El Jalifa del Islam dice que es el momento de que la humanidad se distancie de la noción de que solo los musulmanes son responsables de los problemas del mundo

El 17 de marzo de 2018, el Jefe Mundial de la Comunidad Musulmana Ahmadía, el Quinto Jalifa (Califa), Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad pronunció el discurso principal en el XV Simposio Nacional por la Paz auspiciado por la Comunidad Musulmana Ahmadía de Reino Unido.

El evento se llevó a cabo en la Baitul Futuh Mosque en Londres con una audiencia de más de 900 personas de 31 países, incluyendo 570 invitados no-áhmadis que incluían ministros, embajadores de estado, miembros del Parlamento y otros dignatarios e invitados.

Durante el evento, Su Santidad presentó a Angelina Alekseeva, representante del Dr. Leonid Roshal, destacado pediatra de Moscú, Rusia y presidente de la organización benéfica internacional Fund for Help Children in Disasters and Wars, con el Premio Muslulmán Ahmadía para el Avance de la Paz en reconocimiento de sus sobresalientes servicios médicos y humanitarios.

Durante su discurso, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo que la Comunidad Musulmana Ahmadía nunca cesaría sus esfuerzos por diseminar la paz en el mundo. Instó a los líderes mundiales y a los gobiernos a “cambiar sus prioridades” y ayudar a aliviar el sufrimiento de las personas en los paises en vías de desarrollo.

Su Santidad condenó con vehemencia el comercio internacional de armas y dijo que las naciones que producían armas en países en guerra tenían “la sangre en sus manos”. También dijo que los niños nacidos en la pobreza extrema o en áreas de conflicto eran objetivos fáciles y vulnerables para los reclutadores de terroristas. Su Santidad habló de los peligros del extremismo entre los musulmanes y la creciente amenaza de los nacionalistas de extrema derecha. Su Santidad también refutó las afirmaciones de que las enseñanzas islámicas promovían cualquier forma de terrorismo o extremismo.

Hablando sobre los continuos esfuerzos de la Comunidad Musulmana Ahmadía para difundir la paz y promover el respeto mutuo y la tolerancia, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Nuestra fe exige que tratemos de instar a la gente, en todas partes del mundo, ya sea rica o pobre, ya sea poderosa u oprimida, ya sea religiosa o irreligiosa, hacia la paz y la justicia”.

Hablando sobre prioridades globales, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Recientemente, uno de los asuntos sobre el que muchos políticos e intelectuales han debatido y han hecho campaña, es el cambio climático y, concretamente, la reducción de las emisiones de dióxido de carbono. Ciertamente, la protección del medio ambiente y el cuidado de nuestro planeta es una causa noble y extremadamente preciada. Sin embargo, al mismo tiempo, las potencias desarrolladas, y especialmente los líderes del mundo, deben también darse cuenta de que hay otros asuntos que deben tratarse con la misma urgencia.”

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“Las personas que viven en las naciones más pobres del mundo no se preocupan por el medio ambiente o las últimas cifras sobre emisiones de dióxido de carbono; más bien, se despiertan cada día preguntándose si podrán alimentar a sus hijos.”

Destacando las consecuencias a largo plazo de la pobreza, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“No debemos considerar que tales sufrimientos son problemas ajenos. Al contrario, debemos darnos cuenta de que el resultado de esta pobreza tiene implicaciones muy graves para el mundo en general, y afecta directamente a la paz y seguridad global. El hecho de que los niños no tengan otra opción que la de pasar el día recogiendo agua para sus familias implica que no pueden ir al colegio, u obtener algún tipo de educación. Están atrapados en el circulo vicioso del analfabetismo y la pobreza, el cual parece no tener fin y que es muy perjudicial para la sociedad.

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“Estas frustraciones son utilizadas por los extremistas, que seducen a los menesterosos con recompensas económicas, y prometiéndoles una vida mejor para sus familias. De forma similar, los extremistas disponen de absoluta libertad para radicalizar y lavar el cerebro a los jóvenes analfabetos.” 

Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo además:

“Las naciones empobrecidas no deben ser tratadas con desprecio; al contrario, debemos considerarlas como parte de nuestra familia -nuestros hermanos y hermanas-. Si ayudamos a que las naciones en vías de desarrollo puedan mantenerse por sí mismas, y concedemos a sus habitantes oportunidades y esperanza, en realidad, nos estaremos ayudando a nosotros mismos y protegiendo el futuro del planeta.”

Refiriéndose al aumento del nacionalismo y la amenaza de la extrema derecha en el mundo occidental, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Además, como resultado de los ataques terroristas recientes y la inmigración generalizada a Occidente, se ha producido un peligroso aumento del nacionalismo en muchos países occidentales, evocando el temor de los oscuros días del pasado. Es particularmente preocupante que los grupos de extrema derecha estén teniendo tanta influencia, que su afiliación haya aumentado, y que incluso hayan conseguido logros políticos. También ellos son extremistas que pretenden envenenar la sociedad occidental, incitando a las masas en contra de aquellos que tienen un color de piel distinto o cuyas creencias son diferentes.”

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“Asimismo, la retórica de ciertos líderes mundiales influyentes se ha vuelto cada vez más nacionalista y beligerante, puesto que se han comprometido a anteponer los derechos de sus propios ciudadanos a los de los demás. No discuto el hecho de que es responsabilidad de los gobiernos y los líderes cuidar de su propia gente y proteger sus intereses. Ciertamente que, mientras los líderes actúen con justicia y no infrinjan los derechos de los demás, cualquier intento por mejorar las vidas de sus ciudadanos es una gran virtud. Sin embargo, las políticas que se basan en el egoísmo, la codicia y la predisposición por abolir los derechos de los demás son incorrectas, y son un medio de que se siembre la discordia y la división en el mundo.”

Su Santidad habló de la hipocresía enraizada en el comercio internacional de armas y del peligro que representa para el mundo. Para impulsar sus economías nacionales, las potencias mundiales vendían armas “inhumanas” que destruían pueblos y ciudades y robaban injustamente a millones de personas su futuro.

Dijo que en países como Siria, los soldados del gobierno, los rebeldes y los terroristas luchaban entre sí, pero a pesar de sus intereses divergentes, todos tenían una cosa en común: que la gran mayoría de sus armas se producían externamente en el mundo desarrollado.

Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Las grandes potencias están vendiendo armas que se utilizan para matar, mutilar  e infligir atrocidades a gente inocente, con orgullo y sin ningún tipo de complejo. Lamentablemente, estas naciones solo se preocupan por tratar de impulsar su economía y maximizar el capital de su nación, sin reflexionar un segundo sobre las consecuencias. Tratan de conseguir desesperadamente los contratos más sustanciales para vender armas destructivas que, cuando se disparan, no distinguen entre inocentes y culpables. Muestran su orgullo por vender armas que no hacen excepciones entre niños, mujeres o enfermos. Entregan insolentemente armas que sepultan y destruyen pueblos y ciudades sin distinción.”

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“Son incontables los niños que están siendo testigos de la muerte de sus padres de la forma más inhumana, y lo único que pueden hacer es preguntarse por qué sus padres están siendo apartados de ellos. Miles de mujeres están quedando viudas, desesperadas y vulnerables. ¿Acaso esta devastación puede tener algún efecto positivo? Todo lo que observo es una generación de niños que están siendo empujados a los brazos de aquellos que desean destruir la paz del mundo.”

Su Santidad dijo que decenas de niños pequeños y adolescentes en naciones asoladas por conflictos se estaban quedando huérfanos a través de ataques aéreos. Esos jóvenes debían reaccionar y estaban siendo arrastrados al extremismo.

Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“En vez de ir a la escuela, obtener una educación, para que se conviertan en ciudadanos decentes y respetuosos de la ley, la única educación que recibe una generación entera de niños es cómo dominar granadas o lanzacohetes, cómo hacer ataques suicidas y cómo para causar estragos en el mundo.”

Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo además:

“Al principio, he mencionado que uno de los principales asuntos que está encima de la mesa de la comunidad internacional es el cambio climático y el deseo de que el aire que respiramos sea limpio. ¿Acaso hay alguien que piense que los bombardeos intensos no tienen un efecto sobre la atmosfera? Además, si alguna vez la paz prevaleciera en los países arrasados por la guerra, sus ciudades y pueblos tendrían que ser reconstruidos desde los cimientos, y esto, en sí mismo, supone una enorme transformación, que causará un aumento en las emisiones perjudiciales y contaminación. Por lo tanto, por un lado, estamos tratando de salvar el planeta, y, por otro lado, estamos destruyéndolo de forma insensata. A la luz de todo esto, creo firmemente que las grandes potencias están cegadas por la falta de visión y estrechez de miras.”

Su Santidad también habló de los repetidos errores de política exterior cometidos por ciertos países occidentales. Dijo que la Guerra de Iraq había quedado expuesta pronto por falsas pretensiones, mientras que la intervención en Libia en 2011 ha demostrado ser un completo fracaso y el país se ha convertido en un

“caldo de cultivo para el extremismo.”

Su Santidad también advirtió sobre el riesgo de una escalada de las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte. Aunque el Presidente de  Estados Unidos había indicado recientemente su voluntad de reunirse con el líder de Corea del Norte, Su Santidad advirtió que no había garantía de un acuerdo porque el odio estaba “arraigado” en ambos lados. Su Santidad dijo que incluso si surgiera un acuerdo entre los Estados Unidos y Corea del Norte, no había garantía de que se mantuviera, y, en este sentido, citó el acuerdo nuclear de Irán de hace unos años, que dijo que ahora estaba

“colgando de un hilo”

Por lo tanto, instó a los líderes de todas las naciones y a sus representantes a caminar con precaución y buscar la diplomacia y esforzarse por reducir las tensiones.

Instando a la humanidad a evitar el materialismo cada vez mayor y promover la equidad y la justicia para todos, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Si queremos dejar atrás un legado de esperanza para nuestros hijos, y ceder un mundo pacífico a las futuras generaciones, nosotros, independientemente de nuestra religión o creencia, debemos cambiar urgentemente nuestras prioridades.En lugar de permitir que el materialismo y el deseo de poder nos consuma, cada nación, sea rica o pobre, debe priorizar la paz y la seguridad del mundo entero sobre cualquier otro asunto. En lugar de embarcarnos en una carrera armamentística que nos dirija hacia la muerte y la destrucción, debemos unirnos a la carrera por salvar y proteger la humanidad.”

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“En lugar de cerrar fronteras y puertos a los países beligerantes, provocando que los niños inocentes se mueran de hambre y que los enfermos queden privados de tratamiento médico, debemos abrir nuestros corazones solidariamente, derribar los muros que nos dividen, alimentar a los hambrientos, y ayudar a aquellos que sufren.”

Condenando todas las formas de extremismo llevadas a cabo en nombre del islam, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Incluso a pesar del hecho de de que los terroristas que se autoproclaman musulmanes reclaman actuar en nombre de islam, no considero que estemos siendo testigos de una guerra religiosa; al contrario, las guerras que se están librando y las atrocidades que se cometen lo son únicamente para obtener logros geopolíticos. La actuación de los autoproclamados terroristas yihadistas y los ulemas extremistas solo consigue mancillar el nombre del islam y socavar los esfuerzos de la gran mayoría de musulmanes que son ciudadanos pacíficos y leales.”

Hazrat Mirza Masroor Ahmad continuó diciendo:

“Además, aunque acepto el hecho de que los actos crueles de algunos musulmanes han dañado gravemente a la sociedad, no acepto que solo los musulmanes sean responsables de la inestabilidad actual del mundo… Es suficiente decir que ahora es el momento de que la humanidad se distancie de la noción de que solo los musulmanes son responsables de los problemas del mundo.”

Su Santidad concluyó presentando el ejemplo del Fundador del islam, el Santo Profeta Muhammad (la paz sea con él).

Su Santidad describió la brutal persecución que enfrentó el Santo Profeta (la paz sea con él) y sus seguidores en La Meca durante el período inicial del islam. Por ejemplo, los musulmanes fueron martirizados, les obligaron a tumbarse sobre ascuas de carbón ardiendo y los cuerpos de las mujeres musulmanas eran desgarrados atándo sus piernas a camellos que hacían correr en direcciones opuestas.

Refiriéndose al ejemplo del Profeta del islam (la paz sea con él), al regresar victoriosamente a La Meca, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Cuando el Santo Profeta Muhammad (la paz de Dios sea con él) volvió victorioso a la Meca, no derramo una sola gota de sangre como venganza; al contrario, siguiendo las órdenes de Al-lah el Todopoderoso, proclamó que todos sus verdugos, y aquellos que se habían opuesto violentamente al islam, debían ser perdonados al instante. Declaró que, bajo el gobierno islámico, todos eran libres para practicar su propia religión y creencias, sin interferencia o temor. Su única condición era que cada miembro de la sociedad debía mantenerse comprometido con la paz. Ordenó que los derechos de todas las personas, sin importar su casta, credo o color, debían protegerse, y todas ellas debían ser tratadas con respeto en todo momento.”

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“Este fue el ejemplo atemporal y magnífico del profeta del islam (la paz de Dios sea con él) y este es el espíritu de compasión, gracia y misericordia que los musulmanes y no musulmanes necesitan adoptar actualmente en el mundo. Este es el espíritu de indulgencia y benevolencia que todas las naciones, grandes y pequeñas, ricas y pobres, necesitan desarrollar. Solo entonces podrá obtenerse la paz a largo plazo.”

Antes del discurso de apertura, varios dignatarios hablaron sobre la importancia de luchar por la paz y la libertad religiosa en el mundo.

Rafiq Hayat, el presidente nacional de Comunidad Musulmana Ahmadía de Reino Unido dijo:

“La noción de ‘nosotros contra ellos’ siembra las semillas de la división en lugar de la unidad. Nuestro mensaje a todos los que propagan el odio es claro, el extremismo y el terrorismo no tendrán éxito y los derrotaremos a través de la cohesión y la unidad.”

El Dr. Aaron Rhodes, reconocido activista de los derechos humanos, cofundador de Freedom Rights Project y presidente del Foro para la Libertad Religiosa Europa, habló sobre la persecución que enfrenta la comunidad musulmana Ahmadiyya en Pakistán.

El Dr. Aaron Rhodes dijo:

“Estoy muy preocupado por la situación de los musulmanes áhmadis en Pakistán y otros países. Sois una comunidad castigada por sus logros morales y sociales. Insiste en la libertad política para todos, pero se le niega el derecho al voto y otros derechos ciudadanos a menos que renuncie a sus más preciados y sagrados votos. Representáis el estado de derecho, pero tenéis que soportar el asesinato, la tortura y la discriminación, ya que los perpetradores gozan de impunidad y son alentados y protegidos por las autoridades estatales. Ustedes creen en la libertad religiosa pero se os niega el derecho a profesar su fe y corren el riesgo de ser procesado si se defienden. Están endemoniados y marginado.”

El Dr. Luigi de Salvia, Vicepresidente de la Conferencia Mundial de Religiones Europeas por la Paz dijo:

“Este simposio que organizáis anualmente, desde hace 15 años, es una de las reuniones más importantes de nuestro continente. Está dedicado a la reflexión de los riesgos y el compromiso relacionado con el bien común… Quiero expresar toda nuestra solidaridad fraternal a los miembros de la Comunidad Musulmana Ahmadía, víctimas de la persecución, perpetrados por extremistas religiosos. Siempre estaremos a vuestro lado para defender la libertad de expresión religiosa.”

La Sra. Angelina Alekseeva, representante del Dr. Leonid Roshal, ganador del Premio Musulmán Ahmadía por el Avance de la Paz, dijo:

“Es muy importante para todos hacer todos los esfuerzos posibles para fortalecer la paz mundial … El Dr. Roshal ha llegado a la decisión de entregar su premio a un fondo de caridad que ayuda a niños con graves consecuencias de traumas cerebrales y traumas espinales.”

El evento concluyó con una oración silenciosa dirigida por Su Santidad. Tanto antes como después del procedimiento, Su Santidad se reunió personalmente con varios dignatarios e invitados y celebró una conferencia de prensa con miembros de los medios de comunicación.

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