En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Escrito por Azhar Goraya. Misionero de la Comunidad Musulmana Ahmadía en México.

¿Quién era Jesús?

En una ocasión, Jesús (as) estaba andando con sus discípulos, y les preguntó algo muy interesante:

“¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?” Y ellos respondieron: “Unos, Juan el Bautista (as); y otros, Elías (as); pero otros, Jeremías (as) o alguno de los profetas. “Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?” les preguntó Jesús (as). Simón Pedro respondió: “Tú eres el Cristo (el Mesías), el Hijo del Dios viviente.” (Mateo 16:13-14)

Entonces, ¿quién era Jesús (as)? ¿Un hombre? ¿Dios? ¿Hijo de Dios? Hoy trataremos de conocer la verdad sobre la persona de Jesús (as).

Jesús en el islam

El Sagrado Corán habla extensamente de Jesús (as). Su nombre en el Corán aparece como Isa ibn-e-Maryam, lo que significa Jesús (as), hijo de María. El Sagrado Corán comienza su historia a partir de su abuela, la madre de María. Ella dedicó a su hijo, que en este caso fue una niña,  al servicio del templo desde antes de su nacimiento. Al nacer, María mostró signos de tener una relación extraordinaria con Dios. Era piadosa y temerosa de Dios. Todavía virgen, fue visitada por un ángel, quién le dijo que daría a luz a un hijo. Así, ella dio a luz a Jesús (as) cuando aún era virgen. Al-lah dice que él era una palabra procedente de Él y en la persona de Jesús (as), se realizó el cumplimiento de profecías anteriores.

Jesús (as) creció en sabiduría, y finalmente fue elegido como profeta de Dios, siendo denominado el Mesías de los judíos. Jesús (as) comenzó a predicar, y a su vez mostró muchos milagros. Curaba a los enfermos físicos y espirituales, y luchaba contra los falsos conceptos de los eruditos judíos de su tiempo. Finalmente fue condenado a morir y fue crucificado, pero no murió en la cruz.

Sobrevivió a la crucifixión, y le fue devuelta la salud mediante la intervención de  sus compañeros, quienes lo curaron en secreto, para más tarde dirigirse a escondidas, hacia las tribus perdidas de Israel. Tarea que le fue encomendada por Dios. Su viaje continuó durante muchos años, hasta que finalmente llegó a Cachemira, India, donde murió y fue enterrado a la edad de 120 años.

El monoteísmo en el Antiguo Testamento

El islam nos enseña así que Jesús (as) era un profeta de Dios, un ser humano, y no poseía carácter divino. La divinidad pertenece únicamente a Dios, y todo lo demás pertenece por tanto a la creación de Dios. Dios es uno, perfecto e indivisible. No hay nadie como Él. El Sagrado Corán nos dice en Sura al-Ikhlas:

﴿﴾ قُلْ هُوَ اللَّهُ أَحَدٌ ﴿﴾ اللَّهُ الصَّمَدُ ﴿﴾ لَمْ يَلِدْ وَلَمْ يُولَدْ ﴿﴾ وَلَمْ يَكُن لَّهُ كُفُوًا أَحَدٌ

En el nombre de Al‑lah, el Clemente, el Misericordioso.

Di: “Él es Al-lah, el Único;

Al-lah, el Independiente e Implorado por todos.

“No engendra ni es engendrado;

“Y no hay nadie que sea igual a Él”. (112: 1-5)

El Antiguo Testamento también nos enseña que hay un solo Dios, y que no hay otro. Dios dice en el Antiguo Testamento:

“Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es. (Deuteronomio 6:4)

Y también:

“Yo soy el Señor, y no hay ningún otro;
Fuera de Mí no hay Dios…” (Isaías 45:5)

El monoteísmo enseñado por Jesús

El monoteísmo no sólo se encuentra en el Antiguo Testamento, sino que fue enseñado por el mismo Jesús (as). Una vez un escriba vino a preguntarle cuál era el Primer Mandamiento, es decir, el más importante. Jesús (as) contestó:

“…El más importante es: ‘Escucha, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es… Y el escriba Le dijo: “Muy bien, Maestro; con verdad has dicho que Él es Uno, y no hay otro además de El… Viendo Jesús (as) que él había respondido sabiamente, le dijo: “No estás lejos del reino de Dios…” (Marcos 12:29-34)

También dijo:

“Y ésta es la vida eterna: que Te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” (Juan 17:3)

Así que Jesús (as) mismo enseñó que había un solo Dios, y que él era alguien que había sido enviado. Es decir, era sólo un mensajero de Dios, y no Dios mismo.

Jesús: Profeta de Dios

Jesús (as) se proclamó a sí mismo como un profeta de Dios. En respuesta a la noticia de que Herodes quería matarlo, dijo:

“Sin embargo, debo seguir Mi camino, hoy, mañana y pasado mañana; porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.” (Lucas 13:33)

Sus discípulos también lo contaban y lo percibían como si se tratara de un profeta. Después de la crucifixión, cuando Jesús (as) se apareció a dos de ellos, le interrogaron sobre lo que estaba sucediendo en Jerusalén, a lo que los profetas contestaron refiriendose a Jesús (as) como profeta:

“…Las referentes a Jesús (as) el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;…” (Lucas 24:19)

Jesús: ¿Divino?

Sin embargo, hay quienes afirman que Jesús (as) era Dios, y por lo tanto divino, y a su vez presentan varias declaraciones de Jesús (as) como prueba de su posición. Intentaré repasar brevemente algunas de las más importantes y mostrar cómo no hay una sola declaración de Jesús (as) que demuestre, sin ambigüedades, que él fuese Dios o que tuviese carácter divino.

¿El concepto niceano de la Trinidad – una construcción posterior, rechazada por Jesús?

Hay muchos cristianos, especialmente los católicos romanos, que se adhieren a la creencia de que Dios existe como una Trinidad, es decir, que Dios es uno en esencia pero que existe en tres partes como Dios el Padre, Dios el Hijo y el Espíritu Santo.

Esta idea no sólo va en contra de la idea del monoteísmo, sino que también va en contra de la lógica. La Iglesia ha declarado que es un misterio, algo que no puede ser explicado o entendido lógicamente. Cuando estudiamos este concepto, encontramos que la palabra trinidad nunca aparece en la Biblia, y nunca fue enseñada por Jesús (as).

El concepto de que Jesús (as) era Dios fue votado en la creencia ortodoxa después del Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325, siguiendo una larga línea de creencias diferentes sobre Jesús (as). Entre ellas encontramos las creencias de los ebionitas, que eran judíos que aceptaron a Jesús (as) como un profeta humano y como el mesías. El Espíritu Santo fue declarado como parte de Dios también después del Concilio Ecuménico de Constantinopla en el año 381. (1)

La idea de que Jesús (as) es igual a Dios va en contra de sus propias enseñanzas.

Una vez él dijo:

“ … el Padre es mayor que Yo.” (Juan 14:28)

Es decir, que no es igual a Dios de ninguna manera. Dios el Padre es superior a él. Esta declaración va en contra del concepto de la Trinidad, que afirma que las tres partes de Dios son iguales y ninguna de ellas es superior a la otra.

Jesús (as) dijo que “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30).

Esto no se dijo literalmente para implicar que él y Dios eran la misma persona. Se dijo simbólicamente. Lo que significaba que Jesús (as), como profeta de Dios, había sacrificado sus propios deseos y ego, y se había convertido en un espejo que reflejaba la voluntad de Dios.

La idea de que dos o más personas se conviertan en uno se usa en toda la Biblia como una herramienta literaria. Significa convertirse simbólicamente en creencia o acción. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento habla de cómo un hombre y una mujer que se convierten en “una sola carne” después del matrimonio (Génesis 2:24). Jesús  (as) dijo que, en los últimos días:

“En ese día conocerán que Yo estoy en Mi Padre, y ustedes en Mí y Yo en ustedes.” (Juan 14:20)

Así que Jesús (as) afirmando ser “uno con Dios” nunca fue una declaración literal de su parte, sino sólo simbólica. De la misma manera que una pareja casada es una sola carne, pero siguen siendo dos personas diferentes, Jesús (as) y Dios eran como uno, pero todavía seres separados. Uno es un profeta, el otro Dios.

Jesús (as) es “la Palabra que se convirtió en carne”

En el primer capítulo del evangelio de Juan, el autor escribe :

“En el principio era el Verbo (la palabra), y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”y más adelante que “El Verbo (La Palabra) se hizo carne, y habitó entre nosotros”

Aunque Jesús (as) nunca dijo estas palabras, encontramos ciertas referencias que parecen implicar que Jesús (as) existía antes de su nacimiento humano, tales como:

“Y ahora, glorifícame Tú, Padre, junto a Ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.” (Juan 17:5)

En el Sagrado Corán, Al-lah ha llamado a Jesús (as) Kalimatul-lah, es decir, Su palabra (4:172). Pero también ha dicho que las palabras de Al-lah no tienen fin (31:28). Es decir, que Jesús (as) no es la única palabra de Dios.

Al-lah nos está explicando que todas las cosas, antes de que lleguen a la existencia física, existen dentro de la mente o el conocimiento de Dios. Él es el Omnisciente, por lo tanto todas las cosas existen dentro de su conocimiento antes de que Él decrete que sean traídas a la existencia. Jesús (as) fue una “palabra” de Al-lah entre muchas otras. Cuando Al-lah quiso, decretó que naciera, y como tal, una “palabra” de Al-lah se hizo carne, como ya había sucedido innumerables veces antes.

Por lo tanto, Jesús (as) no existía como ser divino antes de nacer. Todas estas referencias son simbólicas y no literales, y no manifiestan la divinidad de Jesús (as).

Jesús mostró muchos milagros

El Nuevo Testamento nos dice que Jesús (as) perdonó los pecados, resucitó a los muertos, convirtió el agua en vino y sanó a los enfermos. También controlaba la naturaleza y se transfiguraba.

La realidad exacta de estos milagros requiere un estudio detallado. Sin embargo, una cosa es cierta es que ningún milagro que Jesús (as) realizó fue a través de su propio poder, sino a través del poder de Dios. Jesús (as) dijo:

“Yo no puedo hacer nada por iniciativa Mía; como oigo, juzgo, y Mi juicio es justo porque no busco Mi voluntad, sino la voluntad del que Me envió.” (Juan 5:30)

También hubo otros profetas que realizaron grandes milagros. Moisés (as) dividió el mar (Éxodo 14:21). Su bastón se convirtió en una serpiente (Éxodo 7:10). El profeta Ezequías (as) hizo que el sol se moviera en la dirección opuesta (Isaías 38: 7). El profeta Isaías (as) resucitó a los muertos (1 Reyes 17: 21-22).

Todos estos milagros fueron hechos por el poder de Dios, no por el poder de los profetas. Y de la misma manera, cualquier milagro que Jesús (as) mostró fue hecho por el poder de Dios, y no por el suyo propio.

¿Jesús fue Dios porque nació de una Virgen y Dios fue su padre?

Algunos afirman que Jesús (as) fue divino porque nació de la virgen María, y que por tanto su padre era Dios. La pregunta es ¿Dios fue su padre biológico o simbólico? Jesús (as) fue un hijo simbólico de Dios, pero no un hijo literal. Para ser un hijo literal de Dios, Dios tendría que ser su padre biológico.

Esto requeriría relaciones físicas entre Dios y María, Dios no lo permita. Si Dios fue el padre biológico de Jesús (as), debe haber tenido la mitad de los cromosomas de Dios. Pero esto es imposible, y lejos de la santidad de Dios.

Decir que Dios copuló con un humano y tuvo hijos es decir que Él, Dios, en realidad no es eterno. Pues la reproducción es el método por el cual los organismos biológicos evitan la muerte. Los organismos mueren. Para mantener la vida, pasan sus genes a su progenie para mantener dicha especie. Decir que Dios “transmitió sus genes” es cómo afirmar que Él, Dios, también morirá algún día.

Por otro lado, también significaría que Él, no es el único Dios, porque la reproducción sexual requiere dos miembros de la misma especie. Por lo tanto, eso implicaría que la virgen María fuera divina también. Y que Dios, sintió atracción sexual. Obviamente todas estas cosas están lejos del concepto de ser divino y perfecto.

No solo eso, en la Biblia hay otras personas que también han nacido sin padres. Adán (as) en la Biblia fue creado sin madre ni padre (Génesis 2: 7).

En otro lugar encontramos que el sacerdote Melquisedec también ha sido descrito como :

“Sin tener padre, ni madre, y sin genealogía…” (Hebreos 7:3)

Si Jesús (as) era divino porque no tenía un padre, entonces, lógicamente, Adán (as)

y Melquisedec deberían ser aún más grandes que él porque nacieron sin la ayuda de cualquier humano, sino a través del poder directo de Dios.

En el caso de Jesús (as), nacer de una virgen no era mostrar que su padre era Dios, sino enfatizar que la línea de profetas (un asunto patriarcal) pronto se acabaría en la casa de Israel y la profecía se transferiría a la casa de Ismael (as). Su nacimiento de una virgen era para mostrar que los judíos como pueblo ya no merecían ser padres de los profetas.

¿Jesús llamó a Dios su “Padre”?

Si Jesús (as) no era el hijo literal de Dios, ¿por qué lo llamó su padre? El hecho es que Jesús (as) era judío y usaba la terminología judía. Los judíos a veces se referían a Dios como su padre, y Jesús (as) también utilizaba este término en sus enseñanzas. En el Antiguo Testamento, Isaías se dirige a Dios diciendo:

“Porque Tú eres nuestro Padre, aunque Abraham (as) no nos conoce,
Ni nos reconoce Israel.
Tú, oh Señor, eres nuestro Padre…” (Isaías 63:16)

¿Jesús fue el “hijo de Dios”?

Jesús (as) fue llamado el “hijo de Dios”, pero este no es un término que debe tomarse literalmente. Hijo de Dios es un término que se refiere a aquellos que son los seres queridos de Dios. Es un término de cariño.

El profeta David (as) (2 Samuel 7:14), el pueblo de Israel (Éxodo 4:22) y la tribu de Efraín (Jeremías 31:20) han sido llamados hijos de Dios. En el Nuevo Testamento, Jesús (as) dice que los pacificadores se convertirán en los “hijos de Dios” (Mateo 5: 9), así como aquellos que aman a sus enemigos (Lucas 6:35)

Por lo tanto, Jesús (as) era un hijo de Dios, pero solo simbólicamente como otros eran antes que él. No es un término que significa que él era divino.

¿Jesús murió y fue resucitado?

Muchos cristianos creen que Jesús (as) murió y resucitó de entre los muertos. La verdad es que Jesús (as) no murió en la cruz, y él mismo lo reveló en el siguiente pasaje del Nuevo Testamento:

“Así como Jonás estuvo en la ballena durante tres días y tres noches, así estaría el hijo del hombre en el vientre de la tierra durante tres días y tres noches” (Mateo 12:38).

Jonás (as) no murió en la ballena, y de la misma manera Jesús (as) estaba diciendo que no moriría en la cruz. Fue crucificado sólo por unas pocas horas, sus huesos no se rompieron (Juan 19:33), y un ungüento especial fue preparado para aplicar a sus heridas tras bajarlo de la cruz (Juan 19:39). Más tarde apareció ante sus discípulos mostrando sus heridas (Juan 20:27). Estas evidencias muestran que Jesús (as) no murió en la cruz y ni fue resucitado, sino que sobrevivió a la crucifixión.

¿Jesús murió por nuestros pecados?

Jesús (as) nunca afirmó haber sido enviado a morir por los pecados de la humanidad. Ciertas declaraciones que hizo como por ejemplo,  la forma en que llegó a “dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28), y a dar su vida por sus ovejas (Juan 10:15) tienen una interpretación simbólica y no literal.

Todos los profetas de Dios tienen un inmenso amor por su gente, y desean salvarlos de sus pecados y llevarlos hacia Dios. No escatiman esfuerzos para llevar a cabo su misión, incluso a veces acercándose a la muerte en sus oraciones por su gente. Éste es el “sacrificio de su vida” al que Jesús (as) se refería.

Además, la idea de que Jesús (as) murió por los pecados de la humanidad es contradictoria con las enseñanzas del Antiguo Testamento. La Biblia nos dice que nadie puede redimir a otro, muriendo para perdonar sus pecados. El perdón se recibe siguiendo los mandamientos de Dios, no por creer en la muerte de nadie, ni por creer en Jesús (as). La Biblia dice:

“El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo. La justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él.

Pero si el impío se aparta de todos los pecados que ha cometido, guarda todos Mis estatutos y practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá, no morirá. Ninguna de las transgresiones que ha cometido le serán recordadas; por la justicia que ha practicado, vivirá.” (Ezekiel 18:20)

¿Jesús ascendió al cielo?

Jesús (as) no ascendió físicamente al cielo. Los Evangelios de Mateo y Juan no mencionan a la ascensión. El versículo de Marcos que describe su ascensión como “fue llevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios” (Marcos 16:19) es universalmente declarado como una adición posterior que no se encuentra en los manuscritos antiguos de este evangelio. En Lucas, el versículo que dice que fue “llevado al cielo” (Lucas 24:51) no se encuentra en los manuscritos más antiguos de Lucas.

Sin embargo, incluso si él ascendió al cielo, todavía no es una prueba de que él fuese Dios.

Esto se debe a que muchas otras personas han sido declaradas haber ascendido al cielo de acuerdo a la Biblia. Los profetas Enoc (as) (Génesis 5:24) y Elías (as) (2 Reyes 2:11) fueron llevados al cielo. La ascensión al cielo no los hizo ser Dios.

La verdad es que nadie ha ascendido físicamente al cielo. La ascensión y cualquier referencia a ese punto, se refiere expresamente a la exaltación espiritual del alma después de la muerte, y no del cuerpo.

Conclusión

Como musulmanes ahmadíes, amamos y creemos en Jesús (as) como profeta de Al-lah, y de ninguna manera tratamos de insultarlo o degradar su respeto. Era un profeta de Dios, con un rango muy especial. Sin embargo, sólo hay un Dios. Jesús (as) fue un mensajero de Dios, y por lo tanto no debe ser adorado. No se deben ofrecer oraciones a él y no debe ser igualado a Dios, ya que Jesús (as) fue un ser humano y no tuvo poderes, ya que el poder reside sólo en Dios Único. Tal cosa es conocida como idolatría, denominada Shirk en el islam, y es el peor de los pecados que un creyente puede cometer.

Que Al-lah nos salve a todos del Shirk y nos permita difundir el verdadero significado de Tauhid, o monoteísmo, en el mundo.

Para mas información sobre la vida y muerte de Jesús, te recomendamos el siguiente libro. Puedes encontrarlo en PDF en el siguiente link:

Jesús en la India

Referencias:

  1. History of the Christian Church, Volume III: Nicene and Post-Nicene Christianity. A.D. 311-600 by Philip Schaff/ § 122. The Final Victory of Orthodoxy, and the Council of Constantinople, 38

La Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)

Sobre el Autor: Azhar Goraya se graduó como teólogo islámico en Canadá en 2015, y desde entonces sirve como misionero e imam para la Comunidad Musulmana Ahmadía, en Mérida, México. Es columnista de la revista La verdad, de gran renombre en la península del Yucatán. Ha escrito numerosos artículos tanto en inglés como en español, y ha pronunciado numerosas conferencias y ofrecido cursos acerca del islam en universidades mejicanas.