SOBRE EL AUTOR
Hazrat Mirza Ghulam Ahmadas nació en 1835 en Qadián, India. Desde sus primeros años, se dedicó a la oración y al estudio del Sagrado Corán y otras escrituras. Se sentía profundamente apenado al observar la difícil situación del islam, que estaba siendo atacado desde todas las direcciones. Para defender al islam y presentar sus enseñanzas en su pureza prístina, escribió más de noventa libros, miles de cartas, y participó en numerosos debates religiosos. Argumentó que el islam es una fe viva, que puede llevar al hombre a establecer la comunión con Dios y a lograr la perfección moral y espiritual.
Hazrat Mirza Ghulam Ahmadas comenzó a experimentar sueños divinos, visiones y revelaciones a una edad temprana. En 1889 bajo el mandato divino, comenzó a aceptar el pacto de iniciación en la Comunidad Musulmana Ahmadía. Las revelaciones divinas continuaron incrementándose y Dios le ordenó que anunciara que Él lo había designado como el Reformador de los Últimos Días según lo profetizado por diversas religiones bajo diferentes títulos. Afirmó ser el Mesías Prometido y Mahdi cuyo advenimiento había sido anunciado por el Santo Profeta Muhammadsa. La Comunidad Musulmana Ahmadía está establecida hoy día en más de doscientos países.
Después de su fallecimiento en 1908, se estableció la institución del Jilafat para su sucesión, en conformidad con las profecías contenidas en el Sagrado Corán y hechas por el Santo Profeta Muhammadsa. Hazrat Mirza Masrur Ahmadaba es el Quinto Sucesor del Mesías Prometidoas y el actual jefe de la Comunidad Musulmana Ahmadía.
NOTA DEL EDITOR
Nótese en el texto que las palabras entre paréntesis comunes ( ) y entre guiones largos—son las palabras del Mesías Prometidoas, y si se agregan palabras o frases explicativas por parte del traductor con el propósito de aclarar algunos términos, serán expresadas entre paréntesis cuadrados [ ].
El nombre de Muhammadsa, el Santo Profeta del islam, es acompañado en el texto por el símbolo sa, el cual es una abreviación del saludo Sal’la’lahu ‘Alaihi Wasal’lam (que la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él).
Los nombres de otros profetas y mensajeros son seguidos por el símbolo as, como abreviación de ‘Alaihissalam (la paz sea con él).
Los saludos presentes no han sido generalmente expuestos en su totalidad, pero sin embargo deben entenderse como repetidos por completo para cada caso. El símbolo ra es usado para el nombre de los compañeros del Santo Profetasa y los del Mesías Prometidoas. Dicho símbolo representa Radi Al’lahu ‘anhu/‘anha/‘anhum (que Al’lah esté complacido con él, ella o ellos). rh representa Rahimahul’lahu Ta‘ala (que Al’lah tenga misericordia de él). at representa Ayyadahul-lahu Ta‘ala (que Al’lah, el Poderoso, le ayude).
No hemos traducido palabras arábes que son parte del idioma español, como islam, Corán, Mahdi, Héjira, Ramadán, Hadiz, etcétera.
PREFACIO
En noviembre de 1902 tuvo lugar un debate entre Muhammad Hussain Batalavi y Abdul’lah Chakrhalavi sobre el tema de la importancia y el estatus del Sagrado Corán y del Hadiz. Maulavi Muhammad Hussain que pertenecía a la secta Ahl-e-Hadiz del islam alegaba que los Hadices del Santo Profeta Muhammadsa tienen una autoridad absoluta y definitiva en la jurisprudencia, y que incluso el Sagrado Corán solo se puede juzgar y estudiar a la luz de estas narraciones. Por otro lado, Maulavi Abdul’lah, defensor de la secta Ahl-e-Quran del islam, sugería que los Hadices no eran más que un montón de narraciones sin trascendencia, poco fiables, dudosos y carentes de autenticidad. Además, Maulavi Abdul’lah proponía que la única verdadera fuente de guía en el islam era el Sagrado Corán, que es la palabra inalterada de Dios, y que los Hadices merecían ser desechados. Ambos ulemas discutieron vehementemente a favor de sus puntos de vista extremos y marcadamente distintos.
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián, el Mesías Prometido y Mahdi, fundador de la Comunidad Musulmana Ahmadía escribió un análisis y un comentario preciso y detallado respecto a estos dos puntos de vista extremos y erróneos. De forma elocuente presentó una perspectiva racional y bien fundamentada sobre este asunto en calidad de profeta elegido por Dios. En su análisis comparativo, el Mesías Prometidoas argumenta que el Sagrado Corán y la Sunnah tienen un rango superior al Hadiz. Cualquier narración verbal atribuida al Santo Profetasa que contradiga estas dos fuentes de guía no puede proceder de él. Sin embargo, cualquier narración que no contradiga las dos fuentes mencionadas anteriormente debe ser aceptada.
Este libro fue traducido por primera vez del urdu al inglés por Mirza Usman Ahmad. Que Dios le recompense abundantemente por su esfuerzo. Amén.
Munir-ud-Din Shams, Wakil-ut-Tasnif Adjunto
Londres16 de junio de 2014
Un análisis del debate entre Maulavi Abu Sa’id Muhammad Hussain Batalavi y Maulavi Abdul’lah Chakrhalavi
- En el nombre de Al’lah, el Clemente, el Misericordioso. Le alabamos e invocamos Sus bendiciones sobre Su noble Mensajerosa. [Editor]
Por el Mesías Prometido, el árbitro divino, con una palabra de advertencia para su Comunidad
A juzgar por los escritos de los dos grupos involucrados, parece que la base del debate anteriormente mencionado es la afirmación de Maulavi Abdul’lah de que los Hadices del Santo Profetasa deben ser desechados por completo. De manera similar, es culpable de realizar declaraciones tan groseras que incluso mencionarlas supone una falta de respeto.
Por otro lado, Maulavi Muhammad Hussain ha formulado la propuesta de que, si los Hadices fueran en realidad tan despreciables y carentes de autenticidad y fiabilidad, entonces la gran mayoría de las [formas islámicas de] adoración y fiqah [jurisprudencia islámica] carecerían de validez, porque solo los Hadices iluminan los detalles precisos de los mandamientos del Sagrado Corán. Si el Corán fuese suficiente, ¿qué evidencia podemos extraer únicamente del Corán para afirmar que las oraciones obligatorias de la mañana consisten en dos rakaats2 (Una unidad completa de la oración. [Editor]) , que [la oración de] Maghrib consiste en tres y que las otras tres [oraciones] consisten en cuatro rakaats cada una?
A pesar de que esta refutación es intrínsecamente imperfecta, resulta apabullante, hasta el punto de que Abdul’lah Sahib no fue capaz de proporcionar una respuesta satisfactoria, y solo contestó con absurdos que no merecen siquiera ser mencionados. La objeción de Maulavi Muhammad Hussain Batalavi obligó a Abdul’lah Sahib a inventar una nueva forma de salat3 (El segundo pilar del islam, la salat se refiere a las oraciones obligatorias prescritas para los musulmanes, cinco veces al día. [Editor])
que era completamente inconsistente con la práctica de cualquier secta del islam. Eliminó el attahiyyat(Una plegaria que se recita en la posición sentada de la salat. [Editor]), durud(Invocar bendiciones sobre el Santo Profetasa. [Editor])
y otras plegarias del Santo Profetasa de la salat, y en su lugar solo incluía versículos coránicos. Además, propuso otras varias innovaciones en la salat que no es necesario mencionar aquí, y tal vez también trató de decretar cambios en las prácticas del Hach y el Zakat. ¿Es cierto que los Hadices son tan despreciables y fútiles como Maulavi Abdul’lah Sahib sugiere? Que Dios nos perdone, ¡en absoluto!
El hecho es que ambos grupos están en el borde de extremos opuestos. En primer lugar, Maulavi Muhammad Hussain tiene razón al argumentar que los Hadices auténticos que pueden remontarse al Santo Profetasa no pueden rechazarse de ninguna manera. Pero, en su ignorancia de las exigencias del protocolo, ha colocado a los Hadices en un pedestal tan elevado, que se convierten forzosamente en una afrenta al Sagrado Corán, por lo que nos vemos obligados a rechazar su verdad. No reflexiona sobre el hecho de que la postura que adopta entra en conflicto con el Sagrado Corán puesto que da preferencia a las narraciones de los Hadices sobre las narraciones claras del libro de Dios, y cree que esas narraciones son superiores a la Palabra de Dios. Dios Altísimo dice en el Sagrado Corán:
- Sura Al-Yaziyah, 45:7 [Editor]
Es decir, ¿en qué palabra creerán, después de rechazar la palabra de Al’lah y Sus Signos? En este versículo, la palabra Hadiz se utiliza en su forma singular y genérica para aclarar que cualquier tipo de tradición o narración que contradiga y se oponga al Sagrado Corán, y no pueda ser reconciliada con sus enseñanzas, debe ser rechazada. Este versículo es también una profecía porque alude al destino futuro de la umma, en el cual algunos rechazarían al Sagrado Corán favoreciendo a Hadices conflictivos. Por lo tanto, los Ahl-e-Hadiz se inclinan hacia una posición extrema al hacer énfasis sobre los Hadices por encima del testimonio del Sagrado Corán. Si hubiesen permanecido en la justicia y en el temor de Dios, podrían haber reconciliado fácilmente los Hadices con el Sagrado Corán.
Enlugardeello, hanrechazadoydesechadotranquilamente la Palabra infalible y absoluta de Dios, y no son capaces de rechazar aquellos Hadices que la contradicen, ni tratan de comprenderlos a la luz del Libro de Dios. Este es el punto de vista extremo de Maulavi Muhammad Hussain.
Mientras tanto, su oponente, Maulavi Abdul’lah Sahib se ha posicionado en el otro extremo y rechaza completamente a los Hadices. En cierto sentido, esto es equivalente a rechazar al mismo Sagrado Corán porque Dios Altísimo dice:
- Diles: “Si amáis a Al’lah, seguidme; entonces Al’lah os amará…” (Sura Al-Imran, 3:32) [Editor]
Por lo tanto, como el amor de Dios está vinculado a seguir al Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, y los Hadices también son medios para conocer el ejemplo práctico del Santo Profetasa, un individuo que rechace los Hadices también rechaza una forma de seguirle. Maulavi Abdul’lah Sahib declara que todos los Hadices están corrompidos con la duda y la sospecha. Sin embargo, esta noción surge por la falta de reflexión. La causa fundamental de este punto de vista es la forma errónea y deficiente por la que los estudiosos de los Hadices han dado prioridad [a los textos de las escrituras].
Su tendencia a atribuir mayor autoridad a los Hadices que al Sagrado Corán ha desviado a mucha gente. Según esta perspectiva, creen que tanto el Libro de Dios como los Hadices están disponibles cuando los necesitan. Además, sugieren que los últimos tiene autoridad sobre el primero, como si el Hadiz se tratara de un juez sentado en el estrado, y el libro de Dios compareciera a instancia suya, igual que un demandante en el tribunal. Cualquiera puede ser descarriado por este punto de vista. Al fin y al cabo, los Hadices se recopilaron aproximadamente entre cien y ciento cincuenta años después del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, y no están libres de la interpolación humana.
Además, los Hadices son víctimas de las dudas y las conjeturas, y se componen de tan pocas narraciones que puedan considerarse de total autenticidad, que casi no existe alguna narración fiable. Por lo tanto, si los Hadices fuesen considerados como un juez sobre el Sagrado Corán, eso implicaría inevitablemente que el islam no es más que un montón de conjeturas, y, obviamente, las meras suposiciones no tienen valor. Un individuo que sigue a las meras conjeturas está muy por debajo del rango elevado de la verdad.
Dios Altísimo dice:
- Sura Yunus, 10:37 [Editor]
Es decir, las conjeturas no pueden sustituir a la verdad en lo más mínimo. Por lo tanto, esto implicaría por defecto que el texto completo del Sagrado Corán es inútil y obsoleto, y que no merece ser seguido sin los edictos de un juez, es decir, de los Hadices. Sin embargo, los propios Hadices se hallan mal ataviados con la vestimenta de la conjetura, y no están completamente libres de falsedad. Pues el aspecto naturalmente inherente de la conjetura es que nunca está libre de la mentira. De esta manera, no solo acabaríamos por rechazar el Sagrado Corán, sino que tampoco podríamos fiarnos adecuadamente de los Hadices.
Por lo tanto, ambas fuentes acabarían siendo sospechosas. Este error ha supuesto la ruina de muchos.
- Nota: Cuando terminé de escribir el anuncio y quizás faltaban tan solo un par de líneas, me venció el sueño. Así que no tuve otra opción que dejar la pluma y dormir. En mi sueño vi a Maulavi Muhammad Hussain Batalavi y Maulavi Abdul’lah Chakrhalavi. Dirigiéndome a ambos, dije:que significa: el sol y la luna ya se han eclipsado en el mes de Ramadán, así que, ¿por qué ustedes dos rechazan el favor de vuestro Señor? Luego, le dije a Ajwim Maulavi Abdul-Karim en mi sueño: “El favor” en este contexto se refiere a mí. Después, miré hacia arriba donde una lámpara ardía sobre una terraza como si fuera de noche, y algunas personas copiaban esta revelación del Sagrado Corán con ayuda de la lámpara, y tuve la sensación de que encontraría esta revelación en el Sagrado Corán en el orden que he descrito. Reconocí a una de esas personas como Miyan Nabi Bajsh Darner de (Autor)
He escrito este tratado para revelar el camino recto. Los musulmanes tienen a su disposición tres medios por los cuales pueden afianzarse en las enseñanzas del islam.
El Sagrado Corán: Es el Libro de Dios y no hay ninguna otra palabra a nuestra disposición que sea tan absoluta y cierta. Es la Palabra de Dios y está impoluta de cualquier tipo de duda y especulación.
En segundo lugar está la Sunnah: Aquí difiero de los Ahl- e-Hadiz con respecto a su aplicación del término, ya que, en mi opinión, los Hadices y la Sunnah no son lo mismo como afirman los eruditos tradicionales del Hadiz. Ciertamente que los Hadices y la Sunnah son dos cosas distintas. Por Sunnah me refiero únicamente a aquellas acciones del Santo Profetasa que tienen continuidad y van de la mano del Sagrado Corán. Siempre quedarán preservados hasta el final de los tiempos. En otras palabras, se puede decir que el Sagrado Corán es la Palabra de Dios Altísimo y que la Sunnah es la práctica del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él.
Desde el principio de los tiempos ha sido la tradición de Dios que, cuando los profetas, la paz sea con ellos, comunican Su Palabra a la humanidad para guiarles, también la ilustran a través de su conducta y ejemplo práctico, para que la gente la pueda comprenderla de forma clara. Por lo tanto, los profetas no solo siguen ellos mismos la Palabra [de Dios] , sino que exhortan a los demás a hacer lo mismo.
La tercera fuente de guía es el Hadiz, y con esto me refiero a aquellas tradiciones que se han relatado en forma de anécdotas por varios narradores, y que más adelante, unos ciento cincuenta años después de la vida del Santo Profetasa, se recogieron y compilaron. Por lo tanto, la diferencia entre la Sunnah y los Hadices es que la primera se refiere al ejemplo práctico del Santo Profetasa, que él mismo mostró y que posee continuidad. En lo que se refiere a su autenticidad, la Sunnah está posicionada en segundo lugar, justo a continuación del Sagrado Corán. De igual forma que el Santo Profetasa fue elegido para difundir [las enseñanzas] del Sagrado Corán, también le fue encomendado establecer la Sunnah. Por lo tanto, el Sagrado Corán es absoluto, y también lo es la práctica establecida conocida como Sunnah. El Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, llevó a cabo personalmente ambas obras, y consideró que era su obligación cumplir con ambas. Por ejemplo, cuando se ordenaron las oraciones obligatorias, el Santo Profetasa mostró este mandamiento de Dios Altísimo, y aclaró a través de su práctica el número de rakaats para Fayar, Maghrib y todas las demás oraciones. También mostró la manera de realizar el Hach, y enseñó esta práctica a miles de sus Compañeros, asegurando su continuidad. Por lo tanto, este ejemplo práctico [del Santo Profetasa] que es claramente evidente en su umma, incluso hoy en día, es lo que se conoce como la Sunnah. En cambio, los Hadices no se registraron en presencia del Santo Profetasa ni estableció disposiciones al respecto. Algunos Hadices se recopilaron por Hazrat Abu Bakr, que Dios esté contento con él, pero, por temor a Dios, los quemó todos, porque él mismo no fue testigo de ellos, y por lo tanto no podía garantizar su veracidad. Cuando pasó la época de los Compañeros, Dios esté contento con todos ellos, Dios inspiró a los taba tabi’in10 con el deseo de recopilar los Hadices, y fue entonces cuando se recolectaron estas narraciones.
- La generación que siguió a los tabi’in, que fue la generación que siguió a los Compañeros del Santo Profetasa. [Editor]
No hay duda de que la mayoría de los compiladores de Hadices era gente piadosa y temerosa de Dios, y en el ámbito de su capacidad, escrutaron [la fiabilidad] de las narraciones; rechazaron aquellas que percibían que carecían de autenticidad, y se negaban aceptar las narraciones de aquellos narradores con una personalidad cuestionable. A pesar de su magnífico esfuerzo, esta búsqueda se realizó muchos años después [de la vida del Santo Profetasa] y, por tanto, está sujeta a una gran especulación. Sin embargo, a pesar de ello, sería muy injusto sugerir que todos los Hadices son indignos, que carecen de autenticidad, que son inútiles y falsos. Esto es así, porque a la hora de registrar los Hadices se mostró una cautela tan inmensa, y se invirtió un esfuerzo tan extraordinario para escrutar y evaluar este corpus, que no se ha realizado un trabajo igual en la historia de la religión. Los judíos también tienen sus registros de anécdotas, y la secta judía que se opuso a Jesús era muy conocida por ceñirse a los mismos, pero no hay evidencia que sugiera que los eruditos judíos mostraran la misma diligencia que mostraron sus homólogos musulmanes al recopilarlos.
Sería incorrecto asumir que, hasta que se compilaron los Hadices, la gente no conocía [el número de] rakaats en las oraciones obligatorias o los ritos del Hach. Esto es así porque la Sunnah se había arraigado en ellos a través de la práctica, y, a todos los efectos, les había enseñado cada obligación y mandamiento establecido por el islam. Por lo tanto, es absolutamente cierto afirmar que si los Hadices que se recopilaron mucho después [del Santo Profetasa] nunca hubiesen salido a la luz, no existiría ninguna deficiencia en las enseñanzas fundamentales del islam, ya que se habían arraigado por completo mediante el Sagrado Corán y un sistema de práctica. Los Hadices solo sirven para potenciar esta luz, iluminando el islam como si fuera [luz sobre luz]. Además, los Hadices aparecieron para dar testimonio de la veracidad del Sagrado Corán y de la Sunnah. Después de que el islam se dividiera en numerosas sectas, aquellas que fueron veraces obtuvieron gran beneficio de los Hadices auténticos.
Por lo tanto, el punto de vista más apropiado consiste en que, por un lado, nos abstengamos de dar preferencia a aquellas narraciones de Hadices que claramente contradicen al Sagrado Corán, y no abandonar al Sagrado Corán, como sostiene el Ahl-e-Hadiz de esta época; y, por otro lado, no considerar que los Hadices son inútiles y que carecen de valor, como sostiene Maulavi Abdul’lah Chakrhalavi. En realidad, debemos considerar que el Sagrado Corán y la Sunnah tienen mayor autoridad que el Hadiz. También es cierto que aquellos Hadices que no contradigan al Sagrado Corán deben seguirse en cuerpo y alma, ya que ese es el camino recto. Benditos son aquellos que siguen este camino, y muy desafortunado11 e ignorante es aquel que no sigue este principio y rechaza a los Hadices.
- Nota: Anoche vi en un sueño un árbol frutal colmado de frutos deliciosos y atractivos, y vi que algunas personas trataban de afianzar una planta trepadora al árbol. La planta trepadora no tenía raíz, y parecía estar sujeta al árbol como un parásito. A medida que la planta trepadora se esparcía por el árbol, dañaba sus frutas y el árbol comenzaba a perder su belleza y a volverse poco Algunas de sus futuras frutas estaban apunto de perderse y otras ya se habían estropeado. Mi corazón se sintió muy conmovido y angustiado por este hecho, y le pregunté a un hombre bueno y santo que estaba cerca: ¿qué árbol es este y que tipo de planta trepadora ha atrapado en sus garras a este árbol tan bonito? Contestó: El árbol es el Corán, la Palabra de Dios, y esta planta trepadora simboliza aquellos Hadices y comentarios que se oponen al Corán, o que se cree que lo contradicen. Su gran número ha atrapado el árbol y lo está dañando. Luego me desperté. He estado escribiendo este tratado desde ese momento, es decir, desde anoche, y me falta poco para acabarlo. Ya es tarde en la corta noche del sábado, y el reloj acaba de marcar la una y cuarenta. [Y todas las alabanzas sean para Al’lah por esto]. M.G.A. [Autor]
Es obligatorio que mi Comunidad siga cualquier Hadiz que no se oponga ni contradiga al Sagrado Corán y a la Sunnah, independientemente de su autenticidad; y debe darle preferencia sobre la jurisprudencia humana. Y si no son capaces de encontrar [argumentos sobre] un asunto determinado en los Hadices, la Sunnah o el Sagrado Corán, en ese caso deben seguir la escuela de jurisprudencia Hanafi (Una de las cuatro principales escuelas islámicas de jurisprudencia. [Editor])
, porque esta escuela comprende a la mayoría [de los musulmanes] y esto es una indicación de la voluntad de Dios. Si, debido al progreso moderno, la escuela Hanafi de jurisprudencia no es capaz de proveer un veredicto adecuado, los eruditos de la Comunidad deben determinar tales asuntos de acuerdo con el razonamiento que Dios les ha otorgado. Sin embargo, al mismo tiempo deben mostrar precaución, no sea que, injustamente, denuncien a los Hadices como Maulavi Abdul’lah Chakrhalavi.
Por otro lado, deben rechazar cualquier Hadiz que esté en desacuerdo con el Sagrado Corán y la Sunnah. Tened en mente que nuestra Comunidad mantiene una cercanía con [las doctrinas de] los Ahl-e-Hadiz y que no tiene ningún tipo de parecido con las ideas absurdas de Abdul’lah Chakrhalavi.
Todos aquellos que pertenecen a mi Comunidad deben sentir una profunda aversión y rechazo respecto a sus doctrinas relativas a los Hadices.
Donde sea posible deben abstenerse de la compañía de este tipo de personas, ya que esta secta está mucho más desviada que las demás (La misma noche a las 3:02 he recibido la siguiente revelación: A aquel que rechace el Sagrado Corán, le pondremos a prueba mediante una progenie malvada que mantendrá una vida llena de vicios. Correrán tras el mundo, y no participarán en Mi adoración. En otras palabras, su progenie acabará siendo malvada, y no serán capaces de arrepentirse y adoptar la piedad. [Autor])
. Mi Comunidad no debe poner un excesivo énfasis en los Hadices, como hacen aquellos que pertenecen al grupo de Maulavi Muhammad Hussain, ni deben rechazarlos por completo como hace Abdul’lah. En lugar de ello, deben adoptar el camino intermedio como su principio rector. Es decir, no deben considerar a los Hadices como la autoridad final en todos los asuntos de la religión, rechazando y abandonando al Sagrado Corán. Tampoco deben considerar que los Hadices son innecesarios e inútiles hasta el punto de poner fin a todas las tradiciones del Santo Profetasa. De manera similar, no deben rechazar el Jatm-e-Nubuwat [finalidad del profetazgo] del Santo Profetasa, ni deben interpretarlo de manera que se cierre la puerta del diálogo y la revelación divina para la umma. Recordad, nuestra creencia es que el Sagrado Corán es el último Libro y la última Ley, y que, hasta el Día del Juicio, ningún profeta puede aparecer con una ley nueva, o recibir revelaciones sin seguir al Santo Profetasa. Ciertamente, esa puerta está cerrada firmemente hasta el fin de los tiempos; sin embargo, la puerta de la revelación recibida a través de la obediencia al Santo Profetasa está abierta hasta el Día del Juicio. Esa revelación que resulta de seguir al Santo Profetasa nunca puede finalizar. Pero el profetazgo independiente o portador de ley ya ha llegado a su fin.
Esto no será posible hasta el Día del Juicio. Aquel que afirme que no pertenece a la umma del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, y declare ser un profeta portador de ley, o un profeta que no trae ninguna ley pero que no pertenece a la umma [musulmana], es como aquel que ha sido arrastrado y apartado por un torrente feroz, que le arrastrará hasta la muerte. [Editor]
Entrando en detalle, dondequiera que Dios Altísimo ha revelado que el Santo Profetasa es Jatamul-Anbiyá, [el Sello de los profetas] también ha indicado que él es el padre espiritual de aquellos que son piadosos, y que únicamente si le siguen, podrán autorrealizarse y ser bendecidos con el diálogo y la revelación divina. En el Sagrado Corán, Dios Altísimo dice:*
15 Sura Al-Ahzab, 33:41 [Editor]14
Es decir, Muhammadsa no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino que es el Mensajero de Al’lah y el Sello de los profetas. Claramente, la palabra árabe lakin se utiliza aquí como una partícula adversativa, o para compensar lo que se ha expresado en la cláusula anterior. En la primera parte de este versículo se niega el hecho de que el Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, sea el padre físico de ningún hombre, y la palabra lakin compensa esta cláusula negativa con la declaración de que el Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, es Jatamul-Anbiyá. Esto significa que, después de él, las bendiciones de un profetazgo independiente finalizarían, y, a partir de entonces, la excelencia del profetazgo solo se otorgaría a aquellas personas cuyas obras sean testimoniadas por el sello del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, de manera que dicha persona se convierte en su hijo y sucesor espiritual. Por tanto, a la vez que se niega la paternidad física de la progenie [masculina] del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, se afirma la veracidad de su paternidad [espiritual] para responder a la alegación que se desprende del siguiente versículo:
En verdad, es tu enemigo, quien carece de descendencia. (Sura Al-Kauzar, 108:4)
En resumen, el significado de este versículo es que el profetazgo independiente, incluso el de un profeta que no trae una ley nueva, ha finalizado. Pero, esto no impide la posibilidad de un profetazgo que la lámpara de Muhammadsa ilumine. La persona que posea esta excelencia debe ser un seguidor del Santo Profeta, y debe obtener las cualidades del profetazgo de la luz de Muhammad. Si los seguidores devotos de esta umma no dispusieran de esta forma de perfección [el profetazgo], entonces el Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, carecería de descendencia masculina tanto física como espiritualmente (Dios nos perdone). Y aquellos que le acusan de carecer de descendencia tendrían razón.
Ha quedado suficientemente justificado que después del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, la puerta del profetazgo independiente17 está cerrada firmemente hasta el Día del Juicio.
17 Algunos maulavis ignorantes alegan que el Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, predijo la llegada de treinta impostores que reclamarían el profetazgo. La respuesta a esto es: “¡Oh ignorantes! ¡¡Desafortunados!! ¿Acaso solo estabais destinados a ser bendecidos con treinta impostores? Ya ha transcurrido una quinta parte del siglo catorce. La luna del Jalifato se ha completado en este tiempo, tal y como dice el Corán:
[Para la luna hemos establecido fases, Sura Ya Sin, 36:40] y el mundo
se acerca a su fin, pero vuestros impostores no tienen fin. Quizás os acompañen hasta la tumba. ¡Oh ignorantes! Satanás -el mayor de los impostores- reside en vuestro interior, por ello habéis fracasado en reconocer el momento. No veis las señales del cielo. Sin embargo, ¿por qué debería sentirme decepcionado con vosotros? Pues aquel que fue elegido mil cuatrocientos años después de Musa [Moisés] también fue vilipendiado como el anticristo por los judíos impíos de la época. [Sus corazones se han vuelto semejantes. Que Dios tenga misericordia de ellos]”. [Autor]
Este rango no puede obtenerse sin haberle seguido, o sin haberse convertido en su verdadero siervo. Por lo tanto, la creencia de que Hazrat Isa [ Jesús], la paz sea con él, descenderá físicamente de los cielos, y la declaración de que será un seguidor del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, y que será iluminado por la luz de su lámpara pertenecen a un credo laboriosamente inventado. ¿Cómo puede ser verdad la sugerencia de que alguien que ya ha sido enviado como profeta pueda deber la luz de su profetazgo al Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él? Y si no se la debe a él entonces, ¿en qué sentido puede considerarse como un seguidor suyo? Es obvio que una persona solo puede considerarse seguidor de un profeta si ha obtenido todas sus excelencias a través del profeta al que se ha subordinado. Ciertamente, alguien que haya obtenido la excelencia del profetazgo a través de su propio derecho no puede ser justamente reconocido como un seguidor, porque es un profeta independiente. Y para eso no hay lugar después del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él. Y si se sugiriera que Jesús se despojará de su profetazgo anterior y que le será concedido uno nuevo bajo la virtud de seguir al Santo Profetasa, como se desprende del versículo anterior, diría que, ciertamente, merecería más este rango un verdadero seguidor perteneciente a su umma, que ha sido descrita como la mejor umma ; por lo tanto, no hay ninguna necesidad de traer de vuelta a Hazrat Isa [ Jesús] de los cielos. Ya que, si se puede obtener la excelencia del profetazgo siguiendo al Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, entonces, arrastrar a alguien desde los cielos equivale a menoscabar los derechos de otro. No hay nada que impida a un seguidor del Santo Profetasa recibir esta bendición, porque esto es una confirmación del hecho de que Muhammadsa es la [verdadera] fuente de toda la gracia espiritual. Carece de sentido alzar a alguien como profeta cuando ya ha alcanzado a ese rango. Por ejemplo, ¿puede acaso ser declarada alquimista una persona que afirma tener el poder de crear oro, solo por el hecho de lanzar un hechizo sobre un trozo de oro y luego insinuar que ha creado algo que ya existía?
Por lo tanto, la excelencia de la gracia del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, yace en el hecho de que un seguidor suyo puede alcanzar este rango sometiéndose a él por completo. Pero etiquetar a alguien de seguidor suyo cuando ya ha alcanzado el rango de profetazgo -y sugerir que ha obtenido este rango sometiéndose a sí mismo al Santo Profetasa es, cuando menos, un razonamiento fallido. De hecho, ambas proposiciones son contradictorias. Esto es así porque la verdad es que Jesús alcanzó su profetazgo de forma independiente, sin seguir al Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él. Pero, si le consideramos como un seguidor suyo, tal y como sugiere el Hadiz, 18 Un Imam de entre vosotros. [Editor] tendremos que concluir que todas las excelencias de su profetazgo provienen del profetazgo de Muhammadsa, cuando, sin embargo, ya se ha explicado que la luz de su profetazgo no ha sido iluminada por la lámpara de Muhammadsa. Este [credo] es manifiestamente falso y contradictorio en sus términos. Y si se sugiere que Jesús [Hazrat Isa] será un seguidor del Santo Profeta, pero que no obtendrá sus excelencias de su profetazgo, entonces la esencia de su subordinación a él dejaría de existir en su interior, puesto que, como ya se ha explicado, ser “un seguidor” del Santo Profeta significa obtener cada excelencia a través de su obediencia, como el Sagrado Corán explica en numerosas ocasiones. Por lo tanto, a pesar de que la puerta está abierta para que un individuo pueda obtener la gracia espiritual del Profeta Maestro, sería imprudente seguir credos falsos y contradicciones manifiestas. ¿Cómo puede alguien que no ha obtenido una sola excelencia por seguir al Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él, considerarse como un seguidor suyo?
Esta explicación también debe ser suficiente como respuesta a la alegación de algunas personas ignorantes de que la revelación divina solo puede recibirse en la lengua materna del individuo y [no en otra lengua] como el árabe. Este principio solo se aplicaría a aquellos que declararan ser profetas independientes que no se han beneficiado de la luz del profetazgo de Muhammadsa. Sin embargo, aquel que es un seguidor del Santo Profetasa y recibe la luz de su profetazgo a través de las bendiciones del profetazgo de Muhammadsa, también puede recibir una revelación durante el diálogo divino en el idioma de su maestro, como testimonio de la relación íntima entre los dos.
Tristemente, aquellos que se adhieren a tales creencias perjudican a Hazrat Isa [ Jesús] de todas las formas posibles. En primer lugar, le elevan físicamente al cielo sin refutar la alegación de su maldición. De esta manera, la acusación de los judíos sobrevuela sobre su cabeza. En segundo lugar, argumentan que el Sagrado Corán no menciona su fallecimiento en ningún lugar, y por tanto, generan un motivo a favor de su divinidad. En tercer lugar, le elevan a los cielos en un estado de desaliento. Elevar a los cielos a un profeta que apenas tiene doce discípulos, y cuya misión permanece sin completar, equivale a crearle un cierto tipo de infierno. Su alma quedará anhelante de completar su misión. Sentarle en los cielos es oponerse a su esperanza y anhelo. Cuando me observo a mí mismo y contemplo la posibilidad de ser elevado vivo a una altitud como la del séptimo cielo sin haber completado la tarea para la cual he venido, me abruma la tristeza. ¿Qué satisfacción puedo obtener del pensamiento que mi misión no se ha completado? Similarmente, [ Jesúsas] tampoco tendría motivo de alegría con su ascensión al cielo. En realidad, migró en secreto, pero algunas almas ignorantes han descrito su viaje como un viaje hacia el cielo. Que Dios les guíe.
[Y que la paz sea con aquellos que siguen la guía].
Publicado por: Mirza Ghulam Ahmad de Qadián 27 de noviembre de 1902
Glosario
Fayar.- La hora del Fayar, u oración [salat] matutina comienza con el amanecer y acaba antes de la salida del Sol.
Hadiz.- Expresión o relato del Santo Profeta Muhammadsa. El plural es Hadices (en árabe Ahadiz).
Hazrat.- Término de respeto utilizado para mostrar honor y reverencia por una persona de establecida piedad. Su significado literal es: Su Santidad, Eminencia, Venerado, etc. También se utiliza para Dios en su sentido superlativo.
Hach.- Peregrinaje a la Casa de Al’lah en La Meca, Arabia; también se refiere al quinto pilar del islam.
Santo Profetasa.- Título usado exclusivamente para el fundador del islam, Hazrat Muhammadsa.
Sagrado Corán.- La escritura perfecta y completa revelada por Al’lah para la guía de la humanidad hasta el final de los tiempos. Fue revelado, palabra por palabra, al Santo Profeta Muhammadsa durante un periodo de veintitrés años.
Imam Mahdi.- Título que significa “el líder guiado”, otorgado al Reformador de los Últimos Días profetizado por el Santo Profeta Muhammadsa; ver también página “sobre el autor”.
Jalifa.- Jalifa proviene de la palabra árabe Jalifa, que significa “sucesor”. En terminología islámica, la palabra “Jalifa rectamente guiado” se utiliza para uno de los cuatro Jalifas que continuaron la misión de Hazrat Muhammadsa, el Santo Profeta del islam. Los musulmanes áhmadis denominan a un sucesor del Mesías Prometidoas como Jalifatul-Masih.
Jalifatul-Masih.- Ver Jalifa.
Jatamul-Anbiyá.- El Sello de los profetas, un título otorgado al Santo Profetasa en el Sagrado Corán.
Jalifato.- El significado literal de la palabra es “sistema de sucesión.”
Maghrib.- La hora de la puesta de sol. También se utiliza este término para la oración (salat) que se ofrece tras la puesta de sol.
Mahdi.- Literalmente significa “Guiado”. Ver Imam Mahdi.
Maulavi.- Un musulmán sabio de la religión islámica.
Muhammadsa.- El Fundador del islam. Ver Santo Profetasa.
Mesías Prometidoas.- Título otorgado al Reformador Prometido que había de aparecer durante los Últimos días tal como fue profetizado por el Santo Profeta Muhammadsa; ver también página “sobre el autor”.
Rakat.- Una unidad de la adoración formal prescrita en el islam. Su plural es Rakaát.
Sahib.- Un título de respeto similar a los términos españoles de Señor, Honorable y Reverendo.
Salat.- Las cinco oraciones diarias obligatorias para los musulmanes.
Sura.- Un capítulo del Sagrado Corán.
Zakat.- Término en árabe que significa literalmente “aumento” o “purificación”; en la práctica significa la caridad obligatoria prescrita en el islam.
