pasión, pero cuando avanzan un poco llegan a parar por completo y, finalmente, su final no es bueno. El Mesías Prometido (as) luego declara que Dios el Todopoderoso ha enseñado la siguiente oración en el Sagrado Corán:

[árabe]

“Y haz que mi descendencia sea justa.” (Al-Ahqaf 16).

Mientras uno se purifica y hace cambios positivos en su propio estado, debe también continuar orando por sus hijos y su esposa porque a menudo las tribulaciones del hombre son debido a sus hijos y su esposa. Observad cómo la primera prueba de Hazrat Adán (as) se debió a una mujer. En contraste, en la época de Moises, según la Torah, es evidente que la razón por la declinó la fe de Balaam era que el rey había seducido a la esposa de Balaam dándole algunas joyas y ella instigó a Balaam a maldecir a Moisés (as). Por lo tanto, muchos de los problemas y dificultades del hombre se deben a ellos, es decir, los hijos y la esposa. Por lo tanto, debemos poner completa atención a su formación y reforma y orar constantemente para ellos. Por lo tanto, la atención de un creyente hacia sus oraciones y el deseo de sobresalir en las buenas obras no debe limitarse a su propio ser, sino que mientras que debe esforzarse para inculcar buenos hábitos a su progenie, también debe orar por ellos para que el espíritu de destacar en las buenas obras sea imbuido en ellos también.

En un lugar, el Mesías Prometido (as) declara:

“Se menciona a un santo que estaba a bordo de un crucero. Hubo una tormenta en el mar y el barco estaba a punto de hundirse, pero se salvó como resultado de sus oraciones.”

Es decir, que se debió a las oraciones de ese santo y, mientras él rezaba se le dijo por medio de revelación que Hemos salvado a todos por ti. Sin embargo, esto no se logra a través de meros pronunciamientos verbales, uno debe hacer grandes esfuerzos para lograr esto. Nuestro consejo es continuad esforzándoos para ser vosotros mismos un buen ejemplo. Hasta que uno no tenga una vida similar a los ángeles, ¿cómo puede decirse que es puro?

[árabe]. “Hacen lo que se les ha ordenado” (Al-Nahl 51).

En otras palabras, ellos [los creyentes] actúan según lo que predican, por lo tanto, sed ejemplos prácticos de acuerdo con lo que decís a los demás.

El Mesías Prometido (as) dirige nuestra atención a la importancia de la oración cuando afirma:

“Bienaventurados los prisioneros que nunca se cansan de suplicar porque un día serán librados. Bienaventurados los ciegos que no se desaniman en sus oraciones, porque un día comenzarán a ver. Bienaventurados los que están en las tumbas y suplican a Dios para ayuda y socorro porque un día serán sacados de sus tumbas.”

Llamando nuestra atención hacia esto, El Mesías Prometido (as) dice:

Bienaventurados vosotros que no os cansáis en vuestras súplicas, y vuestras almas se derriten mientras oráis, y vuestros ojos derraman lágrimas, y un fuego se enciende en vuestros pechos y sois conducidos a cámaras oscuras y selvas desoladas buscando soledad, y os volvéis inquietos y locos e inconscientes de vosotros mismos, porque al final recibiréis la gracia. (Estas circunstancias no continuarán siendo las mismas sino las oraciones atraerán la gracia de Dios, insha’lah).

El Dios al que os llamamos es muy Benévolo, Misericordioso, Modesto, Verdadero, Fiel y Compasivo con aquellos que son humildes. Vosotros también debéis volveros fieles y suplicar con toda sinceridad y lealtad para que Él tenga piedad de vosotros. Retiraros del tumulto del mundo y no convirtáis vuestra fe en una cuestión de contención personal. Aceptad la derrota por la causa de Dios para que podáis convertiros en herederos de grandes victorias. Dios mostrará un milagro a aquellos que rezan y otorgará un favor extraordinario a aquellos que ruegan.

Las oraciones vienen de Dios y regresan a Él. Por medio de las plegarias Dios se acerca a vosotros de igual manera que vuestra vida es próxima a vosotros. La primera recompensa de la plegaria es que esta crea un cambio espiritual en el suplicante y como consecuencia de este cambio Dios realiza un cambio en Sus atributos. Sus atributos son inalterables, salvo para una persona que haya cambiado. Tiene una manifestación especial (no hay cambios en los atributos de Dios el Todopoderoso, pero la forma en la que se manifiestan cambia cuando una persona cambia) que el mundo no conoce, como si fuese otro Dios. No se convierte en otro Dios, sino en una nueva manifestación lo muestra en una nueva luz. En esta manifestación especial, Él hace por su siervo que ha cambiado, lo que no hace por el resto. Tales son estos milagros”.

En relación con las plegarias, súplicas y acciones justas, así como mostrar un ejemplo devoto, el Mesías Prometido (as) dice a los miembros de la Yama´at:

“Si uno mantiene la misma vida profana y sucia que tenía antes del Bai´at y si uno que es ya miembro de la Yama´at muestra un ejemplo pobre y muestra debilidad en su comportamiento y creencia, entonces tal persona es culpable de cometer una gran crueldad, puesto que difama el nombre de la Yama´at y también da la oportunidad a que otros instiguen contra mí. La gente detesta un mal ejemplo, mientras que un buen ejemplo los anima a seguirlo.”

El Mesías Prometido (as) dice, además:

“El ayer y el hoy de una persona no deberían ser el mismo (y se han dado ejemplos de esto antes). Si el ayer y el hoy de una persona en relación con la evolución en su devoción permanecen igual, entonces esa persona se enfrenta a su ruina. Sin embargo, si uno cree en Dios y tiene completa fe en Él, entonces nunca perecerá. De hecho, únicamente debido a él, cientos de miles de almas serán salvadas”.

He mencionado un ejemplo de esto cuando Dios el Todopoderoso salvó a todo aquel a bordo de un barco por una persona santa. Por lo tanto, Dios el Todopoderoso tiene una gran consideración por Sus siervos.

El Mesías Prometido (as) dice:

“Nuestra arma es la oración. Por tanto, deberíamos dirigir nuestra atención hacia las plegarias”.

El Mesías Prometido (as) dice, además:

“En ningún sitio se dice que el Mesías Prometido usará una espada ni que iniciará una guerra. De hecho, se dice que la simple respiración del Mesías causará la muerte de los incrédulos”, “en otras palabras, llevará a cabo sus tareas mediante plegarias”.

El Mesías Prometido (as) dice, además:

“Todas las tareas que deseamos cumplir únicamente pueden ser logradas mediante plegarias. La oración tiene muchos poderes”.

El Mesías Prometido (as) dice, además:

“Se dice que una vez un rey se dispuso a lanzar un ataque contra un país. En el camino, un hombre pobre sujetó las riendas del caballo…” (Esto es una fábula) “…y dijo: ‘si te detienes no lucharé contra ti’. El rey se sorprendió y preguntó: ‘Eres un simple mendigo, pobre y sin provisiones. ¿Cómo puedes luchar contra mí?’ El mendigo respondió: ‘Iniciaré una guerra contra ti por medio del arma de la oración que ofrezco en la madrugada’, es decir, mediante las plegarias ofrecidas en Tahayyud [oración voluntaria ofrecida antes del alba]. El rey contestó: ‘No puedo luchar contra esto’ y se dio la vuelta.”

Por tanto, este el poder de las plegarias y es lo que ha explicado el Mesías Prometido (as), quien continúa diciendo:

“En resumen, Dios el Todopoderoso ha decretado que las plegarias tienen un gran poder. Dios el Todopoderoso me ha informado una y otra vez a través de revelaciones divinas que todo se llevará a cabo con la ayuda de plegarias. Nuestra arma es la plegaria y yo no tengo otra arma salvo la plegaria. Cualquier petición oculta que realizamos a Dios el Todopoderoso, Él nos lo manifiesta. En los tiempos de los profetas de épocas de antaño algunos oponentes fueron castigados por medios de profetas, por ejemplo [castigos] a través de guerras. Sin embargo, Dios el Todopoderoso es conocedor de que somos débiles y ha tomado los asuntos en Sus propias manos. Para el islam ahora hay únicamente una manera [es decir, la plegaria] que no puede ser entendida por los mul’las ignorantes [ulemas] o supuestos intelectuales faltos de entendimiento. Si se nos permitiese la guerra, entonces también se nos proporcionarían todas las provisiones necesarias. Sin embargo, cuando nuestras plegarias alcancen su cima los impostores serán aniquilados”.

Por tanto, este punto que ha sido mencionado por el Mesías Prometido (as) es crucial y debemos entenderlo. Si nuestras plegarias alcanzan un cierto nivel, el que nos pide Dios el Todopoderoso, los mentirosos serán destruidos. Todos los enemigos del Mesías Prometido (as) en su época fueron humillados y arruinados ante sus propios ojos. Incluso hoy, si deseamos vencer al enemigo, lo cual es posible, debemos esforzarnos para conseguirlo. El Mesías Prometido (as) dice:

“Bajo nuestro punto de vista, no hay mejor arma que la oración. Afortunado es aquel que entiende la realidad del camino a través del cual Dios el Todopoderoso quiere ahora dar progreso a la religión”.

Así, como seguidores del Mesías Prometido (as) deberíamos utilizar esta arma [plegaria] dada al Mesías Prometido (as) para el avance de la fe. Es esta arma [plegaria] la que, Dios mediante, eliminará nuestras dificultades y derrotará a los enemigos. Por tanto, todo musulmán áhmadi debería prestar atención a esto. Para terminar, hay una oración que el Mesías Prometido (as) ofreció para la Ummah musulmana [la comunidad musulmana en general] y también para nuestros hermanos no áhmadis en general. El Mesías Prometido (as) dice:

[árabe]

“¡Oh, Señor mío! Escucha mi oración y mi angustia y fervor para mi gente cuando suplico por mis hermanos. Te pido a Ti a través del Sello de los Profetas, el intercesor de los pecadores, cuya intercesión será aceptada. ¡Oh, Señor mío! Sácalos de la oscuridad y tráelos a Tu luz. Tráelos hacia Tu presencia desde su distancia. ¡Oh, Señor Mío! Ten misericordia de aquellos que me abusan e intentan obstaculizarme. Salva a estas personas de la destrucción e inculca Tu guía en sus corazones. Ignora sus errores y vicios y perdónalos. Otórgales seguridad, guíalos y purifícalos. Concédeles ojos con los que puedan ver. concédeles oídos con los puedan escuchar” “concédeles corazones con el que puedan comprender y tal brillo que les permita entender [la verdad]. Ten misericordia de ellos y perdónalos por lo que dicen, pues son personas que no saben.

¡Oh, Señor mío! [Te pido] Por Hazrat Muhammad Mustafa (sa) y su elevado rango, quien pasaba las noches postrado y los días en el campo de batalla, y también por aquellos jinetes que cabalgaban velozmente en las noches, así como aquellos viajes realizados a la madre de todas las ciudades, un medio de reconciliación entre nosotros y nuestros hermanos. Abre sus ojos e ilumina sus corazones. Permíteles entender las verdades que me has explicado a mí. Muéstrales los caminos hacia la rectitud y perdona todo lo que es pasado. Nuestra plegaria final es que toda alabanza pertenece a Dios el Todopoderoso, el Señor de todos los cielos”.

¡Que Al-lah el Todopoderoso abra los ojos de la Ummah musulmana para que se abstengan de oponerse al elegido por Dios, y en lugar de ello se vuelvan ayudantes del Mesías Prometido (as)! ¡Que Al-lah nos permita convertirnos en aquellos que cumplen con los derechos de las plegarias! Aquellos que se encuentran en el Yalsa de Qadián deberían prestar especial atención a esto y su participación en el Yalsa debería convertirse en un medio para un cambio revolucionario en ellos. ¡Que Al-lah el Todopoderoso nos permita a todos hacer esto!