El final de Lekh Ram
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El final de Lekh Ram

La profecía de Lekh Ram demostró la veracidad del islam a la gente de la India. El cumplimiento de esta y muchas otras profecías de Ahmad (as) en la India conmovieron a cientos de miles de personas y los convenció de la verdad de su afirmación y de la verdad del islam.

Las circunstancias de la profecía son: que a finales del siglo pasado surgió una nueva secta hindú llamada Arya Samaj. La secta concibió un audaz plan para convertir a los musulmanes a la religión hindú. Con este fin, los escritores de Arya Samaj comenzaron a difamar el islam a través de publicaciones insidiosas. El más audaz de estos líderes y escritores fue un tal Lekh Ram. En el curso de varios intercambios, Mirza Ghulam Ahmad (as) intentó explicar a este líder ario la verdad del islam, pero sin éxito.

Lekh Ram se aferró a sus ideas y tramas en contra del islam. Escribió traducciones sumamente distorsionadas de los versículos del Corán. Para personas con un mínimo de decencia era difícil incluso leer esas traducciones. Tenía una opinión extremadamente soez sobre el Santo Profeta Muhammad (sa) y el Sagrado Corán. La controversia con él comenzó a aumentar. Lekh Ram fue más y más lejos en su abuso del Santo Profeta Muhammad (sa) y en su burla a Mirza Ghulam Ahmad (as).

También se impacientó por una señal. Ahmad rezó a Dios y se enteró de que el fin de este hombre estaba cerca. Ahmad (as) se ofreció a retener la publicación de la profecía si Lekh Ram tenía alguna objeción, pero Lekh Ram dijo que no tenía nada que temer de tales profecías. Las revelaciones recibidas al principio fueron generales. No se había establecido un límite de tiempo para el fin de Lekh Ram. Lekh Ram insistió en un límite de tiempo. Mirza Ghulam Ahmad (as) por lo tanto, retuvo la publicación de la profecía hasta que tuviera más conocimiento de Dios.

Finalmente, se enteró de que Lekh Ram se iba a encontrar con una calamidad fatal dentro de seis años, contando desde el 20 de febrero de 1893. Al recibir esta promesa, Ahmad (as) publicó la profecía. Añadió a ella una revelación árabe relacionada con Lekh Ram.

“Un miserable becerro medio muerto; no le espera nada más que la desgracia y la destrucción.”

Al declarar su profecía y esta revelación, Ahmad (as) escribió (dirigiéndose a todos los grupos religiosos):

“Si dentro de seis años a partir de hoy, 20 de febrero de 1893, este hombre no recibe el castigo de Dios; un castigo que sea inusualmente trágico y patético, y que lo abrume completamente con el temor del Señor, entonces que todos sepan que yo no soy de Dios.”

Un poco más tarde, Ahmad (as) explicó la profecía en base a otras revelaciones. Escribió:

“Y Dios me ha dado la noticia de que seré testigo de un día (como el día) de Eid, y este día estará cerca del Eid.”

“Y es por la Gracia de Dios que ha aceptado mis plegarias relacionadas con Lekh Ram y me ha informado que pronto recibirá su justo merecido. Este hombre ha sido injusto al abusar del Santo Profeta. Rezé en su contra. Así que mi Dios me ha informado que este hombre morirá dentro de seis años. Hay señales en esto para los buscadores de la verdad.”

A medida que recibía más información de Dios, Ahmad (as) añadía más detalles a la profecía. Esto se publicó como una nota dentro de la portada de su libro Barakat-ul-Dua (Bendiciones de la Oración). En el transcurso del libro escribió:

“Hoy, 2 de abril de 1893 d.C. (14 de Ramadán, 1310 d.C.), temprano por la mañana, en semisueño, me vi a mí mismo sentado en una casa grande, con algunos amigos. De repente, delante de mí, vi a un hombre, de mirada temible y ojos inyectados con sangre. Desde mi punto de vista, parecía una criatura extraña, de un carácter extraño. No un ser humano, pensé, sino un terrible y peligroso ángel. Aterrorizaba a los que lo veían. Mientras lo miraba, preguntó, “¿Dónde está Lekh Ram? Luego nombró a otro y me preguntó también su paradero. Entonces entendí que esta persona había sido designada para castigar a Lekh Ram y a este otro hombre.”

Ahmad (as) también habló de Lekh Ram en un verso persa incluido en su libro Aina-i-Kamalat-i-Islam:

“Enemigo ignorante y descarriado, teme la afilada espada de Muhammad.

¡Negador de la grandeza de Muhammad, y de la luz luminosa de Muhammad!

Los milagros pueden parecer cosa del pasado, Pero vengan y vean uno a través de los devotos de Muhammad.”

En resumen, Mirza Ghulam Ahmad (as) había profetizado lo siguiente:

1) que Lekh Ram se encontraría con una calamidad que resultaría fatal para él;

2) que esta calamidad tendría lugar dentro de seis años;

3) que sería en un día cercano al Eid, justo antes o después;

4) que Lekh Ram se encontraría con el destino del Becerro de Samri, es decir, el desmembramiento y la muerte y la dispersión de sus cenizas en un río;

5) que este proceso fatal sería llevado a cabo por una persona temible con ojos inyectados con sangre;

6) que Lekh Ram sería víctima de una espada

Pasaron cinco años. La gente empezó a ridiculizar al Mesías Prometido (as). Dijeron que no pasaría nada en un año cuando habían pasado ya cinco años sin novedad.

Lekh Ram es misteriosamente asesinado

Al día siguiente de Eid-ul-Fitr (Festival del Fin de Ramadán), un sábado por la tarde, un desconocido apuñaló a Lekh Ram en el estómago con un cuchillo afilado. Lekh Ram fue apuñalado el sábado y murió el domingo. La Palabra de Dios se hizo realidad en todos sus sombríos detalles.

La profecía había establecido un límite de seis años. Lekh Ram murió en un periodo de seis años. La profecía decía que el evento fatal ocurriría en un día cercano al Eid. Lekh Ram fue apuñalado el día siguiente al Eid. La profecía decía que Lekh Ram encontraría su fin a manos de un joven temible. Eso es exactamente lo que pasó. Lekh Ram iba a ser víctima de una espada; murió de una puñalada. La profecía decía que Lekh Ram tendría un destino similar al del becerro de Samri. Este becerro fue desmembrado un sábado, quemado hasta las cenizas, las cenizas se dispersaron en un río. Esto es lo que le pasó a Lekh Ram. Como era hindú, fue incinerado y sus cenizas fueron arrojadas al río.

La historia del asesinato de Lekh Ram es que algún tiempo antes, un hombre con los ojos inyectados con sangre había venido a él, deseando convertirse del islam al hinduismo. La gente trató de disuadir a Lekh Ram de atenderle. Pero Lekh Ram no les prestó atención. Este hombre se convirtió en el compañero de confianza de Lekh Ram. Lekh Ram había designado el fatídico sábado como el día de su conversión. Lekh Ram estaba ocupado escribiendo. Pidió un libro. Este hombre, fingiendo que le daba el libro a Lekh Ram, le metió un cuchillo en el estómago y lo giró en círculos para cortarle las entrañas.  Luego desapareció, de acuerdo con la declaración de la familia de Lekh Ram. Lekh Ram estaba en el piso superior de la casa. Cerca de la puerta, en la planta baja, habían muchos hombres; pero nadie vio al asesino bajar y escapar. La madre y la esposa de Lekh Ram estaban seguras de que aún estaba en la casa. En un registro de la casa no se encontró a nadie. Lekh Ram murió con gran dolor el domingo. Era la misma persona que el Mesías Prometido (as) había visto en una visión en la que preguntaba por Lekh Ram.

El final de Lekh Ram fue un gran signo de la veracidad del Mesías Prometido. Ahmad (as) continuamente pedía a Lekh Ram que se arrepintiera y se salvara de la ira de Dios. No hizo caso. La palabra de Dios se cumplió y se mostró esta señal a favor del Mesías Prometido (as).

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