En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
There is none worthy of worship except Allah, Muhammad is the Messenger of Allah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

¿Promovió el Santo Profeta Muhammad (sa) la pena de muerte por apostasía y blasfemia?

No solo el islam no ordena la pena de muerte de los que son apóstatas, sino que, además, Sagrado Corán fue la primera escritura religiosa en declarar: “No habrá compulsión en la religión” [1]. Del mismo modo, el Sagrado Corán afirma que los musulmanes, incluido el Santo Profeta Muhammad (sa), solo pueden amonestar a los no musulmanes cuando se traten asuntos religiosos [2]. El Corán aborda la incredulidad más de 150 veces, sin embargo nunca otorga al hombre la autoridad para castigar a los incrédulos. Si el islam sancionó la muerte de los apóstatas, ¿por qué el Corán aborda, pero nunca sanciona, el castigo mundano para el apóstata que cree y no cree, continuamente [3]? Como la mayoría de estos versos fueron relevados en Medina y no en La Meca, los críticos no pueden recurrir al “argumento” de la derogación de los versos anteriores del Corán por revelaciones posteriores.

El ejemplo del Santo Profeta Muhammad (sa), corrobora la opinión de que no existe un castigo para la apostasía en el islam. Una vez, un Beduino convertido al islam padecía fiebre mientras estaba en Medina. Pidió ser liberado de su promesa tres veces y fue rechazado las tres veces. Aún así, salió de Medina ileso [4]. El lector puede cuestionar si un solo incidente durante la vida del Santo Profeta Muhammad (sa) es suficiente para probar que el islam no castiga la apostasía. Pero, de hecho, no existe ninguna instancia donde el Santo Profeta Muhammad (sa) haya castigado a un individuo por ser apóstata.

Finalmente, el islam no restringe la apostasía [5]. Cualquier “castigo” que merece un apóstata es un asunto que queda entre esa persona y Dios. El Corán es claro: la apostasía no es un crimen mundano, ciertamente no es un crimen “extremo”, los apóstatas no deben ser perjudicados, y mucho menos condenados a muerte, y los que eligen abandonar el islam tienen todo el derecho de hacerlo. Precisamente, los mismos principios de libertad de conciencia y expresión se aplican sobre quienes son considerados blasfemos. Es decir, en el islam, no existe un castigo mundano para la blasfemia.

[1] Corán 2:257.

[2] Corán 4:64; 6:70-71; 10:109; 11:47; 50:46; 88:22-23.

[3] Corán 2:218; 3:21, 73, 91; 4:138; 5:55, 62, 93, 100; 9:3, 66-68, 74; 16:107; 47:26-27; 63:2-7.

[4] Bujari.

[5] Corán 4:138; 10:100; 18:30.