En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Discurso inaugural pronunciado por Seyedna Hazrat Mirza Tahir Ahmad, Jalifatul Masih IV, Jefe Supremo de la Comunidad Ahmadía con ocasión de la ceremonía de inauguración de la Mezquita “Basharat” en la localidad de Pedroabad (Córdoba) el 10 de septiembre de 1982

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso

Le alabamos e invocamos sus bendiciones sobre Su Noble Profeta Mohammad, y también sobre Su siervo el Mesías Prometido.

Con la Gracia y la Merced de Dios.

Después de recitar el “Tashahud” y el “Sura Fateha”:

Hoy, en el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso, inauguro esta mezquita. Mi corazón rebosa de alabanzas hacia el que es el Señor del Universo. Él es Clemente. Él es Misericordioso., A quien pertenece todo cuanto existe en la Tierra, en el Cielo y entre ambos. A Quien ha de retornar toda posesión pasajera. No permanecerá nadie como dueño, temporal o permanente, sino Él que es Dios Único y que no tiene ningún copartícipe.

Hoy inauguramos esta mezquita, únicamente con el objeto de adorarle. Le imploramos Él nos ayude para hacerlo debidamente, porque nadie es capaz de adorarle verdaderamente sin su guía y sin su ayuda. Así pues, nuestras almas hoy se prosternan únicamente ante Él, y rogando y sometiéndonos a Él como Único Dios, le hacemos estas plegarias:

“¡Oh Tú que eres la fuente de todas las virtudes! Guíanos por Tu camino recto y haznos prevalecer en él, hasta alcanzar la meta de los hombres justos. Es decir, el camino de aquellos que anduvieron el camino recto y a los que Tú premiaste, y permanecieron justos ante Tu vista hasta el día de la muerte.”

“¡Oh Dios sin Principio ni Fín que eres fuente de toda luz y toda guía! preservanos del fín de aquellos desgraciados, que a pesar de caminar en Tu camino recto, no cumplieron con Tus requisitos, y en lugar de ser premiados, fueron merecedores de Tu ira. Y sálvanos también del destino de aquellos que fueron desviados del camino recto, y que caminando unos pasos en tu senda, lo abandonaron y desprovistos de la luz de Tu Sabiduría, se perdieron en los caminos de las tinieblas de Satanás.”

Hoy con ocasión de la inauguración de esta Mezquita, nuestros corazones rebosan de Sus alabanzas, nuestras lenguas Le recuerdan, sentimos Su existencia en la sangre y las venas y repetimos la plegaria ¡Oh Dios Nuestro! Ayúdanos a cumplir nuestras responsabilidades y deberes y ayúdanos a preservar las altas cualidades morales relacionadas con esta Mezquita, que puramente y en Tu nombre ha sido construida para Tu adoración.”

¿Cuales son estas altas cualidades?. Que siempre estén abiertas las puertas de Tu Casa para todos los seres humanos y que aquellos que quieran acercarse para inclinarse en Tu puerta, sin diferencia de raza y color, reconociéndote como Dios Único, lleguen a ella y nadie les impida la entrada para Tu Adoración. ¡Qué mala idea tiene aquella gente que intenta crear desorden entrando en esta Sagrada Casa! ¡Oh Dios! Dejamos sus asuntos en Tus Manos. Te suplicamos y en Tí confiamos, para que sus impuros pasos, no ensucien Tu Sagrada Casa. Concédenos la gracia de recordar siempre este gran mensaje, relacionado con cada mezquita que haya sido construida púramente para engrandecer Tu Nombre.

¿Que gran mensaje éste? Es un mensaje de paz y solidaridad. Es un mensaje de justicia, igualdad, hermandad y amor entre los seres humanos. Adoradores de un Dios Único: así como vuestro Dios es Unico en los Cielos, sed uno en la Tierra, y limpiad vuestros corazones de toda clase de odio, perjuicio o rencor. Apartáos de aquellas cosas que hacen diferenciar y separar a los seres humanos.

Esta Mezquita con sus cinco llamadas al día, os recuerda que vuestro Dios es Único. Todos sois criaturas de¡ mismo Dios. Cualquier grandeza a Él pertenece. Él es el Único digno de adoración. Si queréis ser uno, hijos e hijas de Adán, buscad unión con este Único Dios, que és común a todos y es Dios de todos.

Cualquier mezquita construida para santificar, alabar y adorar a Dios Santísimo y Altísimo, nos lleva al recuerdo de¡ gran sermón que Su Siervo y Profeta, Mohammad Mustafá (la paz y bendiciones de Dios sean con él) dió antes de su fallecimiento con ocasión de su última peregrinación. Es aquél histórico sermón que nos enseñala filosofía de la Unidad de Dios, y describe claramente la necesidad de adorar al Dios Unico. Es aquel sermón que nos explica los derechos que un ser humano tiene frente a otro. Si no los respetais, no sólo sereis rechazados por la humanidad, sino también por el Creador. Es aquel sermón vivo y perdurable que se mantiene auténtico y a pesar de haber transcurrido ya mil cuatrocientos años, hoy sigue siendo tan actual, lleno de frescor, vivo y completo. El Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) dirigiéndose ante ciento veinticinco mil reunidos, dijo:

“¡Seres humanos, escuchad! Vuestro Dios es un Dios Único y vuestro antepasado es el mismo. Ningún árabe tiene preferencia sobre un no árabe ni un no árabe la tiene sobre un árabe, ni tiene preferencia el blanco sobre el negro, ni el negro sobre el blanco.

¡Escuchad! No está permitida la falta de respeto hacia la vida humana, ni hacia los bienes; ni tampoco el trato preferente que disponíais unos sobre otros antes de¡ Islam. Todo esto lo dejo abolido hasta el Día del Fín del Mundo.

¡Cuidado! ¡No faltéis a los derechos de los demás! ¡No faltéis a los derechos de los demás! ¡No faltéis a los derechos de los demás!

Se acabó la cadena de venganzas de sangre que acontenció antes del Islam. Se acabó la usura, que causa de privación de derechos humanos. Sed temerosos a Dios respecto a los derechos de las mujeres, porque así como tenéis derechos sobre ellas, de la misma forma ellas tienen derechos sobre vosotros. Cuidad de los prisioneros. De lo que os alimentéis, alimentáciles. Vestidies como vestís. Y recordad es vuéstro deber respetar las vidas, bienes y dignidad entre vosotros hasta el día en que vayáis al encuentro de Dios.”

Dios ha enviado como guía de ésta época a un gran siervo de entre los siervos del Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) con el fin de proteger este mensaje y revivir de nuevo su espíritu. Nos ha recordado aquellas buenas palabras del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y ha creado una sagrada comunidad, al igual de la comunidad del Santo Profeta (la paz y bendiciones sean con él) para que de nuevo se amolden en las santas obras humanas las sagradas enseñanzas del Islam.

Me estoy refieriendo a Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián (la paz de Dios sea con él), este gran siervo, a quien Dios ha enviado semejante al Mesías y “Mebdi” en el comienzo del catorceavo siglo. Ha traído un mensaje de nueva vida para la comunidad del Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y comenzó una gran labor con el fin de atraer a toda la humanidad bajo el Islam. Fundó una comunidad que nació para el servicio del Islam y de la humanidad y que se llama Comunidad Ahmadía. Se dirigió a la humanidad de hoy, de esta forma:

“El Dios Verdadero y Perfecto en el que el ser humano tiene el deber de creer es el Señor del Universo. Su Sustento no se limita a una cierta nación, ni a una época en particular, ni a un lugar en concreto, ni a un pueblo en especial, sino que es el Dios de todas las naciones, todas las época!, todos los lugares y todos los pueblos. Es la Fuente de todas las bendiciones y es la Base de toda fuerza material y espiritual. Toda la creación del Universo se mantiene gracias a Él. Es el sostén de cada ser. Su bondad es común para todos, abarcando a todas las naciones, pueblos y épocas. Así pues, siendo éstas las altas cualidades de nuestro Dios, nuestro deber es seguirlas.” (Del libro “Pegam Sulah”).

“Desplegad todo vuestro poder para establecer Su Unidad sobre la tierra. Sed buenos y misericordiosos hacia las criaturas de Dios. Que vuestra lengua no hable mal de ellas y que vuestras manos no les causen tortura alguna. Intentad hacer el mayor bien hacia lahumanidad.” (Del libro “Kishti Nuh”).

Explicando la finalidad de su advenimiento, manifestó:

“He sido enviado para corregir los fallos y faltas de la moral, las creencias y la fé. Mi venida es como la venida de Jesucristo. En este sentido me llamo el “Mesías Prometido”,

porque Dios me ha ordenado extender la verdad en el mundo con signos extraordinarios y con enseñanzas puras. Soy opuesto a extender la religión con la espada y por ella derramar sangre de Sus criaturas. Dios me ha encargado que de acuerdo a mi capacidad, desarraigue este tipo de ‘errores de entre los musulmanes. Les invito a seguir el camino de las altas cualidades morales, de humildad, de ternura, de justicia y veracidad. Quisiera manifestar a todos los musulmanes, cristianos, hindúes y arias que no tengo ningún enemigo en el mundo. Siento un gran afecto hacia el género humano, similar al que una madre cariñosa siente hacia sus hijos o aún superior.” (Del libro “Arbain”).

Haciendo hincapié acerca de su Comunidad, les exhortó:

“Y en este momento, a los miembros de mi Comunidad en concreto, quisiera hacerles comprender que se abstengan totalmente de – hábitos impuros. Dios me ha enviado como Mesías Prometido y me ha investido como el Mesías, hijo de María. Y os exhorto a que os abstengáis de hacer el mal y sirváis al ser humano con compasión. Purificad vuestros corazones de enemistades y rencores, Si practicáis estas enseñanzas os igualaréis a los ángeles. ¡Que sucia e impura es aquella religión en la que no existe compasión hacia el semejante! ¡Y qué mísero es el camino que está lleno de las espinas de los perjuicios! Vosotros, los que estáis conmigo no seáis nunca así. Pensad qué beneficio os aporta la religión. ¿Acaso hacer sufrir a vuestro semejante?. Al contrario, la religión sirve para conseguir el logro de la comunión con Dios. Esta comunión con Dios nadie la ha logrado ni la logrará hasta que el hombre manifieste los atributos de Dios. Sed misericordiosos hacía los demás por amor de Dios, para que el cielo también os tenga misericordia ¡Venid¡. Os enseño un camino en el que vuestra luz superará las demás y que consiste en que os olvidéis de toda clase de rencores y envidias y seáis hombres de compasión. Perdéos en el amor de Dios y con Él alcanzad la máxima pureza.” (Del libro “Islam y Yehad”).

En resumen, este mensaje de¡ Islam lleno de amor quiere expresar que cada persona perteneciente a cualquier color, raza, pueblo, hablante de cualquier lengua, es creación de Dios Único. A este Dios nosotros le nombramos Allah. Él es el Dios de cada ser humano. Él ama a todas las naciones y pueblos. Todos los seres humanos son iguales y hermanados ante Sus Ojos. Es muy Misericordioso, muy Bondadoso y a Él pertenecen todos los poderes. Quien se inclina hacia Él y le implora, le derrama grandes gracias y bendiciones.

Hoy la humanidad está al borde de un horroroso desastre mundial, del que a primera vista no parece vaya a librarse, pese a cualquier esfuerzo humano. Aún una puerta está abierta para evitar esta tragedia: La humanidad debe inclinarse hacia Su Creador y Amo y aceptar este Mensaje para que así Dios tenga Misericordía hacia ella.

Hoy nos hemos reunido aquí para hacer plegarias al Dios Único Soberano e invocar Su Ayuda para llenar esta casa con súplicas y alabanzas. Sus puertas están abiertas para todos aquellos que reconozcan al Dios Único Altísimo y quieran posternarse ante Él para adorarle. Pidámosle Él bendiga esta Mezquita para toda España, Europa e incluso para todo el mundo y sirva de bendición, paz y tranquilidad y que acepte con Su Gracia los servicios de los fieles de la Comunidad Ahmadía.

Aprovecho esta ocasión para expresar mi agradecimiento a todos los que han trabajado en la proyección y construcción de esta Mezquita o ha colaborado en la misma, y especialmente al Ayuntamiento de este pueblo y demás autoridades españolas que pese a las diferencias religiosas existentes, nos han ayudado en la consecución de¡ permiso para la compra del solar y en la edificación. Con ello han abierto una puerta de tolerancia, de mutuo respeto y de ayuda recíproca entre diferentes religiones. ¡Allah les bendiga a todos!

Al mencionar esto, de los nombres que vienen a mi mente, a quien más debo mi gratitud es al arquitecto de esta Mezquita, D. José Luis de Lope y López de Rego, que no sólo ha sentido una relación profesional con nosotros, sino ha puesto el corazón en el diseño y construcción de esta hermosa Mezquita y ha mostrado un interés especial en ella. Así también quiero expresar mi agradecimiento a la famosa Compañía Sevillana, cuyos directores son merecedores de mi sincero agradecimiento, al mostrarnos gran cordialidad, concediéndonos el material necesario para la Mezquita. Allah les page de la mejor forma a ambos, y a todos aquellos que de alguna u otra forma han prestado servicios a la Mezquita.

Antes de que me extienda en el tema, debo mencionar que en estos instantes, cuando mi corazón experimenta una profunda alegría como motivo de esta sagrada ceremonia, al mismo tiempo siente un grave dolor que nace del cariñoso recuerdo en el que conmigo participan y comparten millones de ahmadis de todo el mundo. Y no solo los ahmadis, sino todos los agraciados habitantes de esta comarca que presenciaron la colocación de la primera piedra de esta Mezquita y conocieron a nuestro difunto anterior Iman Hazrat Nasir Ahmad (la paz de Dios sea con él), estoy seguro participan también de¡ dulce y a la vez doloroso recuerdo de su pérdida. Pero el Santísimo Padre Celestial para quien hemos edificado esta Mezquita con el fín de glorificar y santificar su Nombre, nos es más querido que cualquier otro ser. Nos era muy querido el que se ha ido, pero nos es más querido quien le ha llamado. Por lo tanto, estamos conformes con Su Voluntad y ante Él nos inclinamos. Él nos es más amado que nadie y Él ama sobre todas las cosas a los seres humanos, sus criaturas. El Señor es un mar sin orillas de bondad, afecto y amor, que no tiene ni principio ni fín y es igualmente ¡limitado e indescriptible Su Cariño y Su Clemencia hacia Su creación. Toda religión que nazca de esta eterna fuente de Clemencia, ciertamente enseñará bondad hacia el semejante y no ofrecerá mas que amor verdadero y compasión hacia la humanidad. Por el contrario, si una religión proclama ser Divina y en Su nombre se origina odio, rencor y enemistad entre los seres humanos y enseña a promover desórdenes y violencia, en verdad que es falsa, porque es imposible que de una fuente de amor brote odio, de igual manera que de¡ pecho materno no brota veneno en lugar de leche. Por lo tanto, la prueba de la veracidad de¡ Islam se encuentra en sus enseñanzas, que son enseñanzas de paz, cariño y bendición.

Por último una vez más veo necesario aclarar que en nuestros corazones no tenemos sino sentimientos de bondad hacia los españoles, que hemos venido aquí para invitaros hacia un Dios Único, para cuya adoración con plena sinceridad hoy nos hemos reunido aquí en la inauguración de esta Mezquita. Estamos seguros que la solución de todos los problemas del mundo es una y única: Retornar a su Creador y Su Amo. No hay otra alternativa para aunarse con la humanidad en un vínculo amoroso. Al igual que los hijos de la madre y un padre sienten un cariño instintivo entre ellos, la certeza que somos creación de un Único Creador une tanto a los habitantes de¡ Este a los de¡ Oeste como a los del Norte a los del Sur y les hace experimentar el amor mutuo, que hoy la humanidad busca terriblemente sedienta, como el que sintiendo una sed tremenda se encuentra desesperado soportando un calor horrible en el interior de un desierto. Dios, en cuyas manos están nuestras vidas y que conoce las intimidades de nuestros corazones, es Testigo, de que por mi parte, y por parte de mi Comunidad, no hemos traído para los españoles otro mensaje más que el Mensaje de Amor a Dios Uno y Único y amor hacia toda la humanidad.

En el mundo existirán ciertas naciones que podrán conquistar sin amor y se conquistan. Pero España no es de tales naciones. Observando su historia veo que a este pueblo no se le puede conquistar con ningún otro arma, esfuerzo o recurso que no sea el amor. Al hablar de las causas del último fracaso de Napoleón, el emperador francés, muchos historiadores afirman que tal fracaso fué debido a que no comprendió bien el carácter de los españoles Intentó doblegar a esta nación y establecer un gobierno extranjero, pero fracasó al no poder vencerla mediante la espada. Napoleón no fracasó en las heladas llanuras de Rusia, ni siquiera en Waterloo. Su suerte se decidió en los campos, cerros y montañas de esta tierra y el día de su derrota aconteció cuando intentó conquistar a los corazones del pueblo español con la fuerza de la espada.

Con la vista espiritual y guía que Dios me ha otorgado estoy seguro que la conquista de España tendrá lugar con amor puro, con cariño verdadero, con sinceridad y con servicio leal al prójimo. Nadie puede alterar este destino. Pero al mismo tiempo quiero tranquilizar a los españoles diciendo que la conquista del amor es una conquista de doble filo; un mismo golpe hace igual efecto en el corazón de¡ conquistado que U conquistador, de forma que no les separa ninguna diferencia y ambos quedan igualmente vinculados. Entre el amado y el amante, entre el conquistador y el conquistado, no queda distinción alguna; al contrario, surge un mundo extraño en el que el conquistador se rinde y el rendido se convierte en conquistador, Observad, pues, que cuando un amante conquista a su amado, este no reprocha al amante los sufrimientos que le hizo pasar sino que cae ante él y en postura humilde le dice: “No es preciso que te excuses; las heridas que me hiciste no fueron tales heridas, sino alivio.”

Termino mi mensaje con unos versos de un poema del Fundador de la Comunidad Ahmadía, el Mesías Prometido, a quien Dios erigió en Imam de esta época para salvar a la humanidad.