Las impresiones imborrables de la Yalsa Salana
Resumen del sermón del viernes 31 de julio del 2026: ‘Las impresiones imborrables de la Yalsa Salana’
Tras recitar el Tashahhud, el Ta‘awwuz y la sura Al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba), dijo que, por la gracia de Al’lah, la Comunidad Musulmana Ahmadía del Reino Unido celebró su Yalsa Salana (Convención Anual), la cual concluyó el domingo anterior.
Agradecimiento a los trabajadores
Su Santidad (aba) dijo que la preparación y planificación de la Yalsa lleva meses. De hecho, los preparativos para la próxima Yalsa comienzan tan pronto como termina la actual y se intensifican en los meses y semanas previos al evento. Durante la Yalsa, miles de voluntarios y colaboradores —hombres, mujeres, niños y personas mayores— se esfuerzan continuamente por servir no solo a los ahmadíes, sino también a los invitados no ahmadíes de todo el mundo que asisten a la Yalsa. Como resultado de este servicio, transmiten silenciosamente el verdadero mensaje del Islam Ahmadí. Estos voluntarios sin duda merecen nuestro agradecimiento, y Su Santidad (aba) oró para que Al’lah acepte todo su trabajo y sus esfuerzos.
Su Santidad (aba) señaló que entre los voluntarios también se encuentran quienes trabajan en MTA (Televisión Musulmana Ahmadía), quienes laboraron diligentemente para transmitir la Yalsa a todo el mundo. Ellos también merecen nuestro agradecimiento. El equipo de prensa y medios de comunicación también trabajó incansablemente para transmitir el desarrollo de la Yalsa y el mensaje del Islam Ahmadía a diversos medios de comunicación de todo el mundo.
Su Santidad (aba) dijo que, un año más, muchos jóvenes voluntarios de la Asociación Juvenil Ahmadía de Canadá acudieron para ayudar con los preparativos de cierre tras la Yalsa. También han comenzado a llegar jóvenes de Australia con este fin. Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah los recompense por sus esfuerzos.
Su Santidad (aba) señaló que estos esfuerzos y este trabajo dejan un impacto positivo en los invitados no ahmadíes que asisten a la Yalsa. Su Santidad (aba) indicó que presentaría algunas opiniones y comentarios que se recibieron de los invitados. Pero primero, Su Santidad (aba) expresó personalmente su agradecimiento y gratitud a todos los voluntarios de la Yalsa por su servicio desinteresado. Al mismo tiempo, deben recordar mantenerse agradecidos con Dios por haberles concedido la oportunidad de servir a los invitados del Mesías Prometido (as). El agradecimiento de los demás debe motivarlos a ser más humildes y a trabajar más arduamente.
Impresiones de invitados de todo el mundo
Su Santidad (aba) comenzó a presentar las opiniones de diversos invitados y dignatarios de todo el mundo que asistieron a la Yalsa. Por ejemplo, un ministro de Gambia dijo que presenciar la Yalsa lo llevó a comprender profundamente que este gran evento se basa en el servicio desinteresado y en un sacrificio silencioso e inquebrantable. Le conmovió que un evento de tal magnitud hubiera surgido de un pequeño encuentro en Qadian, al que asistieron inicialmente 75 personas, y que ahora se haya convertido en un evento global al que acuden decenas de miles de personas. También le sorprendió que un evento tan grande no requiriera presencia policial, y que, sin embargo, todos los preparativos estuvieran a cargo de voluntarios que eran profesionales en sus campos, ya fueran ingenieros o médicos. Lo conmovieron las imágenes y los sonidos de la ceremonia internacional de Bai’at, donde vio una sólida cadena humana conectada con el Jalifa de la Época. Expresó su convicción de que el éxito de la Comunidad Ahmadía no se debe a ningún medio mundano, sino que es resultado de su rectitud.
Su Santidad (aba) comentó que un exgobernador de Senegal dijo que lo que más le había impresionado de la Yalsa fue la organización del evento. Los voluntarios fueron amables y siempre estuvieron disponibles. Escuchó todos los discursos con atención y agradeció las traducciones disponibles en varios idiomas. El mensaje principal que se llevó fue el amor, la paz y la hermandad.
Su Santidad (aba) comentó que un abogado de Luxemburgo había dicho que los tres días de la Yalsa se habían convertido en algunos de los días más importantes de su vida. Nunca había asistido a un evento de tal magnitud, y menos aún organizado por voluntarios. Le parecía que todos los asistentes formaban parte de una sola familia. Cada voluntario trabajaba con una sonrisa en el rostro y atendía a todos como si fueran la persona más importante del evento. También lo conmovió presenciar el Bai’at Internacional y ver a todos jurar lealtad ante el Jalifa de la época. Además, tuvo la oportunidad de conocer a Su Santidad (aba). Aunque al principio se sentía nervioso, ese nerviosismo se desvaneció. Tenía algunas cosas que quería decir, pero no se atrevía a expresarlas; sin embargo, el Jalifa de la época, de alguna manera, abordó precisamente esos mismos puntos por sí mismo.
Su Santidad (aba) comentó que un nuevo converso al ahmadíat, quien anteriormente era cristiano, dijo que siempre le habían dicho que la fe y la música estaban íntimamente relacionadas. Sin embargo, nunca sintió una conexión con la fe a través de la música. Después de convertirse al islam, comenzó a rezar, pero no lograba sentir fervor. Cuando participó en la ceremonia internacional de Bai’at, finalmente se sintió impulsado a orar con fervor y sintió como si en ese momento pudiera establecer una conexión espiritual con Dios. Esta sensación persistió durante la oración que tuvo lugar después de la Bai’at internacional. Estaba tan absorto y conmovido por esto que, al salir de la sala de la Yalsa, ni siquiera se dio cuenta de que se había olvidado de ponerse los zapatos. Un voluntario se dio cuenta de que no llevaba zapatos y le ofreció los suyos, lo cual también lo conmovió profundamente.
Su Santidad (aba) comentó que un profesor de la República Checa dijo que no podía expresar con palabras sus verdaderos sentimientos sobre la Yalsa y que, al regresar, les diría a sus colegas y estudiantes que se trata de un evento espiritualmente conmovedor que deben experimentar por sí mismos. Estaba muy contento de conocer a los ahmadíes y le alegró ver cómo una creencia unía a personas de todo el mundo en un vínculo de amor y hermandad. Tras el discurso del Jalifa, dijo que había adquirido una comprensión más profunda del Islam y de la rectitud.
Su Santidad (aba) comentó que un profesor de derecho de Estados Unidos había mencionado que, aunque había asistido a diversas convenciones en todo el mundo, la Yalsa Salana del Reino Unido se encontraba en una categoría propia. Conoció a personas de más de cien países. Dijo que el ambiente pacífico y amoroso era verdaderamente único. Apreció las diversas exposiciones y se sintió conmovido al ver a profesionales de alto nivel en diversos campos prestando servicio voluntario para la Yalsa.
Su Santidad (aba) comentó que un profesor de Filipinas, quien se convirtió al islam después de haber sido cristiano, dijo que, aunque la asistencia superó las 50,000 personas, al ver la magnitud y el alcance de la Yalsa, el evento le pareció aún más grande. Se sintió conmovido y asombrado por el trabajo de los voluntarios que dieron vida a una ciudad temporal y proporcionaron todos los medios y recursos necesarios. Le inspiró ver a los voluntarios trabajando con tanta humildad, una cualidad que puede generar un gran cambio en la sociedad. También se alegró de ver la gran responsabilidad con la que trabajaban los niños pequeños. Se enteró de que Chaudhry Zafrul’lah Khan era ahmadí y conoció los logros del Dr. Abdus Salam.
Su Santidad (aba) comentó que un representante de El Salvador en el Parlamento Centroamericano también asistió por primera vez a la Yalsa Salana del Reino Unido. Su principal reflexión fue sobre cómo debemos vivir nuestra vida cotidiana, comparándola con una rama que se seca cuando se separa del árbol, ya que es el árbol el que le da vida. De la misma manera, si nos separamos de Dios, también nosotros nos quedaremos sin vida. También valoró la orientación de Su Santidad (aba) en sus discursos sobre la paz marcial. Al reunirse con Su Santidad (aba), se dio cuenta de que Su Santidad (aba) conoce verdaderamente bien a su comunidad en todo el mundo.
Su Santidad (aba) comentó que el secretario general de Trabajo y Política Social de Bulgaria asistió a la Yalsa Salana del Reino Unido y quedó impresionado por la extraordinaria magnitud del recinto de la Yalsa y la ciudad temporal que se creó. Consideró que los discursos durante la Yalsa fueron intelectualmente estimulantes y muy informativos. También se sintió conmovido por las diversas exposiciones, que, en su opinión, estuvieron excelentemente presentadas.
Su Santidad (aba) comentó que un profesor de Kosovo, reconocido por su prestigio académico y sus logros, también asistió a la Yalsa. Dijo que observó un ejemplo concreto de respeto y organización en cada departamento, lo cual era realmente digno de admirar. Todos lo recibieron con una hospitalidad sincera y alegre, lo que le causó una gran impresión positiva. En esta época, en la que existen tantos conceptos erróneos sobre la religión en diversas partes del mundo, el mensaje transmitido por Su Santidad (aba) en su discurso resultó sumamente oportuno y beneficioso.
Su Santidad (aba) comentó que un periodista de Bolivia también asistió a la Yalsa y la describió como una experiencia increíble. Se sintió conmovido por los discursos pronunciados por Su Santidad (aba). Dijo que este evento quedaría grabado en su corazón para siempre y que era de tal naturaleza que podía conducir al reconocimiento de Dios. Afirmó que este evento desmiente la antigua noción de que el Islam oprime a las mujeres. De hecho, este evento muestra cómo el Islam honra, respeta y empodera a las mujeres.
Su Santidad (aba) comentó que el editor en jefe del periódico nacional más destacado había dicho que, cuando inicialmente propuso a su redacción la idea de asistir a este evento, le pidieron que reconsiderara su decisión. Sin embargo, al asistir a la Yalsa, se dio cuenta de que era un ejemplo de paz y armonía. Aunque él mismo es católico, dijo que realmente apreció el discurso pronunciado por Su Santidad (aba), en el que se habló sobre la esencia de la rectitud, y que este discurso amplió su conocimiento sobre el tema.
Su Santidad (aba) comentó que una invitada de Lituania dijo que, al estar entre musulmanes durante esta Yalsa, había aprendido mucho. Tras escuchar el discurso de Su Santidad (aba) dirigido a las mujeres, se disiparon sus ideas erróneas sobre las mujeres en el Islam, y llegó a comprender el respeto, el honor y el cuidado que el Islam brinda a las mujeres.
Su Santidad (aba) mencionó que una invitada de Canadá, perteneciente a las Primeras Naciones, comentó que la organización de la Yalsa fue excelente y que todos los voluntarios estaban trabajando al máximo de su potencial. No es fácil llevar a cabo un evento de tal magnitud, pero fue impresionante ver la manera en que los voluntarios lo hicieron.
Su Santidad (aba) comentó que un periodista de Bélgica había señalado que, aunque había asistido a la Yalsa en años anteriores, le había impresionado especialmente el discurso de Su Santidad (aba) dirigido a las mujeres, en el que les aconsejó no solo adquirir conocimientos religiosos, sino también conocimientos seculares, y las alentó a sobresalir en todos los ámbitos.
(Estos son solo algunos ejemplos de los diversos comentarios e impresiones de los invitados que presentó Su Santidad (aba))
Cobertura periodística de la Convención Anual
Su Santidad (aba) señaló que la Yalsa recibió una amplia cobertura periodística gracias a los esfuerzos del equipo de Prensa y Medios. El diario The Times del Reino Unido también cubrió el evento. Hubo 16 artículos impresos sobre la Yalsa con una audiencia de diez millones de lectores. Hubo 35 programas de radio y 6 programas de televisión con una audiencia estimada de 7.2 millones de personas. Se registraron 530,000 visualizaciones en redes sociales, y otro informe menciona millones de visualizaciones. Los propios equipos de Prensa y Medios de Comunicación llegaron a 528,000 personas.
Su Santidad (aba) señaló que se prepararon 157 reportajes en África que llegaron a 6.3 millones de hogares. Más de 18 canales de televisión africanos transmitieron la Yalsa, llegando a unos 3.5 millones de personas en África.
Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah consolide los impactos positivos de esta Yalsa en los miembros de la Comunidad, al tiempo que guíe también a los no ahmadíes y los acerque al verdadero Islam.
Sermón
Después de recitar el Tashahud, el Taawuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, el Jalifa V del Mesías (aba) dijo:
Por la gracia de Dios Altísimo, el Yalsa Salana del Reino Unido, que se prolongó durante tres días, concluyó con éxito el pasado domingo, recibiendo las bendiciones de Al’lah.
Los preparativos para el Yalsa duran meses; de hecho, comienzan inmediatamente después de su conclusión. La intensidad de estos preparativos aumenta varias semanas antes del Yalsa y alcanza su punto máximo una o dos semanas antes de su celebración.
Durante los días del Yalsa, miles de voluntarios -niñas, mujeres, niños, hombres, ancianos y jóvenes- sirven incansablemente, dando lo mejor de sí mismos con la mayor sinceridad. No solo brindan comodidad a los invitados ahmadíes, sino que, además de atender las necesidades de los invitados no ahmadíes y no musulmanes que asisten desde países de todo el mundo, proyectan también la verdadera imagen del islam. Al hacerlo, participan asimismo en una forma silenciosa de predicación. Por ello, todos los voluntarios que prestan sus servicios en cualquier departamento del Yalsa merecen nuestra gratitud. ¡Que Dios Altísimo les conceda la mejor recompensa por su servicio!
De igual modo, además de los voluntarios que prestaron servicio directamente en el Yalsa, están los trabajadores de la MTA, muchos de los cuales son voluntarios. Ellos también merecen nuestro agradecimiento, pues hicieron todo lo posible por transmitir de manera excelente los acontecimientos del Yalsa a todos los rincones del mundo. Este es también un poderoso medio de Tabligh [propagar el verdadero mensaje del islam].
Asimismo, los departamentos de Prensa y Medios de Comunicación desempeñaron su papel en la difusión de noticias [sobre el Yalsa]. Esto incluye tanto al departamento de prensa central como al departamento de prensa del Reino Unido, y permitió llegar a millones de personas. Tanto hombres como mujeres contribuyeron a esta labor.
Como en años anteriores, muchos voluntarios de Mall’lis Judam-ul-Ahmadía de Canadá [organización auxiliar de hombres jóvenes de entre 15 y 40 años] vinieron a ayudar a los trabajadores que colaboran en el desmontaje y la clausura del Yalsa una vez finalizado. Ahora también han empezado a llegar voluntarios de Australia. Están trabajando con gran diligencia y también merecen nuestro agradecimiento. ¡Que Dios Altísimo los recompense también!
La impresión que los trabajadores dejan en los invitados no ahmadíes les muestra la verdadera imagen tanto de la Yama’at como del islam, y estos se sienten profundamente conmovidos. Envían innumerables mensajes y expresan su gratitud. En este momento, mencionaré algunos de esas impresiones de entre los que he seleccionado. Puede que no sea posible presentarlos todos; sin embargo, al menos presentaré algunos de ellos.
Asimismo, me gustaría expresar personalmente mi más sincero agradecimiento a todos los voluntarios, tanto hombres como mujeres, que prestaron un servicio tan desinteresado. Al mismo tiempo, deben recordar que ellos mismos han de estar agradecidos a Dios Altísimo por haberles concedido la oportunidad y la capacidad de servir a los huéspedes del Mesías Prometido (as). Las muestras de gratitud que reciban de los demás deberían hacerlos aún más humildes, llevarlos a someterse aún más ante Dios Altísimo y a estar agradecidos con Él. ¡Que Dios Altísimo les permita hacerlo!
Como ya mencioné, presentaré algunas de las impresiones de los huéspedes. La primera que tengo ante mí en este momento es la del Sr. Lamin Yabbi Sahib, Ministro de Comunicaciones y Economía Digital de Gambia. Dice: “Tras presenciar el Yalsa Salana, quedé profundamente asombrado por la realidad que tenía ante mí. Este es un gran evento mundial que se fundamenta en un espíritu de servicio desinteresado y de sacrificio silencioso e inquebrantable. Resulta profundamente conmovedor saber que una reunión tan multitudinaria comenzó en Qadian con tan solo 75 personas y que, en términos de organización, se ha convertido en una hazaña extraordinaria. Se transmite vía satélite a 200 países de todo el mundo. También me sorprendió que no se requiriera la presencia policial para los preparativos. No existe ningún incentivo material. Ejecutivos de empresas, médicos y jóvenes dejaron de lado sus puestos mundanales, y voluntariamente limpiaron los suelos, cocinaron alimentos al fuego y dirigieron el tráfico. Entonces, cuando se hizo la llamada a la oración, aquella entusiasta concurrencia, compuesta por personas de diferentes nacionalidades, se sumió de inmediato en un silencio absoluto, hasta el punto de que no se podía oír ni la caída de un alfiler. Ser testigo de esta realidad viva, de tan inmensa disciplina y espiritualidad, es algo que rara vez puede contemplarse en el mundo materialista de nuestros días”.
Añade: “Participar en el Bai’at internacional, en el que miles de personas, llenas de fervor, formaron una cadena y se conectaron con su Imam, convirtió un vínculo tan singular en una realidad increíble. Mi impresión general es que la gran influencia global de la Comunidad no es resultado de la riqueza material ni de razones políticas. Más bien, es fruto de un compromiso con la rectitud perfecta y de un mensaje de paz sincero y práctico”.
Desde Nigeria, un rey llamado Oba Kehinde Gbadewole, que administra aproximadamente la mitad de un estado, dice: “Cuando partí para asistir al Yalsa Salana del Reino Unido, no tenía ni idea de que estaba a punto de formar parte de un encuentro tan magnífico, organizado y espiritual que dejaría una huella tan profunda en mi vida. Al llegar aquí, fui testigo no solo de un ejemplo extraordinario de disciplina, fraternidad y servicio a la humanidad, sino también de personas de diferentes países y nacionalidades unidas por el amor, el respeto y la fraternidad. Fuimos recibidos con una hospitalidad excepcionalmente sincera, que siempre ocupará un lugar especial en nuestros recuerdos. Tuve la oportunidad de aprender muchísimo aquí, pero el momento más memorable fue conocer al Imam de la Comunidad y escuchar sus discursos, de los cuales aprendí muchas lecciones. También escuché un informe sobre el progreso mundial de la Comunidad Musulmana Ahmadía, que fue verdaderamente asombroso”.
A continuación dice: “Vuestro lema, ‘Amor para todos, odio para nadie’, no es simplemente un eslogan; es la identidad práctica de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Si el mundo adoptara este espíritu de amor, tolerancia y respeto por la humanidad, sin duda podría convertirse en una cuna de paz”. Y añade: “Los programas en directo que se emitían en diferentes idiomas en todo el mundo también me impresionaron muchísimo”.
Su esposa, que es una princesa, expresó sentimientos similares. Dijo: “Lo que más me sorprendió y me complació fueron las medidas ejemplares adoptadas para las mujeres, así como el respeto, la libertad y el entorno digno que se les brindó. Ver a miles de mujeres llegar y partir de una manera tan organizada y participar en el Yalsa con total dignidad cambió muchas de mis percepciones sobre el islam. Sentí que la Comunidad Musulmana Ahmadía había mostrado, de forma práctica y de acuerdo con las enseñanzas islámicas, el respeto que se debe a las mujeres y a sus derechos”.
Entre los invitados se encontraba el Sr. Alioune Badara Samb, procedente de Senegal y exgobernador de Saint-Louis. Dice: “Lo que más me impresionó fue la excelente organización. A pesar del gran número de participantes, quedó claro que el Yalsa se había organizado con la máxima eficiencia. El sistema de transporte también era excelente. Los voluntarios fueron amables y estuvieron siempre disponibles. Escuché atentamente todos los discursos” (incluso los invitados que no son ahmadíes no solo se sientan a escuchar los discursos, sino que afirman haberlos escuchado con atención). “La organización en los diferentes idiomas también fue excelente, lo que nos permitió comprender con claridad todos los discursos y mensajes. A lo largo del Yalsa, el mensaje que destacó repetidamente fue el de amor, paz y hermandad”.
Del mismo modo, el Sr. Radu Duta, abogado y procurador de Luxemburgo, asistió por primera vez al Yalsa acompañado de su hijo. Dice: “Los tres días del Yalsa se convirtieron en algunos de los días más importantes de mi vida. Por primera vez, presencié una reunión islámica tan numerosa, organizada y digna. A pesar de la enorme cantidad de gente, todo el evento fue gestionado por voluntarios de una manera excepcionalmente eficiente. Sentí como si las personas que habían venido de diferentes países fueran miembros de una misma familia. Cada voluntario se dedicó a servir a los invitados con una sonrisa. Cada empleado de turno trataba a cada huésped con tanto cariño, respeto y atención como si esa persona fuera la más importante y honrada del lugar”.
Presenciar la ceremonia mundial del Bai’at suele causar un profundo impacto en los invitados. Dice: “Presenciar el Baiat internacional también fue para mí una experiencia profundamente conmovedora e inolvidable. Ver a miles de personas de diferentes países jurar lealtad ante un solo Imam y orar ante Dios Altísimo con la mayor humildad fue una experiencia espiritual e inspiradora que dejó una profunda huella en mi corazón”. Luego dice: “También tuve la oportunidad de conocer al Imam de la comunidad. Al principio estaba nervioso, pero, después de conocerlo, mi nerviosismo desapareció. Había ciertas ideas y sentimientos que quería plantearle, pero, sin necesidad de que yo le preguntara, él mismo sacó a relucir esos mismos temas y me los explicó”.
También hay un nuevo converso, Eliyah Gabriel, que dice: “Antes de aceptar el islam, yo era cristiano. Siempre nos enseñaron que la fe está ligada a la música -y, de hecho, esta idea se ha generalizado en el mundo actual: la de que la música es esencial-, pero nunca pude encontrar, a través de ese enfoque, una auténtica paz espiritual, ni cercanía con Dios. Incluso después de convertirme al islam, seguía rezando, pero nunca encontré la capacidad de llorar y suplicar desde el corazón. Sin embargo, cuando llegó la oportunidad de prestar juramento de lealtad en el Yalsa Salana, me invadió un estado espiritual que no puedo expresar con palabras. Continué arrepintiéndome de mis pecados y buscando el perdón sin cesar. Seguí haciendo súplicas, y las lágrimas brotaron de mis ojos sin que pudiera contenerlas. Se estableció una conexión espiritual con el Califato y una conexión espiritual con Dios Altísimo. Después llegó el momento de la oración, y ese estado espiritual me acompañó durante toda la oración. Salí del Yalsa Gah (la carpa principal) en ese mismo estado y ni siquiera me di cuenta de que había olvidado ponerme los zapatos. Caminé hacia los aseos en esa misma condición, y un voluntario que estaba allí se dio cuenta de que iba descalzo; se quitó sus propios zapatos y me los entregó, diciendo: ‘Por favor, póngase estos, pues se lastimará si entra sin zapatos’. Ese pequeño incidente fortaleció aún más mi fe: esta es verdaderamente una comunidad establecida por Dios, en la que una persona siempre está dispuesta a ayudar a su hermano”.
Por lo tanto, los voluntarios y trabajadores ahmadíes que atienden de esta manera a los invitados, también se convierten en un medio para fortalecer la fe de las personas.
Un profesor de la República Checa, el profesor Jaroslav Frank, asistió al Yalsa junto con otro profesor, Marik Chaika Sahib. Dijo: “El Yalsa Salana nos conmovió de tal manera que no podemos expresar adecuadamente nuestros sentimientos. Al regresar a la República Checa, lo único que podremos decir a nuestros estudiantes y compañeros profesores es que deben venir aquí ellos mismos y experimentar esta magnífica reunión, llena de espiritualidad y organizada con los mejores preparativos”.
Dijo además: “Personas procedentes de diferentes rincones del mundo se habían reunido en un solo lugar, en un espíritu de amor, paz y hermandad. La experiencia de conocer a la gente después de las oraciones fue sumamente agradable y profundamente conmovedora. Fue una alegría contemplar cómo una sola fe está uniendo a personas de todo el mundo mediante un lazo de amor, paz y unidad. A través del discurso del Jalifa de la época, alcanzamos una verdadera comprensión del islam y del taqwa [rectitud]. Adquirimos una profunda comprensión y conocimiento del tema”. También dijo “que la cobertura de MTA, que llegaba a todo el mundo, fue igualmente extraordinaria”.
Saule Sahiba asistió al Yalsa desde Kazajistán. Dice: “Fue un Yalsa espiritualmente elevador y memorable, que dejó en mi corazón una impresión profundamente agradable y duradera. Los discursos del líder de la Comunidad y de los demás oradores arrojaron luz sobre temas importantes como la fe, los elevados principios morales, la paz, la armonía mutua, los valores familiares, la crianza de la juventud y el servicio a la sociedad. Lo que más me conmovió fue la atmósfera de hermandad entre personas de diferentes naciones y las conversaciones centradas en la paz y seguridad”.
El profesor Dr. Brad Schaff, profesor de Derecho de los Estados Unidos, también asistió. Dice: “He tenido la oportunidad de asistir a diversas conferencias y convenciones internacionales en todo el mundo, pero la experiencia del Yalsa Salana del Reino Unido ha sido única entre todas ellas. Tuve la oportunidad de conocer a invitados procedentes de más de cien países, de diferentes fes, nacionalidades y ámbitos de la vida, y todos y cada uno de ellos compartían la misma opinión: que la atmósfera de amor, respeto, paz y hermandad mutua que se encuentra aquí es verdaderamente extraordinaria. Humanity First y las diversas exposiciones académicas e históricas me causaron una profunda impresión. Fue alentador comprobar que la Comunidad, con sus propios recursos, está sirviendo a los necesitados de todo el mundo, independientemente de su religión o nacionalidad. Personas altamente cualificadas -médicos, ingenieros, abogados y otros profesionales- prestaban servicio voluntario con una humildad extraordinaria, y aquello dejó en mí una impresión duradera”.
El reportero de televisión brasileño Eric Portella dice: “No puedo evitar decir que quedé asombrado por la enorme magnitud y amplitud de este evento, particularmente por el tamaño del Langar Jana [cocina comunitaria] y de todas las áreas donde se prepara la comida; eran modernas, espaciosas, organizadas e impecablemente limpias. Contemplar la dedicación, la distinción y el compromiso de cada voluntario es una experiencia verdaderamente hermosa que llena mi corazón de paz y alegría”.
El profesor Yusuf Morales vino desde Filipinas con su esposa, la profesora Shrima Morales. Aceptó el islam después de haber sido cristiano y también ejerció como presidente de la Comisión Nacional de Filipinos Musulmanes. Aún no es ahmadí. Dijo: “Aunque la asistencia oficial se situó en alrededor de 50.000 personas, cuando vi la amplitud del emplazamiento del Yalsa y la magnitud de los preparativos, sentí que esta reunión era mucho mayor. Me sorprendió especialmente el esfuerzo de los miles de voluntarios que dedican su tiempo y servicio a levantar toda una ciudad temporal, donde se ofrece alojamiento, comida, transporte, limpieza y demás instalaciones para decenas de miles de personas. A pesar de estar acomodados económicamente, los voluntarios prestan servicio en labores sencillas y físicamente exigentes con gran humildad. Estas son precisamente las cualidades que pueden construir una sociedad pacífica y armoniosa. Vi a niños pequeños sirviendo agua. De igual manera, había dos chicos, de quizás 14 o 15 años, en el servicio de comidas; era asombrosa la responsabilidad con la que correteaban y servían comida a 300 personas. Tras venir aquí, también me enteré de que Sir Muhammad Zafrul’lah Jan Sahib era ahmadí. Asimismo, llegué a conocer mejor los logros del Dr. Abdus Salaam Sahib. Los discursos del Imam de la Comunidad también me impresionaron enormemente. En un breve espacio de tiempo, abarcó muchos temas y presentó cada punto de forma detallada, pero sencilla y fácil de comprender”.
Un invitado de El Salvador, Saúl Legado, representante de El Salvador en el Parlamento Centroamericano, también asistió. Dijo: “Este fue mi primer Yalsa Salana del Reino Unido y me brindó la oportunidad de conocer de cerca a la Comunidad Musulmana Ahmadía. Lo más importante que aprendí fue cómo deberíamos vivir nuestra vida cotidiana. El mensaje central fue que, así como una rama, una vez separada del árbol, se seca porque el árbol era la fuente de su vida, de la misma manera, si nos alejamos de Dios Altísimo, el resultado es nuestra muerte espiritual. Lo que dijo el Jalifa, el Imam de la Comunidad, sobre nuestra tendencia a buscar a Dios únicamente cuando estamos en dificultades era cierto. Del mismo modo, la orientación que ofreció respecto a la relación entre marido y mujer fue tal que, si la ponemos en práctica y nos ejercitamos en bajar la mirada, pueden evitarse muchos problemas matrimoniales”. Por lo tanto, si los no ahmadíes pueden comprender este mensaje, los ahmadíes deben esforzarse aún más por entenderlo.
Además, dijo: “Quedé profundamente impresionado por los extraordinarios preparativos. Mi encuentro con el Imam de la Comunidad fue muy breve y desearía haber tenido más tiempo. Sin embargo, incluso en ese breve lapso, se percató de todo y habló conmigo. Tras la reunión, me convencí de que el Jalifa de la época posee un profundo conocimiento de su Comunidad y de su situación en diversos lugares. Tenía un profundo interés en todas estas cuestiones”.
Una nueva conversa de Belice, Mozi Coriano Sahiba, dijo: “Pertenecemos a un país muy pequeño. La población de nuestra ciudad es de solo 50.000 habitantes. Se producen peleas incluso cuando se reúnen apenas cien personas; sin embargo, durante todo el Yalsa reinó un extraordinario ambiente de paz, y la gente se saludaba entre sí de una manera hermosa. No me es posible expresar con palabras mis emociones. Ahora siento alegría al llamarme musulmana ahmadí. Mi marido tuvo la oportunidad de asistir al Yalsa Salana el año pasado y, en aquel momento, Usted (refiriéndose al Jalifa) le dijo que transmitiera también a su esposa el mensaje del Ahmadíat. Por la gracia de Dios, hoy digo con absoluta certeza y orgullo que soy una musulmana ahmadí”.
Solin Penkov, de Bulgaria, secretario general del Ministerio de Trabajo y Política Social, dijo: “He asistido en varias ocasiones a los Yalsa Salana celebrados en distintas ciudades de Alemania, pero la experiencia del Yalsa Salana del Reino Unido fue única e inigualable por su alcance, organización y alto nivel. Lo que me impresionó fue la extraordinaria extensión del recinto del Yalsa y la ciudad temporal que allí se había establecido. Todas las instalaciones básicas habían sido dispuestas de manera excelente, y allí se habían congregado más de 50.000 personas. Los discursos pronunciados en el Yalsa fueron muy informativos y de un alto nivel. Los oradores expusieron temas religiosos y científicos de manera excelente, aumentando el conocimiento y la comprensión de los asistentes. Las diversas exposiciones me impresionaron enormemente. Habían sido dispuestas de manera sumamente profesional, de acuerdo con los estándares modernos. También había programas educativos y exposiciones para niños. Este es el tipo de iniciativas que resultan beneficiosas para la formación de las futuras generaciones”.
Ahmadou Ba Sahib, de Senegal, quien pertenece a la fe tijaniyya y es un líder religioso en su zona, dijo: “La excelente organización y los preparativos de este Yalsa me han impresionado profundamente. La forma en que se celebró este Yalsa, los excelentes dispositivos de seguridad, la elevada moral de los asistentes, su sabiduría, su buena conducta y, especialmente, el noble carácter de los miembros de la Comunidad Ahmadía han dejado una profunda impresión en mi corazón. Antes, solo había oído hablar de la Comunidad Ahmadía. Pero hoy, al contemplar con mis propios ojos una comunidad tan organizada, tan sincera y tan plenamente obediente a la guía de su Jalifa, he sentido una inmensa felicidad”.
Añade: “Ya sabía que realizan una gran labor al servicio de la humanidad a través de donaciones, pozos de agua, mezquitas, hospitales, labores de socorro y otros proyectos de bienestar. Pero hoy, tras contemplar sus esfuerzos en favor de los valores humanos y del progreso de la humanidad, su sabiduría, su promoción de la educación básica y sus instituciones educativas, especialmente a través de las exposiciones, he quedado aún más profundamente impresionado. Rindo sincero tributo desde lo más profundo de mi corazón”. También dijo que su encuentro con el Imam de la Comunidad le brindó una gran oportunidad para comprender a la Comunidad Ahmadía.
Del mismo modo, desde Senegal, Mourmane Kaba Diakhaté Sahib, miembro del Parlamento, dijo: “Vi con mis propios ojos que el servicio al público, la dignidad, el valor y la determinación se encuentran entre sus cualidades más destacadas. Más allá de las palabras, vi cómo el islam se manifestaba a través del servicio. Vi manos que dan, corazones que perdonan y puertas que siempre están abiertas para los demás”.
El profesor Dr. Jalil Ibrahimi Sahib, de Kosovo, es un destacado académico, investigador y catedrático universitario, y goza de gran respeto en Kosovo por su labor académica y de investigación. Dijo: “La imagen concreta de disciplina, cooperación y sacrificio que pude observar en todos los departamentos era realmente digna de admiración. Además, el cariño, la sinceridad, el respeto y la generosa hospitalidad que recibí de cada una de las personas hicieron que esta experiencia fuera inolvidable para mí. Durante estos días, tuve la oportunidad de escuchar varios discursos, sobre todo el del Imam de la Comunidad. También tuve una reunión con él. Lo que más me impresionó fue el énfasis constante y extraordinario en la paz, la armonía interreligiosa, la igualdad entre las personas, el respeto mutuo y el concepto de incluir a todos y cada uno de los miembros de la sociedad. En nuestra época, en la que los malentendidos religiosos, el extremismo y la intolerancia se han convertido en graves retos en muchas partes del mundo, estos mensajes me parecieron sumamente oportunos, portadores de esperanza y capaces de servir de guía para la humanidad”.
Juan Antonio Reyes, alcalde de Pedro Abad, España, dice: “La Convención Anual brindó la oportunidad de comprobar que este encuentro no es solo una celebración de una ideología, sino una extraordinaria demostración de convivencia entre personas de diferentes países, culturas y ámbitos de la vida, unidas por los valores compartidos de paz, respeto y hermandad. A través de las distintas exposiciones y programas informativos, también pude conocer los servicios que presta la Comunidad Musulmana Ahmadía en diversos ámbitos”.
Dos abogadas invitadas de Austria, Caroline Sahiba y Hana Sahiba, asistieron al Yalsa. Dicen: “Consideramos una gran suerte haber asistido a la Convención Anual. Los preparativos nos dejaron boquiabiertas. Por todas partes se respiraba un ambiente de paz. Echamos un vistazo tanto dentro como fuera del recinto de la Convención y no se oían ni discusiones ni ruidos. En ningún otro lugar del mundo hay gente tan pacífica y tranquila. Todos estaban dispuestos a ayudarse unos a otros. Fue una alegría ver a los niños dando agua a la gente, y asistimos a la reunión sobre derechos humanos. El compromiso de la Comunidad con la difusión de la paz por todo el mundo y con la defensa de los derechos no solo de los ahmadíes, sino de todas las personas oprimidas, y la voz que alzan en favor de todos aquellos que sufren injusticias, es algo extraordinario y nos ha conmovido profundamente”. De hecho, se impresionaron tanto que les hicieron prometer a su misionero que las invitaran al año siguiente.
Guider Gaines, un periodista boliviano, asistió al Yalsa. Dice: “Asistir a la Convención Anual de la Comunidad Musulmana Ahmadía fue una experiencia magnífica para mí. Me conmovieron mucho los discursos, y sobre todo el discurso del líder de la Comunidad. Fue un encuentro que quedará grabado para siempre en nuestras vidas y que nos mostrará el camino para acercarnos más a nuestro Señor y alcanzar Su Misericordia”. ¡Que Dios les conceda la capacidad para que ellos también lleguen a aceptar el mensaje del islam!
Afirma: “Yo mismo he tenido la oportunidad de comprobar de primera mano que la propaganda que se ha difundido durante años, según la cual las mujeres musulmanas están oprimidas y viven bajo coacción, es una mentira descarada. Por el contrario, me impresionó profundamente el honor, la protección y la importancia que se conceden a las mujeres en el islam”.
Oni Joshari, de Kosovo, jefe de gabinete de Baldianijan, afirma: “Tuve la oportunidad de escuchar el discurso del líder de la Comunidad y, antes de que comenzara la Convención, había aconsejado a los voluntarios que consideraran el servicio a los invitados como una gran responsabilidad y que lo llevaran a cabo con amor, humildad, sinceridad y la mejor conducta posible (esto fue el jueves por la noche.) En aquel momento, me pareció un consejo admirable, pero no tenía ni idea de que, al día siguiente, sería testigo, ante mis propios ojos, de cómo se ponía en práctica. De repente, me puse enfermo. Empecé a sentir mareos, me encontré mal y comencé a vomitar. El equipo de primeros auxilios me atendió de inmediato y seis médicos se reunieron a mi alrededor. Me sentí como si estuviera en mi propia casa. En ese momento, me di cuenta de que las directrices del Jalifa no eran meras palabras, sino que formaban parte integral de la vida cotidiana de cada voluntario”.
Hiroyuki Iwamoto Sahib, de Japón, dice: “Ha sido un viaje realmente memorable para nosotros. Nos pareció que el ambiente de la Convención Anual estaba impregnado de amor y espiritualidad. El espíritu de los trabajadores que prestaban servicio, la forma en que los niños repartían el agua, el vínculo de la Comunidad con el Jalifato y el anhelo de verle a usted [el Jalifa], fue una experiencia realmente impactante”.
Otro huésped, originario del Líbano y residente en Bélgica, afirma: “Como trabajo en el cuerpo diplomático, viajo a diversos lugares del mundo donde se celebran reuniones importantes, ya sea en Catar, Bruselas u otras grandes ciudades, pero en ningún sitio he visto un programa tan distinguido y tan bien organizado como esta Convención, en la que hay más de 50.000 personas presentes y ni una sola persona empuja a otra, ni se pronuncia una sola palabra dura. Todos se tratan con dignidad, respeto y cariño. Aquí he podido comprobar, en la práctica, la enseñanza islámica de la hermandad. Del mismo modo, en este Yalsa he sido testigo de la manifestación práctica de la enseñanza coránica de:
[Árabe]
“No ha de existir coacción en la religión”, donde hay personas de otras confesiones que viven aquí, entre nosotros, a las que se trata con total cortesía y respeto, y que se mueven con libertad y alegría”.
También asistió Sergio Rubín, de Argentina. Es redactor jefe de la sección de Asuntos Religiosos de “Clarín”, uno de los periódicos nacionales más importantes del país. Dice: “Antes de venir, cuando comuniqué a mi periódico mi intención de asistir a esta Convención, muchos de mis compañeros me aconsejaron que reconsiderara mi decisión debido a los prejuicios generales contra el islam que prevalecen. En cualquier caso, al poder observar de cerca el ambiente que se respiraba en la Convención, me quedó claro que la mejor prueba de que el islam es una religión de paz es vuestra propia Comunidad y el ambiente pacífico de vuestra Convención. A pesar de que se trataba de una concentración tan numerosa y multitudinaria, reinaba por todas partes un ambiente de paz y tranquilidad”.
Añade: “El último día de la Convención, retransmití en directo el desarrollo del evento por el canal de televisión TN, para que los espectadores también pudieran disfrutar de ese ambiente”. Destacó que el islam es una religión de paz y presentó a la Comunidad como un testimonio vivo de ello. Él mismo es católico.
Además, añade: “Me gustó mucho el discurso inaugural del Jalifa en la Convención, en el que habló de la rectitud, que es la esencia de todas las religiones. Como cristiano, esto me brindó una oportunidad extraordinaria para ampliar mis propios conocimientos y mi comprensión al respecto”.
Svetlana Markeviciene, de Lituania, dice: “En la Convención Anual, tuve la oportunidad de convivir con musulmanes y observar de cerca sus costumbres y tradiciones, y aprendí muchas cosas que eran nuevas para mí. Escuchar el discurso de la líder de la Comunidad dirigido a las mujeres me ayudó a aclarar muchas de mis ideas erróneas sobre el papel de la mujer en el islam. Fue una alegría descubrir que el islam enseña la dignidad de las mujeres, su protección y sus derechos fundamentales. El discurso fue muy equilibrado, bien argumentado y profundamente conmovedor, y me brindó la oportunidad de plantearme el islam desde una perspectiva más positiva”.
Julia Pertese, consultora de Derechos Humanos de las Naciones Unidas procedente de Suiza, afirma: “Para mí fue una experiencia única y, al asistir a este en, tuve la oportunidad de observar de cerca y comprender una comunidad religiosa sobre la que, hasta entonces, tenía un conocimiento limitado. La hospitalidad, la calidez y la amabilidad de los voluntarios y los participantes me causaron una gran impresión. Todos me recibieron con alegría y cordialidad, respondieron a mis preguntas y siempre estuvieron dispuestos a aclararme cualquier duda que les planteara, lo que me brindó una oportunidad mucho mejor para comprender la historia, las tradiciones y los valores fundamentales de la Comunidad Musulmana Ahmadía”. También elogió las distintas exposiciones, señalando que eran muy interesantes y que presentaban, de una manera convincente y eficaz, la historia, los proyectos de ayuda humanitaria y las contribuciones de la Comunidad en distintos ámbitos. “La exposición sobre el papel de la mujer me resultó especialmente instructiva, ya que me brindó la oportunidad de comprender este tema desde la propia perspectiva de la Comunidad”.
La profesora Federica Sona, de Turín (Italia), afirma: “En la Convención Anual fui testigo de una hermosa armonía entre la visión de futuro y la espiritualidad. Desde un punto de vista racional, lo que más me llamó la atención fue la extraordinaria eficiencia y elegancia con la que se organizó y desarrolló todo el evento. Todo parecía funcionar con tanta naturalidad y fluidez como el soplo del viento.
Desde el voluntario más joven encargado de servir agua hasta los trabajadores más mayores, todos compartían las mismas cualidades: sinceridad, hospitalidad, cortesía y una cálida sonrisa. Desde un punto de vista emocional, sentí como si me estuvieran dando la bienvenida a una gran familia internacional. A cada invitado se le recibió con auténtica alegría y se le trató con esmero y cariño”.
Además, cuenta: “Conocí a muchos hombres, mujeres y niños que me recibieron con una sonrisa, me ayudaron a orientarme y compartieron conmigo historias de sus vidas: algunas dolorosas, otras alegres y otras inspiradoras y enriquecedoras”. Al referirse a los aspectos espirituales y sutiles de su experiencia, afirma: “Me impresionaron profundamente los relatos que compartieron algunos miembros de la Comunidad sobre experiencias como la percepción de acontecimientos futuros a través de sueños nítidos”. Concluye diciendo: “Esta Comunidad es una gran familia unida que trasciende las fronteras geográficas”.
Yenab Aydin Sahib, experto en sociología de la religión de Roma, afirma: “Lo primero que llama la atención es la concentración, en un mismo lugar, de tantas nacionalidades, idiomas y culturas diferentes. La ceremonia en la que ondean las banderas de diversos países junto a la bandera de la Comunidad ilustra a la perfección esta unidad internacional: un mundo pequeño, por así decirlo, en el que pueblos diversos conviven sin perder sus identidades individuales”.
Además, añade: “Como estudiante de sociología de la religión, el Yalsa me brindó la oportunidad de observar cómo una comunidad religiosa puede mantener con éxito tanto las identidades locales como una unidad global compartida”. Asimismo, expresó su profundo agradecimiento por la hospitalidad brindada a los invitados y elogió calurosamente la dedicación de los voluntarios.
El reverendo Toniso Sahib, de la Primera Nación Stoney Nakoda de Canadá, afirma: “Ser testigo de una concentración tan numerosa fue para mí una experiencia fascinante. Se habían adoptado unas medidas excelentes y cada uno se esforzaba por aportar lo mejor de sí mismo para garantizar el buen desarrollo del evento”.
Añade además: “Organizar un evento de esta envergadura no es, en absoluto, una tarea fácil, y me impresionó profundamente el espíritu de dedicación con el que se estaba llevando a cabo todo el trabajo”.
El profesor Metin Bozan, de Turquía, invitado no ahmadí, es catedrático y director del Departamento de Historia de las Religiones Islámicas de la Universidad de Dicle. Bajo su supervisión, los estudiantes también han elaborado tesis académicas sobre la Comunidad Musulmana Ahmadía. Afirma: “Todos los aspectos de la organización del Yalsa y todas las actividades se llevaron a cabo con una disciplina ejemplar”.
Además, afirma: “Nuestra postura de principio es que cualquier persona que profese su fe en Dios, en Su Mensajero (sa) y en el Más Allá, y que cumpla los requisitos esenciales de la fe y del islam, es musulmana. Por lo tanto, no consideramos admisible declarar incrédula a una persona así. Por lo tanto, en nuestra opinión, los ahmadíes también son musulmanes”. Ojalá los ulemas [eruditos religiosos] de Pakistán también llegaran a comprenderlo.
Además, señaló: “Agradezco enormemente los esfuerzos de la Comunidad por promover la paz y la seguridad internacional”. También observó que, en todas las ocasiones, se habían establecido disposiciones distintas para hombres y mujeres, lo que le llevó a concluir que la Comunidad concede especial importancia al cumplimiento de las prescripciones islámicas relativas al “pardah” [velo].
Thierry Vallat Sahib, de Francia, presidente de la Coordinación de Asociaciones y Particulares por la Libertad de Conciencia, afirma: “La organización fue impecable, el ambiente era pacífico y reinaba una profunda sensación de tranquilidad. El discurso de clausura del líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía fue verdaderamente inspirador y constituyó un gran foco de orientación. Nos recordó los elevados principios morales que cada persona debería esforzarse por defender y el mundo pacífico que todas las personas deberían trabajar juntas para construir”.
Además, añadió: “Quiero expresar mi más sincera gratitud, ya que esta visita me ha permitido ser testigo de primera mano de la manifestación práctica del mensaje de paz, amor y hermandad de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Ver reunida a gente de más de 100 países, como un ramo de flores, me permitió sentir su fragancia en primera persona”.
Un periodista belga afirma: “Ya había asistido anteriormente al Yalsa; sin embargo, este año me ha impresionado especialmente el discurso pronunciado por el líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía ante la reunión de las Lallna (mujeres). En su discurso, animó a las mujeres no solo a adquirir conocimientos religiosos, sino también a formarse en el ámbito laico y a aspirar a la excelencia en todos los ámbitos de la vida”.
La profesora Minesaki Hiroko Sahiba, de Japón, que ha investigado sobre la Comunidad Musulmana Ahmadía y es autora de un libro sobre el tema, también compartió sus impresiones. Como parte de su investigación, visitó Rabwah, Qadian y otros lugares, y ha adquirido un profundo conocimiento de la Comunidad. Relata: “En el Yalsa conocí a un joven alemán que había prestado juramento de lealtad (Bai’at) esa misma mañana. Cuando le pregunté qué le había llevado a unirse a la Comunidad Musulmana Ahmadía, me respondió que habían sido el ambiente del Yalsa y el espíritu de hermandad y amor mutuo entre los ahmadíes los que le habían llevado a aceptar el Ahmadíat”. Además, elogió encarecidamente la labor de los voluntarios.
Archie Sahib, un indonesio que vive en Grecia con su esposa griega -una conversa al islam que no es ahmadí-, afirma: “Cuando recibí la invitación para asistir al Yalsa, lo consideré un viaje espiritual que me acercaría más a Dios Altísimo. Con esa esperanza, viajé desde Grecia para asistir al Congreso. Los discursos del Jalifa de la época me causaron una profunda impresión, y me conmovió igualmente el espíritu desinteresado de servicio que mostraron los voluntarios”.
Normundus Sahib, de Letonia, cuenta con un máster en Ciencias Políticas. Su tesis académica versó sobre la persecución y las injusticias que sufren los ahmadíes en Pakistán. Asistió al Yalsa y dijo: “Durante el transcurso de la Convención, encontré respuesta a todas las preguntas que tenía sobre el islam y el Ahmadíat”.
Entre los miembros de la delegación de Grecia había una mujer. Dice: “Fue una experiencia maravillosa. Todos y cada uno de los voluntarios se mostraron muy amables y serviciales con los invitados. Las exposiciones fueron excelentes, sobre todo la de ‘The Review of Religions’ sobre la historia del islam. Ojalá hubiera podido pasar muchas horas allí. También me hablaron de las exposiciones arqueológicas”.
Tras mencionar estos elogios, señaló un aspecto que no le había gustado. Dijo: “Hay una cosa que no me gustó: que algunas mujeres no respetaran debidamente el código de vestimenta islámico, es decir, el ‘pardah’, y que algunos hombres también mostraran debilidad a la hora de bajar la mirada”. Y eso a pesar de que yo había hecho especial hincapié en este asunto. Por lo tanto, deberíamos reflexionar sobre ello y aprovechar esos comentarios negativos para mejorar.
Por lo tanto, aquellos que hayan actuado con descuido deben recordar que quienes no son ahmadíes nos observan muy de cerca y que nunca debemos darles ninguna oportunidad que pueda empañar la verdadera imagen del islam. De hecho, durante los discursos del Yalsa también leí una cita del Mesías Prometido (as), en la que decía que no debemos dar a los demás ninguna oportunidad de señalarnos con el dedo.
De Polonia vino el profesor Wojciech Lamentowicz (los nombres son un poco difíciles). En cualquier caso, es profesor de derechos humanos y también ha ocupado el cargo de rector de una universidad. Es profesor de Derecho. Dice: “Me quedé profundamente impresionado por la organización y, en cuanto a mi encuentro con el Imam de la Comunidad, no tengo palabras para expresar mis sentimientos y emociones”. Además, afirma que, tras hablar conmigo, quedó muy impresionado. A continuación, afirma: “Lo que he aprendido aquí se lo transmitiré ahora a mis alumnos para que puedan llegar a comprender el verdadero significado de las enseñanzas del islam”.
He seleccionado algunos relatos y, de entre ellos, solo he descrito unos pocos.
Como ya he mencionado, durante esos días la prensa y los medios de comunicación, incluida la prensa británica, ofrecieron una amplia cobertura. The Times, uno de los principales periódicos del Reino Unido, le dedicó una extensa cobertura informativa. También hubo cobertura por parte de otros medios de comunicación.
La cobertura mediática incluyó 16 artículos en la prensa escrita, con una audiencia de 10 millones de lectores. Se emitieron 35 programas de radio, lo que supone un aumento de 10 con respecto al año pasado. Asimismo, se emitieron seis programas de televisión, con una audiencia estimada de 7,2 millones de espectadores. En las redes sociales se registraron 530.000 visualizaciones, y la sección dedicada al Reino Unido incluye también un informe en el que las cifras alcanzan decenas de millones. En total, la cobertura a través de la prensa y los medios de comunicación llegó a 52,8 millones de personas. Unos 12 periódicos y canales de televisión diferentes cubrieron el Yalsa, entre ellos conocidos canales de televisión y periódicos nacionales.
Entre las impresiones de los periodistas, una periodista comentó, tras presenciar la ceremonia del Bai’at el último día: “Estoy profundamente conmovida. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Esta es una escena que nunca he presenciado en ningún lugar del mundo, y no creo que nadie más en el mundo pudiera organizar jamás un evento así ni ofrecer una experiencia semejante. Era una vista que hacía contener la respiración y me quedé completamente cautivada por ella”. También hubo muchas opiniones similares por parte de otras personas.
MTA África también está realizando una labor extraordinaria. Participaron aquí 20 periodistas, que enviaron 157 reportajes. Sus reportajes llegaron a más de 63 millones de hogares con noticias sobre el Yalsa. En toda África, las noticias y los discursos del Yalsa Salana se retransmitieron en directo a través de más de 18 canales, y se calcula que estas retransmisiones llegaron a más de 35 millones de personas.
Las opiniones de los espectadores no ahmadíes de África fueron las siguientes:
El pastor George, del pueblo de Tentafour, en Sierra Leona, dice: “Soy profesor de profesión y vivo en el pueblo de Tentafour, en Sierra Leona. No soy musulmán ahmadí. Durante los tres días que duró el Yalsa Salana del Reino Unido, lo que más me impresionó fue el profundo amor que sienten los musulmanes ahmadíes por el Jalifato y la forma en que expresaban paz, amor, lealtad y respeto hacia toda la humanidad, independientemente del país al que pertenecieran”.
Dice: “Se suponía que tenía que ir a la iglesia el domingo, pero, en lugar de eso, decidí ir a la mezquita para ver la ceremonia internacional del Bai’at. Lo que vi allí fue completamente diferente de lo que había imaginado. Ahora entiendo por qué la Comunidad Musulmana Ahmadía se está extendiendo tan rápidamente por todo el mundo”.
Del mismo modo, muchos otros pastores y personas con estudios han enviado sus impresiones.
¡Que Dios, el Altísimo, haga que los efectos benditos de este Yalsa permanezcan entre los miembros de la Comunidad, y que también guíe a estas personas y las incline hacia el Ahmadíat, el verdadero islam!
Sermón
Después de recitar el Tashahud, el Taawuz y la Surah al-Fatihah, Su Santidad, el Jalifa V del Mesías (aba) dijo:
Por la gracia de Dios Altísimo, el Yalsa Salana del Reino Unido, que se prolongó durante tres días, concluyó con éxito el pasado domingo, recibiendo las bendiciones de Al’lah.
Los preparativos para el Yalsa duran meses; de hecho, comienzan inmediatamente después de su conclusión. La intensidad de estos preparativos aumenta varias semanas antes del Yalsa y alcanza su punto máximo una o dos semanas antes de su celebración.
Durante los días del Yalsa, miles de voluntarios -niñas, mujeres, niños, hombres, ancianos y jóvenes- sirven incansablemente, dando lo mejor de sí mismos con la mayor sinceridad. No solo brindan comodidad a los invitados ahmadíes, sino que, además de atender las necesidades de los invitados no ahmadíes y no musulmanes que asisten desde países de todo el mundo, proyectan también la verdadera imagen del islam. Al hacerlo, participan asimismo en una forma silenciosa de predicación. Por ello, todos los voluntarios que prestan sus servicios en cualquier departamento del Yalsa merecen nuestra gratitud. ¡Que Dios Altísimo les conceda la mejor recompensa por su servicio!
De igual modo, además de los voluntarios que prestaron servicio directamente en el Yalsa, están los trabajadores de la MTA, muchos de los cuales son voluntarios. Ellos también merecen nuestro agradecimiento, pues hicieron todo lo posible por transmitir de manera excelente los acontecimientos del Yalsa a todos los rincones del mundo. Este es también un poderoso medio de Tabligh [propagar el verdadero mensaje del islam].
Asimismo, los departamentos de Prensa y Medios de Comunicación desempeñaron su papel en la difusión de noticias [sobre el Yalsa]. Esto incluye tanto al departamento de prensa central como al departamento de prensa del Reino Unido, y permitió llegar a millones de personas. Tanto hombres como mujeres contribuyeron a esta labor.
Como en años anteriores, muchos voluntarios de Mall’lis Judam-ul-Ahmadía de Canadá [organización auxiliar de hombres jóvenes de entre 15 y 40 años] vinieron a ayudar a los trabajadores que colaboran en el desmontaje y la clausura del Yalsa una vez finalizado. Ahora también han empezado a llegar voluntarios de Australia. Están trabajando con gran diligencia y también merecen nuestro agradecimiento. ¡Que Dios Altísimo los recompense también!
La impresión que los trabajadores dejan en los invitados no ahmadíes les muestra la verdadera imagen tanto de la Yama’at como del islam, y estos se sienten profundamente conmovidos. Envían innumerables mensajes y expresan su gratitud. En este momento, mencionaré algunos de esas impresiones de entre los que he seleccionado. Puede que no sea posible presentarlos todos; sin embargo, al menos presentaré algunos de ellos.
Asimismo, me gustaría expresar personalmente mi más sincero agradecimiento a todos los voluntarios, tanto hombres como mujeres, que prestaron un servicio tan desinteresado. Al mismo tiempo, deben recordar que ellos mismos han de estar agradecidos a Dios Altísimo por haberles concedido la oportunidad y la capacidad de servir a los huéspedes del Mesías Prometido (as). Las muestras de gratitud que reciban de los demás deberían hacerlos aún más humildes, llevarlos a someterse aún más ante Dios Altísimo y a estar agradecidos con Él. ¡Que Dios Altísimo les permita hacerlo!
Como ya mencioné, presentaré algunas de las impresiones de los huéspedes. La primera que tengo ante mí en este momento es la del Sr. Lamin Yabbi Sahib, Ministro de Comunicaciones y Economía Digital de Gambia. Dice: “Tras presenciar el Yalsa Salana, quedé profundamente asombrado por la realidad que tenía ante mí. Este es un gran evento mundial que se fundamenta en un espíritu de servicio desinteresado y de sacrificio silencioso e inquebrantable. Resulta profundamente conmovedor saber que una reunión tan multitudinaria comenzó en Qadian con tan solo 75 personas y que, en términos de organización, se ha convertido en una hazaña extraordinaria. Se transmite vía satélite a 200 países de todo el mundo. También me sorprendió que no se requiriera la presencia policial para los preparativos. No existe ningún incentivo material. Ejecutivos de empresas, médicos y jóvenes dejaron de lado sus puestos mundanales, y voluntariamente limpiaron los suelos, cocinaron alimentos al fuego y dirigieron el tráfico. Entonces, cuando se hizo la llamada a la oración, aquella entusiasta concurrencia, compuesta por personas de diferentes nacionalidades, se sumió de inmediato en un silencio absoluto, hasta el punto de que no se podía oír ni la caída de un alfiler. Ser testigo de esta realidad viva, de tan inmensa disciplina y espiritualidad, es algo que rara vez puede contemplarse en el mundo materialista de nuestros días”.
Añade: “Participar en el Bai’at internacional, en el que miles de personas, llenas de fervor, formaron una cadena y se conectaron con su Imam, convirtió un vínculo tan singular en una realidad increíble. Mi impresión general es que la gran influencia global de la Comunidad no es resultado de la riqueza material ni de razones políticas. Más bien, es fruto de un compromiso con la rectitud perfecta y de un mensaje de paz sincero y práctico”.
Desde Nigeria, un rey llamado Oba Kehinde Gbadewole, que administra aproximadamente la mitad de un estado, dice: “Cuando partí para asistir al Yalsa Salana del Reino Unido, no tenía ni idea de que estaba a punto de formar parte de un encuentro tan magnífico, organizado y espiritual que dejaría una huella tan profunda en mi vida. Al llegar aquí, fui testigo no solo de un ejemplo extraordinario de disciplina, fraternidad y servicio a la humanidad, sino también de personas de diferentes países y nacionalidades unidas por el amor, el respeto y la fraternidad. Fuimos recibidos con una hospitalidad excepcionalmente sincera, que siempre ocupará un lugar especial en nuestros recuerdos. Tuve la oportunidad de aprender muchísimo aquí, pero el momento más memorable fue conocer al Imam de la Comunidad y escuchar sus discursos, de los cuales aprendí muchas lecciones. También escuché un informe sobre el progreso mundial de la Comunidad Musulmana Ahmadía, que fue verdaderamente asombroso”.
A continuación dice: “Vuestro lema, ‘Amor para todos, odio para nadie’, no es simplemente un eslogan; es la identidad práctica de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Si el mundo adoptara este espíritu de amor, tolerancia y respeto por la humanidad, sin duda podría convertirse en una cuna de paz”. Y añade: “Los programas en directo que se emitían en diferentes idiomas en todo el mundo también me impresionaron muchísimo”.
Su esposa, que es una princesa, expresó sentimientos similares. Dijo: “Lo que más me sorprendió y me complació fueron las medidas ejemplares adoptadas para las mujeres, así como el respeto, la libertad y el entorno digno que se les brindó. Ver a miles de mujeres llegar y partir de una manera tan organizada y participar en el Yalsa con total dignidad cambió muchas de mis percepciones sobre el islam. Sentí que la Comunidad Musulmana Ahmadía había mostrado, de forma práctica y de acuerdo con las enseñanzas islámicas, el respeto que se debe a las mujeres y a sus derechos”.
Entre los invitados se encontraba el Sr. Alioune Badara Samb, procedente de Senegal y exgobernador de Saint-Louis. Dice: “Lo que más me impresionó fue la excelente organización. A pesar del gran número de participantes, quedó claro que el Yalsa se había organizado con la máxima eficiencia. El sistema de transporte también era excelente. Los voluntarios fueron amables y estuvieron siempre disponibles. Escuché atentamente todos los discursos” (incluso los invitados que no son ahmadíes no solo se sientan a escuchar los discursos, sino que afirman haberlos escuchado con atención). “La organización en los diferentes idiomas también fue excelente, lo que nos permitió comprender con claridad todos los discursos y mensajes. A lo largo del Yalsa, el mensaje que destacó repetidamente fue el de amor, paz y hermandad”.
Del mismo modo, el Sr. Radu Duta, abogado y procurador de Luxemburgo, asistió por primera vez al Yalsa acompañado de su hijo. Dice: “Los tres días del Yalsa se convirtieron en algunos de los días más importantes de mi vida. Por primera vez, presencié una reunión islámica tan numerosa, organizada y digna. A pesar de la enorme cantidad de gente, todo el evento fue gestionado por voluntarios de una manera excepcionalmente eficiente. Sentí como si las personas que habían venido de diferentes países fueran miembros de una misma familia. Cada voluntario se dedicó a servir a los invitados con una sonrisa. Cada empleado de turno trataba a cada huésped con tanto cariño, respeto y atención como si esa persona fuera la más importante y honrada del lugar”.
Presenciar la ceremonia mundial del Bai’at suele causar un profundo impacto en los invitados. Dice: “Presenciar el Baiat internacional también fue para mí una experiencia profundamente conmovedora e inolvidable. Ver a miles de personas de diferentes países jurar lealtad ante un solo Imam y orar ante Dios Altísimo con la mayor humildad fue una experiencia espiritual e inspiradora que dejó una profunda huella en mi corazón”. Luego dice: “También tuve la oportunidad de conocer al Imam de la comunidad. Al principio estaba nervioso, pero, después de conocerlo, mi nerviosismo desapareció. Había ciertas ideas y sentimientos que quería plantearle, pero, sin necesidad de que yo le preguntara, él mismo sacó a relucir esos mismos temas y me los explicó”.
También hay un nuevo converso, Eliyah Gabriel, que dice: “Antes de aceptar el islam, yo era cristiano. Siempre nos enseñaron que la fe está ligada a la música -y, de hecho, esta idea se ha generalizado en el mundo actual: la de que la música es esencial-, pero nunca pude encontrar, a través de ese enfoque, una auténtica paz espiritual, ni cercanía con Dios. Incluso después de convertirme al islam, seguía rezando, pero nunca encontré la capacidad de llorar y suplicar desde el corazón. Sin embargo, cuando llegó la oportunidad de prestar juramento de lealtad en el Yalsa Salana, me invadió un estado espiritual que no puedo expresar con palabras. Continué arrepintiéndome de mis pecados y buscando el perdón sin cesar. Seguí haciendo súplicas, y las lágrimas brotaron de mis ojos sin que pudiera contenerlas. Se estableció una conexión espiritual con el Califato y una conexión espiritual con Dios Altísimo. Después llegó el momento de la oración, y ese estado espiritual me acompañó durante toda la oración. Salí del Yalsa Gah (la carpa principal) en ese mismo estado y ni siquiera me di cuenta de que había olvidado ponerme los zapatos. Caminé hacia los aseos en esa misma condición, y un voluntario que estaba allí se dio cuenta de que iba descalzo; se quitó sus propios zapatos y me los entregó, diciendo: ‘Por favor, póngase estos, pues se lastimará si entra sin zapatos’. Ese pequeño incidente fortaleció aún más mi fe: esta es verdaderamente una comunidad establecida por Dios, en la que una persona siempre está dispuesta a ayudar a su hermano”.
Por lo tanto, los voluntarios y trabajadores ahmadíes que atienden de esta manera a los invitados, también se convierten en un medio para fortalecer la fe de las personas.
Un profesor de la República Checa, el profesor Jaroslav Frank, asistió al Yalsa junto con otro profesor, Marik Chaika Sahib. Dijo: “El Yalsa Salana nos conmovió de tal manera que no podemos expresar adecuadamente nuestros sentimientos. Al regresar a la República Checa, lo único que podremos decir a nuestros estudiantes y compañeros profesores es que deben venir aquí ellos mismos y experimentar esta magnífica reunión, llena de espiritualidad y organizada con los mejores preparativos”.
Dijo además: “Personas procedentes de diferentes rincones del mundo se habían reunido en un solo lugar, en un espíritu de amor, paz y hermandad. La experiencia de conocer a la gente después de las oraciones fue sumamente agradable y profundamente conmovedora. Fue una alegría contemplar cómo una sola fe está uniendo a personas de todo el mundo mediante un lazo de amor, paz y unidad. A través del discurso del Jalifa de la época, alcanzamos una verdadera comprensión del islam y del taqwa [rectitud]. Adquirimos una profunda comprensión y conocimiento del tema”. También dijo “que la cobertura de MTA, que llegaba a todo el mundo, fue igualmente extraordinaria”.
Saule Sahiba asistió al Yalsa desde Kazajistán. Dice: “Fue un Yalsa espiritualmente elevador y memorable, que dejó en mi corazón una impresión profundamente agradable y duradera. Los discursos del líder de la Comunidad y de los demás oradores arrojaron luz sobre temas importantes como la fe, los elevados principios morales, la paz, la armonía mutua, los valores familiares, la crianza de la juventud y el servicio a la sociedad. Lo que más me conmovió fue la atmósfera de hermandad entre personas de diferentes naciones y las conversaciones centradas en la paz y seguridad”.
El profesor Dr. Brad Schaff, profesor de Derecho de los Estados Unidos, también asistió. Dice: “He tenido la oportunidad de asistir a diversas conferencias y convenciones internacionales en todo el mundo, pero la experiencia del Yalsa Salana del Reino Unido ha sido única entre todas ellas. Tuve la oportunidad de conocer a invitados procedentes de más de cien países, de diferentes fes, nacionalidades y ámbitos de la vida, y todos y cada uno de ellos compartían la misma opinión: que la atmósfera de amor, respeto, paz y hermandad mutua que se encuentra aquí es verdaderamente extraordinaria. Humanity First y las diversas exposiciones académicas e históricas me causaron una profunda impresión. Fue alentador comprobar que la Comunidad, con sus propios recursos, está sirviendo a los necesitados de todo el mundo, independientemente de su religión o nacionalidad. Personas altamente cualificadas -médicos, ingenieros, abogados y otros profesionales- prestaban servicio voluntario con una humildad extraordinaria, y aquello dejó en mí una impresión duradera”.
El reportero de televisión brasileño Eric Portella dice: “No puedo evitar decir que quedé asombrado por la enorme magnitud y amplitud de este evento, particularmente por el tamaño del Langar Jana [cocina comunitaria] y de todas las áreas donde se prepara la comida; eran modernas, espaciosas, organizadas e impecablemente limpias. Contemplar la dedicación, la distinción y el compromiso de cada voluntario es una experiencia verdaderamente hermosa que llena mi corazón de paz y alegría”.
El profesor Yusuf Morales vino desde Filipinas con su esposa, la profesora Shrima Morales. Aceptó el islam después de haber sido cristiano y también ejerció como presidente de la Comisión Nacional de Filipinos Musulmanes. Aún no es ahmadí. Dijo: “Aunque la asistencia oficial se situó en alrededor de 50.000 personas, cuando vi la amplitud del emplazamiento del Yalsa y la magnitud de los preparativos, sentí que esta reunión era mucho mayor. Me sorprendió especialmente el esfuerzo de los miles de voluntarios que dedican su tiempo y servicio a levantar toda una ciudad temporal, donde se ofrece alojamiento, comida, transporte, limpieza y demás instalaciones para decenas de miles de personas. A pesar de estar acomodados económicamente, los voluntarios prestan servicio en labores sencillas y físicamente exigentes con gran humildad. Estas son precisamente las cualidades que pueden construir una sociedad pacífica y armoniosa. Vi a niños pequeños sirviendo agua. De igual manera, había dos chicos, de quizás 14 o 15 años, en el servicio de comidas; era asombrosa la responsabilidad con la que correteaban y servían comida a 300 personas. Tras venir aquí, también me enteré de que Sir Muhammad Zafrul’lah Jan Sahib era ahmadí. Asimismo, llegué a conocer mejor los logros del Dr. Abdus Salaam Sahib. Los discursos del Imam de la Comunidad también me impresionaron enormemente. En un breve espacio de tiempo, abarcó muchos temas y presentó cada punto de forma detallada, pero sencilla y fácil de comprender”.
Un invitado de El Salvador, Saúl Legado, representante de El Salvador en el Parlamento Centroamericano, también asistió. Dijo: “Este fue mi primer Yalsa Salana del Reino Unido y me brindó la oportunidad de conocer de cerca a la Comunidad Musulmana Ahmadía. Lo más importante que aprendí fue cómo deberíamos vivir nuestra vida cotidiana. El mensaje central fue que, así como una rama, una vez separada del árbol, se seca porque el árbol era la fuente de su vida, de la misma manera, si nos alejamos de Dios Altísimo, el resultado es nuestra muerte espiritual. Lo que dijo el Jalifa, el Imam de la Comunidad, sobre nuestra tendencia a buscar a Dios únicamente cuando estamos en dificultades era cierto. Del mismo modo, la orientación que ofreció respecto a la relación entre marido y mujer fue tal que, si la ponemos en práctica y nos ejercitamos en bajar la mirada, pueden evitarse muchos problemas matrimoniales”. Por lo tanto, si los no ahmadíes pueden comprender este mensaje, los ahmadíes deben esforzarse aún más por entenderlo.
Además, dijo: “Quedé profundamente impresionado por los extraordinarios preparativos. Mi encuentro con el Imam de la Comunidad fue muy breve y desearía haber tenido más tiempo. Sin embargo, incluso en ese breve lapso, se percató de todo y habló conmigo. Tras la reunión, me convencí de que el Jalifa de la época posee un profundo conocimiento de su Comunidad y de su situación en diversos lugares. Tenía un profundo interés en todas estas cuestiones”.
Una nueva conversa de Belice, Mozi Coriano Sahiba, dijo: “Pertenecemos a un país muy pequeño. La población de nuestra ciudad es de solo 50.000 habitantes. Se producen peleas incluso cuando se reúnen apenas cien personas; sin embargo, durante todo el Yalsa reinó un extraordinario ambiente de paz, y la gente se saludaba entre sí de una manera hermosa. No me es posible expresar con palabras mis emociones. Ahora siento alegría al llamarme musulmana ahmadí. Mi marido tuvo la oportunidad de asistir al Yalsa Salana el año pasado y, en aquel momento, Usted (refiriéndose al Jalifa) le dijo que transmitiera también a su esposa el mensaje del Ahmadíat. Por la gracia de Dios, hoy digo con absoluta certeza y orgullo que soy una musulmana ahmadí”.
Solin Penkov, de Bulgaria, secretario general del Ministerio de Trabajo y Política Social, dijo: “He asistido en varias ocasiones a los Yalsa Salana celebrados en distintas ciudades de Alemania, pero la experiencia del Yalsa Salana del Reino Unido fue única e inigualable por su alcance, organización y alto nivel. Lo que me impresionó fue la extraordinaria extensión del recinto del Yalsa y la ciudad temporal que allí se había establecido. Todas las instalaciones básicas habían sido dispuestas de manera excelente, y allí se habían congregado más de 50.000 personas. Los discursos pronunciados en el Yalsa fueron muy informativos y de un alto nivel. Los oradores expusieron temas religiosos y científicos de manera excelente, aumentando el conocimiento y la comprensión de los asistentes. Las diversas exposiciones me impresionaron enormemente. Habían sido dispuestas de manera sumamente profesional, de acuerdo con los estándares modernos. También había programas educativos y exposiciones para niños. Este es el tipo de iniciativas que resultan beneficiosas para la formación de las futuras generaciones”.
Ahmadou Ba Sahib, de Senegal, quien pertenece a la fe tijaniyya y es un líder religioso en su zona, dijo: “La excelente organización y los preparativos de este Yalsa me han impresionado profundamente. La forma en que se celebró este Yalsa, los excelentes dispositivos de seguridad, la elevada moral de los asistentes, su sabiduría, su buena conducta y, especialmente, el noble carácter de los miembros de la Comunidad Ahmadía han dejado una profunda impresión en mi corazón. Antes, solo había oído hablar de la Comunidad Ahmadía. Pero hoy, al contemplar con mis propios ojos una comunidad tan organizada, tan sincera y tan plenamente obediente a la guía de su Jalifa, he sentido una inmensa felicidad”.
Añade: “Ya sabía que realizan una gran labor al servicio de la humanidad a través de donaciones, pozos de agua, mezquitas, hospitales, labores de socorro y otros proyectos de bienestar. Pero hoy, tras contemplar sus esfuerzos en favor de los valores humanos y del progreso de la humanidad, su sabiduría, su promoción de la educación básica y sus instituciones educativas, especialmente a través de las exposiciones, he quedado aún más profundamente impresionado. Rindo sincero tributo desde lo más profundo de mi corazón”. También dijo que su encuentro con el Imam de la Comunidad le brindó una gran oportunidad para comprender a la Comunidad Ahmadía.
Del mismo modo, desde Senegal, Mourmane Kaba Diakhaté Sahib, miembro del Parlamento, dijo: “Vi con mis propios ojos que el servicio al público, la dignidad, el valor y la determinación se encuentran entre sus cualidades más destacadas. Más allá de las palabras, vi cómo el islam se manifestaba a través del servicio. Vi manos que dan, corazones que perdonan y puertas que siempre están abiertas para los demás”.
El profesor Dr. Jalil Ibrahimi Sahib, de Kosovo, es un destacado académico, investigador y catedrático universitario, y goza de gran respeto en Kosovo por su labor académica y de investigación. Dijo: “La imagen concreta de disciplina, cooperación y sacrificio que pude observar en todos los departamentos era realmente digna de admiración. Además, el cariño, la sinceridad, el respeto y la generosa hospitalidad que recibí de cada una de las personas hicieron que esta experiencia fuera inolvidable para mí. Durante estos días, tuve la oportunidad de escuchar varios discursos, sobre todo el del Imam de la Comunidad. También tuve una reunión con él. Lo que más me impresionó fue el énfasis constante y extraordinario en la paz, la armonía interreligiosa, la igualdad entre las personas, el respeto mutuo y el concepto de incluir a todos y cada uno de los miembros de la sociedad. En nuestra época, en la que los malentendidos religiosos, el extremismo y la intolerancia se han convertido en graves retos en muchas partes del mundo, estos mensajes me parecieron sumamente oportunos, portadores de esperanza y capaces de servir de guía para la humanidad”.
Juan Antonio Reyes, alcalde de Pedro Abad, España, dice: “La Convención Anual brindó la oportunidad de comprobar que este encuentro no es solo una celebración de una ideología, sino una extraordinaria demostración de convivencia entre personas de diferentes países, culturas y ámbitos de la vida, unidas por los valores compartidos de paz, respeto y hermandad. A través de las distintas exposiciones y programas informativos, también pude conocer los servicios que presta la Comunidad Musulmana Ahmadía en diversos ámbitos”.
Dos abogadas invitadas de Austria, Caroline Sahiba y Hana Sahiba, asistieron al Yalsa. Dicen: “Consideramos una gran suerte haber asistido a la Convención Anual. Los preparativos nos dejaron boquiabiertas. Por todas partes se respiraba un ambiente de paz. Echamos un vistazo tanto dentro como fuera del recinto de la Convención y no se oían ni discusiones ni ruidos. En ningún otro lugar del mundo hay gente tan pacífica y tranquila. Todos estaban dispuestos a ayudarse unos a otros. Fue una alegría ver a los niños dando agua a la gente, y asistimos a la reunión sobre derechos humanos. El compromiso de la Comunidad con la difusión de la paz por todo el mundo y con la defensa de los derechos no solo de los ahmadíes, sino de todas las personas oprimidas, y la voz que alzan en favor de todos aquellos que sufren injusticias, es algo extraordinario y nos ha conmovido profundamente”. De hecho, se impresionaron tanto que les hicieron prometer a su misionero que las invitaran al año siguiente.
Guider Gaines, un periodista boliviano, asistió al Yalsa. Dice: “Asistir a la Convención Anual de la Comunidad Musulmana Ahmadía fue una experiencia magnífica para mí. Me conmovieron mucho los discursos, y sobre todo el discurso del líder de la Comunidad. Fue un encuentro que quedará grabado para siempre en nuestras vidas y que nos mostrará el camino para acercarnos más a nuestro Señor y alcanzar Su Misericordia”. ¡Que Dios les conceda la capacidad para que ellos también lleguen a aceptar el mensaje del islam!
Afirma: “Yo mismo he tenido la oportunidad de comprobar de primera mano que la propaganda que se ha difundido durante años, según la cual las mujeres musulmanas están oprimidas y viven bajo coacción, es una mentira descarada. Por el contrario, me impresionó profundamente el honor, la protección y la importancia que se conceden a las mujeres en el islam”.
Oni Joshari, de Kosovo, jefe de gabinete de Baldianijan, afirma: “Tuve la oportunidad de escuchar el discurso del líder de la Comunidad y, antes de que comenzara la Convención, había aconsejado a los voluntarios que consideraran el servicio a los invitados como una gran responsabilidad y que lo llevaran a cabo con amor, humildad, sinceridad y la mejor conducta posible (esto fue el jueves por la noche.) En aquel momento, me pareció un consejo admirable, pero no tenía ni idea de que, al día siguiente, sería testigo, ante mis propios ojos, de cómo se ponía en práctica. De repente, me puse enfermo. Empecé a sentir mareos, me encontré mal y comencé a vomitar. El equipo de primeros auxilios me atendió de inmediato y seis médicos se reunieron a mi alrededor. Me sentí como si estuviera en mi propia casa. En ese momento, me di cuenta de que las directrices del Jalifa no eran meras palabras, sino que formaban parte integral de la vida cotidiana de cada voluntario”.
Hiroyuki Iwamoto Sahib, de Japón, dice: “Ha sido un viaje realmente memorable para nosotros. Nos pareció que el ambiente de la Convención Anual estaba impregnado de amor y espiritualidad. El espíritu de los trabajadores que prestaban servicio, la forma en que los niños repartían el agua, el vínculo de la Comunidad con el Jalifato y el anhelo de verle a usted [el Jalifa], fue una experiencia realmente impactante”.
Otro huésped, originario del Líbano y residente en Bélgica, afirma: “Como trabajo en el cuerpo diplomático, viajo a diversos lugares del mundo donde se celebran reuniones importantes, ya sea en Catar, Bruselas u otras grandes ciudades, pero en ningún sitio he visto un programa tan distinguido y tan bien organizado como esta Convención, en la que hay más de 50.000 personas presentes y ni una sola persona empuja a otra, ni se pronuncia una sola palabra dura. Todos se tratan con dignidad, respeto y cariño. Aquí he podido comprobar, en la práctica, la enseñanza islámica de la hermandad. Del mismo modo, en este Yalsa he sido testigo de la manifestación práctica de la enseñanza coránica de:
[Árabe]
“No ha de existir coacción en la religión”, donde hay personas de otras confesiones que viven aquí, entre nosotros, a las que se trata con total cortesía y respeto, y que se mueven con libertad y alegría”.
También asistió Sergio Rubín, de Argentina. Es redactor jefe de la sección de Asuntos Religiosos de “Clarín”, uno de los periódicos nacionales más importantes del país. Dice: “Antes de venir, cuando comuniqué a mi periódico mi intención de asistir a esta Convención, muchos de mis compañeros me aconsejaron que reconsiderara mi decisión debido a los prejuicios generales contra el islam que prevalecen. En cualquier caso, al poder observar de cerca el ambiente que se respiraba en la Convención, me quedó claro que la mejor prueba de que el islam es una religión de paz es vuestra propia Comunidad y el ambiente pacífico de vuestra Convención. A pesar de que se trataba de una concentración tan numerosa y multitudinaria, reinaba por todas partes un ambiente de paz y tranquilidad”.
Añade: “El último día de la Convención, retransmití en directo el desarrollo del evento por el canal de televisión TN, para que los espectadores también pudieran disfrutar de ese ambiente”. Destacó que el islam es una religión de paz y presentó a la Comunidad como un testimonio vivo de ello. Él mismo es católico.
Además, añade: “Me gustó mucho el discurso inaugural del Jalifa en la Convención, en el que habló de la rectitud, que es la esencia de todas las religiones. Como cristiano, esto me brindó una oportunidad extraordinaria para ampliar mis propios conocimientos y mi comprensión al respecto”.
Svetlana Markeviciene, de Lituania, dice: “En la Convención Anual, tuve la oportunidad de convivir con musulmanes y observar de cerca sus costumbres y tradiciones, y aprendí muchas cosas que eran nuevas para mí. Escuchar el discurso de la líder de la Comunidad dirigido a las mujeres me ayudó a aclarar muchas de mis ideas erróneas sobre el papel de la mujer en el islam. Fue una alegría descubrir que el islam enseña la dignidad de las mujeres, su protección y sus derechos fundamentales. El discurso fue muy equilibrado, bien argumentado y profundamente conmovedor, y me brindó la oportunidad de plantearme el islam desde una perspectiva más positiva”.
Julia Pertese, consultora de Derechos Humanos de las Naciones Unidas procedente de Suiza, afirma: “Para mí fue una experiencia única y, al asistir a este en, tuve la oportunidad de observar de cerca y comprender una comunidad religiosa sobre la que, hasta entonces, tenía un conocimiento limitado. La hospitalidad, la calidez y la amabilidad de los voluntarios y los participantes me causaron una gran impresión. Todos me recibieron con alegría y cordialidad, respondieron a mis preguntas y siempre estuvieron dispuestos a aclararme cualquier duda que les planteara, lo que me brindó una oportunidad mucho mejor para comprender la historia, las tradiciones y los valores fundamentales de la Comunidad Musulmana Ahmadía”. También elogió las distintas exposiciones, señalando que eran muy interesantes y que presentaban, de una manera convincente y eficaz, la historia, los proyectos de ayuda humanitaria y las contribuciones de la Comunidad en distintos ámbitos. “La exposición sobre el papel de la mujer me resultó especialmente instructiva, ya que me brindó la oportunidad de comprender este tema desde la propia perspectiva de la Comunidad”.
La profesora Federica Sona, de Turín (Italia), afirma: “En la Convención Anual fui testigo de una hermosa armonía entre la visión de futuro y la espiritualidad. Desde un punto de vista racional, lo que más me llamó la atención fue la extraordinaria eficiencia y elegancia con la que se organizó y desarrolló todo el evento. Todo parecía funcionar con tanta naturalidad y fluidez como el soplo del viento.
Desde el voluntario más joven encargado de servir agua hasta los trabajadores más mayores, todos compartían las mismas cualidades: sinceridad, hospitalidad, cortesía y una cálida sonrisa. Desde un punto de vista emocional, sentí como si me estuvieran dando la bienvenida a una gran familia internacional. A cada invitado se le recibió con auténtica alegría y se le trató con esmero y cariño”.
Además, cuenta: “Conocí a muchos hombres, mujeres y niños que me recibieron con una sonrisa, me ayudaron a orientarme y compartieron conmigo historias de sus vidas: algunas dolorosas, otras alegres y otras inspiradoras y enriquecedoras”. Al referirse a los aspectos espirituales y sutiles de su experiencia, afirma: “Me impresionaron profundamente los relatos que compartieron algunos miembros de la Comunidad sobre experiencias como la percepción de acontecimientos futuros a través de sueños nítidos”. Concluye diciendo: “Esta Comunidad es una gran familia unida que trasciende las fronteras geográficas”.
Yenab Aydin Sahib, experto en sociología de la religión de Roma, afirma: “Lo primero que llama la atención es la concentración, en un mismo lugar, de tantas nacionalidades, idiomas y culturas diferentes. La ceremonia en la que ondean las banderas de diversos países junto a la bandera de la Comunidad ilustra a la perfección esta unidad internacional: un mundo pequeño, por así decirlo, en el que pueblos diversos conviven sin perder sus identidades individuales”.
Además, añade: “Como estudiante de sociología de la religión, el Yalsa me brindó la oportunidad de observar cómo una comunidad religiosa puede mantener con éxito tanto las identidades locales como una unidad global compartida”. Asimismo, expresó su profundo agradecimiento por la hospitalidad brindada a los invitados y elogió calurosamente la dedicación de los voluntarios.
El reverendo Toniso Sahib, de la Primera Nación Stoney Nakoda de Canadá, afirma: “Ser testigo de una concentración tan numerosa fue para mí una experiencia fascinante. Se habían adoptado unas medidas excelentes y cada uno se esforzaba por aportar lo mejor de sí mismo para garantizar el buen desarrollo del evento”.
Añade además: “Organizar un evento de esta envergadura no es, en absoluto, una tarea fácil, y me impresionó profundamente el espíritu de dedicación con el que se estaba llevando a cabo todo el trabajo”.
El profesor Metin Bozan, de Turquía, invitado no ahmadí, es catedrático y director del Departamento de Historia de las Religiones Islámicas de la Universidad de Dicle. Bajo su supervisión, los estudiantes también han elaborado tesis académicas sobre la Comunidad Musulmana Ahmadía. Afirma: “Todos los aspectos de la organización del Yalsa y todas las actividades se llevaron a cabo con una disciplina ejemplar”.
Además, afirma: “Nuestra postura de principio es que cualquier persona que profese su fe en Dios, en Su Mensajero (sa) y en el Más Allá, y que cumpla los requisitos esenciales de la fe y del islam, es musulmana. Por lo tanto, no consideramos admisible declarar incrédula a una persona así. Por lo tanto, en nuestra opinión, los ahmadíes también son musulmanes”. Ojalá los ulemas [eruditos religiosos] de Pakistán también llegaran a comprenderlo.
Además, señaló: “Agradezco enormemente los esfuerzos de la Comunidad por promover la paz y la seguridad internacional”. También observó que, en todas las ocasiones, se habían establecido disposiciones distintas para hombres y mujeres, lo que le llevó a concluir que la Comunidad concede especial importancia al cumplimiento de las prescripciones islámicas relativas al “pardah” [velo].
Thierry Vallat Sahib, de Francia, presidente de la Coordinación de Asociaciones y Particulares por la Libertad de Conciencia, afirma: “La organización fue impecable, el ambiente era pacífico y reinaba una profunda sensación de tranquilidad. El discurso de clausura del líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía fue verdaderamente inspirador y constituyó un gran foco de orientación. Nos recordó los elevados principios morales que cada persona debería esforzarse por defender y el mundo pacífico que todas las personas deberían trabajar juntas para construir”.
Además, añadió: “Quiero expresar mi más sincera gratitud, ya que esta visita me ha permitido ser testigo de primera mano de la manifestación práctica del mensaje de paz, amor y hermandad de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Ver reunida a gente de más de 100 países, como un ramo de flores, me permitió sentir su fragancia en primera persona”.
Un periodista belga afirma: “Ya había asistido anteriormente al Yalsa; sin embargo, este año me ha impresionado especialmente el discurso pronunciado por el líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía ante la reunión de las Lallna (mujeres). En su discurso, animó a las mujeres no solo a adquirir conocimientos religiosos, sino también a formarse en el ámbito laico y a aspirar a la excelencia en todos los ámbitos de la vida”.
La profesora Minesaki Hiroko Sahiba, de Japón, que ha investigado sobre la Comunidad Musulmana Ahmadía y es autora de un libro sobre el tema, también compartió sus impresiones. Como parte de su investigación, visitó Rabwah, Qadian y otros lugares, y ha adquirido un profundo conocimiento de la Comunidad. Relata: “En el Yalsa conocí a un joven alemán que había prestado juramento de lealtad (Bai’at) esa misma mañana. Cuando le pregunté qué le había llevado a unirse a la Comunidad Musulmana Ahmadía, me respondió que habían sido el ambiente del Yalsa y el espíritu de hermandad y amor mutuo entre los ahmadíes los que le habían llevado a aceptar el Ahmadíat”. Además, elogió encarecidamente la labor de los voluntarios.
Archie Sahib, un indonesio que vive en Grecia con su esposa griega -una conversa al islam que no es ahmadí-, afirma: “Cuando recibí la invitación para asistir al Yalsa, lo consideré un viaje espiritual que me acercaría más a Dios Altísimo. Con esa esperanza, viajé desde Grecia para asistir al Congreso. Los discursos del Jalifa de la época me causaron una profunda impresión, y me conmovió igualmente el espíritu desinteresado de servicio que mostraron los voluntarios”.
Normundus Sahib, de Letonia, cuenta con un máster en Ciencias Políticas. Su tesis académica versó sobre la persecución y las injusticias que sufren los ahmadíes en Pakistán. Asistió al Yalsa y dijo: “Durante el transcurso de la Convención, encontré respuesta a todas las preguntas que tenía sobre el islam y el Ahmadíat”.
Entre los miembros de la delegación de Grecia había una mujer. Dice: “Fue una experiencia maravillosa. Todos y cada uno de los voluntarios se mostraron muy amables y serviciales con los invitados. Las exposiciones fueron excelentes, sobre todo la de ‘The Review of Religions’ sobre la historia del islam. Ojalá hubiera podido pasar muchas horas allí. También me hablaron de las exposiciones arqueológicas”.
Tras mencionar estos elogios, señaló un aspecto que no le había gustado. Dijo: “Hay una cosa que no me gustó: que algunas mujeres no respetaran debidamente el código de vestimenta islámico, es decir, el ‘pardah’, y que algunos hombres también mostraran debilidad a la hora de bajar la mirada”. Y eso a pesar de que yo había hecho especial hincapié en este asunto. Por lo tanto, deberíamos reflexionar sobre ello y aprovechar esos comentarios negativos para mejorar.
Por lo tanto, aquellos que hayan actuado con descuido deben recordar que quienes no son ahmadíes nos observan muy de cerca y que nunca debemos darles ninguna oportunidad que pueda empañar la verdadera imagen del islam. De hecho, durante los discursos del Yalsa también leí una cita del Mesías Prometido (as), en la que decía que no debemos dar a los demás ninguna oportunidad de señalarnos con el dedo.
De Polonia vino el profesor Wojciech Lamentowicz (los nombres son un poco difíciles). En cualquier caso, es profesor de derechos humanos y también ha ocupado el cargo de rector de una universidad. Es profesor de Derecho. Dice: “Me quedé profundamente impresionado por la organización y, en cuanto a mi encuentro con el Imam de la Comunidad, no tengo palabras para expresar mis sentimientos y emociones”. Además, afirma que, tras hablar conmigo, quedó muy impresionado. A continuación, afirma: “Lo que he aprendido aquí se lo transmitiré ahora a mis alumnos para que puedan llegar a comprender el verdadero significado de las enseñanzas del islam”.
He seleccionado algunos relatos y, de entre ellos, solo he descrito unos pocos.
Como ya he mencionado, durante esos días la prensa y los medios de comunicación, incluida la prensa británica, ofrecieron una amplia cobertura. The Times, uno de los principales periódicos del Reino Unido, le dedicó una extensa cobertura informativa. También hubo cobertura por parte de otros medios de comunicación.
La cobertura mediática incluyó 16 artículos en la prensa escrita, con una audiencia de 10 millones de lectores. Se emitieron 35 programas de radio, lo que supone un aumento de 10 con respecto al año pasado. Asimismo, se emitieron seis programas de televisión, con una audiencia estimada de 7,2 millones de espectadores. En las redes sociales se registraron 530.000 visualizaciones, y la sección dedicada al Reino Unido incluye también un informe en el que las cifras alcanzan decenas de millones. En total, la cobertura a través de la prensa y los medios de comunicación llegó a 52,8 millones de personas. Unos 12 periódicos y canales de televisión diferentes cubrieron el Yalsa, entre ellos conocidos canales de televisión y periódicos nacionales.
Entre las impresiones de los periodistas, una periodista comentó, tras presenciar la ceremonia del Bai’at el último día: “Estoy profundamente conmovida. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Esta es una escena que nunca he presenciado en ningún lugar del mundo, y no creo que nadie más en el mundo pudiera organizar jamás un evento así ni ofrecer una experiencia semejante. Era una vista que hacía contener la respiración y me quedé completamente cautivada por ella”. También hubo muchas opiniones similares por parte de otras personas.
MTA África también está realizando una labor extraordinaria. Participaron aquí 20 periodistas, que enviaron 157 reportajes. Sus reportajes llegaron a más de 63 millones de hogares con noticias sobre el Yalsa. En toda África, las noticias y los discursos del Yalsa Salana se retransmitieron en directo a través de más de 18 canales, y se calcula que estas retransmisiones llegaron a más de 35 millones de personas.
Las opiniones de los espectadores no ahmadíes de África fueron las siguientes:
El pastor George, del pueblo de Tentafour, en Sierra Leona, dice: “Soy profesor de profesión y vivo en el pueblo de Tentafour, en Sierra Leona. No soy musulmán ahmadí. Durante los tres días que duró el Yalsa Salana del Reino Unido, lo que más me impresionó fue el profundo amor que sienten los musulmanes ahmadíes por el Jalifato y la forma en que expresaban paz, amor, lealtad y respeto hacia toda la humanidad, independientemente del país al que pertenecieran”.
Dice: “Se suponía que tenía que ir a la iglesia el domingo, pero, en lugar de eso, decidí ir a la mezquita para ver la ceremonia internacional del Bai’at. Lo que vi allí fue completamente diferente de lo que había imaginado. Ahora entiendo por qué la Comunidad Musulmana Ahmadía se está extendiendo tan rápidamente por todo el mundo”.
Del mismo modo, muchos otros pastores y personas con estudios han enviado sus impresiones.
¡Que Dios, el Altísimo, haga que los efectos benditos de este Yalsa permanezcan entre los miembros de la Comunidad, y que también guíe a estas personas y las incline hacia el Ahmadíat, el verdadero islam!
