En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Carta de Hazrat Mirza Masrur Ahmad, líder supremo de la Comunidad musulmana Ahmadía, dirigida al presidente de la república islámica de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.

Con la Bendición y ayuda de Dios

Estimado Sr. Presidente,

Assalamo Alaikum Wa Rahmatullahe Wa Barakatohu

En vista de la delicada situación del mundo, he considerado importante escribirle, ya que usted, como Presidente de Irán, tiene poder para tomar decisiones que afectan al futuro de su nación, y al del mundo en general. Actualmente se vive una gran agitación e inquietud. Hay zonas donde han estallado guerras a pequeña escala, mientras que en otros lugares, las grandes potencias actúan con la excusa de buscar la paz. Cada país está involucrado en diversas actividades cuyo fin es ayudar u oprimir a otros países, sin que se estén cumpliendo los requisitos de justicia. Desgraciadamente, la reflexión sobre la situación actual del mundo nos lleva a concluir que ya están echados los cimientos de otra guerra mundial. Hay tantos países, grandes y pequeños, que poseen armas nucleares que la hostilidad entre ellos no para de crecer. Ante esta situación, podemos afirmar que la Tercera Guerra Mundial está delante de nosotros. Como usted bien sabe, disponer de armas nucleares supone que esa Tercera Guerra Mundial será una guerra atómica, y sus consecuencias serán catastróficas; los efectos a largo plazo de tales armas harán que las futuras generaciones nazcan con invalideces y deformaciones.

Es mi creencia, como seguidores que somos del Santo Profeta Muhammadsaw, enviado para establecer la paz en el mundo y Rahmatulil Aalameen –el Guía para toda la humanidad-, que no debemos ni podemos desear que el mundo sufra tal desgracia. Es por esta razón por la que le sugiero que Irán, debido al gran poder que tiene en el mundo, cumpla con su papel para prevenir esta Tercera Guerra Mundial. Es una verdad innegable que las grandes potencias actúan con doble rasero, que sus injusticias han originado gran inquietud y desorden en todo el mundo. Aun así, no podemos ignorar el hecho de que algunos grupos musulmanes actúan de manera inapropiada y contraria a las enseñanzas del Islam. Hecho, que las grandes potencias han utilizado como pretexto para satisfacer sus intereses ocultos aprovechándose de los países musulmanes pobres.

Por ello, le pido una vez más que actúe con todo su esfuerzo y energía para salvar al mundo de una Tercera Guerra Mundial. El Sagrado Corán enseña a los musulmanes que la enemistad con cualquier nación no debe ser excusa para el ataque. En el Surah Al Mai´dah, Al-lah el Exaltado nos enseña:

“Y que la enemistad de un pueblo, que os puso trabas para entrar en la Mezquita Sagrada, no os incite a transgredir. Más bien ayudaos mutuamente en la justicia y la piedad; y no en el pecado y la transgresión. Y temed a Al-lah: en verdad, Al-lah es severo en el castigo”. (Cap.5:V.3)

De igual manera, en el mismo capítulo del Sagrado Corán encontramos el siguiente mandato para los musulmanes:

“¡Oh vosotros, los que creéis! Sed perseverantes en la causa de Al-lah en calidad de testigos justos: y que la enemistad de un pueblo no os incite a actuar con injusticia. Sed siempre justos, porque eso está más cerca de la virtud. Y temed a Al-lah. En verdad, Al-lah es consciente de lo que hacéis”. (Cap.5:V.9)

Es por ello que usted no debe atacar a ninguna nación por el simple hecho de mantener enemistad o sentir odio hacia ella. Debo admitir que Israel excede sus límites, y tiene sus ojos puestos en Irán; y, por supuesto que si cualquier país actúa contra su país, usted tiene todo el derecho a defenderse. Sin embargo, siempre que sea posible, las disputas deben ser resueltas mediante la diplomacia y las negociaciones. Mi humilde consejo es que, en vez de usar la fuerza, utilice el diálogo para intentar resolver los conflictos. La razón por la que le doy este consejo es porque soy seguidor de aquel Elegido de Dios que vino en esta era como el verdadero siervo del Santo Profeta Muhammadsaw, y que reclamó ser el Mesías Prometido e Imam Mahdi. Su misión fue estrechar la relación entre el ser humano y Dios, y establecer los derechos de las personas tal y como nos mostró nuestro maestro y guía, el Rahmatullil Aalameen– el guía para toda la humanidad- el Santo Profetasaw.

Que Dios Todopoderoso haga entender a los musulmanes esta maravillosa enseñanza.

Wassalam,

Sinceramente suyo,

Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Jefe Supremo de la Comunidad Ahmadía del Islam

Imagen: cortesía de peyman abkhezrLicencia Creative Commons