Date: 2017-01-20

Las virtudes de la oración en congregación

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Mir‐za Mas‐ rur Ah‐mad), es el quinto Jalifa (Califa) de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Elegido para esta posición vitalicia el 22 de abril de 2003, desempeña su cargo como jefe espiritual y administrativo mundial de una organización religiosa internacional con decenas de millones de miembros repartidos en 200 países.

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A continuación se presenta un extenso resumen del discurso pronunciado por Su Santidad, Hazrat Jalifatul Masih V.

Tras recitar el Tashahhud, Ta’uz, Tasmia y Sura Fatiha Hazrat Amir-ul-Mu’mineen (aba) dijo:

¿Hay alguien de nosotros que ignore que las plegarias son obligatorias para los musulmanes? El Santo Corán ha puesto énfasis en la importancia de observar la oración en numerosas ocasiones al citar diversos ejemplos. El Santo Profeta (sa) también ha declarado que la oración la clave de la adoración. De hecho, el Santo Profeta (sa) también llegó a afirmar que el abandono de la oración aproxima al individuo a la incredulidad y el shirk (idolatría). Además, explicando la importancia de la oración, el Santo Profeta (sa), dijo que lo primero que se preguntará a los hombres en el Día del Juicio será la oración. Quien pase la prueba logrará el éxito y alcanzará la salvación, de lo contrario, incurrirá en la ruina y la perdición.

El Santo Profeta (sa), refiriéndose al modo de inculcar la disciplina de la oración en los niños, dijo que se debe recomendar a los hijos la observancia de la oración al cumplir la edad de 7 años, y a la edad de diez años, se pueden adoptar ciertas medidas restrictivas para inculcarles el hábito de la oración. Sin embargo, si los propios padres no muestran regularidad en la observancia de la oración, ¿cómo pretenden instar a sus hijos a hacerlo? O bien, ¿qué efecto puede causar en los hijos el no ver a sus padres realizar la oración mientras escuchan hadices o instrucciones del Santo Profeta (sa) al respecto en las reuniones religiosas o de otro modo? Ciertamente los hijos de tales padres pensarán que tal ordenanza carece de importancia y, de hecho, al descuidar una ordenanza, los niños restarán también importancia al resto de las ordenanzas islámicas. Esta gente no solo estará incurriendo en su propia perdición, según lo mencionado por el Santo Profeta (sa), sino que también estarán causando la perdición de su progenie.

Los padres se desviven por satisfacer las ambiciones, afanes y progreso materiales de sus hijos mientras que se desentienden por completo de lo que realmente debería preocuparles. Para un verdadero Momin (creyente) la plegaria no es lo único que purifica espiritualmente a la persona de todo tipo de impurezas. A este respecto, el Santo Profeta (sa) citando el ejemplo de un manantial corriendo fuera de la puerta, dijo:

“Si alguien se bañara cinco veces al día, ¿permanecería algo de impureza en él?”

Los Compañeros respondieron:

“¡Oh Profeta de Al-lah! Sin duda, tal persona se purificaría de todo tipo de impureza”.

Entonces, el Santo Profeta (sa) dijo:

“lo mismo ocurre con las cinco oraciones. Gracias a ellas, Dios Todopoderoso perdona los pecados y aleja las debilidades de la persona sin que permanezca ningún tipo de impureza en el alma de la persona que observa las cinco oraciones diarias”.

Esta es la importancia de la oración que el Santo Profeta (sa) ha ilustrado bellamente a través de este ejemplo. Sin embargo, como ya he mencionado antes, la observancia de la oración no es el único mandamiento, sino que también se han expuesto otros detalles a los verdaderos hombres creyentes para purificar sus almas de cualquier impureza. El Santo Profeta (sa) dijo: “Un paso de aquél que realiza la ablución en casa y camina hacia la casa de Al-lah, es decir, la mezquita, para observar la oración obligatoria, expiará sus pecados y el otro paso elevará su rango”. En otras palabras, cada uno de sus pasos le hará merecer una recompensa.

En otra ocasión, el Santo Profeta (sa) expuso la importancia de la oración en congregación. El Santo Profeta (sa) dijo:

“Queréis que os informe de algo que hará que Dios Todopoderoso borre vuestros pecados y eleve vuestro rango?”

Los Compañeros (que Dios esté complacido con ellos) que en cualquier momento anhelaban buscar una oportunidad para complacer a Dios Todopoderoso y de aprender nuevos métodos a través de los cuales pudieran contentarle, alcanzar Su proximidad y abandonar el pecado, respondieron:

“¡Oh Profeta de Al-lah! Infórmenos, sin duda.”

El Santo Profeta (sa) dijo:

“realizad la ablución de forma correcta incluso aunque no lo deseéis internamente, viajad a la mequita desde una distancia lejana y, tras completar la oración, permaneced a la espera de la siguiente oración. Esto os ayudará a rechazar el pecado.”

El Santo Profeta (sa) además añadió,

“Sin embargo, aunque esto sólo no es suficiente, es similar a montar piquetes para proteger las fronteras.”,

de igual manera que un país envía a su ejército a las fronteras para protegerlas.

¿Por qué se despliega un ejército en la frontera? Como he mencionado anteriormente, esto se hace para proteger al país del ataque de un enemigo y, en caso de un ataque, para que puedan responder inmediatamente. Por lo tanto, la amenaza más grave para un Momin [verdadero creyente] de la cual debe proteger sus fronteras [espirituales] con piquetes de guerra es Satanás y los deseos mundanos que Satanás implanta en sus corazones y a través de los cuales ataca al hombre. Por lo tanto, la oración en congregación equivale a montar piquetes en la frontera que ayudan a salvaguardarnos de los ataques de Satanás y también de los pecados y ayuda a dirigir nuestra atención hacia las acciones virtuosas. Esta es también la razón por la que la recompensa por ofrecer la oración en congregación es veintisiete veces mayor que si se ofrece individualmente, y el Santo Profeta (sa) también nos ha dado instrucciones al respecto.

El Mesías Prometido (as) explica la importancia de la oración en congregación diciendo:

“La sabiduría que hay detrás de recompensar en mayor medida la oración en congregación es que promueve la unidad. De hecho, para poder promover la unidad de forma física también, se nos ordena colocar los pies formando una fila recta, es decir, deben colocarse uno al lado de otro cuando estemos de pie en la oración, los talones deben estar alineados y los orantes deben estar de pie uno al lado del otro formando una fila recta. Con ello se representa que somos como un único cuerpo. (Sólo podemos convertirnos como en un solo cuerpo si nos colocamos con orden en una sola fila y de esta manera seamos capaces de generar esta energía) Y esto permite que la luz espiritual se permee de unos a otros.”

El Mesías Prometido (as) además afirma:

“Todos aquellos factores que diferencian a los hombres desaparecerán; los ricos y los pobres estarán en una línea juntos. (Algunas personas tiene sus propios ideales o son muy egocéntricos pero la oración en congregación detiene estos pensamientos).”

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“¡Recordad! El hombre tiene el potencial de absorber la radiación espiritual de los demás.”

Una persona es capaz de influenciarse de otro que tenga un rango más elevado de piedad y virtud y será capaz de absorberlo él mismo. Por tanto, la oración en congregación es beneficioso al permitir que una persona absorba las influencias virtuosas de otra persona. Por ello, a la vez que la oración en congregación es la manifestación física de la unidad que Al-lah el Todopoderoso desea establecer en el Ummah, a su vez permite que uno absorba las influencias virtuosas de los demás.

Cuando aquellos que realizan un gran número de acciones virtuosas y son muy superiores en su espiritualidad comparten la misma fila [durante la oración] que aquellos que son más débiles que ellos, entonces ciertamente los débiles recibirán su influencia virtuosa. Consecuentemente, ellos también se fortalecerán a la hora de realizar acciones virtuosas y aumentarán en su espiritualidad. Cuando esta unidad se establece y la espiritualidad aumenta, entonces las fuerzas satánicas se debilitan. En esta época, Al-lah Todopoderoso ha enviado al verdadero siervo del Santo Profeta (sa), que nos ha guiado para que podamos adquirir el verdadero conocimiento de la adoración y de la oración. Por lo tanto, por un lado, declaramos haber aceptado al verdadero siervo del Santo Profeta (sa), el Mesías Prometido y Mahdi (as) para mejorar nuestra condición espiritual y establecer la unidad. Sin embargo, por otro lado, si hay deficiencias en nuestra práctica, particularmente en relación a los mandamientos básicos del islam y mostramos debilidad en aquello que es el mismo propósito de nuestras vidas y mostramos debilidad incluso en los requerimientos básicos que Al-lah Todopoderoso ha prescrito para obtener este objetivo, entonces, ¿cómo podemos declarar que, para mejorar nuestra espiritualidad y seguir las órdenes de Al-lah el Todopoderoso, hemos aceptado al Mesías Prometido (as) siguiendo las directrices del Santo Profeta (sa)?

Como mencioné anteriormente, el Sagrado Corán ha hablado en innumerables ocasiones sobre la importancia de las cinco oraciones diarias y nuestra obligación de realizarlas. Las instrucciones que he citado del Santo Profeta (sa) en este sentido también son muy claras. La oración es obligatoria para todos los áhmadis, pero el Santo Profeta (sa) también declaró que es obligatorio para todos los hombres con buena salud e inteligencia equilibrada que han sobrepasado la edad de la adolescencia orar en congregación. Sin embargo, observamos que no se da la debida atención a este tema y se está mostrando debilidad en este sentido. Ciertamente, la oración es obligatoria para un verdadero Momin (creyente o santo) y él mismo debe darse cuenta de esto, pero dentro de la comunidad también tenemos el Nizam (cuerpo administrativo) y también es su deber llamar la atención de la gente hacia esto y deben elaborar sobre su significado. A menudo llamo la atención sobre esto en mis sermones y, a través de varias referencias, llamo la atención hacia la oración, pero después es el deber de los misioneros y el Nizam circularlo ampliamente y dirigir la atención sobre ello. Deben transmitir repetidamente la importancia de las oraciones obligatorias a cada miembro de la Yama’at. En realidad, sólo podremos llegar a ser verdaderos áhmadis cuando protejamos nuestra oración y obtengamos su placer espiritual. Cuando comencemos a experimentar este agrado espiritual, naturalmente nos sentiremos atraídos hacia la oración. Por lo tanto, como he mencionado, es esencial para cada áhmadi centrar su atención en la forma de ofrecer la oración -una oración que conceda agrado y deleite a nuestros corazones-. El Mesías Prometido (as) dice, en relación a cómo obtener el placer por la oración:

“Puedo ver que cuando un alcohólico o un drogadicto (el Mesías Prometido (as) está dando un ejemplo aquí) no encuentra la tranquilidad en su corazón, va de botella en botella bebiendo hasta que se siente embriagado. Hay una lección en esto para las personas sabias y con conocimiento, es decir, una persona sensata puede aprender de este ejemplo. [¿Cómo obtener una lección de esto para agudizar las facultades espirituales y concentrarse en las oraciones?]. Perseverando en la oración, siendo regulares en su ofrecimiento y nunca abandonarla.”

El Mesías Prometido (as) afirma:

“Debe de ser ofrecida hasta que se alcance un estado de gozo en esa acción, al igual que el objetivo de un alcohólico. Cuando comienza a beber, se pone a sí mismo un objetivo en mente, el nivel de agrado que desea obtener del licor.”

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“Así como el alcohólico se propone a sí mismo obtener un nivel de intoxicación, un creyente también debe fijarse un objetivo para su nivel de espiritualidad que desee alcanzar a través de la oración. Tras un esfuerzo concertado a través de una práctica constante, uno alcanzará ese agrado.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Uno debe emplear toda su energía mental y todo su esfuerzo en alcanzar este nivel de agrado en sus oraciones. Cuando un adorador está en un estado de súplica, debe proponerse y, al mismo tiempo, emplear toda su energía y esfuerzo en encontrar esa paz y serenidad en la oración. Para esto uno debe aumentar su firmeza de resolución y, sólo podrá permanecer firme, si tiene un fuerte sentido de la perseverancia.”

El Mesías Prometido (as) afirma:

“Si se reza con una sinceridad y pasión equivalente al estado de inquietud, ansiedad y aprehensión de ese alcohólico, entonces os aseguro que ciertamente alcanzará el mismo agrado en la oración. Sólo entonces se sentirá inquieto y ansioso; y en este estado de inquietud y malestar gritará; “¡Ojalá pueda adquirir este placer cuando rece!” Si se expresa esta ansiedad en la oración continuamente a Dios Todopoderoso entonces, sin duda experimentaremos al final este placer y deleite. Finalmente, la perseverancia hará que el corazón se ablande y permitirá que el deleite de la oración penetre profundamente en el corazón.”

El Mesías Prometido (as) también explicó el porqué, aunque Al-lah el Todopoderoso dice que la oración protege del mal y la indecencia, aun así, vemos a personas atraídas hacia todo tipo de malas acciones y vicios. La gente con frecuencia se hace esta pregunta. El Mesías Prometido (as) afirma:

“La respuesta a esto es, que no rezan con seriedad ni con el espíritu correcto, sino que oran ceremonialmente e inclinan su cabeza por costumbre. Por lo tanto, siempre deben recordar que Dios Todopoderoso ha declarado que “la oración nos protege del mal”, y esta afirmación es indudablemente verdadera porque la palabra de Dios no puede estar equivocada. En cuanto a los que cometen malas acciones a pesar de realizar las oraciones, es porque su oración es un mero ritual y no tienen comprensión de su verdadero espíritu”.

Esta es una perspectiva verdaderamente espantosa, y para evitarla cada uno debe analizarse a sí mismo. Si ya estamos obteniendo placer en la plegaria, o si nuestra verdadera intención es obtener deleite y satisfacción en la plegaria, ¿cómo es posible que no seamos regulares en nuestras oraciones? Cada persona ha experimentado este placer o lo experimenta en algún momento. Cuando alguien se enfrenta a una dificultad o una prueba, vemos que lloran y gimen en sus oraciones y cuando están de pie constantemente suplican a Dios Todopoderoso, inclinándose siempre ante Él. En este caso, el individuo se siente constantemente atraído hacia la adoración y, de una forma u otra, su atención está totalmente dirigida hacia Él durante este período de dificultad. Sin embargo, cuando se cumplen sus deseos o se libra de su dificultad, hay innumerables personas que se vuelven perezosas con respecto a sus oraciones y la humildad en sus oraciones se agota. Por tanto, el Mesías Prometido (as) nos ha recordado que debemos esforzarnos por convertirlo en nuestro objetivo; independientemente del hecho de que la situación de uno sea agradable o no, tanto si nos enfrentamos a dificultades como si estamos contentos, debemos aspirar a alcanzar ese nivel de placer y deleite en las oraciones que experimenta el alcohólico en estado de embriaguez. Sin embargo, para un Momin, esta angustia no sólo debe desarrollarse debido a sus circunstancias personales, sino también observando desoladamente la condición general de la sociedad. Cuando se desarrolla este estado de angustia, entonces uno orará con verdadero furor en el corazón.

La situación de la Yama’at en Pakistán, por ejemplo, es extremadamente precaria. Se lanzan flechas de resentimiento y odio en contra de los miembros de la comunidad desde todas las direcciones, con malicia y rencor. Por temor a los clérigos religiosos o por malentendidos de sus discursos, incluso algunos de los no-áhmadis que tienen antiguos lazos con la comunidad, han comenzado a oponerse a la Yama’at. En general, la situación es tal que el nivel de atrocidades e injusticias que se cometen ha superado todos los límites. Por esta razón, cuando aconsejo a todos los áhmadis en Pakistán que practiquen la oración, esforzándose constantemente por lograr ese deleite y placer, al mismo tiempo también quisiera llamar su atención para llenen las mezquitas [con adoradores].

Recientemente recibí las propuestas formuladas en el Shura de Judam-ul-Ahmadía [órgano consultivo que presenta propuestas sobre asuntos de importancia] para su aprobación. En el informe había detalles sobre su éxito en los programas de Tarbiyyat [formación moral]. Este es un buen logro y siempre debemos tratar de avanzar en estos asuntos. En el informe de la formación moral se mencionan los miles de Judam [jóvenes de entre 15 y 40 años] que escucharon mi sermón del viernes. Sin embargo, un punto que fue muy alarmante es que el número de aquellos que ofrecen regularmente sus oraciones en congregación es un tercio, o tal vez un poco más que aquellos que escuchan el sermón del viernes. Además, aquellos que ofrecen sus oraciones con regularidad también son mucho menos que aquellos que escuchan el sermón del viernes. ¿De qué sirve escuchar los sermones si nuestra atención no se siente atraída hacia Dios Todopoderoso o hacia este mandamiento fundamental de gran importancia? Como he mencionado anteriormente, cada dos o tres sermones, hablo acerca de la importancia de la oración en congregación o sobre la adoración. Si esto no tiene ningún efecto, ¿entonces de que sirve incrementar las cifras al rellenar los informes?

Como se ha mencionado anteriormente; dada la situación de los áhmadis en Pakistán, ¿si todavía no existe una inclinación progresiva hacia Dios Todopoderoso, entonces cuando tendrá lugar esto? ¿Estamos poniendo a prueba a Dios Todopoderoso (¡Dios nos perdone!), reivindicando que esta es nuestra situación y nos vamos a quedar así porque esto es obra Divina, y Él es responsable de cambiar nuestra situación? Si este esto es realmente lo que creemos, entonces no tenemos derecho a objetar nada a Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso nunca ha dicho que “sois libres para hacer lo que queráis, sois libres de cumplir o dejar de cumplir con mis derechos puesto que, como habéis aceptado al Mesías Prometido (as) os haré triunfar”. Para tener éxito uno debe moldear su estado a la voluntad de Dios Todopoderoso. He mencionado el informe de Judamul Ahmadía, pero esto no quiere decir que esta debilidad solo está presente en Judamul Ahmadía, de hecho, la situación de Ansarul’lah [áhmadis hombres mayores de 40 años] es la misma. Por ello todo áhmadi residente en Pakistán debe hacer un esfuerzo en este tema. El éxito no puede conseguirse quedándose profundamente dormido o mostrando negligencia. El triunfo se conseguirá armando la caballería al frente o montando los piquetes. La situación es la misma para la gente de la Yama’at que ha emigrado desde Pakistán a otros lugares como aquí, o de forma general a otros países desarrollados o a cualquier lugar del mundo. No podemos decir que desde la emigración nos hemos vuelto regulares en nuestra oración o que hay adoradores entregados con el corazón en todos los lugares. Si analizamos la situación de la Yama’at (en sus localidades) se encuentran muchas debilidades en la oración. Si cada organización analiza su localidad con total justicia en cada país, entonces automáticamente se volverían visibles los resultados; de todas maneras, aquellos que han emigrado desde Pakistán deben tener en mente que Dios Todopoderoso les ha bendecido enormemente, y por ello deben ser agradecidos y deben ser conscientes de la manera en la que expresan esa gratitud.

En algunas Yama’ats la asistencia a la oración es muy buena, sin embargo sigue habiendo algunos miembros que no hacen una u otra oración. Algunos miembros de la Yama’at de hecho pierden una o dos oraciones y una de las razones es lo que he mencionado anteriormente; y esto es que la administración falla en recordar a los miembros y da preferencia a otras actividades. En relación a mi sermón del viernes, en primer lugar, no todo el mundo lo escucha, decir que el 100% de la gente escucha el sermón del viernes es incorrecto. Aunque se diera el caso de que todos lo escuchan, sigue recayendo la responsabilidad sobre la administración de recordárselo a la gente. Esta es la razón por la que existe la administración, para guiar a la gente en formación moral.

Hace unos días me reuní con uno de los Mall´lis-e-Amila [cuerpo administrativo local] aquí [en Gran Bretaña]. El Sadr [presidente] dijo:

“Desde que soy el presidente he centrado mis esfuerzos en mejorar el sistema financiero y ahora estamos progresando en este tema a un ritmo muy rápido”

Le respondí que eso estaba muy bien, pero ¿qué has hecho en relación a la oración, que es un mandamiento fundamental para un verdadero creyente? A esto él se quedó en silencio. Cuando investigué más allá e inquirí sobre las cifras de asistencia para Fallr [oración del amanecer] e Ishaa [oración de la noche] habían mejorado, pero la administración no jugó ningún papel en eso.

Si se crean devotos que encuentran placer en sus oraciones entonces el sistema financiero mejorará automáticamente porque cuando uno aumenta su nivel de honradez, prestará más atención para ofrecer sacrificios financieros. De hecho, muchos problemas con Amur-e-Aama [problemas domésticos] y Qaza [tribunal de jurisprudencia] se resolverían en gran medida. Además, en este caso si se ofrecieran más oraciones de manera correcta otros departamentos se volverían más activos.

Actualmente, esta no es solo la situación de Pakistán, de hecho, la situación del mundo entero es tal que está dirigiéndose a una guerra mundial y a la destrucción con mucha rapidez. Incluso los gobiernos han expresado esta preocupación y han empezado a tomar ciertas precauciones, pero en esta situación solo la protección de Dios puede ofrecer refugio. Muchas personas escriben preguntando ‘si empieza la guerra, ¿qué pasará y que haremos?’ La respuesta es que deben mostrar amor hacia Dios el Magnífico como instruyó el Mesías Prometido (as) si desean protegerse de los peligros. Sólo hay una manera de enseñar su afecto y es obtener el placer y el gusto en las oraciones y en la adoración según Su mandato.

La mayoría de la gente que emigra a estos países, al ver los lujos y las extravagancias de este mundo se olvida de Dios Todopoderoso. Su percepción es que su confort es debido al desarrollo de su país y creen que la gente que vive en estos países es muy avanzada. No hacen obras especiales ni oración y, sin embargo, son exitosos. Después otro pensamiento que a menudo surge en las mentes de algunas personas es que de las cinco oraciones al menos rezan dos o tres. Esta gente debe recordar que aquellos que ignoran a Dios Todopoderoso les esperará un castigo en la otra vida, por ello no se debe seguir el ejemplo de estas gentes. Si queremos evitar sufrir la ira Divina y salvar a nuestra progenie no debemos quedar hipnotizados por la abundancia aparente, al contrario, debemos actuar según las enseñanzas que Dios Todopoderoso quiere de nosotros.

Después del mandato de creer en Su existencia, Al-lah el Todopoderoso nos ha instruido en observar la oración. Cada hombre y mujer áhmadi deberá prestar una atención excepcional para salvaguardar sus oraciones y rezar en congregación, los hombres deberán tener especialmente en cuenta esto. En esta era el Mesías Prometido (as) ha explicado clara e inequívocamente la importancia, el método y la filosofía de la oración. Al-lah el Todopoderoso nos ha bendecido con Su Gracia permitiéndonos aceptar al Mesías Prometido (as). Aun así, si a pesar de esto fallamos en los aspectos más básicos de la religión como he mencionado y estamos satisfechos con solo ofrecer 2 o 3 oraciones al día como muchos no-áhmadis hacen, entonces nuestro Bai’at (promesa) no tiene ningún valor.

¿Cuál es el estándar de oración que el Mesías Prometido (as) deseó que alcanzáramos? ¿Y qué métodos de oración nos enseñó para lograr estos estándares? Os voy a presentar algunos dichos del Mesías Prometido (as) sobre este aspecto. Un Momin [creyente] declara Tauhid [Unidad de Dios] recitando el KalimahLaa Ilaaha IlAllah [no hay nadie digno de ser adorado sino Al-lah..]. ¿Pero que es el Tauhid? El Mesías prometido (as) ha dicho:

“Recordad claramente – y no dejéis de recordar- que postrarse ante alguien que no sea Dios equivale romper vuestra conexión con Dios (finalizar tu relación con Dios Todopoderoso). Sea cual sea el tipo de Tauhid y de oración, la expresión practica del Tauhid es la oración (es correcto que alguien verbalmente afirme profesar el Tauhid -la Unidad de Dios- pero sin embargo, la demostración práctica del Tauhid se llama oración.) La oración no tiene valor y carece de bendiciones cuando falta el espíritu de la humildad y la compasión. ¡Escuchad! La oración,

[ARABE]

“Rezadme a Mí y responderé a vuestra oración” significa que se debe mostrar este espíritu verdadero. Si está ausente el verdadero espíritu de la súplica y la completa devoción entonces la oración se reduce a una mera recitación de un loro.”

Uno tiene que hacer nacer este espíritu auténtico. Uno tiene que desarrollar humildad y súplicas sinceras que derritan el corazón. Sin esto, las oraciones son inútiles. En resumen, como ha sido mencionado, Al-lah Todopoderoso responde a las plegarias que son ofrecidas con humildad y un intenso ruego. El Santo Mesías Prometido (as) explica como los diferentes estados de la oración en los que una persona está de pie, hace una reverencia o se postra, desarrollan en uno el sentimiento de implorar con impotencia y angustia. Ayuda a sacar las ansiedades y la inquietud de una persona a través de las distintas posiciones, estando de pie, luego sentándose y posteriormente cayendo en postración. El Santo Mesías Prometido (as) dice que dado que una persona alcanza este estado a través de las diferentes posturas físicas de la oración, esto también debería influir en el fervor y la agitación de su corazón del mismo modo. Cuando uno desarrolla este estado, experimentará tranquilidad y regocijo a través de todas las posturas que realice en la oración.

El Santo Mesías Prometido (as) después hablando de que las oraciones revelan el estado de servidumbre de una persona hacia Dios, despliegan auténtica humildad y queman los pecados de una persona completamente – dice:

“Cuando una persona desarrolla una completa modestia del alma (uno permanece constantemente en un estado de humildad y se considera sin valor), su alma entonces fluye hacia Dios Todopoderoso como un arroyo (pero esto solo puede ocurrir cuando uno muestra humildad). Se desliga de todo lo demás excepto de Dios y es en este estado cuando el amor de Dios Todopoderoso desciende sobre él”

El hombre recibe el amor de Dios Todopoderoso cuando se esfuerza y Le suplica por sus bendiciones, y deja de lado todas otras relaciones excepto la que tiene con Dios. Cuando el amor de Dios alcanza al hombre, entonces el Santo Mesías Prometido (as) dice,

“Todos sus pecados se queman y se eliminan completamente, y uno obtiene un estado de permanente placer y gozo en sus oraciones”.

Por lo tanto, en lugar de quejarnos o pensar en nuestros corazones que por qué mis oraciones no me producen gusto, deberíais esforzaros en establecer una conexión especial con Dios Todopoderoso. Evaluad el estado de vuestras oraciones, ¿estáis rezando solamente para cumplir con los movimientos superficialmente, o estáis honestamente cumpliendo con el propósito de la oración? El Santo Mesías Prometido (as) explica a continuación el camino para obtener la luz espiritual y el gusto por la oración, diciendo:

“Es esencial que la oración sea practicada con regularidad y con entrega de forma que, en primer lugar, se consolide como un hábito (uno firmemente se adhiera a esta práctica) y consecuentemente se comience a pensar internamente en dirigirse hacia Dios Todopoderoso (el corazón desee alcanzar a Dios). Cuando esto se convierte en un hábito constante, entonces lenta pero gradualmente llega un momento, en que la persona desligándose paulatinamente de lo material, alcanza un estado de absoluta devoción donde obtiene una luz espiritual y regocijo”.

Es entonces cuando uno se desliga del mundo y, a medida que el hombre se vuelve más y más hacia Dios Todopoderoso, comienza a adquirir el gusto y la paz de sus oraciones.

Por tanto, el primer paso necesario es que uno desarrolle el hábito de la oración. Es esencial que se ofrezcan las oraciones independientemente de si aprecia un beneficio externo al rezar o no. En cualquier caso, uno siempre debe realizar las oraciones porque son obligatorias para nosotros. Uno tiene que cumplir con este hábito entendiendo que uno debe únicamente tornar hacia Dios Todopoderoso y suplicarle para cualquier necesidad. Cuando una persona haga esto con un persistente e inquebrantable esfuerzo, entonces finalmente llegará a un punto en el que empezará a cumplir con la obligación de orar y empezará a extraer disfrute de las oraciones. Entonces la gente se abstendrá de responder cuando les pregunten, como algunos hacen, de que pese a que lo intentan son perezosos en la oración. El Santo Mesías Prometido (as) dijo en una ocasión:

“La pereza surge cuando no se entiende la importancia de la oración y se da mayor importancia a los demás sobre Dios. Si uno tiene completa convicción en Dios Todopoderoso, ¿cómo pueden ser negligentes en las oraciones?”

Así que hoy, para salvaros a vosotros mismos y a vuestras futuras generaciones de los acontecimientos que se están produciendo en el mundo, es esencial que os prosternéis ante Al-lah el Todopoderoso con sinceridad y devoción. Y, como Al-lah el Todopoderoso, Su Mensajero y en esta era el Mesías Prometido (as) nos han informado, la mejor manera de hacer esto es centrándonos en ofrecer y salvaguardar nuestras oraciones. El Mesías Prometido (as) dice:

“Recordad que el propósito primordial de unirse a esta comunidad no es alcanzar objetivos materiales. Sino, el objetivo final es lograr la complacencia de Al-lah. Ya que el mundo es un lugar transitorio por el que transcurrimos de una forma u otra.”

El Mesías Prometido (as) dice en un poema persa:

“Aun si la noche es caliente o fría, de una forma u otra, pasamos por ella.”

Ya sean buenas circunstancias o malas, conseguimos superarlas.

El Mesías Prometido (as) dice:

“Separad por completo vuestras actividades y objetivos mundanos y no lo mezcles con la religión, porque el mundo es finito mientras que la religión y sus bendiciones son infinitas. La vida en este mundo es muy corta. Podéis ver que miles de muertes ocurren en cada momento. Las epidemias y enfermedades hacen desaparecer a las personas del mundo; a veces el cólera y otras veces la plaga (la plaga era muy común en aquella época). Por lo tanto, ¿quién nos puede decir que hasta cuándo viviremos? ¿Cuán obsceno y equivocado es para nosotros ser negligentes de la muerte, cuando somos ajenos a cuando nos alcanzará? Es por ello, por lo que siempre debéis preocuparos sobre la vida después de la muerte. Aquel que se preocupe por la vida después de la muerte, Dios Todopoderoso, le mostrará misericordia en este mundo. Dios ha prometido que aquel que se convierta en un perfecto Momin (creyente), será elevado y distinguido del resto. Se convierte en verdadero Momin aquel que no combina actividades mundanas con las condiciones puras del Bai’at (juramento de lealtad), que se basan en los fundamentos de la rectitud y del anhelo por Al-lah el Todopoderoso. Sed estrictos en realizar la oración y hacer Taubah [arrepentimiento] e Istaghfar [buscar el perdón de Al-lah por vuestros pecados]. Proteged los derechos de toda la humanidad y no causéis sufrimiento a nadie. Mejorad vuestra pureza y rectitud, ya que esto hará que Al-lah el Todopoderoso, muestre sus múltiples bendiciones sobre vosotros. Aconsejad también a las mujeres de vuestras casas a ser regulares en las oraciones y que se abstengan de hablar a espaldas de otros y de las quejas. Enséñalas el camino correcto y puro. Mi deber es tan solo guiar y aconsejar, y es vuestro deber poner esto en práctica.”

Antes de aconsejar a vuestras mujeres e hijos, y a los demás, debéis primero ser un ejemplo para ellos.

El Mesías Prometido (as) dice:

“Suplicad en vuestras cinco oraciones diarias. No está prohibido orar en tu propio idioma. Uno no puede disfrutar el placer de la oración hasta que no ponga toda su atención en ella. Y su corazón permanecerá desenfocado hasta que no muestre humildad. La humildad se desarrolla cuando uno entiende de verdad lo que está recitando. Por lo tanto, cuando una persona ora en su propio idioma puede expresar sus verdaderos sentimientos y súplicas. Sin embargo, no se debe deducir de esto que se debe simplemente ofrecer toda la oración en su propio idioma. No, este no es el caso. Lo que quiero decir es que después de recitar las oraciones prescritas también debéis orar en vuestro propio idioma. Sin duda, Al-lah el Todopoderoso, ha bendecido las palabras de la oración en la lengua revelada. La oración es una forma de súplica, por lo tanto, debéis suplicar para que seáis salvados de las desgracias y catástrofes de este mundo y del siguiente y conseguir un fin bueno. Todo lo que hacéis debe ser conforme a la Voluntad de Dios Todopoderoso. Rezad por vuestras mujeres e hijos. Convertiros en individuos piadosos y evitad todas las formas de inmoralidad.”

Que Al-lah, el Todopoderoso, nos capacite para salvaguardar nuestras oraciones. Que Él nos permita ser regulares en nuestras oraciones y podamos orar con el único propósito de alcanzar el placer de Al-lah, el Todopoderoso. Que Él llene nuestras oraciones con tranquilidad y gozo. Que nunca seamos perezosos en nuestras oraciones. Que comprendamos que sólo alcanzaremos la salvación de las aflicciones y calamidades de este mundo cuando cumplamos el derecho de sumisión a Al-lah el Todopoderoso. Que Al-lah nos capacite para lograrlo.