El Gran Médico del islam y de la Edad Media: Muhammad Ibn Zakariya Al-Razi (Rhazes)
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

El Gran Médico del islam y de la Edad Media: Muhammad Ibn Zakariya Al-Razi (Rhazes)

Por Musa Sattar, Londres, Reino Unido

“El objetivo del médico es hacer el bien, incluso a nuestros enemigos, más aún a nuestros amigos, y mi profesión nos prohíbe hacer daño a nuestros parientes, ya que está instituida para el beneficio y el bienestar de la raza humana, y Dios impuso a los médicos el juramento de no componer remedios mortificantes”. [1]

-Al-Razi, 865-925 de la era cristiana

Hace más de 1.400 años, el Santo Profeta del islam, Muhammad (sa), puso gran énfasis en la búsqueda del conocimiento, animando a la humanidad a aprovechar al máximo todas las oportunidades disponibles para aprender. El Santo Profeta (sa) dijo una vez:

“A quien recorre el camino para obtener conocimiento, Dios le facilita el camino al paraíso.” [2]

Del mismo modo, la búsqueda del conocimiento se enfatiza mucho en el Sagrado Corán, donde Dios Todopoderoso ha enseñado a los creyentes a suplicar: “Oh, Señor mío, aumenta en mí el conocimiento”. [3]. Además, Dios Todopoderoso ha mencionado varias veces en el Sagrado Corán que los seres humanos son “lo mejor de la creación” porque se les ha concedido inteligencia y entendimiento. Por ejemplo, en un pasaje del Sagrado Corán, Dios Todopoderoso afirma: “En verdad, hemos honrado a los hijos de Adán… y los ensalzamos muy por encima de muchos de los que hemos creado.” [4] Luego, en otro verso, Dios Todopoderoso dice:

“En verdad, hemos creado al hombre con el mejor de los planes creadores”[5].

Así, las enseñanzas islámicas han configurado las formas en que la religión, la filosofía y la ciencia han interactuado entre sí, lo que ha llevado a una comprensión y un estudio holísticos del mundo de la naturaleza, así como de la esfera humana. Los musulmanes eran conocidos por ser los líderes culturales y científicos de su tiempo, cuando se estudiaba e investigaba la naturaleza como materia para la filosofía y la ciencia, y se realizaban trabajos fenomenales en los campos de la filosofía, la química, la astronomía, las matemáticas y la medicina. Tradujeron al árabe los textos médicos y científicos originales griegos (como el Corpus de Hipócrates, los escritos de Galeno, las obras de Aristóteles, Euclides, Ptolomeo, etc.), lo que allanó el camino para que la traducción latina se utilizara en toda Europa.

Tras el auge del islam en el siglo VII de nuestra era y el establecimiento del califato abasí en el siglo VIII en Bagdad [6], la ciudad se convirtió en un centro de aprendizaje, y en el principal centro médico de la época. Médicos, eruditos y filósofos comenzaron a emigrar de la Academia Persa de Gondishapur a Bagdad [7], iniciando la “edad de oro del islam”. Entre los eruditos de la edad de oro del islam se encontraba un persa llamado Abu Bakr Muhammad Ibn Zakariya Al-Razi, considerado uno de los más grandes eruditos de esta época. [8]

Vida inicial, educación y formación

Al-Razi (también conocido como Rhazes en el mundo occidental) fue un erudito, investigador, médico y alquimista persa musulmán. Nació en el año 865 d.C. en la antigua ciudad de Ray, cerca de la moderna Teherán, actual capital de Irán. [9] [10]  De niño tenía una gran pasión por la música y llegó a ser autor de una enciclopedia musical.[11]  Más tarde, comenzó a estudiar alquimia y química, bajo la supervisión de su padre, que era un conocido orfebre. [12] Se dice que, debido a una irritación ocular causada por los productos químicos utilizados en sus experimentos, tuvo que interrumpir su examen práctico en el campo de la alquimia a la edad de 30 años. Sin embargo  ya era famoso por el descubrimiento del ácido sulfúrico y el etanol. [13] Combinó las matemáticas y la física en sus experimentos, dando un punto de vista filosófico y lógico a sus entendimientos. [14] [15] Estudió a fondo y desarrolló un buen conocimiento de los sistemas medicinales de la antigua Grecia, Persia e India. La medicina se convirtió así en su principal tema de interés y por ello dedicó la mayor parte de su vida a esta labor. Escribió más de 200 tratados científicos, muchos de los cuales tuvieron una gran repercusión en la medicina europea [16]. Pronto se convirtió en el médico y estudioso de la medicina más reputado de su época, gracias a sus notables aportaciones en medicina teórica y clínica. [17] Se le conoce más por su enfoque empírico del conocimiento que por sus reflexiones teóricas, y sus aportaciones más importantes son en los campos de la alquimia y la medicina.

Sus trabajos en el campo de la química

Al-Razi estudió química en su juventud, y escribió varios libros sobre el tema. Siguió a Yabir ibn Hayyan y a Al-Kindi, pero su enfoque del tema era notablemente distintivo, ya que se basaba en observaciones experimentales cuidadosas y precisas. Clasificó los materiales utilizados en la química en tres categorías principales: cuerpos, almas y espíritus. Y subdividió las sustancias en animales (hawanat), plantas (nabatat) y minerales (jamadat)[18][19].

Al-Razi tenía un enfoque atípico de la química práctica, pues se interesaba más por los experimentos y la producción que por la teoría. Hizo cientos de descubrimientos en su laboratorio químico y registró sus hallazgos. Su obra más importante fue el establecimiento de la alquimia práctica a través del libro titulado Sirr al-Asrar (El libro secreto de los secretos), que Donald Hill describió como un manual de laboratorio dividido en tres secciones: la primera sobre los componentes y el origen de las drogas, la segunda sobre el equipo, y la tercera sobre las técnicas. [20][21][22] Algunas de las técnicas mencionadas en este libro son la destilación, la purificación, la asimilación y la amalgama. [23] Dejando de lado muchos otros logros de Al-Razi, uno de los más significativos fue transformar la alquimia, de una práctica misteriosa, a una ciencia química racional y empírica. Escribió varios libros y tratados de amplia investigación en química que se convirtieron en la base de la química científica para sustituir a la alquimia. [24][25]

Sus aportaciones a la medicina

En el siglo II, el antiguo médico griego Galeno escribió extensamente sobre medicina y anatomía del cuerpo humano. Galeno fue considerado uno de los principales pensadores de la medicina y siguió siendo el médico más conocido durante cientos de años después de su muerte.[26]  A pesar de que sus ideas fueron revolucionarias en su época, más tarde se demostró que muchas de ellas tenían graves defectos. Al-Razi, aunque reconocía y expresaba su admiración por las aportaciones de Galeno, fue el primero en cuestionar críticamente sus conceptos [27]. En su libro Dudas sobre Galeno, escribe

“…En medicina y filosofía la obediencia ciega y la rendición a la autoridad son inaceptables y la imitación no es sabiduría, sino que la razón y la lógica deben guiar los pensamientos de uno, y el propio Galeno había reprendido a los que intentaban imponer sus opiniones a sus alumnos sin razón ni lógica” [29][30]

Al-Razi comenzó a estudiar medicina a los 30 años tras su primera visita a Bagdad, donde estudió bajo la supervisión del conocido médico Ali Ibn Sahl Rabban al-Tabari [31] [32].  Sin embargo, pronto superó a todos sus maestros y se convirtió en el médico más respetado del mundo en aquella época. Combinó los textos galénicos y la sabiduría y los valores hipocráticos con sus amplios conocimientos como hábil clínico y profesor. Aunque pasó la mayor parte de su vida en Persia, [34] se dice que viajó a África, España y Jerusalén [35] para estudiar y practicar la medicina.

Con una reputación y un respeto cada vez mayores, pronto se convirtió en un médico de renombre, defensor de la medicina experimental [36] y fue nombrado jefe médico del Hospital Royal de Ray. [37] Posteriormente fue consultado para la fundación de un gran hospital en Bagdad. Para seleccionar el lugar más adecuado, colgó trozos frescos de carne cruda en varias partes de la ciudad y seleccionó el lugar en el que se observaba que los trozos de carne se descomponían a un ritmo más lento por ser el lugar donde había un aire más fresco o limpio. El uso de estos métodos prácticos ilustra aún más su enfoque empírico de la práctica médica. Se convirtió en el médico jefe del gran hospital de Bagdad. [38][39]

Su obra médica más extensa, que consta de 22 volúmenes y es también el texto médico medieval más largo que se conoce, es la enciclopedia médica Kitab al-Hawi fi al-Tibb (El libro completo de la medicina; y en latín El Liber Continens). En ella ilustra las opiniones, el diagnóstico y el método de tratamiento de todos los médicos medievales y griegos predecesores, autentificados por sus propios experimentos y observaciones, lo que permite al lector acceder a una serie de debates. [40][41] Asimismo, Al-Mansuri fi al-Tibb (El libro de la medicina para Mansur) fue otro famoso tratado médico suyo dedicado a un gobernante, y posteriormente se utilizó ampliamente como plan de estudios para los estudiantes de medicina. [42]

Insistió mucho en la importancia del compromiso con el campo de la medicina y aplaudió la mejora y el aprendizaje constantes en su libro La vida virtuosa. Tenía una fe firme en que los médicos están encomendados por Dios, que les ha bendecido con el sagrado empeño de proporcionar el mejor tratamiento a todos los que lo requieran, sin discriminar a los enemigos o a los desposeídos que no puedan permitirse la atención médica[43]. Por ello, atendía a los pacientes pobres de forma gratuita y muchos pacientes venían de lejos en busca de su experiencia. [44] Al ser tan generoso y caritativo, escribió un libro titulado Kitab man la Yahduruhu al-Tabib (El manual: un consejo médico para el público en general) [45] que ofrecía atención médica a los ciudadanos de a pie, a los viajeros y a los pobres que no podían permitirse un médico.

Logros y descubrimientos médicos

Al-Razi fue pionero en muchas áreas de la medicina. Entre sus logros destacan:

1. Fue el primero en introducir los estudios experimentales con animales para examinar los efectos y la toxicidad de los medicamentos antes de su administración en humanos. [46]

2. Estableció la metodología de la medicina clínica al tener un enfoque racional del cuidado de los pacientes basado en el registro, la interpretación y la clasificación de sus observaciones clínicas y experimentales. También fue pionero en la práctica de la experimentación mediante casos- control en medicina clínica. [47]

3. Estableció altos niveles de exigencia profesional para los médicos al mantener el respeto y la confianza de los pacientes con un alto nivel de integridad. [48]

4. Para hacer frente a las enfermedades mentales de sus pacientes, consideró que los trastornos de conducta de éstos eran condiciones médicas, y presentó el primer concepto de pabellones psiquiátricos. Se sabe que practicó una forma temprana de terapia cognitiva para tratar el comportamiento obsesivo y la depresión. [49]

5. Fue pionero en los campos de la pediatría y las enfermedades infecciosas. Su libro Kitab al-Judari wa al-Husbah (El libro de la viruela y el sarampión) se convirtió en la primera descripción científica para el reconocimiento y la diferenciación de la viruela y el sarampión. En 1970, la Organización Mundial de la Salud reconoció su trabajo al afirmar: “Sus escritos sobre la viruela y el sarampión muestran originalidad y precisión, y su ensayo sobre las enfermedades infecciosas fue el primer tratado científico sobre el tema”. [50][51]

Conclusión

Las contribuciones históricas de los eruditos musulmanes al campo de la ciencia y la medicina son indiscutibles. Abu Bakr Muhammad Ibn Zakariya Al-Razi está considerado uno de los pilares de la edad de oro del islam.

Era extremadamente generoso y siempre estaba dispuesto a tratar y ayudar a los pobres.

Era conocido como el sanador más atractivo de su época. Era un pensador independiente. Durante siglos, sus tratados, junto con los del Canon de la Medicina de Avicena, se utilizaron como textos fundamentales en las principales escuelas de medicina de Europa. Muchos países emitieron estampillas conmemorativas en honor a su obra, y su retrato cuelga en el vestíbulo de la Facultad de Medicina de París. No cabe duda de que Al-Razi fue, por tanto, uno de los más grandes médicos del islam y de la Edad Media.

Sobre el autor: Musa Sattar es licenciado en Análisis Farmacéutico por la Universidad de Kingston y también es director adjunto de The Review of Religions, y editor adjunto de la sección de Ciencia y Religión.

Notas Finales

1. S Zarrintan, A Shahnaee, S Aslanabadi, “Rhazes (Ad 865–925) And His Early Contributions To The Field Of Pediatrics,” Child’s Nervous System 34, 8 (2017): 1435-1438.

2. Jami‘ al-Tirmidhi, Abu Khaliyl, Abu Tahir Zubair, English “Translation Of Jāmiʻ At-Tirmidhi,” (Riyadh: Darussalam, 2007) 39: 50-51.

3. The Holy Qur’an, 20:115.

4. The Holy Qur’an, 17:71.

5.The Holy Qur’an, 95:5.

6.“How Early Islamic Science Advanced Medicine,” 2019. Nationalgeographic.com. https://www.nationalgeographic.com/history/magazine/2016/11-12/muslim-medicine-scientific-discovery-islam/.

7. M H Azizi, “Gondishapur School of Medicine: The Most Important Medical Center in Antiquity,” Archives of Iranian Medicine 11, 1 (2008): 116-119.

8. B L Ligon, “Biography: Rhazes: His Career And His Writings,” Seminars In Pediatric Infectious Diseases 12, 3 (2001): 266-272.

9. R S Tubbs, M M Shoja, M Loukas, W J Oakes, “Abubakr Muhammad Ibn Zakaria Razi, Rhazes (865–925 Ad),” Child’s Nervous System 23, 11 (2007): 1225-1226.

10. S Zarrintan, F Najjarian, S Tahmasebzadeh, et.al., “Abu Bakr Muhammad Ibn Zakariya Razi (AD 865–925) And Early Description Of Clinical Trials,” International Journal Of Cardiology 174, 3 (2014): 758-759.

11. H D Modanlou, “A Tribute to Zakariya Razi (865-925 AD), An Iranian Pioneer Scholar,” Archives of Iranian Medicine 6, 11 (2008): 673-677.

12. B L Ligon, “Biography: Rhazes: His Career And His Writings,” Seminars In Pediatric Infectious Diseases 12, 3 (2001): 266-272.

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15. R S Tubbs, M M Shoja, M Loukas, W J Oakes, “Abu Bakr Muhammad Ibn Zakaria Razi, Rhazes (865–925 Ad),” Child’s Nervous System 23, 11 (2007): 1225-1226.

16. B L Ligon, “Biography: Rhazes: His Career And His Writings,” Seminars In Pediatric Infectious Diseases 12, 3 (2001): 266-272.

17. S Zarrintan, A Shahnaee, S Aslanabadi, “Rhazes (Ad 865–925) And His Early Contributions To The Field Of Pediatrics,” Child’s Nervous System 34, 8 (2018): 1435-1438.

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