En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
There is none worthy of worship except Allah, Muhammad is the Messenger of Allah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

La oración sincera: Sello característico del creyente

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Mir‐za Mas‐ rur Ah‐mad), es el quinto Jalifa (Califa) de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Elegido para esta posición vitalicia el 22 de abril de 2003, desempeña su cargo como jefe espiritual y administrativo mundial de una organización religiosa internacional con decenas de millones de miembros repartidos en 200 países.

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Discurso pronunciado por el Quinto Califa, su Santidad Mirza Masrur Ahmad (aba) en la sesión de clausura de la convención anual de la Asociación de Jóvenes Áhmadis del 2018.

Tras recitar el Tashahhud, Ta’awwuz y la Sura Al Fatiha, Su Santidad el Quinto Califa (aba) expresó:

“Este año, la Asociación de Jóvenes Áhmadis del Reino Unido hizo del Salat su tema. Espero realmente que, en todos los niveles, la administración de la Asociación de Jóvenes Áhmadis haya puesto un concertado esfuerzo en incentivar a los “judam” (jóvenes) y “atfal” (niños) con respecto a su Salat y les haya explicado debidamente su extrema importancia. Sin embargo, el mall´lis (asociación) y quienes están a cargo de su administración, sólo pueden dirigir la atención que el Namaz (oración) requiere hasta cierto punto y finalmente, depende de cada individuo que se llama a sí mismo musulmán comprender el verdadero estatus y significado del Namaz. Esta es la forma más básica de adoración, la cual el mismo Al´lah el Todopoderoso, ha hecho obligatoria sobre cada persona, cinco veces al día.  En consecuencia, es responsabilidad de cada individuo como musulmán, reconocer el valor supremo del Salat y el poder ilimitado de la oración.

Además, nosotros los musulmanes áhmadis afirmamos haber aceptado el Imam de la Era, quien fue enviado acorde a la orden de Al´lah El Todopoderoso y de acuerdo con las profecías del Santo Profeta (sa), para manifestar la magnificencia del Islam al mundo y para revivir las auténticas  enseñanzas islámicas olvidadas hace largo tiempo. En consecuencia, si afirmamos haberlo aceptado, debemos también aceptar que el Namaz es una obligación fundamental e inherente requerida por nuestra religión, y que nunca debemos descuidar nuestras plegarias, sino que más bien debemos darles plena prioridad en todo momento.

Si miramos La Palabra de Al´lah, muy al inicio de la sura al Baqarah, Al´lah el Altísimo dice que El Sagrado Corán ha sido enviado como “guía para los justos”. Y después estipula:

الَّذِیۡنَ یُؤۡمِنُوۡنَ بِالۡغَیۡبِ

Aquí, el Corán dice que los verdaderos creyentes son aquellos que “creen en lo invisible” , lo que significa que aceptan a Al´lah El Todopoderoso  como ese Ser con conocimiento de lo invisible. Después estipula:

وَ یُقِیۡمُوۡنَ الصَّلٰوۃ

Esto literalmente significa que los creyentes son aquellos que “observan la oración”. Así Al´lah El Altísimo decretó Él Mismo que cada musulmán debe realizar su Salat cada día, todos los días. Esta conjetura es tan aplicable hoy, como lo ha sido desde siempre en el pasado. Ciertamente, las enseñanzas del Sagrado Corán son tan imperecederas como universales.

En esta era, en donde hemos tenido la inmensa fortuna de haber aceptado al Mesías Prometido (sa), debemos también reconocer que tomar su Bai´at sólo puede ser de beneficio si esto nos conlleva a actuar acorde a las órdenes de Al´lah El Todopoderoso. Por el contrario, si somos negligentes con nuestros deberes religiosos, no tendremos derecho a afirmar que nuestra aceptación del Mesías Prometido (as) haya hecho surgir una revolución espiritual en nuestro fuero interno ni nos haya permitido seguir las verdaderas enseñanzas del Islam. En lugar de esto, haberlo aceptado será para nosotros, simplemente, una vana pretensión carente de significado, sólo articulada por nuestras lenguas.

La importancia de realizar el Salat se reitera en el verso 239 de la sura Al Baqarah, donde Al´lah El Altísimo estipula:

حٰفِظُوۡا عَلَی الصَّلَوٰتِ وَ الصَّلٰوۃِ الۡوُسۡطٰی ٭ وَ قُوۡمُوۡا لِلّٰہِ قٰنِتِیۡنَ

“Cumplid las Oraciones, y la Oración intermedia, y permaneced ante Al´lah con sumisión.”

Aquí, el Corán establece que es necesario “cumplir con las oraciones” y enfatiza particularmente que debemos ser cuidadosos en mantener la “oración intermedia”. “Cumplid las oraciones” significa estar atentos y en contra de la pereza o la negligencia cuando se trata del Salat. El verso también nos da instrucción de presentarnos frente a Al´lah con completa y total humildad, en un estado de absoluta devoción hacia Él.

Esta orden de Al´lah El Todopoderoso es en extremo pertinente en este tiempo, puesto que, a través del mundo, la gente se encuentra ocupada con el trabajo, las escuelas, las universidades y actividades cotidianas y entonces se requiere de un especial esfuerzo para salvaguardar el Salat. En términos de una rutina cotidiana “normal”, en donde la gente va al trabajo o a la escuela, las oraciones intermedias son Zuhr y Asr y éstas son las dos oraciones que mucha gente descuida y falla en llevar a cabo. Así, el Sagrado Corán ha advertido específicamente que no debemos nunca exhibir debilidades cuando se trata de las oraciones obligatorias, ni permitir que nuestras actividades mundanas tomen precedencia sobre nuestras obligaciones religiosas.

En cuanto a este verso, también deseo mencionar que no debe asumirse que “la oración intermedia” se refiera únicamente sea a Zuhr o a Asr. En el mundo actual, gente de todas las edades, incluyendo a muchos jóvenes, se mantienen despiertos hasta tarde, estudiando o desperdiciando el tiempo en cosas inmorales o triviales tales como navegando sin objetivo por Internet, viendo películas o televisión, navegando sin límite en sus móviles o tabletas electrónicas o enviando mensajes hasta tarde en la noche. Como resultado, fallan en levantarse para el Fayar y esto debido a su rutina. De hecho, Fayar se convierte en la oración intermedia para ellos.

 

Así, la oración intermedia es cualquier oración que esté en riesgo de ser abandonada como resultado de búsquedas materiales o mundanas.

En tiempos del Santo Profeta Muhammad (sa), la gente estaba en el apogeo de sus ocupaciones en horas de la tarde, y entonces el santo Profeta (sa) dijo que para ellos Asr era la oración intermedia. Sin embargo, en el mundo actual, la gente tiene distintas rutinas y así la oración intermedia puede ser cualquiera de las cinco oraciones.Como he dicho, para mucha gente, Fayar es ahora de hecho la “oración intermedia” puesto que fallan en realizarla a tiempo, dado que duermen muy tarde. En consecuencia, debéis desarrollar el hábito de dormir temprano y, si esto no es posible, debéis aún así ir a dormir con la firme intención y determinación de que os levantaréis para el Fayer, sin importar lo cansados que estéis.

Más aún, cada vez que os sea posible, aunque debáis hacer un esfuerzo suplementario, debéis realizar vuestras oraciones en congregación en vuestra mezquita local o centro para el Salat porque este es el mandato de Al´lah El Todopoderoso para los hombres. Un hombre que realiza su oración en casa sin una auténtica razón o excusa no será el beneficiario de la complacencia o de la recompensa de Al´lah.

Recordad que el santo Profeta (sa) dijo que la recompensa por realizar vuestras oraciones en congregación es por lo menos veintisiete veces mayor comparada con realizar el Salat por vuestra cuenta.

Dichas narraciones nos hacen comprender lo lleno de gracia, generoso, misericordioso y benevolente que Al´lah es.  Mientras que el castigo por un pecado es equivalente y proporcional a la ofensa cometida, cuando se trata de virtud y buenos actos, Al´lah El Altísimo suele recompensarnos muchas más veces. Por lo tanto, es vuestro deber tomar beneficio de la gran misericordia de nuestro Dios, Lleno de Gracia, reuniéndoos juntos en nuestras mezquitas para las oraciones congregacionales y postrándoos frente a Él, buscando Su perdón por vuestros pecados y debilidades.

He dicho en muchas ocasiones anteriormente que si todos los encargados de las oficinas de nuestro Yama´at y administrativos auxiliares realizaran con frecuencia su Namaz en congregación, la asistencia a nuestras mezquitas se incrementaría inmediatamente en un alrededor del 60 o 70 por ciento. Entonces, reitero aquí que todos los miembros de la Mall´lis Amla, bien sea a nivel nacional, regional o local tienen la responsabilidad de dar un ejemplo positivo en lo que concierne a realizar oraciones congregacionales.

Más aún, si bien el tema de esta convención anual es el “Salat”, nunca penséis que este es vuestro objetivo o tema para este año únicamente. Más bien,debéis mantener vuestro enfoque en el Namaz y considerarlo como parte integral de vuestra vida cotidiana hasta el día en que muráis.

Dado esto, si el tema de la convención cambia el año entrante, no penséis que ello significa que no necesitáis seguir enfocándoos en el Salat o que podéis limitar vuestra atención únicamente en el nuevo tema que surja. De hecho, el tema de este año sobre el Salat fue ideado para asegurar que cada Jadim (jóven) y Tifal (niño) quede bien consciente de la inminente importancia de la oración congregacional a lo largo de toda su vida. Como dije, no es asunto sólo de hoy, o de esta semana, mes o año. Más bien, las cinco oraciones diarias deben permanecer como vuestras constantes compañeras todos y cada día de vuestras vidas por el resto de vuestra vida. De cualquier modo, espero y oro porque verdaderamente os hayáis beneficiado del programa de este año y hayáis comprendido el auténtico valor e importancia crucial de las oraciones. Para aquellos de entre vosotros que hayáis mejorado y os hayáis beneficiado de ello , estoy complacido en que hayáis tomado seriamente el asunto y os hayáis empeñado en progresar. Sin embargo, no debéis ahora relajaros y sentiros satisfechos con cualquier mejora hecha hasta  el momento; más bien, debéis manteneros continuamente enfocados en incrementar la sinceridad de vuestra adoración de Al´lah y en realizar el Namaz con plena concentración y con la firme convicción de que Al´lah El Todopoderoso escucha a quienes resueltamente suplican ante Él.

Si hay algunos que no han hecho un decidido esfuerzo por mejorar sus niveles de adoración a lo largo del año pasado, no deberían desperdiciar otro día. Ahora es el momento de tomar una firme y consciente decisión para mejorar. Ahora es el momento de empezar a escalar ese peldaño espiritual que nos conduce hacia Nuestro Creador. Al´lah El Altísimo nos ha informado Él Mismo de los incomparables beneficios de la oración y de la adoración. Así, en el capítulo 29, verso 46 del Sagrado Corán, Al´lah El Todopoderoso dice:

اِنَّ الصَّلٰوۃَ تَنۡہٰی عَنِ الۡفَحۡشَآءِ وَ الۡمُنۡکَرِ ؕ وَ لَذِکۡرُ اللّٰہِ اَکۡبَرُ ؕ

“En verdad, la Oración preserva a la persona de la obscenidad y el mal manifiesto, y el recuerdo de Al´lah es en verdad la mayor virtud.”

La palabra en árabe empleada aquí es  الۡفَحۡشَآءِ”Al Fasháa”, la cual se traduce como “obscenidad”, sin embargo el verdadero campo de aplicación de esta palabra  es mucho más extenso. Sólo algunos de los demás  significados de esta palabra árabe incluyen: Excesivo, inmoderado, exorbitante y enormemente soez. Otros significados adicionales incluyen: Inmoral, lascivo, indecente, pecado o crimen, adulterio o fornicación.

En este verso, también dice que el Namaz os salva de الۡمُنۡکَرِ “Al Munkar” y si bien esto ha sido traducido como “mal manifiesto”, también significa cualquier acción que se desapruebe, o sea considerada o declarada malvada, el ser odioso, vil, horrendo e indecoroso, entre otros. Como podéis ver, está claro que al igual que las palabras árabes mencionadas, éstas tienen muchas connotaciones y significados negativos, y entonces este verso es un enorme estamento del poder de la oración y del Salat. Al´lah El Altísimo ha garantizado que aquellas personas que realizan sus oraciones a tiempo y de manera adecuada, estarán a salvo de toda una serie de comportamientos inmorales, impúdicos y malignos.

Vivimos en un tiempo donde en cada giro, estamos expuestos a la indecencia, la inmoralidad y a vicios nocivos que buscan seducir a la humanidad para alejarla de la virtud y arrastrarla hacia el pecado. Hoy más que nunca antes,es necesario para el creyente que se proteja a sí mismo de los innumerables males e inmoralidades que permean la sociedad. Para esto, debemos utilizar el método que Él Mismo Al´lah ,El Todopoderoso, nos ha dado, que es postrarnos ante Él cinco veces cada día. Este es el camino a la salvación y aquellos que lo caminan no sólo se salvan de la Ira de Al´lah, sino que son quienes reciben Su amor, Su gracia y Sus grandiosas recompensas.

Habiendo dado algunas referencias coránicas, voy ahora a presentar algunos dichos del Santo Profeta (sa) que explican más en profundidad la importancia del Namaz. en una ocasión, alguien se acercó al Profeta (sa) y le preguntó:

“¡Oh Mensajero de Al´lah, cuéntanos cuál es aquél acto que puede llevarnos al Paraíso y salvarnos del fuego! Como respuesta, el Santo Profeta (sa) dijo:

Debéis adorar a Al´lah de acuerdo al modo que Él  ha enseñado,no debéis asociarle copartícipe alguno, debéis realizar el Salat, pagar el Zakat y tratar a vuestros parientes amorosamente. Tales son los medios para entrar en el Paraíso.”

En otra ocasión, el santo Profeta (sa) dijo que la negligencia en el Salat hace que una persona se aproxime a asociar copartícipes con Al´lah, lo cual es shirk, y es cercano a un estado de incredulidad. Incuestionablemente, esta solemne advertencia del Profeta (sa) es suficiente para inculcar un gran temor en el corazón de cualquier musulmán sincero.

Otro hadiz de  gran importancia, y que demuestra el valor del Namaz, es uno que se nos ha enseñado desde niños, por lo que estoy seguro que muchos de los  judam y atfal aquí presentes lo habrán escuchado muchas veces. En una ocasión, el santo Profeta (sa) preguntó a sus compañeros que si un arroyo pasaba cerca  del hogar de una persona y esa persona se bañaba en él cinco veces al día, ¿Habría algo de suciedad en ella? La respuesta de los compañeros fue que, por supuesto, esa persona estaría totalmente limpia y purificada.

El santo Profeta (sa) dijo que, del mismo modo,realizar el namaz cinco veces al día nos limpia y purifica espiritualmente y nos salva de todo tipo de maldad y trangresión. Aún más, el Santo Profeta (sa) dijo que cuando un niño alcanza la edad de siete años, sus padres deben decirle que realice el namaz y cuando éste alcanza la edad de diez años, debe dársele la orden con firmeza si fuese necesario. Esto muestra la importancia de practicar con regularidad el Salat desde la infancia y enfatiza cómo el Namaz es el pilar fundamental sobre  el cual los niños deben construir su vida para el futuro.

En consecuencia, incluso los miembros más jóvenes de los Atfal deben intentar realizar sus oraciones con concentración y construir una relación con Al´lah desde una edad temprana. De todos modos, si profesamos haber aceptado al santo Profeta (sa) y a su devoto servidor, el Mesías Prometido (as), todos nosotros debemos asegurarnos en ser diligentes en realizar las cinco oraciones diarias. Como dije anteriormente, no caigáis en la trampa de pensar que el “Salat” es sólo tema de un año. Más bien, debe mantenerse como el tema que esboza  toda vuestra vida.

Sea cual fuere vuestra edad, y sea que viváis hasta vuestros setenta u ochenta años o incluso más allá, el Salat es una cosa de la que el verdadero musulmán nunca puede prescindir. Sin éste, nada relevante puede llevarse a cabo. No hay excusa que justifique la negligencia hacia el Salat.

De hecho, el Mesías Prometido (as) ha narrado un incidente de los tiempos del santo Profeta (sa) cuando algunas personas que habían aceptado el Islam, vinieron hacia el Profeta y declararon que estaban tan ocupados en sus vidas laborales, que les era muy difícil realizar la oración cinco veces al día así que buscaron permiso para ser exhimidos de las demandas del Salat.

A lo cual, el santo Profeta (sa) observó:

“Presten atención: Si no hay oración, no hay nada. La fe sin adoración no es fe en absoluto.”

Como he dicho, el Namaz es y siempre será un principio esencial del Islam. Ciertamente es, después de Kalima Tayabah (la declaración de fe), el segundo pilar fundamental de Islam. En consecuencia, si creemos en el Islam, debemos actuar según sus enseñanzas , de otro modo, nuestra aceptación se torna vacía y fútil. Esta es, enfrente nuestro, la escueta verdad.

Voy ahora a presentar algunos extractos de los escritos del Mesías Prometido (as) que arrojan una luz sobre el verdadero significado del Salat y cómo debe éste realizarse. En una ocasión, el Mesías Prometido (as) dijo:

“Es necesario realizar el Namaz,  y la oración sincera es el sello característico de un creyente. La mejor manera de obtener los beneficios de la oración es a través del Namaz. ”

Hablando sobre la manera como una persona debe realizar sus plegarias, el Mesías Prometido (as) dijo:

“Debéis realizar  el Salat de la mejor forma posible. Cuando estéis de pie, toda vuestra apariencia debe reflejar el hecho que estáis de pie ante Dios en completa humildad.”

El Mesías Prometido (as) estipuló a continuación:

“Cuando os postréis frente a Él en el Salat, esto debe ser un reflejo de la sumisión de vuestros corazones. Cuando caigáis postrados, vuestro modo debe de ser como el de quien es inspirado por el temor de Dios. Y orad mucho por vuestro éxito, tanto espiritual como material.”

En otra instancia, el Mesías Prometido (as), dijo:

“Debéis realizar el Namaz del mismo modo como el santo Profeta (sa) lo hizo. En referencia a sus oraciones, Hazrat Aisha (ra) y muchos otros compañeros atestiguaron que sus oraciones eran realizadas en estado de extrema ansiedad y con completa sinceridad y humildad.”

El Mesías Prometido (as) también habló de su lamento puesto que muchas personas realizaban sus oraciones rápidamente y sin el debido respeto ni atención. Hablando de las personas que rezan de este modo, el Mesías Prometido (as) dijo:

“Tales no son las plegarias del Santo Profeta (sa) ni las de sus compañeros. Más bien, son las súplicas de gente que intenta liberarse de la oración con tanta premura como sea posible. Mientras están en postración, es como si sólo estuvieran allí para golpear brevemente sus cabezas contra el suelo y más parecen pollos picoteando semillas. Esto es completamente erróneo. Nuestras postraciones deben realizarse con total sinceridad y respeto.”

En otra ocasión, el Mesías Prometido (as) dijo que debemos orar con un corazón puro y asegurarnos que nuestras súplicas sean totalmente respetuosas, y que cada elemento individual del Salat se realice con cuidado y profunda concentración. Hablando con lástima sobre el estado de adoración de ciertas personas, el Mesías Prometido (as) dijo:

“Algunas personas realizan la oración como si estuvieran pagando un impuesto que es una gran carga para ellos. En consecuencia, realizan el Namaz con desagrado, aún cuando el Namaz es aquella cosa grandiosa que, si se realiza con sinceridad y devoción, incrementa la alegría ,el amor y el bienestar. Aún así, las plegarias de muchos son aquellas que no se realizan fervorosamente y por tanto tampoco son un medio para el placer ni la alegría y de hecho tienen el efecto contrario.”

En otro momento, el Mesías Prometido (as) dijo:

“He dado instrucciones a lo miembros mi Yama´at pues no deben rezar de modo carente de fervor y devoción por Al´lah y sin verdadera humildad; Más bien, deben realizar oraciones que sean comprometidas , sinceras, y deben abrir sus corazones en un estado de completa sumisión a Al´lah. Esta es la forma como pueden obtener el verdadero placer y deleite de su adoración.”

Recordad que Al´lah El Todopoderoso ha empleado la palabra “Iqaa-matus-Salat” para la plegaria, o Namaz. ¿Qué significado tiene Iqaa- matus-Salat? Significa el establecimiento y cumplimiento de la plegaria. Esto es, que cuando llega el tiempo de la oración, debéis darle precedencia sobre todas las demás actividades o compromisos. E intentad realizarla en congregación. Una persona no puede nunca establecer una cercanía con Al´lah El Altísimo hasta que no establece la oración.”

El Mesías Prometido (as) también ha explicado el significado de Iqamatus-Salat de otra manera y dijo:

“El Sagrado Corán ha dado la instrucción de “Aquimus-Salat” (establecimiento de la oración sincera) porque si concentración de una persona se disipa, los objetivos del Salat no pueden conseguirse. Sin embargo, aquellos que establecen adecuadamente la oración descubren que su estado espiritual se eleva y son capaces de alcanzar un nivel en el cual están completamente inmersos en un estado de sumisión mientras realizan sus plegarias.

Aquí, el Mesías Prometido (as) dejó en claro que aquellos que fallan en realizar sus oraciones con la debida atención, no pueden alcanzar el propósito real del Salat. Si una persona se dispone para la oración pero su mente vaga, y su concentración se distrae en algo distinto de la adoración de Al´lah, los objetivos del salat se mantendrán sin alcanzar. Por el contrario, quienes oran con total atención y eliminan todo lo demás de su mente mientras se encuentran involucrados en la oración, son aquellos que extraen un beneficio espiritual real de la oración. Son aquellos capaces de realizar sus plegarias en estado de completa sumisión a Dios El Todopoderoso. Para que las oraciones sean aceptadas, la sinceridad y la humildad son un prerrequisito.

Ciertamente, el Sagrado Corán ha dicho que las oraciones de ciertas personas resultan ser una fuente de gran aflicción para ellos y son la causa de su destrucción.

Puede que os preguntéis, ¿Cómo es posible que las oraciones de algunas personas sean la causa de su ruina? El Mesías Prometido (as) ha respondido a esta pregunta. Escribió que algunas personas oran pero sin sinceridad. Sus oraciones carecen de toda espiritualidad y, como resultado, fallan en resguardarse bajo la sombra divina que protege a los creyentes de actuar erradamente. En vez de desbloquear las puertas hacia un santuario espiritual, sus súplicas huecas y carentes de sinceridad les son rechazadas y devueltas. De hecho, sus oraciones vacías están malditas y les herirán y mortificarán, en vez de darles sosiego y serles de ayuda.

El Mesías Prometido (as) dijo:

“Namaz es el medio para nosotros de liberarnos de todas las aflicciones y de protegernos de actuar erradamente.”

Como se estipula en el capítulo 11, verso 115 del Sagrado Corán:

اِنَّ الۡحَسَنٰتِ یُذۡہِبۡنَ السَّیِّاٰت

“…En verdad, las virtudes alejan los males…”

Por lo tanto, el Namaz es el medio de purificación y de salvaguardarse de todas las transgresiones. El Mesías Prometido (as) dijo:

” ‘Las virtudes’ a las que hace referencia este verso significan el Namaz , pero hoy en día hay muchas personas  que realizan sus oraciones pero aun así son consideradas como malhechoras o engañosas. Esto es porque sus oraciones están vacías y dichas plegarias no conducen a la virtud sino que son medios para la destrucción.”

En otra parte, el Mesías Prometido (as) ha hablado sobre la importancia de comprender el significado de las oraciones, y dice:

“Si deseáis extraer auténtica alegría y satisfacción de las oraciones, entonces no sólo repitáis las palabras de la oración como un loro. Usar únicamente vuestras lenguas no trae ninguna bendición. Más bien, debéis recitar las plegarias del Sagrado Corán y del Santo Profeta (sa) sinceramente desde vuestros corazones y con una auténtica comprensión de lo que significan.”

Más adelante dijo:

“Cuando establezcáis la oración, además de las súplicas prescritas enseñadas por el Sagrado Corán y por el Santo Profeta (sa), debéis enunciar vuestras propias súplicas en vuestros respectivos idiomas de modo que vuestros corazones se conmuevan por la humildad y la sinceridad cuando os inclináis u os postráis; es decir, el Salldah. Igualmente, cuando estáis sentados o de pie debéis así mismo orar en vuestro propio idioma.”

En otro momento, el Mesías Prometido (as) dijo:

“Debéis poner una firme intención de realizar el Namaz. Con absoluta determinación, debéis poneros en pie para la oración y rezar con tan intensa concentración que vuestras plegarias sean vuestros medios de alegría y de sosiego.

Para desarrollar dicho placer a partir de vuestras plegarias es necesario que aparte de las cinco oraciones obligatorias, realicéis también oraciones nawafil voluntarias frecuentemente.”

He citado varios escritos del Mesías Prometido (as) que nos recuerdan de la gran importancia de cumplir con nuestras cinco oraciones diarias de manera puntual y atenta. Así, todos los Judam y Atfal deben priorizar sus oraciones y realizarlas con concentración y respeto.

Como dije anteriormente, el tema del Salat no es un tema de sólo un año, más bien, si deseáis tener una vida bendita y próspera, Namaz es la llave de oro que nunca debéis perder. Si queréis ser un verdadero creyente y cumplir con las condiciones de vuestro Bai´at, debéis ser constantes en realizar vuestras cinco oraciones con sinceridad. Si deseáis desarrollar una relación personal con Al´lah El Todopoderoso, debéis inclinaros en adoración ante Él como Él lo ha prescrito. A menos que enfoquéis vuestras energías en la plegaria y la adoración, Al´lah el Altísimo no estará ni satisfecho n complacido con vosotros.

Si ignoráis vuestro deber de adorar a Al´lah y os enfocáis en intereses materiales,  podréis ser exitosos en alcanzar placeres mundanos, pero recordad que un verdadero musulmán se enfoca en la permanencia de la próxima vida y no sólo en los efímeros placeres de esta temporal y mundanal existencia.

Entonces, la única solución y la única vía es la oración.

Si somos constantes con el Namaz y si oramos con sinceridad entonces nuestras vidas serán dignas del éxito. De acuerdo con la promesa de Al´lah El Todopoderoso, seremos liberados de los fierros de las acciones erróneas, y de un comportamiento nocivo e inmoral.

Seremos aquellos que cumplamos tanto con los derechos de nuestro Creador como con los de unos con otros. Seremos aquellos que esparzamos amor, tolerancia y compasión entre la sociedad. Seremos verdaderos musulmanes.

En vez de ver cómo dejamos de lado nuestras oraciones provocando una maldición sobre nosotros, éstas nos elevarán hacia nuestro Creador y serán los medios de incrementar las bendiciones en nuestras vidas. Además, cada musulmán áhmadi, bien sea  niño,  adolescente, adulto o anciano, debe enfocarse constantemente en el Namaz y en la adoración de Al´lah y esforzarse por ser de aquellos cuyas plegarias complacen a Al´lah El Todopoderoso.

Para finalizar, quisiera presentar otro extracto de los escritos del Mesías Prometido (as) concerniente a las incomparables bendiciones de la oración. El Mesías Prometido (as), dijo:

“La oración es el mejor de los medios para alcanzar las bendiciones y la gracia de Al´lah. Las más vitales características para la realización de las oraciones es que se realicen en un estado de completa humildad, con fervor y abriendo nuestros corazones ante Al´lah.”

Dice:

“Dichas oraciones realizadas con mansedumbre, profunda emoción y en un estado de completa impotencia son aquellas que atraen la Gracia y Misericordia de Dios y alcanzan su más elevado objetivo a través de Su aceptación.”

Así, cuando rezáis con humildad, desesperación y de modo que vuestras plegarias emanen del fondo de vuestro corazón, atraéis las bendiciones de Al´lah el Todopoderoso sobre vosotros. De todo corazón, pido que Al´lah el Todopoderoso os permita a todos realizar el Namaz de esta manera.

Que nuestras oraciones estén colmadas de emoción, sinceridad y ansia profunda por buscar el amor y la cercanía de Al´lah el Todopoderoso. Que nuestros corazones se derritan frente a nuestro Señor cuando nos postramos ante Él. Que recemos con tan intensa humildad que cada fibra de nuestro ser yazca en estado de sumisión frente a Al´lah el Altísimo.

Tan sentidas oraciones ciertamente serán aceptadas y nos llevarán a través de nuestro auténtico propósito y objetivo que es ganar el amor de Al´lah el Todopoderoso. Si somos capaces de orar de este modo, no sólo estaremos cumpliendo con los derechos que debemos a Al´lah el Altísimo, sino que también estaremos cumpliendo con los derechos de la humanidad. Esto puesto que es imposible que una persona que ha alcanzado la complacencia y la cercanía de Al´lah el Todopoderoso se mantenga negligente en cumplir con los derechos de Su creación.

Y fue para cumplir con estos dos propósitos, el de conectar al hombre con Dios el Todopoderoso y para llamar la atención de la humanidad hacia el cumplimineto de los derechos de unos con otros, por lo que el Mesías Prometido (as) fue enviado en este tiempo.

Si somos capaces de tomar el farol espiritual que el Mesías Prometido (as) ha colocado enfrente nuestro al cumplir con este doble objetivo, indudablemente ganaremos la atención del mundo y la gente se inclinará progresivamente hacia nosotros.

Sólo entonces estaremos cumpliendo con nuestra labor de difundir el verdadero mensaje del Islam y de atraer a otros hacia éste. Esta es la gran tarea y misión que la Asociación de Jóvenes Áhmadis debe aceptar íntegramente de corazón.

Debéis ser aquellos que trabajen día y noche para refutar a aquellos que difaman el nombre del Islam o que hacen falsas acusaciones en contra del Islam. Debéis ser aquellos que estéis en primera fila para difundir las iluminadas enseñanzas de Islam a lo largo y ancho, de  modo que lleguemos a ver ese bendito día en donde el mundo se una bajo el estandarte del santo Profeta Muhammad (sa).

Debéis ser de aquellos que cumplen con su promesa de estar siempre listos a sacrificarlo todo por amor a vuestra fe.

Sólo entonces estaréis jugando vuestro rol de provocar una revolución espiritual en el mundo al llevar a la humanidad hacia la adoración de Al´lah El Todopoderoso. Sólo entonces veremos las oscuras nubes del hoy disiparse y ser reemplazadas por un emergente cielo azul. Sólo entonces seremos testigos de ese trascendental momento cuando la Sharía de Al´lah El Todopoderoso prevalezca alrededor del mundo.

Para esta gran tarea, debéis estar siempre listos y siempre dispuestos.

Hasta vuestro último suspiro, debéis considerar esto como la tarea y objetivo esencial de vuestras vidas.

Como dije anteriormente, esto no es trabajo de un año o de algunos días, sino que más bien esta tarea os acompañará cada día en que caminéis sobre la tierra.

Es el único y más grande propósito de vuestras vidas y debéis reconocer esto a partir de una temprana edad.

Quiera Al´lah El Todopoderoso permitirnos a todos nosotros vivir nuestra vida en concordancia con esto y quiera Él continuar bendiciendo la Mall´lis Judamul Ahmadía. Ahora, uníos a mí en silenciosa oración.”

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