Diez maneras para lograr el amor de Al’lah
¿Te ama Dios? ¿Le amas tú de verdad? ¿Cómo puedes encender el fuego del amor divino en tu corazón? ¿Qué pasos debes seguir para atraer el amor de Al’lah? Afortunadamente, Hazrat Musleh-e-Maud (ra) respondió a estas preguntas tan difíciles y ofreció soluciones prácticas para fortalecer tu amor por Al’lah, de modo que también puedas recibir Su amor.
En sus propias palabras, aquí están las 10 formas de alcanzar el amor de Al’lah según Hazrat Musleh-e-Maud (ra), tomadas de su discurso titulado Ta‘al’luq Bil’lah, pronunciado el 28 de diciembre de 1952 en la convención anual (Yalsa Salana) de Rabwah, Pakistán.
1. Zikr: El recuerdo de Al’lah
Repetir los atributos divinos, o dicho de otro modo, el recuerdo de Al’lah, inculca el amor por Dios. Es decir, recitar:
سُبْحَانَ اللّٰہِ، اَلْحَمْدُ لِلّٰہِ، اَللّٰہُ اَکْبَرُ
subhana lah; alhamdolil’lah; alahu akbar.
(gloria a Al’lah; todas las alabanzas pertenecen a Al’lah; Al’lah es el más Grande)
y de igual manera:
یَا حَیُّ، یَا قَیُّوْمُ، یَا سَتَّارُ، یَا غَفَّارُ
ya hayu; ya kayumu; ya satar; ya gafur.
(Oh Viviente; Oh Sustentador; Oh Quien cubre las faltas; Oh Perdonador)
además de otras invocaciones. Podemos invocar el nombre de Al’lah y repetir continuamente Sus atributos, pero el simple hecho de hacerlo no aumenta nuestra fe ni nuestra certeza.
Por esta razón, el zikr (recuerdo de Al’lah) se basa en un amor inicialmente artificial. En esta etapa, solo la mente acepta a Al’lah como Santo, como el que oculta los pecados y como extremadamente indulgente. Aún no existe una relación genuina con Dios Altísimo, pero cuando se empieza a recitar یَا سَتَّارُ، یَا غَفَّارُ, (Oh Quien cubre las faltas; Oh Perdonador) una gota del amor divino comienza a descender sobre nosotros.
Es como lanzar barro al aire: inevitablemente, algo de ese barro cae de nuevo sobre nosotros. De la misma manera, el amor artificial puede transformarse en amor verdadero. Dios Altísimo indica esto en el versículo coránico:
فَاذْکُرُوْنِیْٓ اَذْکُرْکُمْ
Es decir: “Recordadme, y Yo os recordaré.” (Surah al-Baqarah, [2:153])
Esto significa que si continúas recordándole, alcanzarás un estado en el que Al’lah comenzará a recordarte a ti. (Ta‘alluq Billah, Anwar-ul-Ulum, vol. 23, pp. 186-187)
2. Fikr: La reflexión
El segundo medio para atraer el amor divino es reflexionar y meditar sobre los atributos de Al’lah, lo que en terminología sufí se llama fikr. No es lo mismo recitar:
سُبْحَانَ اللّٰہِ، اَلْحَمْدُ لِلّٰہِ، اَللّٰہُ اَکْبَرُ
(gloria a Al’lah; todas las alabanzas pertenecen a Al’lah; Al’lah es el más Grande)
que reflexionar sobre cómo Al’lah es Santo, cómo es el Más Grande y cómo merece toda alabanza y admiración.
“Imaginad que una persona atraviesa una selva y sufre una enfermedad que requiere una operación urgente. Si en ese momento aparece un médico a caballo que le cura y le salva, todos comprenderán que no fue simplemente un médico, sino Dios mismo quien vino a salvar a Su siervo.
Estos son signos que atraen al ser humano hacia la corte de Dios y lo elevan desde la tierra hasta Su trono. Reflexionar sobre estos signos despierta el amor por Dios en el corazón del ser humano.” (Ibid., pp. 188-189)
3. Compasión por la creación de Dios
“La simpatía y el amor por la creación de Al’lah, así como el amor por la humanidad, también encienden el amor divino… Si tratas bien la creación de Al’lah, buscando Su amor, entonces Al’lah mismo te dirá: ‘Ven, acércate a Mí’…
Debes imaginar la creación de Al’lah ante tus ojos y pensar: ‘Estas personas son amadas por mi Dios. Si no puedo ver ni experimentar directamente a Dios, amaré a Su creación sabiendo que es la fuente para obtener Su amor’. Amar a la creación de esa manera enciende de forma rápida y poderosa el fuego del amor divino…
El siguiente versículo coránico sobre el Santo Profeta (sa) demuestra este punto:
لَعَلَّکَ بَاخِعٌ نَّفۡسَکَ اَلَّا یَکُوۡنُوۡا مُؤۡمِنِیۡنَ
Es decir: ‘Tal vez te consumirás de tristeza porque ellos no creen.’ (Surah al-Shu‘ara, [26:4])
[En otras palabras], pensando que estas personas están alejadas de Él y son motivo de tristeza para Él, tú mismo te estás muriendo de pena. El propósito de este versículo es transmitir: ‘¿Cómo no voy a amarte si mueres de dolor por el estado de Mi pueblo?’” (Ibid., pp. 189-191)
4. El arrepentimiento
“Adquirir el hábito de sentir arrepentimiento tras cometer un pecado, es decir, no dejar que pase ningún pecado sin lamentarlo, también atrae el amor divino.
Quien se arrepiente demuestra que posee la sensibilidad para distinguir entre lo feo y lo malo. Y si puede reconocer lo malo, también puede reconocer lo bello.
Cuando alguien alcanza este nivel y empieza a reconocer la belleza, Dios mismo le muestra los caminos hacia Su amor, pues Él es el Más Benefactor y el Más Bello. Por ello, declara:
اِنَّ اللّٰہَ یُحِبُّ التَّوَّابِیۡنَ
Es decir: ‘Ciertamente, Al’lah ama a los que se vuelven hacia Él.’ (Surah al-Baqarah, [2:223])” (Ibid., pp. 192-193)
5. La oración
“Quien logre convencerse de que nada en su vida puede resolverse sin la oración, verá nacer en su corazón el amor por Dios Altísimo…
Prestar atención y ser constante en la oración también inculca amor por Al’lah. Es cierto que al principio las oraciones pueden parecer artificiales, pero cuando el ser humano persevera en la súplica, sus oraciones serán respondidas, y algunas incluso de manera milagrosa.
‘Gracias a la aceptación de sus oraciones, descenderá sobre él una gracia que alimentará el amor, y su corazón se llenará del amor de Dios. El versículo mencionado:
اِنَّ اللّٰہَ یُحِبُّ التَّوَّابِیۡنَ
indica esto. Tawwabin tiene dos significados: quien se arrepiente, y también, quien continuamente acude a la presencia de Al’lah. Por tanto, quien asiste constantemente a Su corte, sin duda, inculcará amor por Dios en su corazón.’” (Ibid., p. 193)
6. Confiar en Al’lah
“Quien se esfuerza al máximo, pero mantiene la certeza de que solo Dios Altísimo puede producir resultados, cultivará el amor divino en su corazón.
Aquel que, aunque sea superficialmente, confía sus asuntos a Al’lah, reconoce Su poder y Sus favores; y con el tiempo, esa confianza superficial se convierte en genuina, como ocurre en la mayoría de los asuntos del mundo.
Esto se indica en el siguiente versículo coránico:
اِنَّ اللّٰہَ یُحِبُّ الۡمُتَوَکِّلِیۡنَ
‘Ciertamente, Al’lah ama a los que ponen su confianza en Él.’ (Surah Al-e-Imran, [3:160])
Quien entrega su asunto a Dios diciendo: ‘No puedo resolver esto, por favor, resuélvelo Tú’, llena su corazón de amor divino.” (Ibid., p. 194)
7. Actuar con justicia
“Quien se esfuerza por establecer la justicia en el mundo por amor a Dios Altísimo también enciende el amor divino en su corazón…
Normalmente, la injusticia surge por dos motivos: el amor por una parte o la enemistad hacia otra. Quien no se deja llevar ni por el afecto hacia los suyos ni por el odio hacia los demás, demuestra que en su corazón hay un amor o un temor mayor que cualquier enemistad…
Si no hay injusticia en su corazón, ciertamente reconoce un Poder Superior o anhela la cercanía de ese Poder. Cuando alcanza este estado, sin duda comenzará a amar a Al’lah, y Él también comenzará a amarle. Así lo afirma el Corán:
اِنَّ اللّٰہَ یُحِبُّ الۡمُقۡسِطِیۡنَ
‘Ciertamente, Al’lah ama a los que son justos.’” (Surah al-Ma’idah, [5:43])” (Ibid., pp. 194-195)
8. Taqwa: Hacer de Al’lah tu escudo
“Un medio para alcanzar el amor divino es esforzarse por hacer de Al’lah un escudo en todos los asuntos. Debemos evitar el mal, no solo por ser malo, sino por amor a Al’lah. Esta es la verdadera definición de taqwa (el temor consciente de Dios).
Cuando una persona actúa por amor o respeto hacia alguien, con el tiempo comienza a amarlo. Por eso los sirvientes aman a los reyes y gobernantes a quienes sirven: porque han adquirido el hábito de trabajar por ellos y para ellos…
De la misma manera, el ser humano debe actuar buscando la complacencia de Dios. Por ejemplo, al dar limosna, debería decir: ‘No la doy para mejorar mi reputación social, sino porque Al’lah ha ordenado que la dé.’
Así, si uno adquiere el hábito de buscar la protección de Dios en cada asunto, se establecerá una conexión entre él y Dios Altísimo. Él mismo indica esto en el versículo:
اِنَّ اللّٰہَ یُحِبُّ الۡمُتَّقِیۡنَ
‘Ciertamente, Al’lah ama a los que Le temen.’” (Surah Al-e-Imran, [3:77]) (Ibid., p. 195)
9. Unirse a Al’lah y adoptar Sus atributos
“Dios Altísimo ama a quienes se esfuerzan por parecerse a Él. Por tanto, debéis esforzaros por emular los atributos divinos descritos en el Sagrado Corán.
No puedes ser Hayy (el Viviente), pero puedes reflejar este atributo atendiendo y cuidando a los enfermos. No puedes ser Mumit (el que da la muerte), pero puedes imitar este atributo combatiendo y erradicando el mal. No puedes ser Jaliq (el Creador), pero puedes dar lugar a una descendencia pura…
Así pues, quien se esfuerza por incorporar los atributos divinos generará amor divino en su corazón en la medida en que logre parecerse a Dios Altísimo.” (Ibid., p. 196)
10. Estudiar la naturaleza del amor
“Un medio para alcanzar el amor divino es estudiar la naturaleza y reflexionar sobre los modos de alcanzar el amor, y luego actuar conforme a ellos. Dios Altísimo dice en el Sagrado Corán:
فِطۡرَتَ اللّٰہِ الَّتِیۡ فَطَرَ النَّاسَ عَلَیۡہَا
‘Y sigue la naturaleza dispuesta por Al’lah, la naturaleza en la que Él ha creado a los hombres.’ (Surah al-Rum, [30:31])
